miércoles, 4 de marzo de 2026
LÍNEAS PARALELAS
Hoy tercer día de rutina semanal: hombros y gemelos. Bicicleta en la última media hora, esta vez con "El topo" de John Le Carré, una edición de bolsillo cómoda para apoyar el el atril en ella. Un poco antes me encaminaba al último de los aparatos, un artilugio de tortura para hacer gemelos, de pie sobre éste, levantando casi con los dedos de los pies el peso apoyado en los hombros. Llego, investigo el funcionamiento -ésta es mi segunda semana y mi memoria es volátil-, me acomodo bajo las barras acolchadas y empujo, empujo como si no hubiera un mañana y nada, aquello ni se inmutó. Me bajo del cacharro, le doy otra vuelta y me percato que mi compañera de zona me mira condescendiente: ¿necesitas ayuda? Sí, por favor, no recuerdo cómo funciona.
Claro, es que tienes mucho peso, me dice, 102 kilos. ¡102!, qué pasada, pensé. Coloqué la clavija en 25 kilos y me puse a ejercitar los gemelos como un campeón. La chica me sonrió y siguió a lo suyo mientras escuchábamos los gritos de esfuerzo de otro cachas que andaba por allí, seguro que era el que había usado mi máquina anteriormente.
C'est la vie!
SILENCIO NEUTRAL
Laurence Joseph, psicoanalista: “Callarse, a veces, significa aprender a escuchar y eso es algo raro en la sociedad actual”
La autora francesa publica ‘Nuestros silencios’, un ensayo en el que reflexiona sobre secretos, violencias y ‘omertá’.
Enrique Alpañés, 04.03.2028
Igual que hay muchos tipos de ruidos, hay también distintos tipos de silencios. Algunos pueden servir para proteger a la víctima o para encubrir al verdugo. Pueden enquistarse y hacerse bola cuando envuelven un vergonzoso secreto. Pueden ser silencios cómplices o una siniestra omertá. En la sociedad hiperconectada y ruidosa en la que vivimos, a veces el silencio se convierte en un bien de lujo. Cristales insonorizados, cascos con cancelación de ruido, retiros para meditar... Aunque el silencio puede ser también una especie de intemperie, un lugar inmenso y desprotegido para quien no tiene a nadie con quien hablar. De todo esto habla Laurence Joseph (Le Mans, 1980) en su libro Nuestros silencios, por qué callamos (Gatopardo, 2026).
Joseph trabaja con silencios. Es psicóloga clínica y psicoanalista y, como explica en su libro, solo ante el mutismo de su interlocutor puede una persona empezar a contarse. Se llama escucha silenciosa. Aprender a callar en provecho del otro, con el propósito de que pueda explorar y explotar su discurso. “Callarse, a veces, significa aprender a escuchar, y eso es algo bastante raro en la sociedad actual”, explica la autora en videollamada desde su casa de París. Ella escribió este libro basándose en su experiencia de más de 20 años en consulta. Pero no es una simple recopilación de casos clínicos. Joseph recurre a la mitología, la literatura y la filosofía para trazar una cartografía de nuestros silencios individuales y colectivos.
La autora arranca explicando los silencios más duros e incómodos que ha vivido en su consulta. “He tenido muchos pacientes, especialmente niños, víctimas de incesto o violencia sexual, así que es evidente que hay un aspecto del silencio que rodea a niños, adolescentes y mujeres, que se debe a la imposibilidad de escucharlos”, reflexiona. Pero cree que algo está cambiando. Cita como prueba varios éxitos literarios recientes, especialmente El Consentimiento, donde la editora Vanessa Springora cuenta la relación que mantuvo a los 14 años con un escritor de 50, Gabriel Matzneff, y el silencio y hasta la connivencia social con un pederasta celebrado en el mundo de las letras hasta hace muy poco.
“Creo firmemente en el poder del ejemplo para permitir que las personas se expresen, la narrativa de la vergüenza hace posible que pasen cosas”, señala. “El hecho de que figuras públicas se pronuncien demuestra que estos testimonios se escuchan. Y esto tiene un efecto dominó. A través de estas historias mediáticas, descubrimos nuestro potencial para compartir nuestros secretos, para que nuestra relación con la vergüenza pueda cambiar. En este sentido, la historia del movimiento #MeToo es fascinante”.
Fue el filósofo francés Roland Barthes quien explicó que el silencio es neutral. Luego las personas lo manipulan a su manera para darle un significado, y a veces para convertirlo en algo político, explica la autora. “De esta forma el silencio no es una simple ausencia de sonido, no es una pausa pasiva, sino un acto cargado de significado”. Joseph considera que veníamos de años, décadas de silencio político. Y que denuncias como las de Springora han empezado a quebrarlo.
Procesos de reparación de las víctimas y persecución de los agresores, como el que en España se ha realizado con los abusos en el seno de la Iglesia católica, son otro ejemplo de este antiguo silencio que dejó de serlo. Hay un componente político innegable en todo ello. Hay un mutismo social que cobija muchos secretos individuales. Al pinchar la burbuja del primero, las historias van saliendo a flote una a una.
Pero Nuestros silencios no solo analiza la ausencia de palabras que rodea al trauma. Habla de la necesidad de silencio en un mundo especialmente ruidoso. Las redes sociales tienen un papel importante en todo esto. Ahora podemos tener una opinión sobre todo. Cada vez que sucede algo, nos animan a compartir nuestra opinión, a rebatir y discutir. Y esa actitud se ha extendido al resto de nuestras vidas, de modo que la gente no para de hablar y opinar sobre todo.
Se ha trasladado al mundo laboral, donde tenemos demasiadas reuniones. Se ha trasladado al ocio, donde tenemos millones de canales y plataformas de televisión. Y esto genera demasiado ruido, una sobrecarga de información que nuestros cerebros no están preparados para manejar.
La autora traza un arco generacional, pues los silencios cambian según la etapa vital en la que estemos. Para una madre, el silencio puede ser una bendición, un momento de paz y relax (bien lo sabe ella que tiene dos hijos adolescentes). Pero para una abuela suele estar asociado a una mayor soledad. “Pensé mucho en mi propia abuela, y en las personas mayores en general, mientras escribía el libro”, explica. “Imaginé cómo transcurría su jornada, tenía más de 90 años y vivía sola en casa. Si yo no la llamaba, no hablaba con nadie en todo el día. Y traté de imaginar cómo sería un día entero sin ruido. En el silencio absoluto de la soledad”.
Joseph habla mucho de hijos, abuelas y padres. El silencio, explica, es algo inherente a la familia. Hay secretos que existen con el propósito de proteger, que solo se cuentan en lo más íntimo de la tribu. “Y eso es lo interesante”, explica. “El secreto puede ser el núcleo ético de un grupo. La capacidad de guardar secretos sobre la muerte, la enfermedad, los orígenes o la sexualidad”.
La sexualidad también tiene un rol importante en el libro. “Entre los nombres secretos, hay uno que se impone siempre”, explica la autora, “el del amado o la amada”. La homosexualidad, las aventuras fuera del matrimonio, las castas, la diferencia de edad… “Algunos nombres resultan impronunciables durante un tiempo o para siempre. ¿Qué sucede con una aventura amorosa sin testigos? ¿Se vuelve más intensa o, por el contrario, se convierte antes en una quimera? ¿El secreto aviva las palabras susurradas en la intimidad?”.
También aquí tira de literatura para explicar su tesis. La protagonista de Pura pasión, de Annie Ernaux, acepta el silencio, el secretismo que rige su relación con un hombre casado, extranjero, más joven. Un hombre con quien nunca podrá conversar, dado que carecen de palabras en común: ella no habla su lengua ni él la suya; el cuerpo es su único diccionario.
“Toda la infelicidad de los hombres se debe a una sola cosa: la incapacidad de permanecer en silencio a solas en una habitación”. La frase la dijo el matemático y filósofo Blaise Pascal y la recupera Joseph en su libro. Es buena. “Sí, pero el problema de Pascal es que olvida la importancia de los demás”, matiza la autora. “Esta idea del silencio en una habitación me recuerda a Virginia Woolf, a Una habitación propia. De hecho, lo interesante es que Pascal, aquí, se inclina por la oración, la fe, la meditación, tiene una visión más masculina. Virginia Woolf parte de otro lugar, ve los momentos de soledad como una bendición, quizá porque las mujeres tenemos acceso a ella más tarde en la vida”.
SESIÓN CONJUNTA
Recibo hace un par de días un monólogo de una chica hablando de Dios y del amor a y entre los demás. Interesante reflexión y mucha caña a la Iglesia católica como institución, históricamente afecta al poder y alejada de los pobre. Si Jesús viera el Vaticano hoy repetiría lo de los mercaderes en el templo.
Llega el Papa a España, ya a la vuelta de la esquina, y anda el país revolucionado. Viene también a Canarias, unos días para encerrarse en casa huyendo de hordas, coches y caravanas. No quiero ni pensar en las colas en la autopista del Norte. Ya imagino a Rosa Dávila "la solucionadora" besando el anillo de su santidad y pidiéndole disculpas por lo que tuvo que esperar al pasar la comitiva por La Laguna. A ver qué le depara el fututo al susodicho, porque viendo el andar de la perrita igual tenemos la 3ª Guerra Mundial encima, y debajo. Igual dice algo que no le agrada al abusador y lo pone en la diana como a Pedro Sánchez.
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J. S. Bach, *Prelude in C Minor, BWW 999.
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En un Estado aconfesional, resulta extravagante que los obispos españoles pidan que las Cortes reciban al Papa en sesión conjunta del Congreso y el Senado.
Juan G. Bedoya, 04.03.2026
La Conferencia Episcopal Española (CEE) ya ha solicitado formalmente a las presidencias del Congreso y del Senado la celebración de una “sesión conjunta con el Pontifex León XIV”, según la nota de su Oficina de Información, emitida el lunes. La petición se ha hecho “por indicación de la Santa Sede”, añade. De aceptarse los deseos del Papa, será la primera vez que un pontífice de la Iglesia católica acuda a las Cortes en calidad de jefe de Estado. Está previsto que León XIV venga a España en viaje oficial entre los días 6 al 12 de junio para desarrollar una agenda centrada en su tradicional carisma religioso. Como adelantó EL PAÍS el pasado 26 de febrero, la sesión conjunta de las Cortes con el Papa se celebrará previsiblemente el lunes 8 en el Congreso de los Diputados.
¿Un pontífice en las Cortes Españolas? Sería la primera vez, y no parece que, de producirse, lo sea por casualidad. Por mandato constitucional, España es un Estado aconfesional. Las visitas de los papas, ocho desde el fin de la dictadura, tienden a olvidar que el nacionalcatolicismo franquista se acabó en 1976. Incluso antes, quizás: el caudillo Franco, irritado por las repercusiones aperturistas del concilio Vaticano II ―llegó a abrir una cárcel en Zamora solo para curas rebeldes―, prohibió que Pablo VI viniera a Madrid en 1970, para que no le hiciera sombra ni enredara en la política nacional.
“En el nombre de la Santísima Trinidad”. Con este encabezamiento, todo en mayúsculas, se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el texto del concordato entre España y la Santa Sede. Era el 19 de octubre de 1953 y todo se hacía, según una farragosa exposición de motivos, en aras de regular “las recíprocas relaciones de las Altas Partes en conformidad con la Ley de Dios”. En esa idea, la parte vaticana, eufórica, conseguía del Estado español (artículo I) el carácter de “única religión de la Nación”, con el compromiso de perseguir a todas las demás; la promesa de “gozar de los derechos que le corresponden en conformidad con la Ley Divina”; que el Estado le suministrase los medios necesarios para su funcionamiento (textualmente, “una congrua dotación”), y sobre todo, ya puestos, conquistaba esta definición sobrenatural (artículo II.1): “El Estado español reconoce a la Iglesia el carácter de sociedad perfecta”.
Pese a tanta parafernalia, el concordato no había sido un camino de rosas. Tardó en fraguarse 16 años porque Franco quería para sí todo el poder, también sobre la Iglesia romana (en imitación de Felipe II), mientras que Pío XII, que siendo nuncio en Berlín había negociado con Hitler otro concordato, estaba escarmentado de frivolidades totalitarias pese a ser, también él, un jefe de Estado teocrático por gracia de otro dictador, Mussolini, que había devuelto en 1929 a la Santa Sede alguna de las propiedades perdidas a manos de Garibaldi, además del título de Estado, que lo es con apenas 800 habitantes, la inmensa mayoría hombres.
Fueron los tiempos del nacionalcatolicismo, donde los obispos, en la práctica súbditos del Vaticano, se erigieron en el principal apoyo de la dictadura a cambio de que Franco, que los elegía, les tratara a cuerpo de rey, nunca mejor dicho. El teólogo claretiano Fernando Sebastián, rector durante casi una década de la Universidad Pontificia de Salamanca, se maravillaba de que, con esos precedentes, la Iglesia católica hubiera salido viva del franquismo. El papa Francisco le hizo cardenal cumplidos ya los 84 años. Las consecuencias se ven ahora: en la antaño “reserva espiritual de Occidente”, en frase de Franco, la secularización y la crisis del catolicismo son mucho más intensas que en el resto de Europa.
Por mandato constitucional, España es un Estado aconfesional. El nacionalcatolicismo se acabó en 1976, fecha del primero de los cinco Acuerdos (con ese nombre) negociados en secreto por el Gobierno de Adolfo Suárez mientras se redactaba la Constitución. Primeras componendas: 1. El Rey dejó de meter mano en la elección de los obispos, pero se reservó el nombramiento del Vicario General Castrense, con grado de general de División. 2. El Papa, para elegir obispos, sigue obligado a notificar el nombre del designado al Gobierno “por si existiesen objeciones de índole política” y se entenderá que no existen si el Ejecutivo de turno “no las manifiesta en el término de quince días”. Y 3. El secretismo confesional: “Las diligencias correspondientes se mantendrán en secreto por ambas Partes”.
Extravagancias aparte, mal está que la Iglesia romana siga manteniendo muchos de los privilegios del franquismo, en exclusiva, pese a que funcionan ya, a plena luz del día, varios cientos de otras religiones, muchas con notorio arraigo y millones de fieles. Raro, también, que el Estado gaste miles de millones en pagar sueldos de obispos, sacerdotes, capellanes en cárceles, hospitales, cuarteles, cementerios y universidades, y a miles de profesores de catolicismo en escuelas públicas y concertadas, o para el mantenimiento de las iglesias y catedrales que los prelados han inmatriculado a su nombre pese a tenerlo prohibido por el mismísimo Franco. Pero aún más extravagante es que la Conferencia Episcopal Española pretenda que la visita de su Pontífice máximo (así lo llaman en nota oficial: Pontifex), sea loado de forma extraordinaria por las Cortes (“en sesión conjunta del Congreso y Senado”, piden). Nunca ocurrió antes. Parece extravagante que pudiera ocurrir ahora. León XIV viene a España como líder religioso, no como un jefe político. Un teólogo famoso suele bromear con que España es un Estado aconfesional con querida. Las otras religiones lo dicen sin rubor, enfadadas. No echemos más leña al fuego de la religión.
TODOS LOS DÍAS
"Los domingos", la película ganadora de los Goya de este año, se ve fácilmente pero escuece. Ante los hechos que se van sucediendo, el director te presenta los diferentes puntos de vista pero no toma partido por ninguno, so lo deja a tu elección según tus creencias, tu conciencia, lo que sea, y en eso reside su dureza, no te lo da todo servido y comido, no hay postre, no hay moraleja, no hay epílogo.
Las piezas sobre el tablero están claras: la adolescente, sus hermanas, su tía y su marido, su abuela, su padre, la novia de éste, el cura progre, la madre superiora, las monjas... Yo, como en la película, me limito a exponer únicamente, no a comentar sobre ellos.
Juzga, elige, o no.
martes, 3 de marzo de 2026
EL PERRO Y YO
Salgo al gimnasio con la luna en el horizonte y pocos coches en la carretera. 1 hora de reloj, después, marca el comienzo de este martes cuando ya me encuentro trabajando. "Medianoche", el gato del barrio, me esperaba en la puerta de casa para entrar a desayunar; calculo unos minutos largos y bajo a abrirle la puerta para que salga raudo.
Hoy volví a ver al perrito de pilas paseando, no sé si su dueño a él o viceversa. El yorkshire parece tener los mismos hábitos que yo, incluso diría que me miró desde la acera.
Al salir del gym me saludó un sol resplandeciente; entro de noche, salgo de día.
Desayuno: rebanada de pan alemán de centeno con aceite de oliva, salmón ahumado y un trozo de queso fresco de cabra, regado con el segundo café del día, cortado con leche de cabra también. Parece que últimamente rige mi vida el modelo de CK que llevo dentro. ¡Que salga, que salga!
Si era poco tener a Ucrania y a Gaza en guerra ahora debemos sumar Irán, como poco, pues se van sumando a golpe de drones y misiles los países cercanos. Europa, como el gato de Schrödinger, anda como pollo sin cabeza hablando con la boca pequeña. salvo España que ha dicho ¡No a la guerra! Esperemos que no tenga consecuencias, decir lo contrario ya sabemos qué nos traería, ya pasamos por ello cuando Irak. Pero, ¿se puede pagar el precio del aislamiento internacional? Ya no sabemos qué pensar. Todo da tanto miedo: unirse al carro, lo contrario...
"Se dispara el precio del petróleo", rezan los titulares hoy. Esperando estamos a que publiquen algo como "Pedro Sánchez sube la gasolina en España". Tiempo al tiempo.
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Mozart, "El rapto en el serrallo",
*Durch ZartlichKeit Und Schmeichein
lunes, 2 de marzo de 2026
HIPOCRESÍA CAPITALISTA
Leo con interés y con asombro, también, la comparecencia de Zapatero en el Senado. Allí, teniendo la cámara mayoría absoluta conservadora, las intervenciones de miembros del PSOE o del Gobierno, que tanto montan, son siempre una caza de brujas. Lo que más me llama la atención es que, siendo el PP liberal, convierta el trabajo de un profesional -si cobra por ello- en sospechoso siempre. ¿Cómo no cobrar por un asesoramiento realizado? ¿están acaso estipulados los emolumentos por el trabajo que un profesional libre ejerce?
Visto lo visto, los expresidentes en España deberían retirarse a un convento, cual monjes, para no mover ficha y levantar sospechas. Claro que no veo que el Senado investigue los cobros por formar parte de consejos de administración de empresas de, por ejemplo, Aznar o Felipe González.
A Zapatero, el odiado, de nombre pronunciado una y otra vez con acento venezolano, más le valdría dejar de intermediar y salir en los medios, tiene la guerra declarada desde hace muchos años, más cuando no aborrece públicamente de Pedro Sánchez ni de su otro amigo investigado ahora, declarado culpable por los noticieros televisivos y radiofónicos del régimen.
Parece que somos capitalistas sólo cuando nos interesa.
Me pregunto si yo seré un arquitecto bajo el ojo de la sospecha por pasarle la factura al cliente que me encarga el proyecto de su casa. Igual sí.
IDAMANTE
"Radiadores Paco", reza el cartel sobre la puerta del taller con el que me cruzo al llegar del gimnasio esta mañana; me pregunto cómo se llamará el dueño. Lista mi hora de gimnasio diaria, escuchando el "Sempre libera" de La Traviata, veo pasar ante mis ojos lo observado desde la cinta de correr -o de caminar raudo y veloz- hace un rato: aceras, carriles bicis, calzadas, palmeras y señores paseando a sus perros, uno de pilas, el pobre, un yorkshire al que supongo anciano al ver la velocidad de sus andares tras su aburrido dueño, otro con dos preciosos pastores belgas de edades ignotas al pasear por la última acera antes del parque antes de la autopista, algo lejos para este discernimiento.
Desayuno frugal, hoy sin salmón, tengo que ir urgente al supermercado; café antes y después del machaque cuadradil y al ordenador con la intención de terminar hoy la Memoria de una vivienda unifamiliar entre medianeras en la parte santacrucera de Llano del Moro, antes de meterme en otra, esta vez algo más al norte. Con tesón y un poco de suerte esta semana tendremos los dos proyectos visados y listos para solicitar la licencia de obra.
¡Feliz comienzo de semana!
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Mozart, "Idomeneo, re di Creta", *Fuor del mar.
domingo, 1 de marzo de 2026
MARAVILLOSO JOÃO
João Paulo Araujo
El sacerdote que convirtió su iglesia en refugio de perros callejeros en Brasil.
Fundación AMIGOS DEL PLANETA, 10.05.2025
(Fuente: Blog Agrocampo)
João Paulo Araujo Gomes es el director de la Capilla del Hospital São Sebastião y ha dedicado su vida a rescatar, cuidar y encontrar hogares para perros sin hogar, convirtiendo su iglesia en refugio de perros callejeros, con este acto el sacerdote ha demostrado que la fe también puede expresarse a través de actos de compasión hacia los animales.
Su labor comenzó en 2019, cuando aún oficiaba en la Parroquia de Santa Ana, en este lugar se encontraba frecuentemente con perros heridos y enfermos en las cercanías de la iglesia y movido por la compasión, decidió actuar. Con la ayuda de feligreses y donaciones, empezó a brindar atención a estos animales vulnerables, ofreciéndoles alimento, cuidados médicos y lo más importante, una oportunidad para encontrar una nueva familia.
La iniciativa solidaria tuvo un comienzo sencillo pero emotivo: un día, un grupo de personas llegó al templo vendiendo galletas para recaudar fondos para causas sociales, conmoviendo al sacerdote que propuso que la iglesia también se comprometiera con una causa humanitaria, y así nació el proyecto de adopción de perritos.
Durante las misas, João Paulo permite que los perros participen del servicio e incluso los presenta ante la comunidad con la esperanza de que alguien los adopte.
«El amor auténtico y cristiano es incluyente y nunca excluyente. Amar a los animales no significa amar menos a los seres humanos, sino que es la gran escuela del amor y la empatía universal.»
Además de darles refugio, el sacerdote se encarga de bañar a los perros, alimentarlos y llevarlos al veterinario para asegurarse de que estén en óptimas condiciones de salud antes de presentarlos a posibles adoptantes.
João Paulo no cuenta con un albergue formal, gestiona espacios temporales para los animales y utiliza sus redes sociales para promover la adopción, publicar fotos de los perros y recibir donaciones de alimento y medicamentos. Si bien se han presentado dificultades logísticas y económicas, su misión no se detiene.
« ¡Solo puedo rescatarte si adoptas! No tengo refugio y dependo de espacios temporales que ya están superpoblados. ¡Ayúdenos, no compren, adopten! La carrera más bonita es la que tiene la historia más triste.»
Además, su labor no ha pasado desapercibida, João Paulo fue protagonista de un episodio de la serie de Netflix Dogs, donde se retrató su dedicación a esta noble causa. Allí contó que, durante las ceremonias religiosas, incluye oraciones especiales por los animales que sufren, las personas que los rescatan y las familias que los adoptan.
El sacerdote también dejó claro que su iglesia siempre será un hogar seguro para los animales, independientemente de si logran ser adoptados.
«Aunque no encuentren un hogar, siempre tendrán uno en mi iglesia. Esta es la casa de Dios, y ellos son de Dios. Nadie va a tocar a mis protegidos»
En cada misa, cada rescate y cada adopción lograda, João Paulo Araujo Gomes demuestra que la fe puede manifestarse no solo en palabras, sino también en gestos de amor hacia los seres más vulnerables.
Su iglesia está marcada por ser del sacerdote que convirtió su iglesia en refugio de perros callejeros, uno que comparte el evangelio entre ladridos, colas que se agitan de felicidad y corazones que encuentran un nuevo hogar, una acción que en definitiva se debe replicar.
CARA Y CRUZ
En varias ciudades, pequeños grupos de ciudadanos se atrevieron a salir a las calles para celebrar públicamente. Reza Pahlaví, hijo del último shah de Irán, insta a la ciudadanía a protestar en sus viviendas.
Ali Falahi, 01.03.2026
La noche del domingo, cuando comenzaron a circular las primeras noticias sobre la muerte del líder supremo iraní, Ali Jameneí, la sociedad iraní quedó en estado de conmoción: unos reaccionaron con júbilo y otros con profundo pesar. En las primeras horas, numerosos iraníes expresaron su alegría desde el interior de sus viviendas, coreando consignas contra el régimen. En contraste, los seguidores del sistema, apoyándose en agencias de noticias oficiales, calificaron la información de conspiración destinada a localizar el paradero del líder supremo y, preocupados por su estado de salud, recurrieron a oraciones colectivas, ya que, siguiendo el patrón habitual de los medios estatales —fuertemente controlados—, en situaciones sensibles, este tipo de noticias suele ser desmentido inicialmente y confirmado horas o incluso días después.
Al mismo tiempo que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, confirmaba la noticia, el despliegue de fuerzas Basij, milicias islamistas y policía antidisturbios en las calles contribuyó a reforzar la percepción de que los rumores eran ciertos.
En varias ciudades, tras la confirmación de la noticia por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pequeños grupos de ciudadanos se atrevieron a salir a las calles pese al clima de extrema seguridad y celebraron públicamente. Debido a los intensos bombardeos en las grandes urbes, estas concentraciones se produjeron con mayor frecuencia en ciudades más pequeñas como Qazvín, Gachsarán, Goleh-Dar, Tonekabón o Saqqez, relativamente menos afectadas. No obstante, en ciudades como Shiraz, capital de la provincia de Fars, incluso se registraron fuegos artificiales.
Paralelamente, numerosos activistas políticos pidieron a la población, a través de las redes sociales, que permaneciera en sus hogares. Reza Pahlaví, hijo del último shah de Irán, también instó a la ciudadanía a no salir a las calles, refugiarse y limitar su protesta a gritos y consignas desde el interior de sus viviendas.
Shahram, residente en Teherán, relató en un mensaje de texto que tras difundirse la noticia de la muerte de la nuera y el yerno de Jameneí —incluso antes del anuncio oficial del fallecimiento del líder— ya se escuchaban gritos de celebración y consignas contra el régimen desde las casas. Aseguró que, mientras continúen los ataques, no tenía intención de salir de su casa.
Fuera de Irán, la diáspora iraní salió a las calles para celebrar el acontecimiento, considerándolo el inicio del fin de la República Islámica. En España, tanto en la Puerta del Sol de Madrid como en Barcelona, grupos de iraníes ondearon banderas con el león y el sol y portaron imágenes de Reza Pahlaví mientras bailaban y festejaban.
Un grupo de personas reunidas para celebrar la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, en las calles de Karaj, provincia de Alborz, Irán. Es una captura de pantalla obtenida de un vídeo publicado en las redes sociales el sábado. SOCIAL MEDIA (via REUTERS)
40 días de luto
Tras la confirmación oficial de la muerte de Jameneí por los medios estatales iraníes, en la madrugada del domingo se organizaron numerosas concentraciones de duelo en distintas ciudades del país. Las autoridades declararon cuarenta días de luto nacional. Según la agencia Fars, varios miles de personas se reunieron en la plaza Enghelab, en el centro de Teherán, exigiendo una dura represalia contra Estados Unidos e Israel. Algunos manifestantes incluso pidieron castigos contra países árabes del Golfo Pérsico, a los que acusaron de estar implicados en este “crimen”.
De acuerdo con la agencia Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria, numerosos simpatizantes del régimen se congregaron en el santuario del Imán Reza en Mashhad, donde, además de “llorar la muerte del líder”, rezaron por “la victoria de las fuerzas iraníes en la guerra y la derrota de los enemigos del islam”.
El clérigo chií Naser Makarem Shirazi, una de las fuentes de emulación chií, emitió una fatua llamando a la yihad. En su declaración afirmó que “los musulmanes deben vengar la sangre del líder mártir de la revolución” y señaló como responsables principales “al gobierno arrogante de Estados Unidos y el régimen sionista (en referencia a Israel)”, calificando la represalia como un deber religioso para todos los musulmanes del mundo.
El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió en un mensaje grabado que “Trump y Netanyahu han cruzado nuestras líneas rojas y pagarán el precio”. En un tono abiertamente amenazante hacia los críticos internos, afirmó: “A quienes cuestionan al sistema les digo que no jueguen en el campo de los enemigos de Irán. Si no aceptan al régimen, al menos amen al país; nadie en su sano juicio puede alinearse con los asesinos extranjeros”. Qalibaf dejó claro que cualquier forma de disidencia será reprimida y calificó a los opositores de agentes al servicio de Estados Unidos e Israel.
En las concentraciones de duelo en Yazd e Isfahán se corearon consignas habituales como “Muerte a Estados Unidos” y “Muerte a Israel”. En Tabriz, los seguidores del régimen evocaron el martirio del imán Husein, tercer imán chií, como respuesta simbólica al llamado a la yihad.
El apagón total de internet en Irán impide una información libre y fluida. Las noticias sobre concentraciones opositoras llegan de forma fragmentaria, únicamente gracias a un número limitado de módems Starlink o breves conexiones intermitentes, mientras que los medios oficiales cubren ampliamente las manifestaciones progubernamentales y las redes afines al régimen, con acceso privilegiado a internet, difunden información favorable al sistema.
En este contexto, muchos iraníes ven la muerte de Jameneí como una luz de esperanza para un cambio profundo en el sistema político del país, pero al mismo tiempo temen que un régimen herido y humillado utilice la guerra y la amenaza externa como pretexto para intensificar la represión interna y garantizar su supervivencia.
MORIR POR LA ÓPERA
Se termina la semana y comienza un nuevo mes. Hace unos días nos felicitábamos las Navidades y ahora no sólo hemos pasado los Carnavales sino que tenemos la Semana Santa a las puertas. Nos trae este mes una nueva guerra en el mundo, que no mundial (crucemos los dedos), así que no hay mejor momento para despedir este domingo con una música sublime de las que alimentan en alma. ¡Feliz fin de fin de semana!
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Mozart, "Zaide", *Ruhe sanft, mein holdes Leben.
PRIMAVERA PERSA
El cambio ya ha comenzado en Irán
La mentalidad de la población hace tiempo que dejó atrás la ideología del régimen islamista.
Ángeles Espinosa, 28.02.2026
Estados Unidos e Israel han vuelto a bombardear a la República Islámica de Irán. Después de semanas de especulaciones, se perfila el alcance y los objetivos del ataque. El presidente norteamericano y aspirante a Nobel de la Paz, Donald Trump, ha anunciado el inicio de “importantes operaciones de combate” y ha dejado claro que busca impulsar un cambio de régimen. Aun así, sigue habiendo más preguntas que respuestas. ¿Tendrá eco entre los militares, y en especial entre los oficiales de la Guardia Revolucionaria, el llamamiento de Trump a deponer las armas? ¿Confiarán en él los iraníes para volver a las calles y “tomar” el Gobierno, tras la promesa incumplida de ayudarles durante las manifestaciones de principios de año? ¿Será una operación limpia y rápida como le gustaría al hombre más poderoso del planeta, o acaba de abrir la caja de Pandora con consecuencias imprevisibles?
Las experiencias de aventuras militares anteriores, no solo de EE UU y no solo en Oriente Próximo, dejan poco margen para el optimismo. Pero en un mundo tan imprevisible como el actual, tal vez surjan posibilidades impensables hasta ahora. A falta de una bola mágica, queda ceñirse a los hechos.
El hecho, la realidad, es que en Irán, el mayor cambio ya se ha producido, no en las calles, sino en la mentalidad de los iraníes. Y tiene más que ver con su evolución como sociedad, con su deseo de una vida digna, que con la cuestionable intervención armada del imperio. Cierto que numerosos iraníes reclamaban y han celebrado los misiles estadounidenses contra el régimen que lleva 47 años oprimiéndoles. Tal era su desesperación ante el muro de la dictadura islamista. Pero el cambio, su cambio, ocurrió antes.
Hace ya años que la República Islámica ha perdido su legitimidad, que la retórica revolucionaria de sus dirigentes resbala en los oídos de los iraníes, que incluso muchos de sus hijos han abandonado el barco. Son escasos quienes aún creen en el sistema. No ha sido este sábado, ni este año, ni el pasado. Ha sido un proceso de desgaste motivado por la creciente desconexión entre las élites y la sociedad, y que ha arruinado el potencial de varias generaciones de iraníes en el altar de una ideología pretendidamente nacionalista y antiimperialista.
En contra de lo prometido, la revolución de 1979 no trajo ni libertad, ni independencia ni, a decir de muchos iraníes, una verdadera “república islámica”, más allá del nombre. La oligarquía gobernante rechazó transformarse y cerró la puerta a los reformistas que por un tiempo encarnaron las esperanzas de muchos iraníes. El núcleo duro utilizó el desarrollo económico tras el fin de la guerra con Irak (1980-1988) y los millonarios beneficios del petróleo durante la presidencia de Ahmadineyad para enriquecerse sin medida y favorecer a sus leales. Aplastaron las algaradas estudiantiles de 1999, acallaron las manifestaciones pro reforma de 2009 y han acabado con creciente brutalidad con cada una de las protestas que desde 2017 se han sucedido ante la falta de futuro.
Así ha ido creciendo el malestar entre los iraníes y ampliándose la base de los descontentos. Incluso sectores conservadores cercanos al régimen se han sumado ante la grave situación económica. Todo ello no garantiza una salida favorable a los deseos de la población. Por ahora, el aparato de poder mantiene su capacidad coercitiva y el riesgo es que se bunkerice aún más. Tampoco la sociedad iraní ha podido consensuar una alternativa política. Es cuestión de tiempo porque el cambio ya ha comenzado. La República Islámica está en tiempo de descuento.
GOYA
“Estos días en los que el mundo está dominado por la violencia y la crueldad, miro a mi alrededor y veo a vuestro presidente y a muchos de estos artistas, y siento que tienen la lucidez moral para ayudarme. Estoy en medio del caos y la represión. Miraros me ayuda a sentirme menos sola y os lo agradezco desde lo más profundo de mi corazón”, ha dicho la intérprete, que ha lucido desde la alfombra roja hasta el escenario un pin de “Palestina Libre”.
Sarandon (Nueva York, 1946) ha procedido después a leer la siguiente cita del historiador Howard Zinn, justo antes de abandonar el escenario:
“Tener esperanza se sostiene en una verdad esencial. La historia de la humanidad no es solo una historia de crueldad, la historia humana es también de compasión, sacrificio, coraje y amabilidad. Aquello que elegimos destacar en esta compleja historia determinará nuestras vidas. Si vemos solo lo peor, se destruirá nuestra capacidad para hacer algo. Si recordamos aquellos tiempos y lugares donde las personas se comportaron de manera magnífica, esto nos da la energía para actuar, y al menos la posibilidad de enviar este estado indeciso del mundo en una dirección totalmente diferente. Y si actuamos, aunque sea de manera mínima, no tenemos que esperar un gran futuro utópico. El futuro es una sucesión infinita de presentes, y vivir ahora como creemos que las personas deberían vivir, desafiando todo lo que está mal alrededor nuestro, es en sí misma una maravillosa victoria”.
sábado, 28 de febrero de 2026
DESDE LAS MALVINAS
En abril de 1982 se declaró la Guerra de las Malvinas entre Argentina y UK siendo la primera guerra que yo recuerdo televisaba. Viviendo aún en casa de mis padres donde compartía la habitación con mi hermano, teníamos en la esquina del mueble-biblioteca -mi pr1mera biblioteca- un pequeño televisor en blanco y negro, aparato que terminó viviendo conmigo durante la carrera y que incluso olvidé, durante una mudanza, en la capota de mi Volkswagen escarabajo -mi primer coche, viejo viejo, pero repintado de amarillo pollito; precioso-, donde observábamos casi en directo la guerra allende los mares. Luego llegarían más guerras, las del Golfo, la de los Balcanes, ahora la de Ucrania o Gaza... Tras la captura de Maduro en Venezuela llegamos a la noticia de ayer: Pakistán declara la guerra a Afganistán y a la de hoy, por si no era suficiente lo que tenemos: ataque de EEUU e Israel a Irán. Uf, muy fuerte.
¿Qué nos depara la estabilidad mundial a partir de esta nueva guerra?
¿Tiene Irán los días contados?
¿Lograrán derribar al régimen teocrático actual?
Leemos sobre la posibilidad del regreso a Teherán de la dinastía Palevi, encabezada ahora con Reza, el hijo del último Sha, que más parece una noticia de revista del corazón. Recuerdo dos libros que me impactaron sobre la era del Sha y del cambio en irán: "El Sha o la desmesura del poder", de Kapuscinski y "Persépolis", de Marjane Satrapi. Ambos, diferentes, son magníficos y un rayo de luz para entender la idiosincrasia persa.
La beligerancia de estas nuevas Administraciones a ambos lados del Atlántico da mucho miedo, más si tenemos en cuenta que los otros dos observadores, léase Rusia y China, están muy callados. ¿Han llegado ya los jugadores a repartirse los premios?
¿Tal vez un quítate tú para ponerme yo?
♫
Kazem Davoudian, *Asmar.
martes, 24 de febrero de 2026
BICA GALLEGA
Hablaba el otro día de un bizcocho que había preparado, una bica gallega, con resultados bastante pobres. Nada esponjosa, densa pero rica de sabor. No tiré la toalla y decidí volver a intentarlo con dos moldes para reducir la altura del mejunje. No sé si por esto de los moldes más pequeños o los 10° menos que decía esta segunda receta, el caso es que el resultado fue excelente.
LOA A POZO
A la pregunta boba de ¿dónde prefieres vivir, en el campo o en la playa?, teniendo en cuenta que no puedo tomar sol por aquello de ser pelirrojo, melanomas, etc., respondería en el campo, más aún al borde de un lago con pantalán.
Soñar es gratis, ¿o no?
La vida te da cosas y te quita otras, pero lo de tener una casa rodeada de árboles, con vistas a un lago de montaña y una barquita atracada en el pequeño pantalán, no he logrado conseguirlo. Tiempo al tiempo. Bien, sin casa en el campo -la tuve, sí, con vistas a La Laguna-, disfruto de un loft en Pozo Izquierdo, un barrio costero de Vecindario, en Gran Canaria; barrio que puso en el mapa una tertuliana y su novio/ marido/ exmarido e influencer local, quién lo iba a decir.
¿Te mudaste a Pozo Izquierdo? me preguntaba asombrado hace un año un compañero arquitecto cuando le conté mis planes de aquel momento y mis intenciones de dejar el trabajo ayuntamentil, como finalmente ocurrió. Con cara de asombro él me hablaba desde su precioso chalé de Guamasa. Sí, a Pozo, nada que ver con la velocidad de las ciudades, créeme. Asintió, pensando seguramente que me había vuelto loco.
Todo son cosas buenas, no puedo decir lo contrario. Si para Paul John, tu casa es donde dejas el sobrero, la mía es donde finalmente decidí vivir, da igual el lugar. Aquí estás algo aislado y eso es lo bueno. Cosas tan sencillas como no tener que preocuparte por encontrar aparcamiento (salvo durante la Fiesta del Agua, ese día mejor no mover el coche o salir en moto), o tener una sensación más fresca aunque haga calor gracias al viento veraniego, no tienen precio. Caminar por el barrio sin tráfico, saludar a los vecinos, darle de comer al gato callejero que todos cuidamos, hablar de terraza a terraza como si estuviésemos en una calle napolitana, encontrar siempre una cara conocida en la pizzería o en la tienda de windsurf de la esquina. ¿Se puede pedir más tranquilidad?
Playa para el deporte y playa para nadar. Sitios para comer y amigos con quien hablar, todo a tiro de piedra. Para lo demás, en 5 min estás en Doctoral o vecindario, como mi gimnasio, el cine, el súper, la cafetería de menú diario rico rico o la gasolina.
Ha sido una buena decisión, no tengo duda alguna.
PD. No escribo lo que echo de menos porque todo/s sigue/n conmigo, incluso lo que no. Nombraré el jardín perdido, sí, aunque la larga jardinera que construimos ha quedado genial, creciendo, verde que te quiero verde. ¿A quién no le relaja un poco regar?
♫
Paul Young, *Wherever I lay my hat.
MÚSICAS
La música de gimnasio es el nuevo hilo musical, quedó atrás la música de ascensor o de hall médico. Machacona y rítmica, hasta entretenida. Esta mañana, mientras acababa mi sesión en la bicicleta elíptica libro en mano, me di cuanta que pedaleaba al ritmo de la música y la media hora prevista se pe pasó rauda, claro que también ayudó la adolescencia de Urdangarin y sus historias familiares en Barcelona y Vitoria, el balonmano y el Barça. Mi intención siempre fue colocarme los auriculares inalámbricos con cancelación de ruido y escuchar mi música, pero mi gozo en un pozo. Competir contra los altavoces repartidos por todo el gym es una guerra perdida. además, depende del monitor/a que te toque esa mañana: la música estará alta o muy alta, de manera que me rindo a ella.
Hoy el periódico habla de la desclasificación de los papeles del 23-F tras haberlo solicitado muchos historiadores; el PP, partido político diligente donde los haya, critica presuroso que se trata de una cortina de humo del Gobierno. Nunca llueve a gusto de todos. Me pregunto si, cuando se escriba la Historia, alguien osará escribir que Sánchez hizo algo bueno. ¡Anatema!
"GYM-TEMAZOS MOTIVACIÓN 2026", tal cual. Así aparece la lista de reproducción que busco para la ilustración sonora de estas letras; Spotify lo tiene todo, no lo dudes nunca. Adelante con Alan Walker, Dash Berlin y Vikkstar y su "Better Off (Alone, Pt.III). Rítmica aportación e igual a todas, by the way. Según Soptify, toda la música que necesitas para darlo todo en el gimnasio. Los éxitos más enérgicos y potentes. ¡Casi nada!
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