viernes, 15 de mayo de 2026

APROVECHA LOS 50 QUE QUEDAN


“Las probabilidades de vivir 50 años más son muy bajas”: la advertencia de David Gross, premio Nobel de Física
En una entrevista, el Nobel de Física David Gross advirtió que la humanidad podría no sobrevivir 50 años más por el riesgo de guerra nuclear y el avance de la inteligencia artificial.
Nicole Iporre, 27.04.2026

David Gross es uno de los físicos más destacados en la actualidad. En 2004, junto a sus compañeros Frank Wilczek y H. David Politzer, recibió el Premio Nobel de Física por haber descubierto la libertad asintótica, es decir, las fuerzas entre los quarks.
Con su trabajo, ayudó a explicar una de las fuerzas más fundamentales de la naturaleza y el comportamiento interno de la materia a nivel subatómico.
Recientemente, fue entrevistado por el medio especializado en ciencia Live Science, donde, entre otros temas, conversaron sobre el futuro de la humanidad, en medio del vertiginoso desarrollo de la inteligencia artificial y las guerras.

Fue en ese contexto que Gross mencionó que es poco probable que los humanos puedan vivir 50 años más. Esta es su perspectiva.
En medio de la entrevista con Live Science, le preguntaron a David Gross si es que creía que en 50 años podría haber una “teoría unificada”, una idea ambiciosa en el mundo de la física que busca encontrar una sola teoría que explique todas las fuerzas fundamentales del universo.

Pero la respuesta del premio Nobel sorprendió al entrevistador, pues tomó otro rumbo.
“Actualmente, dedico parte de mi tiempo a intentar explicarle a la gente... que las probabilidades de que vivan 50 años más son muy bajas”.
Según Gross, debido al peligro de una guerra nuclear, la expectativa de vida es de unos 35 años más.
“Es una estimación aproximada. Incluso después del fin de la Guerra Fría, cuando teníamos tratados de control de armas estratégicas, que ya no existen, se estimaba que había un 1% de probabilidad de guerra nuclear cada año. La situación ha empeorado muchísimo en los últimos 30 años, como se puede comprobar cada vez que se lee el periódico”, dijo el físico.

Entonces, el entrevistador le pregunta qué podemos hacer para reducir ese riesgo “inminente”.
El premio Nobel le respondió: “Hay medidas que son fáciles de tomar, al menos para las naciones. Por ejemplo, hablar entre sí”.
Sin embargo, destacó que en los últimos 10 años, “ya no existen tratados. Estamos entrando en una increíble carrera armamentística. Tenemos tres superpotencias nucleares y se habla del uso de armas nucleares”.
“Hay una guerra importante en pleno desarrollo en el centro de Europa. Estamos bombardeando Irán. India y Pakistán estuvieron a punto de entrar en guerra. Eso ha aumentado la probabilidad”.

Ahora, la combinación de guerra nuclear con inteligencia artificial también representa un gran peligro, según el físico. Es muy probable que la IA aprenda a lanzar armas nucleares y que estas armas sean cada vez más sofisticadas.
Gross reconoció que le asusta este escenario, y que la IA llegue a ser tan desarrollada que pueda tomar decisiones por sí sola, en algún nivel. “Me pediste que pensara en el futuro, y llevo unos años obsesionado con eso. No con el futuro de las ideas y la comprensión de la naturaleza, sino con la supervivencia de la humanidad”.

UN NIÑO


La lógica del llanto
Juan José Millás, 10.05.2026

No es fácil fotografiar el pánico porque el pánico es un concepto, una noción mental, un suceso del alma. No está hecho como los misiles, de metralla y acero, aunque haga tanto daño como una bomba de racimo. Pero a veces el pánico se escurre del recinto craneal y se instala en la mirada de un crío como el de la foto o en el gesto del hombre que ha acudido en su ayuda. Aunque herido, el niño acaba de sobrevivir al bombardeo de un edificio residencial, probablemente el suyo, en Teherán. Quizá estaba desayunando un colacao con cereales en la cocina de su casa cuando las paredes estallaron. Tal vez no sepa qué ha sido de sus padres o hermanos. Tal vez sus tímpanos estén reventados también. Hay en su gesto una interrogación, lo mismo que en la expresión del sanitario. Flota en el aire una pregunta que quizá usted, lector, también se esté haciendo.

El niño no llora porque el llanto pertenece a un negociado de realidad en el que las cosas obedecen aún a cierta lógica: el dolor lleva a las lágrimas y las lágrimas al consuelo cuando el dolor es tolerable. Cuando no, las lágrimas se asustan y no salen, no hay forma de que salgan, pese a que el llanto resulte con frecuencia tan liberador.

El sanitario, con la mano apoyada en su cuerpo, parece verificar que la víctima sigue ahí, que no ha sido borrada por la onda expansiva que ha hecho un roto en el mundo del pequeño. Tocar, en este contexto, es una forma de resistencia: lo que se puede palpar no ha desaparecido del todo. La mirada de ambos se dirige a algo que queda fuera de campo, quizá a aquello que no ha podido ser salvado.

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE


NUESTRA ÚLTIMA CRUZADA


Visito la catedral de Valencia para ver su retablo del altar mayor, tenía interés desde hacía tiempo. Si bien ya había visitado la ciudad anteriormente -la última vez para conocer la calatravada, en el antiguo cauce del río Turia, ese megalómano complejo de edificios denominado Ciudad de las Artes y las Ciencias-, en esta ocasión se trataba de un viaje cultural, un sólo día para ver la catedral, la iglesia de San Nicolás de Bari y el CAHH (Centro de Arte Hortensia Herrero). 
El la catedral nos encontramos con el "Santo Cáliz", venerado como el único Santo Grial que tanto buscaba Indiana Jones en la última cruzada. Parece que hasta el papa Juan Pablo I veneró la reliquia (santo, inconcebible; el mismo papa que durante el cenit de la epidemia del SIDA en África se permitió pasearse por allí predicando el NO AL USO DE ANTICONCEPTIVOS, condenando a millones de "negritos folladores" a la muerte segura).

Veamos qué nos dice la Wikipedia de esta reliquia:

El Santo Cáliz de la Catedral de Valencia, custodiado en la Capilla de su nombre en la Catedral de Santa María de Valencia (España), es el vaso que las tradiciones aragonesa y valenciana identifican con el Grial, y que consta de dos piezas: Una copa tallada a partir de una piedra de calcedonia, de 7 cm de altura y 9'5 cm de diámetro. En 1960 el arqueólogo Antonio Beltrán ha fechado la talla de la copa superior en torno al siglo I. En 2019 la doctora en Historia del Arte Ana Mafé García aplicando el método científico cataloga la pieza como un "Kos Kidush" (copa de bendición hebrea) de época del Segundo Templo contemporánea a Herodes el Grande.
Un pie con asas que habría sido añadido posteriormente. Este consta de una columna central hexagonal con una tuerca redonda al medio y terminada en dos pequeños platos, uno donde se apoya la copa superior y otro en la parte inferior que sostiene el pie. Las asas tienen forma de serpiente, con sección también hexagonal. La base, de forma elíptica, es de calcedonia y contiene 28 pequeñas perlas, dos rubíes y dos esmeraldas, todo ello guarnecido en oro.
En los viajes realizados a Valencia por los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI ambos utilizaron este cáliz al celebrar sus misas multitudinarias. La Iglesia se ha posicionado oficialmente sobre la autenticidad de esta reliquia, porque en 2014 el papa Francisco aprobó un jubileo in perpetuum, llamado «Año Jubilar Eucarístico por el Santo Cáliz», a celebrar cada cinco años, siendo el primero el de 2015. Este cáliz es el representado por el pintor valenciano Juan de Juanes en su pintura La Santa Cena (Museo del Prado), pintada en 1560. En dicha pintura se representa la copa con el pie con asas, con lo cual se demuestra que por aquel entonces ya tenía esas partes.

miércoles, 13 de mayo de 2026

CÓMO PLANTAR CARA


'The New York Times' pone a Sánchez como alternativa a Trump en el mundo: esto dice de los hablan de "sanchismo"
Repaso del medio norteamericano a la política nacional e internacional.
Álvaro Palazón, 12.05.2026

"El líder español está demostrando cómo plantar cara a Trump, y mucho más". Con este titular ha descrito The New York Times, uno de los diarios más influyentes del mundo, el papel de Pedro Sánchez como antagonista de Donald Trump.
En un artículo de opinión, el medio norteamericano dice que el presidente del Gobierno español tiene una política totalmente opuesta a la del magnate que preside Estados Unidos.
Dicen de Sánchez que "este líder de centroizquierda" es "el que más tiempo ha permanecido en el cargo en Occidente" y ponen sobre la mesa que se ha hecho más conocido recientemente por "liderar la oposición global al presidente Trump".
Ponen en valor que el presidente español sea de los pocos que ha optado por confrontar con Trump en lugar de reírle las gracias, como han hecho el resto de líderes mundiales. Sánchez ha sido crítico con el mandatario norteamericano en el secuestro de Nicolás Maduro, en la guerra de Irán y en la masacre de Gaza.

También se acuerda de los detractores de Sánchez, aquellos que dicen que España vive bajo el yugo del Sanchismo, que ellos mismos definen como "una política populista y sin escrúpulos diseñada para aferrarse al poder a cualquier precio".
Un calificativo que The New York Times no comparte: "Este calificativo peyorativo no da en el clavo. Durante sus ocho años en el cargo, el Sr. Sánchez ha logrado convertir a España en el último bastión socialdemócrata de Europa, sobreviviendo —e incluso prosperando— en un entorno hostil para los políticos progresistas".
Además, comentan que Sánchez ha logrado esta "hazaña" con varios ingredientes: ambición, idealismo y pragmatismo. "Junto con su oposición al Sr. Trump. Para los líderes de izquierda de casi cualquier tendencia, esto constituye un modelo a seguir", añaden.
Pone de manifiesto The New York Times que es complicado replicar lo que ha hecho Sánchez en España por la propia idiosincrasia del país: "La aversión de España a la extrema derecha —arraigada en su experiencia relativamente reciente con la dictadura— ha limitado el atractivo de la derecha radical, a diferencia de otros países europeos".

Por último, dibujan a Sánchez como un político pragmático con habilidad "para superar a los oponentes de derecha y sortear los escándalos". Como guinda del pastel, señalan que Sánchez gobierna con "una filosofía de gobierno alternativa al trumpismo".
"No es de extrañar que líderes afines, que navegan por un mundo convulso, hayan acudido a rendirle homenaje y a comprobar por sí mismos cómo pueden aprender de España", sentencia el artículo.

JASON COLLINS, RIP

 

ESCALERAS