viernes, 30 de octubre de 2026

PELIS Y SERIES (PARA HALLOWEEN)




DEL ÁRBOL CAÍDO (V)


El refranero español, que es sabio como el que más, ya lo dice bien clarito: «Del árbol caído, todos hacen leña».

Escuché con detenimiento la comparecencia del ministro de Transportes, Óscar Puente, y, la verdad, no le arriendo las ganancias. Con la cara descompuesta, el ministro intentaba explicar lo inexplicable, tratando de encajar todas las piezas del puzle sin disponer siquiera de una imagen de referencia. Consciente, tal vez, de que no todos los accidentes, desgraciadamente, tienen una explicación meridiana. Espero que se llegue a saber qué ocurrió, cuáles fueron las causas y, sobre todo, que se encuentren las fórmulas para evitar que vuelva a suceder, para que las muertes de estas personas no hayan sido en vano.

Los accidentes ocurren y, en algunas ocasiones, nadie —o quizá todo— tiene la culpa de lo sucedido. Tengamos en cuenta, por ejemplo, que los aviones, de los que ninguno en su sano juicio podrá decir que no están sometidos a estrictos controles de seguridad, también se accidentan, y con resultados igualmente dramáticos.

Los políticos, raudos, piden la cabeza del ministro (una desgracia más para dar un toque macabro a la próxima, ya de facto, campaña electoral). VOX se atreve a llamarlo «Óscar Muerte» y Feijóo tampoco se queda corto, a pesar de su propia actuación tras el accidente del Alvia en Santiago. A todo ello, el ministro ha respondido que no piensa dimitir.

Yo me pongo en su piel y estoy completamente seguro de que sería el hombre más feliz del mundo si Pedro Sánchez le aceptara la renuncia. Esta noche podría descansar en su casa, con su familia, liberado, al menos en parte, del peso de una responsabilidad que, de momento, sigue sobre sus hombros.

Pero he aquí que tenemos a un político con conciencia, que considera que debe dar la cara antes de desaparecer del mapa, que sería lo más fácil, sabedor de que le espera un calvario terrible ante todo lo que se le viene encima, sumado al terrible duelo que deben estar pasando los familiares de las víctimas y los propios heridos.

Y es que, entre tanto ruido, tanto vergonzoso y repulsivo oportunismo político, tanta miseria humana, convendría no olvidar algo elemental: detrás de cada tragedia hay personas, familias destrozadas y vidas que ya no volverán. ¿Sería una ingenuidad pedir que, por una vez, la política tuviera la decencia de esperar a que hablen los hechos antes de empezar a partir leña?

DEL ÁRBOL CAÍDO (IV)

 

UN EJEMPLO


Noruega vuelve a burlarse de Trump de forma hilarante por sus críticas "de mierda" al país con un ingenioso humor escatológico…
Eliana Silver, 30.10.2026

Noruega se ha burlado de las vulgares críticas de Donald Trump hacia el país publicando una lista de sus "casas de mierda" más pintorescas.

El domingo, el presidente estadounidense intensificó sus ataques contra Noruega, calificándola de "país de mierda" después de que no se le concediera el Premio Nobel de la Paz.

Respecto a la inmigración en Francia, Trump dijo que daría la bienvenida a inmigrantes de algunos países, pero no de Noruega, "porque no gané el Premio Nobel... Así que no quiero a nadie de Noruega".

Trump hizo estos comentarios en un mitin político en Michigan , antes de las elecciones de mitad de mandato de la próxima semana , y añadió que los inmigrantes de Noruega no eran bienvenidos en Estados Unidos.

El presidente estadounidense también dijo que "Noruega apesta", después de que el comité del Nobel, con sede en la capital, Oslo, no le otorgara el Premio Nobel de la Paz.

«No estoy enamorado de Noruega. Francamente, Noruega apesta. Noruega se ha convertido en un país de mierda», dijo Trump, utilizando un término que también había aplicado anteriormente a Haití, Libia, Somalia y Yemen.

En respuesta, la oficina de turismo de Noruega mostró esta semana en su sitio web algunos de los retretes más bonitos del país.

«¿Son estas las mejores casas de mierda del mundo?», preguntó Visit Norway en su página web, añadiendo: «¡Noruega vuelve a hacer que las casas de mierda sean geniales!».


Junto a las fotos de los baños galardonados, la junta directiva añadió: "Merece la pena visitar estos baños, tanto cuando realmente tienes ganas de ir como cuando no".

Según Visit Norway, a lo largo de 18 rutas panorámicas por todo el país, se ha encargado a arquitectos de renombre la transformación de los aseos de carretera en atracciones turísticas por derecho propio.

El resultado es una colección de impresionantes aseos de diseño, muchos de ellos con vistas espectaculares a fiordos, ríos, cascadas y algunos de los paisajes más impresionantes de Noruega.

Entre ellos se incluía un inodoro con forma de ola en un área de descanso en Helgeland, un baño con energía solar "digno de Instagram".en el mirador de Utsikten y en el famoso "inodoro dorado" triangular de la isla de Senja.

A principios de esta semana, el ministro de Asuntos Exteriores noruego, Espen Barth Eide, respondió a los comentarios de Trump, declarando a la emisora ​​nacional NRK: «Él sabe perfectamente que el Comité Nobel es independiente. Se lo hemos recordado, por si alguien se lo preguntaba, y sigue siendo así».

Barth Eide intentó desestimar la diatriba grosera y malhablada del presidente estadounidense como mera retórica de campaña.

Insistió en que Noruega concede "gran importancia" a su sólida relación con Estados Unidos, y añadió con sarcasmo que Trump "actualmente está en medio de una campaña electoral que tal vez no seaLas cosas le van muy bien a su partido, y eso le lleva a decir muchas cosas.

A principios de este mes, Trump dijo que no haberle otorgado el Premio Nobel de la Paz era una "mancha imborrable" para Noruega.

Según fuentes internas de Washington, Trump está "obsesionado" con ganar el Premio Nobel de la Paz, que, para su disgusto, Barack Obama ganó en el primer año de su presidencia por su labor en el fortalecimiento de la diplomacia internacional y su apoyo a un mundo libre de armas nucleares.

Los asesores de la administración Trump dicen que los altos funcionarios del Departamento de Estado lo tienen presente en todo momento, y uno de ellos dijo: "TrumpConsidera este premio como la culminación definitiva de cómo la historia lo recordará.

Además de Obama, solo otros dos presidentes estadounidenses en ejercicio, Theodore Roosevelt y Woodrow Wilson, han ganado este premio.

Noruega, un país de 5,6 millones de habitantes, no se ha volcado precisamente en las embarcaciones tradicionales a raíz de los insultos.




Impulsada considerablemente por los ingresos del petróleo y el gas natural, Noruega se encuentra entre los países con mayores ingresos, medidos por el PIB per cápita. Su fondo soberano de riqueza registró un beneficio récord de 1,75 billones de coronas noruegas (184.300 millones de dólares) en el primer semestre de 2026.

Las métricas que muestran que Noruega supera significativamente a los EE. UU. incluyen la esperanza de vida (más de cuatro años).años), mortalidad infantil, obesidad en adultos (EE. UU. tiene más del doble de la tasa), PIB per cápita (de 106.000 a 94.000 dólares), percepción de la corrupción, libertad de prensa y el Ranking Mundial de Felicidad, en el que los noruegos ocupan el sexto lugar y los estadounidenses el vigésimo tercero.

Otra estadística que contradice la amenaza de Trump sobre la migración noruega es que el flujo es mucho más fuerte en la dirección opuesta.

Según el gobierno de Oslo, en 2025 emigraron más estadounidenses a Noruega que noruegos a Estados Unidos.

El año pasado, 1.529 ciudadanos estadounidenses se mudaron a Noruega, en comparación con los 1.005 noruegos que se trasladaron a Estados Unidos.

'Estimado presidente Trump –«Una pequeña perspectiva desde Noruega», publicó el noruego Magne Bjella en X. «Por favor, no se preocupen por si venimos a Estados Unidos. Soy muy feliz aquí».

Bjella enumeró a continuación algunas razones, entre ellas "una atención médica que nos acompaña durante toda la vida", "tiempo para ser padres", "guarderías subvencionadas", "educación superior accesible" y "apoyo cuando la enfermedad ataca".

OTHER NEWS




DEL ÁRBOL CAÍDO (III)

 




SOBRE LA MOQUETA


Tres arquitectos frente al cine de terror: “Una casa nos da miedo cuando dejamos de entenderla”
¿Por qué es el género que está más íntimamente relacionado con la disposición de los edificios? Hemos pedido a tres especialistas que nos expliquen por qué una escalera, un ático o una puerta dan tanto miedo.
Guillermo Alonso, 30.10.2026

Toda película de terror es, en cierto modo, una película sobre arquitectura: ningún otro género tira tanto de luz, espacios y perspectivas, da tanto protagonismo a una escalera o convierte una puerta en umbral e interrogación. En el cine de terror las casas se convierten en unos personajes tan famosos como (o más que) sus protagonistas, desde la mansión victoriana de Psicosis (1960) hasta la casa que parece tener ojos de Terror en Amityville (1979), de los pasillos enmoquetados del hotel Overlook en El resplandor (1980) a la pequeña cabaña de Posesión infernal (1981). Y es ante la pantalla cuando el espectador se convierte, a su modo, en un efímero creador de planos, formas y estructuras. Cada vez que gritamos a la pantalla “¡No bajes ahí!" es porque sospechamos que el arquitecto de ese viejo caserón no diseñó una vía extra de evacuación para ese sótano.

Hemos consultado a tres arquitectos que son, además, admiradores del género para saber cómo, a sus ojos, se ve una película de terror. Esther Jiménez Herraiz, arquitecta, investigadora y comisaria de ciclos de cine y arquitectura, cree que antes de nada es importante diferenciar entre arquitectura real, la que “habitamos y experimentamos a través del cuerpo”, y la arquitectura fílmica, que “se experimenta de manera virtual a través de emoción y memoria”.

“En este proceso, el espectador se convierte en arquitecto, en constructor de espacios. Completa vacíos, une fragmentos y habita unos espacios que solo existen plenamente dentro de su propia consciencia”, explica. Un gran ejemplo de cómo nos obsesiona la idea de completar un espacio fílmico es la casa de Los Simpson (1989): ha sido dibujada y planificada cientos de veces por fans que han comprobado que hay una habitación misteriosa que aparece y desaparece. Hay otro ejemplo paradigmático y que da mucho más miedo, pero llegaremos a él en breve.

Esta es, probablemente, la casa más famosa del cine: la de 'Psicosis'. mptvimages.com

Anthony Perkins en 'Psicosis III' (1986), demostrando que nada da más miedo que una escalera y una iluminación tenue. mptvimages.com

Stephen King afirmó en su imprescindible ensayo Danza macabra (1981) que la imaginación del espectador (o lector) es tan fértil que hay promesas de horror que no se deben enseñar porque llevarán a la decepción. Por ejemplo, si una película explica que tras una puerta cerrada hay algo espantoso, será difícil que sea tan espantoso como nos hemos figurado previamente. Por eso Jiménez Herráiz considera que “el género delega buena parte de su capacidad para generar miedo en aquello que no muestra y, por lo tanto, todo lo que permanece oculto o no mostrado debe ser imaginado por el espectador”. La primera lección que hemos aprendido de arquitectura y horror, pues, es que no nos da miedo un espacio en concreto, sino uno en el que nos han dicho que está prohibida la entrada.

No entres ahí

Lanzamos la pregunta a los arquitectos: ¿qué nos da miedo en una casa, exactamente? Responde ahora Eduardo Mediero, fundador del estudio Hanghar: “Una casa da miedo cuando dejamos de comprenderla, cuando no sabemos qué hay detrás de una puerta o si estamos realmente solos. El miedo tiene mucho que ver con la duda y con lo desconocido. Pero una casa completamente acristalada también puede ser aterradora. Imagina estar en medio del bosque, de noche, dentro de una casa donde todo es transparente. Puedes verlo todo, pero también estás expuesto. La transparencia, que asociamos a la seguridad, puede convertirse en una forma de vulnerabilidad”.


Las casas acristaladas o de ventanales enormes son, de hecho, escenarios perfectos y habituales para las películas de asesinos enmascarados: en Scream (1996) o Hush (Silencio) (2016) el problema no es tanto no poder salir, sino que alguien pueda entrar. Así, podemos establecer un canon: ¿casa victoriana y hermética? Fantasmas. ¿Casa contemporánea con demasiado cristal? Asesinos. Jiménez Herráiz cree que la casa que da más miedo es, precisamente, el hogar “ordinario, familiar y aparentemente seguro”. “Es donde nos sentimos protegidos y mostramos menos defensas. Precisamente por esa sensación de seguridad resulta un escenario tan eficaz para el desarrollo del terror cuando somos testigos de cómo algo cotidiano empieza a dejar de funcionar como debería. Puertas o ventanas que se abren solas, ruidos sin origen aparente... Cuando la arquitectura empieza a fallar, se interpreta como una amenaza”.

El hotel de 'El resplandor' es imposible de dibujar en un plano: muchos lo han intentado ya. Warner Bros - Hawk Film (COLLECTION CHRISTOPHEL / Cordon Press)

Jack Nicholson en el enorme salón de baile vacío del hotel de 'El resplandor'. Warner Bros - Hawk Film (COLLECTION CHRISTOPHEL / Cordon Press)

El tercer arquitecto, Ramón Martínez, de Estudio Burr, responde a la misma pregunta con algo que parece un chiste, pero al final no lo es. “Lo que me da más miedo de una casa son las juntas de propietarios. Hay disputas, acusaciones y amenazas y suelen darse en locales comunitarios, sótanos u otras dependencias de propiedad colectiva y en desuso, escenarios lúgubres y sin iluminación”. Para reflejar ese miedo al vecino, tan fértil para las películas de terror urbano –de La semilla del diablo (1968) a El quimérico inquilino (1976), pasando por Alguien me está espiando (1978), olvidado clásico televisivo de John Carpenter–, Martínez alude a dos ejemplos patrios. “La comunidad [de Álex de la Iglesia, 2000] convierte los espacios comunitarios de un edificio residencial del centro de Madrid, como escaleras, ascensores y rellanos, en escenarios de confrontación, pervirtiendo la propia naturaleza de estos espacios concebidos para la convivencia. También REC [de Jaume Balagueró y Paco Plaza, 2007] emplea la distribución horizontal de un edificio de viviendas para ir desarrollando la trama piso a piso”.

Para Mediero, la gran película sobre horror y arquitectura es precisamente una en la que la arquitectura parece jugar con el espectador y con sus protagonistas: El resplandor, de Stanley Kubrick. “Los pasillos del hotel Overlook, sus dimensiones y su organización condicionan todo lo que sucede. Me interesa cómo Kubrick utiliza una arquitectura aparentemente normal para generar desorientación. Los espacios parecen familiares, pero hay algo en sus perspectivas y recorridos que no entendemos”. Son célebres los vídeos que analizan en YouTube los planos del hotel para descubrir que, si uno intenta trazarlos, resultan del todo imposibles.



Jiménez Herraiz elige, como la casa que más le ha perturbado, la de Carretera perdida (1997), de David Lynch. “Ofrece una arquitectura de un silencio aterrador con espacios aparentemente inmóviles que, sin embargo, parecen vibrar de forma continua. El salón está dominado por la televisión, que transmite una sensación de vigilancia constante, como si no fuéramos nosotros quienes observamos la pantalla sino ella quien nos observa a nosotros. Y el dormitorio, con sus gruesas cortinas y sus texturas irregulares, adquiere una atmósfera gótica. La casa, en sí misma, es una presencia activa y perturbadora”.


Intentando recordar qué lugar del cine le aterrorizó, Martínez opta por el urbanismo: ¿Quién puede matar a un niño? (1977), de Chicho Ibáñez Serrador. “La arquitectura y, sobre todo, el urbanismo son especialmente interesantes. Se desarrolla a plena luz del día y se elimina el escondite visual asociado al terror clásico. El espacio permanece visible y reconocible, pero su funcionamiento desconcierta. Una tienda, una plaza o una casa siguen siendo los mismos espacios, pero lo perturbador es la sustitución de las relaciones humanas y las actividades que normalmente contienen. La inversión entre interior y exterior. Los protagonistas buscan refugio en los edificios, pero la película cuestiona constantemente la seguridad de sus límites. Un interior doméstico no es necesariamente más seguro que la calle: el pueblo y su urbanismo funcionan como sistema de vigilancia. Ventanas, esquinas, portales y calles permiten la aparición sucesiva de niños que observan a los protagonistas. Me interesa también cómo la película se puede leer 50 años después desde cuestiones territoriales muy actuales, como la turistificación, la despoblación o la transformación de los núcleos rurales en lugares de consumo temporal”.

Adiós, planificación

Inspirada por la obsesión de internet por los espacios liminares y las creepypastas que mezclan laberintos con elementos cotidianos (como papeles de pared o azulejos), pero arquitectónicamente imposibles, Backrooms (2026) es tal vez la muestra reciente más obvia de cómo el terror y la arquitectura van de la mano. “Demuestra que no necesitamos monstruos para sentir miedo: basta con una arquitectura que no entendemos”, opina Mediero. “Como arquitecto, creo que lo inquietante es que la arquitectura deja de cumplir una de sus funciones esenciales: orientarnos. Son espacios que existen físicamente, pero que parecen carecer de sentido; lugares de los que no sabemos cómo salir porque ni siquiera entendemos cómo están organizados”.

Una escena de 'Backrooms', dirigida por el debutante Kane Parsons. Ent-movie / Alamy / CORDON PRESS

“Los espacios de Backrooms materializan recuerdos y muestran hasta qué punto nuestra existencia está ligada a ellos”, opina Jiménez Herráiz. “Por ejemplo, todos conservamos el recuerdo de la casa en la que crecimos. Sin embargo, si regresáramos a ella años después, la encontraríamos más pequeña. Nuestra memoria conserva las proporciones de nuestro cuerpo en aquel lugar y, junto a ellas, la percepción emocional del espacio. Ningún espacio de nuestra memoria es neutro. Ese es el poder que la arquitectura ejerce sobre nosotros. En realidad, la de Backrooms es cerebral”.


Herráiz recuerda una película que, de alguna manera, se adelantó a Backrooms: Exit 8 (2025), de Genki Kawamura, en España disponible en Filmin. “Parte de un espacio completamente ordinario: un pasillo de metro. Cuando ese espacio está lleno de gente nos parece normal, pero vacío deja de ser un lugar cotidiano y lo percibimos como algo extraño. Quizá esa sea una de las cuestiones más interesantes para la profesión de la arquitectura: estas obras nos recuerdan que habitamos espacios que apenas observamos. Recorremos los mismos pasillos todos los días sin prestar atención a sus características, pero basta alterarlos mínimamente para que pasen a convertirse en algo inquietante”.

Bonito caserón, me lo quedo

Backrooms ha supuesto un revulsivo en la estética de terror porque, habitualmente, estamos acostumbrados al gran caserón de hechuras victorianas como emplazamiento destinado a dar miedo. Desde los castillos de las viejas adaptaciones de Drácula a la mansión de La maldición de Hill House (2018), pasando por ¡Suspense! (1961), Los otros (2001), La escalera de caracol (1946) o Al final de la escalera (1980). ¿Por qué funcionan tan bien? “El caserón victoriano tiene una escala, una compartimentación y una historia que parecen exceder a sus habitantes”, explica Mediero. “Siempre hay una habitación desconocida, una puerta cerrada o un espacio que no sabemos para qué sirve. La casa parece guardar secretos”. “Influye la propia geometría del espacio”, añade Jiménez Herráiz. “Las líneas rectas y los espacios ortogonales resultan claros y comprensibles. Sin embargo, cuando aparecen techos oblicuos, geometrías irregulares o volúmenes excéntricos, el espacio deja de ser tan cómodo. La arquitectura del terror necesita guardar secretos”.

Deborah Kerr en la terrorífica '¡Suspense!', en la que los bucólicos jardines daban tanto miedo como los interiores de la mansión gótica. ©20thCentFox/courtesy Everett

“Eso no significa que la arquitectura moderna sea incapaz de producir inquietud, ya que la limpieza extrema, el orden absoluto o los espacios blancos y aparentemente asépticos también pueden generar desconfianza y temor, aunque lo hagan de una manera distinta. Mientras la casa tradicional suele remitir al pasado, a los recuerdos o a los fantasmas, la vivienda dominada por la tecnología o por sistemas de inteligencia artificial plantea otra forma de terror donde la amenaza no procede de una presencia sobrenatural, sino de una máquina artificial que domina, controla y perturba el espacio doméstico”. De hecho, en grandes películas de terror tecnológico de los setenta como Engendro mecánico (1977), el horror doméstico está en la llegada del futuro y no en los fantasmas del pasado. En Las esposas de Stepford (1975) o Almas de metal (1973) no hay casas encantadas: solo robots tan perfectos que parecen personas caminando por ellas.

La casa de 'Terror en Amityville', una de las más reconocibles de la historia del género de terror, con sus dos famosas ventanas que parecen ojos. Rue des Archives (©Rue des Archives/Collection CSF / Cordon Press)

Cristales rotos y paredes de las que supura sangre: lo más terrorífico de 'Terror en Amityville' es pensar en si el seguro del hogar cubrirá estos desperfectos. Rue des Archives (©Rue des Archives/RDA / Cordon Press)

Si el caserón victoriano ha dejado una especie de marca registrada en el terror, los lugares abandonados (pueblos fantasma, estructuras oxidadas, edificios a punto de caer donde la vegetación ha recuperado su terreno) han alimentado especialmente los sueños de la ciencia ficción y el terror en los videojuegos, desde Silent Hill (1999) a The Last of Us (2013). “Nos fascinan porque conservan la forma de un lugar habitado, pero han perdido la vida que justificaba su existencia”, opina Mediero. Para Jiménez Herráiz, “resultan terroríficos porque tienen una relación muy directa con el vacío y te hacen preguntarte: ¿qué ocurrió en este lugar? Esa ausencia es la que alimenta una de las formas más profundas del miedo. Por otro lado, un edificio abandonado deja de ofrecer aquello que normalmente esperamos de la arquitectura: permanencia, estabilidad y protección. La arquitectura ya no nos protege, sino que nos expone al peligro".

LA ANALÍTICA


Tengo que viajar de nuevo para hacerme una analítica. ¿Y esto?, se preguntarán con razón. ¿Es que vives en un lugar donde no hay jeringuillas ni personal médico? Todo tiene su explicación, aunque, como dicen en las películas, es una larga historia (de la que, por supuesto, no les voy a dar la chapa). El asunto es que, por diversos motivos, todavía no he cambiado mi centro de salud al municipio donde resido actualmente y, he ahí, que tenga que desplazarme hasta el anterior. ¡Problemas de ricos!, dirán algunos, y probablemente tengan razón. Chorradas de las que nos preocupamos en el primer mundo, sin duda. Lo cierto es que debería solucionar de una vez todo el papeleo, ahora que parece —quiero creerlo así— que he conseguido resolver lo de mi anemia.

En Tenerife me muevo en moto y, como no podía ser de otra manera, siempre que voy llueve. A ver qué me encuentro en esta ocasión. Salvo por lo desagradable que resulta que se moje el cristal de las gafas y por la mayor inseguridad del asfalto, tampoco me importa demasiado que el tiempo esté revuelto. Será porque echo de menos el clima ortigalero o porque estoy más que harto de este interminable calor de un verano que parece no querer acabar nunca.

Mañana es Halloween y ya vemos por las calles a innumerables niños disfrazados, viandas negras y naranjas en los supermercados —siempre los primeros en apuntarse a un bombardeo— y cierto ambiente fiestero. No he preguntado, pero no me extrañaría que se estuviese organizando algo en mi barrio, novelero donde los haya.

Miro al horizonte y compruebo que todo sigue igual, casi no se distinguen las montañas, sigue la calima y por tanto el calor. Por ahora no saldré de casa. ¡A trabajar!

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE


EL CAPITAL

 

Vivimos en un mundo capitalista, eso ya lo sabemos, pero también -gracias a la hiperconexión y a la absoluta información- un un mundo lleno de injusticias, de guerras, donde una parte de la población es pobre de necesidad o se muere de hambre directamente. En un planeta al que destruimos lentamente, o no tan despacio, donde hacemos desaparecer una especie tras otra, donde los ríos se mueren o se cazan ballenas en los mares. En definitiva, vivimos en un planeta que no nos merecemos.

No hace falta saberse de memoria "El capital" para darse cuenta de que algo falla en nuestra sociedad: meses y meses oyendo hablar de crisis, de inflación, de deuda, de salario mínimo, etc., para leer noticias como ésta de arriba en el periódico de hoy. ¿No hay algo que chirría de verdad? A mí sí.

PATRICK STEWART, RIP


Ha fallecido Patrick Stewart, maestro de Shakespeare, de 'Star Trek' y mucho más
El actor británico tenía 86 años. Alcanzó la fama en la cultura popular gracias a su papel del Capitán Jean-Luc Picard en “Star Trek: La Nueva Generación”.
The New York Times. Anita Gates y William McDonald, 29.10.2026

jueves, 29 de octubre de 2026

Y ASÍ SE ESCRIBE LA HISTORIA


Trump y sus asesores ayudaron a Bolsonaro a huir de Brasil a Estados Unidos
El presidente Trump garantizó la entrada a Estados Unidos de Flávio Bolsonaro, quien perdió las elecciones presidenciales en Brasil y enfrenta múltiples investigaciones penales en ese país, según informaron funcionarios estadounidenses.
The New York Times. E. Wong, A. Ionova, H. Aleazizy, T. Pager. 29.10.2026

Flávio Bolsonaro, el candidato presidencial brasileño que enfrenta múltiples investigaciones criminales, se encuentra en Florida con un estatus temporal otorgado por orden del presidente Trump, y probablemente se le concederá la residencia permanente más adelante, según informaron funcionarios estadounidenses.

El señor Bolsonaro huyó de Brasil tras perder las elecciones esta semana . Agentes fronterizos estadounidenses le permitieron a él y a su familia entrar en Estados Unidos bajo un régimen de libertad condicional, que suele concederse por razones humanitarias, después de que aterrizaran en Miami en un avión privado el miércoles por la mañana, según informó ese mismo día un funcionario estadounidense.

El avión había sido gestionado por un funcionario de la Casa Blanca. El presidente Trump declaró más tarde esa misma tarde que al señor Bolsonaro se le había concedido un permiso para entrar en el país.

La Casa Blanca y el Departamento de Estado remitieron las preguntas sobre la libertad condicional del Sr. Bolsonaro y la participación del Sr. Trump al Departamento de Seguridad Nacional. Dicha agencia declaró que el Sr. Bolsonaro y su familia “fueron recibidos e inspeccionados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. de conformidad con las leyes y procedimientos de inmigración aplicables. Al concluir la inspección, el Sr. Bolsonaro y sus familiares acompañantes fueron puestos en libertad”.
(...)

Alice Maciel y Thayz Guimarães contribuyeron con reportajes desde Brasilia, Emma Bubola y Lucía Cholakian Herrera desde Buenos Aires y Adam B. Ellick desde São Paulo.
Edward Wong escribe para The Times sobre asuntos internacionales, política exterior estadounidense y el Departamento de Estado.
Ana Ionova es corresponsal de The Times y cubre noticias de Brasil y los países vecinos.
Hamed Aleaziz cubre la información sobre el Departamento de Seguridad Nacional y la política de inmigración para The Times.
Tyler Pager es corresponsal de la Casa Blanca para The Times, y cubre la información sobre el presidente Trump y su administración.

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE




DEL ÁRBOL CAÍDO (II)

O cómo no se puede, ni se debe, escupir hacia arriba. Feijóo, ese gran estadista, que no hace nada sino joder, aprovechando cualquier cosa para esparcir la mierda. Está él bonito para dar lecciones sobre ceses.
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Ana Pontón (BNG) le recuerda a Feijóo que fue él quien vetó investigar el accidente de Angrois: "Galiza también merecía saber"
La jefa de la oposición gallega responde al "España merece saber" del líder del PP preguntándole por qué vetaron en cuatro ocasiones una comisión de investigación de la tragedia del Alvia de 2013.
Antón Parada, 29.10.2026

La jefa de la oposición gallega y líder del Bloque Nacionalista Galego (BNG), Ana Pontón, se ha pronunciado este jueves desde el Parlamento gallego sobre lo sucedido en el accidente ferroviario de Urda (Toledo). Tras mostrar ayer sus condolencias participando en el minuto de silencio, hoy ha hecho un recordatorio tras conocer la postura del Partido Popular y las críticas de Alberto Núñez Feijóo sobre las eventuales responsabilidades en la tragedia de la colisión de un AVE de Renfe con uno de Iryo.

Pontón ha respondido a la afirmación de Feijóo de que "España merece saber", poniendo sobre la mesa una cuestión que le atañe de sus tiempos como presidente de la Xunta de Galicia, cargo en el que estuvo durante 16 años. La nacionalista gallega ha replicado que "Galicia también merecía saber", en referencia a los constantes vetos del Partido Popular de Galicia (PPdeG) a que se realizase una comisión de investigación acerca del accidente del Alvia en la curva de Angrois (Santiago de Compostela), que se saldó con 80 muertos en 2013.

"Feijóo hizo todo lo que estaba en su mano para impedir que las víctimas y el conjunto de la sociedad gallega tuvieran verdad, justicia y reparación", ha expuesto Ana Pontón, señalando que siendo Feijóo el mandatario gallego, PP votó en cuatro ocasiones en contra de constituir una comisión de investigación, una de ellas en O Hórreo, el Parlamento autonómico, pero otras tres en el Congreso.

Pontón entiende la "situación terrible" en Urda y muestra sus condolencias.

Por otro lado y previamente, Pontón también mostró sus condolencias y empatía por la "situación terrible" que afrontan las víctimas y los familiares de los 69 muertos y decenas de pasajeros heridos, al tiempo que ha agradecido y destacado el "inmenso trabajo de los equipos y servicios de emergencias", con las duras escenas de aquel verano en el que el Alvia descarriló y luego se inició una causa judicial en la que el único responsable de ADIF que había sido condenado, acabó siendo absuelto.

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