martes, 14 de abril de 2026

TAL DÍA COMO HOY


14 de abril de 1931 – Proclamación de la II República. En agosto de 1930 se celebró una importante reunión de representantes de las fuerzas progresistas y republicanas que firmaron el llamado “Pacto de San Sebastián”, por el que se comprometieron en una estrategia común destinada a instaurar un régimen republicano.
Pura Historia de España.

EL PRECIO POR ENFRENTARSE AL MATÓN (III)


León XIV se convierte al fin en el Papa anti-Trump
A un año de su elección, el choque del Pontífice con el líder estadounidense eleva su figura y pone a políticos y votantes de ultraderecha ante un dilema existencial: ¿de parte de quién están?
Íñigo Domíngez, 14.04.2026

Si se recuerda la elección de León XIV, hace ya casi un año, el 8 de mayo de 2025, la principal interpretación fue que era la respuesta de la Iglesia católica a Donald Trump, una especie de antídoto o incluso, un anti-Trump. Esa expectativa se desinfló rápidamente porque Robert Prevost casi desapareció, adoptó una actitud prudente y de observación que rehuía el enfrentamiento directo con el presidente de su país. Pero ha llegado a convertirse en esa figura con un rodeo táctico mucho más eficaz.

No lo ha buscado, ha sido casi sin querer. Paradójicamente, ha sido Trump el que lo ha obligado a ello al insultarlo este domingo y sacarle al Papa una réplica que ningún líder político le ha dado: “No tengo miedo a Trump”. El mandatario ha elevado al Pontífice como autoridad moral, ha terminado de darle estatura internacional y ha devuelto centralidad a la Iglesia católica. Sin hacer ruido, a su estilo, León XIV ya es el anti-Trump. Hay casi que remontarse a los tiempos medievales para encontrar un precedente de choque entre poder temporal y espiritual de este calibre.

“Hasta finales de 2025 era muy evidente que el Papa tenía la decisión de no presentarse como antagonista de Trump, pero la situación ha ido cambiando tanto que ha debido hacerlo, porque su silencio se hacía muy visible cuando un Gobierno empieza a usar el nombre de Dios y bombardea aquí y allá; era un problema para el Vaticano”, explica por teléfono Massimo Faggioli, experto en cristianismo en Estados Unidos en la era Trump y ahora profesor de teología del Trinity College de Dublín.

León XIV, en principio, delegaba la crítica a Trump en los obispos estadounidenses, pero en noviembre censuró la posible invasión de Venezuela y, a partir de enero de este año, ha sido cada vez más contundente en la defensa de los inmigrantes, del derecho internacional y contra la guerra. En el último mes ha respondido casi cada semana a los excesos verbales y épica bélica de tono religioso que llegaban de la Casa Blanca. Sin mencionar nunca a Trump, pero con dureza. La semana pasada habló de “delirios de omnipotencia”. El Domingo de Ramos recordó que Dios rechaza la guerra y las oraciones de quien la hace diciendo: “Vuestras manos están llenas de sangre”.


Justo en enero, tras un discurso al cuerpo diplomático en el que defendió a la ONU y el multilateralismo, el Pentágono convocó al nuncio vaticano en EE UU a una reunión, según ha trascendido ahora. Reconstrucciones periodísticas, rechazadas la semana pasada, describieron la cita como muy tensa y con amenazas que recordaban al Vaticano que se podía volver a los tiempos de Aviñón, en el siglo XIV, cuando se produjo un cambio de sede papal impuesto por la corona francesa. En todo caso, desde luego hubo un “franco” intercambio de opiniones, y el asunto central era el malestar de la Casa Blanca por las críticas del Papa.
El golpe de la negativa del Papa a viajar a EE UU

“El golpe más duro fue cuando León XIV dijo en febrero que no iría a Estados Unidos. La Casa Blanca lo quería; este año es el 250 aniversario de la independencia, querían instrumentalizar el viaje”, apuntan fuentes vaticanas, que advierten de la construcción en EE UU de un nacional-catolicismo al estilo de los años treinta, con el añadido de la tecnocracia digital. “Trump tiene muy claro que una de las oposiciones reales más claras que tiene es la Iglesia católica liberal, con un pensamiento social sólido; por eso ataca”, señalan.

El efecto de este choque de visiones con un fuerte fondo religioso puede ser profundo en el voto católico y en el mundo político de la ultraderecha tanto en EE UU como en Europa, justo en el momento en que la derrota de Viktor Orbán en Hungría puede insinuar un cambio de rasante en el auge del populismo. En esencia, obliga a líderes y electores a decir con quién están: con el Papa o con Donald Trump.

En opinión de Faggioli, en EE UU compactará a la Iglesia católica, hasta ahora muy polarizada: “Ciertos obispos, teólogos y parlamentarios se ven ante un problema inmediato; no pueden hacer como que no ha pasado nada”. Este experto cree que se puede abrir una grieta interna entre las dos almas del trumpismo: el viejo conservadurismo republicano y la nueva ultraderecha tecnológica que no cree en la democracia y se reviste de valores mesiánicos. “Este movimiento ve a Trump como un líder religioso, un salvador de la nación. Es un fenómeno nuevo y hasta ahora les ha ido bien, pero esta vez creo que Trump ha metido los pies en un pantano del que no sé bien cómo saldrá”, comenta Faggioli.

No es casualidad que tras insultar al Papa, Trump publicara una foto creada con inteligencia artificial en la que se presentaba convertido en Cristo curando a un enfermo. Y tampoco que la retirara al cabo de unas horas tras una oleada de acusaciones de blasfemia. Está en una línea roja que arde.

La batalla de fondo es intensa en muchos países, también en Europa: la apropiación del discurso religioso y los valores cristianos por parte de la ultraderecha para dar una pátina de legitimidad moral a sus argumentos. Elegir entre el Papa o Trump pone en dificultad a líderes europeos, obligados a tomar partido. Por ejemplo, en Italia la primera ministra, Giorgia Meloni, que está pagando su amistad con Trump, este lunes fue acusada de guardar silencio sobre los ataques al Papa. Sobre todo después de haber proclamado en decenas de mítines, también en España con Vox, que era cristiana como bandera de identidad. Al final de la jornada, declaró que las palabras de Trump eran “inaceptables”.

El propio León XIV advirtió a los obispos españoles en noviembre del riesgo de que la ultraderecha manipule el mensaje cristiano, según desveló EL PAÍS. También en España lo ocurrido obligará a la Iglesia a cerrar filas con el Papa.

Ahora bien, si se piensa dónde estaba Francisco en esta pelea política, y cómo ha llegado a ella León XIV, ha cambiado totalmente el escenario. El papa argentino era casi el anticristo para los sectores más tradicionales, tildado de comunista o, en España, de podemita. Con este clima, Prevost dejó claro desde el principio que su prioridad era aplacar la polarización, cerrar heridas dentro y fuera de la Iglesia: “No tengo planeado involucrarme en la política partidista”, dijo en su primera entrevista, el pasado mes de septiembre. Pero además contaba con una carta ganadora que Francisco no tenía: no puede ser denigrado como enemigo de EE UU porque es alguien nacido en Chicago, que sigue al equipo de béisbol de su ciudad y habla a los estadounidenses en su idioma. Es mucho más peligroso como rival para Trump.

León XIV quería calmar las aguas tras el vendaval que supuso Francisco. En realidad, su línea es la misma, pero con otro estilo más pausado, y lo cierto es que esa línea ha terminado por chocar frontalmente con Trump. Para hacerlo ha bastado que recuerde los valores cristianos esenciales, no ha dado la sensación de que hiciera política.

Para el jesuita Antonio Spadaro, periodista y subsecretario del Dicasterio de Cultura del Vaticano, “Trump ha advertido esta autoridad moral que se le cruzaba en el camino y lo ha atacado como si fuera un hombre político más”. “Es un lenguaje verdaderamente inaudito que, en realidad, es una declaración de impotencia. Ha dicho con claridad que, no pudiendo asimilar esa voz, trata de deslegitimarla desde el poder. Pero al hacerlo reconoce su peso, es una señal de que lo que dice el Papa importa, y así emerge la fuerza moral de la Iglesia”, explica por teléfono a EL PAÍS.

En el viaje que acaba de emprender en África, León XIV pronunció este lunes en Argelia palabras que ahora tienen más eco, porque ya es explícita su confrontación con Trump: “Hoy es más urgente que nunca un nuevo curso en la historia, ante las continuas violaciones del derecho internacional y las tentaciones neocoloniales. Las personas y las organizaciones que dominan a los demás, esto África lo sabe bien, destruyen el mundo”. Luego, hablando de inmigración, advirtió contra el riesgo de convertir el Mediterráneo y el Sáhara “en cementerios donde muere la esperanza”. “Las autoridades son llamadas, no a dominar, sino a servir al pueblo y a su desarrollo”, concluyó. Todo un discurso anti-Trump.

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE

 

DEMASIADO PARA UN MARTES


Escucho "Lucia di Lammermoor", siempre una apuesta segura para insuflarme fuerzas para empezar este día con una interminable lista de cosas por hacer. Ya ayer fue complicado, otra vuelta de tuerca de, entre otras, la dichosa burocracia que ha llegado también, ¡cómo no!, a los colegios profesionales. Hoy todo es un examen, da igual que tengas experiencia con el papeleo, que lo hayas hecho mil veces, ya no importa, cada vez es una nueva gincana. Entre esto, la declaración trimestral de la renta, otro descenso de esquí urbano, un favor que me piden desde mi exayuntamiento (no logro cortar las cadenas, cobarde que es uno según parece), un plano que debo modificar, comprar flores -hay cena hoy en casa- y vino y algo que surja; difícil dar con la fórmula para que todas las piezas encajen. Una coincidencia, por cierto, que hoy se celebre el Día Mundial de la Cuántica; lo que daría hoy por tener una vida en otra dimensión.

Mientras continúan mis quejidos insignificantes, el mundo sigue patas arriba, el Papa se ha tornado el AntiTrump y viceversa, lo del estrecho de Ormuz ya no hay quien lo entienda, ahora lo bloquean tanto hunos como hotros, que diría Uclés; de Venezuela, Cuba, Gaza y Ucrania no se ha sabido nada nuevo; la guerra particular del inefable juez Peinado contra la mujer del Presidente parece que llega a su fin y, por fin, una buena noticia en el horizonte, una bofetada sin manos al populismo de ultraderecha que campa a sus anchas por este Occidente orate: pierde Orbán las elecciones en Hungría, lloran Abascal, Le Pen, Meloni, Netanyahu y Trump. 

Por último y antes de sumergirme en el aburrimiento absoluto de la vida laboral, recordemos un momento a Heródoto, considerado el padre de la historiografía, en boca de Tyto Alba (adaptación gráfica de "El infinito en un junco", de Irene Vallejo):
En sus “Historias”, Heródoto relató las peripecias de Creso, un rey riquísimo y arrogante que se lanzó a la guerra y acabó arrepentido. Tras todos los desastres, dijo: «Nadie es tan estúpido que prefiera la guerra a la paz, pues en esta los hijos sepultan a los padres, mientras que, en aquella, son los padres quienes sepultan a los hijos». La aversión de Heródoto por la guerra es clara y constante en su libro, la primera obra de historia universal.

lunes, 13 de abril de 2026

EL PRECIO POR ENFRENTARSE AL MATÓN (II)

El Papa, durante su conversación con los periodistas este lunes, a bordo del avión que le llevaba a Argelia, primera etapa de su viaje a África.Foto: ALBERTO PIZZOLI (EFE) | Vídeo: REUTERS

El papa León XIV responde al presidente de EE UU: “No tengo miedo a Trump. Seguiré hablando contra la guerra”
“Demasiadas personas inocentes han sido asesinadas, y creo que alguien debe alzar la voz”, replica el Pontífice al mandatario, que ha publicado una foto en la que aparece como Jesucristo.
Íñigo Domínguez, 13.04.2026

El ataque personal de Donald Trump al Papa, algo sin precedentes en la historia de los presidentes de Estados Unidos y del resto del mundo en general, ha tenido también una respuesta insólita. León XIV, que este lunes partía de viaje hacia Argelia y por tanto tenía previsto hablar con los periodistas que le acompañan en el avión, ha declarado ante las inevitables preguntas de la prensa: “No tengo miedo a la Administración Trump (...) Seguiré hablando en voz alta contra la guerra”, según los medios italianos.

Robert Prevost, de nacionalidad estadounidense y también peruana, ha dicho sobre Trump que no desea “entrar en un debate con él”, pero que “el Evangelio es claro” y “la Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra”. Trump arremetió este domingo en las redes sociales contra el papa León XIV, afirmando que es “débil”, “nefasto” en política exterior y debería “dejar de complacer a la izquierda radical”.

Ante una embestida de este tipo, la respuesta ha llegado en cuestión de horas. Las palabras concretas del Papa este lunes, según la transcripción de los medios italianos, son las siguientes: “No, no tengo miedo de la Administración Trump, ni a proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que debo estar aquí, y por eso existe la Iglesia. No somos políticos, no vemos la política exterior desde la misma perspectiva, sino como constructores de paz. No creo que el mensaje del Evangelio deba ser tergiversado, como algunos están haciendo. Yo sigo hablando claro contra la guerra, tratando de promover la paz, el diálogo y el multilateralismo con los Estados para encontrar soluciones a los problemas. Demasiadas personas sufren hoy, demasiadas personas inocentes han sido asesinadas, y creo que alguien debe alzar la voz y decir que hay una mejor manera”. El Papa ha ido hablando por el pasillo del avión con los periodistas acreditados de varios países, a los que iba saludando, y por esa razón han ido trascendiendo a lo largo de la mañana distintas declaraciones sobre el mismo asunto.

De este modo se ha producido la colisión final, personal y directa entre el Papa y Trump, algo que se veía venir desde que León XIV, de forma sutil pero decidida, comenzó hace semanas a criticar tanto la guerra en Irán como la manipulación del mensaje cristiano desde la Casa Blanca. El trasfondo de este choque es profundo, pues el mundo de la ultraderecha estadounidense y global pretende distorsionar la fe religiosa en clave política a su favor. El propio Papa advirtió de ello a los obispos españoles el pasado noviembre, tal como reveló EL PAÍS.

También la Iglesia católica de EE UU ha deslegitimado la guerra en Irán según el concepto cristiano de guerra justa, aclarando que esta no lo es, y justo el domingo, horas antes de los ataques de Trump al Papa, la cúpula episcopal volvió a repetirlo. De ahí la respuesta enfurecida del mandatario, que descargó en un texto muy largo meses de ira contenida: “El papa León es DÉBIL ante la delincuencia y nefasto en materia de política exterior”, escribió en redes sociales.

“No quiero un Papa que crea que esté bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un Papa que crea que es terrible que América haya invadido Venezuela (...) No quiero un Papa que critique al presidente de los Estados Unidos, porque estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido POR UNA APLASTANTE MAYORÍA“, comentó Trump en su perfil de Truth. Luego, hablando con los periodistas, prosiguió: “No creo que esté haciendo un muy buen trabajo. No soy un gran admirador del papa León”.

El presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, el arzobispo Paul S. Coakley, ha respondido a Trump: “Estoy muy dolido por que el presidente haya decidido escribir palabras tan denigratorias sobre el Santo Padre. El papa León XIV no es un rival ni un político. Es el vicario de Cristo que habla desde la verdad del Evangelio y por el cuidado de las almas”.

Horas después el presidente estadounidense remató su ofensiva verbal con una imagen de inteligencia artificial en la que aparece él mismo como si fuera Jesucristo curando un enfermo. Durante los días del cónclave, hace ahora un año, Trump ya publicó una imagen en la que estaba vestido de papa.

Imagen creada con inteligencia artificial divulgada por Donald Trump en la que aparece encarnando la figura de Jesucristo.Donald Trump via Truth Social (EFE)

Este domingo, en su diatriba contra Prevost, el líder republicano también ha llegado a decir: “León debería estarme agradecido porque, como todos saben, su nombramiento fue una increíble sorpresa. No figuraba en ninguna lista de papables y fue elegido únicamente por ser estadounidense, porque se creía que era la mejor manera de gestionar la relación con el presidente Donald J. Trump. Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano”.

De este modo el presidente de EE UU ha pasado otra línea roja que declara abierta oficialmente la hostilidad del mundo de la ultraderecha estadounidense contra el pontífice. Ha terminado el año de tregua desde que fue elegido León XIV, en mayo de 2025. En realidad, tras este paréntesis, se da seguimiento a la batalla que se desplegó durante años desde este ámbito contra el anterior papa, Francisco, que incluyó conspiraciones internas y financiación de movimientos reaccionarios dentro de la Iglesia católica. Sin embargo, el hecho de que Prevost sea estadounidense es una diferencia importante y habrá que ver cuáles son las consecuencias en la sociedad norteamericana. Es previsible que a partir de ahora se aceleren la animadversión pública contra el Papa y las maniobras para desacreditarlo desde la esfera ultraconservadora.

Aunque León XIV ha mantenido un perfil muy prudente y dijo expresamente que no pensaba inmiscuirse en cuestiones de política interna, ha acabado chocando con Trump cuando ha decidido no callarse ante la guerra de Irán. Fue muy clara, por ejemplo, su reacción al ultimátum de la Casa Blanca con la amenaza de hacer desaparecer una civilización. Replicó que era “verdaderamente inaceptable”.

En el Vaticano, además, causa enorme preocupación la continua distorsión del mensaje cristiano desde la Administración estadounidense, tanto en clave de épica bélica como nacionalista, como la imagen de varios predicadores en el Despacho Oval apoyando a Trump. “Dios no bendice ningún conflicto. Quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca está del lado de quien ayer empuñaba la espada y hoy lanza las bombas”, dijo el Papa la semana pasada, una más de muchas frases de este tipo en los últimos meses.

CLASE MAGISTRAL

 

KF

 


BELLEZA