Mostrando entradas con la etiqueta VÍDEOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta VÍDEOS. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de septiembre de 2026

TRES DE PERROS-1. ÓSCAR


‘Los perros tienen superpoderes y secretos’, dice el autor de una nueva novela
Impulsado por un vínculo profundo con su perro, Paul Yoon escribió ‘Etna’, un libro ambientado en tiempos de guerra y contado desde la perspectiva de un animal.
The New York Times. Pamela Newton, visuals Erick Tanner. 05.08.2026

Oscar, un adorable labrador mestizo de unos 32 kilos, de andar parsimonioso y vecino del valle del Hudson, está saboreando un inesperado momento de fama literaria. En marzo, fue el protagonista de un conmovedor tributo en la colección de ensayos The Best Dog in the World. Ahora es la inspiración de una nueva novela, Etna, que Scribner publica esta semana.

Pero Oscar está demasiado ocupado tratando de sacarle premios, paseos y caricias en la panza al escritor Paul Yoon, el responsable tanto del ensayo como del libro, como para darse cuenta.

Etna, la sexta obra de ficción de Yoon, trata sobre un perro de combate que intenta volver a casa después de una guerra devastadora, y la historia está contada en primera persona desde la perspectiva del perro. Aunque el personaje canino no es Oscar propiamente dicho, su espíritu anima el libro.

“Me enamoré de un perro”, me dijo Yoon en un elegante café en la calle principal de Hudson, Nueva York, cuando le pregunté por qué decidió escribir esta novela. “Me enamoré de Oscar”.

Después de años de lo que parecía una comunicación telepática entre ellos, con sus sincronías y sus limitaciones, Yoon empezó a preguntarse cómo se veía el mundo a través de los ojos de Oscar. “Parte de comenzar Etna fue que estaba imaginando su voz”, dijo. “Nos imagino hablando, y él me está contando una historia”.

La historia que surgió es desgarradora y tierna, plasmada en la prosa austera y lírica de Yoon. Etna, un pastor mestizo, es arrancado de cachorro de su hogar en una granja cerca del mar —ni el país ni la guerra se nombran— y entrenado para el combate, donde aprende a matar en defensa propia y a proteger ferozmente a su manada. Después de la guerra, emprende una aventura con tintes odiseicos: obstáculos peligrosos, personajes misteriosos y violencia imprevista que recae sobre sus seres queridos.

Al igual que sus mejores predecesores literarios que han escrito desde la perspectiva de un perro —Virginia Woolf (Flush. Biografía de un perro), John Berger (King. Una historia de la calle), Jack London (El llamado de la selva)— Yoon lo logra sin ser empalagoso ni condescendiente. Esto es gracias a la sabiduría silenciosa de Etna y al retrato vívido e implacable de Yoon de la ruina que deja la guerra.

Ayuda que Etna pueda entender todo lo que dice la gente a su alrededor. Esta fue en parte una decisión práctica, como explica Yoon: “Quería crear un puente para que el lector experimentara este mundo y este viaje”. Pero, agregó: “Creo profundamente que los perros tienen superpoderes y secretos”.


La guerra es el tema que une casi todos los escritos de Yoon. Le fascina especialmente la resistencia frente al gran sufrimiento: “¿Cómo no rendirse? ¿Cómo encontramos pequeños espacios de alegría y optimismo? ¿Y cómo sanamos y nos unimos?”.

El propio Yoon no ha vivido en carne propia el tipo de guerras devastadoras de naciones sobre las que escribe. Creció en la zona de Nueva York, sobre todo en Poughkeepsie, con un padre ginecobstetra y una madre ama de casa, y estudió en la prestigiosa academia Phillips Exeter.

Pero las historias de guerra dominaron su infancia. Sus abuelos paternos, cristianos que vivían en Corea del Norte, escaparon de la persecución religiosa huyendo a Corea del Sur a principios de la década de 1950, con su joven padre a cuestas. Ambos padres crecieron con el caótico telón de fondo de la guerra de Corea y sus secuelas. Inmigraron por separado a Estados Unidos como adultos y se conocieron en la ciudad de Nueva York a finales de la década de 1970.

“Mientras crecía, era consciente de que era una persona de color en un mundo muy blanco, pero había una sensación aún más fuerte de ser diferente porque no tenía ninguna conexión con miembros de mi propia familia”, dijo Yoon. Su obra representa una oportunidad de conversar con esos parientes inasibles, una conversación que ahora ha ampliado para incluir a su mascota, a quien tampoco puede conocer del todo.

Yoon vive con Oscar y su esposa, la escritora Laura van den Berg, en una casa centenaria en una calle arbolada de Hudson, a unas dos horas río arriba desde Nueva York. Desde afuera, la casa parece angosta, con una puerta principal que está un poco ladeada. Por dentro, es amplia y acogedora, pese a —o quizás debido a— las numerosas adaptaciones hechas para Oscar, de 12 años, entre ellas una cama ortopédica y varios tapetes de yoga colocados para evitar que resbale.

Mientras los tres conversábamos, Yoon y van den Berg le daban a Oscar pequeños trocitos de queso, y él se mantuvo casi todo el tiempo absorto, salvo por el momento en que se acercó y lamió mi libreta con su enorme lengua. (El día anterior, su cumpleaños, lo consintieron con un pastel casero de calabaza y mantequilla de maní).

Yoon y van den Berg se conocieron en la Bread Loaf Writer’s Conference en Vermont en 2004, cuando tenían poco más de veinte años. Ahora cada uno tiene ya varias obras de ficción y una serie de premios literarios en su haber, incluidas las becas Guggenheim y el Story Prize de 2023 por The Hive and the Honey de Yoon.

Ambos han conseguido también codiciados puestos como profesores universitarios: él en Williams College y ella en la Universidad de Harvard. Se trasladan desde Hudson hasta sus respectivos trabajos, y se turnan para llevar a Oscar con ellos.

Han construido una vida en la que se mueven en esferas literarias paralelas, comprometidos con hacer buen trabajo mientras se sirven mutuamente como sus primeros y mejores lectores.

“Con los comentarios de Laura, hay mucho lenguaje abreviado”, dijo Yoon. “Puede ser muy eficiente porque lleva mucho tiempo leyendo lo que escribo”. De su marido, van den Berg dijo: “Es un crítico increíblemente riguroso, pero siempre lo transmite con muchísima delicadeza”.


Aunque su escritura es muy diferente —van den Berg describió la suya como “especulativa y que altera la realidad”— han ejercido una influencia sutil el uno sobre el otro a lo largo de los años, y ahora pueden estar llegando a un punto de convergencia.

La próxima novela de van den Berg es la más realista hasta la fecha, y Yoon experimenta con la fantasía por primera vez en Etna, no solo adentrándose en la mente de un perro, sino también en algunos elementos de un mundo casi futurista. “Parte de eso fue pensar en el trabajo de Laura”, dijo, y decidir: “Yo también tengo el valor de intentar esto”.

La obra de Yoon ha sido respetada en la industria desde hace tiempo, pero Etna ha generado más expectación que cualquiera de sus libros anteriores. La novelista Lauren Groff, una amiga cercana, cree que es su mejor libro hasta ahora.

“Hay algo en los perros —su lealtad, su generosidad, su constancia— que se convierte en un punto de partida para este comentario sobre la violencia real del mundo humano”, dijo. “Y, por supuesto, su prosa es exquisita”.

A Yoon le complace el entusiasmo que está generando Etna, pero lo atribuye, con su característica humildad, a su público.

“Somos muchos los que amamos a nuestros perros, y creo que a la gente le entusiasma leer una novela desde la perspectiva de un perro”, dijo. “De verdad queremos estar en conversación con nuestros animales. Queremos seguir sintiendo ese vínculo”.

Van den Berg ofrece otra interpretación: “Cuando un escritor hace algo en lo que es más él mismo, pero lo está haciendo de una manera que no había hecho antes, eso es magia”.

KF

 

♫
Van Morrison, *Brand new day.

lunes, 21 de septiembre de 2026

3 LIBROS Y UN ADAGIETTO


En febrero de 2021, Chloe Dalton pasaba el confinamiento en la campiña inglesa cuando se encontró por casualidad una liebre recién nacida –un lebrato– en medio de un camino. Temiendo que no sobreviviera, decidió llevársela a casa con la intención de liberarla en cuanto hubiera crecido. Lo que no imaginaba era lo difícil que resulta criar una liebre salvaje, ya que muchas mueren en cautividad por estrés o inanición; sin embargo, tras varios tanteos y tropiezos, logró sacarla adelante.


Impresionante fresco del submundo del Madrid de fines del siglo XIX, "Misericordia" (1897) cuenta con algunos de los más logrados personajes de la amplia galería que alumbró a lo largo de toda su obra Benito Pérez Galdós (1843-1920), tales como Benina, emblema de la caridad, y el misterioso mendigo Mordejai. Ambientada en un universo marginal trazado con mano maestra, fantasía y verdad, naturalismo y lirismo se funden en esta obra impregnada de la inquietud por la espiritualidad y sus diversas manifestaciones que caracterizó la última etapa de su creación novelesca.


Propio de las mujeres de las novelas de Galdós es que su relación con los demás personajes esté mediatizada por el dinero. "La de Bringas" (1884) no es sólo una novela de "apariencias", del "quiero y no puedo", sino un testimonio que descubre y revela el verdadero motor del comportamiento social de su época.
♫
Mahler, *Sinfonía nº5 (Adagietto).

UNO MÁS, YA UNO MENOS


Esta mañana he visto a unos fraggles, tienen que creerme. Hoy atrasé mi hora en el gimnasio, esa que usa el modelo de CK que llevo dentro para intentar salir de mi cuerpo, y a las 8:56am estaba en la puerta de Mercadona junto a un grupito de personas que, como yo, querían entrar al súper desde que abrieran a las 9. Pues bien, nada más abrir la puerta me crucé con una pareja que tenía ya el carrito lleno dirigiéndose a una de las cajas. ¿Qué pueden ser sino fraggles que viven detrás de las paredes dentro del supermercado?
Amigos en casa el sábado y anoche concierto de "Aterciopelados" en el Teatro Víctor Jara de Vecindario, un fin de semana muy animado, como verán.
Hoy ya lunes, mañana otoño, empieza otra semana.

Aterciopelados, *Baracunata (La motoneta).
*Bolero falaz.

sábado, 19 de septiembre de 2026

SHAKIRA

Sábado, hoy invitados en casa. En pie desde hace un rato, me tomo un café después de estas notas y empiezo a prepararlo todo. Bueno, todo, será algo sencillo y frugal, lo de menos es la comida, lo demás es la compañía, siempre.
Después de dos días fuera, donde he tenido dos de cal y una de arena, cansado, llegué anoche y dormí más o menos, algo desestabilizado. Hoy se prevé un día de catarsis y esto no tiene premio; es de bien nacido ser agradecido y al enemigo ni agua. Parece que el paso siguiente es el olvido, como la distancia.
Leo el periódico antes de hacer otras cosas, sin café, medio despierto, junto a un par de whatsaaps pendientes de anoche. Todo bien, la vida sigue y yo también, a pesar de los pesares y la mala gente, mala de verdad.
Sé que hoy todo es marketing, que compramos lo que nos dicen, lo que ellos quieren, aunque uno intente resistirse. Lo sé. Pero si he logrado no sucumbir al absoluto embrujo de Rosalía tampoco lo hago con Shakira y todo lo que rodea a sus conciertos en España. La verdad es que no me interesan nada, menos que nada. Leo el fervor, las noticias en las primeras páginas de la prensa, esta gira suya, y me siento cual Boyero ente una peli mediocre (mira que yo creo disfrutar más de todo que él), apático, aburrido. Me ocurrió con Bad Bunny, aunque aquél se movía con aires políticos y el morbo pudo más, con esta señora no se mueve nada alrededor, al menos es lo que yo percibo.
La gira de Shakira no me toca dentro ni fuera, los avances de T que han acabado con "asumir el control permanente" de la seguridad de Groenlandia sí. ¡Quién sabe lo que esto significa y qué va a ser lo siguiente! 
Ay si la pobre Doris Day levantara la cabeza, ni ella sabría qué cantar...

Doris Day, *Qué será, será.

martes, 15 de septiembre de 2026

VIVALDI PARA EL MARTES

Vivaldi, *Concerto for Strings in G Major "Alla Rustica". 

MISOCIO MUERTO

Yo tenía un socio que, al empezar a dolerle el pecho, fue a ver a un amigo homeópata. Este le dijo: "Eso son gases" y le recetó Aerored. A los seis meses descansaba bajo tierra; mi amigo, no el suyo.

domingo, 6 de septiembre de 2026

CUANDO NO LO PERCIBIMOS COMO DOMINACIÓN

Mahler, Sinfonía nº5. *Adagietto.

Los domingos son día que, junto a los lunes, ocupan los últimos lugares de favoritos entre los demás de la semana, quizá porque antecede al lunes, el más odiado sin duda. Pero los domingos tienen algo más, se puede disfrutar de los excelentes artículos que nos ofrecen los periódicos; yo he empezado por leer tres estupendos, dos de Rosa Montero y un tercero de Elvira Lindo, que subiré después al blog.
Durante nuestro último viaje a Bilbao nos cruzamos por la calle con una de esas personas invisibles, un homeless, enfundado en cartones y mantas sucias que dormía "plácidamente" ajeno a nuestra cercanía. Esta imagen, que me evoca una tristeza absoluta porque ¿quién me asegura que alguien a quien quiero o yo mismo no podría acabar así? y a la que le pongo en mi cabeza el fondo musical de los adagios de Barber y Mahler, me recuerda de sopetón lo injusto que es el mundo que habitamos. Tan inextricable es este asunto que imagino que, al dejar atrás al mendigo, nuestra cabeza lo olvida -en la manera de lo posible- y a otra cosa mariposa. 

Nosotros, pobres diablos, españolitos todos, que separamos las basuras, vemos cómo la clase dominante vuela en aviones privados u organiza fiestones que deben hacer saltar las alarmas si éstas existieran para medir la huella de carbono.

Nosotros, que damos limosna cuando nos parten el corazón por la calle, vemos atónitos estas campañas antiaborto que nada dicen sobre qué ocurrirá con tanto niño nacido y no querido, con esa madre sin economía. El después no importa, sólo mantener la conciencia "tranquila", que igual grita ¡no al aborto! que clama por salir a cazar inmigrantes. La misma, sí, aunque cueste creerlo.

¿Alguien duda de la inteligencia de El Sistema? Nuestra sociedad ofrece libertades reales y, al mismo tiempo, produce formas de dominación que hacen que los individuos, nosotros, deseemos precisamente aquello que contribuye a mantener esa dominación. Si vemos de manera tan clara que el capitalismo explota a los trabajadores, también nosotros, ¿cómo es que las sociedades avanzadas no se revelan e incluso llegan a apoyar al sistema que los oprime? La cosa podría ser fácil de entender, aunque hablar de fácil... no sé yo. La sociedad nos ofrece consumo, entretenimiento, comodidad, tecnología, ocio, elección y libertad. Vale, hasta ahí todos de acuerdo. Pero, ¿qué precio pagamos por todo esto?: el individuo se adapta al sistema y deja de cuestionarlo. Estas falsas necesidades "nos hacen libre", o eso pensamos. ¿Somos realmente libres cuando existen ancianos viviendo en la calle? El sistema económico produce necesidades que experimentamos como propias, aunque contribuyan a mantenerlo integrado en el propio sistema.

Ya no vemos la dominación como algo tradicional, no nos enfrentamos a la orden "Haz esto porque te obligo", no. Ahora tenemos el moderno y actual "Haz  lo que quieras", de manera que, como podemos elegir, igualmente experimentamos una conducta absolutamente libre, llegando a preguntarnos ¿es libertad elegir entre infinitas opciones previamente producidas por el propio sistema? 

Bucear en la filosofía de la Escuela de Frankfurt es apasionante, pero no quisiera estropearles este día de asueto que comienza. Una sociedad puede ser formalmente libre y, sin embargo, contener individuos profundamente alienados; la dominación más eficaz sería aquella que no se percibe como dominación.

Barber, *Adagio for strings.

sábado, 5 de septiembre de 2026

¿Y SI VUELVEN A GOBERNAR ELLOS?


Música de nuevo. Hoy, Beethoven para empezar: esta, en un lado de la balanza; la política, en el otro.

Esta mañana, tras el parón de la hora correspondiente por aquello de tomar hierro en ayunas, me senté a leer el periódico. Ya a esas horas de la mañana, uno es capaz de ponerse de mal humor con las noticias. Leí un interesante y ¿profético? artículo con el título «Deutschland 2033» y, al comprobar las similitudes con lo acontecido en Europa en el siglo pasado —cámbiese la palabra «judío» por «inmigrante»—, me quedé preocupado.

En España, donde no tuvimos un pasado nazi, pero sí a Franco, nos encontramos con un panorama parecido, la conspiración comunista judeomasónica ha dado paso a las hordas invasoras —emigrantes, igualmente—, donde el miedo al que viene de fuera ha instalado el relato del odio allá donde mires; un relato basado en innumerables mentiras y bulos que pintan un final de legislatura terrible. No sé cómo Pedro Sánchez aguanta el embate, o mejor dicho, los embates.

Parecería que la opinión pública se decanta por el derrotismo y da como ganador al PP y a Feijóo —ejemplo patrio de gran estadista y orador—, de manera que el futuro se considera escrito, aunque personalmente no pueda entender cómo un país puede llegar a votar a un partido y/o ideología que en estos últimos años ha votado NO a todo:

NO al divorcio.

NO al matrimonio igualitario.

NO al aborto.

NO a la ley de dependencia.

NO a la ley de igualdad.

NO a la eutanasia.

NO a la reforma laboral.

NO a la subida del SMI.

NO a la subida de las pensiones.

Podríamos decir que España se ha vuelto un país masoquista sin ánimo de equivocarnos.

♫
Bruch, *Concierto para violín nº1.
▬

‘Deutschland 2033’: el libro que imagina cómo sería una Alemania gobernada por la ultraderecha
El periodista Justus Bender publica un análisis de un hipotético futuro gobierno de la formación ultra Alternativa para Alemania (AfD), basado en lo que ya está ocurriendo en el país.
Andreu Jerez Ríos. Berlín, 4 de septiembre de 2026 22:45 h

Alternativa para Alemania (AfD) ha ganado las elecciones federales con un 36% de los votos. La ultraderecha es, con mucha diferencia, el partido más votado del país. La formación, fundada en 2013 al calor de la crisis de deuda en la Eurozona, no tiene suficientes escaños para gobernar en solitario, pero se ha convertido en imprescindible para formar un ejecutivo en la mayor economía europea.

Los conservadores de la CDU-CSU están en segundo lugar, pero muy lejos de AfD. Los democristianos, en estado de shock, hacen frente a un dilema: probar un inverosímil gobierno cuatripartito con socialdemócratas, verdes y poscomunistas (la prensa bautiza la fórmula como Coalición Zimbabue-Ghana por la cantidad de colores de los cuatro partidos involucrados) o abrirse a negociar con la ultraderecha una coalición gobernante con una cómoda mayoría parlamentaria. La democracia cristiana alemana está entre la espada y la pared.

La segunda opción tiene además un serio inconveniente: como partido más votado, AfD tiene derecho a exigir que su candidata, Alice Weidel, se convierta en la futura canciller federal. Weidel lo pone además más difícil, exigiendo a los conservadores “una disculpa pública al pueblo alemán” por haber dejado entrar solicitantes de asilo e inmigrantes al país. La ultraderecha se siente más cerca que nunca de su objetivo real: destruir la democracia cristiana, alcanzar la hegemonía política, tener la mayoría absoluta para gobernar en solitario y transformar a su gusto el Estado alemán.

Tras días de debates internos en la cúpula de la CDU-CSU, el presidente del partido y candidato a canciller democristiano, Jens Spahn, toma finalmente la decisión de tumbar lo que queda del cordón sanitario y acepta unas negociaciones con una ultraderecha considerada por los servicios de Inteligencia del país como parcialmente de extrema derecha —por consiguiente, una amenaza para el orden constitucional—.

Las negociaciones van más rápido de lo esperado. En pocas semanas, los partidos se ponen de acuerdo y Weidel es elegida canciller por el Bundestag con los votos de su partido y de los conservadores.

La ultraderecha alemana no pierde tiempo. Desde el minuto uno, comienza a aplicar algunas de sus grandes promesas electorales: deportaciones masivas de solicitantes de asilo, sin esperar a que los tribunales fallen si son legales; prisión para las personas sin permiso de permanencia; retirada de la ciudadanía alemana a personas con raíces extranjeras; reforma del código penal, que incluye el delito de “difusión de noticias falsas”; encarcelamiento de periodistas y registros de medios críticos y recortes draconianos en la radio y la televisión públicas; una reforma constitucional que establece que la cultura alemana debe prevalecer sobre el resto y que Alemania es un país cristiano.
“Un escenario”

Los párrafos anteriores resumen la Alemania que Justus Bender se imagina en 2033. El periodista político del diario liberal-conservador Frankfurter Allgemeiner Zeitungensaya ese hipotético futuro en su recién publicado Deutschland 2033. Ein Szenario. ('Alemania 2033. Un escenario'). “El libro es un análisis, porque la trama ficticia solo sirve para ilustrar una idea”, explica el autor a elDiario.es.

Deutschland 2033 no es una novela, sino un ensayo sobre cómo lo que hoy está ocurriendo en Alemania puede influir en el futuro próximo del país. Que un periodista de uno de los diarios más leídos del país haya elegido 2033 —es decir, un siglo después de la toma del poder por parte de Adolf Hitler— indica el clima político en un país que durante décadas se creyó inmune al ascenso electoral de cualquier formación situada a la derecha de la democracia cristiana.

La historia no se repite y la República Federal de Alemania no es la República de Weimar. Sin embargo, el acompasamiento de determinadas dinámicas de los años 20 y 30 del siglo XX con lo que hoy ocurre en Alemania ha llevado a Bender a escribir un libro cuyo título es una provocación y una advertencia.

“El título es, por supuesto, provocador”, dice Bender. “Se trata claramente de una alusión a 1933, a la toma del poder por parte de los nacionalsocialistas. Y lo he elegido por una sencilla razón: llevo 13 años informando sobre AfD y conozco muy bien el partido. Y cada vez que leo informaciones de los años 30 –artículos de periódicos, por ejemplo, o diarios personales–, me doy cuenta de que el tono era muy similar. Es decir, la forma en que los nazis se reían de sus críticos, diciendo: '¿Cómo pueden insinuar que queremos hacer algo ilegal? No crean las mentiras de la prensa liberal mentirosa”.

Precisamente así reaccionan hoy así los líderes de Alternativa para Alemania cuando se les acusa de querer establecer una ciudadanía con criterios étnicos o aplicar su plan de “remigración” para deportar a millones de personas que han llegado al país en la pasada década.
La Hungría de Orbán como modelo

Alemania no está tan lejos del escenario que dibuja Justus Bender en su Deutschland 2033. Basta con echar un vistazo a las proyecciones electorales. Todas las encuestas sitúan a la ultraderecha entre el 27 y el 29% de intención de voto, más de seis puntos por delante de los conservadores de la CDU-CSU y muy lejos del resto de partidos.

No estamos ante la fotografía de un momento concreto, sino de una tendencia que se viene consolidando desde hace meses. AfD ha roto un dique y apunta a ser la fuerza más votada no sólo en el este del país, considerado hasta ahora su gran bastión, sino en el resto de Alemania. La ultraderecha acaricia el umbral del 30%.

Es la coyuntura en la que Bender ha escrito un libro en el que imagina cómo sería una Alemania con un gobierno liderado por la ultraderecha. “Es, sobre todo, un país en el que se ha roto algo muy fundamental”, explica el autor. “En la esfera pública, en la cultura del discurso público, ya no existe la responsabilidad. Es decir, ya no funciona como antes: que un político se contradiga a sí mismo o cometa un error y, a raíz de ello, surja una presión que le obligue a rectificar. Simplemente, en este país todo es posible y, en este clima, un gobierno de AfD puede, por supuesto, imponer muchísimas cosas”.

En Alemania, incluso en parte de la izquierda, se está imponiendo una opción ante el avance de la ultraderecha: dejar que gobierne con la esperanza de que fracase y decepcione al electorado. Una posición que parece más alimentada por la impotencia que por argumentos racionales.

“He oído muchas veces a gente decir: '¿Qué puede pasar de malo? O bien gobiernan correctamente o, si hacen algo ilegal, los tribunales los detendrán'”, reflexiona en voz alta Bender, quien advierte acto seguido: “He escrito este libro como respuesta, porque quería demostrar que no es tan sencillo y que un gobierno tiene un poder enorme y puede hacer muchas cosas sin que nadie lo detenga”.

¿Y qué podría cambiar AfD sin grandes obstáculos? “Lo que podríamos esperar de una Alemania gobernada por AfD no sería el Cuarto Reich –es decir, la continuación del nacionalsocialismo–, sino más bien algo parecido a la Hungría de Víktor Orbán, a su democracia iliberal. Creo que Alemania no dejaría de ser democrática porque habría elecciones, pero las instituciones liberales, la prensa libre, la formación de la opinión pública y la igualdad de los ciudadanos independientemente de su origen étnico se verían amenazadas”.

La primera piedra de esa hipotética futura Alemania pueden ser las elecciones regionales en Sajonia-Anhalt del próximo domingo. AfD roza la mayoría absoluta en las encuestas de esa región del este de Alemania. Su candidato, Ulrich Siegmund, podría convertirse en el primer ministro regional de la ultraderecha y Sajonia-Anhalt, una especie de laboratorio de pruebas para la Alemania que sueña AfD.

viernes, 4 de septiembre de 2026

HIRU EGUN BILBON. KRONICA BAT


Ya en casa. ¿No dicen que los de Bilbao nacen donde les da la gana? Pues eso…

Me gusta Bilbao; allí podría vivir feliz. Me bastaría un piso en Abando. Claro que, ya que estamos, estaría bien tener otro piso en Pangrati, Atenas. De esta manera estaría todo controlado.

Pero volvamos a la realidad, aunque soñar sea gratis. Regresamos de Bilbao anoche, a las tantas, y aunque el hotel estaba bien y todo eso, nunca se duerme como en casa -yo lo achaco a las almohadas-, de manera que he dormido algo más de lo normal y me siento ahora a trabajar. ¡Qué bien se está en casa!, afirmo, por mucho que a uno le guste viajar.

La disculpa de este corto viaje, uno de esos quenocuenta, era ir al Guggenheim a ver la exposición de Jasper Johns (Night Driver). Dicho y hecho. Nos quedamos en el mismo hotel de siempre, a tiro de piedra del museo, disfrutamos de la exposición y de sus fondos expuestos, a Serra, Igshaan Adams (Levantando el polvo: El archivo del cuerpo) y Ruth Asawa (Retrospectiva). También fuimos en un par de ocasiones al Azkuna Zentroa, a la exposición de Glenda León (A tree falls in the forest), y al cine: Palestine 36.

Mucha suerte con el tiempo: quizá un poco de calor ayer, un cielo azul perfecto para fotografiar la ciudad, navegar por la ría hasta el mar y pasear admirando la imponente arquitectura residencial. Abando animado a cualquier hora del día, el Casco Viejo repleto de turistas, pintxos ricos, ricos, cena en La Viña del Ensanche con su delicioso helado de queso de postre, cafés y hasta tiempo para hacer un par de compras, esto siempre al final de la lista de cosas que hacer durante un viaje.

Esta vez los vuelos cuadraron bien: llegamos al mediodía y volvimos por la noche, así que pudimos aprovechar más tiempo para desconectar antes de volver a la rutina.

En las fotos predomina el color del cielo, como verán. Una ciudad que puedes fotografiar siempre, no importa las veces que la hayas visitad. Disfrútenla también. Empiezo por las exposiciones y luego el resto en una segunda.






















Esta obra, Flags (1965), viene con instrucciones. Fíjate que la bandera superior tiene un pequeño punto blanco en el centro y la inferior uno negro. Bien. Observa detenidamente el punto blanco, unos 15 segundo y después baja la vista hasta el punto negro. Ya me dirás qué ves. 






































































Azkuna Zentroa ↓