jueves, 1 de octubre de 2026

HEIDENAU, ALEMANIA


Un pueblo alemán prohíbe poner más ‘stolpersteine’, los adoquines conmemorativos de las víctimas del nazismo
Polémica en Alemania porque la moción de la extrema derecha en la localidad de Heidenau tiró adelante con los votos de los concejales de la CDU.
Cristian Segura, 30.09.2026

El cordón sanitario para aislar a la extrema derecha en Alemania no se aplica a rajatabla en la política local. Si AfD propone con fundamento instalar más papeleras en una calle de determinado pueblo, es inevitable que otros partidos del consistorio voten a favor de ello junto a la formación extremista. En lugares como Heidenau, los concejales son vecinos, se conocen de toda la vida y se cruzan a diario con sus conciudadanos. Pero lo que sucedió el 24 de septiembre en este municipio de 17.000 habitantes del Estado de Sajonia fue una quiebra inesperada del cordón sanitario: los ediles de la CDU votaron a favor de una moción de AfD para prohibir nuevos homenajes a las víctimas del nazismo en la vía pública.

La moción fue aprobada por 13 votos a favor, seis en contra y una abstención. El documento prohíbe la instalación en las calles de Heidenau de nuevas stolpersteine, los famosos adoquines con una pequeña placa que recuerdan a una víctima del fascismo que vivió en determinado lugar. El texto de la moción argumenta que hay otras maneras “más dignas” de recordar a las víctimas: “Pese a que las stolpersteine son un proyecto conocido, su ubicación en el espacio público supone que los transeúntes pisen nombres de víctimas. Muchos ciudadanos, pero también familiares [de víctimas] y organizaciones por la memoria consideran que no es adecuado para un recuerdo digno”.




La nueva norma aprobada en pleno establece que, a partir de ahora, los homenajes a las víctimas del nazismo serán en un nuevo espacio de uno de los cementerios del pueblo, junto a los presos políticos de la desaparecida Alemania comunista (la RDA) y los alemanes deportados de otros territorios europeos durante y después de la II Guerra Mundial.


La alcaldesa de Heidenau, la independiente Conny Oerteil, está en contra de la medida, pero debe aplicar el voto. Los alcaldes en Alemania se eligen en una votación directa y el pleno se elige en otras elecciones. AfD fue la fuerza más votada en el municipio en los comicios de 2024, cuatro puntos por encima de la CDU. Ambos grupos tienen siete concejales.

AfD defiende que debe reducirse la enseñanza de la historia del nazismo en las escuelas y también los proyectos de memoria de los crímenes del fascismo. “La cultura oficial de la memoria no debe centrarse únicamente en los momentos más oscuros de nuestra historia, también debe considerar los momentos más gloriosos. Un pueblo sin conciencia nacional no puede sobrevivir a largo plazo”, rezaba el programa electoral del partido en las elecciones federales de 2025.


El artista Gunter Demnig coloca las piedras 'Stolpersteine', con los nombres de las víctimas del régimen nazi, frente a lo que fue su hogar, en una calle de Berlín (Alemania), el 6 de mayo. Markus Schreiber (AP Photo/Markus Schreiber)

AfD fue la segunda fuerza más votada en las elecciones generales de aquel año con un 20% de los votos, solo dos puntos por debajo de la CDU. La extrema derecha fue la triunfadora en Sajonia, el land donde se ubica Heidenau, con un 37% de los votos, el doble que el segundo más votado, la CDU.

Las stolpersteine nacieron en Alemania en la década de los 90 y se han extendido por toda Europa. Sus creadores son el artista Gunter Demnig y su esposa Katja Demnig. Instalar estas piedras de memoria supone tener la autorización de la administración local. El coste de la pieza y su instalación corre habitualmente a cargo de la organización que la quiere colocar.

Los Demnig han puesto el grito en el cielo por el voto de los representantes de la CDU y recordaron que 3.200 municipios de toda Europa tienen stolpersteine en sus calles, también en España. Solo cinco localidades del continente lo han rechazado en todas las décadas que trabajan los Demnig en ello. Los concejales de Heidenau mencionaron como precedente a uno de estos cinco municipios, Múnich. La capital de Baviera no permite las stolpersteine porque la comunidad judía de la ciudad se opone, alegando precisamente que no es adecuado pisar nombres de asesinados por el nazismo.

Katja Demnig rechazó paralelismos entre Múnich y lo sucedido en Heidenau en declaraciones a la agencia de prensa de la iglesia evangélica alemana, EPA: “Lo sucedido en Múnich era diferente, ya que los representantes de la comunidad judía también se oponían a esta forma de conmemoración”.

“Un escándalo”

“Es un escándalo”, aseguró el 25 de septiembre en el diario Bild la ministra de Educación, la democristiana Karin Prien: “Y todavía peor es relegar la cultura de la memoria a un cementerio. Las stolpersteine visibilizan en la vía pública las vidas judías destruidas y devuelven a cada víctima un poco de dignidad”.

Los Verdes, el principal partido de la oposición al Gobierno federal después de AfD, han exigido que los concejales de Heidenau sean expulsados de la CDU. Los regidores de este partido no han hecho declaraciones ante los medios para aclarar su voto y tampoco han respondido a la petición de información de EL PAÍS.

El traslado de la memoria al cementerio de Heidenau es el principal foco de críticas de una entidad histórica de Alemania, la Unión de los Perseguidos del Régimen Nazi - Federación de Antifascistas (VVN-BdA). “La creación de un lugar genérico de memoria en el cementerio supone desterrar la memoria de la cotidianidad y de la conciencia pública”, dice la VVN-BdA en un comunicado. “Vincular a las víctimas del fascismo con la de los deportados alemanes durante la II Guerra Mundial o con los represaliados por la RDA es una acción ahistórica que relativiza los crímenes del nazismo”, añade esta asociación fundada en 1947.

En Heidenau solo hay cinco stolpersteine. Una, frente al Ayuntamiento, está dedicada a Paul Gröger, un alcalde socialdemócrata que en 1933 fue internado por las SA [las milicias del Partido Nacionalsocialista] en el campo de concentración de Hohnstein después de negarse a izar la bandera nazi en el edificio consistorial. Se quitó la vida aquel mismo año en prisión tras sufrir torturas. Las otras cuatro piedras de memoria en Heidenau están dedicadas a los miembros de la familia Reiner, que fueron deportados pero pudieron sobrevivir y emigrar a Estados Unidos.

La moción contra las stolpersteine fue la reacción de AfD a una petición en 2025 de instalar dos piezas más en recuerdo del matrimonio judío formado por Martha y Fritz Goldstein. La solicitud era de la asociación local por los derechos humanos Centro de Educación y Cultura Alternativa (AkuBiz). La solicitud de esta organización quedó pendiente de aprobar durante meses, hasta que la extrema derecha tiró adelante con su prohibición.

AkuBiz tenía previsto, además de las dedicadas al matrimonio Goldstein, solicitar la instalación de cinco stolpersteine más en Heidenau. El caso más dramático es el de Rosalie y Hermann Weiner. Su tienda de ropa fue requisada en 1938 por las autoridades nazis. El matrimonio fue deportado a Rumanía, donde fueron ejecutados con un tiro en la nuca.

“Es verdad que hay críticas de base a las stolpersteine”, admite Anne Nitschke, abogada y representante de AkuBiz, en un informe para defender su instalación, “pero el sentido de estas es que andando te fuerzas a detenerte para leerlas, es un gesto en silencio de atención a las víctimas. Y está demostrado que los vecinos las respetan, las mantienen limpias y cuidadas”.

“El objetivo del nacionalsocialismo era eliminar la identidad de un pueblo entero [el judío]”, añade Nitschke, “las stolpersteine recuperan parte de esta identidad perdida”.

NEGANDO EL HOLOCAUSTO


La sombra del antisemitismo regresa al Reagrupamiento Nacional con el escándalo de los mensajes de Bardella
El presidente del partido ultraderechista francés se enfrenta a la condena pública tras una investigación periodística que revela comentarios contra los judíos.
Daniel Verdú, 01.10.2026

El espectro del antisemitismo, como aquel fantasma de Canterville de Oscar Wilde condenado a la eternidad en su castillo, ha vuelto a llamar a la puerta del ultraderechista Reagrupamiento Nacional (RN). El partido, fundado por Jean-Marie Le Pen en 1972, condenado más de una decena de veces por delitos de odio contra los judíos —llegó a negar el Holocausto—, había logrado tomar distancia del aquel periodo. Durante más de una década la formación se alejó de su fundador, a quien expulsó, y multiplicó su acercamiento a la comunidad judía. “La desdiabolización”, lo llamaron. La persona elegida para llevar a cabo ese lavado de cara había sido Jordan Bardella, el joven presidente de la formación, el primer miembro del viejo Frente Nacional invitado a Jerusalén y autoproclamado escudo contra el antisemitismo en Francia. Ahora, sin embargo, ha sido acusado de lo que atribuía a otros.

Las revelaciones, publicadas por el diario Mediapart el pasado martes, muestran a un Bardella entre los 17 y los 18 años desatado. Los mensajes, con faltas de ortografías y plagados de clichés racistas sobre los judíos, contienen un reguero de teorías conspirativas de evidente carácter antisemita. “El judío debe dominar a los demás pueblos, aplastarlos y robarlos; un sionista es necesariamente judío. En Francia, dos buenos ejemplos son BHL [el escritor Bernard-Henri Levi] o [el economista Jacques] Attali. Y eso es lo que quieren: un Nuevo Orden Mundial dominado por Israel, con Jerusalén como capital”, afirmó presuntamente.

El Nuevo Orden Mundial, que supuestamente citaba Bardella en esos mensajes, es una teoría conspirativa que atribuye a los judíos la voluntad de dominar el mundo y que ha sido difundida por el activista antisemita Alain Soral, condenado en varias ocasiones. El fundador del movimiento Igualdad y Reconciliación (E&R) participó en la campaña presidencial de Le Pen padre en 2007. Aunque, oficialmente, los vínculos con el FN se rompieron en 2009, tuvo mucha influencia en los jóvenes cachorros de la generación del actual presidente del partido. Sobre él, Bardella habría declarado en 2013: “Sus análisis son correctos porque todo se demuestra en los hechos”.

La historia de la formación, que hoy lidera todas las encuestas para ganar las elecciones presidenciales que se celebrarán entre abril y mayo, no chirría con las revelaciones de Mediapart. Jean-Marie Le Pen fundó el partido junto a colaboracionistas, neonazis —como Pierre Bousquet, exmiembro de las SS alemanas— y antiguos terroristas de la OAS, la organización contraria a la salida francesa de Argelia que intentó asesinar al presidente Charles de Gaulle (aunque hoy su hija Marine le reivindique repetidamente).

Bardella rechaza formalmente las acusaciones. Según su respuesta, se trata de “falsedades manifiestas” difundidas por una “prensa militante” con el objetivo de desestabilizar la campaña presidencial y dañar su honor. Además, afirma que ha encargado a su abogado emprender acciones legales contra Mediapart. La publicación, que todavía no ha mostrado ningún documento, se reafirma “al 100%” en la “veracidad y precisión” de la información, obtenida de decenas de archivos entre los que habría correos electrónicos con varias personas en copia y mensajes privados. “No los hemos publicado para proteger a nuestras fuentes”, señalaron el miércoles por la noche ante el nerviosismo generalizado.

La comunidad política y la judía, sin embargo, lo dan por bueno. “Se trata de una contundente refutación de la estrategia de desdiabolización de RN”, lamentó el lunes Yonathan Arfi, presidente del Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia (CRIF), en sintonía con casi toda la clase política. También reaccionó este miércoles por primera vez el presidente de la República, Emmanuel Macron, otorgando veracidad a la información. “No aceptaremos jamás declaraciones antisemitas. “Jamás. Las declaraciones que se han dado a conocer son, evidentemente, de extrema gravedad e inaceptables. Merecen la condena más contundente. Eso no es la República. Exigen que los responsables den explicaciones y aclaren su posición”, declaró el presidente, plenamente consciente de la gravedad del problema en el que se adentra el RN.

Bardella arremetió también contra el jefe del Estado en la red social X: “Después del 7 de octubre de 2023, caminé por las calles de París y viajé a Israel. Él no”. El presidente del RN hacía referencia a una marcha contra el antisemitismo que tuvo lugar el 12 de noviembre de 2023 en las calles de París, convocada por los presidentes del Senado, Gérard Larcher, y de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet. El jefe del Estado no participó en ella.

En todo caso, de nuevo, la respuesta de Bardella echó balones fuera. También la de algunos miembros de su formación. Por eso, la idea del fuego amigo en torno al origen de esta investigación se ha instalado en el debate público francés. Es decir, que la filtración de la información podría proceder de alguien del partido. O que, en todo caso, a muchos no les parece mal.

La mitad de la formación, la vieja guardia, no comulga con los métodos del joven político. Le ven arrogante, sin linaje e inclinado a frecuentar a una cierta élite social poco del gusto del votante del viejo FN. Bardella ha dejado en la cuneta a íntimos colaboradores de Le Pen, como el alcalde de Perpignan, Louis Aliot, o el de Hénin-Beaumont, Steve Briois.

La relación entre Le Pen y su delfín, además, se vio gravemente deteriorada en julio pasado, cuando ella decidió ser candidata a las elecciones ignorando la posibilidad de ser finalmente condenada por un delito de malversación de fondos cuando se falle el recurso en el Supremo que ha interpuesto. Bardella tuvo un momento de dudas y, según varias fuentes, su principal asesor, François Durvye, le aconsejó que se anticipara y dijese públicamente que sería él el candidato. Cuando Le Pen lo descubrió montó en cólera y despidió al consejero.

Lo sorprendnente esta vez, además, es que tras conocer que el medio iba a publicar la información y rechazar reunirse con los periodistas —que, según ellos, le ofrecieron ver las pruebas que tenían la tarde anterior— no informó a Le Pen. La líder del RN se enteró por la prensa y delante de las cámaras al día siguiente mientras participaba en un acto público. Su reacción fue exagerada, pero mostraba también un cierto desconcierto por lo que estaba escuchando. “Es demasiado loco para ser verdad”, dijo. Tan loco que, si los documentos lo prueban, podría impactar de lleno en las posibilidades del RN de llegar al Elíseo la próxima primavera.

1 DE OCTUBRE


A finales de los años 60 del siglo XX estuvo "de moda" secuestrar aviones; la piratería aérea funcionaba entre los terroristas, que tuvo su colofón en los atentados del 11-S en Estados Unidos. Israel fue uno de los países más afectados, si no el que más.
Ayer conocimos la noticia de un nuevo intento de secuestro, esta vez perpetrado por uno de los pilotos que apuñaló al otro, sin lograr matarlo. Entre los pasajeros pudieron reducir al terrorista y el piloto herido logró aterrizar el avión, que volaba de Dubai a Tel-Aviv, sin mayores consecuencia. Qué miedo tuvieron que pasar los pasajeros y la tripulación. Esperemos que esto no sea un nuevo amanecer de estas acciones terroristas.

Hablando de aviones, se frustró mi vuelo de esta mañana a Tenerife, donde estaba apuntado a un curso de formación en el Colegio de Arquitectos. El aeropuerto de Los Rodeos estaba cerrado esta mañana y desviaban los vuelos al del sur. Volví a casa, obviamente.

Por otro lado, estoy casi terminando de ver la 5ª temporada de la serie Fauda. Antes de los capítulos 7º y 8º un aviso nos anuncia lo duras que pueden resultar las imágenes del ataque de Hamas el 7 de octubre de 2023. Si bien es una recreación televisiva de los hechos, no deja de ser un horror pensar en lo que pudo suceder allí, hechos que desencadenaron la terrible guerra actual que aún perdura a pesar del alto el fuego.
Malos tiempos estos.

Hoy, 1 de octubre de 2026, he sabido que el Pleno del Ayuntamiento donde trabajé se ha cargado de un plumazo, suprimiéndola de la RPT, la plaza de arquitecto municipal laboral, la misma que yo ocupaba. Al final se salieron con la suya; les deseo lo mejor. O todo lo contrario.
♫
Asaf Avidan, *No words.