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jueves, 10 de septiembre de 2026

I♥BERLIN

 

Maurizio Cattelan: Noche
Premio de la Galería Nacional 2026
El artista italiano Maurizio Cattelan es una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo y recibirá el Premio de la Galería Nacional en 2026.
La exposición está comisariada por Lisa Botti, conservadora de la Neue Nationalgalerie, junto con Klaus Biesenbach, director de la Neue Nationalgalerie.
Duración: del jueves 10 de septiembre de 2026 al domingo 7 de marzo de 2027.

El artista italiano Maurizio Cattelan es una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo y recibirá el Premio de la Galería Nacional en 2026.

Con "Night", la Neue Nationalgalerie presenta la primera gran exposición individual en Alemania del artista italiano Maurizio Cattelan. La muestra se enmarca dentro del Premio Nationalgalerie 2026, para el cual Cattelan fue seleccionado por un jurado internacional. Reúne importantes obras históricas de Cattelan y piezas nuevas en el emblemático edificio de Mies van der Rohe.

Desde principios de la década de 1990, Maurizio Cattelan (nacido en 1960 en Padua) ha marcado el discurso artístico internacional con obras que transitan entre la escultura, la instalación y la práctica conceptual, desafiando constantemente las interpretaciones convencionales. Su obra se caracteriza por un humor mordaz y una seriedad agridulce, combinando la provocación con una profunda reflexión sobre las estructuras sociales, políticas e históricas.


Obras emblemáticas como La Nona Ora (1999), una representación del Papa Juan Pablo II alcanzado por un meteorito, Him (2001) y una escultura animatrónica inspirada en el personaje principal de El tambor de hojalata de Günter Grass, ejemplifican la estrategia artística de Cattelan. Utiliza la conmoción, la irritación y la ambigüedad moral para plantear cuestiones centrales de nuestro tiempo: cuestiones de culpa y responsabilidad, poder e impotencia, memoria y trauma colectivo. Su práctica está impregnada de una estética de "existencialismo cómico": una fusión de humor y tragedia, ironía y profundidad que hace que sus obras sean a la vez accesibles e inquietantes. Sus obras nos invitan a comprender la historia no como una narrativa cerrada, sino como algo que debe ser constantemente renegociado: de forma crítica, provocadora y poética. Su cuestionamiento irónico de la autoridad y la "verdad" posee una urgencia contemporánea. En momentos en que las instituciones —museos, política, medios de comunicación— están redefiniendo su papel y credibilidad, se centra en las relaciones de poder dentro y fuera del sistema artístico, sin emitir juicios morales. Su arte abre espacios para la ambivalencia y se resiste a las posturas simplistas.


Sobre todo en el contexto alemán, donde las formas de conmemoración se están renegociando, la obra de Cattelan adquiere especial relevancia. Sus gestos icónicos, que oscilan entre la exageración, la ironía y el dolor, cuestionan los rituales de conmemoración y abren nuevas perspectivas en los debates sociales. En una época de creciente polarización política, su humor subversivo despliega un poder liberador: la provocación no se presenta aquí como cinismo, sino como una forma de resistencia y reflexión constructiva.


Con esta exposición, Maurizio Cattelan regresa a Berlín, donde en 2006, como cocurador de la 4ª Bienal de Berlín, contribuyó significativamente al posicionamiento internacional de la ciudad como centro de arte contemporáneo.


La Neue Nationalgalerie, con su emblemático edificio de Mies van der Rohe, ofrece un escenario ideal para esta exposición. Como espacio situado entre el modernismo y el presente, se convierte en una plataforma para la obra multifacética de Cattelan: un espejo, un comentario y una fuerza disruptiva de nuestro tiempo.



viernes, 4 de septiembre de 2026

HIRU EGUN BILBON. KRONICA BAT


Ya en casa. ¿No dicen que los de Bilbao nacen donde les da la gana? Pues eso…

Me gusta Bilbao; allí podría vivir feliz. Me bastaría un piso en Abando. Claro que, ya que estamos, estaría bien tener otro piso en Pangrati, Atenas. De esta manera estaría todo controlado.

Pero volvamos a la realidad, aunque soñar sea gratis. Regresamos de Bilbao anoche, a las tantas, y aunque el hotel estaba bien y todo eso, nunca se duerme como en casa -yo lo achaco a las almohadas-, de manera que he dormido algo más de lo normal y me siento ahora a trabajar. ¡Qué bien se está en casa!, afirmo, por mucho que a uno le guste viajar.

La disculpa de este corto viaje, uno de esos quenocuenta, era ir al Guggenheim a ver la exposición de Jasper Johns (Night Driver). Dicho y hecho. Nos quedamos en el mismo hotel de siempre, a tiro de piedra del museo, disfrutamos de la exposición y de sus fondos expuestos, a Serra, Igshaan Adams (Levantando el polvo: El archivo del cuerpo) y Ruth Asawa (Retrospectiva). También fuimos en un par de ocasiones al Azkuna Zentroa, a la exposición de Glenda León (A tree falls in the forest), y al cine: Palestine 36.

Mucha suerte con el tiempo: quizá un poco de calor ayer, un cielo azul perfecto para fotografiar la ciudad, navegar por la ría hasta el mar y pasear admirando la imponente arquitectura residencial. Abando animado a cualquier hora del día, el Casco Viejo repleto de turistas, pintxos ricos, ricos, cena en La Viña del Ensanche con su delicioso helado de queso de postre, cafés y hasta tiempo para hacer un par de compras, esto siempre al final de la lista de cosas que hacer durante un viaje.

Esta vez los vuelos cuadraron bien: llegamos al mediodía y volvimos por la noche, así que pudimos aprovechar más tiempo para desconectar antes de volver a la rutina.

En las fotos predomina el color del cielo, como verán. Una ciudad que puedes fotografiar siempre, no importa las veces que la hayas visitad. Disfrútenla también. Empiezo por las exposiciones y luego el resto en una segunda.






















Esta obra, Flags (1965), viene con instrucciones. Fíjate que la bandera superior tiene un pequeño punto blanco en el centro y la inferior uno negro. Bien. Observa detenidamente el punto blanco, unos 15 segundo y después baja la vista hasta el punto negro. Ya me dirás qué ves. 






































































Azkuna Zentroa ↓