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miércoles, 16 de septiembre de 2026

OTRA VEZ ESTE HORROR (II)

Volviendo al toro de Tordesillas, he aquí una conversación como otra cualquiera por whatsaap:

[18:41, 15/9/2026] I > Sí, los energúmenos siguen igual, ¿y la ley de protección animal?
[18:41, 15/9/2026] JC > Supongo que lo arreglan diciendo que es una fiesta de interés y esas cosas.
[18:42, 15/9/2026] JC > Igual que hacen con los toros.
[21:32, 15/9/2026] JC > La verdad es que pensé que había desparecido esta práctica, pero veo que no, además de la insistencia de los políticos de turno. Claro que siguen existiendo las corridas, los encierros, el toro de fuego y todas esas “tradiciones” de otra época. Yo sigo siendo optimista y espero ver, antes de morirme, la erradicación de la tauromaquia y estas fiestas bárbaras. Si cayó el muro de Berlín, la URSS y la caza del zorro en Inglaterra, ¿por qué no esto también?
[21:36, 15/9/2026] I > Algunas comunidades han dicho que no a las corridas de toros. Lo del Toro de la Vega es inaudito a estas alturas, pero debe dejar dinerillo en la zona y divertimento a los trogloditas.

jueves, 27 de agosto de 2026

RESPONDA EL TESTIGO


> Usted que es tan viajado, ¿cómo es que no ha visitado Corea?
> Nunca iría a un país donde se comen a los perros.
> No hay más preguntas, señoría.

viernes, 5 de junio de 2026

EL CABALLO DE NIETZSCHE (BIS)

Por qué El caballo de Nietzsche
Consejo editorial de El caballo de Nietzsche, 11.03.2014

Ocurrió en Turín, el 3 de enero de 1889. Friedrich Nietzsche cruza la plaza Carlo Alberto y se topa con un cochero que azota con el látigo a su caballo, rendido, agotado, resignado, doblegado en el suelo. Nietzsche, hondamente dolido, herido en lo más profundo de su alma, se arroja sobre el caballo y lo abraza.

Los relatos del incidente varían según los autores. Unos dicen que le susurró palabras que solo él, el caballo, podía oír. Otros dicen que permaneció en silencio, llorando, quizá hablándole sin pronunciar palabra. Pero todos coinciden en que fue un episodio crucial en la vida del filósofo alemán: el momento en el que perdió lo que la humanidad llama “razón” y, de alguna forma, rompió para siempre con esa misma humanidad, que lo consideró desde entonces un perturbado. Permaneció junto al caballo hasta que fue detenido por desórdenes públicos. Sabemos lo que pasó después con Nietzsche, pero no hemos sabido qué fue de aquel caballo.

Podemos pensar, como escribió Milan Kundera en La insoportable levedad del ser, que en aquel momento Nietzsche pedía perdón al caballo en nombre de la humanidad, en nombre de Descartes. Queremos pensar que le pidió perdón porque la humanidad, al construir su relación con los animales, eligiera a Descartes frente a, por ejemplo, Pitágoras. Porque se apoyara en Descartes y no en Pitágoras para interpretar el “dominio” que, según el Génesis, Dios otorgó a los humanos sobre los demás animales.

Hay palabras en el Génesis que nos podrían haber permitido construir esa relación sobre el respeto, sobre una premisa de protección de los “superiores” sobre los “débiles”, incluso sobre el amor. Pero los humanos optaron por interpretar que podemos ejercer de dueños y señores de cuanto nos rodea, y la historia de la humanidad es la del uso a su antojo y el abuso del resto de los animales.

En ese proceso, Descartes es causa y efecto. Como recuerda Kundera, Descartes definió a los animales no humanos como máquinas vivientes, “machina animata”, seres carentes de alma y, por tanto, incapaces de experimentar dolor ni emoción alguna. Así, sus quejidos no serían tales, solo el chirrido propio de un mecanismo que funciona mal, igual que el chirrido de la rueda de un carro no significa que el eje sufra, sino que no está engrasado.

Descartes nos puso en bandeja olvidar a Pitágoras, que siglos antes había dado nombre a los primeros vegetarianos; que consideraba a los animales poseedores de un alma similar a la humana, y con idéntica capacidad de amor y de sufrimiento; que experimentaba la felicidad cada vez que podía comprar una vida para liberarla.

Quizá Nietzsche pidió perdón al caballo en nombre de Descartes, como quiso creer Kundera, o quizá simplemente lo hizo en su propio nombre, por no haberlo hecho antes, por no haber sido consciente de ese inmenso sufrimiento hasta verlo en unos ojos y en un cuerpo torturado, por haber sido él mismo víctima de Descartes, como en el fondo lo ha sido toda la humanidad.

Son cientos, miles de años de creencia en la superioridad, de permiso para dominar, de impunidad en el uso y la explotación de otros. Y mientras la sociedad avanza y deja atrás viejas creencias, como esa que hasta el mismo siglo XX no dudaba de la superioridad de los blancos sobre todos los demás hombres, ni de la superioridad de los hombres frente a todas las mujeres, los animales no humanos esperan su turno para recuperar algo tan básico como su derecho a existir y a no ser maltratados.

Ya nadie duda de que todos los humanos tenemos derecho a una existencia digna. Pero ha costado. Hace solo unas décadas esta premisa fundamental no estaba tan clara. Aún hay quien sigue cuestionándola, pero hemos logrado llegar a un punto donde ponerla en cuestión en público, simplemente verbalizarla, es reprobable y hasta puede ser constitutivo de delito.

Nelson Mandela tuvo que explicar ante muchos de sus congéneres, los mismos que lo señalan ahora como un ejemplo para la humanidad, que los negros sangraban igual que los blancos, sufrían igual que los blancos y tenían las mismas ganas de vivir que los blancos. De eso hace solo sesenta años, y unos pocos años antes aún había zoos humanos, donde las familias blancas acudían a contemplar niños negros con unos argumentos que ahora rechazaríamos de plano porque, en nuestra propia evolución, hemos asumido el racismo, igual que el sexismo, como formas de violencia.

Los estudios científicos han demostrado que los animales no humanos también sienten. Que aman, que sufren, que establecen vínculos emocionales con sus semejantes y con individuos de otras especies, incluso jerarquías en sus grupos sociales. Que tienen, en definitiva, necesidades vitales, físicas y emocionales. Pero nosotros, los animales humanos, que nos creemos superiores como en el Génesis, seguimos anclados en la teoría de Descartes. Y es nuestro código cultural el que determina si un animal no humano es digno del derecho a satisfacer o no esas necesidades.

En nuestra evolución como especie, hemos asumido que todas las vidas humanas merecen respeto. Y por eso el racismo o el sexismo, tan arraigados culturamente, van quedando poco a poco atrás. Hay resistencias, reductos donde tratan de hacerse fuertes, pero ya no es un comportamiento moralmente aceptable.

El reto pendiente es asumir que las vidas de los demás animales también tienen un valor intrínseco. Porque la ética de una sociedad se mide por el trato que brinda a sus miembros más débiles, y la verdadera prueba de moralidad, como decía Kundera, radica en la relación que los humanos establecemos con quienes están a nuestra merced. Y esos son los animales no humanos. Todos. Al margen de las etiquetas que cada cultura haya puesto a unos y a otros.

A estas alturas de la película nada justifica que nos escandalice el maltrato a un perro o a un gato cuando miles de millones de otros animales con idéntica o superior capacidad de sufrimiento son masacrados para satisfacer nuestras necesidades o caprichos. Y menos aún teniendo en cuenta que disponemos de opciones para vivir plenamente sin condenar a nadie al sufrimiento. Ya no podemos creer que se pueda defender el medio ambiente sin luchar contra unos métodos de explotación animal que constituyen una aberración, no solo por el sufrimiento atroz que causan a sus víctimas directas, sino por el daño indirecto que causan a la naturaleza. Ya no podemos contemplar el incremento del hambre y la miseria en el mundo si no es como consecuencia directa de un engranaje endiablado en el que los animales no humanos son una pieza más, y los animales humanos, otra. Y solo luchando juntos, los más fuertes en primera línea, protegiendo a los más débiles, podemos tener esperanza en nuestro futuro.

Creemos que ese futuro pasa por abrazar, como Nietzsche al caballo de Turín, a los demás animales. Por pedirles perdón en nombre de la humanidad y en nombre de Descartes. Por reconocerles sus derechos como antes se los reconocimos a otros humanos a quienes creímos menos valiosos. Por luchar contra el especismo como lo hacemos contra el racismo o el sexismo. Por considerar que no puede haber razón sin empatía. Porque sabemos que solo respetando a un animal no humano, solo experimentando como propios sus intereses y su sufrimiento, podremos decir que nos interesamos de verdad por la vida y que somos realmente humanos.

Nota de las editoras: En relación a Nietzsche, nos identificamos con lo que representa el episodio concreto del caballo de Turín, lo que no significa en absoluto que asumamos todos sus postulados, en particular los relativos a las mujeres, con los que estamos radicalmente en desacuerdo y consideramos que el filósofo habría tenido también que revisar.

sábado, 16 de mayo de 2026

NO AL MALTRATO ANIMAL


El documental 'Desmuntant els Tres Tombs': mirar la realidad y cuestionar la tradición
INTERCIDS, Operadores Jurídicos por los Animales, estrena el documental 'Desmontando los Tres Tombs', una mirada crítica, desde la etología, la veterinaria, el derecho y el activismo, a una tradición cada vez más cuestionada.
Lucía Arana, 16.05.2026

“Los caballos tienen dolor, tienen miedo y tienen ansiedad”. Así de claramente se expresa la etóloga experta en équidos Raquel Villares en el recién estrenado documental Desmuntant els Tres Tombs, que he tenido el privilegio de dirigir para INTERCIDS. A través de entrevistas a profesionales veterinarias, etólogas, abogadas, activistas y ciudadanas, acompañadas de documentación gráfica recogida durante años en diversas localidades catalanas, el proyecto visibiliza el alto precio que conlleva para caballos y burros participar en este tipo de festejos. Un precio que algunos animales han pagado incluso con su vida, como ocurrió en la celebración de Barcelona en 2025.

“Nunca te explican que lo que estás haciendo le hace daño al caballo”, señala Leonor Díaz de Liaño, presidenta de la Asociación Defensa Équidos, ADE. “Estamos acostumbrados a que tiene que obedecer, y no tenemos en cuenta que es un animal presa y que sus señales de dolor no son con ruido, sino con expresiones faciales o movimientos del cuerpo que expresan incomodidad”.

Raquel Villares explica que “si sabes dónde mirar, se te abre un mundo”. Un mundo ruidoso y lleno de estímulos, en el que carros engalanados conviven con ojos desorbitados; música festiva, con cabeceos compulsivos; niños pidiendo caramelos, con lenguas colgando y bocas llenas de babas; curas lanzando agua bendita, con resbalones y caídas.

Aunque en el fragor de “la fiesta” nos comportemos como ciegos y sordos, los équidos nos están mostrando claramente su malestar, su pánico y su frustración. De hecho, una vez aprendes a verlas, ya no puedes seguir ignorando las señales. Y eso es, precisamente, Desmuntant els Tres Tombs: una mirada crítica a una tradición que ha ido pervirtiéndose con el tiempo y que necesita, con urgencia, ponerse al día.

Años de explotación han dado su fruto y hoy apenas podemos imaginarnos un caballo sin una silla a la espalda, unas riendas, un bocado o incluso un jinete montado encima. Incorporamos esos elementos a nuestra imagen del caballo como si fueran extensiones de su propio cuerpo. En los Tres Tombs la morfología del animal queda más difuminada aún, si cabe, bajo montones de ornamentos: petos, cascabeles, collares, campanas, cintas, anteojeras, mantillas, sombreros y todo tipo de elementos que sirven como barrera entre el público y un ser vivo obligado a desfilar tirando de un carro y en un ambiente totalmente aversivo para él.

“La gente está contenta, puede sonar música, reímos, celebramos y decimos: ¡Es una fiesta! ¡Es la fiesta de los Tres Tombs! En nuestro propio autoengaño, nos creemos que el animal que hemos disfrazado está contento”, explica la filósofa Marta Tafalla sobre el fenómeno de la estetización como forma de ocultar el maltrato. “El animal está sufriendo dolor físico, está sufriendo miedo, está sufriendo estrés, pero nosotros generamos la fantasía de que está disfrutando”, añade.

Los carros son un elemento esencial de esta celebración. Algunos son piezas antiguas restauradas con esmero y muchos van profusamente decorados y con una carga no únicamente compuesta de pasajeros humanos, sino también de troncos, barriles, balas de paja, sacos, cajas, lecheras y hasta barras de pan. Los defensores del evento se apresurarán a afirmar que esta carga solo es atrezzo, y que en realidad “no pesa”. Gracias, señores carreteros, por no llenar de hormigón los sacos y de plomo las cajas (solo faltaría eso). Obviamente, los carros pesan, algo fácilmente comprobable solo viendo las imágenes del festejo.

El transporte, el manejo, el entorno

“El transporte en los caballos es una fuente de estrés muy elevada, una fuente de lesiones y también de patologías”, explica la etóloga experta en équidos Teresa Gamonal. La carga y descarga es uno de los momentos más problemáticos para unos animales que tienen que recorrer muchos kilómetros para visitar, desde enero hasta junio, las diferentes localidades en que aún se celebra la fiesta.

“Cuando va en un camión, el caballo va intentando posicionarse, va intentando equilibrarse y hay una secreción de ácido láctico. Los caballos llegan con fatiga muscular, como poco, al evento”, señala la veterinaria experta en équidos María Manglano. “Hay caballos que lo llevan muy mal y que incluso necesitan sedación, porque, si no, hay veces que se autolesionan, van dando patadas y acaban haciéndose heridas”, añade.

Laura Martí, miembro de la Plataforma Animalista de Sant Cugat, entidad que lleva años documentado el evento, aborda otro de los aspectos que el público desconoce: en muchas ocasiones, los caballos están alquilados, de forma que la persona que los monta o maneja no tiene ni idea de las características de ese animal, qué le estresa o qué le da miedo. “Muchas veces están montados por jinetes novatos que no saben montar, y como los caballos están muy estresados, son sometidos a más tirones de riendas y a más esfuerzo”, declara Díaz de Liaño. Una opinión que comparte la etóloga Raquel Villares: “El nivel de estrés todavía sube más si ese caballo está mal montado, que es como está la mayoría”.

El documental

En poco más de media hora de duración, Desmuntant els Tres Tombs busca sensibilizar a una población que, en ocasiones desde la más absoluta indiferencia, ve pasar a estos animales por su pueblo sin plantearse el sufrimiento al que son sometidos; solo, en palabras de Leonor Díaz, “para divertirnos un rato”. Ciudadanas y ciudadanos que no se paran a pensar en el dinero público que su ayuntamiento, siempre endeudado y siempre con los recursos justos, se está gastando en este desfile.

El documental Desmuntat els Tres Tombs puede verse en abierto en YouTube, y está previsto realizar proyecciones y coloquios en diversos espacios en los próximos meses. Además, INTERCIDS solicitará a todos los consistorios que aún celebran el festejo que la película se proyecte en sus localidades. Al fin y al cabo, los equipos municipales gobiernan para toda la ciudadanía, también para aquella que rechaza el uso de animales por diversión.

domingo, 10 de mayo de 2026

NO A LAS CORRIDAS DE TORO (n)

Un toro abatido en una corrida por San Fermín en 2018. Aitor Garmendia (FOTO DESENFOCADA ADREDE)

Alegato antitaurino
Cuando parecía que la fiesta nacional iba a doblar sobre las cuatro patas, la derecha más castiza ha salido en su rescate.
Manuel Vicent, 10.05.2026
https://elpais.com/opinion/2026-05-10/alegato-antitaurino.html

De la misma forma que Sísifo fue condenado a subir una pesada roca a la cima de un monte y ver cómo una y otra vez se desmoronaba, así me veo obligado a levantar la columna antitaurina de cada año por san Isidro para ver qué pasa. Hay gente de izquierdas a la que le gustan los toros; hay gente de derechas que odia las corridas. Pese a que este espectáculo sangriento siempre ha movido pasiones a favor y en contra, nunca había tenido hasta ahora un carácter ideológico. Desde un tiempo inmemorial camino de la plaza se juntaban el señorito y el jornalero, el obrero y el menestral; por propia naturaleza unos ocupaban los tendidos de sol con la bota de vino y otros los de sombra con un puro en la boca. Ricos o pobres ninguno ponía en cuestión la masacre que sucedía en el ruedo en medio del jolgorio. La fiesta taurina está herida de muerte como esos morlacos que llevan media estocada en lo alto y envueltos en sangre, vómitos y heces reculan en tablas y tardan en doblar porque el matador no acierta con el descabello. Esos minutos sucios y crueles al aficionado se le hacen interminables porque lo enfrentan a la abominable crueldad de la fiesta. Pues bien, cuando parecía que la fiesta nacional iba a doblar sobre las cuatro patas, la derecha más castiza ha salido en su rescate para convertirla en santo y seña de su ideología, en un alarde de definición política. Si eres de derechas y piensas que esta fiesta es cutre, rancia y cruel guárdalo como un secreto por lo que pudiera pasar. Los ultras han entronizado al toro como escudo en la enseña nacional, aunque, pese a su casta y trapío, el toro es un perdedor. Su bravura es proporcional al miedo que siente a que el torero vestido de sota de espadas entre en su terreno. Si eres un político de derechas y no te gustan los toros, cállate, si quieres medrar; y al contrario, si durante la Feria de San Isidro asomas la jeta por un burladero y apoyas el codo en la maroma podrías llegar a ministro el día de mañana.

viernes, 1 de mayo de 2026

¡PAREN ESTO YA!


La batalla cultural de la derecha empuja la captación de niños para salvar el negocio de los toros
Días taurinos del niño, descuentos o escuelas para menores tratan de fomentar una afición a la tauromaquia cada vez más exígua: PP y Vox compiten para utilizar políticamente un espectáculo al que han asignado el estatus de “manifestación de la españolidad”.
Raúl Rejón, 30.04.2026

Dinero público para buscarle clientes a un espectáculo en decadencia. Quizá una persona muy aficionada a Instagram podría hacerse a la idea de que, de un tiempo a esta parte, hay hordas de personas, en especial jóvenes, acudiendo en masa a ver corridas de toros. El relato está ahí, pero la realidad de los datos dice lo contrario: cada vez va menos gente a las plazas. Y el porcentaje de españoles que reniega de la tauromaquia se mantiene firme, por encima del 75%.

Este viernes, primero de mayo, la organización taurina Chenel y Oro —con la colaboración de la Comunidad de Madrid— organiza el denominado 'Día del niño en Las Ventas'. Un evento pensado para menores de 16 años. “Gimkana infantil” hasta los 12 y “toreo de salón” para el resto, dice el programa. Es un intento más por revertir el desinterés mayoritario y progresivo que generan los toros en España: tratar de que los más jóvenes miren con buenos ojos las corridas.

“Hay una estrategia clara de introducción de los menores en la tauromaquia de una forma paralela o parecida a lo que ocurre con la caza”, cuenta el portavoz de la Fundación Franz Weber, Rubén Pérez. Ambas actividades comparten practicantes envejecidos, falta de renovación y caída sostenida de aficionados. “No parece muy lógico que un menor vaya a ver violencia explicita sobre animales, pero ahora se hace pasar como algo normal”, señala.

En este sentido, el Comité de Derechos del Niño de la ONU ha expresado en su informe sobre España 2026 su “preocupación por que los niños sigan presenciando la violencia y muerte de los participantes durante las fiestas taurinas”. También ha recomendado recientemente que “se establezca la edad mínima de 18 años para participar en eventos, festivales y escuelas taurinas sin excepción”. El Comité reitera que debería informarse de “los efectos negativos que tiene en los niños, incluidos los espectadores, la violencia asociada a las corridas de toros”.

Mensajes en vano: la Fundación Franz Weber contabilizó más de 400 espectáculos en 2024 en los que se “impulsó el acceso de niños”. En la Comunitat Valenciana, un menor de 15 años sufrió una cornada grave durante unos bous al carrer en agosto de aquel año. No fue el único y eso que el reglamento de la Generalitat impide la participación a menores de 16 años.

Para el curso siguiente, Rubén Pérez calcula que “pueden ser el doble porque prácticamente todas las ferias a partir de un tamaño medio —no hace falta que sea San Isidro o Sevilla— incluyen promociones para menores. Desde descuentos fuertes a la gratuidad para los más pequeños”, avisa.

No es solo descuentos en taquillas. Diferentes escuelas taurinas están orientadas a menores. Inclusos se han organizado campus específicamente publicitados “para niños y niñas de 8 a 14 años”. El partido animalista PACMA denunció en enero pasado que, en Madrid, las clases prácticas de los alumnos a partir de 14 años eran “espectáculos donde los animales son heridos y matados en presencia de público”.

La Junta de Andalucía de Juan Manuel Moreno Bonilla (PP) ha llegado a decir que “lo mismo que no se puede prohibir el acceso de menores a museos, tampoco se puede prohibir el acceso a la tauromaquia” y a asegurar que las corridas “pueden generar en el menor una conciencia ecológica y de empatía con el entorno animal”.

“Hay una especie de negacionismo y competencia entre PP y Vox para ver quién es más taurino”, concluye Rubén Pérez.

Porque, “efectivamente, hay una conversión de la tauromaquia en una guerra cultural por parte de PP y VOX,”, explica a elDiario.es el catedrático de la Universidad de València, Joaquim Rius, que señala que ocurre desde hace tiempo. Y “paradójicamente”, subraya el investigador, esta guerra se da “cuando la afición a la tauromaquia es cada vez menor y más circunscrita a un perfil muy minoritario”.

La decadencia en cifras

¿Cuánto menor? Alrededor de un 20% menos en 10 años. Los que acudieron a un espectáculo han caído de 3,2 millones en 2014 a 2,5 en 2024, según la 'Encuesta de hábitos y prácticas culturales en España'. Si en 2014 el 9,5% de la población acudió a algún espectáculo taurino, en 2024 fue el 8%. Pero si se especifican las corridas de toros, el descenso ha sido desde un 6,9% a un 5,9%.

Lógicamente, si hay menos afición, hay menos espectáculos. En 2007 se celebraron 953 corridas de toros en España. En 2024 fueron 376, según las estadísticas del Ministerio de Cultura. Es un 40% menos. A eso se le une el rechazo de gran parte de la población a las corridas de toros: las encuestas de la Fundación BBVA sobre “las percepciones de la naturaleza y los animales” muestran que un 75% de los ciudadanos ve inaceptable el uso de animales en estos espectáculos taurinos.

Así que la promoción entre menores de los toros por parte de gobiernos autonómicos, ayuntamientos o diputaciones provinciales —como el 'Día del niño en Las Ventas' de este 1 de mayo— es un salvavidas público a una actividad en decadencia a la que, especialmente los partidos de la derecha, han asignado el estatus de “manifestación de la españolidad”, según describe el catedrático Rius en un recentísimo estudio que investiga el paso de la tauromaquia de “práctica cultural a guerra cultural”.

Así, la tauromaquia ha conseguido algunas victorias a pesar de su declive. Una es “el posicionamiento de cierta parte de la intelectualidad española y de la derecha nacionalista y extrema derecha (PP y Vox) a favor de la tauromaquia como herramienta política”, según describe el investigador.

Aunque el Partido Popular comenzó a usar los toros como herramienta política —impulsó en 2013 la declaración por ley de la tauromaquia como Bien de Interés Cultural que, a la luz de los datos, ha servido más para esta batalla cultural que para impulsar la afición—, la cosa se “ha radicalizado con la irrupción del partido de extrema derecha VOX”. Sus políticas han servido para “presentar la tauromaquia, que consideran como inherentemente española, como víctima de una conspiración”, según las explicaciones de Joaquim Rius.

Construcción de enemigos más que fomento

Esta lucha que es al mismo tiempo competencia entre ambas formaciones políticas es constante. Sin ir más lejos, el presidente andaluz Moreno Bonilla presentaba la I Estrategia Andaluza de Tauromaquia el pasado 15 de abril, en vísperas de las elecciones autonómicas. Pocos días después, este lunes, el Senado aprobó una moción presentada por Vox para “proteger el toro de lidia” y “promover el turismo del toro bravo”. El PP tuvo que votar a favor.

Ese mismo día se entregaba en el Antiguo Salón de Sesiones de la Cámara Alta el ahora llamado premio nacional de tauromaquia, promovido por el Senado, actualmente con mayoría absoluta del PP, la fundación Toro de Lidia y algunas comunidades autónomas. Este premio se organizó tras la decisión del Ministerio de Cultura de suprimir el galardón oficial.

El catedrático Joaquim Rius concluye en su investigación que, en gran medida, “la tauromaquia ha dejado de ser una práctica cultural para pasar a ser esencialmente una batalla cultural, en la que su finalidad es más la construcción de enemigos políticos que el fomento de la práctica”.

Si te interesa el tema, así como saber más de la traición del PSOE al respecto, y no te importa ver fotos muy desagradables de corridas de toros, puedes entrar en este link.

domingo, 1 de marzo de 2026

MARAVILLOSO JOÃO

 

João Paulo Araujo
El sacerdote que convirtió su iglesia en refugio de perros callejeros en Brasil.
Fundación AMIGOS DEL PLANETA, 10.05.2025
(Fuente: Blog Agrocampo)

João Paulo Araujo Gomes es el director de la Capilla del Hospital São Sebastião y ha dedicado su vida a rescatar, cuidar y encontrar hogares para perros sin hogar, convirtiendo su iglesia en refugio de perros callejeros, con este acto el sacerdote ha demostrado que la fe también puede expresarse a través de actos de compasión hacia los animales.

Su labor comenzó en 2019, cuando aún oficiaba en la Parroquia de Santa Ana, en este lugar se encontraba frecuentemente con perros heridos y enfermos en las cercanías de la iglesia y movido por la compasión, decidió actuar. Con la ayuda de feligreses y donaciones, empezó a brindar atención a estos animales vulnerables, ofreciéndoles alimento, cuidados médicos y lo más importante, una oportunidad para encontrar una nueva familia.

La iniciativa solidaria tuvo un comienzo sencillo pero emotivo: un día, un grupo de personas llegó al templo vendiendo galletas para recaudar fondos para causas sociales, conmoviendo al sacerdote que propuso que la iglesia también se comprometiera con una causa humanitaria, y así nació el proyecto de adopción de perritos.

Durante las misas, João Paulo permite que los perros participen del servicio e incluso los presenta ante la comunidad con la esperanza de que alguien los adopte.

«El amor auténtico y cristiano es incluyente y nunca excluyente. Amar a los animales no significa amar menos a los seres humanos, sino que es la gran escuela del amor y la empatía universal.»

Además de darles refugio, el sacerdote se encarga de bañar a los perros, alimentarlos y llevarlos al veterinario para asegurarse de que estén en óptimas condiciones de salud antes de presentarlos a posibles adoptantes.

João Paulo no cuenta con un albergue formal, gestiona espacios temporales para los animales y utiliza sus redes sociales para promover la adopción, publicar fotos de los perros y recibir donaciones de alimento y medicamentos. Si bien se han presentado dificultades logísticas y económicas, su misión no se detiene.

« ¡Solo puedo rescatarte si adoptas! No tengo refugio y dependo de espacios temporales que ya están superpoblados. ¡Ayúdenos, no compren, adopten! La carrera más bonita es la que tiene la historia más triste.»

Además, su labor no ha pasado desapercibida, João Paulo fue protagonista de un episodio de la serie de Netflix Dogs, donde se retrató su dedicación a esta noble causa. Allí contó que, durante las ceremonias religiosas, incluye oraciones especiales por los animales que sufren, las personas que los rescatan y las familias que los adoptan.


El sacerdote también dejó claro que su iglesia siempre será un hogar seguro para los animales, independientemente de si logran ser adoptados.

«Aunque no encuentren un hogar, siempre tendrán uno en mi iglesia. Esta es la casa de Dios, y ellos son de Dios. Nadie va a tocar a mis protegidos»

En cada misa, cada rescate y cada adopción lograda, João Paulo Araujo Gomes demuestra que la fe puede manifestarse no solo en palabras, sino también en gestos de amor hacia los seres más vulnerables.

Su iglesia está marcada por ser del sacerdote que convirtió su iglesia en refugio de perros callejeros, uno que comparte el evangelio entre ladridos, colas que se agitan de felicidad y corazones que encuentran un nuevo hogar, una acción que en definitiva se debe replicar.

domingo, 22 de febrero de 2026

SIN FOTOS

Las peleas de gallos enfrentan a los animalistas, criadores y el Gobierno canario
La ofensiva judicial y administrativa de Pacma y la defensa de la raza por parte de la Federación Gallística reactivan un conflicto abierto desde 1991.
Flora Marimón, 21.02.2026

Las peleas de gallos han regresado al foco político y jurídico en Canarias tras la denuncia presentada por el Partido Animalista Con el Medio Ambiente (Pacma) ante la Fiscalía y un recurso de alzada interpuesto contra el Gobierno autonómico, que se ha declarado incompetente para intervenir en las riñas.
La controversia, lejos de ser nueva, vuelve a enfrentar tradición y normativa estatal y autonómica. Para Pacma, la ley nacional de 2007 prohíbe cualquier pelea de animales y convierte la práctica en delito. Para la Federación Gallística de Canarias, la ley autonómica de 1991 sigue vigente y delimita con claridad dónde y cómo puede celebrarse la actividad. El Gobierno, por ahora, evita pronunciarse sobre el fondo de la colisión.
Iris Sánchez, coordinadora provincial del partido en Las Palmas, explica que Pacma ha llevado el asunto a la Fiscalía al considerar que las liguillas y torneos que se celebran en distintas islas vulneran la Ley 32/2007 estatal, que prohíbe la utilización de animales en peleas en todo el territorio nacional. En su denuncia describe el corte de crestas, la colocación de espolones artificiales y enfrentamientos hasta el desfallecimiento, encuadrando la práctica en el delito de maltrato animal agravado.

La portavoz del partido sostiene que no existe excepción válida que permita estas peleas y que la norma estatal posterior prevalece sobre la ley autonómica canaria de 1991. En paralelo, la formación dirigió un escrito a la Consejería de Presidencia del Gobierno canario solicitando que actuara contra la Federación Gallística de Canarias y otras asociaciones inscritas en el Registro de Asociaciones. A su juicio, estas entidades figuran registradas bajo epígrafes culturales, recreativos o deportivos que no reflejan su actividad real, lo que constituiría un uso indebido del registro.

Argumenta que, si existen indicios de ilícito penal, la Administración está obligada a trasladarlos al Ministerio Fiscal y a revisar la cobertura administrativa de estas entidades. También cuestiona el uso de instalaciones municipales para la celebración de torneos.

La Viceconsejería de Administraciones y Transparencia, que dirige Antonio Llorens, respondió mediante una carta en la que señala que carece de competencia para intervenir, pues sus funciones en materia de protección animal están circunscritas a animales de compañía. Al no considerar al gallo de riña dentro de esa categoría, entiende que no puede instruir ni resolver actuaciones relacionadas con esta actividad.
Tras esta misiva, Pacma ha presentado un recurso de alzada para que se actúe en estos casos, mientras que la Viceconsejería mantiene que su respuesta no es «una resolución administrativa», sino una comunicación informativa, por lo que no ve procedente que se presente un recurso de alzada contra una carta.

Gallo combatiente español

Frente a estos rifirrafes, la defensa gallística gira en torno a la raza. Jorge Padrón, presidente de la Federación Gallística de Canarias, explica que la actividad se centra en la conservación de la variante canaria del ‘gallo combatiente español’, una línea genética seleccionada durante generaciones en las Islas por su carácter territorial y su instinto de combate. Sostiene que, si se prohibieran las riñas, la raza se extinguiría, ya que el gallo nace con ese instinto de pelea.
Según Padrón, el comportamiento del animal no se adiestra. «Un gallo que no quiere pelear, no pelea», repite. El diseño de los recintos, con vallas de solo un metro de altura y abiertas por arriba, «permite huir» al animal si no quiere combatir. Esas vallas son un elemento distintivo que no se encuentra en otros sitios, asevera. Y si el animal resulta herido, se para la pelea, explica, aunque a veces el gallo muere. Solo Canarias y Andalucía permiten las riñas de gallos.

Padrón recalca que los gallos deben alojarse individualmente porque su territorialidad les lleva a enfrentarse de manera espontánea si conviven juntos. José Luis Martín, expresidente de la Federación, sostiene que la práctica se ajusta a la Ley 8/1991 de Protección de los Animales de Canarias, que es una norma autonómica, en opinión de los gallistas, superior a la estatal.

Martín señala que esta ley autonómica permitió la continuidad de las riñas en municipios con tradición histórica en peleas y en recintos ya existentes antes de su entrada en vigor. La norma prohíbe abrir nuevos locales, aunque permite sustituir uno antiguo por otro dentro del mismo municipio si el primero deja de utilizarse. Por tanto, pueden usarse algunos recintos municipales, asevera.

En Canarias existen unas 40 asociaciones de todas las islas integradas en la federación y alrededor de 1.500 personas vinculadas.

Los criadores describen a los gallos como deportistas: los cuidan de forma individual desde que empiezan a cantar. La dieta incluye fruta como kiwi, carne, pescado, verduras y suplementos específicos.

Los gastos corren de su bolsillo. Un criador puede tener hasta 300 gallos y gallinas de esta especie. El «atusado», el corte de plumas tradicional en Canarias, es para ellos un gesto de cuidado y un rasgo etnográfico único del mundo gallístico.

En cuanto al desarrollo de las peleas, aseguran que existen reglamentos internos claros, que algunos ejemplares utilizan espolones «de plástico» menos agresivos que los naturales. Recalcan que la organización prohíbe apuestas dentro de su estructura; otra cosa es que dos personas apuesten, pero eso ya no es cosa de la Federación. Los eventos son de acceso restringido a federados mayores de 16 años. Su orgullo es ganar las liguillas y torneos.

lunes, 9 de febrero de 2026

¡OLÉ!


El Comité de los Derechos del Niño de la ONU pide a España que la pederastia en la Iglesia no prescriba
El organismo reclama una prestación universal por crianza, ante “el aumento de la pobreza infantil”, y reitera que debería prohibirse el acceso de los menores de 18 años a los toros.
Carolina de Lima / María Sosa Troya, 05.02.2026

El Comité de los Derechos del Niño de la ONU, integrado por 18 expertos independientes, recomendó este jueves a España que declare como imprescriptibles los delitos de abuso sexual contra la infancia cometidos por miembros de la Iglesia católica y que garantice el derecho de las víctimas a una reparación. La propuesta forma parte de las observaciones finales de este organismo como resultado del examen al que se ha sometido España en 2025, que culminó el pasado enero con una sesión en Ginebra en la que una delegación del Gobierno se sometió a las preguntas del grupo de expertos. El comité se ha mostrado preocupado por las altas cifras de pobreza infantil y propone la creación de una prestación universal por crianza. También reitera una recomendación que ya realizó en el pasado: la prohibición de que los menores de 18 años acudan a los toros.

Con un documento de 18 páginas, se concluye el VII ciclo de revisión a España, que se sometió a uno de estos exámenes por última vez en 2018. El comité, que evalúa el grado de cumplimiento de la Convención sobre los Derechos del Niño, que España ratificó en 1990, ha contado para su análisis con distintos informes, entre ellos, uno elaborado por el propio Estado, otro por el Defensor del Pueblo y otros muchos que enviaron organizaciones de la sociedad civil.

El comité expresa su “preocupación” por el “bajo nivel de investigaciones y condenas en casos de abusos sexuales cometidos por personal de la Iglesia católica”. Según la contabilidad de EL PAÍS, hay más de 2.900 víctimas de la pederastia en el seno de esta institución. Muchas de ellas asumen que vivieron una agresión, y se atreven a hablar de ello ya en la edad adulta, por lo que es muy frecuente que, a la hora de denunciar, el delito ya haya prescrito.

En España, los delitos sexuales contra la infancia prescriben en un mínimo de cinco años y en un máximo de 20, en los casos más graves. Actualmente, ya hay abierta una vía en el Congreso para estudiar su imprescriptibilidad, no solo en el seno de la Iglesia, sino los cometidos contra menores de edad en general. En 2024, la Cámara baja aprobó la toma en consideración de la reforma del Código Penal para que los delitos de pederastia penados con más de cinco años de cárcel no prescriban, algo que ya sucede en países como Bélgica, Holanda, Suiza y Suecia.

El catedrático de Derecho Penal de la Universitat Oberta de Catalunya Josep Maria Tamarit explica que la reclamación del comité de la ONU no podría hacerse efectiva exclusivamente para los delitos cometidos en el seno de la Iglesia, sino para todos los relacionados con pederastia. Aunque ha apuntado que esta modificación solo podría aplicarse para los delitos cometidos y denunciados una vez que se hubiera reformado el Código Penal para introducir la imprescriptibilidad. “En nuestro ordenamiento jurídico ya hay delitos que no prescriben, como los crímenes de guerra. Ampliar estas excepciones es una decisión del legislador”, sostiene. Actualmente, el Ministerio de Juventud e Infancia está preparando una reforma de la Ley de Protección de la Infancia frente a la Violencia (Lopivi), en la que pretende ampliar el plazo de prescripción de estos delitos (de tal forma que el tiempo para poder denunciar comience a correr cuando la víctima cumpla 45 años, frente a los 35 que establece la legislación actualmente).

Pero el informe del comité va mucho más allá de este caso en concreto. Presenta una batería de propuestas, que van desde la protección de los menores en el entorno digital hasta la situación de los migrantes (expresa, por ejemplo, preocupaciones respecto al procedimiento de determinación de la edad) o de los menores tutelados por la Administración (pide garantizar que ningún niño de hasta seis años viva en centros residenciales y mejorar las garantías jurídicas en las retiradas de tutela).

Más del 28% de la infancia española vive bajo el umbral de la pobreza

Precisamente este jueves se han conocido las últimas cifras de pobreza infantil en España: el 28,4% de los niños y las niñas viven bajo el umbral de la pobreza. El país se sitúa, año tras año, a la cola de la UE. Un dato que los expertos consideran preocupante. El documento se refiere al “aumento persistente de la pobreza infantil y de la exclusión social”, por lo que el comité reclama al país establecer una prestación universal por crianza y apunta directamente a la posibilidad de hacerlo a través de deducciones fiscales reembolsables. Esta medida, apuntan los expertos, debería contar con financiación suficiente y formar parte de una estrategia integral para asegurar unos estándares de vida adecuados para los niños y niñas. Los expertos reprochan a España la “insuficiente inversión pública en ayudas a las familias y a la infancia”.

Este es un punto en el que hay un fuerte debate en el seno del Gobierno, formado por una coalición entre el PSOE y Sumar. Los ministros del socio minoritario del Ejecutivo defienden desde hace meses como una de sus prioridades el establecimiento de una prestación universal para todos los niños menores de 18 años que establecen en 200 euros al mes. Las organizaciones que defienden los derechos de los niños y los adolescentes, aglutinadas en la Plataforma de Infancia, y expertos en pobreza infantil han defendido la medida como una potente arma para combatir las altas cifras de pobreza. Eso sí, requeriría de un alto desembolso económico.

Por otro lado, en sus observaciones de 2018, el comité ya recomendó a España que prohíba la asistencia a espectáculos taurinos, y en esta ocasión lo han reiterado: el país debe prohibir su participación en eventos, festejos y también en escuelas taurinas. Los expertos han expresado su preocupación por que niños y adolescentes puedan presenciar escenas de violencia y muerte. Además, el comité insta a las autoridades a promover campañas de sensibilización sobre “los efectos negativos de la violencia asociada a la tauromaquia en los niños, incluso como espectadores”. La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha explicado que quiere incluir la medida en la reforma de la Lopivi, algo que ha suscitado fuertes críticas de la oposición.

En su informe, en el que desglosa una batería de medidas, el comité enfatiza que garantizar los derechos de los niños, además de ser una obligación del Estado, requiere voluntad política y mecanismos de seguimiento eficaces. En este contexto, Ricardo Ibarra, director de la Plataforma de Infancia, subraya que el próximo desafío es “transformar las recomendaciones en avances concretos y sostenidos para la infancia”.

domingo, 1 de febrero de 2026

PARECE QUE ES VERDAD

 

Me llega esta noticia tan esperanzadora y lo primero que hago es investigar a ver si es verdad o se trata de un bulo, aunque bonito. Esto es lo que me contesta Google:

¡QUÉ VIENE EL LOBO! (Y QUE SIGA VINIENDO)


Bruselas abre expediente a España por no enviarle el informe sobre el estado del lobo y otras especies protegidas
El Gobierno, que debería haber enviado esta evaluación el verano de 2025, asegura que el documento “no ofrece todavía una base científica solvente”.
Esther Sánchez, 30.01.2026

Bruselas ha abierto un expediente a España por el retraso en la remisión del informe sexenal (2019-2024) que evalúa el estado de conservación de las especies en peligro, que el Gobierno debería haber enviado antes del 31 de julio de 2025. Este documento valora cómo se encuentran las especies y sirve de base para determinar las actuaciones de gestión que pueden aplicarse sobre ellas. La situación del lobo, una de las especies más controvertidas, es la que está provocando la demora: una evaluación desfavorable sobre el número de ejemplares —como la que defiende el Ministerio para la Transición Ecológica— dificultaría su caza. Por el contrario, un dictamen favorable avalaría el control letal de la especie, un procedimiento que ya se está aplicando y que es precisamente el objetivo de las comunidades autónomas con presencia de lobo.

Tras la apertura del expediente, la Comisión ha informado este viernes de que enviará una carta de emplazamiento a España, que dispone “de dos meses para responder” y subsanar las deficiencias. “De no recibirse una respuesta satisfactoria, la Comisión podría optar por emitir un dictamen motivado”, algo que en último término podría desembocar en un procedimiento judicial contra España.

El ministerio responde a EL PAÍS que el informe, “en su estado actual, no ofrece todavía una base científica solvente”, debido a que se han producido “cambios sustanciales” en los últimos meses en las poblaciones de lobo. Entre ellos, la eliminación de ejemplares por parte de algunas comunidades autónomas, además de las muertes y desplazamientos causados por los grandes incendios forestales.

Además, la entrada en vigor de la ley de desperdicio alimentario en marzo de 2025 por la que el lobo salió del listado de especies protegidas, obliga a que los informes sexenales sean aprobados por la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente ―un órgano político donde participan los consejeros autonómicos―. Este extremo está siendo “analizado por el Tribunal Constitucional [fue denunciado por el Defensor del Pueblo]”, recuerda el ministerio, por lo que van a esperar a que se resuelva para que el dictamen no afecte a la tramitación del informe sexenal.

Unos razonamientos que tacharon de “excusa” este viernes siete comunidades autónomas (País Vasco, Galicia, Cantabria, La Rioja, Aragón, Madrid y Castilla y León) en una reunión mantenida en Santander sobre el lobo. Exigen al Gobierno central en envío del informe sexenal a Europa, que en su opinión muestra que la situación del lobo es buena. En todas estas comunidades viven lobos, todas están gobernadas por PP (algunas con apoyo de Vox), excepto el País Vasco, donde el ejecutivo está formado por PNV y los socialistas. En el comunicado emitido tras el encuentro aseguran que también cuentan con el apoyo de otras tantas que no tienen población del cánido.

Asturias, gobernada por el PSOE, se ha desmarcado de la reunión a la que considera “electoralista”, aunque también está abatiendo ejemplares de sus 45 manadas. Castilla y León, con 193 manadas ―la región que más lobos tiene―, aún no ha aprobado ningún plan para eliminar a ejemplares, mientras que en Galicia los jueces han paralizado de forma cautelar la concesión de autorizaciones para su caza.

Sin embargo, Cantabria ―la comunidad que ha convocado el encuentro de este viernes― ha cazado 35 lobos en controles oficiales desde que se desprotegió por la ley de marzo, entre ellos hay tres hembras recién paridas y otra preñada. El plan actualmente en vigor permite la captura de 41 individuos.

Matar a estos animales ha generado un profundo rechazo en asociaciones conservacionistas y en científicos. El biólogo Juan Carlos Blanco, uno de los mayores expertos en la especie, considera que “matar lobos en época de cría es una brutalidad que no se veía desde las campañas de alimañas de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado”.

El Fondo para la Protección del Lobo Ibérico ha denunciado tras analizar las necropsias que matar a esas hembras podría haber provocado la muerte de entre 11 y 16 cachorros. Por su parte, la asociación para la conservación del lobo ASCEL advierte de que Cantabria había matado entre un 60% y un 77% de la población, una actuación que “está comprometiendo seriamente” la viabilidad de la especie en este territorio.

El último censo del lobo, utilizado para elaborar el informe sexenal, se publicó el año pasado y contabiliza 333 manadas (entre 1.300 y 1.600 individuos), lo que supone un aumento de 36 manadas con respecto al recuento anterior de hace más de una década.

El Ministerio para la Transición Ecológica considera que esta cifra no es suficiente para garantizar la viabilidad genética del mamífero ni su supervivencia a largo plazo. Según los criterios científicos serían necesarias 500 manadas en la península Ibérica ―incluidas las 60 que existen en Portugal― según los criterios científicos. Por ello, el ministerio concluye que el estado de conservación del lobo sigue siendo desfavorable.

Una posición totalmente contraria a la de las comunidades autónomas con presencia de lobo (y las que las apoyan), que consideran imprescindible el control letal de la especie para reducir los daños que sufren las explotaciones ganaderas.

La organización ecologista WWF ha pedido a las comunidades autónomas que han participado en el encuentro que no utilicen a la especie como un arma política y que apuesten por una gestión basada en criterios científicos, que permitan una coexistencia con la ganadería. Algo que, de momento, parece difícil.

martes, 8 de julio de 2025