martes, 11 de agosto de 2026

PULPOS


Naufraga el polémico plan que pretendía crear en Canarias la primera granja de pulpos del mundo
Nueva Pescanova renuncia a la concesión presentada en 2021, que había despertado protestas de animalistas y quejas de científicos: “Son animales extremadamente inteligentes”.
Guillermo Vega, 04.08.2026

Fin al polémico proyecto de implantar la primera granja de pulpos del mundo en el Puerto de Las Palmas de Gran Canaria. Nueva Pescanova informó la pasada semana a la Autoridad Portuaria de su solicitud de desistimiento del procedimiento de otorgamiento de concesión demanial —un permiso oficial que da el gobierno para usar un bien público de forma exclusiva, con un tiempo límite y pagando una tasa— para la instalación de una “Granja de Cultivos Marinos” en el puerto canario.

Según ha informado el organismo público, la empresa ha concluido “que no resulta oportuno continuar impulsando la solicitud de concesión presentada en los términos actualmente planteados”. Argumenta para ello “las circunstancias concurrentes sobrevenidas” durante el procedimiento y ante “los nuevos requerimientos administrativos” demandados por la Comisión Autonómica de Evaluación Ambiental. La empresa matiza en su escrito que esta decisión “no implica reconocimiento alguno” sobre la eventual viabilidad futura de otras alternativas técnicas, ambientales o de ubicación que pudieran analizarse en su caso.

En 2022, trascendió que la compañía gallega tenía previsto poner en marcha en el plazo de un año unas instalaciones de 52.000 metros cuadrados en el Puerto de Las Palmas de Gran Canaria. En ellas se emplearía a 300 personas, que producirían unas 3.000 toneladas de pulpos al año. Los planes contaron desde un primer momento con la oposición de numerosas organizaciones científicas y en favor de los derechos de los animales.

Elena Lara, la responsable de investigación de la organización internacional Compassion in World Farming, explicaba en 2022 su rechazo a estos planes. “Los pulpos son animales extremadamente inteligentes y complejos, necesitan mucha estimulación en su entorno”, subraya. “Son especies solitarias, no adaptadas a las condiciones intensivas en las granjas. Sería irresponsable ponerlos en tanques vacíos sin ningún estímulo”.

La científica Lara había elaborado poco antes un informe en el que reclamaba al Gobierno español que hiciese “lo correcto, lo moral y lo ético y no permita que Canarias, ni ningún otro lugar del país, sufra el deshonor de abrir este centro de exterminio de pulpos”. Recalcaba que este tipo de instalaciones no son comparables a las granjas tradicionales con otros seres. “Estos son animales salvajes, no los hemos domesticado, a diferencia de lo que sucede en las granjas tradicionales. Sabemos cómo mejorar las condiciones de vida de los cerdos y los pollos. Los pulpos, en cambio, son muy frágiles: no hay forma de sacrificar a un pulpo de manera humanitaria”.

Nueva Pescanova ha rehusado hacer declaraciones a este periódico sobre esta decisión. En su comunicación a la Autoridad Portuaria, la empresa explicó que dicha decisión “responde exclusivamente a consideraciones empresariales y regulatorias derivadas de la evolución del procedimiento administrativo”. Durante la tramitación afloró la necesidad de atender las “observaciones y condicionantes” de distintos órganos sectoriales, además de someter al proyecto al procedimiento de evaluación ambiental ordinaria “al apreciar la posible existencia de efectos ambientales que requerían de un análisis adicional”.

“Todas estas circunstancias”, según indica Nueva Pescanova y recoge el organismo público, “aunque no afectan a la viabilidad ambiental del proyecto, han supuesto una modificación sustancial de las condiciones, alcance, plazos y requisitos regulatorios del proyecto inicial, lo que ha obligado a la empresa a replantear su configuración y estrategia de desarrollo”.

En el fondo del debate está el éxito del pulpo entre los consumidores. Los cefalópodos —pulpos, calamares y sepias— representaron el 7% de las exportaciones mundiales de productos acuáticos animales en 2024, según el informe Sofia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con un valor total de exportaciones de 12.700 millones de dólares (10.990 millones de euros). Esto supuso un descenso del 2,5 % respecto a 2023, tras una caída del 8,6 % en 2022.

China, Marruecos y Mauritania concentran la mayoría de las capturas mundiales de pulpo. Entre los exportadores, destacan China, España, Marruecos, Indonesia y Vietnam. España también es uno de los principales importadores en términos de valor, junto con Italia, China y Japón.

“El tema es mucho más complejo”, explicaba en 2022 a EL PAÍS Eduardo Almansa, investigador del IEO, del Centro Oceanográfico de Canarias y de la Universidad de La Laguna, que colaboró con Nueva Pescanova en el desarrollo de la granja ahora abandonada. “¿Queremos seguir comiendo pulpo? Porque la demanda está aumentando a escala mundial, y a este ritmo, las pesquerías no van a poder cubrirla. Nosotros tratamos de buscar alternativas para producir un alimento del que hay demanda, de una manera viable y sostenible y que se asegure el bienestar animal”.

Polémica

Las granjas marinas han ocupado titulares en las islas en los últimos meses. En noviembre, saltó la noticia sobre la misteriosa muerte de miles de lubinas que estaban siendo criadas en jaulas en Melenara, en la costa este de Gran Canaria. El propietario de las instalaciones es Aquanaria, una empresa de origen cántabro dedicada a la crianza de lubinas de gran talla para uso gastronómico que opera en Canarias desde 1987. Cuenta con 48 viveros en la isla, donde cría entre 40.000 y 50.000 ejemplares al año. Este hecho provocó el cierre de más de una docena de playas en la isla.

Las causas de este suceso siguen sin resolverse: la Fiscalía de Medio Ambiente abrió diligencias de investigación tras detectar “numerosas irregularidades” en la gestión de la EDAR (depuradora) cercana. Aquanaria, que también presentó una denuncia como afectada —murieron 2.500 toneladas de lubinas y sufrió unas pérdidas económicas estimadas en 30 millones de euros—, desmontará esta granja marina antes de que expire la concesión administrativa en abril de 2029, si bien reforzará otras tres explotaciones de mayor capacidad situadas en Tufia, Arinaga y Castillo del Romeral.

El dilema ético de la primera granja comercial de pulpos del mundo proyectada en Canarias
La apertura de las instalaciones en el puerto de Las Palmas provoca protestas de animalistas y quejas de científicos.
Guillermo Vega, 10.02.2022

Los pulpos tienen tres corazones, carecen de esqueleto, viven en aguas tropicales y templadas en océanos alrededor del mundo. Sus características siguen sorprendiendo a los científicos: son capaces de saborear con los tentáculos o de soñar, y su red neuronal, extremadamente compleja, se expande fuera de los límites de su cabeza, abarcando sus tentáculos, ventosas e incluso la piel, haciendo de estos animales de ocho brazos auténticos cerebros andantes. Tanto es así, que están considerados los más inteligentes de todos los invertebrados (como puso de manifiesto el oscarizado documental Lo que el pulpo me enseñó). Pero, además, resultan un manjar para muchos humanos. Tanto, que la pesca de calamares, jibias y pulpos ascendió a 3,74 millones de toneladas en 2019 —último dato disponible, según el informe anual de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas inglesas)— y el valor de sus exportaciones se triplicó entre 1999 y 2019 hasta 17.109 millones de dólares.

Este éxito ha provocado la sobreexplotación de los caladeros y ha empujado a buscar formas alternativas de negocio. Así, la pesquera gallega Nueva Pescanova tiene previsto invertir unos 45 millones de euros en construir la que sería la primera granja de cría de pulpos para uso comercial del mundo, un objetivo perseguido también por investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAP), que cuentan con dos patentes que todavía no han conseguido llevar a esta escala industrial. En el caso español, la compañía prevé contar con unas instalaciones de 52.000 metros cuadrados en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria y generar 300 puestos de trabajo para la producción de unas 3.000 toneladas de pulpos al año a partir de 2023. El Gobierno de Canarias estudia en la actualidad si el proyecto cumple los requisitos de impacto ambiental.

La noticia no ha tardado en causar reacciones airadas en algunos científicos y en los defensores de los animales. El pasado sábado, algunas decenas de personas se manifestaron ante el Ayuntamiento de las Palmas de Gran Canaria, convocadas por el partido animalista Pacma, en nombre de “más de 60 organizaciones españolas e internacionales” para protestar por el proyecto. “Debemos caminar hacia la construcción de una sociedad más justa para los animales, en la que el respeto, la ética y la empatía sean el eje central, pilares que se verían fuertemente amenazados por la instalación de esta terrible granja de pulpos”, han asegurado los organizadores de la protesta. “Hemos condenado a otras especies a vivir esclavizadas, explotadas en granjas de por vida... no condenemos ahora a los pulpos”.

Elena Lara, la responsable de investigación de la organización internacional Compassion in World Farming, incide en esta idea en conversación telefónica. “Los pulpos son animales extremadamente inteligentes y complejos, necesitan mucha estimulación en su entorno”, subraya. “Son especies solitarias, no adaptadas a las condiciones intensivas en las granjas. Sería irresponsable ponerlos en tanques vacíos sin ningún estímulo”.

Lara es la autora de un informe publicado en octubre en el que reclamaban al Gobierno español que hiciese “lo correcto, lo moral y lo ético y no permita que Canarias, ni ningún otro lugar del país, sufra el deshonor de abrir este centro de exterminio de pulpos”. Lara ve una gran diferencia entre implantar granjas de animales como pollos o cerdos y una de pulpos. “Estos son animales salvajes, no los hemos domesticado a diferencia de lo que sucede en las granjas tradicionales. Sabemos cómo mejorar las condiciones de vida de los cerdos y a los pollos. Los pulpos, en cambio, son muy frágiles: no hay forma de sacrificar a un pulpo de manera humanitaria”, afirma.

Décadas de investigación

El proyecto de Nueva Pescanova es la conclusión de décadas de investigación de organizaciones como el Instituto Español de Oceanografía (IEO), que desarrolló un protocolo que mejoró drásticamente la mortalidad larvaria, “el momento de más riesgo”, explica Eduardo Almansa, investigador del IEO, del Centro Oceanográfico de Canarias y de la Universidad de La Laguna. “El tema es mucho más complejo”, sostiene Almansa. “¿Queremos seguir comiendo pulpo? Porque la demanda está aumentando a escala mundial, y a este ritmo las pesquerías no van a poder cubrirla. Nosotros tratamos de buscar alternativas para producir un alimento del que hay demanda, de una manera viable y sostenible y que se asegure el bienestar animal”.

“La otra opción es seguir esquilmando las reservas”, comentan fuentes del sector empresarial canario que ha trabajado en el desarrollo de la nueva planta. “La pesca no es el medio más sostenible posible. Evidentemente, hay que asegurar unas condiciones de bienestar básicas”.

Un portavoz de Nueva Pescanova asegura que el “desafío científico” se concentra ahora, precisamente, en “la optimización y bienestar del pulpo común bajo condiciones de cultivo”, y especifica que están trabajando en esa línea con ocho centros de investigación. Estos grupos de trabajo, detalla el representante de la compañía, están “desvelando propiedades y comportamientos inéditos sobre la especie del octopus vulgaris que se compartirán con la comunidad científica durante los próximos meses”. La empresa sostiene, además, que los estudios de densidades de población desarrollados por el IEO, iniciados en el año 2005, han demostrado que estos animales se adaptan “con normalidad” a los entornos de vida en grupo “sin agresiones por territorialidad”.

Su adaptación, recalca Nueva Pescanova, se ha logrado aplicando una solución avanzada de zootecnia, denominada EcoBiological Production System (EBPS_O), que traslada al cultivo las condiciones naturales propias y específicas de la especie en su estado salvaje al cultivo. “Estas condiciones evitan que el pulpo tenga respuestas asociadas a falsas sensaciones de peligro, como la huida ante depredadores, y priorice su movimiento más natural y habitual a través de los brazos, evitándose así que sufra daños por colisión y reduciéndose de forma notable el estrés del animal”, asegura la empresa promotora.

Y NOSOTROS...

...TAMBIÉN ÉRAMOS PUERTO DE LA CRUZ (Libro, 2026).

POR TU PRIVACIDAD


SIN DOCUMENTOS

Los Rodríguez, *Sin documentos.

MAFALDA


Me debatía hace unos minutos entre la disyuntiva de ir al supermercado antes de empezar a trabajar o esperar unas horas e ir antes de comer. Compleja y difícil decisión; partimos del hecho irrefutable de que vayas a la hora que vayas a Mercadona siempre va a estar a tope, es decir lleno o muy lleno. Finalmente me he decidido por las segunda opción, por ello me encuentro ya sentado frente al ordenador escuchando a Matt Corby y su "Brother", con la lista de las cosas que debo terminar hoy o intentarlo al menos.

Leyendo a Proust mientras desayunaba (su "Días de lectura"), decía el escritor acerca de John Ruskin: ...Y como se han dicho de Ruskin tantas cosas contrarias, se ha llegado a la conclusión de que era contradictorio. Nada más simple y más certero, extensible hoy a casi cualquier persona que difícilmente puede denominarse completamente transparente. 
Me envía un amigo conspiranoico un pequeño vídeo casero donde se ve al Rey Felipe llegando a no-sé-dónde para asistir a un acto de vela en Palma. Él, sonriente, sale del coche mientras alguien del público que lo esperaba le grita ¡Traidor, tú de regatas mientras la dictadura de Marruecos invade Ceuta! Él, impávido, mantiene su sonrisa impostada imagino que cagándose en su inesperado interlocutor sin respuesta. ¿Qué pinta el rey en este asunto si creemos lo de que el rey reina pero no gobierna? Lo ignoro, aunque sabido es que el emérito llamaba a Hasan II, su padre muerto, "mi hermano Hassan". Tal para cual. ¿Es ético que el rey esté de regatas, como le increpa el susodicho, mientras está en vilo la integridad de España ¡España!? Pues supongo que no, que debería el señor encerrarse en su despacho de Marivent o volver a la Zarzuela a esperar que Pedro Sánchez -Perroxanche, según seas de unos o de otros- le informe para que así puedan decir los noticiarios que el rey está en contacto con el Gobierno entodomomento, mientras la reina, comounaciudadanamás va de comparas por el centro de Palma o la inefable infanta Elena asiste a la enésima corrida de toros tocada con su sombrero de turno. ¡Puag!, que diría Mafalda ante un plato de sopa. El rey de regatas y Ayuso soltando por esa boquita. Este verano está dando para mucho y aún estamos a 11 de agosto. Todos somos como Ruskin hoy. Paciencia.

A enemigo que huye, puente de plata, me comentaban el otro día. ¿Hay algún refrán tan revelador como éste? Pocos, de eso estoy seguro. Ya va teniendo uno la edad de ir dejando que mucha gente vuele, sin remordimiento alguno. ¿Qué será de fulanito o menganita? Pues ni lo sé ni me importa.

Se acerca, por fin, el día 12 de agosto, día del eclipse y que marcará el antes y el después. ¿Dejaremos de oír hablar del fenómeno? Es tanto lo que se ha dicho de esto que hoy, sin ir más lejos, leo en un periódico una noticia con este encabezado ¿Nos hará el eclipse mejores personas? No hay más que hablar.

No he encontrado la relación, pero la habrá, entre el eclipse de nuestras vidas y el terrible nuevo terremoto en Colombia, que empezó por 40 muertos ayer, y subiendo hoy. A perro flaco, todo son pulgas. 
¿Les dije que a las 13:30 tengo previsto ir a Mercadona? Apasionante, sí. Venga, ¡a trabajar!, que se nos va la vida.
Matt Corby, *Brother.

lunes, 10 de agosto de 2026

KF



A VER QUÉ SE INVENTAN AHORA

El propio periódico EL DÍA, el PRAVDA de Tenerife, acepta llamar al monumento a Franco como tal y no con ninguna otra eufemística denominación. A ver ahora qué se inventa el ayuntamiento de Santa Cruz, y por ende su alcalde, para saltarse la ley.
Comienza la cuenta atrás para que Santa Cruz de Tenerife se despida del monumento a Franco: debe retirarlo antes del 10 de febrero
El Gobierno de Canarias concluye el procedimiento que rechaza la protección del monumento a Franco de Santa Cruz de Tenerife, por lo que empieza a correr el plazo de seis meses dado por el Estado al Ayuntamiento para retirarlo.
Eloísa Reverón, 10.08.2026





AYUSO, ESA ESTADISTA TAN LEAL A SU PAÍS

 

TERRAPLANISTAS Y DEMÁS


Garik Israelian: “El terraplanismo es un problema que debe tratar la psicología, no la astronomía”
Quería ser rockero pero terminó doctorándose en Astrofísica en la Armenia que asistía al hundimiento de la URSS. Aunque trabaja en los observatorios de Tenerife y La Palma, viajará a Teruel para ver el eclipse solar. En Canarias fundó junto con Brian May, guitarrista de Queen, el festival Starmus, una cita única que mezcla ciencia y música por la que han pasado figuras como Neil Armstrong, Alexei Leonov, Jane Goodall o Brian Eno.
Javier Rodríguez Marcos, 08.08.2026

Con la cumbre del Teide sobre la cabeza y un mar de nubes a sus pies, Garik Israelian (Ereván, Armenia, 63 años) se mueve por las instalaciones tinerfeñas del Instituto de Astrofísica de Canarias, a 2.400 metros de altitud, mientras el sol va cayendo sobre la vecina isla de La Palma y los telescopios empiezan a moverse. Tras doctorarse en Astrofísica con los rigores de la Universidad soviética, vivió en Utrecht, Bruselas y Sídney antes de instalarse en Tenerife en 1997. En 2010 compartió con Michel Mayor (futuro Nobel de Física) y Nuno Santos el prestigioso premio Viktor Ambartsumian por su contribución al conocimiento de la formación de los sistemas planetarios. Él invirtió parte de la dotación económica en organizar Starmus, un festival de ciencia y música que un año más tarde reunió en Canarias a los estadounidenses Neil Armstrong y Buzz Aldrin (los dos primeros humanos en pisar la Luna) con el ruso Alexei Leonov, protagonista del primer paseo espacial de la historia.

El próximo octubre el festival celebra en Tenerife y La Palma los 10 años de la creación de la Medalla Stephen Hawking para la divulgación científica. Hawking, que apenas salía ya de Cambridge, participó dos veces en una cita que acostumbra a reunir astronautas con premios Nobel, músicos con cineastas y por la que, en ocho ediciones celebradas por toda Europa, han pasado figuras como Jane Goodall, Kathryn Thornton, Donna Strickland, Kip Thorne, Larry King, Hans Zimmer, Brian Eno y, por supuesto, el cofundador del evento: Brian May. Fue Garik Israelian el que animó al guitarrista de Queen, que en 1971 ya había pasado por el observatorio del Teide, a terminar la tesis sobre luz zodiacal que había aparcado para dedicarse a la música. Canarias queda fuera de la franja de totalidad del eclipse del próximo 12 de agosto. Por eso Israelian lo verá desde el observatorio de Javalambre, en Teruel.

¿Por qué nos siguen fascinando los eclipses?

En parte, por la historia. Porque muchas veces se usaron como elemento mágico, para dar miedo, para relacionarlos con Dios. Sigue siendo un fenómeno sensacional. Ver las estrellas de día es algo único.

¿Cuál es el más impresionante que ha visto usted?

No he visto tantos. Pero en mi caso la pregunta no sería cuál sino desde dónde: desde un avión. La altura da otra perspectiva. Y es impresionante ver la Luna cubriendo el Sol y, abajo, la franja de totalidad en sombra y, a los lados, las partes de la Tierra a las que sigue llegando la luz.

¿Qué espera la ciencia de un eclipse ahora que existen telescopios que pueden generar eclipses artificiales?

Los eclipses son clave para estudiar la corona solar: durante mucho tiempo se dudó si era parte del Sol o un efecto óptico. Se sabe desde hace relativamente poco, desde que se inventó la fotografía. La temperatura de la corona está en torno al millón de grados centígrados, mientras que la superficie del Sol ronda los 6.000 grados. Su densidad es tan baja que no consigues verla más que en un eclipse. Conocer el comportamiento del Sol es esencial para la vida en la Tierra.

La astronomía es una de las ciencias que más interesan popularmente y una de las más desarrolladas incluso en civilizaciones poco avanzadas tecnológicamente. ¿A qué lo atribuye?

A que el cielo es un gran laboratorio gratuito. Y una fuente de curiosidad. La astronomía es pura observación. Imaginemos dos civilizaciones: una ve el cielo y la otra no. En una siempre está nublado; hay calor y cambio entre día y noche, pero no se ven las estrellas ni el Sol ni la Luna. Estoy convencido de que se desarrollaría menos que la civilización que ve el cielo. El motor del desarrollo es la curiosidad: si hay un mar, quieres pasarlo y ver qué hay al otro lado. El cielo era históricamente el único sitio que los humanos no podían tocar. Eso afecta al desarrollo científico, pero también a la creatividad: cuando no tienes explicaciones, fantaseas, creas dioses, demonios, la eternidad…

Hay quien sigue diciendo que la Tierra es plana. ¿Qué piensa cuando en el siglo XXI se defiende algo así?

El terraplanismo es un problema que debe tratar la psicología, no la astronomía. Y es indisociable de internet. Las redes se basan en la demanda de atención y en la búsqueda de protagonismo. Y una manera de ser protagonista es contradecir algo demostrado por la ciencia y aceptado por la mayoría. Si hoy dices una locura, la que sea, vas a encontrar en el mundo al menos un millón de personas de acuerdo contigo. Y un millón es mucha gente. Por eso la investigación científica debe ir acompañada de buena divulgación.


Usted llegó a la ciencia por la ciencia ficción. Era mal estudiante, pero terminó doctorándose en Astrofísica.

La ciencia ficción es literatura, despierta la curiosidad. No es pseudociencia. No pretende ser ciencia. A mí no me interesaba estudiar. Me interesaba el rock. Teníamos un grupo en la universidad. Se llamaba 4G porque los nombres de todos empezaban con G. La primera guitarra eléctrica me la fabriqué adaptando piezas, transistores para hacer efectos y siguiendo los esquemas de una revista de radioaficionados. Los vinilos se conseguían carísimos en el mercado negro, cada uno costaba el equivalente a un salario. Si tenías tres, los intercambiabas con alguien que tenía otros tres. Todos nos conocíamos.

¿Cuándo dio el salto a la ciencia?

Por las novelas de Isaac Asimov y de Stanisław Lem. El cerebro estudia mejor cuando piensa. Y a mí la ciencia ficción me llevó a pensar el porqué de los fenómenos. Cuando algo te interesa, tú mismo empiezas a buscar respuestas. No esperas ni a tu profesor ni a tus padres, a nadie. Yo me puse a leer libros de física popular, que eran buenos y muy baratos. Si te obligan a estudiar sin despertarte antes el interés, te hacen odiar los estudios. La eficiencia de aprender algo sin interés es momentánea. ¿De verdad queremos estudiantes a los que después del examen se les olvide todo?

La caída de la URSS le pilló haciendo la tesis doctoral.

La empecé en 1987 y, cuando la presenté, la Unión Soviética se caía a pedazos. Hice la tesis con una máquina de escribir y a la luz de las velas porque en Armenia la crisis se juntó con el terremoto de 1988.

¿Cómo recuerda la Universidad soviética?

El nivel científico era muy alto. Y si alguien quería estudiar, tenía buenos profesores, un montón de libros, becas, posibilidades para todos. Pero se acabó. Yo había ido como estudiante de doctorado a Inglaterra y me había comprado un teclado Yamaha. Lo vendí llorando, para comer. Me puse a buscar becas y gané una para Holanda.

Cuando desapareció la URSS, ¿usted sintió pena o liberación?

Los jóvenes en Armenia ya no nos tomábamos en serio el régimen. Contábamos chistes sobre los comunistas, sobre Bréznev… Ya no te perseguían como en los tiempos de Stalin, durísimos. Había muchísima corrupción. La gente robaba en las fábricas, el partido comunista robaba…

¿Cómo se lo tomó la generación de sus padres?

Para ellos fue un drama. Mi padre participó en la Segunda Guerra Mundial, combatió a los nazis en Alemania. Mis padres creían de buena fe en el comunismo. Por eso fue terrible asistir a tanta corrupción. Era una generación muy noble: tenían ideología, trabajaban para la sociedad, querían construir un país justo. Nunca fueron cínicos. Vivían engañados por el sistema. No llegaron a ver lo que vino después: un Gobierno en Moscú que trajo otro tipo de corrupción.

¿La independencia de Armenia no fue un consuelo?

La independencia política no trae automáticamente la independencia económica. Diría que sigue la influencia del imperio moscovita.

¿Todavía hoy?

El imperio sobrevivió a la caída de la Unión Soviética. Cuesta mucho independizarse de Putin, que es alguien muy peligroso. Pensemos en su influencia en Georgia, no digamos en Bielorrusia. El imperio ruso lleva 200 años cambiando de cara y una de ellas fue el comunismo. Antes todo estaba en manos del Gobierno; ahora, en las de cuatro oligarcas amigos de Putin.

¿Nunca le tentó ser cosmonauta?

Claro, pero entonces había que estar en el ejército. Lo primero era ser piloto militar.

¿Se hubiera llegado tan lejos y tan rápido en la carrera espacial sin la Guerra Fría?

Por desgracia, no. La primera carrera espacial estaba muy conectada con la política. Ahora entramos en la segunda fase y me pregunto si nuestras sociedades son incapaces de desarrollar algo sin recurrir a la competencia. Ahora, con China.

¿Cuál es el papel de China?

Tienen una gran capacidad, pero también una burocracia y un control político enormes. Y eso va contra la productividad. Creo que en China también veremos un giro hacia el sector privado. Lo que la hará mucho más fuerte todavía.

¿El sector privado libra su propia carrera espacial?

Antes no tenía fuerza. Ahora es más fuerte que el sector público.

¿Qué se pierde y qué se gana?

Lo público garantiza investigaciones sin beneficio a corto plazo. A las empresas privadas no les interesa investigar sobre los agujeros negros, sino, por ejemplo, buscar minas en asteroides.

¿Por qué tienen tanto protagonismo?

El relato original de Elon Musk era puro marketing: primero con Tesla y luego con SpaceX. Decía: “Tenemos que llegar a Marte para salvar a la humanidad si pasa algo”. Con un mensaje tan sencillo ganó millones de adeptos. Musk se dio cuenta de que la gente, sobre todo la juventud, necesita que alguien le hable del futuro.

¿Qué le parece el turismo espacial? ¿No sería más útil mandar a un científico que a un millonario?

Por supuesto. Pero la sociedad no está en eso. ¿Cómo planteas algo así a quienes han elegido a Trump? Tal vez en un país nórdico, con una educación de mucho nivel…

¿Es más útil intentar ir a Marte o volver a la Luna?

Da igual. Lo importante es que la pregunta esté siempre en la sociedad. Porque el debate crea la fuerza de querer avanzar.

¿Le sorprendió la atención que recibió la misión Artemis II?

A eso me refiero. Fue gracias en buena parte a las redes sociales. Y, no lo olvidemos, a pesar de Trump, que odia la ciencia. Hasta él terminó plegándose al fenómeno.

Como científico, ¿qué le interesó de esa misión?

Que la tecnología ha reducido radicalmente el nivel de riesgo. El viaje se podía haber hecho hace 50 años, pero con un riesgo 10 veces mayor. Eso marca la diferencia entre las misiones Apollo y Artemis. Hoy la tecnología nos permite sobrevivir en condiciones muy difíciles. Estamos invirtiendo para crear oxígeno en Marte, pero el reto lo vamos a tener aquí. Da igual llegar a Marte o no, pero si desarrollamos tecnologías que lo hagan posible, la usaremos en la Tierra.

La astronauta Kathryn Thornton, que vino al festival Starmus, avisó de que 70 años de avances estaban en peligro por los recortes a la NASA.

Así es. Pero mi optimismo me lleva a recordar que en la historia de la humanidad los avances no han llegado desde la política, sino, muchas veces, contra ella, desde la ciencia y la tecnología. ¿Por qué vivimos más y mejor pese a nuestra historia de guerra y destrucción? Por la medicina. La siguiente revolución es la inteligencia artificial.

¿También es optimista respecto a la IA?

Será más una ayuda que un problema. Aumentará la eficiencia. Producirá algo de desempleo, sí, pero el balance será positivo. Dudo que una empresa lo domine todo porque otros querrán estar ahí. Es un mercado. A los gobiernos democráticos les corresponde regularlo. ¿Internet no ha mejorado nuestra vida? Yo creo que sí. Y durante mucho tiempo se dijo que su extensión era peligrosa. La IA puede ayudar a combatir la corrupción: si tienes un software que controle a gran velocidad los flujos del dinero, la corrupción será más difícil.


¿Es una posibilidad real que existan planetas gemelos a la Tierra?

Perfectamente. La tecnología para encontrarlos ya existe. Con el telescopio de 39 metros de Chile ya estamos detectando planetas con la misma masa que la Tierra. Decimos gemelos en el sentido de tener océanos y una atmósfera con la misma composición que la nuestra.

¿Cómo los han descubierto?

Gracias a la espectroscopia, que estudia la relación entre la composición material de un planeta y la luz que emite, y refleja esa materia de la que está compuesto. Si yo observo la Tierra desde la Luna con un espectrógrafo, la luz que refleja el bosque de clorofila se registra en el espectro. Cuando gira la Tierra, desaparece la Amazonia y solo se ve el Pacífico, ya no se registra. Cuando rota de nuevo y reaparece la selva, también reaparece su espectro. Si veo el mismo fenómeno en otro planeta, puedo deducir que hay plantas. Aunque eso no quiere decir que esté cerca.

Si no está cerca, ¿para qué nos sirve? ¿No estará además en otro tiempo?

Puede que no podamos viajar allí o que al llegar haya pasado tanto tiempo —no sé, 1.000 años— que encontremos ya otra cosa. Aunque 1.000 años no es nada en la evolución de un planeta.

¿Qué es lo que le sigue pareciendo más desconcertante del universo?

El final. Me interesa más que el principio. Son tiempos impensables, pero me interesa saber qué va a pasar cuando en el universo visible terminemos en agujeros masivos supergigantes que van a colisionar, cuando no haya medio interestelar y todo sea vacío y oscuridad.

Aparte de una cura para enfermedades hoy incurables, ¿qué descubrimiento le gustaría vivir para ver?

Me gustaría saber si vamos a llegar a copiar la conciencia humana en un ordenador. No copiar toda nuestra memoria, sino todo lo que hay en un sistema bioquímico como el cerebro. Si podemos hacerlo será como crear una copia de ti mismo.

¿No le da miedo?

¡No! Me da curiosidad. Sería la siguiente fase de la evolución. Si puedes conectar la fuerza de muchos cerebros para llegar a otro nivel de inteligencia, la pregunta sería hasta qué nivel. La evolución nos enseña que el cerebro humano tiene todavía capacidad de desarrollo. Seguro que hay un límite que tiene que ver con la capacidad del propio cerebro, pero podríamos superarlo si conseguimos copiarlo y seguir desarrollando. No me da miedo. Las emociones interfieren en el análisis.

¿Y la ética?

Primero definamos qué es la ética. Lo que me gusta de la física es que no puedes hablar de algo sin definirlo primero. Ahí es donde fallan las ciencias sociales, que no siempre tienen buenas definiciones. Creemos debatir un asunto y en el fondo estamos hablando de dos cosas distintas. En política, por ejemplo, podemos hasta pelearnos por cuestiones nacionalistas, pero el término nación no está bien definido. Eso no pasa en ciencia. Si los dos hablamos de electrones, sabemos de qué hablamos. Como me dedico a esto, a mi hijo muchas veces le preguntan si creo que Dios existe. Y yo le digo que me manden la definición de Dios. Mientras, yo iré pensando qué significa creer.

TANATO LOGOS


Èric Sadin, filósofo: “Vamos a ver dos tipos de humanos: los nuevos esclavos y las personas que no se quieren someter a la automatización de la IA”
El escritor y pensador francés, referente contemporáneo de la crítica al desarrollo tecnológico, advierte de que en el futuro los niños van a preguntarse por qué ir a la escuela si la IA les va a hacer todo el trabajo.
Olga Agüero, 08.08.2026

Una melena alborotada, una barba de varios días y unas manos expresivas acentúan la pasión con la que se expresa el escritor y filósofo francés Éric Sadin (París, 1973) delante de un café en el antiguo comedor de gala del Palacio de la Magdalena de Santander.

Antes de empezar a hablar, se levanta con extraordinaria agilidad, abre los ventanales y el viento del Cantábrico refresca la estancia. Sadin, que imparte un seminario en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, ha quedado prendado del paisaje y dice que es un buen lugar para inspirar la escritura. El día anterior, el autor se reunió con sus lectores en la Librería Gil y parece feliz en los pasillos de esta universidad de verano.
Sadin parece haber heredado un poso del espíritu crítico de la Escuela de Frankfurt cuando rechaza, a contracorriente, el cambio tecnológico sin control y proclama que muera la inteligencia artificial. Autor de más de una decena de libros –ensayos y poesía–, su última obra El desierto de nosotros mismos (Caja Negra, 2026) analiza los efectos del cambio que se inició el 30 de noviembre de 2022. La fecha de referencia en su pensamiento: el día que se abrió la caja del oráculo digital, ChatGPT. La tecnología podía producir lenguaje, imágenes e incluso explicar el mundo. Una catástrofe, para el pensador. Cediendo a las máquinas el ejercicio de nuestras facultades corremos el riesgo de convertirnos en espectadores pasivos de un mundo gestionado algorítmicamente, explica su libro.

Mientras se alaba las posibilidades de la Inteligencia Artificial, a usted le pareció desde el principio una catástrofe. Es partidario de prohibirla, ¿por qué? ¿Qué intuía que podría pasar?

Desde hace cuatro años estamos viendo la introducción de ChatGPT y de las inteligencias artificiales generativas. Estamos viendo ya grandes consecuencias, desastres. Un job apocalipsis en el que los ejecutivos ya están siendo golpeados por la IA. Tenemos testimonios de profesores totalmente desorientados que no saben cuál es su rol hoy en día. Otro ejemplo son las plataformas de música, como Spotify, donde el 30% es música hecha por IA. Es un peligro para el sector de la música y de la cultura en general, directores, productores. Otro ejemplo son los testimonios de adolescentes y adultos que están diciendo que tienen una dependencia emocional muy fuerte de la IA.
Solo es el principio y ya estamos viendo estas consecuencias, también a nivel ecológico. Con la construcción de centros de datos enormes estamos quemando el planeta. Esto lo hemos hecho sin ningún consentimiento público, sin ninguna movilización. Estamos frente a una irresponsabilidad colectiva y solamente es el principio. Si tuviéramos lucidez, conciencia y principios habríamos prohibido este lanzamiento de la IA el 1 de diciembre de 2022, cuando se empezó a desarrollar. Hemos superado un umbral y todas estas inteligencias artificiales definen quiénes somos.

La IA se está aplicando a la medicina, para que haga diagnósticos. Está sustituyendo a las personas en muchos ámbitos. ¿Le estamos otorgando demasiada confianza o debemos cuestionar la forma en la que interpreta y toma decisiones?

En primer lugar, todo el mundo conoce ya las consecuencias de la IA generativa, pero no podemos dejarnos engañar y sabemos lo que implica. Todas las personas que trabajan desarrollando la IA nos dan un mismo discurso, nos dicen que con la medicina todo va a ser maravilloso, que todo va a funcionar bien. Pero son tonterías. Lo que estamos viendo con la IA es una privatización de los hospitales porque están comprando sistemas que no sirven de nada. Ya hemos visto con la crisis de la covid que necesitamos personal, material y recursos y no sistemas de la IA. Pero todo eso tiene que ver con el lobbying, la presión política, la doxa –la opinión es muy potente– y estamos viendo una propaganda en cuanto a los médicos y los hospitales.
Lo que necesitamos es una estructura, un análisis. No se interroga a personas como yo acerca de estas consecuencias, siempre se les pregunta a los creadores, a los que desarrollan esos sistemas de IA y eso es una infantilización. Preguntamos mucho a personas como Sam Altman [director ejecutivo de OpenAI] pero él vende su producto, obviamente va a decir que todo va bien. Nos estamos volviendo locos. Es un discurso que nos produce alivio cuando lo escuchamos. Pero si queremos vender cigarros, ¿vamos a preguntarle al señor Marlboro sobre sus efectos? Necesitamos hablar con expertos, con los oncólogos que son quienes saben de verdad sus consecuencias.
Cuando queremos entender las consecuencias de la IA no podemos preguntarles a los que las crean. Todo lo que nos dicen es falso. Hay que preguntarle a la gente que sufre de verdad las consecuencias, no a las grandes empresas y compañías. Deberíamos preguntar a los profesores, a los profesionales de la cultura, del cambio climático, porque ellos sabrán más. Lo que estamos oyendo es un discurso vacío que nos estamos tragando mientras que si tuviéramos testimonios de verdad, tendríamos más verdad. Tendríamos que hablar con los investigadores. De esta manera tendríamos más discursos que aquellos que son fabricados y falsos. La sociedad necesita más precisión.

Otro aspecto interesante es la función de control social de la tecnología, ¿se aprovecha el sistema de nuestra adicción a las pantallas?

Se han dicho muchas tonterías sobre el control de la sociedad, pero yo creo que nos hemos equivocado porque a la gente le encanta sentirse vigilada. Deberíamos mirarnos a nosotros mismos y dejar de culpar a las grandes empresas. Nosotros tenemos este fallo moral. Hemos visto lo que ha pasado cuando hemos lanzado estas IA en el 2022. Mucha gente pensaba: “¡Qué bien, ChatGPT!”. Pero nadie se dio cuenta de que no era un lenguaje humano. Decíamos que necesitábamos más desarrollo tecnológico para que fuera humano, pero es un lenguaje de la muerte: Tanato logos, precisamente un capítulo de mi libro El desierto de nosotros mismos.
¿Por qué hablamos de este lenguaje de la muerte? Son sistemas que recorren todos los corpus de la historia, de artículos, de libros, de documentos, de lo que sea, para poder hacer un análisis, unas estadísticas, unas matemáticas, para buscar una correlación. Ese es el principio fundamental: la correlación, es lo que busca la IA. Por ejemplo, según las estadísticas cuando hablamos de 'coche' nos llega a la mente el volante, la carretera. Si A es igual a B entonces B igual a C. Si en WhatsApp empiezo a escribir 'te voy a ver...', me propone 'esta noche'. Eso son correlaciones de probabilidad, que salga la palabra que vamos a decir. Son cálculos. Es un tipo de lenguaje que repite lo que ya ha pasado, porque a lo mejor ya hemos escrito en otra ocasión 'te voy a ver esta noche' y lo propone. Lo que no vemos es que este lenguaje no tiene vitalidad, no es el lenguaje natural. Así no funcionamos, porque nuestro lenguaje humano viene del cerebro, de los pensamientos, porque cada persona tiene un lenguaje diferente. Es un proceso de asociación de palabras y no de correlación, porque hablar es un acto creativo. Es decir, asociamos ideas. Yo no sé lo que voy a estar diciendo en tres segundos, no sé las palabras que me van a salir de la mente. No lo sabemos porque la relación con el lenguaje no tiene que ser de probabilidad sino que es una relación indeterminada.
En un artículo de opinión que he publicado en Le Figaro en Francia hablo de un político francés que para las elecciones municipales de marzo utiliza sistemas de IA para estructurar los discursos -lo que llamo la tecnología ventrílocua- incluso para redactar los propios discursos. Preparo un discurso y le pido al sistema que me lo haga según la audiencia. Es el final de la política, lo que yo llamo el demagogismo algorítimo. En vez de usar la IA deberíamos hacernos la pregunta más importante. Los niños en un futuro nos van a preguntar por qué voy a la escuela si la IA me va a hacer todo el trabajo. Si no frenamos esto, llegaremos a un fallo moral y la próxima generación nos puede reprochar todos estos errores.

¿La comunicación a través de las redes sociales está teniendo influencia en el contexto social actual de polarización política, de corrientes negacionistas o xenófobas?, ¿hay relación entre el auge de la tecnología y las corrientes de ultraderecha?

No es tanto el auge y la correlación con la extrema derecha, no se puede hablar tan rápido de correlación. No me gusta hablar de redes sociales en general. Hay dos tipos. Por un lado, Facebook, Instagram, que son plataformas de exposición de las personas, de sí mismos, y por otro las plataformas como X de expresividad que empezaron en el 2010. Hubo una generalización de las redes sociales, pero llegaron en un momento particular. Hay que recordar que en los años 2000 la gente vivió una serie de desilusiones. Millones de personas han sido desilusionadas por acontecimientos como el atentado en 2001, la Guerra de Irak a Afganistán, el referéndum en Francia de la Constitución Europea que no toma en cuenta su opinión... y la gente dejó de creer en los políticos. A ello se une la crisis de los subprime en los 2008 que ha sido un engaño total en este mundo económico, había sido todo falso y eso se debe también a una mala gestión. La sociedad se convirtió en una olla a presión, por eso la gente empezó a expresar su rencor. No es tanto que haya un auge en el crecimiento de la extrema derecha -aunque obviamente la extrema derecha y otros partidos políticos pueden decir que van a solucionar todo- es que la gente ha sufrido y quieren ajustar cuentas por la palabra y por fórmulas breves. Por eso todo el mundo empieza a dar su opinión. No se trata de política, porque la política es un equilibrio entre las acciones y después el verbo: evalúo, tomo decisiones. Pero hemos llegado a un momento en el cual las personas tienen tanto odio y tanto rencor que es un fallo colectivo. La gente es cada vez más desconfiada y el orden social necesita mejorar.

¿Cada vez es más difícil distinguir la verdad en un contexto digital tan contaminado?

Hay que reflexionar acerca del término porque fake news ya apareció en los años 2014, pero la pregunta de verdad tiene que ver con el origen de las cosas. Cuando vemos un texto, video o imágenes lo que importa de verdad es de dónde vienen. En esta época de estafadores de la IA nunca estamos seguros de dónde provienen estos documentos. Pueden aparecer textos, videos o imágenes que no representen la realidad. Por suerte, en la Unión Europea hubo una ley. Ahora es necesario identificar y mencionar si se ha producido una imagen con la IA, pero todavía no se ha hecho para los periódicos y deberían hacer este trabajo porque si no podemos tener una pérdida de confianza. Es un problema muy grave y siempre debemos identificar el origen, porque las personas quieren imponer sus puntos vista, que se vean y reproduzcan sus textos o videos creados por la IA, y no sabemos diferenciar la verdad de lo que es falso.
En esta sociedad no estamos a la altura de los retos. Todas las personas que se sienten vulgarizadas deberían movilizarse porque hay cosas que no se deberían aceptar. Un periódico francés publicó un artículo redactado por la IA y doscientos empleados lo llevaron a juicio. En 2025 un tribunal les dio la razón y dijo que este texto de IA puede poner en peligro su trabajo. Por lo tanto, eso podría conducir a cancelar el uso de estas inteligencias en los periódicos. Pero esto es obra de la jurisprudencia, no podemos esperar a que los legisladores actúen porque tienen presiones políticas y argumentarían que la IA influye en el crecimiento económico. No podemos esperar nada de ellos. La Ley no importa, lo que de verdad importa es la jurisprudencia. Es decir, que se movilicen las personas y que luego el tribunal actúe. En esta sociedad vamos a ver dos tipos de humanos: los nuevos esclavos, que van a morir de diabetes usando estos sistemas sin pensar, y las personas correctas que tienen principios y que no se quieren someter a esta automatización creciente, que quieren desarrollar modelos de existencia diferentes. En el futuro necesitamos una infinidad de contra modelos que celebren la vida y la creatividad humana.

domingo, 9 de agosto de 2026

I♥BILBAO


¡TIBURÓN!

.
.
.
.
.
.
.

DEMAGOGIA


Estrategia y práctica política en la que los líderes buscan ganar o mantener el poder halagando los sentimientos, las emociones, los miedos o los deseos elementales de los ciudadanos, en lugar de usar argumentos racionales o planes lógicos; una forma en la que se debilita y se daña la democracia.

Origen y Significado
Viene de dos palabras griegas: demos (pueblo) y ago (conducir o guiar). Significa el arte de guiar al pueblo. En la antigua Grecia, pasó de significar la guía del pueblo a describir un mal gobierno basado en engaños a las masas. 

Características Principales
Uso de emociones: Apela al enojo, al miedo o a la esperanza fácil antes que a los datos reales.
Promesas falsas: Ofrece soluciones simples a problemas muy complejos que no se pueden cumplir.
Manipulación: Usa la retórica vacía y propaganda para dividir a la gente entre "los buenos" y "los malos".
Falta de debate real: Evita el análisis crítico y busca que el público actúe de forma impulsiva. 

Me gusta la política, desde siempre. En la universidad, muchos de mis amigos me llamaban «el rojo», los mismos que no se plantearon jamás que 2+2 también suma 3+1. Siempre me gustó disentir y, con los años, no ha dejado de ser así; al contrario. Con la edad a uno le va importando menos (nada) lo que piensen los demás, y los que me conocen saben de qué pie cojeo y me respetan, o así lo quiero creer. Todos buscamos lo mismo por diferentes caminos: el bien común.

Esto de la crisis de Ceuta —la invasión o como quieras hacer tú la lectura—, que finalmente ha desembocado en la suspensión del espacio Schengen de manera unilateral por parte de Italia, con una respuesta similar de España, no deja de ser otra maniobra de puro teatro del país transalpino: demagogia populista con bases falsas. Resulta que la «ruta italiana» recibe casi el doble de inmigrantes que la española, sumando la del Estrecho y la canaria. Meloni obvia estos datos, larga por esa boquita reaccionaria y crea una crisis diplomática para correr una cortina de humo que opaque sus fracasos, enardeciendo a la derecha europea aprovechando la ocasión.

Otro dato más para conocer el andar de la perrita en Europa y lo que nos espera si la mancha conservadora se sigue extendiendo por Europa y el mundo. Como en la novela de Michael Ende, La Nada puede llegar a ejercer una fuerza irresistible: todo lo que se acerca a ella siente un impulso ciego de arrojarse a su interior.

UN BODRIOENTRETENIDO MUY ENTRETENIDO



Si te gustó en su momento "Deep blue sea" (¿no la has visto? veeeenga ya), no dejes de ver ésta, "En mar abierto", una película sin pretensiones, llena de tópicos, que une accidente de avión y tiburones. Muy, muy entretenida, sin más. Perfecta para pasar la noche de un fin de semana.

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE


sábado, 8 de agosto de 2026

CRECIMIENTO




2 LIBROS PARA ENCERRARSE

 


PENSAMIENTO CRÍTICO


Escuela de Frankfurt, Marcuse y movimientos sociales
Herbert Marcuse: principios del pensamiento crítico
Fundación Sicómoro, © 2012 - 2026

Herbert Marcuse fue uno de lo miembros más destacados de la Escuela de Frankfurt, uno de los pensadores más importantes del sigo XX y referente intelectual de los movimientos estudiantiles de la década de 1960.
Marcuse ha pasado a la historia, de la filosofía política, por la profundidad y calidad de sus análisis, por lo revolucionario de sus planteamientos y por la forma en que inspiraron a una generación de jóvenes, desencantados con su realidad y los discursos políticos existentes.
En este post presentaremos la figura de Herbert Marcuse. Explicaremos algunos aspectos fundamentales de su planteamiento y destacaremos sus aportaciones al pensamiento crítico de la segunda mitad el siglo XX.
Destacan tres características:
  • Poseía una sólida formación filosófica, gracias al estudio de autores como Hegel, Marx, Heidegger y Freud.
  • Construyó un modelo de pensamiento innovador, para abordar las problemáticas sociales y políticas, basado en la interdisciplinariedad.
  • Denunció des-humanización de las personas llevadas a cabo por diferentes sistemas políticos.
Marcuse nació en Berlín, el 19 de julio de 1898, en una familia de origen judío. Desde joven sintió interés por comprender las problemáticas sociales y políticas.

Un interés que se reflejó en su vida personal: fue soldado en la Primera Guerra Mundial y, cuando ésta finalizó, participó en la revolución de noviembre de 1918, el movimiento que dio origen a la República de Weimar. Paralelamente, llevaba a cabo estudios de filosofía, los cuales terminó en 1922.

En 1928, decidió profundizar su formación filosófica, asistiendo a la Universidad de Friburgo. Allí conoció a los dos pensadores alemanes mas importantes del momento: Edmund Husserl y Martin Heidegger.

Con Heidegger llego a establecer una relación intelectual compleja pues; por un lado, admiraba muchos aspectos de su pensamiento y coincidía con algunas de sus tesis filosóficas; no obstante, había otros puntos en los que estaba en desacuerdo:
  • El individualismo y el enfoque a-histórico alrededor de los cuales Heidegger había construido su pensamiento.
  • Su postura favorable al Nazismo.
Durante este periodo, estudió y analizó en profundidad el pensamiento de Georg Wilhelm Friedrich Hegel. Labor que quedó reflejada en uno de sus libros más conocidos: Razón y Revolución.

Gracias al estudio de Hegel, Marcuse comprendió la importancia de contar con una visión integral de la realidad y de incorporar la evolución histórica, como un aspecto fundamental, dentro del análisis social y político.

Marcuse y la Escuela de Frankfurt

1933 fue un año importante para Marcuse por dos razones:

Primero, porque Hitler y el nazismo llegaron al poder, algo que marcaría su pensamiento y su vida posterior; por ser judío se convirtió en objeto de acoso y persecución. Situación que lo obligó a huir de Alemania y exiliarse.

Segundo, entró en contacto con Max Horkheimer y el Instituto de Investigación Social (la Escuela de Frankfurt); conformado por un grupo de pensadores con los que tenía imponentes coincidencias:
  • El proyecto de descubrir y comprender las causas últimas detrás del funcionamiento de la sociedad.
  • Defender la interdiscipinariedad como la mejor manera de estudiar y comprender la sociedad
  • Tomar a Hegel y su método dialéctico como punto de partida.
  • Señalar los fallos del marxismo ortodoxo.
Marcuse, al igual que otros miembros de la Escuela de Frankfurt, señala la existencia de una serie de contradicciones del proyecto filosófico y político de la modernidad ilustrada:

La Ilustración no construyó la sociedad que había prometido; por el contrario, provocó una forma anómala de interacción social llamada Razón Instrumental. Según la cual las relaciones entre las personas se establecen en función de medios y fines. Esto quiere decir que cuando nos relacionamos con los demás no los vemos como iguales, sino como herramientas para alcanzar nuestros objetivos.

Las otras personas se convierten en un instrumento para alcanzar nuestros propios intereses. Un fenómeno al que se denomina cosificación.

Para los miembros de la Escuela de Frankfurt, incluido Marcuse, una sociedad que se construye sobre esta base es el terreno abonado para que aparezcan diferentes patologías de la convivencia: la desigualdad, la discriminación, el extremismo, el fanatismo, etc.

Estos problemas son los causantes de fenómenos más graves como el autoritarismo, el fascismo, las guerras o el populismo.

Ilustración, razón y sociedad

¿Cómo es posible que un proyecto tan progresista como la Ilustración provocará esta situación?, ¿en qué momento se desvió el rumbo?, ¿por qué?; son algunas de las preguntas sobre las que reflexionaron Marcuse y sus compañeros, durante la primera mitad del siglo XX.

En general, los miembros de la Escuela de Frankfurt consideraban que el origen de la Razón Instrumental residía en uno de los componentes del proyecto ilustrado: la promesa de llegar a dominar la naturaleza a través de la razón y mediante la ciencia y la técnica.

Idea fundamental para el progreso tecnológico y técnico que hemos experimentando desde la modernidad; caracterizado por eventos históricos como la Revolución Industrial, grandes avances en la investigación científica, mejoras en la salud y en la calidad de vida del ser humano, etc.

Para esta dimensión, que es eminentemente práctica y está enfocada a alcanzar resultados concretos, la relación medios-fines es una herramienta indispensable; sin la cual no puede llegar a cumplir con los objetivos que se establezcan.

Pero, en su opinión, el problema surgió porque el proyecto de la Ilustración quedó reducido a este único aspecto. Ignorándose que la Ilustración fue un movimiento amplio e integral, con propuestas para todos los ámbitos de la vida humana.

Históricamente, se cometió un error al considerar que tomar como fundamento la relación medios-fines para el desarrollo de diferentes procesos, garantizaría el mismo éxito alcanzado en el campo científico y técnico. Por lo tanto, se aplicaron estos principios a ámbitos en los que su utilización podría ser contraproducente: como la convivencia social.

Más allá de la revolución

El análisis de Adorno y Horkheimer los llevó a concluir que las sociedades modernas se construyeron sobre estas contradicciones y; por ello, no pudieron prevenir los terribles acontecimientos ocurridos durante la primera mitad del siglo XX.

Del mismo modo, descubrieron que estas sociedades habían construido una serie de mecanismos que les permitían conservar dicho estado de cosas, evitando cualquier posible cambio social profundo. Con lo que se explicaba que, el final de la Segunda Guerra Mundial, no hubiera generado la desaparición de estas dinámicas

Sus conclusiones eran contundentes e invitaban al pesimismo:

Se había llegado a una situación en la que era imposible que se produjera cualquier cambio social

Marcuse compartía ese diagnóstico, en sus puntos esenciales, y era consciente del inmenso poder con el que contaba el sistema para evitar que surgieran cambios estructurales a su interior. Pero no compartía la contundencia de la conclusión y dejaba una puerta abierta al optimismo.

Para él, la Razón Instrumental no era un círculo cerrado del que resultara imposible escapar; por el contrario, de acuerdo con la lógica dialéctica hegeliana, el desarrollo de la Razón instrumental permitiría el surgimiento de nuevas dinámicas que terminarían por superarla, creando una convivencia social que no basada en la relación medios-fines.

Esta idea no era original de Marcuse, de hecho estaba presente en los fundamentos teóricos del marxismo ortodoxo. Pero tenía un pequeño problema:

Históricamente había sido refutada; no se había producido una revolución explicada a partir de esta idea…

Por tanto, si Marcuse quería seguir defendiendo esta idea debería explicar esa ausencia de ejemplos concretos del principio dialéctico hegeliano. En otras palabras, debía explicar porque habían fracasado las predicciones marxistas respecto al surgimiento de las revoluciones …

Más allá del materialismo: ¿hacia un nuevo humanismo?

Para Marcuse, este hecho no demostraba que el método dialéctico hegeliano fuera erróneo; simplemente que el marxismo no lo estaba aplicando adecuadamente.

El fundamento del pensamiento marxista era el materialismo: idea según la cual todos los procesos sociales estaban regidos por la interacción de elementos y fuerzas materiales. Históricamente los cambios sociales y políticos se producían cuando se dieran las condiciones materiales idóneas para su aparición.

Por ejemplo, el capitalismo terminaba creando las condiciones materiales para que surgiera el comunismo: el proceso de industrialización, un excedente de riquezas materiales y una clase social capaz de liderar el proceso revolucionario. Para una interpretación ortodoxa del marxismo, la existencia de dichas condiciones materiales producía, de forma inevitable, la aparición de los nuevos procesos sociales.

El método dialéctico hegeliano se convirtió en la ley que regía la evolución histórica de las sociedades. Una ley absoluta de la que nada podía escapar. Es decir, si en una sociedad se daban las condiciones materiales para que se produjera una revolución, ésta se produciría de manera inevitable.

Marx creía que esa situación, la antesala de la revolución proletaria, se había alcanzado en las sociedades europeas de finales del siglo XIX. Pero finalmente, tal revolución no se produjo y el sistema capitalista se consolidó.

Para Marcuse, al centrarse en los aspectos materiales, el marxismo excluyó uno de los elementos más importantes dentro de cualquier proceso social y político: el deseo y la voluntad de las personas.

Para el marxismo, los individuos, como Andrés, Carlos o Luís, no eran políticamente relevantes. El verdadero sujeto político en este pensamiento era la clase social: el proletariado, la burguesía, el campesinado, etc.

Lo que encontró Marcuse en su investigación fue lo contrario: la voluntad de las personas, entendida como sujetos individuales, era fundamental en los procesos sociales y políticos, siendo mucho más poderosa que cualquier circunstancia material existente.

Realmente, quienes están detrás de los cambios sociales son personas comunes y corrientes con deseos, miedos y sentimientos; no agentes abstractos racionales que actúan siguiendo las inmutables leyes de la lógica materialista.

En consecuencia, Marcuse propuso incorporar esta nueva dimensión (los impulsos, pulsiones y sentimientos personales) al análisis social y político. Porque la razón para que no se hubiera dado la revolución predicha por Marx no fue la ausencia de condiciones materiales; sino que no hubo voluntad para llevarlas a cabo.

Un hecho que sugiere la necesidad de incluir nuevas metodologías para complementar el análisis social y político existente; que fueran capaces de explicar las motivaciones profundas del comportamiento humano. Marcuse consideraba que psicoanálisis freudiano reunía las condiciones requeridas para llevar a cabo esa labor.

El psicoanálisis permitió incluir y dar significado político a todos los aspectos irracionales e instintivos presentes en la evolución social; que fueron excluidos sistemáticamente por los modelos de análisis político anterior. Gracias a ello, Marcuse pudo explicar fenómenos tan complicados como:
  • El efecto de los medios de comunicación en las sociedades y nuevos tipos de comunicación política.
  • La emergencia de nuevos actores políticos revolucionarios, como los estudiantes.
  • Las nuevas formas de control políticos, invisibles y sutiles, implantadas en las sociedades
Aspectos sobre los que profundizaremos en nuestro próximo post, que estará centrado en la relación de Marcuse con los movimientos de protesta de las décadas de 1960 y 1970.