domingo, 12 de julio de 2026
LA MÁQUINA DE MI PADRE
Buscando fotos en Tumbrl para inspirarme me encuentro con esta máquina de escribir que, rápidamente, me retrotrae a mi infancia y juventud, a casa de mis padres y a él mismo escribiendo en la suya, que yo usé mucho también cuando estudiaba y que ahora, heredada como otras cosas, descansa sobre una "mesa de arrimo" que también heredé, ésta de mi abuela.
Y pensar que mucha gente hoy día no sabrá ni qué es esto...
VESTIDOS DE BLANCO VIRGINAL
Juan José Millás, 12.07.2026
Dos hombres vestidos de blanco levantan un colchón. Un colchón viejo, manchado y deformado por el peso y la pena de un cuerpo ausente. Veo, al mismo tiempo que el objeto, la huella de quien lo habitó. Miro una silla vacía y veo al que se sentaba en ella. Veo una percha desnuda y veo la chaqueta omitida, veo un ataúd desocupado y veo al muerto huido. Según ciertas tradiciones orientales, el vacío está lleno. Solo hay que ejercitar la mirada para verlo.
Debajo del puente había una porción de mundo, en fin, un microcosmos. Un colchón, una manta, unas bolsas, una naranja, una fotografía, una navaja, un cepillo de dientes, un periódico antiguo. Cosas de las que se nutre la identidad. Somos una acumulación precaria de cachivaches, de recuerdos, de hábitos… Pienso en la persona que dormía allí, en su manera de existir, en la costumbre de acostarse cada noche bajo esa masa de hormigón. En el modo en que habría aprendido a reconocer los sonidos del puente, las vibraciones del tráfico, la temperatura del amanecer. Uno termina formando parte de los lugares que habita y los lugares terminan formando parte de uno.
Por eso la instantánea me produce una extraña sensación física. Los operarios del Servicio de Limpieza Urgente de Madrid, enviados por el cruel alcalde, están desmontando una conciencia, desmantelando una instalación levantada contra la barbarie de la realidad. La fotografía duele porque reconocemos en ese colchón una versión extrema y desprotegida de todos los colchones sobre los que la humanidad viene, desde el principio de los tiempos, intentando pasar la noche a salvo del otro, de los otros.
SÍ, RESENTIDO, ACÉPTALO
Leo con sumo placer a la siempre preclara Elvira Lindo, esta vez sobre los resentidos, figuras que, estoy seguro de ello, conoces o has conocido alguna. Yo tuve la desgracia, nunca la suerte, de conocer a una de catálogo, tanto como rencorosa y narcisista. Siempre pensé, éste es capaz de desear partirse una pierna si te ve a ti escayolado.
▬
Viendo el pasado mes de mayo la inauguración de la Biblioteca Presidencial de Obama en Chicago con todos los ex presidentes americanos vivos y sus flamantes esposas (célebres se han hecho las carantoñas entre un Bush reconvertido en entrañable abuelito y una siempre exultante Michelle), me dio por pensar en qué sentiría al contemplar estas imágenes ese individuo que no fue invitado y que habita en la Casa Blanca como uno de esos reyes injustos y malcriados de los cuentos. O tal vez estaba en Miami echando humo por su mininariz mientras se desahogaba en un tuit afirmando que el centro no es más que un cubo de basura y que él se elevaría a sí mismo un Centro Trump que contuviera, además, una mole comercial y hasta un aquapark. Y aunque la controvertida mole de Obama ya ha contado con numerosas críticas por su desmesura, nuestro rey iracundo ha puesto a su yerno a recaudar dinero para cuadriplicar el presupuesto y aplacar ese resentimiento que alimenta cualquiera de sus erráticas decisiones políticas. Sintió como el rencor volvía, aquel rencor antiguo de sus inicios de magnate cuando no era admitido por una clase alta neoyorquina que siempre lo consideró un hortera. El resentimiento. Si un experto en emociones, en vez de un analista político, definiera esta época, convertiría el resentimiento en la clave de esta enloquecida situación. Se habla mucho de esa masa amorfa y resentida, que sintiéndose ninguneada vota a la extrema derecha para volcar su desafección, pero poco del resentimiento de quienes lo tienen todo.
El resentido privilegiado lo es desde la cuna. Desde niño encontrará motivos para alimentar esa tara emocional. Comenzará comparándose con su hermano y la clave, más que en sus complejos, la debemos buscar en su soberbia. Siempre considerará que merecía más. Hay resentidos en todos los ámbitos del privilegio. Desde el artista resentido que aun teniendo el Nobel desea el Cervantes, como así le ocurría a Cela, hasta el escritor que vendiendo a puñados se resiente por el poco amor de la crítica, o al revés, el que siendo el preferido de las reseñas quisiera ganar más dinerito. Está el resentido que habiendo gozado del poder en su juventud, y habiéndolos perdido ambos, poder y juventud, no puede evitar denigrar a los que ahora con mayor o menor acierto lo ostentan. Encontramos al resentido que a punto estuvo de alcanzarlo, el poder, y no habiéndolo logrado siente que se lo arrebataron, y aunque su posición sea en sí afortunada, no puede evitar ver el mundo desde aquel pellizco del pasado que lo atormenta. Escribo en masculino, porque el poder suele ser cosa de hombres, pero también las hay resentidas, siempre hay en todo género quien considera que las otras tienen más y que viviendo Cela en una constante comparación no se relaja y desea lo que otras, en su opinión menos merecedoras de su posición, han obtenido. El resentido no disfruta de lo que tiene porque siempre aspira a poseer lo que le arrebató el de al lado. Bezos está resentido. Uno de los hombres más poderosos del mundo se resiente de que a otro oligarca, el simpar Musk, le están favoreciendo en la estúpida carrera espacial. Hay artistas resentidos que gozando de un aplauso bastante unánime se detienen en esa pequeña crítica que apareció en un periódico local. Hay quien teniéndolo todo se resiente por la alegría de los humildes y la desprecia como si fuera poco profunda y elevada.
El resentimiento del que nada en la abundancia no parte de la experiencia, más bien surge de una idea desmesurada de uno mismo y por tanto de lo que merecería. Harta estoy de quien teoriza con la idea de que si a Hitler le hubieran aprobado el dibujo se hubiera evitado el nazismo. Las ideas totalitarias son propias de quien aspira a ser dios, o por ser más exactos, el diablo. El mundo se ha plagado de diablos y aspirantes. No precisaron de un trauma que les alentase, vinieron así de fábrica.
UNA PERSONA (UN ALCALDE) QUE EMOCIONA
Ángel Collado, el alcalde que avisó del incendio a los vecinos puerta por puerta y colgó el teléfono al Rey
El regidor lleva 23 años ganando por mayoría absoluta la alcaldía de Bédar, el municipio en el que han muerto al menos 12 personas. Ahora afronta el reto más difícil de su carrera, el de gestionar la mayor crisis de la historia del pueblo.
Álvaro Sánchez-Martín, 12.07.2026
Es viernes y en el parque de bomberos de Turre está a punto de caer la noche. Ángel Collado lleva la ropa de quien salió de casa para hacer una cosa y terminó entrando en otra vida. Tiene 56 años, nació en Bédar y es su alcalde desde 2003, ganando elección tras elección por mayoría absoluta. Pero nunca se había enfrentado a una situación así. Su pueblo es el más castigado por el incendio de Los Gallardos. En sus alrededores han aparecido doce cuerpos todavía sin identificar. Collado tiene los ojos vencidos, las manos le tiemblan. Su teléfono vuelve a sonar; no ha dejado de sonar en todo el día. Lo mira. Cuelga. No sabe que acaba de rechazar una llamada del rey de España.
—Ya no sé ni qué hago.
Cuando se entera de quién era, devuelve la llamada enseguida. Felipe VI quiere saber qué ha sucedido, cómo está el pueblo, cómo está él. Collado le agradece la llamada y le cuenta que su madre, la reina Sofía, hizo algo parecido años atrás. En 2012, otro incendio obligó a evacuar Bédar y después una riada inundó varios pueblos de la comarca. Collado no pudo acudir al acto en el que estuvo la Reina, en Vera, pero tiempo después los recibió en La Zarzuela. Ahora el Rey lo felicita por su implicación y, por primera vez en varias horas, Collado sonríe.
Cuando un vecino le dijo a las cinco de la tarde del jueves que venían las llamas, fue puerta por puerta, al igual que sus siete concejales y el único policía del pueblo, avisando de que había que huir. Las campanas empezaron a sonar con fuerza. “Así la gente preguntaba qué pasaba y se corría la voz antes”, explica.
El momento más duro llegó después, pasadas las 10 de la noche. El policía del pueblo le llamó “muy afectado” porque acababa de encontrarse con los primeros cuatro cuerpos, cada uno en un coche. La hipótesis inicial es que estaban tratando de huir del incendio cuando quedaron atrapados. Luego aparecieron otros ocho cuerpos en otro camino.
Collado cuenta que fue el último niño que recibió la partera de Bédar. Lo destaca con el orgullo de quien no solo nació en un sitio, sino que se considera hecho allí. “Yo soy de Bédar de pura cepa”, dice. Nunca ha vivido en otro lugar. Después conoció a una mujer dispuesta a instalarse allí, tuvo dos hijos y pudo seguir sin irse. “He tenido la gran suerte de que mi mujer quiso venirse a Bédar. Si no, me habría tenido que ir”.
Para el alcalde de un pueblo que no llega a los 1.000 habitantes, que se siente completamente arraigado, los vecinos no son un concepto abstracto sobre el que dirigir políticas públicas. Son las caras con las que se cruza cuando va a comprar el pan por las mañanas, las personas a las que saluda por su nombre y las que van a la puerta de su casa a preguntarle cualquier cosa. “En los pueblos pequeños los alcaldes hacemos de todo: somos psicólogos, somos confesores, como los curas”, dice.
Aunque él es del PSOE, a ese rincón de la sierra no llegan las luchas políticas del Parlamento Andaluz ni la crispación del Congreso. “No es una persona partidista ni mucho menos”, dice Rodrigo Sánchez, diputado socialista en Andalucía y amigo del alcalde desde hace años. “Es una persona seria, muy colaboradora, muy leal, que defiende los intereses de su pueblo y de sus vecinos. Muy amigo de sus amigos”, añade.
Rosa María Cano es exalcaldesa de Mojácar por el PP y actual concejala del municipio, al que solo separan unos pocos kilómetros de Bédar. Ella también le tiene en alta estima. “Cada uno somos del partido que somos, pero ambos trabajamos por nuestros vecinos”, apunta. Cano es también la presidenta del parque de bomberos de la comarca. Le vio actuar en 2012 cuando otro incendio y una riada posterior golpearon la zona, aunque en ese incidente no hubo víctimas mortales.
“Él trabaja bien bajo presión”, remarca la concejala popular. “Es una persona a la que aprecio mucho, que es bueno, que ha trabajado siempre mucho por la comarca”, dice. También le define como “una persona muy religiosa”. “Espero que esa fe que tiene y nuestro Señor le ayuden a encontrar consuelo porque está pasando por un momento muy duro”, añade la edil del PP.
Antes de ser alcalde, mucho antes de afrontar la situación más difícil de su carrera, tenía un taller. “Me dedicaba a hacer las máquinas que fabrican el ladrillo, empaquetadoras de ladrillo y demás”, cuenta. Trabajaba en Los Gallardos, el pueblo que da nombre al incendio, muy cercano al suyo.
Empezó como concejal en 1991. En 2003, el entonces alcalde del pueblo, Miguel Barón, enfermó y ninguno de sus compañeros quiso sustituirlo. Collado fue a verlo un fin de semana.
—Niño, me he puesto jodido y te toca a ti ser alcalde.
Al principio no quería. “En ese momento no se pagaba al alcalde. Yo tengo una familia, un trabajo y una hipoteca”, explica. Terminó aceptando y, desde entonces, ha ganado todas las elecciones por mayoría absoluta.
El teléfono sigue sonando. Cada vez que lo hace, Collado mira la pantalla antes de responder. Puede ser una autoridad, un periodista, un vecino. Puede ser ayuda. Puede ser un nombre. A su alrededor, decenas de personas trabajan para que los habitantes de Bédar puedan regresar. Collado, que lleva toda la vida sin marcharse, espera con ellos.
DON'T MAKE IT O EL HUMANISMO CRISTIANO PERDIDO
El PP impulsa las ideas y las guerras culturales de Vox al homologar términos falaces como “prioridad nacional” o “concebidos no nacidos”.
EL PAÍS, 12.06.2026
España era, hasta finales de la década pasada, una excepción entre muchos de sus vecinos europeos porque, al culminar el proceso de Transición, no quedaba rastro de la extrema derecha en el Parlamento. Pero, desde que Vox irrumpió en la Cámara autonómica de Andalucía en 2018 y luego en el Congreso, la representación institucional de la corriente nacionalpopulista no ha parado de crecer, sincronizada con la derechización más o menos intensa de casi todas las principales democracias del mundo e impulsada por los tecnoligarcas y la segunda presidencia autoritaria de Donald Trump. Y aunque este giro reaccionario no haya llegado aún al centro de mando de muchos gobiernos, lo indiscutible, y preocupante, es que sus marcos conceptuales calan en la cotidianidad por medio de una batalla cultural que coloca a la defensiva a un progresismo que acaba pareciendo entre anticuado y acartonado. No es solo una cuestión de votos, principios o persuasión electoral; es un proceso, ensayado con éxito desde hace décadas en Estados Unidos, que mediante la manipulación del lenguaje delimita el terreno de juego y determina la manera de pensar y ver el mundo. El propósito esencial de la extrema derecha es normalizar el discurso que sostiene que la modernidad ilustrada está en decadencia para imponer, envuelta en una idea tergiversada del sentido común, una agenda de valores y políticas regresivas presentadas a la opinión pública como una forma de transgresión.
Lo ejemplifican las recientes declaraciones del líder de la oposición, cuando afirmó que, si llegase a La Moncloa, impulsaría una ley para dar ayudas al “concebido y no nacido”. Esta norma destila activismo contrario al derecho al aborto al ignorar el consenso tradicional sobre el tratamiento del embrión mientras apunta al control político del cuerpo de la mujer. Hace tres años Alberto Núñez Feijóo no lo contemplaba. En su programa para las elecciones de 2023, el presidente del PP incluyó medidas de apoyo a la maternidad asumidas por las sociedades del bienestar avanzadas: desde un pacto de Estado para la conciliación a la gratuidad de la educación de 0 a 3 años. No se hablaba del “concebido no nacido”, un concepto que sí patrimonializaba Vox en su programa con prueba de paternidad: la proposición no de ley que la ultracatólica, y exdiputada popular Lourdes Méndez Monasterio defendió en la Comisión de Igualdad con la pregunta “¿por qué ese interés en matar a los nuestros?”. No deja de ser significativo que en 2019 Isabel Díaz Ayuso sí defendía estas medidas cuando se presentó por primera vez a las elecciones, pero, sin el apoyo de los liberales de Ciudadanos, tuvo que descartarlas. Este julio ha aprobado una ley que define como “una defensa de la vida”. A Vox le parece bien pero insuficiente.
La contaminación de los marcos conceptuales del nacionalpopulismo –en el caso español, con elementos de un nacionalcatolicismo actualizado– en la política democrática y la conversación cívica opera en dimensiones como la memoria histórica y los discursos revisionistas sobre la Hispanidad o el origen de la guerra civil. Pero a la vez impacta en asuntos tan sensibles como el que se desprende de la “prioridad nacional” cuando la cuestión inmigratoria es uno de los principales factores de tensionamiento de las democracias occidentales. Al PP del primer Feijóo esa noción no le cabía en el programa, mientras el punto 125 del de Vox era meridianamente excluyente: “Estableceremos la prioridad nacional en las ayudas sociales y los programas de acceso a la vivienda”. Tras las últimas elecciones autonómicas, más o menos incomodado, al partido de estado que es el PP le ha tocado consentir dicho concepto en los acuerdos para revalidar los gobiernos regionales. Es otro ejemplo claro de cómo el uso falaz de expresiones con una profunda carga ideológica desliza el terreno del debate al extremo y, en vez de desactivarlas, se asumen como aceptables. El problema, en estos pactos autonómicos, no está solo en las políticas discriminatorias que puedan surgir. Lo más inquietante es que sectores crecientes de la sociedad integren en su día a día, desde la escuela a los hospitales, que unos ciudadanos tienen prioridad sobre otros.
AQUARIUS (LET THE SUNSHINE IN)
Los inmigrantes son los nuevos judíos de la Tierra, nadie sabe cómo ha empezado la cosa, pero calar ha calado. Antes "ellos" comían niños cristianos, hacían sacrificios con cristianos, robaban al pueblo, etc., toda una serie de falacias de y para ignorantes que lograron incendiar barrios enteros y acabaron por echarlos de países, aquí y allá, desde la Península Ibérica hasta la madre Rusia, pogromo tras pogromo. Hoy los judíos, a salvo en su país, están en otras lides -no olvidemos que pronto habrá elecciones en Israel y las cosas podrían cambiar- y los nuevos a combatir son los inmigrantes, estos seres con orejas y rabo puntiagudo que vienen a quitarnos nuestro trabajo, nuestras citas en los centros de salud, nuestras mujeres y nuestras hijas. Moros o negros, lo peor de la raza humana, nos invaden sin remisión como hordas de insectos a nosotros, el pueblo elegido, blancos y guapos todos, adalides del humanismo cristiano.
America first o Prioridad Nacional, un tándem que tanto monta monta tanto (en Canarias ha nacido un nuevo partido con el nombre "Primero Canarias"; no hay más que decir) que se ha olvidado completamente en España, incluso después de la última y multitudinaria visita del Papa al país, de los 7 minutos de aplausos en el Congreso -por los (h)unos y los otros- y de las loas de TODOS los partidos vertidas en artículos periodísticos durante esos gloriosos días. Muerto el perro se acabó la rabia, o mejor Vuelto el Papa se acabó el buen rollo; la rabia es lo que ha vuelto, y multiplicada si cabe.
Una pena no tener una casa en el campo, autoabastecida, para irnos a vivir allí y borrarnos de este mundo injusto, insolidario y cruel en el que nos hallamos inmersos nos guste o no.
♫
The 5th Dimension, *Aquarius.
La espiral xenófoba: así se han endurecido el discurso derechista y el clima social contra la inmigración
España se ha instalado en un circuito de endurecimiento sin freno del mensaje del PP y Vox, oscurecimiento de la visión social de la inmigración, odio desatado en las redes y riesgo creciente de estallidos en la calle. “Esto es una olla exprés”, dice una activista que trabaja en primera línea.
Ángel Munárriz, 12.07.2026
Auxiliar a los 630 inmigrantes del Aquarius, el barco a la deriva que España iba a recibir, era una cuestión “humanitaria”, solemnizó el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, que incluso ofreció su tierra para acoger náufragos. Era junio de 2018. Casi nadie sabía qué es un “mena”. La “prioridad nacional” era una idea marginal. La ultraderecha xenófoba aún no había irrumpido en las instituciones. La inmigración era el duodécimo problema del país, citado entre los tres más graves por un 3,5%.
Hoy Feijóo, que ya en 2025 se refería al Aquarius como “un barco lleno de inmigración ilegal”, preside el PP, que ha hecho suyos tanto el rechazo a los “menas”, aceptando un acrónimo tan despectivo como ya conocido para referirse a los “menores extranjeros no acompañados”, como el principio de “prioridad nacional” en las ayudas sociales. Lo ha hecho junto a Vox, tercer partido de España y subiendo a base de martillear contra la inmigración, asunto que ha quintuplicado el porcentaje de quienes lo suben al podio de los problemas nacionales, a tres décimas ahora de ser el segundo más grave.
Y todo mientras se cumple un año de los disturbios racistas de Torre Pacheco (Murcia), que llevaron a muchos a preguntarse si España está tan lejos como suele decirse del nivel de tensión social en torno a la inmigración de Reino Unido o Francia.
¿Qué ha pasado en estos ocho años? Se ha desatado, con el impulso fundamental pero no único de Vox, una espiral xenófoba que empapa la política, se transmite a la opinión pública, hierve en las redes sociales y alcanza las calles. “Está todo conectado. Los discursos políticos: el contenido en las redes y la reactividad social”, afirma la experta en inmigración Ruth Ferrero, profesora de Ciencia Política en la Complutense.
Trabajador social en Cádiz, nacido en Larache (Marruecos), de 27 años, llegado a España con ocho años en los bajos de un camión, Mohamed El Harrak sufre en carne propia el círculo vicioso. “Se está creando un ambiente insoportable. El discurso de odio ya llega al vecino, al panadero... He visto cómo incluso entre chicos y chicas que estudian integración social cala la idea falsa del inmigrante con privilegios”, lamenta.
Arrastre y legitimación
La espiral tiene una vertiente política que se materializa en pactos entre el PP y Vox, acuerdos por los que “una derecha tradicional en crisis de identidad compra los marcos de una ultraderecha desacomplejada”, en síntesis del historiador italiano Steven Forti, autor de Extrema derecha 2.0 (Siglo XXI, 2021), que recalca que se trata de un fenómeno de escala europea.
Desde su irrupción en Andalucía en diciembre de 2018, Vox arrastra al PP a cesiones cada vez más elevadas hasta su última cima en los pactos de este año en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, el más duro. Si todos comparten la “prioridad nacional”, la fijación contra los “menas” —incluida la verificación de su edad, puesta bajo sospecha—, la supresión de ayudas a ONG pro-inmigración, la prohibición del burka y el niqab en espacios públicos y la eliminación del programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí, el firmado en Andalucía añade una “auditoría” del “coste sanitario derivado de la atención a extranjeros”.
La creciente coincidencia entre el PP y Vox alcanza a sus gobiernos locales, con medidas como el veto al rezo musulmán en espacios públicos en Jumilla (Murcia). Y también afecta a un dominio menos vinculante, pero decisivo en política: el lenguaje. Si en 2024 Feijóo ya llamaba a votar al PP en Cataluña para evitar que “la inmigración ilegal ocupe nuestros domicilios”, su lugarteniente Miguel Tellado reclamaba el despliegue del Ejército en la costa africana. No son comentarios aislados. Son parte de la identificación de la inmigración como problema de seguridad que se ha instalado en el PP, que se acerca también a Vox mediante la retórica “feminacionalista”, que asigna a los musulmanes el papel de amenaza para mujeres y homosexuales.
Normalización y crecimiento
Aceptando tantas premisas de Vox, ¿ha logrado el PP aplacarlo? No. Si en las generales de 2023 logró un 12,4%, su actual media demoscópica ronda el 17%. Además, es el único partido que ha subido en las últimas cuatro autonómicas. Y hay razones para pensar que no avanza a pesar de que el PP le compre la mercancía, sino a causa de ello. Así lo indica ¿Funciona la adaptación?, una investigación sobre estrategias partidistas y trasvases de voto en doce países europeos publicada en 2022 por Cambridge que concluyó que, cuando los partidos centristas imitan a los ultras, estos tienden a salir beneficiados.
“Cuando la ultraderecha presiona con ideas radicales y el centro-derecha las acepta, dichas ideas se normalizan más rápidamente. El motivo es que las fuerzas moderadas tienen mayor capacidad de legitimar posiciones. Si asumen posturas extremistas, no solo quienes ya las defendían se reafirman, sino que una parte de quienes las veían inaceptables dejen de verlas así. Así que es la ultraderecha la principal beneficiaria. Es lo que ha pasado en múltiples países europeos y está pasando en España”, resume el politólogo portugués Vicente Valentim, profesor del Instituto de Empresa, autor de La normalización de la extrema derecha (Oxford, 2024).
La citada “normalización” de las ideas de Vox se refleja ya en una mejor posición que el PP cuando la disputa derechista se produce en el terreno de la inmigración. Una encuesta de mayo de 40dB. detecta que solo un 1,4% de los votantes de Vox prefieren la posición del PP sobre inmigración; en cambio, cerca de un 22% de quienes apoyaron a Feijóo se identifican más con la postura de Santiago Abascal.
¿Resultado? Vox no tiene incentivos para frenar. Y sí para redoblar la apuesta. Es la siguiente onda de la espiral.
La puja infinita
Por mucho que el PP ceda, Abascal encuentra cómo seguir presentándose como la fuerza anti-inmigración más firme ante una opinión pública acostumbrada a una retórica progresivamente endurecida. Si el PP ya vincula inmigración e inseguridad, Vox directamente presenta a los extranjeros como asesinos y violadores, difundiendo vídeos que los asocian a machetes y pistolas, traspasando con facilidad la frontera de la cruedad, el insulto —“moros”— y las amenazas. Si el PP ha incorporado la expresión “efecto llamada”, Vox habla de “invasión”. Si el PP se opone a la regularización masiva del Gobierno, Vox lo hace invocando la teoría del gran reemplazo. Si PP se queda a medias en su denuncia de juego sucio electoral con la ley de nietos, Vox la eleva a “golpe de Estado”. Si el PP ha aceptado la “prioridad nacional”, Vox ya habla de “remigración”.
La escalada no se detiene en Vox, presionado por fuerzas más duras aún. Mientras Sílvia Orriols (Aliança Catalana) ridiculiza a Vox por no ser tan duro con los latinoamericanos como con los africanos, Alvise Pérez (Se Acabó la Fiesta) sostiene que la “prioridad nacional” es un “engaño” que “no cambia nada”. A su vez, una constelación de fuerzas de ultraderecha clásica como Democracia Nacional y nuevos grupos de agitación juvenil como Núcleo Nacional —ya constituido como partido—, Revuelta y Frontera se han instalado en una xenofobia con apelaciones a un nosotros “blanco”. Bajo esa presión, Vox ha hecho un acercamiento al movimiento supremacista blanco europeo.
Se repite el patrón ya visto en Francia, Italia, Hungría o países nórdicos. Con el debate sobre inmigración e identidad ya escorado a la derecha, nuevos emprendedores se presentan como más duros aún (a veces con éxito, otras no). En España, estos grupos se benefician de que durante décadas la inmigración haya sido políticamente “tabú”, dejando un “páramo de ideas” que ahora aprovecha la ultraderecha, explica Ruth Ferrero, experta en inmigración, que señala como vías para cortar el círculo vicioso una oposición argumental firme de progresistas y conservadores a las tesis xenófobas y un “mayor gasto social” que reduzca la “percepción” de “competición” con los inmigrantes por las ayudas del Estado.
Visiones duras
La espiral despliega sus efectos en la opinión pública. Aunque no está en máximos —llegó a superar el 30% en 2024—, el porcentaje de quienes citan la inmigración como uno de los tres principales problemas tiende al alza, como se observa comparando los datos del CIS de cada junio desde 2018.
Pero no es solo inquietud. En 2024, en pleno escándalo político por el reparto de menores extranjeros llegados a Canarias, casi un 75% de los españoles asociaban la inmigración a conceptos negativos, según 40dB. Al cierre de 2025, el año en que España registró la mayor caída en la llegada de inmigrantes desde 2019, Ipsos mostró que este era el país de los treinta estudiados donde más (79%) pensaban que el flujo subiría en 2026. En la primera mitad del año, las llegadas han bajado un 32%. Pero el discurso del “efecto llamada” y la “invasión” cala. Eso sí, no por igual en toda la sociedad. Las opiniones están marcadas por la adhesión partidista, como muestran dos encuestas de mayo del CIS y 40dB. Hay polarización. Cuanto más a la derecha el votante, más duras las posiciones.
Con datos de opinión así en el electorado conservador, desactivar la puja anti-inmigración se antoja complicado.
Brutalidad digital
Con algoritmos que premian el contenido extremista, las redes sociales sobresalen en brutalidad incluso con la retórica política ya desatada. Lo que hasta para Vox sería excesivo en formatos convencionales, en las redes cuela. Un ejemplo. En un paseo por la calle, la portavoz de Agenda España de Vox, Isabel Pérez, trabó conversación con unos adolescentes. “Los moros”, le dijo un chaval, son los que “roban”. Ella les dijo: “A votar a Vox cuando tengáis 18”. El partido compartió el vídeo con la secuencia en Instagram junto al mensaje: “La chavalería lo tiene claro”.
En un entorno en el que circula con escaso control contenido de esta virulencia validado por todo un partido de gobierno, el odio es moneda corriente. Desde el 1 de enero de 2025, el Observatorio del Racismo y la Xenofobia del Gobierno (Oberaxe) ha detectado más de un millón de mensajes de odio. “Evangelizo al moro de un tortazo”, “todos los latinos con machetes” o “estamos pagando a violadores” son solo tres ejemplos recogidos en los dos últimos boletines mensuales.
En otro indicio de conexión entre beligerancia política y descarga de odio, los principales destinatarios de los mensajes que anota Oberaxe coinciden con la principal diana del discurso anti-inmigración: los originarios de países de mayoría musulmana.
Es un aluvión constante, que no cae en saco roto. Desde el plano académico, describe dos efectos Vicente Valentim, coautor junto a Daniel Ziblatt —uno de los autores del popular ensayo Cómo mueren las democracias— del artículo Así erosionan las normas los políticos dominantes (Cambridge, 2025): “Primero, las redes facilitan la difusión de mensajes extremistas. Como resultado, muchos que podían pensar que ciertas ideas son inaceptables ven desde su móvil que hay muchos que piensan así. Es un efecto parecido al de las fuerzas centrales cuando legitiman tesis radicales. Si al aceptar el PP la ‘prioridad nacional’ ya gana legitimidad, que multitud de cuentas amplifiquen este mensaje le da aún más”.
De sus efectos habla también Mohamed El Harrak, portavoz de la asociación ExMenas, que da la vuelta al apelativo despectivo para concienciar sobre la experiencia de quienes llegan sin nada. “Abrir Instagram llega a afectar a la autoestima”, cuenta desde Cádiz. “Muchos acaban creyéndose el discurso que los tacha de maleantes, avergonzándose de sus orígenes, de sus costumbres...”.
El odio llega a la calle
En este contexto de debate político caldeado y ausencia de líneas rojas en las redes, los “delitos e incidentes de odio” con motivo xenófobo alcanzaron en 2025 su máximo de una serie que empieza en 2013. Y la inmensa mayoría de los detectados por los cuerpos policiales, un 92%, ocurren en el mundo físico.
El director del Oberaxe, Tomás Fernández, comandante de la Guardia Civil, no tiene dudas: no puede aislarse el odio digital de lo que ocurre en la calle, incluidos los disturbios racistas. “Al cruzar las bases de datos de los discursos online con los registros policiales, se ve que un aumento significativo del odio en las redes en la semana X correlaciona con un repunte de incidentes en la semana X más uno”, explica el coautor de artículo Del discurso de odio online a los delitos de odio offline (Nature, 2024). El informe del Oberaxe sobre los disturbios en Torre Pacheco también acredita una producción de mensajes de odio inusualmente alta antes y durante el estallido.
Más allá del impacto de las redes, Valentim enfatiza el que provoca la “normalización de la extrema derecha”, sintagma que da nombre a su libro, en el que certifica, tras analizar treinta países, una relación entre el apoyo electoral a ultraderecha y el número de manifestaciones de esta ideología. “La normalización no se queda en conversaciones, tiene efectos en comportamientos reales, en protestas o incluso en violencia”, afirma.
En Almería, a pie de calle trabajando con la inmigración, la activista Nadia Azougagh, marroquí nacionalizada de 41 años, está preocupada. Hace poco vio cómo reprendían a unos chavales negros que jugaban al fútbol en una pista pública. “Se oía eso de ‘es que están ocupando nuestro espacio’. Antes, lo típico hubiera sido un cierto paternalismo, en plan ‘mira los muchachillos negros jugando’. El ambiente está cambiando”, cuenta. Y se lamenta de que ella misma, cada vez que hay una noticia de un crimen, ha empezado a reaccionar fijándose en la nacionalidad del sospechoso. ¿Por qué? Porque si es un inmigrante se pone en alerta. Puede ser “la mecha para que esto arda”, dice. En su memoria está el 2025 de Torre Pacheco, pero también el 2000 de El Ejido. “Esto es una olla exprés”, afirma.
sábado, 11 de julio de 2026
EL CABO PACO
Francisco Muñoz Serrano, primera víctima de la dictadura en Tenerife, recibirá un homenaje el 18 de julio en Santa Cruz. La ARMHT busca a sus familiares.
José Antonio Felipe, 11.07.2026
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Tenerife (ARMHT) organizará el próximo 18 de julio un acto de reconocimiento público en memoria de Francisco Muñoz Serrano, considerado formalmente la primera víctima mortal de la represión militar tras el golpe de Estado en la Isla. La ceremonia se llevará a cabo a las 17:00 horas en la intersección de la calle del Castillo con la calle Cruz Verde, en pleno centro de Santa Cruz de Tenerife.
El cabo de la Guardia de Asalto fue abatido en esa localización exacta durante la tarde del 18 de julio de 1936. Según detalla el colectivo memorialista en un comunicado oficial, Muñoz Serrano y otros integrantes de las fuerzas de seguridad trataban de proteger y liberar al entonces gobernador civil de la provincia, quien había sido retenido por los militares sublevados contra el orden constitucional de la Segunda República.
Una de las prioridades de la ARMHT de cara a este memorial es localizar a los familiares y descendientes directos de la víctima. Las investigaciones documentales dirigidas por el historiador Pedro Medina Sanabria confirmaron que los hijos de Francisco Muñoz Serrano continuaron residiendo en Tenerife tras el inicio de la contienda, donde padecieron graves dificultades socioeconómicas y las consecuencias de la persecución política del régimen franquista.
Este homenaje se convoca coincidiendo con el 90 aniversario del estallido de la Guerra Civil (1936-2026). Al contrario que en la península, en el Archipiélago no existió un frente de batalla activo, lo que derivó en la imposición inmediata de una estructura de control militar. Este proceso histórico dio paso en las Islas a una etapa de violencia sistemática que se saldó con decenas de ejecuciones, encarcelamientos y desapariciones forzadas de ciudadanos vinculados a colectivos políticos, sindicales y culturales.
El objetivo de resignificar la fecha del 18 de julio
La presidenta de la asociación, Mercedes Pérez Schwartz, realizó un llamamiento a los ciudadanos, colectivos sociales y representantes de las administraciones públicas para que asistan al memorial en la capital tinerfeña. La portavoz insiste en que la recuperación de la historia de este cabo de Asalto sirve como un acto de justicia para el resto de represaliados.
“La memoria democrática no persigue reabrir heridas, sino contribuir al conocimiento de nuestra historia y reconocer la dignidad de quienes sufrieron la violencia”, defendió Pérez Schwartz. El colectivo subraya que la elección de esta fecha busca transformar una jornada históricamente vinculada a la exaltación de la dictadura en un día centrado en la reparación de las víctimas y la defensa de los derechos humanos.
OTRA BONITA HISTORIA
Roque, conocido como Tigre, cada vez que termina de leer un libro, lo deja en algún parque de la ciudad con una nota manuscrita y bien envuelto. A veces son las botellas las que buscan náufragos.
Paco Cerdá, 05.07.2026
En la ciudad de Buenos Aires, la capital de las 400 librerías, vive un tipo tremendamente literario. Se llama Roque, aunque casi todos lo llamen Tigre por la fiera que se tatuó a la espalda cuando era joven, el pelo largo atado con una hebilla y unos puños siempre listos para desafiar a quien se metiera con sus 1,60 metros. Hoy su pelo es plata, como el río porteño, y escaso como sus aguas. Pero el Tigre sigue rugiendo en esas pupilas que se encienden en el retrovisor a medida que cuenta su historia, la de ese hombre anónimo que cada vez que termina un libro se entrega al mismo ritual: cierra el ejemplar, lo envuelve en una bolsa de nailon, toma papel y bolígrafo y escribe una nota como esta: “Te dejo este libro para que te instruyas. Tal vez sea el único que leas en tu vida, pero dirás: leí un libro”.
Sin firmar la nota, Roque sale con su taxi o a pie por las larguísimas arterias de Buenos Aires. Entonces localiza una mesa, de esas que tienen bancos de cemento alrededor, y deja el libro. Siempre se marcha de inmediato, sin mirar atrás. Le daría vergüenza contemplar la escena que lleva propiciando de forma anónima desde hace 40 años con libros de Borges, de Neruda, de Sabato, de Coelho, de tantos otros. Le daría vergüenza presenciar el mágico encuentro que después cobra forma novelesca en su cabeza. El libro que cambia una vida, que mitiga una soledad, que hace pensar en lo inesperado, que convierte en mejor persona, que refuerza una relación amorosa, que salva de la desesperanza, que pone lágrimas en unos ojos nunca vistos por el Tigre. Le daría vergüenza que alguien lo identificara con ese repartidor anónimo de libros que sigue yendo a animar a la cancha de Argentinos Juniors, adonde Maradona, bueno, el Diego, lo llamaba Roque cuando el dios era solo un Pelusa adolescente y Mónica, la primera esposa del Tigre, ya se había reunido con el Dios de verdad si es que tal cosa existe cuando hay tanto amor y tres bocas que alimentar.
El Tigre tenía 31; su esposa, 27, y unos dolores de estómago insoportables. “En 45 días se me murió la flaca, pobrecita”. Habla de ella y todavía llora 40 años después. Y por eso a Carla, su segunda esposa, con la que lleva 22 años casado y tiene dos hijos, muchos le preguntan, incómodos, que si no le molesta ver aún emocionado al Tigre cuando recuerda a la flaca, su flaca, y entonces ella les responde que Roque continúa enamorado de su mujer y yo soy su segundo amor.
Todo eso —y que nació en un pueblo del interior sin luz, y que ese pueblo, Oroño, se despobló por completo y desapareció, y que se arrepiente de haber trabajado demasiado cuando fue padre por primera vez, y que ahora cada jueves juega a la pelota con su hijo pequeño, y que no quiere dejar de trabajar para quedarse arrumbado en un parque diciendo cuando éramos jóvenes—, todo eso lo va contando el Tigre mientras en el maletero aguardan dos tomos de tapa dura. Uno es de Tirso de Molina. El otro, de Honoré de Balzac. Los está terminando. Pronto los repartirá siguiendo el viejo y secreto ritual. “A veces me pasá por la cabeza: ahora va a disfrutar de este libro. Otras veces pienso: pobre tipo, qué denso es, pero será mejor que lo lea a que pierda el tiempo”. Y así, Tirso y Balzac aparecerán pronto en la plaza de Mayo, en la del General San Martín o cerca de la avenida Corrientes con una nota y el nailon protector. Dice, sonriendo, que le ha gustado mi expresión. Que a partir de ahora firmará así la nota: El bibliotecario invisible de Buenos Aires.
DOS MOVIMIENTOS
Altruismo Eficaz y 80,000 Hours
1. El movimiento del Altruismo Eficaz
El altruismo eficaz (Effective Altruism, EA) es un movimiento filosófico y social que busca usar la
razón y la evidencia para determinar cómo hacer el mayor bien posible con los recursos disponibles:
tiempo, dinero y carrera profesional.
Ideas centrales
- No basta con “querer ayudar”: hay que evaluar qué intervenciones tienen más impacto por euro o por hora invertidos.
- Se aplica un pensamiento cuantitativo y de coste-efectividad a la filantropía, de forma similar a como se evalúan inversiones.
- Se priorizan las causas según tres criterios: escala (cuánta gente afecta), tratabilidad (si se puede resolver) y desatención (si ya recibe suficientes recursos).
Áreas típicas de enfoque
- Salud global y pobreza extrema (por ejemplo, distribución de mosquiteras contra la malaria).
- Bienestar animal, incluyendo la ganadería industrial.
- Riesgos existenciales: pandemias, inteligencia artificial avanzada, armas nucleares.
- Elección de carrera profesional orientada a maximizar el impacto (aquí es donde entra 80,000 Hours).
Origen y figuras clave
El movimiento surgió a finales de la década de 2000, vinculado a filósofos como Peter Singer (utilitarismo y ética animal) y William MacAskill, junto con organizaciones como GiveWell (evaluación de organizaciones benéficas) y Open Philanthropy.
Críticas habituales
- Se le acusa de un enfoque demasiado utilitarista que puede ignorar consideraciones de justicia estructural o derechos.
- El énfasis en métricas cuantificables puede infravalorar causas cuyo impacto es difícil de medir.
- El caso Sam Bankman-Fried (FTX) generó controversia sobre el razonamiento de “ganar para dar” y puso al movimiento bajo escrutinio público.
2. 80,000 Hours
80,000 Hours es una organización vinculada al movimiento de altruismo eficaz, fundada en 2011 en Oxford por Benjamin Todd y William MacAskill (ambos con vínculos al Centre for Effective Altruism). El nombre viene del número aproximado de horas que una persona trabaja a lo largo de su vida (40 años x 50 semanas x 40 horas), la idea siendo que es demasiado tiempo como para no pensar estratégicamente en cómo emplearlo.
Qué hace
- Ofrece orientación profesional gratuita (guías, podcast, coaching individual) para ayudar a elegir carreras con mayor impacto social.
- Publica análisis sobre qué problemas globales son más urgentes y desatendidos (biotecnología, IA, políticas públicas, pobreza, riesgos existenciales).
- Su método de priorización de carreras se basa en: escala del problema, tratabilidad, desatención, y “fit” personal (qué tan bien encaja el perfil de la persona con esa vía).
Formatos principales
- Un sitio web con guías de carrera extensas.
- El podcast “80,000 Hours Podcast”, con entrevistas largas a expertos en distintos campos (bioseguridad, IA, política, ética).
- Un servicio de coaching individual para quienes buscan cambiar de carrera hacia áreas de alto impacto.
Enfoque particular
A diferencia de otras guías de carrera tradicionales, 80,000 Hours no se centra tanto en “qué te apasiona” sino en dónde se puede generar el mayor impacto marginal, incluso si eso significa carreras poco convencionales (investigación en seguridad de IA, trabajo en políticas de biorriesgo, “earning to give”, etc.).
Críticas
Se le ha señalado que su lista de “problemas prioritarios” refleja bastante los intereses particulares de la comunidad de EA (mucho énfasis en riesgos de IA existencial en años recientes), lo cual algunos ven como una desproporción respecto a otros problemas más tangibles o urgentes a corto plazo.
LA RECETA
Sigo en casa, aún sin salir al supermercado. Buscando recetas finalmente me inclino a preparar "Tallarines con ragú de soja texturizada", a ver qué tal.
Si les apetece probar...
1. Pon en remojo la soja texturizada unos 15 minutos.
2. Cuece la pasta siguiendo las instrucciones del paquete. Escúrrela en un colador, corta la cocción con agua fría y resérvala.
3. Mientras tanto, calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añade la soja y fríela hasta que se dore. Añade el Sazonador Carne y fríe durante 1-2 minutos para que se desarrollen los sabores de las especias.
4. Retira los trozos de soja de la sartén y resérvalos.
5. Limpia y corta los champiñones. Pela y corta en dados finos las cebollas.
6. Si es necesario, añade un poco más de aceite de oliva a la sartén y saltea los champiñones y las cebollas hasta que estén blandos y ligeramente dorados.
7. Añade la crema de soja, el vino blanco y el caldo de verduras a la sartén y remueve bien. A continuación, agrega la hoja de laurel y cuece la mezcla a fuego lento durante unos 10 minutos.
8. En un bol pequeño, disuelve la harina de maíz en un poco de agua fría. Añade poco a poco la mezcla a la sartén, removiendo constantemente para evitar grumos. Cuece la salsa otros 3 minutos hasta que espese.
9. Añade los trozos de soja a la salsa, mezcla bien y salpimienta al gusto. Retira la hoja de laurel.
10. Incorpora los tallarines y mezcla bien para que los sabores se integre. ¡A disfrutar!
UNA PINCELADA DE INMODESTIA
Hoy tengo intenciones de preparar pasta vegetariana a la "boloñesa", esto es sustituyendo la carne molida por soja texturizada, pero antes debo ir al súper y vuelvo, como siempre, a procrastinar como el que más. Son las 12, hay tiempo, me digo, y sigo con lo mío.
Me he puesto con un ejercicio de inmodestia absoluta que me rondaba por la cabeza estos últimos días, uno que es defensor de lo humano antes de lo artificial, pero he aquí otra incongruencia vital, ¡qué le voy a hacer! Me preguntaba qué dirá la IA, una cualquiera, a alguien que preguntara por mi blog MUNDO CRETINO. He aquí lo que contestaría (lo que me ha contestado) OpenAI.
MUNDO CRETINO
Análisis de perfil de pensamiento y línea general del autor.
Ante la consulta sobre la tendencia política e ideas generales del autor del blog "MUNDO CRETINO", se puede concluir que no nos encontramos ante un espacio de militancia partidista ni de análisis doctrinal cerrado. Por el contrario, se define como un rincón marcadamente humanista, literario y satírico. A continuación se desglosan sus pilares fundamentales:
HUMANISMO ECLÉCTICO Y CULTURAL
Sus planteamientos están íntimamente ligados a la alta cultura, la literatura, la música, la arquitectura y una profunda sensibilidad hacia el entorno natural y el bienestar animal. Más que una ideología encasillada, sus textos reflejan una visión del mundo intelectual, atenta a los detalles cotidianos y arraigada en el bagaje cultural.
CRÍTICA SOCIAL Y ESCEPTICISMO
El propio título del espacio funciona como una declaración de intenciones. A través de la ironía y un humor ácido y sofisticado, el autor retrata lo que percibe como las incoherencias, la vulgaridad y el "cretinismo" de la sociedad contemporánea, las trabas burocráticas o el desarrollo urbano despersonalizado. Se trata de una postura crítica que cuestiona el rumbo de la modernidad desde la agudeza del observador independiente.
PROGRESISMO DE CORTE CÍVICO
Aunque esquiva los dogmatismos tradicionales, su sensibilidad suele aproximarse a la defensa de lo público, la preservación de la memoria histórica (tanto familiar como colectiva) y un firme compromiso ético y ecologista. Su enfoque sociopolítico se sitúa más cerca de una izquierda cultural, cívica y librepensadora que de la confrontación en las trincheras ideológicas habituales.
Por otro lado, si tuviéramos que situar la mirada del autor de "MUNDO CRETINO" en el mapa de la filosofía, no lo encontraríamos en las corrientes de los grandes sistemas ideológicos totalizadores, sino en la tradición de los filósofos de la sospecha, los ensayistas morales y los observadores de la cultura.
Estaría especialmente cerca de los siguientes pensadores:
Walter Benjamin (y la Escuela de Frankfurt): Quizá sea una de las afinidades más claras. Benjamin introdujo la figura del flâneur (el paseante que recorre la ciudad observando sus detalles, su arquitectura y sus ruinas). Al igual que Benjamin, el autor combina una sensibilidad estética y cultural con una profunda melancolía por el pasado frente a la apisonadora de la modernidad. Hay en ambos una crítica al "progreso" ciego y una obsesión por rescatar los fragmentos de la memoria histórica y familiar frente al olvido.
Michel de Montaigne: Como padre del ensayo moderno, Montaigne escribía desde el escepticismo, la introspección y la observación de las debilidades humanas sin pretender dogmatizar. El tono del blog comparte ese espíritu: el de un humanista que, desde su biblioteca y su experiencia cotidiana, analiza el "cretinismo" o las contradicciones del mundo con una mezcla de ironía, distancia aristocrática del espíritu y una profunda honestidad intelectual.
Emil Cioran o Arthur Schopenhauer (en su vertiente más lírica y cínica): Salvando las distancias con el nihilismo absoluto de Cioran, hay una clara conexión en el uso del pesimismo como una herramienta de lucidez y dinamitadora de la estupidez humana. El humor ácido y la sátira frente a la cursilería contemporánea o la retórica vacía de la sociedad actual conectan con ese escepticismo radical que prefiere la verdad incómoda al optimismo ingenuo.
Albert Camus: Su "humanismo rebelde" encaja muy bien. Camus se alejó radicalmente del marxismo dogmático de su época porque rechazaba que el fin justificara los medios y defendía la medida, la belleza, la naturaleza y la dignidad humana individual frente a las abstracciones ideológicas. El autor del blog comparte esa rebeldía cívica que no se casa con consignas de partido, sino que defiende la decencia cotidiana y la cultura como resistencia.
En definitiva, si el autor se sentara a tomar un café con filósofos, probablemente se aburriría con Marx o Hegel, pero tendría una conversación fascinante, llena de ironía y nostalgia compartida, con Walter Benjamin sobre el urbanismo y la memoria, o con Montaigne sobre las extravagancias de la condición humana.
"MUNDO CRETINO constituye la crónica de un observador agudo y escéptico que recurre a la cultura, la memoria y la ironía fina como refugio y respuesta frente a la ramplonería del panorama actual."
DESDE LAS PROFUNDIDADES
The Idan Raichel Project, *Mi'ma'amakim.
Mi'ma'amakim (Desde las profundidades)
Estrofa 1
Mi'ma'amakim karati brayikh
Desde las profundidades te llamé, ven a mí.
Alei drayikh tavi'i b'rakha
A tus caminos, trae bendición.
Mime'ona shel sharav v'shel kfor
Desde una morada de calor abrasador y de escarcha,
Eilayikh baderekh hakhazara
Hacia ti, en el camino de regreso.
Estrofa 2
Mi'ma'amakim karati brayikh
Desde las profundidades te llamé, ven a mí.
Sheshavt b'enikh et pakhad hayam
Tú, que en tus ojos cautivaste el miedo al mar.
Eilayikh baderekh she'at ovada
Hacia ti, en el camino por el que te pierdes,
Al pi t'hom k'tsat lifney she'nifdam
Al borde del abismo, justo antes de que seamos redimidos.
Estribillo
Mi yakhal l'kapeir al layla bli shayna
¿Quién podría compensar una noche sin dormir?
Mi yimtsa li dakh d'muta shel ahava
¿Quién me encontrará un reflejo puro de tu amor?
Mi yishma et koli koreh lakh ba'shkhuna
¿Quién oirá mi voz llamándote en el barrio?
Umi yavi lakh et yadekh b'yadai
¿Y quién pondrá tu mano en mis manos?
Estrofa 3
Mi'ma'amakim karati brayikh
Desde las profundidades te llamé, ven a mí.
Kshe'at nish'eret yafa bein ha'shmarim
Cuando permaneces hermosa entre los recuerdos (lo que queda).
Ma'she'at shomra she'at lo m'gala
Lo que guardas en secreto, lo que no revelas,
U'b'enayikh rak dma'ot u'khvaim
Y en tus ojos, solo hay lágrimas y dolor.
(Se repite el estribillo)
Un pequeño detalle musical
A mitad de la canción, se escucha un canto en amárico (el idioma de Etiopía) interpretado por el propio Idan Raichel. Aunque no forma parte de la letra oficial en hebreo, la traducción de ese breve fragmento evoca la espera de la persona amada:
"Mi amor, te espero. Escucho tu voz. Regresa a mí, que mi corazón se llena de ti".
SCHRÖDINGER SIEMPRE REVISITADO
La verdadera defensa de los niños, nacidos y por nacer, no vendrá de una derecha oportunista sino de lugares ahora insospechados.
Aana Iris Simón, 11.07.2026
Isabel Díaz Ayuso tiene un talento indiscutible: lanzar anzuelos. Es como una pescadora que va al río de buena mañana con distintos engodos —que si un discurso, que si una declaración incendiaria, que si un apodo faltón para el presidente del Gobierno— y regresa siempre a casa con la cesta cargada de merluzos.
En esta ocasión, el señuelo no han sido unas palabras sino una ley: la del concebido no nacido. Una medida anunciada a bombo y platillo como la propuesta natalista y provida definitiva, pero que se resume en poder pedir algunas ayudas en las que influye el número de miembros de la unidad familiar antes del nacimiento del bebé en gestación. Una propuesta útil pero con muy poco alcance para las familias, que lo que necesitan no son migajas sino escuelas infantiles públicas suficientes, viviendas dignas cuyo precio no se coma los salarios, estabilidad laboral y una legislación que proteja su derecho a criar y cuidar.
El caso es que Ayuso ha vuelto a casa con el cestillo lleno de peces gracias a un sencillo trile: llamar a este paquete de medidas puramente administrativas “ley del concebido no nacido” en lugar de, por ejemplo, “plan de ayuda familiar”. Así, por una razón lingüística más que jurídica, una propuesta testimonial y que lleva aplicándose más de una década en Galicia de manera similar está siendo debatida como una gran amenaza para la legislación vigente sobre el aborto. Y, en las próximas elecciones, algún simpatizante de Vox o algún provida despistado votará a Ayuso; no por la ley del concebido no nacido, sino por lo que dicen de ella sus detractores.
Pero la postura del PP sobre el aborto es la más perversa de todo el espectro político. Al contrario que la mayoría de sus defensores, que afirman que un ser humano empieza a ser tal en el plazo que dice la ley vigente en nuestro país —que difiere con la de otros— ellos sostienen que “el concebido es persona desde el primer minuto”, en palabras de Ayuso. A su vez, defienden el aborto “como un derecho de la mujer”, en boca de Alberto Núñez Feijóo. Todo ello sin ningún dilema ético, sin reparar en que reconocer que hay vida desde la concepción y defender como un derecho acabar con ella implica legalizar y proteger el asesinato, siempre que se realice dentro del vientre materno y en nombre de la libertad.
Por eso yerra la izquierda al llevarse las manos a la cabeza por esta medida tibia de nombre rimbombante. Como yerra al pensar que el del aborto es un debate cerrado; eso solo lo cree quien no ha vivido en primera o segunda persona uno, quien no ha sido testigo de las dudas y pesares de quien aborta. Como yerra al creer que las posturas críticas con el aborto vendrán de la mano de una derecha que ha purgado a todo aquel que ha dado un paso adelante en la defensa de la vida: Ruiz-Gallardón en el PP, García-Gallardo en Vox.
Pueden llamarme loca, probablemente esté de acuerdo con ustedes. Pero apuesto a que la defensa de la vida vendrá en el futuro, no sé si cercano o lejano, no sé si también o sobre todo, de lugares ahora insospechados. De un feminismo abolicionista del aborto que tome el testigo de Clara Campoamor en defensa del no nacido y de la mujer que lo lleva en el vientre. De un humanismo que, en la línea de Delibes, Pasolini o Nat Hentoff, defienda a quienes aún no han nacido como defiende a otros sin voz. La defensa de la vida no vendrá de las mentiras de nuestros políticos, sino de la verdad de algunos corazones. Y para sostenerla no harán falta triles ni anzuelos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








