sábado, 9 de mayo de 2026

NO A LA TAUROMAQUIA


HUMOR, REMEDIO INFALIBLE

DE VERGÜENZA AJENA (II)


Hantavirus: bienvenidos a la España más mezquina
A Canarias no está llegando un barco, sino la ola de antipatía mundial.
Berna González Harbour, 09.05.2026

Hay grandes razones para sentir orgullo de un país con uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, una clase médica de primera y enormes pruebas de consistencia a pesar de los embates de la pandemia y los recortes que han tensionado las costuras. Por ello la OMS señaló España como destino idóneo para desembarcar a los pasajeros del Hondius frente a la opción de Cabo Verde o sus vecinos africanos, que no tienen los recursos necesarios para atender esta pequeña crisis sanitaria. Pequeña porque afecta, recordémoslo, a unas decenas de personas.

El resultado, sin embargo, debería avergonzarnos. Canarias no exhibirá estos días músculo sanitario, ni humanitario, sino que será la plataforma logística desde la que se distribuirá a otros destinos a unos pasajeros que, como se jacta su presidente, apenas rozarán el suelo isleño. El Hondius no atracará, sino que “fondeará”. Y los pasajeros se irán directos del camarote al aeropuerto, donde aviones enviados por otros países podrán distribuirlos sin que notemos su aliento.

En qué momento la operación sanitaria se convirtió en logística como lo fue en Cabo Verde, donde ya se evacuaron los principales enfermos, se me escapa. En qué momento el país que siempre ha sido acogedor, humano y empático se está convirtiendo en un erizo capaz de exhibir las púas para que nadie se acerque demasiado, también. La hostilidad toma cuerpo entre nosotros como si los viajeros fueran apestados medievales llegados a una Europa sin EPIS, PCR, UCIS y demás garantías que nos diferencian de los puertos mediterráneos del año 1347, cuando la Peste Negra azotó el continente. Y se hermana con un recelo creciente entre comunidades que ya hemos visto en el reparto de menores no acompañados.

El episodio, además, se ha convertido en la nueva bomba de baja estofa en manos del PP y Vox. Pedro Sánchez, que como sabemos es culpable hasta de los temporales, ya puede colgarse también la medalla de “provocar una epidemia”, como ha dicho Vox, tal es su omnipotencia. Y Feijóo busca rédito y nos habla de caos.

La política se va deslizando pendiente abajo sin capacidad de consenso, de respeto o de silencio ante los científicos. El ruido estéril se abre paso. Y el mundo se convierte en un lugar donde exhibir posturas cada vez más antipáticas, desde la Italia que envía a inmigrantes a campos de concentración a Albania al EE UU que deporta latinoamericanos a África. Bienvenidos esta vez a la España más mezquina en la que puedes broncearte y tomarte unos chopitos, pero cuidado con toser. A Canarias no está llegando un barco, sino la ola de antipatía mundial.

viernes, 8 de mayo de 2026

DE VERGÜENZA AJENA


Esto es lo que se llama solidaridad. Pasajeros españoles incluidos y este "Presidente" llorando por los pasillos en sus 15 minutos de gloria. No sé qué hubiera pasado si entre los pasajeros hubiera algún canario. Me recuerda a aquello de "yo no soy racista", pero que mi hija no se case con un negro.
Todos somo muy solidarios, pero que el barco atraque en otro puerto. Y mientras el PP echando leña al fuego erre que erre con lo de una nueva pandemia, el ejemplo político de cómo se arrima el hombro en circunstancias (nacionales) adversas. Lástima que no tengan tiempo de echar mano a la hemeroteca y recordar lo que ocurrió en Madrid cuando lo del ébola, el muerto, la enfermera y hasta el pobre perro. 
De pena.

OTHER NEWS

 




GRANADILLA

Proyecto de 12 naves industriales,
Polígono Industrial de Granadilla, Tenerife.

I♥NY

AGUSTA Y OCTAVIA


 

DE PASEO POR DUBLÍN

ESPERANDO A LA FAMILIA

KF






MISC













VARAS DE MEDIR


AUTORRETRATO

 2007.

DEL BAÚL ARQUITECTÓNICO








TODAS MIS VIDAS


La hora postrera
Me pregunto si todos los yoes que soy fallecerán de golpe, como en un apagón global, o según algún orden.
Juan José Millás, 08.05.2026

El caso es que, si lo pienso, no he disfrutado nunca de un yo estable. Digamos que he fabricado uno para cada situación. Erijo yoes a cien por hora. Mi yo es un fijo discontinuo, un eventual, un becario sin sueldo, un falso autónomo… Cuando pienso en mi vida, veo un archipiélago de yoes que no se comunican entre sí. Un yo fragmentado, si lo prefieren, hecho pedazos como un espejo roto en mil pedazos. Estoy en todos esos trozos del espejo y en ninguno. Por eso necesito tanto amor, porque el amor funciona a modo de aglomerante de esa naturaleza atomizada. Está el yo que come, el yo que duerme, el yo que mea (con dificultades, por una próstata insurrecta), el yo que va al cine, el que sale del cine, el que lee y deslee, el que es padre, el que fue hijo… Ya no soy hijo porque mis padres murieron, así que dispongo también de un yo huérfano, que vive en la cafetería del tanatorio, y al que acompaño en el sentimiento.

Cuando entro en una farmacia, aparece un yo particular que pronuncia con precisión los nombres de los medicamentos y asiente, sumiso, a cuanto le dice el farmacéutico (o la farmacéutica, puto genérico con discapacidad). En cambio, en una librería me sale un yo más insolente, un yo con un complejo de inferioridad que la insolencia trata de ocultar. El yo de la farmacia ignora al de la librería del mismo modo que el de los funerales ignora al de las bodas.

Me pregunto si todos esos yoes fallecerán de golpe, como en un apagón global, o atendiendo a alguna clase de orden. ¿A cuál de ellos le tocará hacerse cargo de mi último suspiro? Dispongo yoes discretos que apenas han tenido ocasión de manifestarse. Quizá en esa hora postrera pidan el protagonismo que se les ha negado en vida. Tal vez todos seamos no un yo roto, sino una multitud mal avenida de yoes que, de vez en cuando, logran firmar un convenio de colaboración. Y a ese acuerdo provisional es a lo llamamos, con cierta soberbia, identidad.

ZARZUELA PARA UN VIERNES

Moreno Torroba, "Luisa Fernanda",
*Mazurca de las sombrillas.

EL BARCO


A ver, seamos sinceros, ¿de verdad nos planteamos que Feijóo pueda ser el Presidente del Gobierno de España? De Clavijo ni se me ocurriría hacer esta pregunta porque no está a la altura en absoluto, no hay que ver sino sus declaraciones.
"El barco" bien podría tratarse de una bodrioserie de TV, con Mario Casas a la cabeza -en el papel de Mario Casas-, pero no, es la vida real, no-sé-cuántos pasajeros y tripulantes, con la espada de Damocles sobre ellos en forma de hantavirus, en busca de puerto para desembarcar y por ende salvar su vida. Al mismo tiempo aparecen los políticos en la palestra, políticos y tertulianos (como éramos pocos) echándose las culpas y todo lo que se les pasa por la cabeza. Feijóo aprovechando para decir que todo es un caos, que la Ministra debe dimitir, que la culpa es de Pedro Sánchez y bla bla bla; el cafre de Clavijo, feliz por estar en el candelero, soltando por esa boquita sandez tras sandez, casi deja entrever que Canarias no está preparada para recibir al barco, sólo unos días después de "hermanarla" con la NASA al ofrecer la cámara hiperbárica del HUC como la joya de la corona. Hasta la inefable Ana Obregón, licenciada en biología, se permite hacer declaraciones despotricando de Fernando Simón, director del CCAES del Ministerio de Sanidad; sólo nos falta saber qué opina Miguel Bosé del hantavirus.
Avergonzado estoy como canario. Sólo espero que el barco llegue, que puedan evacuar a los enfermos, que se curen y que pase la crisis de una vez para que podamos seguir con nuestra vida como dios manda.