lunes, 27 de abril de 2026

O VICEVERSA


Nos toca aguantar unos días todo tipo de declaraciones acerca del "atentado" frustrado a Trump, el supuesto anticristianismo del malhechor -ahora va a parecer que el Gobierno estadounidense es el adalid de la cristiandad-, y probablemente sus lazos con los yihadistas, el Irán profundo, Hamas, Hezbolá y cualquiera sabe con quién más; Ayuso aprovechará para decir que el sujeto tenía contactos con la mujer de Pedro Sánchez y Abascal que estaba financiado por Podemos. Así, cualquier parecido con la realidad será pura coincidencia. El mundo ve en directo qué ocurre y todo se parece más a una mala película de Hollywood que a la vida misma, o viceversa, que no es lo mismo pero es igual.
Continúa, según nos cuentan, el surrealista juicio a Pujol, donde de todo se habla, donde todo se sabe, donde no ocurre nada. Otro caso claro donde nosotros, los españolitos, vemos y no entendemos y donde llegan a pedir prudencia y sentido común. Está claro que en España ya hemos encontrado la fórmula mágica, robar y sumar años para que no te pase nada. Los ancianos amigos de lo ajeno se convierten, con la edad, automáticamente en venerables, incluso hasta en honorables.
Y mientras, para entretener al personal, entre reguetón y fútbol nos alimentan con las corrupciones del caso Mascarillas y la Kitchen, con Ábalos y sus golfos apandadores o M. Rajoy (nescio quis), Villarejo y demás Dalton.
Se acerca el verano y quedan por delante regatas en Sanxenxo, corridas de toros y viajes a Andorra; se prevé(e) un verano muy entre(e)tenido.

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE


 

NATURALEZA MUERTA


La inminencia de algo
Juan José Millás, 26.04.2026

He aquí una naturaleza muerta a la que solo le falta, como recordatorio de la corrupción, la mosca posada sobre la fruta más madura del conjunto. Una de esas moscas tan bien pintadas que dan ganas de espantarlas con la mano. Me vienen a la memoria las pinturas de Sánchez Cotán con sus coles suspendidas en la penumbra, perfectas, pero también a punto de pudrirse. Recuerdo algunas naturalezas muertas del Museo del Prado, donde la fruta brilla con el fulgor sospechoso del oro de los trajes taurinos. Esa capa de barniz sobre la muerte.

Hay en este género pictórico, además de racimos de uva y cacharros de cocina, tiempo detenido, aire rancio: la respiración agónica de lo que no dura. Se aprecia el momento inmediatamente anterior al deterioro, que es el verdadero asunto del cuadro, porque toda naturaleza muerta es una naturaleza a punto de fermentar y oler.

La fotografía de Juan Carlos I rodeado de toreros pertenece a esa tradición, aunque haya sido tomada siglos después y con otro tipo de pigmentos. No hay fruta, pero hay carne. No hay mosca visible, pero se la presiente. Los ternos, las sonrisas, las posturas, todo está dispuesto con la precisión de un bodegón clásico, como si alguien hubiera solicitado a los personajes que no respiraran para no estropear la composición. Pero, igual que en las pinturas antiguas, lo que interesa no es la quietud, sino la inminencia de algo. Esa fotografía, como los membrillos de Sánchez Cotán, se descompone mientras la miramos. Y uno busca la mosca, convencido de que, cuando la encuentre, entenderá el sentido último de la escena. Y de la vida.

domingo, 26 de abril de 2026

THE TELEGRAPH

Supertramp, *Give a little bit.

Las cuatro palabras que 'The Telegraph' usa para describir a Pedro Sánchez van a ser la comidilla de la semana en España
En Reino Unido lo tienen bastante claro.
Sergio Coto, The Huffpost, 26.04.2026

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lleva varios meses siendo protagonista en la prensa internacional por su postura rotunda del 'No a la guerra' en Oriente Medio. El último en hablar del líder del Ejecutivo español ha sido el prestigioso medio británico The Telegraph.
Se trata de un extenso artículo, publicado este domingo, en el que describen a Sánchez con cuatro palabras que, a buen seguro, van a dar que hablar durante toda la semana en España.
La opinión que tienen del presidente español queda clara desde el titular: "El líder rebelde español rompe filas con Europa para permitir la entrada de migrantes". Aunque el análisis va más allá.
"Mientras esperaba en la fila para recoger su documentación, Rahman Mahbubure esbozó una sonrisa al oír el nombre de Pedro Sánchez", ha contado el citado medio, sobre la regularización de inmigrantes que el Ejecutivo central aprobó hace unas semanas.
"El señor Sánchez quiere convertir a cientos de miles de trabajadores del mercado negro en contribuyentes legítimos e impulsar el crecimiento, que en España ya supera al de Alemania, Francia y el Reino Unido", ha expuesto.

El "rebelde europeo" y "líder mundial de la izquierda"

No es lo único que han dicho de Sánchez en el artículo de The Telegraph, ya que no han dudado en describirle por su postura contraria a la Administración Trump por la guerra en Irán.
  • "Rebelde europeo".
  • "Líder mundial de la izquierda"
  • "Némesis de Trump por su postura sobre Israel, Irán y su negativa a satisfacer las exigencias de gasto del presidente en la OTAN".
El prestigioso medio británico ha asegurado que Sánchez "está apostando por la amnistía para salvar su cargo de primer ministro, plagado de escándalos, antes de las elecciones del próximo año".
Entre las personas con las que han hablado que buscan regularizar su situación en España, se encuentra Zuleima Trillo, una mujer que huyó de Venezuela para escapar del régimen de Maduro. "Pedro Sánchez está haciendo lo correcto; esto es una bendición. Conozco gente que ha trabajado aquí durante tres años o más, pero siguen en una situación irregular sin derechos", ha contado.

Sánchez "es una excepción"

Desde The Telegraph han analizado la medida y aseguran que la decisión "no ha impedido que la derecha española advierta que creará un 'factor de atracción' para los inmigrantes ilegales".
Tras hablar de la postura contraria de Vox y PP, aseguran que, sin embargo, "en un mundo donde los líderes de la UE debaten sobre campos de detención de migrantes en alta mar y Trump ordena deportaciones masivas, Sánchez es una excepción".
Una fuente de alto rango del Ministerio de Trabajo español ha afirmado al citado medio que la noticia había sido "felicitada por ministros de países de la UE de muy diferentes tendencias políticas".

España "destaca"

El medio británico no ha dudado en recordar que España lleva varios años liderando el crecimiento de la Unión Europa y que es un país que "destaca en una Europa necesitada de crecimiento". "El PIB creció un 2,8% en 2025, tras un aumento del 3,5% en 2024", ha añadido.

Tras ello, no ha dudado en recordar cómo ha cambiado la situación desde que Sánchez llegó a la Moncloa en el año 2018:
  • "El salario mínimo nacional ha aumentado en dos tercios".
  • "España creó más puestos de trabajo que cualquier otra economía de la UE".
  • "Tres de cada diez empleos creados en los últimos siete años en la UE se generaron en España".
  • "Sin embargo, el desempleo se mantiene muy por encima de la media de la eurozona, que es del 6,2%, situándose en el 10%".
"Mientras tanto, muchos líderes conservadores en Europa se oponen al objetivo de cero emisiones netas debido a la crisis del coste de la vida, pero no el señor Sánchez", han señalado en el artículo.

CAHH


Estupenda exposición la que se va a inaugurar a finales de este mes en el Centro de Arte Hortensia Herrero, en Valencia:
«Yo pienso en imágenes. Los poemas me ayudan. Son como boyas en el mar. Nado hacia ellas, de una a la otra, entre ellas; sin ellas, me perdería1». Las palabras del propio Kiefer nos ayudan a entender una obra plagada de poesía, de mitología, de toda una gama de alusiones culturales, literarias y filosóficas que van desde el Antiguo y Nuevo Testamento hasta la cábala, la mitología nórdica o la poesía de autores como Baudelaire, Jean Genet o Paul Celan.
Nacido durante los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, Kiefer reflexiona sobre la identidad y la historia de la posguerra en Alemania, lidiando con el mito nacional del Tercer Reich. Fusionando arte y literatura, pintura y escultura, Kiefer aborda los complejos eventos de la historia y las epopeyas ancestrales de la vida, la muerte y el cosmos. Su obra abarca pinturas, vitrinas, instalaciones, libros de artista y una gran variedad de trabajos en papel como dibujos, acuarelas, collages y fotografías intervenidas. También utiliza materiales tan variados como el plomo, el cemento, el vidrio, piezas de tela, raíces de árboles o libros quemados.
La obra de Kiefer ha sido objeto de exposiciones en instituciones tan prestigiosas como el Louvre y el Pompidou de París, el Metropolitan Museum de Nueva York, el Guggenheim de Bilbao, la Royal Academy of Arts de Londres, la Fondation Beyeler de Basilea o el Hermitage de San Petersburgo, entre muchos otros.

LA ESCALERA Y EL TENIS


Cualquier disculpa es buena para salir un domingo por la mañana a visitar a unos buenos amigos, en este caso por doble razón, la casa donde viven es un proyecto mío y colocaban hoy una escalera escamoteable para acceder al altillo. Así, después de la ducha y de pasar por la gasolinera para borrar de una vez el paso del último episodio de calima por las islas -y por mi coche-, me encaminé en coche hacia la urbanización, con poco tráfico y con música de Falla de fondo, "El Amor Brujo" (volviendo a casa la elegida fue Supertramp) y en veinte minutos estaba allí. Bla, bla bla, interesante la escalera escogida, ¿cómo te va? y más bla bla bla. Me presentaron al novio de una de las hijas; hola, encantado. Resultó que jugaba al tenis y una cosa llevó a la otra.
El tenis me gusta sí, aunque sólo lo practiqué de muy joven en el colegio y ahora lo veo en la tele, que en casa tiene generosas dimensiones gracias a un regalo de mis amigos. Por cierto, entre mis amigos sí hay seguidores del deporte, continué, mi compañera de trabajo es una gran aficionada, lo practica, es jueza, erudita y sus hijos también han jugado; así como mi amigo de la infancia con el que íbamos a ver partidos a las gradas (que, como Sevilla, tienen un olor especial) o a su padre jugar al frontón, bajando a la izquierda o al fondo. Comentamos que Alcaraz era murciano y que teníamos amigos comunes, las nuevas promesas y esas cosas del mundillo. 
Y nos dieron las dos y de vuelta a casa.
Manuel de Falla, *El Amor Brujo.
*Danza del fin del día

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE

 

UNA PELÍCULA

 

¿CÓMO SE DECLARA?

EXTINCIÓN

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE


GAMA DE GRISES


Me siento al despertarme en mi sillón preferido del salón para investigar con el chatGPT algo que me rondaba hace un par de días:
Tengo un problema, leo EL PAÍS desde hace años y últimamente lo encuentro frívolo y con demasiados artículos taurinos, dando voz constante a toreros y noticias sobre corridas de toros. ¿Qué periódico online, de tono similar, me recomiendas que no hable de toros ni de personajes del corazón?
Ésta es la contestación de la IA:
Entiendo bien lo que te pasa: muchos lectores clásicos de El País están notando un giro (o al menos una mezcla rara entre información seria, cultura ligera y temas que no interesan a todo el mundo). Si buscas algo progresista, más sobrio y sin obsesión taurina o de “corazón”, hay alternativas bastante claras en España. Te dejo opciones reales (con matices, para que no cambies un problema por otro). 
Alternativas bastante sólidas (izquierda / progresistas):

1. elDiario.es
* Probablemente la alternativa más cercana hoy a lo que fue EL PAÍS hace años.
* Enfoque: progresista, muy centrado en política, economía y derechos sociales.
* Financiación por socios → menos dependencia de grandes grupos.
* Estilo: serio, poco “corazón”, casi nada de frivolidad.
Si quieres sustituir a EL PAÍS por algo equivalente, este es el candidato nº1.  

2. Público
* Más claramente de izquierdas que el anterior.
* Bastante centrado en política, análisis y temas sociales.
* Tiene secciones ligeras, pero no domina el tono.

Pero como no todo es blanco o negro, ni siquiera gris, y me interesan mucho los artículos que escriben una serie de escritores como Muñoz Molina, Javier Cercas, Vicent, Elvira Lindo, Maruja Torres, etc., tendré que currármelo un poco más y hacer de tripas corazón, cribando lo que no me interesa, pero ¿no es eso lo que hacemos constantemente para sobrevivir?

EL PARCO DE PAPEL, EL SAUZAL




sábado, 25 de abril de 2026

AY MONTERO

LA BUENA ARQUITECTURA

Japón es Japón y, obviamente, España -y en particular canarias- otra cosa muy diferente. Allá tienen graves problemas de espacio en sus ciudades, altamente pobladas, y los arquitectos encuentran soluciones magníficas para resolver viviendas en espacios ínfimos. Ésta de aquí es una buena muestra de ello. Mientras veía las fotos pensaba, ¿esto podría hacerse en Canarias? Ya saben la respuesta.

Live Shawn House, Saitama, Japan - ICADA, Architects





















EL AZAR

VUELOS DE IDA Y VUELTA

Coger muchos aviones es lo que tiene, uno se encuentra en los aeropuertos y en las cabinas todo tipo de personajes y de conversaciones, sabido es que la vergüenza se ha perdido, y por ende la educación, y es obligatorio tragarse los sonidos del móvil, las conversaciones ajenas y cualquier cosa que antes se hubiera compartido de manera discreta.

En este último viaje a Tenerife me encontré, a la ida, con una política del PP y dos adláteres, que entre las tres sumaban 3 bembas colorás fuera de escala, y que se quedaron frustradas e indignadas porque no les pudieron adelantar el vuelo. Ya las imagino pensando: ¡a nosotras, cómo se atreven!

Durante mi vuelta, esta mañana, también tuve teatro protagonizado por nuestros insignes politicuchos. 
Sentado en el Binter volando a GC. Adelanto el vuelo media hora y me dan el asiento 14A, o sea ventanilla. A mi derecha se sienta un tío que no para de hablar con su compañera del otro lado del pasillo, ambos políticos. La conversación es para 🤮 desde que despegamos. Ahora ella, modelo política empoderada para 🤮 igualmente, le dice a su interlocutor: “Tuve que llamar a mis contactos del Cabildo…” No cesan mis arcadas. ¿Realmente esta gente se creerá por encima de nosotros, resto de mortales?
En la conversación son todo consignas: Clavijo, Presidencia del Gobierno, subsecretarios, leyes obsoletas, jerarquía, habilitados, la ley que se prevee, etc.; no para de poner verde a no-se-quién mientras el otro asiente cuál perro fiel (debe ser su subalterno, lisonjero como el primero). Vaya un vuelo desagradable. 🤮🤮🤮
¡Qué ascazo!
Yo, yo, yo.

COLOR ESPERANZA

La Esperanza, Tenerife.

PRIORIDAD NACIONAL

DESCONEXIÓN, LIBROS Y POLÉMICA

He estado unos días fuera de mi casa, sin ordenador ni iPad y casi sin móvil, por lo que me he perdido noticias patria como la polémica con Eduardo Mendoza durante la celebración de Sant Jordi en Cataluña., polémica que he buscado en las redes para saber de qué habla Muñoz Molina.


Mira que en España le sacamos punta al lápiz en un tris, no hay nada que se libre de un chiste, pero no sé yo si los catalanes han perdido el sentido del humor...

Entonces llegó Mendoza
Los ataques que recibe el autor de ‘El misterio de la cripta embrujada’ es como uno de esos despropósitos narrativos que tanto le gustan.
Antonio Muñoz Molina, 25.04.2026
https://elpais.com/opinion/2026-04-25/entonces-llego-mendoza.html

Me acuerdo de la única vez que he firmado libros en Sant Jordi porque tuve la suerte de conocer a Miguel Gila. Lo había admirado de niño, antes de la televisión escuchándolo en la radio, viéndolo en algunas películas de pobres en blanco y negro, y luego, al cabo de los años, disfrutando sus viñetas de impávido humor negro en Hermano Lobo, una de aquellas revistas que en pleno franquismo se tomaron la libertad por su mano, antes de que la libertad llegara. Pero en aquel abril de 1995, en Barcelona, lo que le agradecí sobre todo a Miguel Gila fue su extraordinario libro de memorias, Y entonces nací yo, que es uno de los pocos testimonios de los años de la República y la guerra civil contados desde abajo, desde la posición de un pobre soldado de Infantería al que mandan al frente sin entrenamiento alguno y sin vapores ideológicos que lo animen al heroísmo ni a la crueldad.

Los monólogos sobre el absurdo de la guerra que lo hicieron célebre eran rigurosamente autobiográficos. El chiste macabro del hombre con una pierna amputada: (“Yo no soy cojo; es que me fusilaron mal”) reflejaba una experiencia suya: ya en la diáspora del final de la guerra, Miguel Gila fue apresado por un grupo de soldados marroquíes del ejército de Franco, los cuales se apresuraron a ponerlo contra el paredón, junto a otros camaradas de infortunio. Un pelotón de fusilamiento chapucero disparó contra ellos, y casi todos murieron, pero Gila permaneció indemne bajo los cadáveres de los otros, y consiguió escapar. En los tiempos muertos en el frente, los soldados republicanos y los nacionales jugaban al fútbol con pelotas de trapo y se intercambiaban tabaco y papel de fumar, así como noticias sobre parientes o amigos que hubieran quedado en el otro bando. Un día visita el frente Dolores Ibárruri, la Pasionaria, que ante aquella formación de reclutas hambrientos pronuncia su célebre consigna: “Más vale morir de pie que vivir de rodillas”. Y Gila reflexiona: “Pero ellos se marcharon al extranjero a vivir de pie y a nosotros nos dejaron en España a vivir de rodillas”.

El globo de la propaganda y de la épica lo pincha fácil el puro sarcasmo de la realidad. Miguel Gila me dedicó sus memorias y me dio un abrazo en el vestíbulo del hotel y ya no volvimos a vernos, ni ese día ni nunca. Nada más salir de allí fuimos arrastrados en la fiesta multitudinaria de los libros y las rosas, que aquel año, para mayor complicación, incluía breves intervalos de lluvia. A las carreras de literatos entre una librería y otra se añadían las que nos forzaban a buscar sombrillas y aleros bajo los que protegernos. Como aficionado a la literatura y a la botánica, nada me puede complacer más que la costumbre de regalar rosas y libros; pero siendo también aficionado al sosiego, y propenso al mareo y a un cierto grado de pánico en medio de las grandes afluencias de gente, he preferido no volver nunca a Sant Jordi. En Nueva York, cuando trabajaba en el Instituto Cervantes, con la ayuda de un bibliotecario de honda vocación, Lluís Agustí, inventamos un Sant Jordi ecléctico, en el que los participantes leían, según preferencias o habilidades lingüísticas, pasajes de Don Quijote de la Mancha en castellano o en inglés, o de Tirant lo Blanc, y a cada uno se le regalaba una rosa.

Espero que mi ausencia voluntaria y reiterada del Sant Jordi de Barcelona no sea interpretada como una ofensa a la ciudad, o al santo patrón de Cataluña, o a la catalanidad misma. Con bastante menos público, aunque con gran complacencia, me he encontrado con lectores en bibliotecas públicas y en librerías independientes de Barcelona, de esa manera discreta que me parece la más apropiada para la difusión de la literatura. Estoy convencido de que hay algo de confidencial en la literatura, igual que lo hay en músicas como el flamenco o el jazz, no por el hecho accidental de que sean minoritarias, sino porque para ser disfrutadas en su plenitud necesitan ese grado de cercanía en el que es posible la emoción íntima y la percepción de los matices.

Escribo con algo más de miramiento acordándome de las borrascas de indignación que se han desatado en Cataluña en respuesta a una broma de comedida irreverencia que se le ocurrió a Eduardo Mendoza en la presentación de su última novela, una nueva salida del astroso detective sin nombre que comenzó sus aventuras hace ya cuarenta y tantos años en El misterio de la cripta embrujada. A Mendoza, quizás por el ejemplo de sus modales, se le atribuye un humorismo británico, pero yo lo veo bastante español, precisamente de la escuela de Gila, con una ligereza pop de trompazos de títeres o de viñetas de tebeo.

El humor de Mendoza estaba ya en su primera novela, La verdad sobre el caso Savolta, en la que había también un amor por los géneros menos respetables de la literatura, los folletines de crímenes por entregas, las tramas policiales. La primera gran humorada de Mendoza fue provocar con su mejor sonrisa, y como distraído, sin el menor empeño doctrinario, una especie de tranquila revolución en la novela española de aquellos tiempos, cuya principal característica era una seriedad lúgubre, plomiza, abismal. Uno quería empezar a escribir y un miedo paralizante lo dejaba en suspenso: había que revolucionar la gramática, la sintaxis, las normas narrativas, la herencia detestable del realismo decimonónico; y también había que hacer la revolución política y social, de modo que la literatura fuese un arma en la batalla contra el fascismo y el capitalismo. Yo terminé de leer una de las novelas más celebradas de entonces, Juan sin tierra, de Juan Goytisolo, y a mis 20 o 21 años de aprendiz de literato, caí en un trauma de remordimiento, casi de extravío: Goytisolo iba tan lejos en su afán de dinamitarlo todo que terminaba el libro con una frase en árabe, como si el idioma mismo en el que escribía fuera ya inadecuado, igual que las tramas, los personajes, la simple inteligibilidad de una historia. Justo aquello que más me atraía a mí de la literatura era reprobable.

Entonces llegó Mendoza. Como no vivía en España, no se había enterado de que el gusto a la vez primario y sofisticado de contar estaba proscrito, y de que el humorismo no era respetable, a no ser como caricatura panfletaria. Ahora es muy difícil imaginar el efecto que El misterio de la cripta embrujada podía tener en un lector joven con aspiraciones literarias. Mendoza se burlaba de todo, de las convenciones de la literatura y de la política, y la corrosión de sus bromas era más eficaz porque carecía de saña visible y no dejaba, literalmente, títere con cabeza. Visto con la perspectiva de casi medio siglo, La cripta embrujada es una crónica bastante realista de la cochambre ética y estética española en los años de la Transición, de sus lenguajes tan degradados como sus figuras de autoridad. La lógica de la historia era tan insensata como la de la vida diaria y pública de entonces.

Los ataques que Mendoza está recibiendo por atreverse a faltarle al respeto a este santo que muy probablemente no existió podían formar parte de uno de esos despropósitos narrativos que a él tanto le gustan, de la misma manera en que Carles Puigdemont, con sus huidas y apariciones atolondradas y sus espasmos visuales como de cine mudo, se ha convertido ya en uno de sus personajes. Voces ultrajadas exigen que a Mendoza se le retire nada menos que la Cruz de Sant Jordi, lo cual sin duda lo sumiría en la amargura; Puigdemont dice que su broma “es la venganza de los resentidos”. Portavoces de juventudes patrióticas proponen que los libros de Mendoza se quemen en las hogueras de San Juan, logrando así un doble beneficio, purificador e identitario. Tal como están las cosas, empiezo a pensar que el nombre nunca dicho del detective esperpéntico pudiera ser Miguel Gila.

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE