lunes, 13 de julio de 2026

UNA NOTICIA ALUCINANTE


Encuentran un azúcar del espacio interestelar que puede explicar la receta de la vida primigenia
El estudio liderado por españoles detecta en el centro de la Vía Láctea señales de moléculas que pudieron participar en el origen de la vida, transportadas hasta la Tierra por meteoritos.
Ana Lozano del Campo, 13.07.2026
https://elpais.com/ciencia/2026-07-13/encuentran-un-azucar-del-espacio-interestelar-que-puede-explicar-la-receta-de-la-vida-primigenia.html

Imaginemos el origen de la vida como una mezcla de ingredientes que, hace 3.800 millones de años, dio lugar a un plato tan delicado como excepcional. Desde principios del siglo pasado, la química prebiótica (previa a la vida) ha ido identificando los componentes y el método de cocción de ese caldo primigenio. Como todo buen guiso, parece sencillo: agua, calor y unas pocas moléculas elementales que se fueron ensamblando para dar las biomoléculas, primero, y los seres vivos primitivos, mucho después. Sin embargo, como en la buena cocina, la procedencia de las materias primas marca la diferencia y hace tiempo que la ciencia busca fuera de la Tierra algunas de las que hicieron posible la vida.

Cuando se recrea la sopa primigenia en el laboratorio, no se obtienen cantidades suficientes de los azúcares que articulan las cadenas de los ácidos nucleicos (ARN y ADN), las grandes moléculas presentes en todo ser vivo, capaces de almacenar información y replicarse. En cambio, sí se han encontrado en asteroides y meteoritos como los que bombardearon masivamente nuestro planeta hace unos 4.000 millones de años. Estos cuerpos celestes se originan a partir de nubes de gas y polvo como las que abundan en el centro de nuestra galaxia, donde un equipo liderado por investigadores españoles acaba de detectar por primera vez la presencia de eritrulosa, un azúcar de cuatro átomos de carbono.

“Hemos estimado que la Tierra podría haber recibido entre 0,5 y 50 millones de toneladas de eritrulosa durante el último bombardeo intenso de grandes asteroides. Se trata de uno de los periodos donde más material orgánico pudo llegar y se dice que es crucial, porque la vida surgió muy poco después”, cuenta Izaskun Jiménez-Serra, primera autora del artículo que hoy publican en Nature Astronomy. Tanto en fragmentos que atraviesan nuestra atmósfera como en muestras tomadas de asteroides como Bennu, ya se han encontrado moléculas orgánicas, los ladrillos básicos de la vida hechos de átomos de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, básicamente.

Estos hallazgos han llevado a los astroquímicos a buscar indicios de la presencia de estas moléculas allí donde se forman los cuerpos celestes: en las nubes de gas y polvo del espacio. “La fuente que hemos utilizado es una de las nubes moleculares más ricas que conocemos en la galaxia. Para detectar compuestos muy poco abundantes necesitamos grandes cantidades de material que nos dé señales lo suficientemente intensas para detectarlas con la sensibilidad de los telescopios actuales”, explica la investigadora del Centro de Astrobiología del CSIC sobre la decisión de buscar en el centro de la Vía Láctea.

Aunque la primera detección ha sido en el corazón de nuestra galaxia espiral, esperan encontrar eritrulosa en otras zonas del plano de la galaxia. “Si las condiciones que pudieron existir en la nebulosa original de nuestro sistema solar se pueden ver en regiones similares, donde se están formando estrellas y planetas, cabe esperar que la química sea muy parecida. Solo con la detección de este azúcar no podemos decir que pueda haber vida en otras regiones de la galaxia, pero sí que su química puede llegar a altos niveles de complejidad, similares a los que propiciaron las condiciones en las que se inició aquí la vida”, matiza Jiménez-Serra

Radiotelescopios españoles de excepcional precisión

Para encontrar estas moléculas a los 26.000 años luz que nos separan del centro de la Vía Láctea, hay que buscar la señal de luz que emiten en el espectro de las ondas de radio y que se estudia previamente en laboratorio. “Las detectamos con radiotelescopios preparados para captar frecuencias muy específicas, como si fueran canales de radio únicos de cada compuesto”, ilustra la astroquímica. Las señales de eritrulosa las captaron desde dos radiotelescopios del Instituto Geográfico Nacional (IGN): el de 40 metros del Observatorio de Yebes (Guadalajara) y el de 30 metros en el pico Veleta (Granada), que pertenece al Instituto de Radioastronomía Milimétrica (IRAM), un proyecto internacional con el IGN como miembro.

Pablo de Vicente, director del Observatorio de Yebes, explica que las moléculas dejan pistas que solo unos telescopios tan precisos como estos pueden detectar. “Esas señales que se reciben del espacio son extraordinariamente débiles, como susurros que hay que rescatar de entre el ruido que llega al radiotelescopio”, detalla el astrónomo. Y recalca que el receptor del telescopio de Yebes, del que apenas existen una docena similares en todo el mundo, es especialmente sensible. “Lo diseñamos y fabricamos con nuestro equipo de ingenieros y puedo decir sin equivocarme que era el mejor que existía cuando salió. Incluso diría que, en este nicho de la astroquímica, somos imbatibles”, apunta.

Prueba de ello es que el instrumento, abierto a todos los investigadores del mundo previa revisión de la calidad de las propuestas, tiene el récord en detección de moléculas en el espacio interestelar. “En la Tierra se conocen muchos millones de moléculas, pero en el espacio interestelar solo se han identificado 350 desde la década de los 70 hasta ahora. Pues nosotros hemos detectado el 30% de ellas desde que, hace seis años, instalamos el nuevo receptor. Somos los que más hemos detectado en todo el mundo”, destaca de Vicente.

Más cerca de entender el origen de la vida

Los radiotelescopios buscaban eritrulosa en las vastas nubes moleculares del medio interestelar porque, como relata Jiménez-Serra, “no encontrábamos azúcares de tres carbonos en el medio interestelar, que son los que se suelen añadir en los experimentos de química prebiótica”. “Así que fue una sorpresa dar con la eritrulosa, de cuatro, cuando me puse a buscarla, partiendo de la información que Emilio Cocinero, otro de los autores del estudio, había obtenido sobre ella en el laboratorio”, añade.

La eritrulosa tiene una estructura lineal que no sirve de base para la vida, pero eso cambia cuando entra en contacto con agua. “Lo importante es que, cuando llega a un medio acuoso, cambia muy fácilmente su configuración hacia la treosa, otro azúcar de cuatro carbonos que forma parte de los ácidos nucleicos”.

Así explica Jiménez-Serra cómo se pudo empezar a sintetizar el material genético primigenio en una sopa en la que escaseaba un ingrediente principal. Si llegó desde el espacio exterior montado en asteroides, estos pudieron hacer las veces de esas pastillas de caldo concentrado que enriquecen un puchero.

Además de algunos de los telescopios más precisos, en España también tenemos a uno de los científicos que más moléculas ha detectado en el medio interestelar. José Cernichano, profesor Ad honorem del CSIC y medalla de la Real Sociedad Española de Física, no participa en el estudio, pero lo valora para EL PAÍS explicando que trata “uno de los temas más apasionantes de los últimos 60 años en astrofísica molecular”, el área en la que se le considera uno de los pioneros mundiales.

“Después de varias décadas buscando moléculas complejas, en 2020 se conocían unas 200 especies moleculares en el espacio. Con la nueva instrumentación instalada en Yebes gracias al proyecto Nanocosmos, en pocos años casi se ha doblado el número de moléculas conocidas. La extraordinaria calidad y sensibilidad de estos receptores ha permitido poder detectar este azúcar importante para la química en las primeras fases de la evolución de planetas como la Tierra”, alaba Cernichano.

AÚN SIN TRADUCIR

SAM NEILL, RIP






Una magnífica ocasión para volver a ver "El Piano", su magnífica historia, sus maravillosos paisajes (por cierto, estuvimos paseando por aquella playa hace años) y su música sublime. O "Calma Total", otro clásico.

CAOS


Hola. A ver si ordeno las ideas, mi cabeza es un caos ahora mismo. llego ahora a casa, después de un vuelo de ida y vuelta a Tenerife para una reunión de trabajo y ¡zas!, abro la web de EL PAÍS y me encuentro con tantas noticias surrealistas que mi cabeza ha colapsado.
Hace unos años, un amigo aparejador (digamos que conservador) me decía que el próximo Presidente iba a ser un Sr. de Galicia que era una joya, el mismo que había vendido al resto de España ¡España! que su Comunidad era la joya de la corona. Feijóo, por entonces casi un desconocido, se aupó a la presidencia del PP tras los escándalos del hermano de Ayuso y Pablo Casado, éste último defenestrado ipso facto. La historia posterior es harto conocida, el ascenso de Ayuso (otros lo denominamos descenso a los infiernos), el advenimiento de Feijóo, el mismo que no gobernó tras las anteriores elecciones porque no quería y que, como la sombra del ciprés -Aznar-, impuso de máxima de "el que pueda hacer que haga", envenenándolo todo... Y hasta hoy.
Estos últimos meses hemos estado inmersos en una terrible pesadilla, recurrente, de tener que aceptar como inevitable que la próximas elecciones de 2027 las iba a ganar indefectiblemente el PP con VOX de apoyo, incluso viendo desesperados el ascenso imparable de estos últimos. La nueva consigna, amparada en múltiples resultados de variopintas encuestas, daba una y otra vez la victoria esta gente. Todo estaba perdido, o ganado, según hablaran unos u otros. Yo, optimista por naturaleza, contestaba a esto: primero hay que ganar las elecciones y así sucesivamente, siempre la misma respuesta. 
El PSOE, al que le han crecido los enanos (me van a disculpar el comentario poco afortunado) emponzoñado por la corrupción y con esa ristra de indeseables en la órbita del sufriente Pedro Sánchez & family, lo tiene crudo, no me he caído de un guindo, pero ahora me pregunto si el PP no puede hacerlo peor aún para ir perdiendo puntos en las encuestas. Es que las meteduras de pata son antológicas, y lo digo como lo siento. Ya no es populismo o "decir lo que todo el mundo piensa", como jalean los de VOX, es torpeza supina.
Primero se meten con los funcionarios, con las bajas; que si deben cobrar menor o no cobrar, que si son un cáncer, etc.
Después llega la ley de nietos, defendida por ellos años tras años, sobre todo desde Galicia en la era de Feijóo como Presidente autonómico, y ahora si te he visto no me acuerdo.
Ahora le toca a Rajoy y una de sus celebérrimas meteduras de pata, por ser educados, o comentarios racistas, para serlo menos. Una cosa u otra, sarcasmo o nada malintencionado, no sólo no se disculpa el partido sino que además lo apoyan y acaban metiéndose con Pedro Sánchez, cómo no, al que afean por decir "que gane el mejor". Desde Francia, por cierto, todo el espectro político pide disculpas públicas a Rajoy.

Seguimos. Apoya el PP al alcalde de Móstoles al que acaban de imputar por acoso sexual, pero carga contra Zapatero desde la primera décima de segundo sabiéndolo culpable. 
Veamos un poco de Historia: la palabra metro proviene del griego μέτρον (metron, medida); de aquí pasó al francés como mètre. Su utilización en el sentido moderno de unidad de medida fue introducida por el científico italiano Tito Livio Burattini en su obra Misura Universale de 1675 para cambiar de nombre a metro cattolico la medida universal propuesta por el filósofo inglés John Wilkins en 1668. En 1668 Wilkins hizo su propuesta de medida universal utilizando la sugerencia de Christopher Wren de un péndulo con un semiperiodo de un segundo para medir una longitud estándar de 997mm de longitud que había observado Christian Huygens. Más le valdría estudiarse esto un poco para enrasar sus varas de medir.
Hoy Juan Manuel Moreno, flamante nuevo Presidente de Andalucía, que se reestrena en su cargo con la desgracia del incendio de Almería y sus muertos, da una rueda de prensa con Pedro Sánchez advirtiendo de las obvias consecuencias del cambio climático, sólo unos días después de pactar el primero con la ultraderecha que piensan más bien como el primo de Rajoy. A ver cómo se tragan este sapo los de VOX.
Y por último, la guinda, la nata, el sirope final, el chupito; no lo escribo, no estaría a la altura:


Este hombre se ha vuelto loco, senil o todo junto. ¿Cómo es que TODO el Congreso y el Senado, PP incluido para dar ejemplo, y los periódicos y hasta Rita la Cantadora no reclaman justicia antes los vaivenes de este juez? Como diría la reina Amidala en Star Wars, "Así es como muere la Libertad, con un estruendoso aplauso".
Me he quedado a gusto. Buenas tardes.

domingo, 12 de julio de 2026

LOVE

 

LA MÁQUINA DE MI PADRE


Buscando fotos en Tumbrl para inspirarme me encuentro con esta máquina de escribir que, rápidamente, me retrotrae a mi infancia y juventud, a casa de mis padres y a él mismo escribiendo en la suya, que yo usé mucho también cuando estudiaba y que ahora, heredada como otras cosas, descansa sobre una "mesa de arrimo" que también heredé, ésta de mi abuela.
Y pensar que mucha gente hoy día no sabrá ni qué es esto...

SIN (CON) PALABRAS

VESTIDOS DE BLANCO VIRGINAL


A salvo de los otros
Juan José Millás, 12.07.2026

Dos hombres vestidos de blanco levantan un colchón. Un colchón viejo, manchado y deformado por el peso y la pena de un cuerpo ausente. Veo, al mismo tiempo que el objeto, la huella de quien lo habitó. Miro una silla vacía y veo al que se sentaba en ella. Veo una percha desnuda y veo la chaqueta omitida, veo un ataúd desocupado y veo al muerto huido. Según ciertas tradiciones orientales, el vacío está lleno. Solo hay que ejercitar la mirada para verlo.

Debajo del puente había una porción de mundo, en fin, un microcosmos. Un colchón, una manta, unas bolsas, una naranja, una fotografía, una navaja, un cepillo de dientes, un periódico antiguo. Cosas de las que se nutre la identidad. Somos una acumulación precaria de cachivaches, de recuerdos, de hábitos… Pienso en la persona que dormía allí, en su manera de existir, en la costumbre de acostarse cada noche bajo esa masa de hormigón. En el modo en que habría aprendido a reconocer los sonidos del puente, las vibraciones del tráfico, la temperatura del amanecer. Uno termina formando parte de los lugares que habita y los lugares terminan formando parte de uno.

Por eso la instantánea me produce una extraña sensación física. Los operarios del Servicio de Limpieza Urgente de Madrid, enviados por el cruel alcalde, están desmontando una conciencia, desmantelando una instalación levantada contra la barbarie de la realidad. La fotografía duele porque reconocemos en ese colchón una versión extrema y desprotegida de todos los colchones sobre los que la humanidad viene, desde el principio de los tiempos, intentando pasar la noche a salvo del otro, de los otros.

SÍ, RESENTIDO, ACÉPTALO

Leo con sumo placer a la siempre preclara Elvira Lindo, esta vez sobre los resentidos, figuras que, estoy seguro de ello, conoces o has conocido alguna. Yo tuve la desgracia, nunca la suerte, de conocer a una de catálogo, tanto como rencorosa y narcisista. Siempre pensé, éste es capaz de desear partirse una pierna si te ve a ti escayolado. 

Elvira Lindo, 12.07.2026

Viendo el pasado mes de mayo la inauguración de la Biblioteca Presidencial de Obama en Chicago con todos los ex presidentes americanos vivos y sus flamantes esposas (célebres se han hecho las carantoñas entre un Bush reconvertido en entrañable abuelito y una siempre exultante Michelle), me dio por pensar en qué sentiría al contemplar estas imágenes ese individuo que no fue invitado y que habita en la Casa Blanca como uno de esos reyes injustos y malcriados de los cuentos. O tal vez estaba en Miami echando humo por su mininariz mientras se desahogaba en un tuit afirmando que el centro no es más que un cubo de basura y que él se elevaría a sí mismo un Centro Trump que contuviera, además, una mole comercial y hasta un aquapark. Y aunque la controvertida mole de Obama ya ha contado con numerosas críticas por su desmesura, nuestro rey iracundo ha puesto a su yerno a recaudar dinero para cuadriplicar el presupuesto y aplacar ese resentimiento que alimenta cualquiera de sus erráticas decisiones políticas. Sintió como el rencor volvía, aquel rencor antiguo de sus inicios de magnate cuando no era admitido por una clase alta neoyorquina que siempre lo consideró un hortera. El resentimiento. Si un experto en emociones, en vez de un analista político, definiera esta época, convertiría el resentimiento en la clave de esta enloquecida situación. Se habla mucho de esa masa amorfa y resentida, que sintiéndose ninguneada vota a la extrema derecha para volcar su desafección, pero poco del resentimiento de quienes lo tienen todo.

El resentido privilegiado lo es desde la cuna. Desde niño encontrará motivos para alimentar esa tara emocional. Comenzará comparándose con su hermano y la clave, más que en sus complejos, la debemos buscar en su soberbia. Siempre considerará que merecía más. Hay resentidos en todos los ámbitos del privilegio. Desde el artista resentido que aun teniendo el Nobel desea el Cervantes, como así le ocurría a Cela, hasta el escritor que vendiendo a puñados se resiente por el poco amor de la crítica, o al revés, el que siendo el preferido de las reseñas quisiera ganar más dinerito. Está el resentido que habiendo gozado del poder en su juventud, y habiéndolos perdido ambos, poder y juventud, no puede evitar denigrar a los que ahora con mayor o menor acierto lo ostentan. Encontramos al resentido que a punto estuvo de alcanzarlo, el poder, y no habiéndolo logrado siente que se lo arrebataron, y aunque su posición sea en sí afortunada, no puede evitar ver el mundo desde aquel pellizco del pasado que lo atormenta. Escribo en masculino, porque el poder suele ser cosa de hombres, pero también las hay resentidas, siempre hay en todo género quien considera que las otras tienen más y que viviendo Cela en una constante comparación no se relaja y desea lo que otras, en su opinión menos merecedoras de su posición, han obtenido. El resentido no disfruta de lo que tiene porque siempre aspira a poseer lo que le arrebató el de al lado. Bezos está resentido. Uno de los hombres más poderosos del mundo se resiente de que a otro oligarca, el simpar Musk, le están favoreciendo en la estúpida carrera espacial. Hay artistas resentidos que gozando de un aplauso bastante unánime se detienen en esa pequeña crítica que apareció en un periódico local. Hay quien teniéndolo todo se resiente por la alegría de los humildes y la desprecia como si fuera poco profunda y elevada.

El resentimiento del que nada en la abundancia no parte de la experiencia, más bien surge de una idea desmesurada de uno mismo y por tanto de lo que merecería. Harta estoy de quien teoriza con la idea de que si a Hitler le hubieran aprobado el dibujo se hubiera evitado el nazismo. Las ideas totalitarias son propias de quien aspira a ser dios, o por ser más exactos, el diablo. El mundo se ha plagado de diablos y aspirantes. No precisaron de un trauma que les alentase, vinieron así de fábrica.

GENIAL, COMO SIEMPRE

ANTOJOS

 

2+2


CON UN PAR

 

UNA PERSONA (UN ALCALDE) QUE EMOCIONA


Ángel Collado, el alcalde que avisó del incendio a los vecinos puerta por puerta y colgó el teléfono al Rey
El regidor lleva 23 años ganando por mayoría absoluta la alcaldía de Bédar, el municipio en el que han muerto al menos 12 personas. Ahora afronta el reto más difícil de su carrera, el de gestionar la mayor crisis de la historia del pueblo.
Álvaro Sánchez-Martín, 12.07.2026

Es viernes y en el parque de bomberos de Turre está a punto de caer la noche. Ángel Collado lleva la ropa de quien salió de casa para hacer una cosa y terminó entrando en otra vida. Tiene 56 años, nació en Bédar y es su alcalde desde 2003, ganando elección tras elección por mayoría absoluta. Pero nunca se había enfrentado a una situación así. Su pueblo es el más castigado por el incendio de Los Gallardos. En sus alrededores han aparecido doce cuerpos todavía sin identificar. Collado tiene los ojos vencidos, las manos le tiemblan. Su teléfono vuelve a sonar; no ha dejado de sonar en todo el día. Lo mira. Cuelga. No sabe que acaba de rechazar una llamada del rey de España.

—Ya no sé ni qué hago.

Cuando se entera de quién era, devuelve la llamada enseguida. Felipe VI quiere saber qué ha sucedido, cómo está el pueblo, cómo está él. Collado le agradece la llamada y le cuenta que su madre, la reina Sofía, hizo algo parecido años atrás. En 2012, otro incendio obligó a evacuar Bédar y después una riada inundó varios pueblos de la comarca. Collado no pudo acudir al acto en el que estuvo la Reina, en Vera, pero tiempo después los recibió en La Zarzuela. Ahora el Rey lo felicita por su implicación y, por primera vez en varias horas, Collado sonríe.

Cuando un vecino le dijo a las cinco de la tarde del jueves que venían las llamas, fue puerta por puerta, al igual que sus siete concejales y el único policía del pueblo, avisando de que había que huir. Las campanas empezaron a sonar con fuerza. “Así la gente preguntaba qué pasaba y se corría la voz antes”, explica.

El momento más duro llegó después, pasadas las 10 de la noche. El policía del pueblo le llamó “muy afectado” porque acababa de encontrarse con los primeros cuatro cuerpos, cada uno en un coche. La hipótesis inicial es que estaban tratando de huir del incendio cuando quedaron atrapados. Luego aparecieron otros ocho cuerpos en otro camino.

Collado cuenta que fue el último niño que recibió la partera de Bédar. Lo destaca con el orgullo de quien no solo nació en un sitio, sino que se considera hecho allí. “Yo soy de Bédar de pura cepa”, dice. Nunca ha vivido en otro lugar. Después conoció a una mujer dispuesta a instalarse allí, tuvo dos hijos y pudo seguir sin irse. “He tenido la gran suerte de que mi mujer quiso venirse a Bédar. Si no, me habría tenido que ir”.

Para el alcalde de un pueblo que no llega a los 1.000 habitantes, que se siente completamente arraigado, los vecinos no son un concepto abstracto sobre el que dirigir políticas públicas. Son las caras con las que se cruza cuando va a comprar el pan por las mañanas, las personas a las que saluda por su nombre y las que van a la puerta de su casa a preguntarle cualquier cosa. “En los pueblos pequeños los alcaldes hacemos de todo: somos psicólogos, somos confesores, como los curas”, dice.

Aunque él es del PSOE, a ese rincón de la sierra no llegan las luchas políticas del Parlamento Andaluz ni la crispación del Congreso. “No es una persona partidista ni mucho menos”, dice Rodrigo Sánchez, diputado socialista en Andalucía y amigo del alcalde desde hace años. “Es una persona seria, muy colaboradora, muy leal, que defiende los intereses de su pueblo y de sus vecinos. Muy amigo de sus amigos”, añade.

Rosa María Cano es exalcaldesa de Mojácar por el PP y actual concejala del municipio, al que solo separan unos pocos kilómetros de Bédar. Ella también le tiene en alta estima. “Cada uno somos del partido que somos, pero ambos trabajamos por nuestros vecinos”, apunta. Cano es también la presidenta del parque de bomberos de la comarca. Le vio actuar en 2012 cuando otro incendio y una riada posterior golpearon la zona, aunque en ese incidente no hubo víctimas mortales.

“Él trabaja bien bajo presión”, remarca la concejala popular. “Es una persona a la que aprecio mucho, que es bueno, que ha trabajado siempre mucho por la comarca”, dice. También le define como “una persona muy religiosa”. “Espero que esa fe que tiene y nuestro Señor le ayuden a encontrar consuelo porque está pasando por un momento muy duro”, añade la edil del PP.

Antes de ser alcalde, mucho antes de afrontar la situación más difícil de su carrera, tenía un taller. “Me dedicaba a hacer las máquinas que fabrican el ladrillo, empaquetadoras de ladrillo y demás”, cuenta. Trabajaba en Los Gallardos, el pueblo que da nombre al incendio, muy cercano al suyo.

Empezó como concejal en 1991. En 2003, el entonces alcalde del pueblo, Miguel Barón, enfermó y ninguno de sus compañeros quiso sustituirlo. Collado fue a verlo un fin de semana.

—Niño, me he puesto jodido y te toca a ti ser alcalde.

Al principio no quería. “En ese momento no se pagaba al alcalde. Yo tengo una familia, un trabajo y una hipoteca”, explica. Terminó aceptando y, desde entonces, ha ganado todas las elecciones por mayoría absoluta.

El teléfono sigue sonando. Cada vez que lo hace, Collado mira la pantalla antes de responder. Puede ser una autoridad, un periodista, un vecino. Puede ser ayuda. Puede ser un nombre. A su alrededor, decenas de personas trabajan para que los habitantes de Bédar puedan regresar. Collado, que lleva toda la vida sin marcharse, espera con ellos.

DON'T MAKE IT O EL HUMANISMO CRISTIANO PERDIDO


No ceder al marco extremista
El PP impulsa las ideas y las guerras culturales de Vox al homologar términos falaces como “prioridad nacional” o “concebidos no nacidos”.
EL PAÍS, 12.06.2026

España era, hasta finales de la década pasada, una excepción entre muchos de sus vecinos europeos porque, al culminar el proceso de Transición, no quedaba rastro de la extrema derecha en el Parlamento. Pero, desde que Vox irrumpió en la Cámara autonómica de Andalucía en 2018 y luego en el Congreso, la representación institucional de la corriente nacionalpopulista no ha parado de crecer, sincronizada con la derechización más o menos intensa de casi todas las principales democracias del mundo e impulsada por los tecnoligarcas y la segunda presidencia autoritaria de Donald Trump. Y aunque este giro reaccionario no haya llegado aún al centro de mando de muchos gobiernos, lo indiscutible, y preocupante, es que sus marcos conceptuales calan en la cotidianidad por medio de una batalla cultural que coloca a la defensiva a un progresismo que acaba pareciendo entre anticuado y acartonado. No es solo una cuestión de votos, principios o persuasión electoral; es un proceso, ensayado con éxito desde hace décadas en Estados Unidos, que mediante la manipulación del lenguaje delimita el terreno de juego y determina la manera de pensar y ver el mundo. El propósito esencial de la extrema derecha es normalizar el discurso que sostiene que la modernidad ilustrada está en decadencia para imponer, envuelta en una idea tergiversada del sentido común, una agenda de valores y políticas regresivas presentadas a la opinión pública como una forma de transgresión.

Lo ejemplifican las recientes declaraciones del líder de la oposición, cuando afirmó que, si llegase a La Moncloa, impulsaría una ley para dar ayudas al “concebido y no nacido”. Esta norma destila activismo contrario al derecho al aborto al ignorar el consenso tradicional sobre el tratamiento del embrión mientras apunta al control político del cuerpo de la mujer. Hace tres años Alberto Núñez Feijóo no lo contemplaba. En su programa para las elecciones de 2023, el presidente del PP incluyó medidas de apoyo a la maternidad asumidas por las sociedades del bienestar avanzadas: desde un pacto de Estado para la conciliación a la gratuidad de la educación de 0 a 3 años. No se hablaba del “concebido no nacido”, un concepto que sí patrimonializaba Vox en su programa con prueba de paternidad: la proposición no de ley que la ultracatólica, y exdiputada popular Lourdes Méndez Monasterio defendió en la Comisión de Igualdad con la pregunta “¿por qué ese interés en matar a los nuestros?”. No deja de ser significativo que en 2019 Isabel Díaz Ayuso sí defendía estas medidas cuando se presentó por primera vez a las elecciones, pero, sin el apoyo de los liberales de Ciudadanos, tuvo que descartarlas. Este julio ha aprobado una ley que define como “una defensa de la vida”. A Vox le parece bien pero insuficiente.

La contaminación de los marcos conceptuales del nacionalpopulismo –en el caso español, con elementos de un nacionalcatolicismo actualizado– en la política democrática y la conversación cívica opera en dimensiones como la memoria histórica y los discursos revisionistas sobre la Hispanidad o el origen de la guerra civil. Pero a la vez impacta en asuntos tan sensibles como el que se desprende de la “prioridad nacional” cuando la cuestión inmigratoria es uno de los principales factores de tensionamiento de las democracias occidentales. Al PP del primer Feijóo esa noción no le cabía en el programa, mientras el punto 125 del de Vox era meridianamente excluyente: “Estableceremos la prioridad nacional en las ayudas sociales y los programas de acceso a la vivienda”. Tras las últimas elecciones autonómicas, más o menos incomodado, al partido de estado que es el PP le ha tocado consentir dicho concepto en los acuerdos para revalidar los gobiernos regionales. Es otro ejemplo claro de cómo el uso falaz de expresiones con una profunda carga ideológica desliza el terreno del debate al extremo y, en vez de desactivarlas, se asumen como aceptables. El problema, en estos pactos autonómicos, no está solo en las políticas discriminatorias que puedan surgir. Lo más inquietante es que sectores crecientes de la sociedad integren en su día a día, desde la escuela a los hospitales, que unos ciudadanos tienen prioridad sobre otros.

AQUARIUS (LET THE SUNSHINE IN)

Los inmigrantes son los nuevos judíos de la Tierra, nadie sabe cómo ha empezado la cosa, pero calar ha calado. Antes "ellos" comían niños cristianos, hacían sacrificios con cristianos, robaban al pueblo, etc., toda una serie de falacias de y para ignorantes que lograron incendiar barrios enteros y acabaron por echarlos de países, aquí y allá, desde la Península Ibérica hasta la madre Rusia, pogromo tras pogromo. Hoy los judíos, a salvo en su país, están en otras lides -no olvidemos que pronto habrá elecciones en Israel y las cosas podrían cambiar- y los nuevos a combatir son los inmigrantes, estos seres con orejas y rabo puntiagudo que vienen a quitarnos nuestro trabajo, nuestras citas en los centros de salud, nuestras mujeres y nuestras hijas. Moros o negros, lo peor de la raza humana, nos invaden sin remisión como hordas de insectos a nosotros, el pueblo elegido, blancos y guapos todos, adalides del humanismo cristiano.
America first o Prioridad Nacional, un tándem que tanto monta monta tanto (en Canarias ha nacido un nuevo partido con el nombre "Primero Canarias"; no hay más que decir) que se ha olvidado completamente en España, incluso después de la última y multitudinaria visita del Papa al país, de los 7 minutos de aplausos en el Congreso -por los (h)unos y los otros- y de las loas de TODOS los partidos vertidas en artículos periodísticos durante esos gloriosos días. Muerto el perro se acabó la rabia, o mejor Vuelto el Papa se acabó el buen rollo; la rabia es lo que ha vuelto, y multiplicada si cabe. 
Una pena no tener una casa en el campo, autoabastecida, para irnos a vivir allí y borrarnos de este mundo injusto, insolidario y cruel en el que nos hallamos inmersos nos guste o no. 
The 5th Dimension, *Aquarius.


La espiral xenófoba: así se han endurecido el discurso derechista y el clima social contra la inmigración
España se ha instalado en un circuito de endurecimiento sin freno del mensaje del PP y Vox, oscurecimiento de la visión social de la inmigración, odio desatado en las redes y riesgo creciente de estallidos en la calle. “Esto es una olla exprés”, dice una activista que trabaja en primera línea.
Ángel Munárriz, 12.07.2026

Auxiliar a los 630 inmigrantes del Aquarius, el barco a la deriva que España iba a recibir, era una cuestión “humanitaria”, solemnizó el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, que incluso ofreció su tierra para acoger náufragos. Era junio de 2018. Casi nadie sabía qué es un “mena”. La “prioridad nacional” era una idea marginal. La ultraderecha xenófoba aún no había irrumpido en las instituciones. La inmigración era el duodécimo problema del país, citado entre los tres más graves por un 3,5%.

Hoy Feijóo, que ya en 2025 se refería al Aquarius como “un barco lleno de inmigración ilegal”, preside el PP, que ha hecho suyos tanto el rechazo a los “menas”, aceptando un acrónimo tan despectivo como ya conocido para referirse a los “menores extranjeros no acompañados”, como el principio de “prioridad nacional” en las ayudas sociales. Lo ha hecho junto a Vox, tercer partido de España y subiendo a base de martillear contra la inmigración, asunto que ha quintuplicado el porcentaje de quienes lo suben al podio de los problemas nacionales, a tres décimas ahora de ser el segundo más grave.

Y todo mientras se cumple un año de los disturbios racistas de Torre Pacheco (Murcia), que llevaron a muchos a preguntarse si España está tan lejos como suele decirse del nivel de tensión social en torno a la inmigración de Reino Unido o Francia.

¿Qué ha pasado en estos ocho años? Se ha desatado, con el impulso fundamental pero no único de Vox, una espiral xenófoba que empapa la política, se transmite a la opinión pública, hierve en las redes sociales y alcanza las calles. “Está todo conectado. Los discursos políticos: el contenido en las redes y la reactividad social”, afirma la experta en inmigración Ruth Ferrero, profesora de Ciencia Política en la Complutense.

Trabajador social en Cádiz, nacido en Larache (Marruecos), de 27 años, llegado a España con ocho años en los bajos de un camión, Mohamed El Harrak sufre en carne propia el círculo vicioso. “Se está creando un ambiente insoportable. El discurso de odio ya llega al vecino, al panadero... He visto cómo incluso entre chicos y chicas que estudian integración social cala la idea falsa del inmigrante con privilegios”, lamenta.

Arrastre y legitimación

La espiral tiene una vertiente política que se materializa en pactos entre el PP y Vox, acuerdos por los que “una derecha tradicional en crisis de identidad compra los marcos de una ultraderecha desacomplejada”, en síntesis del historiador italiano Steven Forti, autor de Extrema derecha 2.0 (Siglo XXI, 2021), que recalca que se trata de un fenómeno de escala europea.

Desde su irrupción en Andalucía en diciembre de 2018, Vox arrastra al PP a cesiones cada vez más elevadas hasta su última cima en los pactos de este año en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, el más duro. Si todos comparten la “prioridad nacional”, la fijación contra los “menas” —incluida la verificación de su edad, puesta bajo sospecha—, la supresión de ayudas a ONG pro-inmigración, la prohibición del burka y el niqab en espacios públicos y la eliminación del programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí, el firmado en Andalucía añade una “auditoría” del “coste sanitario derivado de la atención a extranjeros”.


La creciente coincidencia entre el PP y Vox alcanza a sus gobiernos locales, con medidas como el veto al rezo musulmán en espacios públicos en Jumilla (Murcia). Y también afecta a un dominio menos vinculante, pero decisivo en política: el lenguaje. Si en 2024 Feijóo ya llamaba a votar al PP en Cataluña para evitar que “la inmigración ilegal ocupe nuestros domicilios”, su lugarteniente Miguel Tellado reclamaba el despliegue del Ejército en la costa africana. No son comentarios aislados. Son parte de la identificación de la inmigración como problema de seguridad que se ha instalado en el PP, que se acerca también a Vox mediante la retórica “feminacionalista”, que asigna a los musulmanes el papel de amenaza para mujeres y homosexuales.

Normalización y crecimiento

Aceptando tantas premisas de Vox, ¿ha logrado el PP aplacarlo? No. Si en las generales de 2023 logró un 12,4%, su actual media demoscópica ronda el 17%. Además, es el único partido que ha subido en las últimas cuatro autonómicas. Y hay razones para pensar que no avanza a pesar de que el PP le compre la mercancía, sino a causa de ello. Así lo indica ¿Funciona la adaptación?, una investigación sobre estrategias partidistas y trasvases de voto en doce países europeos publicada en 2022 por Cambridge que concluyó que, cuando los partidos centristas imitan a los ultras, estos tienden a salir beneficiados.

“Cuando la ultraderecha presiona con ideas radicales y el centro-derecha las acepta, dichas ideas se normalizan más rápidamente. El motivo es que las fuerzas moderadas tienen mayor capacidad de legitimar posiciones. Si asumen posturas extremistas, no solo quienes ya las defendían se reafirman, sino que una parte de quienes las veían inaceptables dejen de verlas así. Así que es la ultraderecha la principal beneficiaria. Es lo que ha pasado en múltiples países europeos y está pasando en España”, resume el politólogo portugués Vicente Valentim, profesor del Instituto de Empresa, autor de La normalización de la extrema derecha (Oxford, 2024).

La citada “normalización” de las ideas de Vox se refleja ya en una mejor posición que el PP cuando la disputa derechista se produce en el terreno de la inmigración. Una encuesta de mayo de 40dB. detecta que solo un 1,4% de los votantes de Vox prefieren la posición del PP sobre inmigración; en cambio, cerca de un 22% de quienes apoyaron a Feijóo se identifican más con la postura de Santiago Abascal.

¿Resultado? Vox no tiene incentivos para frenar. Y sí para redoblar la apuesta. Es la siguiente onda de la espiral.

La puja infinita

Por mucho que el PP ceda, Abascal encuentra cómo seguir presentándose como la fuerza anti-inmigración más firme ante una opinión pública acostumbrada a una retórica progresivamente endurecida. Si el PP ya vincula inmigración e inseguridad, Vox directamente presenta a los extranjeros como asesinos y violadores, difundiendo vídeos que los asocian a machetes y pistolas, traspasando con facilidad la frontera de la cruedad, el insulto —“moros”— y las amenazas. Si el PP ha incorporado la expresión “efecto llamada”, Vox habla de “invasión”. Si el PP se opone a la regularización masiva del Gobierno, Vox lo hace invocando la teoría del gran reemplazo. Si PP se queda a medias en su denuncia de juego sucio electoral con la ley de nietos, Vox la eleva a “golpe de Estado”. Si el PP ha aceptado la “prioridad nacional”, Vox ya habla de “remigración”.

La escalada no se detiene en Vox, presionado por fuerzas más duras aún. Mientras Sílvia Orriols (Aliança Catalana) ridiculiza a Vox por no ser tan duro con los latinoamericanos como con los africanos, Alvise Pérez (Se Acabó la Fiesta) sostiene que la “prioridad nacional” es un “engaño” que “no cambia nada”. A su vez, una constelación de fuerzas de ultraderecha clásica como Democracia Nacional y nuevos grupos de agitación juvenil como Núcleo Nacional —ya constituido como partido—, Revuelta y Frontera se han instalado en una xenofobia con apelaciones a un nosotros “blanco”. Bajo esa presión, Vox ha hecho un acercamiento al movimiento supremacista blanco europeo.

Se repite el patrón ya visto en Francia, Italia, Hungría o países nórdicos. Con el debate sobre inmigración e identidad ya escorado a la derecha, nuevos emprendedores se presentan como más duros aún (a veces con éxito, otras no). En España, estos grupos se benefician de que durante décadas la inmigración haya sido políticamente “tabú”, dejando un “páramo de ideas” que ahora aprovecha la ultraderecha, explica Ruth Ferrero, experta en inmigración, que señala como vías para cortar el círculo vicioso una oposición argumental firme de progresistas y conservadores a las tesis xenófobas y un “mayor gasto social” que reduzca la “percepción” de “competición” con los inmigrantes por las ayudas del Estado.

Visiones duras

La espiral despliega sus efectos en la opinión pública. Aunque no está en máximos —llegó a superar el 30% en 2024—, el porcentaje de quienes citan la inmigración como uno de los tres principales problemas tiende al alza, como se observa comparando los datos del CIS de cada junio desde 2018.


Pero no es solo inquietud. En 2024, en pleno escándalo político por el reparto de menores extranjeros llegados a Canarias, casi un 75% de los españoles asociaban la inmigración a conceptos negativos, según 40dB. Al cierre de 2025, el año en que España registró la mayor caída en la llegada de inmigrantes desde 2019, Ipsos mostró que este era el país de los treinta estudiados donde más (79%) pensaban que el flujo subiría en 2026. En la primera mitad del año, las llegadas han bajado un 32%. Pero el discurso del “efecto llamada” y la “invasión” cala. Eso sí, no por igual en toda la sociedad. Las opiniones están marcadas por la adhesión partidista, como muestran dos encuestas de mayo del CIS y 40dB. Hay polarización. Cuanto más a la derecha el votante, más duras las posiciones.


Con datos de opinión así en el electorado conservador, desactivar la puja anti-inmigración se antoja complicado.

Brutalidad digital

Con algoritmos que premian el contenido extremista, las redes sociales sobresalen en brutalidad incluso con la retórica política ya desatada. Lo que hasta para Vox sería excesivo en formatos convencionales, en las redes cuela. Un ejemplo. En un paseo por la calle, la portavoz de Agenda España de Vox, Isabel Pérez, trabó conversación con unos adolescentes. “Los moros”, le dijo un chaval, son los que “roban”. Ella les dijo: “A votar a Vox cuando tengáis 18”. El partido compartió el vídeo con la secuencia en Instagram junto al mensaje: “La chavalería lo tiene claro”.


En un entorno en el que circula con escaso control contenido de esta virulencia validado por todo un partido de gobierno, el odio es moneda corriente. Desde el 1 de enero de 2025, el Observatorio del Racismo y la Xenofobia del Gobierno (Oberaxe) ha detectado más de un millón de mensajes de odio. “Evangelizo al moro de un tortazo”, “todos los latinos con machetes” o “estamos pagando a violadores” son solo tres ejemplos recogidos en los dos últimos boletines mensuales.

En otro indicio de conexión entre beligerancia política y descarga de odio, los principales destinatarios de los mensajes que anota Oberaxe coinciden con la principal diana del discurso anti-inmigración: los originarios de países de mayoría musulmana.


Es un aluvión constante, que no cae en saco roto. Desde el plano académico, describe dos efectos Vicente Valentim, coautor junto a Daniel Ziblatt —uno de los autores del popular ensayo Cómo mueren las democracias— del artículo Así erosionan las normas los políticos dominantes (Cambridge, 2025): “Primero, las redes facilitan la difusión de mensajes extremistas. Como resultado, muchos que podían pensar que ciertas ideas son inaceptables ven desde su móvil que hay muchos que piensan así. Es un efecto parecido al de las fuerzas centrales cuando legitiman tesis radicales. Si al aceptar el PP la ‘prioridad nacional’ ya gana legitimidad, que multitud de cuentas amplifiquen este mensaje le da aún más”.

De sus efectos habla también Mohamed El Harrak, portavoz de la asociación ExMenas, que da la vuelta al apelativo despectivo para concienciar sobre la experiencia de quienes llegan sin nada. “Abrir Instagram llega a afectar a la autoestima”, cuenta desde Cádiz. “Muchos acaban creyéndose el discurso que los tacha de maleantes, avergonzándose de sus orígenes, de sus costumbres...”.

El odio llega a la calle

En este contexto de debate político caldeado y ausencia de líneas rojas en las redes, los “delitos e incidentes de odio” con motivo xenófobo alcanzaron en 2025 su máximo de una serie que empieza en 2013. Y la inmensa mayoría de los detectados por los cuerpos policiales, un 92%, ocurren en el mundo físico.


El director del Oberaxe, Tomás Fernández, comandante de la Guardia Civil, no tiene dudas: no puede aislarse el odio digital de lo que ocurre en la calle, incluidos los disturbios racistas. “Al cruzar las bases de datos de los discursos online con los registros policiales, se ve que un aumento significativo del odio en las redes en la semana X correlaciona con un repunte de incidentes en la semana X más uno”, explica el coautor de artículo Del discurso de odio online a los delitos de odio offline (Nature, 2024). El informe del Oberaxe sobre los disturbios en Torre Pacheco también acredita una producción de mensajes de odio inusualmente alta antes y durante el estallido.

Más allá del impacto de las redes, Valentim enfatiza el que provoca la “normalización de la extrema derecha”, sintagma que da nombre a su libro, en el que certifica, tras analizar treinta países, una relación entre el apoyo electoral a ultraderecha y el número de manifestaciones de esta ideología. “La normalización no se queda en conversaciones, tiene efectos en comportamientos reales, en protestas o incluso en violencia”, afirma.

En Almería, a pie de calle trabajando con la inmigración, la activista Nadia Azougagh, marroquí nacionalizada de 41 años, está preocupada. Hace poco vio cómo reprendían a unos chavales negros que jugaban al fútbol en una pista pública. “Se oía eso de ‘es que están ocupando nuestro espacio’. Antes, lo típico hubiera sido un cierto paternalismo, en plan ‘mira los muchachillos negros jugando’. El ambiente está cambiando”, cuenta. Y se lamenta de que ella misma, cada vez que hay una noticia de un crimen, ha empezado a reaccionar fijándose en la nacionalidad del sospechoso. ¿Por qué? Porque si es un inmigrante se pone en alerta. Puede ser “la mecha para que esto arda”, dice. En su memoria está el 2025 de Torre Pacheco, pero también el 2000 de El Ejido. “Esto es una olla exprés”, afirma.

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE

sábado, 11 de julio de 2026

EL CABO PACO


Francisco Muñoz Serrano, primera víctima del franquismo en Tenerife, será homenajeado
Francisco Muñoz Serrano, primera víctima de la dictadura en Tenerife, recibirá un homenaje el 18 de julio en Santa Cruz. La ARMHT busca a sus familiares.
José Antonio Felipe, 11.07.2026

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Tenerife (ARMHT) organizará el próximo 18 de julio un acto de reconocimiento público en memoria de Francisco Muñoz Serrano, considerado formalmente la primera víctima mortal de la represión militar tras el golpe de Estado en la Isla. La ceremonia se llevará a cabo a las 17:00 horas en la intersección de la calle del Castillo con la calle Cruz Verde, en pleno centro de Santa Cruz de Tenerife.

El cabo de la Guardia de Asalto fue abatido en esa localización exacta durante la tarde del 18 de julio de 1936. Según detalla el colectivo memorialista en un comunicado oficial, Muñoz Serrano y otros integrantes de las fuerzas de seguridad trataban de proteger y liberar al entonces gobernador civil de la provincia, quien había sido retenido por los militares sublevados contra el orden constitucional de la Segunda República.

Una de las prioridades de la ARMHT de cara a este memorial es localizar a los familiares y descendientes directos de la víctima. Las investigaciones documentales dirigidas por el historiador Pedro Medina Sanabria confirmaron que los hijos de Francisco Muñoz Serrano continuaron residiendo en Tenerife tras el inicio de la contienda, donde padecieron graves dificultades socioeconómicas y las consecuencias de la persecución política del régimen franquista.
Este homenaje se convoca coincidiendo con el 90 aniversario del estallido de la Guerra Civil (1936-2026). Al contrario que en la península, en el Archipiélago no existió un frente de batalla activo, lo que derivó en la imposición inmediata de una estructura de control militar. Este proceso histórico dio paso en las Islas a una etapa de violencia sistemática que se saldó con decenas de ejecuciones, encarcelamientos y desapariciones forzadas de ciudadanos vinculados a colectivos políticos, sindicales y culturales.
El objetivo de resignificar la fecha del 18 de julio

La presidenta de la asociación, Mercedes Pérez Schwartz, realizó un llamamiento a los ciudadanos, colectivos sociales y representantes de las administraciones públicas para que asistan al memorial en la capital tinerfeña. La portavoz insiste en que la recuperación de la historia de este cabo de Asalto sirve como un acto de justicia para el resto de represaliados.
“La memoria democrática no persigue reabrir heridas, sino contribuir al conocimiento de nuestra historia y reconocer la dignidad de quienes sufrieron la violencia”, defendió Pérez Schwartz. El colectivo subraya que la elección de esta fecha busca transformar una jornada históricamente vinculada a la exaltación de la dictadura en un día centrado en la reparación de las víctimas y la defensa de los derechos humanos.

OTRA BONITA HISTORIA


El taxista que lleva 40 años regalando libros por todo Buenos Aires
Roque, conocido como Tigre, cada vez que termina de leer un libro, lo deja en algún parque de la ciudad con una nota manuscrita y bien envuelto. A veces son las botellas las que buscan náufragos.
Paco Cerdá, 05.07.2026

En la ciudad de Buenos Aires, la capital de las 400 librerías, vive un tipo tremendamente literario. Se llama Roque, aunque casi todos lo llamen Tigre por la fiera que se tatuó a la espalda cuando era joven, el pelo largo atado con una hebilla y unos puños siempre listos para desafiar a quien se metiera con sus 1,60 metros. Hoy su pelo es plata, como el río porteño, y escaso como sus aguas. Pero el Tigre sigue rugiendo en esas pupilas que se encienden en el retrovisor a medida que cuenta su historia, la de ese hombre anónimo que cada vez que termina un libro se entrega al mismo ritual: cierra el ejemplar, lo envuelve en una bolsa de nailon, toma papel y bolígrafo y escribe una nota como esta: “Te dejo este libro para que te instruyas. Tal vez sea el único que leas en tu vida, pero dirás: leí un libro”.

Sin firmar la nota, Roque sale con su taxi o a pie por las larguísimas arterias de Buenos Aires. Entonces localiza una mesa, de esas que tienen bancos de cemento alrededor, y deja el libro. Siempre se marcha de inmediato, sin mirar atrás. Le daría vergüenza contemplar la escena que lleva propiciando de forma anónima desde hace 40 años con libros de Borges, de Neruda, de Sabato, de Coelho, de tantos otros. Le daría vergüenza presenciar el mágico encuentro que después cobra forma novelesca en su cabeza. El libro que cambia una vida, que mitiga una soledad, que hace pensar en lo inesperado, que convierte en mejor persona, que refuerza una relación amorosa, que salva de la desesperanza, que pone lágrimas en unos ojos nunca vistos por el Tigre. Le daría vergüenza que alguien lo identificara con ese repartidor anónimo de libros que sigue yendo a animar a la cancha de Argentinos Juniors, adonde Maradona, bueno, el Diego, lo llamaba Roque cuando el dios era solo un Pelusa adolescente y Mónica, la primera esposa del Tigre, ya se había reunido con el Dios de verdad si es que tal cosa existe cuando hay tanto amor y tres bocas que alimentar.

El Tigre tenía 31; su esposa, 27, y unos dolores de estómago insoportables. “En 45 días se me murió la flaca, pobrecita”. Habla de ella y todavía llora 40 años después. Y por eso a Carla, su segunda esposa, con la que lleva 22 años casado y tiene dos hijos, muchos le preguntan, incómodos, que si no le molesta ver aún emocionado al Tigre cuando recuerda a la flaca, su flaca, y entonces ella les responde que Roque continúa enamorado de su mujer y yo soy su segundo amor.

Todo eso —y que nació en un pueblo del interior sin luz, y que ese pueblo, Oroño, se despobló por completo y desapareció, y que se arrepiente de haber trabajado demasiado cuando fue padre por primera vez, y que ahora cada jueves juega a la pelota con su hijo pequeño, y que no quiere dejar de trabajar para quedarse arrumbado en un parque diciendo cuando éramos jóvenes—, todo eso lo va contando el Tigre mientras en el maletero aguardan dos tomos de tapa dura. Uno es de Tirso de Molina. El otro, de Honoré de Balzac. Los está terminando. Pronto los repartirá siguiendo el viejo y secreto ritual. “A veces me pasá por la cabeza: ahora va a disfrutar de este libro. Otras veces pienso: pobre tipo, qué denso es, pero será mejor que lo lea a que pierda el tiempo”. Y así, Tirso y Balzac aparecerán pronto en la plaza de Mayo, en la del General San Martín o cerca de la avenida Corrientes con una nota y el nailon protector. Dice, sonriendo, que le ha gustado mi expresión. Que a partir de ahora firmará así la nota: El bibliotecario invisible de Buenos Aires.