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lunes, 4 de mayo de 2026

INFORMARSE SIEMPRE

La verdad es que estoy un poco harto del despliegue de EL PAÍS por su 50 aniversario, aunque supongo que era de esperar. Demasiado yo-yo-yo para mi gusto, pero a veces hay noticias que me parecen interesantes, como ésta.

Manuel Vicent defiende que el éxito de un periodista “no está en ser leído sino en ser creído”
El escritor y columnista de EL PAÍS reivindica en su discurso durante la ceremonia de los Premios Ortega y Gasset de Periodismo la búsqueda de la verdad ante “las soluciones fáciles a problemas complicados”.
Josep Catá Figuls, 04.05.2026

El periodismo está de celebración, pero Manuel Vicent no quiere que los fastos lleven a perder el rumbo: “El éxito de un periodista no está en ser leído, sino en ser creído. La credibilidad es su único patrimonio, y su prestigio viene de ponerse al servicio del derecho del ciudadano a estar bien informado”, ha resumido el escritor y columnista de EL PAÍS en su discurso tras la entrega de premios Ortega y Gasset. Esta edición de los premios coincide con la celebración del 50 aniversario de la fundación de este diario, y Vicent ha querido rendirle homenaje: “En estos 50 años, por sus páginas han pasado los mejores intelectuales, analistas y periodistas del momento. EL PAÍS ha cumplido con su deber”.

Los periodistas galardonados en los Premios Ortega y Gasset dan cuenta de esta búsqueda de la verdad y una vocación de servicio público como brújula para el buen periodismo. Los premiados son tres periodistas y escritores de referencia global: Svetlana Alexiévich, Sergio Ramírez y Martin Baron, ejemplos de las palancas en las que todo profesional de la información debe apoyarse para ejercer su oficio, ha dicho Vicent. “Son tres figuras imprescindibles para entender el mundo en el que vivimos. Alexiévich, escritora y periodista, y Premio Nobel de Literatura 2015, nos ha explicado la realidad compleja del mundo soviético y postsoviético; Sergio Ramírez es un referente ético en América Latina, con una perspectiva centrada en la dignidad humana y dignidades fundamentales; y Martin Baron es reconocido por el periodismo y liderazgo, con el que trabajó en investigaciones de alto impacto, entre ellas la cobertura contra abusos de la Iglesia católica”, ha resumido.

El escritor, al tiempo que reconocía las trayectorias de los premiados, ha reivindicado “las marcas de identidad de EL PAÍS”: “La defensa de la democracia y de la libertad de expresión, la lucha por los derechos humanos, y por Europa”. Lo logrado, sin embargo, no está exento de retos. “El desafío consiste en continuar trabajando para que este periódico siga siendo un producto viable, solvente y de referencia en todo el mundo hispano, que dirija su información hacia la inteligencia de sus lectores, sin participar en el absurdo de las redes. Debemos unir nuestras fuerzas para seguir adelante sin perder la identidad”.

Vicent ha resaltado la importancia del oficio de periodista, y ha puesto en valor a las redacciones. Frente a los que proponen “soluciones fáciles a problemas muy complicados”, Vicent ha reivindicado “esa raza de periodistas que no buscan el escándalo, que no se creen intérpretes y conductores de la opinión pública, que solo sienten pasión por la información rigurosa, y son conscientes de que la moderación, el buen sentido, el análisis, el criterio y la opinión ponderada es la conquista más alta del espíritu, y es el arma más certera y elegante contra los adversarios”. Vicent también ha advertido de que el periodismo que él defiende “se ha convertido en una profesión de riesgo”: “No es fácil, hay que abrirse paso entre la basura mediática, bulos y calumnias, y hay que enfrentarse a la serpiente del escuadrismo fascista como sucedió en los años 30″, ha afirmado el escritor, quien ha avisado también sobre el desafío que plantea la inteligencia artificial: “El mundo está cambiando a una sorprendente velocidad, con tanta rapidez que vemos creer una extraña tierra bajo nuestros pies”.

El periodista Juan Cruz (a la derecha) conversa con Manuel Vicent (centro) y Joan Manuel Serrat,
antes de la ceremonia. Albert Garcia

Frente a la “sobrecarga de información” y al magma en el que resulta cada vez más difícil distinguir lo veraz de lo falso —“ya no podemos distinguir lo que oímos, lo que vemos y lo que leemos de lo que soñamos”, ha dicho Vicent—, el escritor ha recordado que solo hace falta una cosa: “Personas que cumplan con su deber, incluso los héroes de la modernidad, que son los buenos y arriesgados periodistas”.

Hacia el final de su discurso, Vicent ha apuntado que hay beneficios en esa ardua tarea de buscar la verdad. El beneficio de ir al quiosco, leer el periódico cada mañana, en papel o en la tableta. “Coger EL PAÍS como quien escoge un alimento informativo bien horneado, sentir el latido de lo real de la vida, junto con la sangre y la tinta, y luego leer la historia universal que nace y muere cada día. y ver como alrededor de sus páginas fluye el río de la gente”. Además, hay un valor añadido del que también se ha acordado Vicent: leer el periódico “te hace creer que eres un tipo interesante e inteligente”.

sábado, 31 de enero de 2026

2 PARA EL FIN DE SEMANA


La habíamos visto en el cine y ahora la hemos vuelto a ver en la tele, "Sinners" (Los Pecadores), la flamante película que ha batido todos los récords al ser nominada para 16 premios Oscar. Una película de vampiros y con una música estupenda. Muy buena, a pesar de las críticas, ¡cómo no!, de Boyero.
La serie en que ando metido ahora es "The outsider" (El visitante), basada en una novela de Stephen King y con la siempre estupenda Holly como una de las protagonistas; si te gustó en Mr. Mercedes lo hará también en ésta. Por cierto, si no la conoces, el escritor tiene una novela con ella de protagonista absoluta: "Holly", muy buena.


miércoles, 14 de enero de 2026

POR EL CAMINO DE ZENDA


Los Premios Zenda 2026 reúnen a escritores y políticos en una gala marcada por las recomendaciones literarias
Los galardones celebran su segunda edición en una ceremonia presidida por la reina Letizia: “Es un territorio en el que sentimos que la literatura está con nosotros”.
Jorge Morla, 13.01.2026

Los premios Zenda 2026 se han entregado esta tarde en un acto que reunió a autores, editores y representantes del ámbito cultural. Se trató de la segunda edición de los galardones, cuyos ganadores fueron anunciados en diciembre de 2025. La ceremonia, como en la primera edición, se celebró en la Real Fábrica de Tapices de Madrid, a cuya gala asistieron la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso; el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el de Justicia, Félix Bolaños, y la reina Letizia, que presidió el acto. “A Zenda hay que llegar contenta y curiosa”, dijo la reina en la inauguración. “Es un territorio en el que sentimos que la literatura está con nosotros”, señaló, “gracias a quienes parieron Zenda, un territorio libre y plural hace 10 años”.

Entre ese grupo está Arturo Pérez-Reverte, creador e impulsor del portal literario Zenda. El escritor recordó que Zenda nació “transversal a izquierda y derecha: con la convicción de que tan recomendable es Contraataque, de Ramón J. Sender, como Madrid, de corte a Checa, de Foxá”. Pérez-Reverte entregó junto a la Reina el Premio de Honor a Enrique Vila-Matas, en reconocimiento al conjunto de una obra que ha marcado la literatura en lengua española de las últimas décadas.

Al recoger el galardón, Vila-Matas declaró: “Un escritor es un tipo que se quita los guantes, se frota las manos, cuelga el abrigo y se atreve a todo”. “No se trata de luchar a fondo contra los imbéciles digitales, sino de escucharlos para construir un mundo mejor; un mundo donde los imbéciles no entren”, apuntó durante su discurso. El galardonado recordó cuando le pidieron cambiar el color de una chimenea en uno de sus relatos y él se negó. Y rindió homenaje al “viejo espíritu de la literatura; nada que tenga mucha importancia, pero precisamente por eso es tan interesante”.

Sobre la gala planeaban las recientes declaraciones de Pérez-Reverte, que en una tribuna publicada en El Mundo acusó el lunes a la RAE (de la que forma parte desde 2003) de no hacer ya honor a su lema: “Ni fija, ni limpia, ni da esplendor”, en lo que muchos han visto como un ataque a su director, Santiago Muñoz Machado. “Todo vale, y cualquier cateto audaz puede imponerse, si persevera, a Cervantes, Galdós o García Márquez”, lamentaba el autor en su artículo.


José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, entregó el Premio Zenda de Narrativa a Paco Cerdá tras recomendar Los tres mosqueteros. “No me gustaba leer y a mi abuelo no le gustaba hablar. Por ejemplo, no habló del paredón de Paterna donde su padre fue fusilado”, dijo Cerdá, autor de Presentes (Alfaguara), obra que recrea el pomposo cortejo fúnebre de José Antonio Primo de Rivera en 1939 y que también se hizo con el Premio Nacional de Narrativa. “Vale la pena hablar, leer y escribir”, terminó.

Felix Bolaños (que recomendó La liebre con ojos de ámbar) entregó el Premio de poesía a Chantal Maillard por Poesía Completa 1988-2022 (Tusquets), una edición que reúne más de tres décadas de escritura poética. En su intervención, Maillard se refirió a que “la voz poética es la más común, porque surge del fondo de lo humano. El premio del poeta es saber qué esa voz puede guiarnos hasta las profundidades donde no hay diferencias. Ojalá desde allí podamos abrir cauces para la escucha”, declaró la poeta.

“Este es un premio a la biografía, un género que no ha tenido tanto predicamento como otros”, dijo Anna Caballé, Premio Zenda de Ensayo por Íntima Atlántida, el libro que precisamente recomendó Julia Navarro, que le entregó el Premio, y que es una biografía sobre Rosa Chacel. “Pero no hay dos vidas iguales, y hay que reivindicarlas”.


En la categoría de Ópera Prima, el reconocimiento fue para Esther López Calderón por Pipas, que dedicó su premio “a quienes lidian con el fuego interno que les empuja a escribir un libro”. Y el premio de Traducción fue para José María Micó (por toda su trayectoria), qué recibió su premio de manos de Miguel Rellán, que recomendó El verano de Cervantes.

Libros del asteroide (fundada en 2005 en Barcelona), recibió el premio Zenda Editorial. Luis Solano, su editor, recibió el galardón de manos de Isabel Días Ayuso, que recomendó Pantaleón y las visitadoras; y Lorenzo Silva, que recomendó El imperio escita.

Además de los 10 premios Zenda, se entregó el Premio especial Zenda Edhasa. Luis Alberto de Cuenca y María José Solano (coeditora de Zenda Edhasa) entregaron el galardón al militar e historiador Manuel Ángel Cuenca. Letras corsarias, de Salamanca, se llevó el premio a mejor librería. Santander 1936 fue el libro recomendado por Ana Patricia Botín, y El diccionario del diablo por Javier Cercas. Juntos entregaron el premio a Ebiblio, el servicio público de préstamos digitales. Jordi Martí, secretario de Estado de Cultura, recogió el galardón Zenda Innovación.

El premio a libro infantil o juvenil lo entregó Óscar Puente (que recomendó El mundo de ayer), junto con José María Merino y Luis Mateo Díez y el galardón fue para Najat el Hachmi por Los secretos de Nur (Destino). Qué dedicó el premio “a las niñas que aprenden a leer en sitios donde no les dejan, y que echan raíces en lugares donde nadie quiere que lo hagan”.

La actuación musical del intermedio corrió a cargo de David Summers, líder de la banda Hombres G, y el pianista Basilio Martí. El acto, al igual que en la primera entrega, terminó en una fiesta multitudinaria. Con esta segunda edición, los Premios Zenda refuerzan su apuesta por una literatura diversa en géneros y miradas, consolidándose como una de las citas culturales del inicio del año literario en España. Como dijo el propio Pérez-Reverte: “Transversal de izquierda a derecha”.

miércoles, 8 de mayo de 2024

ES DE JUSTICIA

Me alegra la noticia del premio a esta chica, he comprobado su palmarés en la Wikipedia y es bastante impresionante, todo sea dicho. Aún así, la noticia habla de la medalla de oro en las Olimpiadas de Río-2016. Parecería que si no ganas una medalla olímpica (o un campeonato automovilístico) no eres nadie en España. Aquí, en Canarias, tenemos, con casi toda probabilidad, a las deportistas españolas con más premios que ha habido nunca en el deporte nacional; cuento casi 30 títulos mundiales entre las dos. Hablo, obviamente, de las gemelas Daida e Iballa, Iballa y Daida (Ruano Moreno), que tanto monta. Amigas y vecinas, ambas -Moreno Twins- son el orgullo de Pozo Izquierdo, localidad del sureste grancanario.
No, ninguna tiene el Premio Princesa de Asturias de los Deportes. Sería de justicia.

lunes, 24 de octubre de 2022

MAGIA


Yo-Yo Ma: “La música es una especie de magia. Nos transporta a través del tiempo, el espacio y la energía”
El violonchelista francoestadounidense recoge en Estocolmo el premio Birgit Nilsson, el equivalente al ‘Nobel de música clásica’, dotado con un millón de dólares.
Pablo L. Rodríguez, Estocolmo. EL PAÍS, 19.10.2022
https://elpais.com/cultura/2022-10-19/yo-yo-ma-la-musica-es-una-especie-de-magia-nos-transporta-a-traves-del-tiempo-el-espacio-y-la-energia.html

Entre los famosos premios que instituyó, en 1901, el industrial Alfred Nobel en Estocolmo a las mayores contribuciones de la humanidad, no se incluyó ninguna categoría destinada a la música. A pesar de ello, su gala de entrega se celebró, hasta 1925, en el antiguo auditorio de la Real Academia Sueca de Música (hoy conocido como Musikaliska). Esta institución, fundada en 1771 por el rey Gustavo III (...).
Bach,*Cello Suite No.1 in G Major.
Yo-Yo Ma.

jueves, 22 de mayo de 2014

MAFALDA GANA EL PRÍNCIPE DE ASTURIAS

Hace ya muchos años, incluso antes de terminar de estudiar arquitectura, pasaba largas temporadas en "el sótano" de casa de mis abuelos, un pequeño apartamento que realmente no era un sótano, con vistas al jardín y que años después se convertiría en mi casa durante 12 años y que acabaría siendo Villa Titanic tras las tristes inundaciones en Santa Cruz de Tenerife del 2002. Pues bien, que ya me estaba desviando del asunto, en el apartamento quedaba del paso de mi tío, por cierto arquitecto también, parte de su colección de las revistas de humor políticamente inccorrecto "hermano Lobo" y la colección de Mafalda, que se convirtió en una de mis lecturas compulsivas. Guardé aquellos pequeños libros de extraño formato horizontal como oro en paño, lástima que solo hayan sobrevivido un par de ellos tras riada. ¡Felicidades Quino! y gracias.
Quino gana el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades
El humorista alcanzó un reconocimiento universal de la mano de Mafalda, que nació hace 50 años. El argentino se convierte en el primer dibujante distinguido en la historia de los premios.
http://cultura.elpais.com/cultura/2014/05/21/actualidad/1400665075_068733.html

La niña que filosofaba nació de la pluma de un ilustrador que pensó en hacer dibujos mudos. Quino, el viñetista que hoy ha recibido el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, adoraba el arte silente de Buster Keaton. Por ese sendero siguió hasta que en una redacción de Buenos Aires le dijeron que el humor necesitaba palabras. Quino aceptó el consejo o la exigencia y llenó sus viñetas de nubes. A veces con diálogos socráticos, a veces con las palabras justas, como cuando Mafalda, la niña filósofa con sopofobia que convirtió a Quino en un dibujante universal, solo acierta a gritar:
-¡Paren el mundo, qué me quiero bajar!
Joaquín Salvador Lavado, hijo de emigrantes andaluces nacido en Mendoza (Argentina) en 1932, ya no dibuja. En uno de esos golpes nada graciosos de la vida, su vista se ha ido debilitando. Pero lo que ha dibujado antes es suficiente para arroparle para siempre. Él, un humilde patológico, es profeta en su tierra y fuera de ella. El Príncipe de Asturias se suma a una larga de lista de reconocimientos para el humorista, que coinciden con la celebración de los 50 años del nacimiento de Mafalda. Quino creó su gigante de seis años el 15 de marzo de 1962 para una campaña publicitaria para una marca de electrodomésticos que se frustró por el camino, pero el padre de la criatura prefiere fijar como fecha del natalicio el 29 de septiembre de 1964, cuando se publicó la primera tira en el semanario Primera Plana, de Buenos Aires.
La niña redicha de seis años apenas vivió una década en el papel impreso. Quino abandonó el personaje en 1973 sin que el personaje nunca le haya abandonado a él. A diferencia de otros creadores abrumados por sus creaciones, camina contento de la mano de Mafalda. Se siente acompañado, aunque hoy habría retratado una familia reconstituida, como confesaba en una entrevista de 2013. En su famosa saga han envejecido el contexto social (el papel de la mujer encarnado por esa contumaz cocinera de sopa que es la madre de Mafalda y Guille) y el político (la dictadura argentina, que causó el exilio del humorista, se desmoronó en 1983 para dar paso a una democracia) pero sus recetas existenciales siguen vigentes. Como las preguntas del idealista Felipe (“¿No sería hermoso el mundo si las bibliotecas fueran más importantes que los bancos?”) o las sentencias de la propia Mafalda (“Como siempre; apenas uno pone los pies en la tierra se acaba la diversión”).
En su galería infantil, Quino aprisionó las grandezas y las miserias del mundo. El materialismo rampante (Manolito: "Todos somos iguales solo que algunos arriesgamos un capital"), el optimismo ante el mañana (Miguelito: “Yo, lo que quiero que me salga bien es la vida”) o el descreímiento insolidario (Susanita: “No es cuestión de herir susceptibilidades, sino de matarlas”). Esta vigencia pesó en la decisión del jurado del Príncipe de Asturias: "Al cumplirse el 50 aniversario del nacimiento de Mafalda, los lúcidos mensajes de Quino siguen vigentes por haber combinado con sabiduría la simplicidad en el trazo del dibujo con la profundidad de su pensamiento".
Al Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades,dotado con una escultura de Miró y 50.000 euros, optaban 22 candidaturas procedentes de 14 países. Junto a Quino, el primer dibujante que entra en la galería de estos galardones, los aspirantes que llegaron hasta la recta final fueron el periodista mexicano Jacobo Zabludovsky y el filósofo Emilio Lledó. El jurado que ha decidido el galardón estaba integrado, entre otros, por Inés Alberdi, Víctor García de la Concha, Adela Cortina y Luis María Anson.



Quino descubrió el dibujo gracias a su tío. "Yo heredé el nombre y el oficio de mi tío Joaquín. Ver que de su lápiz salían montañas, árboles, personas… me maravillaba. Todos los chicos dibujan, pero yo seguí. Estudié un poco en Bellas Artes y dos años después cometí el error de creer que a los 15 ya lo sabía todo y abandoné. De eso me arrepiento cada vez que puedo”, contaba en una entrevista con motivo de la publicación de su último libro, ¿Quién anda ahí? (Lumen), en 2013, casi seis décadas después de que se publicasen sus primeros dibujos. No volvió a dibujar a Mafalda salvo en ocasiones excepcionales, a petición de alguna organización solidaria como Unicef o en 1987, tras un fallido golpe de Estado de 1987 contra el presidente Raúl Alfonsín.

lunes, 14 de abril de 2014

LAICO, ACONFESIONAL Y LIBRE DE ATADURAS RELIGIOSAS

Viva la República
Juan Cruz | 14 de abril de 2014

Ayer escuché a Pedro Zerolo hablar de los valores que defiende y que ha defendido a lo largo de toda su vida. La libertad, la igualdad, los derechos civiles que están en el corazón de las reivindicaciones propias del espíritu republicano. Un país laico, aconfesional, libre de las ataduras que la religión impuesta han caído como un peso muerto sobre la sociedad española durante los largos años de su historia. La República fue un instante de suspiro, un aire nuevo. Se acabó, la terminó la guerra civil, el fascismo se impuso sobre las otras fuerzas, y España regresó a un largo túnel. Cuando escuché ayer a Zerolo me acordé de los maestros laicos, de los intelectuales que tuvieron que irse al exilio, de los científicos represaliados, de la larga noche que ahora cuenta en sus episodios nacionales de la posguerra la novelista Almudena Grandes. La propia familia canaria de Zerolo sufrió esa persecución. A él le daban ayer el premio Carmen Cerdeira por defender los derechos civiles. A él le quería dedicar este blog con el que espero regresar ahora, quizá a diario, a este espacio que desde hace cerca de ocho años alberga algunos pensamientos cotidianos, sobre la literatura o sobre la vida.

lunes, 31 de marzo de 2014

POR SU DEFENSA DE LOS VALORES HUMANOS

Escuchaba ayer en Radio5 al director del periódico EL MUNDO diciendo que la noticia de la liberación de los dos periodistas secuestrados en Siria desde hacía más de seis meses, Javier Espinosa y Ricardo García Vilanova, era lo mejor que le había pasado al periódico desde su fundación. Chapó por este señor, unas palabras merecidas y muy oportunas para celebrar su vuelta a casa. 


Los reporteros Javier Espinosa y Ricardo García Vilanova, Premios Internacionales de Periodismo
EL MUNDO. 31/03/14

El periodista Javier Espinosa y el fotógrafo Ricardo García Vilanova, secuestrados en Siria desde el pasado 16 de septiembre por el grupo yihadista Estado Islámico de Irak y de Siria (ISIS) y liberados el pasado domingo, han sido galardonados con el Premio Internacional de Periodismo por su "defensa de los valores humanos".
Junto a Espinosa, corresponsal del diario EL MUNDO en Oriente Próximo y García Vilanova, fotógrafo freelance, también ha sido premiado en esta misma categoría el periodista Marc Marginedas (El Periódico), quien pasó seis meses de secuestro en Siria en manos de yihadistas.
El Jurado de los Premios Internacionales de Periodismo 2013 del Club Internacional de Prensa, reunido el 19 de marzo, había decidido otorgar el citado premio a los tres periodistas secuestrados. Sin embargo, el CIP, "por razones de seguridad", no ha hecho público el fallo hasta conocer la liberación de los dos últimos secuestrados.
Además de los tres periodistas citados, también han sido reconocidos en esta edición Miguel Ángel Aguilar, Pilar Bonet y Rosa María Veloso, entre otros. En la categoría de mejor corresponsal o enviado especial español en el exterior ha sido premiada Bonet. Corresponsal del diario El País en Rusia y licenciada en Filología Hispánica y Ciencias de la Información, se inició como periodista en los diarios 'Baleares' y Ultima Hora.
Posteriormente, recaló en El Periódico y en 1980 ocupó la corresponsalía de la Agencia Efe en Viena. Tres años más tarde llegó a Moscú como corresponsal de El País. Asimismo, ha publicado libros como Imágenes sobre fondo rojo, sobre la perestroika de Gorbachov, y La Rusia imposible: Borís Yeltsin, un provinciano en el Kremlin, que recoge la historia de la URSS desde 1976 a 1993.
Asimismo, en la categoría de corresponsal extranjero en España ha sido reconocida Veloso, corresponsal de la Radio Televisión Portuguesa (RTP) en España desde 2005. Veloso nació en Guarda, cerca de la frontera con Salamanca, se inició en Radio Renascença y ha desarrollado prácticamente toda su carrera profesional en la RTP.

Reconocimiento a Efe
En cuanto al premio a la trayectoria profesional relevante, el premio ha sido Aguilar, con una trayectoria de casi 50 años en el mundo del Periodismo. Ha sido corresponsal en Londres y Bruselas y desarrollado su carrera en diarios, agencias, radio y televisión.
Desde su fundación en 1981 es Secretario General de la Sección Española de la Asociación de Periodistas Europeos y miembro del Consejo del Diario Madrid y de la Fundación que reúne a quienes trabajaron en el periódico defendiendo las libertades. Además, preside la Fundación Carlos de Amberes, donde ha promovido conferencias y seminarios sobre la construcción europea. Por otra parte, en cuanto al premio a una empresa, institución o persona que haya destacado por su defensa y apoyo a los medios de comunicación, ha sido reconocida la Agencia Efe.

sábado, 26 de octubre de 2013

ENTREGADOS LOS PRÍNCIPES DE ASTURIAS

Annie Leibovitz y la fotografía, ese “chico malo”
La Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades hace recuento de su carrera en Oviedo.
Oviedo 25 OCT 2013 - 15:14 CET
http://cultura.elpais.com/cultura/2013/10/24/actualidad/1382648877_384804.html


Llegó Annie Leibovitz a un Oviedo gris y lluvioso y parecieron encenderse todos los focos. La célebre fotógrafa, autora de algunas de las instantáneas más icónicas del siglo XX —como la de John Lennon desnudo abrazando a Yoko Ono o la de Nixon abandonando la Casa Blanca—, habló ayer con pasión de su oficio, recordó a su pareja sentimental, la fallecida escritora Susan Sontag, ganadora también de un Príncipe de Asturias, el de las Letras, en 2003, y se metió en el bolsillo a los fotógrafos que cubren los galardones, posando con ellos y retratándolos a su vez con su camarita Canon G16.
Glamurosa y vital, Leibovitz dijo que le habría gustado retratar a Martha Graham y a Elvis Presley, que sería un honor tener frente a su objetivo a los Príncipes —y se lo va a proponer—, que la mejor imagen que ha tomado fue una que le hizo a su madre y que la fotografía siempre ha sido el “chico malo” de las artes.
La jornada coincidió en la ciudad con una concurrida manifestación por la educación pública y terminó con el concierto de los premios, anoche, dedicado a Wagner. Un día que incluyó el grandioso momento del brindis con cerveza —creada para celebrar el descubrimiento del bosón— de los premios Nobel y Príncipe de Asturias de Investigación Científica Peter Higgs y François Englert. Y también la encendida defensa de los transgénicos —que no dejó de desconcertar a algunos— por parte de Peter Gruss, presidente de la Sociedad Max Planck para el Avance de la Ciencia (premio de Cooperación Internacional).
“Ok, guys”, decía Leibovitz a los fotógrafos que no paraban de retratarla mientras posaba con gran profesionalidad y encantada. Vestida toda de negro (¿por Sontag?), dotada de un vozarrón y un aire a lo Patti Smith. Leibovitz (Waterbury, Connecticut, 1949) empezó por recordar a Susan Sontag y a recalcar su emoción al recibir ahora el mismo premio. “El haber conocido a Susan en un momento de mi vida en que no sabía adónde me llevaba mi trabajo fue decisivo. Eran los ochenta y tantos, y conocerla reforzó mi trabajo. Ella era muy fuerte, creía que yo era buena —y no estoy segura de que hablara de fotografía—, pero que podía ser mejor, quería que fuera más seria, yo era muy ingenua; llevó mis límites más allá”.
Dijo Leibovitz que el premio significa para ella “un honor” y para la fotografía, “un empujón poderoso”. Especialmente cuando se hacen tantas preguntas, añadió, sobre el futuro del medio y su supervivencia. “La fotografía siempre ha sido el chico malo”, reflexionó. “No se nos etiqueta como arte, y lo somos”.
Se declaró “bastante democrática” con la masiva popularización de este arte vía las nuevas tecnologías y las redes sociales. Dijo que hay “sitio para todos”, aunque advirtió que la profesionalización es “un camino distinto”. Tras recordar que ella la ha usado de muchas maneras, explicó que volvió a los retratos porque se sentía más cómoda con ese formato, “podía contar una historia y tenía más control”.
Repasó su carrera: “Llevo 45 años, no tenía ni 20 cuando empecé en Rolling Stone, he visto de todo, nada me sorprende. Ahora no es que tu trabajo sea siempre bueno, pero sabes lo que haces. Al principio era la inocencia”. Aseguró que su oficio es lo mejor de su vida junto con sus hijos. “Esta es una profesión increíble, aunque no hay una varita mágica, el secreto es trabajo y trabajo”.
Explicó que cree que la fotografía puede usarse para examinar vidas pasadas de personajes históricos y habló de su proyecto Peregrinaje, en el que ha seguido el rastro de Georgia O’Keeffe, Emily Dickinson, Frost o el propio Lincoln.
¿Cómo se hace una foto excepcional? “No tengo una respuesta clara. Una de las mejores que he hecho es un retrato de mi madre, es mi foto favorita, porque no hay barrera en esa imagen. Es como si no hubiera cámara, se desvela todo. Pero eso no se puede hacer siempre. Es difícil llegar a ese nivel de fotografía, a ese poder; es raro. Un retrato es un encuentro psicológico, tiene que ver con el humor del sujeto al que retratas. Yo confío mucho en la composición, en establecer un marco. Venía Rod Stewart, por ejemplo, y me decía ‘¿Qué quieres que haga?’. Era aburrido ponerlo contra la pared y pensaba que tenía que hacer algo distinto”. Así surgieron retratos tan famosos como el de Leonardo DiCaprio con el cisne o Whoopi Goldberg en la bañera con leche.


Muñoz Molina: “Nuestra educación es desastrosa”
El premio Príncipe de Asturias de las Letras reivindica en Oviedo la cultura como motor contra la crisis.


Puso expresión soñadora en su semblante serio de profesor y esbozó una sonrisa. Ante él, deslumbrado aún por los flashes de los fotógrafos y los fastos y protocolos miles que enmarcan esta semana las jornadas de los galardonados con los premios Príncipe de Asturias no se levantaba un muro de corbatas y celebraciones, sidra y gaitas, sino una mujer anhelante en una ciudad adusta (y Vetusta) y un largo río que serpenteaba peligrosamente hacia los límites de la cordura en el Congo. Le acababan de preguntar a Antonio Muñoz Molina, flamante premio Príncipe de Asturias de las Letras, qué libros le hubiera gustado escribir. “Muchísimos”, suspiró. “Una novela sobre una ciudad como La Regenta, y no lo digo porque estemos aquí. O El corazón de las tinieblas. No hubiera tenido ningún problema en escribirlos, si hubiera podido”.
En su primer acto hace unas pocas horas en el extenso programa de los premios, que incluye desde proyecciones de cine a demostraciones de perros guía de la ONCE, pasando por clases magistrales de golf y charlas sobre el bosón de Higgs –¡con ingesta de cerveza incluida! (eso no hay que perdérselo)-, Muñoz Molina ha hablado de lo divino (la literatura) y lo humano (la crisis). A la pregunta de si estamos en la senda de la regeneración de los valores, ha contestado: “Hay mucha gente que ha mantenido esos valores todo este tiempo, los de la legalidad, el trabajo y las responsabilidad democrática. Ahora hay gente que es más consciente de la importancia de esos valores, pero no hay que olvidar a esos muchos que no los han perdido nunca, que se han dedicado siempre a enseñar, a cuidar a otros, a investigar”. Ha dicho el novelista que tiene la esperanza de que nuestra sociedad corrija sus “viejos vicios”.
Ha deplorado el premiado la situación del español, convertido casi “en una variante del inglés” por mor de la “catástrofe del doblaje”. Y ha reflexionado que las letras sufren con la situación actual a causa de “la suma de varios infortunios: la crisis económica general, el muy complicado tránsito del mundo analógico al digital, la piratería, y el desinterés de los poderes públicos, que en lugar de apoyar se dedican a socavar la cultura con todo su empeño”. Muñoz Molina ha considerado que el problema no es solo en España sino en todo el mundo hispánico y ha puesto a Francia como ejemplo de manera de cuidar la cultura, no por razones altruistas sino por el beneficio para el país. “En España, con un modelo económico fracasado que es el de la especulación inmobiliaria, la cultura ofrece un sector competitivo pero los poderes públicos se niegan a verlo con extraordinaria obcecación. Se ayuda la industria del automóvil pero no a la del libro”.
El escritor ha señalado los 1.200.000 puestos de trabajo que ha creado la cultura en Francia, y los 8.500.000 en toda la UE, y ha recordado “el impacto económico del Museo del Prado, la catedral de Oviedo o el que podría tener un cine fuerte y próspero”. Del inveterado déficit lector de los españoles ha subrayado que una buena educación literaria no tiene que ver solo con la literatura. “La literatura es uno de tantos modos del ser humano de explicar el mundo”, ha dicho, y ha apuntado que hace falta a la vez una buena educación científica, estética y cívica. Para el novelista, “de acuerdo con cualquier criterio que usemos, nuestra educación es desastrosa” y “no podemos tener un modelo productivo distinto si no tenemos un modelo educativo sólido”. Ha criticado los planes para resolver eso como “una comedia vista una y otra vez” y cuyo primer acto es la publicación de datos malos, el segundo el rasgarse las vestiduras, el tercero las preguntas a los políticos y no a los profesores que sufren las consecuencias de todo. “A continuación, los políticos de izquierda culpan al franquismo, y los de derechas a los socialistas. Y seguidamente se hace una ley atolondrada que durará muy poco”. La solución ha dicho, “es preguntar a los que están en la obra, a los docentes, y fijarse en los países en los que la educación funciona mejor; ser pragmáticos y dejarse de ideologías”.
Muñoz Molina se ha visto en un brete al preguntarle una periodista sobre la concentración de protesta prevista a las puertas del teatro Campoamor en la ceremonia de entrega de los premios el viernes y su opinión sobre los patronos financieros de los galardones. El novelista ha dicho que necesitaba más información antes de contestar a una cuestión “muy delicada”.
Mucho más cómodo ha estado al responder preguntas sobre el futuro de la novela, a las que, ha bromeado, “puedo pasar contestando toda la vida”. Para él, la novela “es un género completamente mestizo y mezclado, empezó siendo aquello que no eran los otros, ni épica, ni poesía, ni teatro. Baroja la describió como un saco en el que cabe todo. Creo que seguirá cambiando. De vez en cuando se nos da un pronóstico de gravedad variable de la novela, incluso se dice que ya está muerta. Pero la gente sigue escribiendo y leyendo novelas. Cuando el Nouveau Roman dictaminaba que la novela ya había acabado, los escritores latinoamericanos, que no se habían enterado escribían novelas prodigiosas”.
¿Y adónde va la novela?, se le ha preguntado. “Yo no sé ni adónde va la mía”, ha dicho antes de lanzarse a un hermoso y entregado elogio del género, un género “generoso, que lo abarca todo y acaba significando el impulso humano de dar cuenta del mundo real de manera maravillosamente impura”. Ha pronosticado que nos esperan grandes sorpresas en la novela y que, como ha sucedido tantas veces, novelas consideradas en su momento menores pasarán a ser vistas como mayores”.

jueves, 6 de junio de 2013

MUÑOZ MOLINA, PRÍNCIPE DE ASTURIAS

Muñoz Molina: 'Este premio me ha llegado antes de haberlo deseado'
Galardonado con el Príncipe de Asturias.

En su primera comparecencia pública tras conocer que ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, el escritor Antonio Muñoz Molina se ha mostrado tranquilo -"la procesión va por dentro"- y ha afirmado haberlo "recibido con naturalidad".
"Ante reconocimientos como este sólo cabe expresar gratitud y sorpresa. Me alegro, sobre todo, por la ilusión que sin duda provocará en mis amigos, mi familia y mis lectores, a los que debo el estímulo de seguir escribiendo a diario", ha dicho.
"Hace justo 30 años que empezaba a trabajar en serio en la versión definitiva de la que iba a ser mi primera novela ('El Robinson urbano') La escribí sin ninguna perspectiva de publicarla", ha afirmado en una rueda de prensa.
"La verdad es que he sido muy afortunado muchas veces en mi vida en general [...] Este premio me ha llegado casi antes de haberlo deseado", ha resaltado este jienense.
Y ha afirmado: "Cuando empecé a publicar las noveles también lo hizo, por ejemplo, Julio Llamazares. Eramos la primera generación que llegaba a la literatura en plena democracia. Y contábamos con un público que no había existido hasta entonces y que quería leer nuestros libros".
Muñoz Molina ha expresado también la 'suerte' de los escritores de su época que también han logrado lectores en el extranjero. "No estuvimos condenados a eso que Galdós llamaba 'las terribles barreras que hay en los Pirineos', y que tanto le obsesionaba. Hemos tenido lectores fuera de nuestras fronteras, en Europa y en América Latina".

'Ya no podemos echarle la culpa a Franco'
En este sentido, el escritor ha subrayado que siempre, o casi siempre, ha habido una "atmósfera bastante favorable". Y, por ello, afirma haber pensado que "si no hacemos buenos libros la culpa solo la tendremos nosotros, ya no podemos echarle la culpa a Franco, ni a los lectores, ni a nadie".
"Ahora las circunstancias son distintas por una confluencia de factores que son muy graves: la crisis, las fuerzas que se han desatado con motivo de las nuevas tecnologías", ha concluido.
Y reconocía que sí le preocupa que, "con el pretexto de la crisis y de las nuevas tecnologías, cosas que estaban muy arraigadas puedan desaparecer, como la educación, las bibliotecas y las librerías"
"Las cosas hay que verlas en los términos menos metafísicos que se pueda", ha recalcado. De esta manera, el autor ha querido restar cierta importancia a la dotación económica del premio (50.000 euros) y ha mencionado a Onetti como caso paradigmático de la utilidad de estos galardones.
"Cuando le dieron a Juan Carlos Onetti el Premio Cervantes, él era muy desconocido. Así que le sirvió para darle una vida más segura y tranquila, que eran personas mayores viviendo en el exilio. Y también le sirvió para que más lectores lo descubrieran. Eso es un premio útil", ha expresado.
"Espero no decepcionar a los que tanta confianza han depositado en mí y seguiré trabajando con vocación y esfuerzo. Muchas gracias", ha concluido.
El Jurado de este galardón –convocado por la Fundación Príncipe de Asturias– estuvo presidido por José Manuel Blecua Perdices e integrado por Andrés Amorós Guardiola, Luis María Anson Oliart, Xuan Bello Fernández, Amelia Castilla Alcolado, Juan Cruz Ruiz, Luis Alberto de Cuenca y Prado, José Luis García Martín, Álex Grijelmo García, Rosa Navarro Durán, Carme Riera Guilera, Fernando Rodríguez Lafuente, Fernando Sánchez Dragó, Diana Sorensen, Sergio Vila-Sanjuán Robert y José Luis García Delgado (secretario).

jueves, 23 de mayo de 2013

JUEVES

Terribles las imágenes del hombre con las manos ensangrentadas y un arma en ella. No son de una película sino de la vida real, terrible realmente. Y todo por la dichosa religión... ¿Cuándo aprenderemos a ser tolerantes con los que creen y con los que no? ¿no es toda opción igual de válida? ¿no es sabido ya que la violencia sólo engendra más violencia? Ahora, por la barbaridad de estos dos salvajes contra el pobre soldado, tendremos que aguantar a las hordas neonazis y xenófobas con la matraquilla de muerte al islam y esas lindezas (versión occidental del "muerte al infiel" de allá). ¿No les viene a la cabeza la famosa frase "la religión es el opio del pueblo"? A mi casi cada día.
Por otro lado nos llegan nuevos y tristes ecos franceses, en esta ocasión acerca de la muerte del gran Georges Moustaki: El cantautor Georges Moustaki ha muerto esta madrugada en Niza, en el sur de Francia, según informaron sus familiares a la prensa francesa. El Métèque más famosos de la canción francesa, nacido en Alejandría, Egipto, de padres griegos y francés de adopción, -llegó a París en 1951- había cumplido 79 años el pasado 3 de mayo. Llevaba unos años retirado de los escenarios debido a una enfermedad incurable de bronquios que le impedía cantar y se dedicaba a la escritura y la pintura. EL PAÍS. Recuerdo que en mi época de estudiante de arquitectura en Las Palmas, viviendo en un cuarto pintado de amarillo-pollito en el precioso, y ahora muy animado, barrio de Vegueta, escuchaba música en un cassette que me habían regalado unas Navidades, si no recuerdo mal. Grababa cintas (TDK C90, mis preferidas) que cuidaba con esmero y a las que pintaba los cantos con rotuladores de colores. Ésta fue mi primera ...teca, real pues los vinilos los había dejado atrás en casa de mis padres en Tenerife. Mi primera discoteca y también el germen de la que sería mi modesta biblioteca actual. Pues bien, ya me estoy enrollando como siempre, tres de aquellas cintas que escuchaba recurrentemente eran las de Moustaki, Jacques Brel y Aznavour; ¡qué gran descubrimiento supuso la música francesa!
*Le Mètéque.
*Ma Linerté.

Menos mal que después de tanta tragedia, tanta muerte, nos llegan noticias más optimistas como el que Annie Leibovitz haya ganado el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades: Leibovitz se impuso a la periodista británica Christiane Amanpour, presentadora y reportera de los canales CNN y ABC News, y a la agencia de fotografía Magnum, fundada en los años 1940 por Robert Capa y que
ha contado con algunos de los fotógrafos más relevantes de la historia. "La fotografía es una forma de narrar, de contar historias", decía en 2009 en una entrevista al diario El Mundo. Leibovitz, considerada una de las más importantes fotógrafas contemporáneas y conocida por sus personales retratos de figuras como John Lennon, Andy Warhol, Mijaíl Gorbachov o la pareja Barack y Michelle Obama. Nacida en la ciudad estadounidense de Connecticut en 1949, Leibovitz comenzó su carrera en 1971 en la revista Rolling Stone, donde se impuso como fotógrafa de las estrellas con sus emblemáticas portadas. EL PAÍS.
 Conocí la obra de esta magnífica fotógrafa durante mis horas en librerías de Nueva York y Chicago, a la par que la de Robert Mappelthorpe. Fotografías que invitan a mirarlas, estudiarlas, ecrutarlas; fotógrafa comprometida con nuestra época. He aquí una de mis fotografías favoritas.
Isabella Rosellini & David Lynch

sábado, 27 de abril de 2013

PREMIO AMBIENTAL GOLDMAN 2008

Pocos lo saben, pero existe un premio tipo "Nobel" de Ecología.
Este año lo ha ganado Jesús León Santos, de 42 años, un campesino indígena mexicano que ha estado realizando, en los últimos 25 años, un excepcional trabajo de reforestación en su región de Oaxaca, México. El nombre de la recompensa es "Premio Ambiental Goldman".


Fue creado en 1990 por dos generosos filántropos y activistas cívicos. Consta de una dotación de 150.000 USD ($2,154,000 M.N.) y se entrega cada año, en el mes de abril, en la ciudad de San Francisco, California (Estados Unidos). Hasta ahora ha sido otorgado a defensores del medioambiente de 72 países. En 1991, lo ganó la africana Wangari Maathai, quien luego obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2004.
A Jesús León Santos se lo han dado porque, cuando tenía 18 años, decidió cambiar el paisaje donde vivía en la Mixteca alta, la "tierra del sol". Aquello parecía un panorama lunar: campos yermos y polvorientos, desprovistos de arboleda, sin agua y sin frutos. Había que recorrer grandes distancias en busca de agua y de leña. Casi todos los jóvenes emigraban para nunca regresar, huyendo de semejantes páramos y de esa vida tan dura.
Con otros comuneros del lugar, Jesús León se fijó el objetivo de reverdecer los campos. Y decidió recurrir a unas técnicas agrícolas precolombinas que le enseñaron unos indígenas guatemaltecos para convertir tierras áridas en zonas de cultivo y arboladas.
¿Cómo llevar el proyecto a cabo? Haciendo revivir una herramienta indígena también olvidada: El tequio, el trabajo comunitario no remunerado. Reunió a unas 400 familias de 12 municipios, creó el Centro de Desarrollo Integral Campesino de la Mixteca (Cedicam), y juntos, con recursos económicos limitadísimos, se lanzaron en la gran batalla contra la principal culpable del deterioro: la erosión.
En esa región Mixteca existen más de 50.000 hectáreas que han perdido unos cinco metros de altura de suelo desde el siglo XVI. La cría intensiva de cabras, el sobre pastoreo y la industria de producción de cal que estableció la Colonia deterioraron la zona. El uso del arado de hierro y la tala intensiva de árboles para la construcción de los imponentes templos.
Jesús León y sus amigos impulsaron un programa de reforestación. A pico y pala cavaron zanjas-trincheras para retener el agua de las escasas lluvias, sembraron árboles en pequeños viveros, trajeron abono y plantaron barreras vivas para impedir la huida de la tierra fértil.
Todo eso favoreció la recarga del acuífero. Luego, en un esfuerzo titánico, plantaron alrededor de cuatro millones de árboles de especies nativas, aclimatadas al calor y sobrias en la absorción de agua.
Después se fijaron la meta de conseguir, para las comunidades indígenas y campesinas, la soberanía alimentaria. Desarrollaron un sistema de agricultura sostenible y orgánica, sin uso de pesticidas, gracias al rescate y conservación de las semillas nativas del maíz, cereal originario de esta región. Sembrando sobre todo una variedad muy propia de la zona, el cajete, que es de las más resistentes a la sequía. Se planta entre febrero y marzo, que es allí la época más seca del año, con muy poca humedad en el suelo, pero cuando llegan las lluvias crece rápidamente. Al cabo de un cuarto de siglo, el milagro se ha producido.
Hoy la Mixteca alta esta restaurada. Ha vuelto a reverdecer. Han surgido manantiales con más agua. Hay árboles y alimentos. Y la gente ya no emigra.Actualmente, Jesús León y sus amigos luchan contra los transgénicos, y siembran unos 200.000 árboles anuales. Cada día hacen retroceder la línea de la desertificación. Con la madera de los árboles se ha podido rescatar una actividad artesanal que estaba desapareciendo: la elaboración, en talleres familiares, de yugos de madera y utensilios de uso corriente.
Además, se han enterrado en lugares estratégicos cisternas de ferrocemento, de más de 10.000 litros de capacidad, que también recogen el agua de lluvia para el riego de invernaderos familiares orgánicos.
El ejemplo de Jesús León es ahora imitado por varias comunidades vecinas, que también han creado viveros comunitarios y organizan temporalmente plantaciones masivas. En un mundo donde las noticias, con frecuencia, son negativas y deprimentes, esta historia ejemplar ha pasado desapercibida.

Sobre el Premio
Rara vez se rinde homenaje a los héroes populares del medio ambiente, y sin embargo, cada día cobra más importancia para el bienestar de nuestro planeta el esfuerzo que dedican estos ecologistas de base a la protección de los recursos naturales del mundo. Por ello Richard N. Goldman (1920-2010) y su finada esposa Rhoda H. Goldman (1924-1996), líderes cívicos y filántropos de San Francisco, establecieron en 1989 el Premio Ambiental Goldman.
El Premio Goldman continúa hoy con su misión original de honrar cada año a héroes populares de la ecología en cada una de las seis regiones continentales habitadas del mundo: África, Asia, Europa, Islas y Naciones Isleñas, Norteamérica, y Sur y Centroamérica. El Premio rinde homenaje a quienes han venido realizando una constante e importante labor para proteger y mejorar el ambiente natural, frecuentemente a riesgo de sus propias vidas. Cada uno de los galardonados recibe $150,000 dólares, el mayor premio concedido a ecologistas de base. Para el Premio Goldman, son dirigentes "de base" aquellas personas involucradas en campañas locales que logran obtener cambios positivos mediante la participación de la comunidad o la ciudadanía en los asuntos que afectan su bienestar. Con su homenaje a estos líderes, el Premio busca inspirar a otras personas comunes y corrientes a actuar de forma extraordinaria para proteger el mundo natural.