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martes, 30 de junio de 2026

395 VS. 530


La archidiócesis católica de San Francisco acuerda pagar 395 millones ante 530 denuncias por pederastia
La iglesia católica de San Francisco ha acordado pagar para finiquitar más de 500 demandas por presuntos abusos sexuales a menores por parte de responsables eclesiásticos.
Andrés Gil, 30.06.2026

La archidiócesis católica de San Francisco ha acordado pagar 395 millones de dólares para finiquitar más de 500 demandas por presuntos abusos sexuales a menores por parte de responsables eclesiásticos, según informaron el lunes los abogados de los demandantes.
El arzobispo de San Francisco, Salvatore Cordileone, tendrá que escribir una carta de disculpa a cada víctima como parte del acuerdo.

El acuerdo también exige a la archidiócesis que aplique una serie de reformas en materia de protección infantil y transparencia, incluida la creación de una lista de clérigos acusados de abusos, según explicó Jeff Anderson, abogado que representa a decenas de víctimas de abusos sexuales infantiles, informa AP.
El acuerdo se produce tres años después de que la archidiócesis se declarara en quiebra, y afectará a aproximadamente 530 víctimas de abusos sexuales infantiles, señala Anderson.
Se trata del último acuerdo alcanzado en relación con las denuncias de abusos sexuales por parte del clero.

En 2024, la archidiócesis de Los Ángeles aceptó un acuerdo récord de 880 millones de dólares.
Varias archidiócesis de California se declararon en quiebra tras enfrentarse a cientos de demandas interpuestas al amparo de una ley californiana aprobada en 2019 que permitía presentar reclamaciones por casos ocurridos décadas atrás.
Cordileone, el arzobispo, afirmó en un comunicado que cree que el acuerdo ofrece “un camino hacia una indemnización justa para las víctimas que han soportado el peso de estos abusos durante toda su vida. La esperanza es que esta propuesta nos permita, colectivamente, seguir adelante”.

“Asumimos toda la responsabilidad por lo ocurrido, y pido sinceras disculpas a todos aquellos que han sufrido daños”, añadió Cordileone.

Margie O’Driscoll demandó a la archidiócesis alegando que sufrió abusos sexuales hace casi 50 años por parte de un sacerdote mientras era alumna del instituto Marin Catholic High School en Kentfield, una localidad situada al norte del puente Golden Gate. Afirmó que el acuerdo se ha conseguido tras una dura lucha y que atribuye la responsabilidad a los responsables de la Iglesia, no a los supervivientes.

“Yo, como todas las víctimas, he cargado con este dolor y esta vergüenza como si fueran una bola y una cadena durante mucho, mucho tiempo”, dijo O’Driscoll durante una rueda de prensa, informa AP: “Avergonzada y confundida por lo que ocurrió, despreciada por la archidiócesis y, a veces, sin que ni siquiera mi familia y amigos me creyeran; y creo que hoy la vergüenza va a cambiar de bando”.

La archidiócesis de San Francisco atiende a unos 440.000 católicos en los condados de San Francisco, Marin y San Mateo.
Anderson señaló que un comité de víctimas, que ha dedicado miles de horas durante los últimos tres años a negociar con Cordileone, está facultado para establecer protocolos sobre cómo distribuir los fondos. Afirmó que cada víctima tendrá la oportunidad de presentar su historia de abuso a un responsable de la asignación contratado por el comité para recibir lo que, según Anderson, será “una distribución equitativa basada en las circunstancias únicas de cada caso”.

Además de los fondos, la archidiócesis estará obligada a cumplir 14 exigencias en materia de protección infantil y transparencia, entre las que se incluye mantener y hacer pública una lista exhaustiva y actualizada de todo el clero acusado, en la que se detallen las denuncias y los resultados de las investigaciones. Asimismo, se prohibirá a la archidiócesis imponer acuerdos de confidencialidad que silencien a las víctimas.

“Llevo décadas trabajando con víctimas y nunca había oído hablar de nada tan significativo, tan riguroso y tan sólido como lo que se le exige a la archidiócesis de San Francisco”, afirmó Anderson.

sábado, 13 de junio de 2026

VETE Y NO PEQUES MÁS


Actos y autos de fe
Rastros éticos y estéticos me han revelado formas de espiritualidad compatibles con el laicismo y el racionalismo a los que nunca he renunciado.
Antonio Muñoz Molina, 13.06.2026
https://elpais.com/opinion/2026-06-13/actos-y-autos-de-fe.html

A Jorge Luis Borges le intrigaba que a todo lo largo de los Evangelios Cristo escribe una sola vez; lo hace sobre tierra o arena, y no llega a saberse lo que ha escrito. La escena está en el Evangelio de Juan, contada con la prosa seca del Nuevo Testamento, que, según el gran especialista Antonio Piñero, fue escrita en un griego más bien rústico y nada literario. El resultado es de una austera eficacia visual, que le hace a uno pensar en El Evangelio según san Mateo, de Pasolini. Unos letrados y fariseos le presentan a Cristo a una mujer acusada de adulterio. Hay mucha gente alrededor. Con el propósito de tenderle una trampa, los hombres citan la ley de Moisés, que castiga el adulterio con la muerte por lapidación, y le preguntan qué considera él que se debe hacer. Cristo no dice nada. Se inclina sobre la tierra y escribe algo en ella con un dedo. Los acusadores siguen preguntando. Él se incorpora y dice, en la edición castellana de Piñero: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojarle una piedra”. A continuación, vuelve a inclinarse, y escribe de nuevo. Mientras tanto, los acusadores y los curiosos y testigos, quizás lapidadores voluntarios, “salieron uno por uno comenzando por los ancianos, y se quedaron él solo y la mujer”. El relato no puede ser más lacónico, y más lleno de sugerencias que nuestra imaginación añade: el silencio después del clamor colectivo, la retirada gradual, la escena que se queda vacía, esa mujer de pie, el hombre que deja de escribir y se incorpora cuando han quedado solos los dos. Parece que es entonces cuando mira a su alrededor y se da cuenta de que toda esa gente que parecía tan dispuesta a ejercer su bárbara justicia se ha ido. Dice: “Mujer, ¿dónde están? Ninguno te ha condenado?”. Y añade, y aquí termina sin más el pasaje: “Tampoco yo te condeno; vete y a partir de ahora no peques más”.

A nosotros el detalle del dedo que escribe sobre la tierra nos parece una sutileza literaria. Según Piñero, tiene un sentido simbólico, porque los mandamientos de la ley de Moisés los escribió el dedo de Dios sobre tablas de piedra. Uno puede pensar que una nueva ley escrita sobre la tierra común que todos pisamos será más compasiva, menos sujeta a la rigidez del dogma, al ser tan fácil de borrar y de escribir de nuevo.

Tuve una infancia y una primera adolescencia católicas, como todo el mundo de mi generación, pero a la lectura atenta de los Evangelios he llegado muy tarde, después de una vida entera apartado a conciencia de cualquier práctica o creencia religiosa. A la Iglesia española, y a un cierto número de sus representantes en la Tierra, les debo un valioso regalo intelectual: el rechazo precoz de toda forma de creencia en una divinidad providencial y justiciera, en la vida eterna, en el premio del cielo y el castigo del infierno. Hacerse ateo, racionalista y anticlerical a los 14 o 15 años, en la España de Franco y de una Iglesia franquista y tridentina, era una pequeña rebelión personal que no habría sido tan precoz sin el rechazo que aquella gente provocaba. A nosotros no se nos daba a leer el Nuevo Testamento, ni se nos educaba la sensibilidad literaria con las muchas bellezas del Antiguo. El arte religioso que veíamos eran blandas estampitas piadosas, santos y vírgenes de escayola, cuando no cuadros ennegrecidos de torturas de mártires o de almas aterradas quemándose en el infierno. En cuanto a la música, pasamos de los cánticos sombríos a las simplezas de las guitarras y las flautas que tocaban El cóndor pasa en el momento de la consagración.

La vulgaridad estética, el feísmo sanguinario de los mártires desollados o amputados y de los crucificados con pelo natural y manos y pies atravesados por clavos, eran el espejo de la corrupción política y moral de una Iglesia parasitada en toda la mugre de la dictadura, beneficiaria del botín de guerra de la enseñanza, instalada en una supremacía sobre lo cotidiano que le costará mucho imaginar a quien no la vivió. Si aparecía un cura por la calle, los niños teníamos que ir corriendo a besarle la mano. En las puertas de las iglesias había unas fichas con la “clasificación moral” de las películas, que podían recibir un 3R (mayores con reparos) o incluso un 4, que las calificaba como “gravemente peligrosas”. Que unas películas ya autorizadas por la censura franquista pudieran contener tales extremos de pecado da una idea de la mentalidad eclesiástica de aquellos tiempos. Ir a verlas era pecado mortal. Y, como los buenos catequistas nos advertían, morir en pecado mortal garantizaba el fuego del infierno, que no era metafórico. Un cura encendía una cerilla y te retaba a que pusieras un momento el dedo en la llama: si apenas lo podíamos aguantar, ¿cómo sería quemarse así, sin tregua, sin alivio, sin fin, no un año, ni diez, ni cien, ni mil, sino toda la aterradora eternidad? Sembrar ese grado de angustia en una imaginación de siete años, edad a la que hacíamos la comunión, es sin duda una hazaña pedagógica que tarda en olvidarse. Que alguno de aquellos bondadosos agoreros cayera además en la tentación de meternos mano no es un matiz secundario.

La saludable rebeldía puede también derivar en prejuicio, en negación irreflexiva. En la militancia antifranquista encontré por primera vez a cristianos con los que tenía más cosas en común de las que había imaginado. Uno de ellos, que sigue siendo amigo mío, me dio a leer un libro que hablaba de las enseñanzas de Cristo bajo una luz del todo ajena a la de los curas de mi infancia: Lectura materialista del Evangelio de Marcos, de Fernando Belo. Poco a poco, a lo largo de los años, he sido siguiendo rastros éticos y estéticos que me han revelado formas de espiritualidad compatibles con el laicismo y el racionalismo que fui haciendo míos desde el final de la adolescencia, y a los que no he renunciado nunca. Hay una profunda sensación de lo sagrado que puede ser ajena a toda idea religiosa —al menos en el sentido occidental de la palabra— y que a uno lo exalta, por ejemplo, en una obra de Bach o de Tomás Luis de Victoria, en un Negro spiritual, en una saeta flamenca, en cualquiera de las escenas evangélicas de Caravaggio, en un poema de san Juan de la Cruz; y, sobre todo, en la plena contemplación silenciosa de la naturaleza, o en esos estados nada místicos ni vaporosos de la meditación budista, en los cuales, con disciplinado adiestramiento, se pueden ver las cosas como son, dentro y fuera de uno, en lo que Manuel Machado llamó “la tranquila belleza del presente”.

Monjas y curas católicos, rabinos, pastores luteranos, marxistas de espíritu abierto, desfilaban del brazo de Martin Luther King en las marchas por los derechos civiles y contra la guerra de Vietnam. Nada es simple, ni fácil. La misma Iglesia católica que se alía con los ricos y con la derecha española para privatizar cada vez más la educación, ejerce a través de Cáritas y de sus voluntarios una asistencia imprescindible a quienes ese amigo mío que me ayudó a leer de otro modo el Evangelio llama “los últimos de los últimos, los que no quiere nadie”. El Papa que defiende la justicia y la paz con una rotunda claridad y una elocuencia que han desaparecido del idioma de la izquierda también condena el derecho al aborto y a la muerte digna y elegida. Los llamados evangélicos en Estados Unidos propagan el capitalismo y el racismo extremos y anuncian con júbilo el apocalipsis. A la mujer adúltera a la que Cristo disculpó hay millones de voluntarios dispuestos a ejecutarla, con una piedra en una mano y un libro de feroz monoteísmo en la otra.
Tomás Luis de Victoria, *Salve Regina.

miércoles, 10 de junio de 2026

¡AY, DIOS MÍO!


Y encima, el Papa no quiso ir al Valle de los Caídos
Católicos ultras afean a León XIV que dé misa ante cayucos y no en el antiguo mausoleo de Franco.
Natalia Junquera, 10.06.2026

Quizá ayude a explicar lo que ha ocurrido en este país, su nivel de crispación y polarización, el hecho de que Federico Jiménez Losantos, antiguo pope de la emisora de la Conferencia Episcopal Española, la Cope, defina hoy como “satánico”, “monstruo” y “siniestro” al cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, y critique que el Papa venga “a ayudar a Pedro Sánchez”; que no se le ocurra otra cosa mejor que visitar un centro de Cáritas —“esos cristianos rojos, cantera de Podemos”— y que, según él, se haya arrodillado “ante el islam”.

León XIV se ha ganado a pulso, congregando a decenas de miles de personas en las calles, el primer puesto entre los trending topic o temas más comentados en X. Pero en esa lista se ha colado también #elvalle, en alusión al Valle de Cuelgamuros, antes llamado de los Caídos, el monumento que Franco ideó para inmortalizar su victoria tras el golpe de Estado de 1936 y que el Gobierno pretende resignificar construyendo en su explanada un centro de interpretación o museo.

El asunto escaló puestos en el ranking gracias a una campaña, más o menos coordinada, pero con un origen y objetivo comunes, una especie de guerra santa tuitera. Para escalar esa montaña de competencia sobre los temas candentes, el sherpa Losantos comenzó afeando al Papa que no hubiese programado una visita al monumento: “La última vez que se puso a prueba la fe de nuestro pueblo fue en la Guerra Civil, donde al final, tras miles de mártires, triunfó el bando católico, el de Franco. ¿Va a seguir la Iglesia con León XIV —con Cobo ya sabemos que sí— escupiendo, como socialistas y comunistas, en la tumba del que la salvó?“. El locutor, por cierto, fue comunista en su juventud, pero dicen que los conversos son los peores. También contribuyeron a la popularidad del asunto en redes los cruzados de Hazte Oír, que difundieron en su cuenta de X los vídeos donde se veía pasar una furgoneta con una pantalla en la que se leía: “Santo Padre, salve el Valle”. El mensaje lo colocaron, además, en algunas marquesinas y pancartas en el recorrido papal por Madrid, incluyendo una concentración frente a la sede de la Conferencia Episcopal. Finalmente, la infantería, youtubers de extrema derecha y miembros de Revuelta, la organización juvenil vinculada a Vox, llenaron las redes de ruegos al Pontífice: que sustituyera el discurso en el Congreso de los Diputados por una misa en Cuelgamuros; que en lugar de estrechar la mano del presidente del Gobierno pusiera pie en pared para evitar que el monumento se convierta en algo diferente a lo que un dictador quiso que fuera...



La maquinaria que ya ha empezado a realizar sondeos para trabajar en la explanada del monumento apareció vandalizada con pintadas (“Franco”; “Pedro Sánchez HDP”, “El valle no se toca”). Será casualidad. Pero existe una comunidad de personas que se definen como católicas y apostólicas que consideran al Papa un traidor. Les ofende que vaya a ver cayucos en lugar del antiguo mausoleo de Franco y que condene la discriminación de los inmigrantes, como censura la propia Biblia, pero sobre todo les irrita que sus enemigos no hagan ascos a su discurso. “En serio, católicos, ¿no os preocupa que esté toda la izquierda anticristiana y demoniaca alabando a este señor?“, se pregunta en X Inflovlogger refiriéndose a León XIV.


No es la primera vez que un colectivo va a buscar las esencias al tarro equivocado y la expresión “más papista que el Papa” está acuñada por algo. En el fondo, tiene bastante que ver con la soberbia, que, por cierto, es pecado capital. Se trata de un vicio antiguo, milenario, pero las redes sociales, devotas de la provocación, contribuyen a alimentarlo porque plataformas como X son, en realidad, pozos donde ir a beber vanidad. Sin límites y sin reglas. Elon Musk lo perdona todo.

martes, 9 de junio de 2026

OPINA THE NEW YORK TIMES


Uno es el papa, el otro es ateo. Ambos se oponen a Trump
El papa León ha provocado la furia del presidente de EE. UU. por criticar la guerra en Irán y el presidente del gobierno español se ha opuesto a Trump en muchos temas. Sus motivaciones, sin embargo, parecen diferentes.
The New York Times, Jason Horowitz, 08.06.2026

Cuando el papa León se reúna con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, de tendencia izquierdista, el lunes por la mañana, muchos liberales de todo el mundo lo verán como la unión de un dúo dinámico que lidera la oposición al presidente Donald Trump.

“Coinciden en la misma voz” cuando se trata de hablar contra Trump, dijo el cardenal José Cobo de Madrid.

El papa León ha provocado la furia del presidente de Estados Unidos por criticar la guerra en Irán y decir después: “no le temo” al gobierno de Trump. Sánchez se ha opuesto a Trump en muchos temas, desde el gasto en la OTAN hasta la política migratoria, pasando por su oposición a las guerras en Gaza e Irán.

Sus motivaciones, sin embargo, son aparentemente diferentes.

El papa fue arrastrado a la lucha por Trump, pero Sánchez se metió con alegría en ella. Sánchez es quizá el escapista político más consumado de Europa, tras librarse de innumerables crisis durante sus ocho años en el poder. Su actuación más reciente en la cuerda floja ha consistido en aprovechar las disputas internacionales con Trump para elevar su perfil mundial y distraer la atención de los problemas internos, especialmente los escándalos de corrupción y las acusaciones que ahora se ciernen sobre sus antiguos aliados y su familia.

A Sánchez, aparecer con el papa “le ayudará a reforzar su imagen exterior”, dijo Joseba Louzao, profesor de la Universidad Cardenal Cisneros y autor de Breve historia de la Iglesia católica en España.

En sí mismo, eso puede no importar mucho en España, un país cada vez más polarizado donde los sentimientos hacia el presidente del gobierno ya estaban profundamente consolidados, dijo Louzao. La gran esperanza para Sánchez, sugirió, sería que Trump aprovechara la reunión del lunes en Madrid para atacarlos juntos, lo que podría mejorar el estatus global del presidente del gobierno español y vigorizar su base.

A primera vista, los dos hombres tienen poco en común. Sánchez se declara ateo, es un firme defensor del derecho al aborto y se opone a la participación de la Iglesia católica en la educación pública. Pero, por lo que dice, también canta el mismo himno que el papa León.

Él y el papa tienen “un cierto grado de sintonía”, dijo durante un viaje el 27 de mayo para reunirse con León en el Vaticano, ya sea por su oposición común a la guerra, su preocupación por las grandes empresas tecnológicas o su defensa de los emigrantes. “La Iglesia católica y el también el gobierno de España tenemos, creo que una sintonía bastante elevada”, añadió Sánchez.

Calificó a León de “brújula moral” mientras navegaban con “sentido común frente a la sinrazón y la ley de la selva”.

Cuando en mayo España dejó atracar en Canarias a los pasajeros de un crucero con un brote de hantavirus, Sánchez respondió a las críticas locales citando “el reconocimiento explícito que ha hecho nada más y nada menos que el papa a la solidaridad y a la empatía del pueblo canario”.


Los prelados católicos españoles han intentado evitar compararlos en exceso.

Joan Planellas, arzobispo de Tarragona, reconoció la comparación en lo referente a la inmigración, la oposición a la guerra y la necesidad de regular a los gigantes tecnológicos. “Es cierto que en estos temas que parecen más de izquierdas, si hablamos políticamente, hay una cierta sintonía”. Pero no sobre el aborto, la eutanasia y otros “temas delicados”, dijo.

El cardenal Cobo añadió que el hecho de que Sánchez coincida con el papa en algunos temas no significa que deba utilizarlo como escudo político, sobre todo porque siguen discrepando en muchos asuntos.

Eloy Alberto Santiago, obispo de Tenerife, en las Canarias, donde León, junto con Sánchez, se reunirá con inmigrantes, dijo que, aunque la Iglesia impulsó la reciente medida del gobierno español de dar documentos a cientos de miles de inmigrantes indocumentados, eso no significaba que “nos identifiquemos con un partido o un gobierno”.

Funcionarios del gobierno también han dicho que el presidente del gobierno recela de acercarse demasiado al papa. Dijeron que corría el riesgo de parecer de mal gusto y transparentemente político, y que podría provocar una reacción negativa en la base izquierdista del presidente del gobierno, que discrepa profundamente de la Iglesia católica en cuestiones como los derechos de las personas homosexuales, el aborto y el feminismo. En este sentido, Sánchez y León comparten el interés de no parecer demasiado compinches.

“El alineamiento es tan visible que no hay necesidad de enfatizarlo en exceso ni de intentar cooptar su figura”, dijo Jorge Tamames, miembro del Real Instituto Elcano, un laboratorio de ideas en Madrid.

La Iglesia, dijo, se moverá con cautela en medio del “avispero” de la política española, pero las posiciones del papa sobre los grandes temas del momento “son tan irreconciliables con la derecha o con la extrema derecha” que “el contraste es inevitable y el gobierno no necesita forzarlo”.

Los aliados de Sánchez también esperan que la visita del papa ayude a señalar la distancia entre los líderes de derecha que alardean de su catolicismo y el líder real de la Iglesia católica. El partido de extrema derecha español, Vox, ha intentado ganarse a los votantes católicos al presentarse como protector de las tradiciones de esta religión, aunque también ha criticado a los obispos católicos por apoyar a los inmigrantes.


Para evitar que Sánchez obtenga capital político de la visita, los conservadores han intentado caracterizarla como un intento de utilizar a León como escudo.

Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien también visitó al papa en el Vaticano este mes, ha acusado a Sánchez de “intentar apropiarse” de la visita del papa León. “En los últimos ocho años, ha sido incapaz de tener un solo gesto con los católicos”, dijo Ayuso.

Alberto Núñez Feijóo, líder del principal partido conservador de la oposición española, se burló de Sánchez por intentar envolverse en las limpias vestiduras del popular papa.

“Si quiere acercarse al papa, debería recordar el séptimo mandamiento”, dijo Feijóo, “‘no robarás’, y el octavo mandamiento, ‘no mentirás’”.

Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, también advirtió a Sánchez y a la izquierda de no insinuar que “la iglesia está más cerca de nosotros”. La izquierda española, dijo el arzobispo, debe aplicar las enseñanzas de la Iglesia a las acciones “dentro de nuestro propio país”, incluso, dijo, “en asuntos relacionados con la corrupción”.

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domingo, 7 de junio de 2026

SIN PELOS


Nieves Concostrina: "Hay un golpe de Estado mediático y judicial en España"
'Público' le otorga el Premio de Periodismo por su trabajo "valiente y comprometido con la verdad". La periodista es una referencia por contar la historia de forma "única y peculiar", con humor y sátira.
Henrique Mariño, 05.06.2026

Nieves Concostrina (Madrid, 1961) ha sido galardonada con el Premio Público de Periodismo 2026 por su trabajo "valiente y comprometido con la verdad". Antes desde RNE y ahora desde la Cadena SER, ha contado la historia de forma "única y peculiar", con humor y sátira, como también hace en su columna Borbolandia, que publica los domingos en este diario.

Pregunta. Estará contenta con la visita del papa…
Respuesta. Me han llamado de varios sitios para tirarme de la lengua, aunque no he querido hablar del tema. Ya saben mi respuesta: el papa es el líder de una secta asesina desde el siglo IV.

P. Ya lleva varios papas: ¿quién le ha caído más simpático?
R. Ninguno. Esto es como lo de los reyes: ¿hay que elegir al peor? No tengo por qué elegir a ninguno. No ha habido ningún rey ni papa bueno en la historia de la humanidad. Todos son antidemócratas.

P. Siempre demostrando que la realidad supera a la ficción.
R. Por eso nunca me ha divertido especialmente leer novelas. Me resulta más entretenido conocer lo que pasó de verdad que leer una historia imaginada. Claro que he leído historias inventadas, pero por cada novela que me apetece leer hay veinte libros de historia.

P. Como comentaba en esta entrevista Benjamín Prado, "la literatura no consiste en contar historias, consiste en saberlas contar". Es su caso.
R. Creo que las cuento bien porque así lo demuestran los treinta millones de descargas que tienen los programas de la SER al año, sin contar el millón y pico de oyentes que escuchan en antena La Ventana, el programa de Carles Francino.

P. ¿Abruman esas cifras?
R. Me abruman mucho menos porque es radio y yo no veo a quien me está escuchando. Por eso no me gusta la tele, porque me imagino quién está detrás, me pongo tensa y no hablo con libertad. En todo caso, el mérito no está en lo que yo cuento, sino en Carles Francino, que me da la libertad para contarlo. Por decir lo mismo me echaron de Radio Nacional. Y lo que hago ahora no podría hacerlo en ningún otro sitio. Bueno, con Julia Otero seguramente sí.

P. ¿Y podría haberlo hecho hace treinta años, antes de su estreno en Radio 5 con Polvo eres?
R. Sí, perfectamente. Lo que pasa es que todo el mundo ha empezado a acojonarse ahora. Hace veinte años, con Zapatero en el Gobierno, ya hablaba de las amantes del rey en RNE y se quedaban un poco sorprendidos: "Oye, está diciendo lo que todo el mundo sabe". Lo que pasa es que aquí la prensa ha protegido los desmanes del rey.

P. ¿Le ha sorprendido la investigación a Zapatero?
R. Sí, me ha sorprendido y quiero ver qué pasa, porque además de un acoso al Gobierno estamos asistiendo a un golpe de Estado mediático y judicial. Pero como si tiene que ir para adelante el farsante de Felipe González o cualquiera. Yo no tengo ningún miedo. No soy una fanática del PSOE. Es más, estoy decepcionadísima con el PSOE y me he sentido engañada. Al Gobierno de Pedro Sánchez le doy muchísimo mérito y me gusta mucho, aunque la han cagado tanto a lo largo de 45 años que todo lo que puedan hacer ahora ya no va a ninguna parte. Volviendo a la anterior pregunta, yo hace veinte años ya contaba cosas; quienes no lo hacían eran los demás. No se puede generalizar, pero los periodistas viven en este país con el culo apretado.

P. ¿Cómo dio con la tecla para cautivar al público con sus historias?
R. No lo sé, porque nadie me dijo cómo había que hacerlo. Yo me había formado en Diario 16 y eso es lo que te da la prensa escrita.

P. Y nunca ha dejado de escribir en la revista Adiós.
R. Pues se la han cargado hace un mes. La propiedad de la revista, que era maravillosa y hablaba de la cultura de la muerte, había cambiado de manos. Como era laica y abordábamos temas de memoria histórica, empezó a ser incómoda. No solo la ahogaron, sino que en internet han borrado de un plumazo todos los contenidos de treinta años.

P. ¿Funciona mejor la muerte, el morbo o el sexo?
R. La muerte interesa mucho. Lo que pasa es que se informa de forma muy pacata por culpa de una prevención absurda impuesta por la secta religiosa católica, que solo se acuerda de los muertos el Día de Todos los Santos y el Día de Difuntos. La misma que luego defiende que haya 115.000 personas en las cunetas. La religión mete mucho miedo con la muerte porque le interesa y, así, te tienen acojonado en vida. La gente es muy tonta y se lo cree, aun sabiendo que no hay nada después. Por eso los curas pecan tanto, porque saben que no hay infierno.

P. ¿Quiénes han sido los grandes olvidados de la historia?
R. No tengo una frase lapidaria para un gran titular.

P. Quizás debería haber dicho las olvidadas.
R. En mis charlas Tapadas y sobresalientes hablo precisamente de ellas, empezando por Carmen de Burgos, la primera periodista de este país. Sí, las mujeres han sido las grandes olvidadas o tapadas.

P. ¿A qué personaje histórico le gustaría entrevistar?
R. A José Bonaparte. Me gustaría saber todo lo que podría haber hecho si lo hubieran dejado. Y eso que ya hizo mucho, aunque lo llamaban Pepe Botella pese a que era abstemio, un bulo de la época. O Pepito Plazuelas, porque quiso ordenar urbanísticamente Madrid para que corriera el aire, porque era una guarrería de ciudad. José Bonaparte era un tío ilustrado que puso a estudiar a las niñas, que quitó la educación de las garras de la Iglesia católica, que quiso formar a maestros, que creó academias y sociedades científicas…

P. ¿Tendrían que haber rodado cabezas?
R. Bueno, cuando se fue José I Bonaparte y llegó Fernando VII de Borbón rodaron las cabezas de miles de liberales. Pero bueno, yo no soy partidaria del asesinato y creo que no era necesario haber decapitado a Luis XVI ni a María Antonieta. Bastaría con echarlos, aunque aquí no paramos de echar reyes y vuelven otra vez. Por eso, lo que hace falta es instalar una república y, sobre todo, una ciudadanía formada, y la española no lo está. Los españoles son un campo de champiñones. O, como decía Machado, en este país "de diez cabezas nueve embisten y una piensa".

P. Recibe el Premio Público de Periodismo por su trabajo "valiente y comprometido con la verdad". ¿Le ha costado algún disgusto?
R. No veo ninguna valentía en lo que digo. El periodista tiene que estar para contar la verdad. Es como si felicitaras a un camarero por servir bien un café. No he tenido disgustos, quizás por la contundencia, quizás porque no voy pidiendo perdón por cada cosa que digo. He cometido errores, pero no miento. En todo caso, no sé si me hace más ilusión el Premio Público de Periodismo o el hecho de verme rodeada de los otros galardonados, porque me provoca una emoción tremenda estar entre Joan Manuel Serrat, Álvaro García Ortiz, Emilio Silva, Ruth Ortiz, las asociaciones de víctimas de la Dana y la gente de la Ruta al Exilio.

P. ¿Qué tal se vive en Borbolandia, su columna en Público?
R. Me divierto mucho escribiéndola. Como dice mi amigo Diego Galaz, el músico de Fetén Fetén, en el espectáculo Érase una vez en Borbonia, en la Zarzuela tienen una foto de Nieves Concostrina en una diana. Y entonces me pregunta: "¿Te sientes segura?". Pues me odiarán.

P. ¿Cree que la leen?
R. No tengo ni idea. Supongo que no. Para ellos seré una súbdita molesta de la que no tiene noticia. Hombre, Letizia supongo que sabrá quién soy, igual que yo sé quién es ella. Ella me odiará, y yo digo de ella que es una farsante y que tiene los mismos principios que Groucho Marx. Pero no me preocupa. Ni ella ni Felipe, hijo de un corrupto, que acabará siendo lo mismo que fue su padre, y que ahora nos encajan a una niña.

P. ¿Cómo ha dicho?
R. Que terminará haciendo lo mismo que un Borbón, porque los Borbones no han cambiado nada en 180 años. ¿Qué datos tengo para pensar que este es el bueno?

P. ¿A Felipe VI es más difícil sacarle punta?
R. No. Yo tampoco los busco, me lo enseñan ellos. ¿Tengo que buscar a Felipe y a Letizia cuando se van a homenajear a los republicanos en Mauthausen y no tienen los cojones de hacerlo aquí? ¡Serán hipócritas!

P. ¿Ve más al rey emérito como un patrón que como una anomalía?
R. No es ninguna anomalía. Juan Carlos I ha hecho lo mismo que hacía María Cristina de Borbón, Isabel II, Alfonso XII, Alfonso XIII y Juan de Borbón. No es ninguna anomalía, es el patrón.

P. ¿Qué Borbón le ha dado más juego?
R. Todos. Desde el primero, que era un perturbado mental. ¡Si es que no ha habido uno decente en este país! Nos mandaron a Felipe V con una tara, al que sucedió su hijo. Luis I, un imbécil. Carlos III, "el mejor alcalde de Madrid", por ser más ilustrado. Carlos IV, un gilipollas. Fernando VII, un asesino. Y luego llamaban a José Bonaparte el rey intruso porque era francés. ¿De dónde venían los Borbones? ¿De Zamora? ¡Venga, hombre! En este país, la ignorancia es la madre del entretenimiento.

P. ¿Qué ha sido necesario para descabalgar al rey emérito?
R. La fractura de cadera de Botsuana. Eso deja al descubierto todo y nadie tiene los huevos de seguir manteniendo la mentira. Pero la prensa lo sabía. Los políticos lo sabían. Los gobiernos lo sabían. Sabían que Juan Carlos era un sinvergüenza moral y un corrupto. Esto se conocía, aunque la prensa ha protegido al corrupto.

P. ¿Qué tema sigue siendo tabú?
R. Los amantes y las amantes.

P. ¿Le sorprende la vigencia de algún mito histórico español?
R. El 2 de mayo madrileño, que fue una mentira. La defenestración de José Bonaparte y de Amadeo de Saboya, los dos mejores reyes que pudimos tener, aunque no quiero a ninguno. El escaso apoyo y lo poco que se ha hablado bien de la Primera República. Y ese respeto malentendido a una secta a la que nadie se atreve a llamar por su nombre.

P. ¿Con qué piedra seguimos tropezando los españoles?
R. Con la ignorancia y la desidia. Somos unos ignorantes.

P. ¿Qué tal se lleva con la inteligencia artificial?
R. No me llevo. No la trato. No la uso.

P. Investigando sobre tantos personajes históricos, ¿qué ha aprendido o desaprendido sobre la condición humana?
R. Que el hombre no es bueno por naturaleza y que esto se va a la mierda.

viernes, 5 de junio de 2026

EL CABALLO DE NIETZSCHE


No matarás toros
Son tres palabras poderosas que, en boca del pontífice León XIV, podrían revolucionar su viaje a España. Coincidiendo con su visita a Madrid, Barcelona y Canarias, la organización mundial antiespecista PETA se movilizará para reclamar al Papa la condena explicita de las corridas de toros y los festejos taurinos. ¿Se producirá el milagro?
Miguel Ángel Rolland, 05.06.2026

La idea es sencilla: ni matarás, ni torturarás, ni humillarás toros, ni en corridas ni en fiestas. Es anticristiano, es pecado, es inhumano. Ni con los toros ni con cualquier otro animal: “Todas las criaturas de Dios”, según decía San Francisco de Asís. Desde hace décadas, y con más fuerza en los últimos años, son numerosas las voces dentro de la Iglesia que exigen una condena firme de los festejos taurinos, y con ella una exigencia de obediencia a sus miembros. No hay lugar dentro de la fe cristiana para tanta crueldad. Sin embargo, cada Papa ha evitado pronunciarse, a pesar de que los defensores de la tauromaquia son una escandalosa minoría en la cristiandad de nuestros días. ¿Por qué tanto miedo? ¿Ejercen tanto poder la Conferencia Episcopal Española y organizaciones como el Opus Dei? ¿Tiene sentido hablar del amor al prójimo, torturando y asesinando toros en las plazas y calles de España, Francia y Latinoamérica?

Nuevo Papa, vieja lucha. Una vez más, como ya se hiciera con su antecesor Francisco, la comunidad global en defensa de los derechos de los animales actuará en España para reclamar coherencia y justicia al máximo representante de la Iglesia católica. Es decir, pedir al Papa lo que es del Papa. Exigir lo que plantean las Sagradas Escrituras, contrarias a la tortura animal, reclamando a los asistentes y devotos que acudirán en masa a la visita de León XIV una condena firme a las corridas y festejos con toros. El objetivo es convertir esta visita histórica en un acto transformador, con la sociedad y en la fe que les une. Por eso mismo, desde el respeto a sus creencias religiosas, nace la exigencia de que sean cristianos hasta las últimas consecuencias. Que levanten la mano contra la opresión y el sufrimiento de los más débiles: los animales, los toros, las vaquillas, los becerros. Los creyentes y devotos del Papa pueden hacer estos días algo más que rezar y aplaudir: deben exigir a su máximo representante que condene la tauromaquia. Si lo hacen, nos tendrán a su lado.

El silencio es violencia

Conscientes de que la acción es motor de la movilización, la organización mundial PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) inicia este mismo viernes 5 de junio una campaña de presión social para que este mensaje le llegue claro al Papa León y a sus seguidores. Se trata de un nuevo paso en el trabajo explícito con las corridas de toros que su sede británica, PETA UK, viene ejerciendo desde 2023. En todo este tiempo, numerosas personas han realizado acciones públicas de exposición y denuncia sobre la actitud silenciosa y permisiva de la Iglesia católica. Activistas irrumpieron en actos y misas manifestando que “el silencio es violencia” y reclamando que se deje de “bendecir las corridas de toros”. En mayo de 2024 insertaron una publicidad, a color y toda página, en la prensa española, con la imagen de Jesús interponiéndose entre un matador y su víctima, el toro, con la frase: “La tauromaquia es un pecado; pide a tu sacerdote que la condene”.

En 2026, PETA va más allá. En un breve vídeo, estrenado globalmente hoy, varios sacerdotes argumentan su defensa de la tauromaquia, mezclando ideas paganas de sacrificio y declarando que son actos no violentos. Uno de los entrevistados, el padre Antonio Schlatter -miembro del Opus Dei-, declara abiertamente que “la tauromaquia es un símbolo de lo cristiano”. Una provocación militante que pasa de la tolerancia a la elevación teológica. Otro entrevistado, el padre Adolfo Ariza, ridiculiza la idea de que los animales sean “personas” o “tengan alma”, defenestrando planteamientos históricos de grandes místicos del cristianismo, como el mencionado San Francisco de Asís. Se llega a decir que la tortura y muerte en las corridas de toros, aplaudidas y bendecidas por la Iglesia, son el “grado máximo del amor”. Escuchándoles, en clara ausencia de Dios, uno entiende sin reparos la idea cristiana de Satán.

Ni santa ni fiesta

Se cumplen diez años del estreno de mi documental Santa Fiesta: una década denunciando, tratando de avanzar y abolir, gracias a los continuos visionados del largometraje, tanto en hogares como en actos públicos. Gracias a la lucha incansable de organizaciones y de individuos, día a día, puerta a puerta, firma a firma, cada vez somos más en contra de la tauromaquia. En la película quisimos mostrar cómo existen en España numerosas fiestas con crueldad animal que van de la mano de actos religiosos, en honor de patrones santos y matronas santas, bendecidas todas por autoridades y seguidores religiosos. Rituales festivos en los que, a menudo, se pasa de la misa a la muerte. Pero hay mucho más.

Durante la producción de la película, y en los eventos de proyección del film, diferentes personas se acercaron a compartir las demandas que habían realizado a sus párrocos, obispos e incluso ayuntamientos para que se cancelaran esos festejos de tortura animal y se condenaran desde los altares de sus congregaciones. Sólo recibieron silencio, desprecio e incluso amenazas. También fuimos informados del uso de fondos públicos, desviados como ayudas a hermandades y agrupaciones religiosas locales, para contratar y organizar encierros y festejos taurinos, sin que aparecieran en los presupuestos oficiales de los municipios. El demoledor trabajo de investigación realizado por Anima Naturalis en 2023 logró identificar más de 42 millones de euros anuales destinados por los ayuntamientos a fiestas populares con maltrato y muerte animal. Esa cifra es, con toda probabilidad, la punta del iceberg.

La cuestión de la tauromaquia y los festejos taurinos se ha instrumentalizado en la sociedad postpandemia. Un puñado de voces muy ruidosas, agentes devotos del odio, han mezclado nostalgia con extremismo para confundir aún más. Sin embargo, la cuestión religiosa -muchos de los defensores de los toros son creyentes practicantes- se evita interesadamente, porque es clave. Si te declaras católico, tus actos y defensa de la tauromaquia te condenan. Aún más como párroco, conocedor de tu religión y sus obligaciones. Así lo manifestaba el teólogo Robert Culat, en estas mismas páginas, en la entrevista que le realicé: “La Iglesia, para ser coherente con sus propias enseñanzas, no solo debe retirarse de todos los eventos taurinos, sino que, además, en lugar de bendecir, debe condenar enérgicamente estas torturas animales gratuitas”.

El Mandamiento del amor

El pensamiento cristiano es, la mayoría de las veces, torcido y retorcido lejos de sus fundamentos filosóficos (no tanto en sus soluciones divinas). La teología es una enseñanza complicada, enrevesada en figuras, instrumentos, credos y obligaciones, que se simplifican en las catequesis donde muchos, me incluyo, aprendimos el sentir cristiano (acabamos alejados por la corrupción de sus instituciones y el horror de sus abusos). Sin embargo, la espiritualidad acepta muchas formas, y debe ser bienvenida si es fuente de amor, respeto, crecimiento, empatía y solidaridad. Todo ello está ausente en la defensa cristiana de la tauromaquia, sean sus agentes meros fieles o pontífices.

No caben medias tintas: la tauromaquia es pecado. Por acción o por omisión. Y defenderla es un acto que te condena como cristiano. Si tu párroco, tu obispo o el Papa te llevan al pecado, son tan culpables como tú. Pero tu voz puede salvarte (por usar los términos de tu religión) y salvar a otros. Los primeros, las víctimas directas: los toros, vaquillas, becerros, caballos. Después, los demás, incluidos quienes no creemos (recordando que Jesús bendecía también a los no creyentes). Además, esta acción justa en defensa de los animales y de toda la sociedad conecta con el Mandamiento del amor, supremo y esencial: “Amarás al prójimo como a ti mismo”. Incluso con el rotundo “No Matarás”. El otro, los otros, somos todas las criaturas de Dios. Así que te pedimos, os pedimos, que vuestro rezo y vuestra voz sea de amor y no de muerte. Pide a Dios, pide al Papa León, acabar con el sufrimiento, la muerte y la tortura de las corridas de toros y los festejos taurinos. No lo hagas por nosotros, ni siquiera contra nosotros. Solamente escucha tu corazón: en ese amor no cabe matar toros.

Sobre este blog
El caballo de Nietzsche es el espacio en elDiario.es para los derechos animales, permanentemente vulnerados por razón de su especie. Somos la voz de quienes no la tienen y nos comprometemos con su defensa. Porque los animales no humanos no son objetos, sino individuos que sienten, como el caballo al que Nietzsche se abrazó llorando. Editamos Ruth Toledano, Concha López y Lucía Arana (RRSS).

lunes, 25 de mayo de 2026

CONDENADOS AL FUEGO ETERNO


Ejercicios espirituales
Varias generaciones de este país venimos del terror, hasta que caímos en la cuenta de que el placer podía ser en un arma en la lucha por la liberación.
Manuel Vicent, 24.05.2026

La capilla estaba en penumbra; al pie del altar sobre una tarima había una mesa camilla iluminada por un flexo que proyectaba contra las paredes la sombra puntiaguda, tenebrosa, del director de los ejercicios espirituales allí sentado, quien en ese momento describía minuciosamente las penas del infierno sin escatimar ningún horror. Decía que este castigo podía caer sobre un niño de siete años recién llegado al uso de razón que cometía su primer pecado o sobre un viejo a punto de morir que lo cometiera en plena agonía después de una vida intachable. Ambos serían condenados al fuego eterno para toda la eternidad. ¿Qué era la eternidad? Si una hormiga diera vueltas alrededor de la tierra, cuando llegara a partirla en dos mitades, la eternidad alcanzaría el primer segundo. El terror llenaba toda la capilla y yo era uno de aquellos adolescentes aterrorizado. Pero había una única solución: no caer en el pecado, no tener un solo pensamiento impuro. En ese caso el infierno se transformaría en el paraíso. Los ejercicios espirituales de Ignacio de Loyola son un monumento a la psicología humana; de hecho, además de sociólogos y psicoanalistas, los han copiado todas las policías del mundo sin distinción de ideologías para los interrogatorios en los sótanos de las comisarías. Primero el policía malo te tortura durante toda la noche y al amanecer cuando estás hecho un pingajo llega el policía bueno, te ofrece un cigarrillo y te pregunta si quieres un bocadillo de tortilla. Y te derrumbas. Varias generaciones de este país venimos de ese terror, de esa congénita condena. Pero un buen día caímos en la cuenta de que el placer podía convertirse en un arma en la lucha por la liberación. Contra el infierno, contra el pecado estaba el verano, la libertad, la rebeldía, el mar, la música, el sexo libre, la amistad, la alegría de vivir, la gloria de la naturaleza. Aquel terror sádico nos sirvió de palanca para conquistar este principio revolucionario: ser felices sin creernos por eso culpables.

lunes, 18 de mayo de 2026

A CADA UNO LO SUYO


El poder del Papa
La pretensión de que el Papa se convierta en la némesis de Trump es una fantasía a la vez infantil y peligros.
Javier Cercas, 09.05.2026

El 8 de mayo de 2025, justo después de su elección como papa, cuando arreciaban las guerras de Gaza y Ucrania, León XIV clamó desde el balcón de la basílica de San Pedro: “¡Basta de guerras!”. ¿Cuántas guerras terminaron aquel día? Ni una sola. Ahora bien, si Netanyahu y Putin hubieran dado una orden, las masacres en Gaza y Ucrania hubieran cesado de inmediato. Eso es el poder político: el poder real, duro, ejecutivo. A veces parece olvidarse que el Papa no tiene ninguno, y que el tiempo de los papas guerreros pasó a la historia. Es verdad que el Papa sigue siendo jefe de un Estado, y además un Estado teocrático; pero es una verdad matizable, sobre todo si se recuerda que el rancho medio de Estados Unidos posee cuatro veces más extensión que el Vaticano, cuyo número de habitantes equivale a menos del 1% de los trabajadores de Mercadona. O sea: más o menos como Irán o Arabia Saudí, Estados teocráticos por excelencia.

Pero no, claro, el poder del Papa no es real: es simbólico, moral, y atañe a los casi 1.500 millones de católicos que pueblan el mundo. Esa clase de poder, sin embargo, también es muy relativa. Cuando un gobernante promulga una ley, la mayoría de los ciudadanos la obedece, porque quien la infringe comete un delito y se arriesga a una sanción; en cambio, cuando el Papa prohíbe tomar píldoras anticonceptivas o dice que no hay que usar preservativos, que no hay que divorciarse o que no hay que abortar, solo unos pocos católicos le obedecen: la mayoría sigue haciendo lo que le da la gana. Eso es el poder moral: algo tan parecido a la falta de poder que a veces es muy difícil distinguirlo de ella. También es verdad que, en la secularizada Europa actual, con la religión en retirada y las iglesias desiertas, la influencia del Papa es aún más exigua que en otros lugares, como Estados Unidos, todavía una sociedad muy religiosa (y con un 20% de católicos). Cuando León XIV fue elegido papa, algunos vaticanistas de ocasión, empeñados en entender la Iglesia en términos políticos —que es la mejor forma de no entenderla—, sostuvieron que el cónclave había elegido un Papa norteamericano con el fin de que suturase las heridas provocadas por el antinorteamericanismo de Francisco y se entendiese con Trump; son las mismas luminarias que ahora, cuando el Vaticano y la Casa Blanca andan a la greña y salta a la vista que León XIV sigue la estela de Francisco —aunque sus formas sean más tradicionales—, afirman que en realidad este Papa fue elegido para enfrentarse a Trump. Bobadas, por supuesto, pero la pregunta es: ¿alguien puede sorprenderse de que el Papa se oponga a la criminal política migratoria de Trump o condene su amenaza de arrasar la civilización persa? Claro que, a lo largo de la historia, muchos papas han respaldado salvajadas semejantes, o han incurrido en ellas, pero ¿lo normal no es que no lo hagan, que obren de acuerdo con el Evangelio —“Amarás al prójimo como a ti mismo”— o simplemente con el catecismo —“No matarás”—? “¿Cuántas divisiones tiene el Vaticano?”, preguntó Stalin a un político europeo que, en la Conferencia de Yalta, insistía en hablarle de la postura de la Santa Sede; la pregunta era pertinente: se exagera hasta el ridículo el poder del Papa. Éste, sobra decirlo, tiene derecho a opinar sobre política, que es lo que nos atañe a todos, y nosotros tenemos derecho a aplaudir cuando creemos que acierta —como León con Irán— o a abuchear cuando creemos que yerra —como Francisco con Ucrania—; pero nada más: la pretensión de que el Papa se convierta en la némesis de Trump, o de que pueda obligarlo a cambiar de políticas, es una fantasía a la vez infantil y peligrosa. A Trump no pueden echarlo más que los norteamericanos y los políticos que tienen legitimidad y poder para echarlo, o para oponerse a él. El Papa solo es el Papa: un líder religioso, no político; el poder simbólico del Papa no puede suplantar al poder real de los políticos. Tampoco debe hacerlo.

La mezcla de religión y política es letal. La época en que los papas decidían el destino del mundo quedó atrás; y fue nefasta. Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

viernes, 15 de mayo de 2026

NUESTRA ÚLTIMA CRUZADA


Visito la catedral de Valencia para ver su retablo del altar mayor, tenía interés desde hacía tiempo. Si bien ya había visitado la ciudad anteriormente -la última vez para conocer la calatravada, en el antiguo cauce del río Turia, ese megalómano complejo de edificios denominado Ciudad de las Artes y las Ciencias-, en esta ocasión se trataba de un viaje cultural, un sólo día para ver la catedral, la iglesia de San Nicolás de Bari y el CAHH (Centro de Arte Hortensia Herrero). 
El la catedral nos encontramos con el "Santo Cáliz", venerado como el único Santo Grial que tanto buscaba Indiana Jones en la última cruzada. Parece que hasta el papa Juan Pablo I veneró la reliquia (santo, inconcebible; el mismo papa que durante el cenit de la epidemia del SIDA en África se permitió pasearse por allí predicando el NO AL USO DE ANTICONCEPTIVOS, condenando a millones de "negritos folladores" a la muerte segura).

Veamos qué nos dice la Wikipedia de esta reliquia:

El Santo Cáliz de la Catedral de Valencia, custodiado en la Capilla de su nombre en la Catedral de Santa María de Valencia (España), es el vaso que las tradiciones aragonesa y valenciana identifican con el Grial, y que consta de dos piezas: Una copa tallada a partir de una piedra de calcedonia, de 7 cm de altura y 9'5 cm de diámetro. En 1960 el arqueólogo Antonio Beltrán ha fechado la talla de la copa superior en torno al siglo I. En 2019 la doctora en Historia del Arte Ana Mafé García aplicando el método científico cataloga la pieza como un "Kos Kidush" (copa de bendición hebrea) de época del Segundo Templo contemporánea a Herodes el Grande.
Un pie con asas que habría sido añadido posteriormente. Este consta de una columna central hexagonal con una tuerca redonda al medio y terminada en dos pequeños platos, uno donde se apoya la copa superior y otro en la parte inferior que sostiene el pie. Las asas tienen forma de serpiente, con sección también hexagonal. La base, de forma elíptica, es de calcedonia y contiene 28 pequeñas perlas, dos rubíes y dos esmeraldas, todo ello guarnecido en oro.
En los viajes realizados a Valencia por los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI ambos utilizaron este cáliz al celebrar sus misas multitudinarias. La Iglesia se ha posicionado oficialmente sobre la autenticidad de esta reliquia, porque en 2014 el papa Francisco aprobó un jubileo in perpetuum, llamado «Año Jubilar Eucarístico por el Santo Cáliz», a celebrar cada cinco años, siendo el primero el de 2015. Este cáliz es el representado por el pintor valenciano Juan de Juanes en su pintura La Santa Cena (Museo del Prado), pintada en 1560. En dicha pintura se representa la copa con el pie con asas, con lo cual se demuestra que por aquel entonces ya tenía esas partes.

lunes, 20 de abril de 2026

CON LA IGLESIA HEMOS TOPADO


La investigación de EL PAÍS eleva ya a más de 3.000 las víctimas de pederastia en la Iglesia española
Este diario entrega un sexto informe con nuevos testimonios a la Conferencia Episcopal, al Vaticano y al Defensor del Pueblo que acusan a 50 clérigos y laicos en España y a otros 24 en América.
Sara Castro/ Eleonora Giovio/ Íñigo Domínguez, 20.04.2026

Ya hay más de 3.000 víctimas de pederastia contabilizadas en la Iglesia católica española, según el conteo que EL PAÍS lleva a cabo desde 2018, con todos los casos conocidos por más de un millar de testimonios que ha publicado o transmitido a diócesis y órdenes, y por sentencias judiciales, admisión de la propia institución y noticias en los medios. Cuando empezó su investigación hace casi ocho años, solo había 34 casos oficialmente conocidos, pero ahora llegan ya a 3.081 víctimas, tras sumar las que salen a la luz con un nuevo informe de este diario, el sexto en cinco años, que contiene una recopilación de testimonios recabados en los últimos dos años.

El número de clérigos y laicos acusados se eleva a 1.613. Supone el 1,46% de los 110.000 curas y religiosos que ha habido en España desde 1940, según las estadísticas de la Iglesia. La macroencuesta del Defensor del Pueblo de 2023 estimó que un 1,13% de la población española había sufrido agresiones sexuales en el ámbito de la Iglesia, porcentaje equivalente a 440.000 personas, con un margen de error de entre 350.000 y 530.000.

Es el sexto dosier de este tipo que elabora este periódico desde 2021 y que, como en los casos anteriores, ha sido entregado al Vaticano, a la Conferencia Episcopal Española (CEE) y al Defensor del Pueblo, para que investiguen las acusaciones. Además de los cientos de casos publicados, EL PAÍS ha recogido en estos informes 841 testimonios en 1.800 páginas. Comenzó a realizarlos para que las víctimas tuvieran una respuesta, ante la imposibilidad de publicarlos todos y porque en muchos casos se encubrían a nivel local y no eran conocidos en el Vaticano.

No obstante, en cinco años, la Iglesia no ha respondido sobre ellos ni sobre los numerosos casos sospechosos de encubrimiento de obispos y superiores religiosos. Con Francisco, el Vaticano decidió mantenerse al margen y delegar la respuesta y la gestión en la CEE, que ha priorizado sobre todo la opacidad y la negación del problema. Por primera vez León XIV, que el 6 de junio llega a España, tiene sobre la mesa uno de los informes elaborados por este diario y debe decidir sobre esta cuestión aún pendiente. Además del sexto informe, EL PAÍS ha vuelto a enviar los cinco anteriores al secretario de la sección disciplinar del dicasterio de Doctrina de la Fe, monseñor John Joseph Kennedy.

Este sexto informe recoge un total de 58 testimonios, de 48 hombres y de 10 mujeres, que acusan a 50 clérigos y laicos en España. Todos son hombres, salvo dos monjas. De ellos, 10 ya habían sido señalados con anterioridad. Además, en esta ocasión EL PAÍS ha realizado por primera vez un dosier con 21 testimonios de ocho países de América contra 24 acusados, que también ha sido enviado al Vaticano. Más de la mitad de los casos son en Colombia. En ambos trabajos se ha incluido un anexo sobre los Heraldos del Evangelio, con el extenso testimonio de un antiguo miembro de esta organización ultraconservadora, nacida en Brasil, que señala abusos en España y varios países latinoamericanos.


Todos los casos conocidos en España cuantificados por este diario se pueden consultar en su base de datos pública, la única existente en España, pues la Iglesia siempre se ha negado a dar cifras y su único intento, un informe que llamó Para dar luz en 2024, se reveló un fiasco. Había dejado fuera cientos de casos y estaba lleno de errores.


Los testimonios han sido recabados, una vez más, entre las miles de personas que han escrito a este diario al correo electrónico abierto en 2018. Surgen nuevas historias que en realidad cuentan lo mismo de siempre: diócesis y órdenes que tapan casos; traslado de acusados, algunas veces, al extranjero; nula atención a las víctimas; y traumas callados durante años. Solo salen a la luz cuando quienes lo han sufrido dan la cara y alzan la voz.

Uno de ellos es Manuel Montoro. Ahora tiene 50 años. Su vida no ha vuelto a ser la misma desde su adolescencia, cuando denuncia haber sido agredido sexualmente en la parroquia de Begíjar, en Jaén, entre 1992 y 1993, por el cura P. G. R. El caso ha sido denunciado en la diócesis de Jaén, que aún lo está investigando. El sacerdote, contactado por este diario, niega los hechos.

Este cura llegó a la localidad para sustituir al sacerdote habitual en sus vacaciones de verano. “Abusó de mí, fue solo una vez, pero los hechos son graves”, relata Montoro. Asegura que ocurrió en un dormitorio que recuerda con las camas y las colchas de color naranja, cuando tenía entre 16 y 17 años. “Me desnudó forzosamente. No sé cómo ni por qué acabamos los dos en la casa parroquial. Recuerdo todavía su sudor y el asco que sentí al verme con los pantalones bajados mientras él me abrazaba. Yo estaba de pie y él sentado en la cama. De repente, se puso un poco nervioso y paró lo que estaba haciendo”, expresa. Asegura que lo contó en aquel momento a un sacerdote con el que mantenía una relación cercana: “Esperaba protección y ayuda, sin éxito. Al cumplir la mayoría de edad me envió a un monasterio ecuménico en Francia, alejado de mi entorno familiar y en una situación vulnerable”.

En 2024 lo denunció ante el Defensor del Pueblo y en diciembre de 2025 presentó un escrito en la Oficina de Protección de Menores de la diócesis de Jaén. Pero, cuatro meses después, no ha recibido más información. Este obispado indica que el caso está en estudio y está “recabando testimonios e información para ver qué verosimilitud tiene, si es o no cierto”. En Jaén hay otra acusación a un cura de Linares, J. F. J., entre 1967 y 1969. Según esta persona, tras denunciarlo en el obispado, el sacerdote fue enviado a Centroamérica. La diócesis asegura que no tiene constancia del caso.


Uno de los casos más graves que salen a la luz es el del colegio de sordos de La Purísima, en Madrid, de las Franciscanas de la Inmaculada, abierto en 1967 y donde las víctimas son niños vulnerables. Este diario ya recabó en 2021, en su primer informe, un testimonio de un exalumno contra un sacerdote del centro, A. Y. V., y ahora surge una nueva acusación. Esta vez de un antiguo profesor del colegio, Gonzalo de Ena, de 82 años: “No lo denuncié en su momento, no supe reaccionar, no tenía esa consciencia, eran otros tiempos muy difíciles, no se hablaba de esos temas. Si hubiera tenido la mentalidad que tengo ahora, evidentemente lo denunciaría”.

Recuerda a la perfección su paso por el colegio entre 1978 y 1979: “Como yo dominaba el lenguaje de signos y el abecedario con la mano, entré”. Con los estudiantes estableció una buena relación. “Poco a poco me fui dando cuenta de que había un problema terrible. Era el capellán, el factótum, el hombre todopoderoso de la congregación de monjas. Tenía un chalet en la sierra de Madrid y allí abusaba de los niños cuando los llevaba a su casa a realizar ejercicios espirituales”, asegura. Los menores tenían entre 10 y 14 años.

A. Y. V. falleció en 2021, a los 92 años. “Los niños estaban aterrorizados. Me decían que le tenían mucho miedo, que era muy malo y que les hacía cosas feas en el chalet. No concretaron si eran tocamientos o penetraciones, pero me hicieron saber que allí ocurría algo realmente grave y no me quedó ninguna duda de que se trataba de abusos sexuales”, cuenta De Ena. “Al menos cinco o seis chavales me lo dijeron”, relata.

Gonzalo de Ena, antiguo profesor del colegio La Purísima de Madrid, en su casa de Zaragoza,
este viernes. JAIME VILLANUEVA

Celia Tena, superiora general de las Franciscanas de la Inmaculada, preguntada por EL PAÍS sobre el caso, incluido ya en el primer dosier de 2021, asegura que entonces a la orden no le fue remitido nada: “No nos ha llegado ninguna notificación”. Si es así, de nuevo queda en entredicho la gestión de las acusaciones de abusos de la Conferencia Episcopal, responsable de remitir a cada orden los casos que le competen.

Otro caso relevante de este sexto dosier es el del carmelita descalzo José Luis Zurita Abril, fallecido en 2021: ya había sido acusado por otras dos personas, en anteriores informes de este diario, en el colegio Virgen del Carmen de Córdoba entre 1971 y 1973. La orden admite el caso, que asegura que conoció a través de EL PAÍS en 2022, según confirma el que era entonces responsable de la orden: “Se puso en marcha la investigación pertinente, resultaron comprobados tres o cuatro casos más”. Por estas razones, como en otros casos, se cita el nombre completo del acusado.

El nuevo testimonio sitúa los abusos en Cádiz, donde el religioso fue trasladado desde Córdoba. Relata cuatro agresiones entre 1987, cuando tenía 12 años, y 1989. “Era prior y párroco en la diócesis, parecía muy amable, cantaba y hablaba muy bien, era un embaucador”, relata un hombre de 51 años que prefiere mantenerse en el anonimato.

“Un día nos citó a un amigo y a mí en el convento de la parroquia de los Carmelitas Descalzos de Cádiz, a la hora de la siesta. Con mucho sigilo nos llevó a la cripta de la iglesia, donde están enterrados los frailes. Allí había un sofá, nos invitó a sentarnos, yo pensé que íbamos a limpiar o a vestir los santos, pero Zurita se desnudó y empezó a besarse con mi amigo, al que ya había citado más veces, sin yo entonces saberlo. Este también se desvistió y se dejó masturbar por el cura. El sacerdote me cogió la mano para que le masturbase, yo retiré la mano porque no tenía ni idea de relaciones sexuales”, narra. Según cuenta, empezó a llorar. Entonces, Zurita se asustó y les ordenó que se marchasen. Luego refiere nuevas agresiones, con violación, durante viajes a un santuario en Granada, a Córdoba y a Guadalupe, en Extremadura. Esta persona nunca contó nada a sus familiares: “No me atrevía. Además, en cuanto nos hacíamos un poquito más grandes, sabíamos que a Zurita dejábamos de interesarle, alrededor de los 16 años nos liberábamos”. Luego el religioso fue trasladado a Málaga.


Otro testimonio contra este clérigo es el de A. E. D. M., uno de los dos de Córdoba: “Me tomó como una especie de alumno predilecto hasta que una noche se metió en mi cama y a partir de ese momento me obligaba a masturbarlo, él me masturbaba a mí”, expresa. Asegura que después también lo violó. Indica que sucedía tanto en el dormitorio del internado como en su cuarto. “Aquello trastocó mi vida. Se repetía semanalmente, un día a la semana, sin saber yo cuándo, sorpresivamente. Vivía con esa ansiedad”, recuerda.

En los maristas vuelven a aparecer en este sexto informe dos religiosos que acumulan numerosas acusaciones, dos de los casos más graves destapados por EL PAÍS. Uno es el de Cesáreo Gabaráin, famoso compositor de canciones de misa, como Tú has venido a la orilla y Juntos como hermanos, que no pertenecía a la orden pero era capellán en sus colegios. El otro es el marista Marino González.


González fue cambiando de colegio durante seis décadas por toda España. Un nuevo testimonio corrobora que en 2011 seguía llevando menores a una casa en su pueblo, Albillos (Burgos), con la excusa de prepararlos para el ingreso en ICADE, donde presumía de tener contactos. Los maristas, consultados por este diario, admiten solo 7 víctimas. En la contabilidad de EL PAÍS constan 17.

Cesáreo Gabaráin acumula también 17 acusaciones, según la contabilidad de este periódico, entre 1959 y 1978, desde que tuvo su primer destino como capellán en la escuela guipuzcoana de Antzuola hasta que fue expulsado del colegio madrileño de Chamberí. El nuevo testimonio es de su primer destino, en Antzuola, en 1969.


Se repiten otros nombres ya acusados con anterioridad, como Victoriano Labiano, alias Vitori, en Logroño. A las tres acusaciones anteriores, se suma un testimonio que relata cómo llevaba chicos a un piso en la calle del Cristo, en el Casco Antiguo de la ciudad. También vuelve a aparecer J. A. R., en el mismo lugar, el seminario menor diocesano de Las Viñas, Teruel, contra quien hay nuevas acusaciones de abusos entre 1971 y 1974. La anterior era de 1967.


En este sexto informe de nuevo hay casos de clérigos que van y vienen del extranjero, con acusaciones de agresión sexual en España y otro país. Es el caso de J. G. Z., un sacerdote cántabro que es acusado en Cuba, en la localidad de Sancti Spíritus, entre 1996 y 1998, y también en Cantabria en los años noventa. Ha seguido activo hasta 2025, cuando fue relevado de toda responsabilidad por razones de edad, afirma la diócesis de Santander, que asegura que no tiene constancia de ninguna denuncia.

Algunas de las personas que han contactado con este diario han sido reparadas económicamente. Es el caso de un varón de 65 años, que prefiere mantener su anonimato. La Compañía de Jesús le ha pagado 13.500 euros por los abusos que denuncia entre 1970 y 1975 en el colegio San Ignacio de Loyola de Las Palmas. “Fue el padre Luis F. Moore, yo tenía 9 años. Acabé un día en su despacho para que me pusiese el termómetro porque me encontraba mal. Iba a meter la mano en mis partes íntimas, pero no llegó a más porque le paré los pies”, explica. A partir de ahí, asegura, se obsesionó con él: “Entraba en las duchas del colegio y nos miraba”. Cuenta que hace poco, en una comida de antiguos alumnos, siete personas más admitieron que sufrieron tocamientos por parte del religioso.

En este sexto informe vuelven a surgir acusaciones en dos colegios de los jesuitas que ya acumulan numerosos casos, revelados por EL PAÍS: el de Santiago Apóstol de Vigo, con 12 religiosos acusados, y el de Sarrià, en Barcelona, con siete.

Focos de pederastia en los colegios jesuitas de Vigo y Barcelona

En el centro catalán son acusados ahora dos hermanos ya señalados anteriormente, el padre Josep Antoni Garí y el hermano Emilio Benedetti, que ya tiene 14 denuncias. Pero aparecen dos nuevos nombres nunca mencionados hasta ahora. Uno es J. A. S., que según el relato de un exalumno fue trasladado a Ecuador tras la protesta del padre de otro menor. A la orden no le consta que una denuncia fuera la razón del traslado, pero confirma que este jesuita permaneció de 1958 a 1968 en el país sudamericano: en Quito, Guayaquil y Portoviejo. También estuvo entre 1972 y 1973 en Inglaterra. El otro es el padre J. A. M. E., acusado por un exalumno entre 1966 y 1967. La Compañía admite que hubo dos quejas sobre él en 2012 en una colonia de verano que organizó en Bolivia, país donde había vivido un año entre 1991 y 1992. Fueron dos chicas que viajaron allí como voluntarias, y a raíz de ello fue apartado del contacto con menores como medida cautelar.

En el colegio de Vigo, el exalumno D. V. V. afirma haber sufrido abusos entre 1969 y 1970 cuando tenía 13 años por parte del hermano I., profesor de química, un nombre desconocido hasta ahora que, según relata, tenía un estudio de fotografía donde cometía los abusos. “En aquella institución todo esto era normal y nosotros, simplemente, unos niños inocentes faltos de cariño”, reflexiona.

Hay ocasiones en las que las víctimas denunciaron, pero chocaron con la prescripción, como en la inmensa mayoría de los casos. Es lo que le ocurrió a una mujer de Asturias que fue a la Guardia Civil en 2016 a acusar al sacerdote J. L. R. F. de abusos sexuales entre 1986 y 1987, cuando ella era menor de edad, según consta en la denuncia a la que ha tenido acceso este diario. Su caso demuestra cómo falla el sistema: si el delito está prescrito, aunque haya denuncia, ninguna autoridad judicial informa a la Iglesia y en este caso el sacerdote en cuestión sigue con su actividad.


J. L. R. F. aparece actualmente en la web del obispado de Oviedo en una parroquia asturiana, nombrado en 2019. Según la denuncia, abusó de la víctima en Villaviciosa en varias ocasiones en el domicilio familiar de esta y en un campamento de verano que organizaba la parroquia en Sabero, León. “Un día estábamos todos viendo una película en el piso de abajo y una compañera vino y me dijo: ‘J. L. quiere que subas’. Tuve que subir, me encerró en su habitación y abusó de mí por primera vez. De una forma brutal: porque yo era una niña de 11 años y no había visto un pene en mi vida. Me silenció, me hizo pasar a ese cuartucho poniéndose un dedo en los labios, diciendo con gestos: ‘esto es un secreto”, relata la víctima. Cree que el presunto abusador tendría unos 30 años.

Preguntada por ello, la diócesis de Oviedo no ha aclarado si este cura actualmente está en activo. Asegura que no tenían conocimiento de los hechos e invita a la víctima a ponerse en contacto con el obispado para poder investigarlo.

PD. EL PAÍS puso en marcha en 2018 una investigación de la pederastia en la Iglesia española y tiene una base de datos actualizada con todos los casos conocidos. Si conoce algún caso que no haya visto la luz, nos puede escribir a: abusos@elpais.es Si es un caso en América Latina, la dirección es: abusosamerica@elpais.es