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viernes, 7 de enero de 2022

ÉSTE

Terminaron las Navidades, y como tal vuelve el arbolito iluminado al garaje, reemplazado por la lámpara que ocupa su lugar 11 meses al año; se guarda el pequeño nacimiento comprado en Belén, se da por finalizado tanto buenismo en el ambiente, mensajes de amor fraternal que desaparecen el resto del año, interminables deseos de felicidad de gente que ni te saluda, etc.; pero lo mejor es que, por un tiempo, se acaban los eternos embostes designados por el calendario y los villancicos en bucle en los supermercados (y eso que aún no han sacado al mercado un disco de reggaeton navideño, que yo sepa). 
Claro que, como nunca llueve a gusto de todos, este final da paso a un nuevo año, volvemos al trabajo, a madrugar y a colocar el estrés como señor plenipotenciario de nuestras vidas mediocres -unas más que otras, vale-. 
Ya puestos, éste será nuestro año, lo presiento. ¿Y por qué no iba a serlo? Por lo pronto el volcán de La Palma se apagó.

domingo, 2 de enero de 2022

miércoles, 15 de diciembre de 2021

¿EL FINAL? (ERUPCIÓN XVI)


Estamos en las puertas del final de la erupción del volcán de Cumbre Vieja, en la Palma, o al menos eso a punta la tranquilidad de las últimas horas. Una noche sin terremotos, sin tremor, sin lava... una noche para dormir de un tirón allá, sin sobresalto alguno. Justo ayer hablaba con un amigo de los casi tres meses que habían pasado desde el comienzo de la erupción, justo cuando había ido al norte de la isla a recoger unos cómics.

Crucemos los dedos para que no se trate de una falsa alarma o de su recarga; si no de su muerte por lo menos del sueño.

domingo, 21 de noviembre de 2021

CRÓNICA DE CENIZA


La Palma, la isla verde, la isla bonita, la isla cenicienta -y la madrastra es el volcán-.
Un fin de semana ligeramente adelantado, de jueves a sábado por aquello de huir de las hordas de turistas, nos decidimos por embarcar hacia La Palma con las motos a cuesta, para dar una vuelta por la isla  y, de camino, ver el volcán. Optamos por hacer de Los Llanos de Aridane nuestra base de operaciones, aparcar allí la furgoneta, saliendo desde allí con las motos. El primer día no fue posible, llovía, pero el sábado sí, un precioso día que dio para mucho: Tazacorte, Tijarafe, Puntagorda, Roque de los Muchachos (Parque Nacional de La Caldera de Taburiente), Santa Cruz de La Palma, El Paso y fin del recorrido en Los Llanos. 
Llegamos al  puerto de Santa Cruz de La Palma, desde el de Los Cristianos en Tenerife, a una buena hora, tempranito, para enfilar Los llanos y comenzar nuestro periplo. Desde allí ya se puede ver la ceniza en los márgenes de la carretera, aunque nada podía presagiar lo que nos encontraríamos más adelante. Pobre gente, pesaba a medida en que nos acercábamos a la ladera oeste de la isla, todo ceniza, en la carretera, en las casas, en los tejados, sobre los coches, en la boca, en los ojos. Como si se tratara de nieve, pero negra, se amontonaba en los arcenes, en las aceras, en las terrazas de las viviendas. Una ocasión perfecta para utilizar mascarillas y olvidarnos por unos días del COVID.
El recorrido desde la capital a Los Llanos es precioso, no hay duda. Aquí se empieza a disfrutar de toda la vegetación palmeta en todo su esplendor. Barrancos, laderas, montañas; verde que te quiero verde.
El túnel de la cumple nos mete de lleno en el oeste, en la zona del volcán. Ya empezamos a vislumbrar claramente la columna de humo hasta El Paso, donde el volcán se vislumbra a la perfección.
Incluso de día el espectáculo es impresionante. El humo sale incesantemente, en blanco y negro, y a medida que se va apagando el día se observa perfectamente el fuego de la lava al proyectarse hacia el cielo y el fluir de ella sobre la falda del volcán en busca del mar. Ruido, explosiones y temblores -sentimos perfectamente dos terremotos la noche del viernes-, ceniza en el aire y ojos llorosos. Como no podía se de otra manera, aunque el volcán se puede ver muy bien desde otros lugares, nos dimos un salto a "disfrutarlo" desde Tajuya, donde la plaza de la iglesia estaba tomada por turistas como nosotros, lugareños, periodistas y cámaras de TV. Allí estuvimos bajo la lluvia hasta que se hizo de noche y las vistas se tornaron aún más espectaculares. El brillo de la lava fluyendo y el fulgor del soplete al salir del cráter es difícil de explicar con palabras, hiptotiza.
De vuelta del espectáculo, aunque cuesta denominarlo así conociendo el sufrimiento de tantos que lo han perdido todo, cenamos en Los Llanos para descansar y salir el viernes temprano a recorrer el norte de la isla, en moto, bajo un sol espléndido que, aún así, no logró que pasásemos mucho frío en la subida al Roque y de allí camino a Santa Cruz. La excursión, no obstante, valió la pena.
Vista del volcán y la fajana desde El Time.



Roque de Los Muchachos, 2.426m.



Santa Cruz de La Palma.

martes, 21 de septiembre de 2021

ERUPCIÓN IV

 
'Esperanza'. ALFONSO ESCALERO

Una casa se salva in extremis de ser engullida por la lava del volcán de La Palma
Un fotógrafo inmortaliza la 'Esperanza' entre las imágenes de la destrucción y el paso del magma por la isla.
Redacción EL DÍA

La erupción del volcán Cumbre Vieja de La Palma está dejando imágenes más que impactantes de cómo la lava engulle las viviendas de la zona a su paso, algunas en pocos minutos. El magma, que ya ha acabado con más de 160 viviendas, se dirige al mar arrasando también cultivos y granjas.
Aunque siempre hay un hueco para la esperanza. Pese al sufrimiento e incertidumbre de decenas de familias de la isla, el fotógrafo Alfonso Escalero ha conseguido inmortalizar una imagen que se está haciendo viral en redes sociales. La de una casa que se salva in extremis de ser devorada por la lava en la zona de Paraíso.

ERUPCIÓN III