Almuerzo en Aguadara; buena comida y mejor compañía.
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sábado, 26 de septiembre de 2026
jueves, 24 de septiembre de 2026
DIES LOVIS
Salgo del gimnasio a las 8 y me siento a desayunar y continuar con mi rito mañanero: "El Conde de Montecristo" en el atril. Hoy el abate Faria le da a Edmundo una interesante clase de historia con el papa Alejandro VI, su hijo César Borgia y el último de los príncipes Spada como protagonistas.
Se va la semana, tan rauda como inexorablemente.
"Spada conocía la costumbre de las invitaciones. Desde que el cristianismo, eminentemente civilizador, había llevado sus progresos a Roma, no llegaba un centurión de parte del tirano a decirle a uno: «César quiere que mueras», sino un legado a latere, que venía de parte del papa a decirle a uno con una sonrisa en los labios: «Su Santidad desea que almuerce con él.»"
miércoles, 23 de septiembre de 2026
DE ARQUITECTOS
Terminé anoche de montar un proyecto y ahora estoy pendiente de una llamada y, después, quiero empezar con otra memoria pendiente. La burocracia es ya el corazón de la arquitectura, quién lo iba a decir.
Es consultar un proyecto del sigo pasado para entender cómo un proyecto se dirige en la obra, por mucho papeleo que exijan. Antes servían unos pocos planos y el buen hacer del arquitecto para llevar a cabo lo allí dibujado; hoy presentas planos y plenos y memorias de 500 páginas que, por supuesto, nadie lee. Esto en en España, donde trabajo, no sé cómo será en otros países.
Me cuesta pensar en que ahora, si conocen el devenir de nuestra profesión, alguien estudie la carrera de arquitecto con verdadera vocación. Pobres diablos.
martes, 22 de septiembre de 2026
ASÍ SE VEN LOS PIJOS DESDE EEUU (II)
Impresionado aún con el artículo sobre cómo ven desde Estados Unidos a los "conservadores adinerados" en España, me fijo mucho en las fotos que lo ilustran, para darme cuenta de que, si bien parece mucha juventud, en la primera foto se ven cuatro gatos en las gradas, prueba fehaciente de que a las corridas de toros cada vez acude menos gente. ¡Olé!
CONVERSANDO CON EL ABATE FARIA
-¡Oh, Dios mío, Dios mío! -exclamó-. Te había rogado tanto, que esperaba me hubieras escuchado. ¡Dios mío! Después de haberme quitado la libertad de la vida, ¡Dios mío!, después de haberme quitado la tranquilidad de la muerte, ¡Dios mío!, que me trajiste al mundo, ten piedad de mí, ¡Dios mío!, y no me dejes morir en la desesperación.-¿Quién habla de Dios y de desesperación al mismo tiempo? -dijo una voz que parecía salir bajo tierra y que, amortiguada por el espesor de la pared, llegaba al joven con acento sepulcral.
"El Conde de Montecristo", Alejandro Dumas.
Llego a casa y desayuno un café con una tostada de salmón mientras leo, en el atril regalo de M, "El Conde de Montecristo", una joya absoluta, antes de sumergirme en la terminación de un proyecto que está a punto de caramelo.
En el gimnasio, ya en la cinta, lo que supone el final de mi mañanera jornada deportiva, escucho la conversación de dos mujeres de entre 30 y 40 años (siempre he sido malísimo para saber la edad de la gente), en perfecto estado físico ambas, cuando una le dice a la amiga: "yo es que me dejado ir un poco, ¿recuerdas cómo era mi barriga cuando nos conocimos?". Sin tener que mirarla pues la conozco de hace varios meses, recordé su barriga y me vino a la cabeza la película "La muerte os sienta tan bien". Les aseguro que esta chica no sólo no tiene grasa alguna, ni por supuesto barriga, sino que si existe un baremo el de ella debe ser negativo. A partir de mañana intentaré no coincidir cerca de ella mientras hago mi rutina, me daría vergüenza.
¡Desayuno, listos, ya!. Ordeno un poco la mesa, coloco una foto en el escáner y me encuentro entre los papeles una postal gigante que me regalaron mis amigos cuando me fui del Ayuntamiento, qué buen recuerdo. Ayuda. Lo escrito en el interior lo dejo para mí, si no les importa.
lunes, 21 de septiembre de 2026
3 LIBROS Y UN ADAGIETTO (II)
Que sean 4 pues.
Después de leer el artículo "Defensa a ultranza, salvo alguna cosa" de Íñigo Domínguez, me quedé intrigado por si había leído el libro de Roth que nombraba, "Operación Shylock". Sí y no, lo tenía en la biblioteca pero no lo había leído, o al menos creo que no, así que lo he puesto en la pequeña mesa redonda junto al sillón donde leo; ya me llama para que empiece.
En este libro, diabólicamente imaginativo, que podría -o no- ser una novela, Philip Roth conoce a un hombre que podría -o no- ser Philip Roth. Porque alguien con ese nombre ha estado viajando por Israel, haciendo propaganda del Diasporismo, una insólita doctrina que pregona la necesidad de un nuevo éxodo, pero en dirección contraria. Roth intenta detenerle, incluso si esto significa hacerse pasar por su propio «doble».
Con un agudísimo suspense, una irreverente especulación filosófica y una serie de personajes que incluyen a agentes de inteligencia israelíes, exiliados palestinos, criminales de guerra y un miembro de una organización llamada Antisemitas Anónimos, Operación Shylock es un acertado juego entre realidad y ficción.
UNO MÁS, YA UNO MENOS
Esta mañana he visto a unos fraggles, tienen que creerme. Hoy atrasé mi hora en el gimnasio, esa que usa el modelo de CK que llevo dentro para intentar salir de mi cuerpo, y a las 8:56am estaba en la puerta de Mercadona junto a un grupito de personas que, como yo, querían entrar al súper desde que abrieran a las 9. Pues bien, nada más abrir la puerta me crucé con una pareja que tenía ya el carrito lleno dirigiéndose a una de las cajas. ¿Qué pueden ser sino fraggles que viven detrás de las paredes dentro del supermercado?
Amigos en casa el sábado y anoche concierto de "Aterciopelados" en el Teatro Víctor Jara de Vecindario, un fin de semana muy animado, como verán.
Hoy ya lunes, mañana otoño, empieza otra semana.
Aterciopelados, *Baracunata (La motoneta).
*Bolero falaz.
domingo, 20 de septiembre de 2026
GANDO Y LAS MOTOS
El humano tiene la particularidad de crear problemas donde no los hay sin necesidad ninguna. Como en este caso en Gando, el aeropuerto de Gran Canaria, donde existe una zona sin uso, junto a la entrada del rent a car, que se utiliza desde hace años como aparcamiento de motos: fácil acceso, sin perjudicar el tráfico, fuera de la terminal de salidas/ entradas, donde aparcan sus motos trabajadores y viajeros. Estos últimos días me encuentro la zona semi vallada y dos señales de prohibido parar y estacionar, lo que generado una tercera fila interior y central que prácticamente impide la salida y entrada de las motos que aparcan en los laterales. Yo me encontré este panorama el viernes al llegar de viaje y menos mal que la moto estaba aparcada mirando hacia afuera, de manera que pude sacarla del recinto subiéndome perpendicularmente a la acera. Esta semana he de volver a viajar pero ya no iré en moto, lo que supone más tráfico, un coche más en la terminal y más contaminación.
Yo me pregunto a quién o a qué beneficia esta medida tan drástica. No creo que sea al parking de AENA, donde hay que pagar, porque las motos ocuparían plazas de coches entrando y saliendo saltándose la barrera. Un premio a la mente brillante que de nuevo inventa un problema donde todo fluía.
PEQUEÑOS PLACERES DE LA VIDA
Se dice que no están todos los que son, pero sí todos los que están, ¿no es así? De esta manera me sentía ayer en casa, con parte de mis amigos de Tenerife aquí con nosotros. Eché de menos a los que no estaban, a Inma y los del 63, ¿cómo no iba a hacerlo? Si 63 son muchos, ¿quién puede presumir de pasar 57 años juntos? Aperitivo, japonés, tarta de gofio y corto paseo por la playa como despedida. Y un hasta luego final, muy agradecido, además, por los regalos recibidos y por cantarme, que a uno no le pasa esto todos los días.
Domingo. Hace calor, como decía, pero así y todo he abierto la ventana del salón completamente, mosquitera colocada como dios manda, a ver si esto se ventila un poco antes de cerrarla para los estertores del verano no se metan y lo caldeen todo.
Buscaba información sobre mis próximas citas aquí y allá, billetes de avión y anulación de una cita telefónica con la médico de cabecera, pero con esto último no ha habido suerte, lo intentaré arreglar vía telefónica.
10:03h, llamo al SCS a través del 112, la persona que me atiende tras la grabación me felicita al darle mis datos y me cancela la cita. Otra cosa hecha.
Casa recogida, café ingerido, de hecho dos cafés, me espera toda una mañana de lectura, primero la parte deprimente, los periódicos, después el placer, la literatura; camino malo, ándalo pronto. Puede que también me decante por empezar a ver la nueva temporada de una serie muy entretenida, Fauda.
Pues lo dicho, gracias a todos y feliz domingo.
sábado, 19 de septiembre de 2026
SHAKIRA
Sábado, hoy invitados en casa. En pie desde hace un rato, me tomo un café después de estas notas y empiezo a prepararlo todo. Bueno, todo, será algo sencillo y frugal, lo de menos es la comida, lo demás es la compañía, siempre.
Después de dos días fuera, donde he tenido dos de cal y una de arena, cansado, llegué anoche y dormí más o menos, algo desestabilizado. Hoy se prevé un día de catarsis y esto no tiene premio; es de bien nacido ser agradecido y al enemigo ni agua. Parece que el paso siguiente es el olvido, como la distancia.
Leo el periódico antes de hacer otras cosas, sin café, medio despierto, junto a un par de whatsaaps pendientes de anoche. Todo bien, la vida sigue y yo también, a pesar de los pesares y la mala gente, mala de verdad.
Sé que hoy todo es marketing, que compramos lo que nos dicen, lo que ellos quieren, aunque uno intente resistirse. Lo sé. Pero si he logrado no sucumbir al absoluto embrujo de Rosalía tampoco lo hago con Shakira y todo lo que rodea a sus conciertos en España. La verdad es que no me interesan nada, menos que nada. Leo el fervor, las noticias en las primeras páginas de la prensa, esta gira suya, y me siento cual Boyero ente una peli mediocre (mira que yo creo disfrutar más de todo que él), apático, aburrido. Me ocurrió con Bad Bunny, aunque aquél se movía con aires políticos y el morbo pudo más, con esta señora no se mueve nada alrededor, al menos es lo que yo percibo.
La gira de Shakira no me toca dentro ni fuera, los avances de T que han acabado con "asumir el control permanente" de la seguridad de Groenlandia sí. ¡Quién sabe lo que esto significa y qué va a ser lo siguiente!
Ay si la pobre Doris Day levantara la cabeza, ni ella sabría qué cantar...
Doris Day, *Qué será, será.
miércoles, 16 de septiembre de 2026
LA HISTORIA INTERMINABLE
Hoy miércoles, un día como otro cualquiera para decidir no trabajar y dedicarme a las tareas del hogar, cosa que hice con diligencia y sin procrastinar nada más llegar del súper y de haber ido al gimnasio a primera hora. A las 9:10 estaba yo entrando en Mercadona y ya había una señora muy señorona saliendo con su carro repleto de viandas, lo que refuerza mi teoría de que hay gente viviendo tras las paredes del supermercado cual Fraggles. Digresiones aparte, terminé con la limpieza un rato antes de comer con tiempo suficiente para ir a comprar mi regalo de cumpleaños, un casco de moto nuevo que no me llene la cabeza de gomaespuma negra cada vez que lo uso.
Volviendo al tema -ya estaba a punto de dispersarme de nuevo, cosa que parece imposible de controlar-, mi intención era no trabajar pero la cosa no resultó tan sencilla. A las 5 de la tarde, aciaga hora de las corridas o más bucólica también la hora del té, recibo una llamada que me desestabiliza completamente la tranquilidad, pero uno es un profesional y allí estuve defendiendo el estudio como el que más. Total, que desde casa poco podía resolver las jeremiadas de la clienta, así que desestabilización 1-solución 0. Deberá esperar hasta el viernes, parece.
Ya de nuevo activo me senté a leer un rato, ya una de las poquísimas actividades que me tranquiliza, para terminar sentado escribiendo estas notas sin importancia tras, ¡craso error!, leer los titulares vespertinos del periódico; resumiendo, la capacidad de ser estúpido del ser humano es ilimitada, como la historia de Ende.
Cuando estudiaba de niño en un colegio religioso nos enseñaban que para poder estar en paz con Dios debías seguir tres pasos: examen de conciencia, dolor de contrición y propósito de enmienda. Sabedor de que los políticos de aquí y de allá, sean de una religión u otra o todo lo contrario, están lo más alejados posibles a estas prácticas, leo con estupor cómo la Comunidad de Madrid, léase sus políticos, han declarado la guerra sucia al médico que ha osado hablar de las listas de espera manipuladas en los hospitales de la metrópoli, como así ocurrió en Canarias cuando, esta vez fue otro político que no médico sino abogado, dijo que en las islas existía corrupción; acabó exiliado en Bruselas.
Aquí se repite la historia, antes con aquel médico, el Dr. Luis Montes, al que se acusó de matar a ancianos en paliativos del Hospital Severo Ochoa, ahora con este médico del que todavía (tiempo al tiempo) no se conoce la identidad y que publicó lo dicho por uno de los jefazos: "evitad anotarlos como preferentes". Me temo que a este médico le quedan dos telediarios. Ojalá me equivoque.
En Israel, por otro lado, que ya tienen lo suyo con Netanyahu, le han declarado la guerra a Yuval Abraham y Rachel Szor, directores de cine israelitas, amenazándolos con la retirada de la ciudadanía a causa de la película "Naza", premiada en Venecia con el Premio Especial del Jurado; Netanyahu ha tachado de "intolerable" el documental israelí.
O conmigo o contra mí, no hay otra opción, deben pensar estos políticos. ¿Examen de conciencia?, de los otros dos pasos mejor ni hablamos.
OTRA VEZ ESTE HORROR (II)
Volviendo al toro de Tordesillas, he aquí una conversación como otra cualquiera por whatsaap:
[18:41, 15/9/2026] I > Sí, los energúmenos siguen igual, ¿y la ley de protección animal?
[18:41, 15/9/2026] JC > Supongo que lo arreglan diciendo que es una fiesta de interés y esas cosas.
[18:42, 15/9/2026] JC > Igual que hacen con los toros.
[21:32, 15/9/2026] JC > La verdad es que pensé que había desparecido esta práctica, pero veo que no, además de la insistencia de los políticos de turno. Claro que siguen existiendo las corridas, los encierros, el toro de fuego y todas esas “tradiciones” de otra época. Yo sigo siendo optimista y espero ver, antes de morirme, la erradicación de la tauromaquia y estas fiestas bárbaras. Si cayó el muro de Berlín, la URSS y la caza del zorro en Inglaterra, ¿por qué no esto también?
[21:36, 15/9/2026] I > Algunas comunidades han dicho que no a las corridas de toros. Lo del Toro de la Vega es inaudito a estas alturas, pero debe dejar dinerillo en la zona y divertimento a los trogloditas.
martes, 15 de septiembre de 2026
OTRA VEZ ESTE HORROR
Tordesillas ha intentado mantener la tradición con una versión modificada. Desde 2016 se permite un encierro/captura del toro, pero no se puede matar al animal en público. En 2022 el Ayuntamiento (PP) intentó introducir una modalidad en la que los lanceros podían clavarle divisas mediante una especie de lanza adaptada, sin matarlo. Los tribunales la fueron paralizando y, en mayo de 2025, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León anuló las nuevas reglas por vulnerar la normativa vigente. La Junta y el Ayuntamiento anunciaron recursos.
El festejo sigue apareciendo en el programa de fiestas de Tordesillas, pero en forma de encierro de campo, sin alanceamiento ni muerte pública del toro. Para hoy, 15 de septiembre de 2026, está programada la edición de este año. El Ayuntamiento sigue defendiendo la recuperación del antiguo torneo y la denominación y estructura tradicional continúan formando parte de las fiestas.
Alguien me preguntará por qué tengo vetado ir a Tordesillas, por mucho castillo que tenga.
MISOCIO MUERTO
Yo tenía un socio que, al empezar a dolerle el pecho, fue a ver a un amigo homeópata. Este le dijo: "Eso son gases" y le recetó Aerored. A los seis meses descansaba bajo tierra; mi amigo, no el suyo.
lunes, 14 de septiembre de 2026
SAYONARA, BABY
Si nuestros padres pertenecieron a la generación del cine clásico, de las estrellas como Kirduglas -padre de Maiqueldaglas-, nosotros hemos crecido con el cine de acción hecho por ordenador y, antes de eso, con Terminator. Hasta Sara Connor se sorprendería si leyera lo que se publica ahora en todo el mundo sobre los avances de la IA y el miedo generalizado por estos, incluso hasta llegar a temer por nuestras vidas.
Hoy es lunes, a una semana para que empiece el otoño, acaba septiembre...
Todo es ya Inteligencia Artificial, otra cosa más para sumar al miedo colectivo en el los que mandan nos han ido sumergiendo estos últimos años. El futuro (presente) de la política, de Internet, de las máquinas, del hombre; todo está en el aire y la verdad es que da miedo pararse a pensar en ello. ¿Qué creer?, ¿todo lo que nos cuentan será verdad o se trata de la enésima cortina de humo para olvidarnos de T y todo lo que le/nos rodea?
Y si es verdad, ¿qué podemos hacer? ¿Abandonar los teléfonos inteligentes, Internet, las redes sociales, utilizar la IA?
El miedo, como las prisas, son malos compañeros de viaje, así que lo mejor, para empezar, es tranquilizarnos y luego ya veremos.
Creo que esto último suena a chiste, lo sé.
domingo, 13 de septiembre de 2026
DICKENS
Siempre me ha fascinado Charles Dickens, su visión del sufrimiento humano, la injusticia social y la compasión. Aunque salvando las obvias distancias, su literatura está siempre de actualidad. La sociedad aparece como una máquina que produce sufrimiento, especialmente para quienes tienen menos capacidad para defenderse: niños, pobres, huérfanos, deudores, trabajadores, mujeres abandonadas; las instituciones que deberían administrar justicia llegan a convertirse ellas mismas en instrumentos de injusticia.
Para Dickens, la burocracia acaba convirtiéndose en un monstruo que llega a consumir vidas enteras.
El sufrimiento de una persona concreta importa más que la abstracción social que lo explica. No nos presenta solamente "la pobreza"; nos presenta a Oliver, a Jo, a David, a Amy Dorrit... Los lectores estamos abocados a sentir compasión por ellos.
En Dickens encontramos finalmente la esperanza, entrevemos la fe en la posibilidad de reformar la sociedad, y esto es lo que lo hace tan actual.
Si bien en la literatura clásica rusa encontramos paralelismos con Dickens, éste es mucho más optimista que Tolstói, Dostoyevski o Chéjov, más oscuros y muchas veces sin reparación final.
Leí en algún momento que la compasión no es sentimentalismo sino una forma de conocimiento.
Baste recordar, para seguir enamorados de Dickens, el comienzo de "Historia de dos ciudades", cuya nueva adaptación para la televisión estoy empezando a ver:
«Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo.En el trono de Inglaterra había un rey de mandíbula muy desarrollada y una reina de cara corriente; en el trono de Francia había un rey también de gran quijada y una reina de hermoso rostro. En ambos países era más claro que el cristal para los señores del Estado, que las cosas, en general, estaban aseguradas para siempre. Era el año de Nuestro Señor, mil setecientos setenta y cinco. En período tan favorecido como aquél, habían sido concedidas a Inglaterra las revelaciones espirituales. Recientemente la señora Southcott había cumplido el vigésimo quinto aniversario de su aparición sublime en el mundo, que fue anunciada con la antelación debida por un guardia de corps, pronosticando que se hacían preparativos para tragarse a Londres y a Westminster.»
LA CASA DE MIS PADRES
Allá donde esté. Allá donde me encuentre. Allá donde se halle el florero de mi madre, con flores o vacío, sobre la mesa del comedor o sobre algún otro mueble, siempre volveré a casa de mis padres como lo hizo ella a Manderley tantas veces.
sábado, 12 de septiembre de 2026
HIERBA, FLORES Y ÁRBOLES
Hace años, cuando empezaba a trabajar como arquitecto, recuerdo que se publicó en una revista de arquitectura un chiste gráfico sobre un concurso para hacer un parque. Varios arquitectos de prestigio presentaban sus ideas, que iban desde pasarelas de neón a plataformas de hormigón y moderneces de ese tipo, hasta que, en la última viñeta, Puri, vecina del 5º, decía: yo optaría por un parque con hierba, flores y árboles. Siempre me gustó, de manera que lo recorté y lo colgué junto a mi mesa de trabajo donde estuvo varios años. Desgraciadamente se debe haber perdido en alguna de las mudanzas.
Siempre me pareció un tanto ridículo la teoría con la que se engalanaban los proyectos; recuerdo que cuando presentábamos planos durante la carrera había que adornarlos con una suerte de ensayo filosófico-arquitectónico que fundamentase lo allí proyectado, normalmente inventado después de dibujarlo.
Esta mañana leo un interesante artículo de Muñoz Molina sobre el informe PISA, los resultados de los estudiantes españoles y la participación -nula participación- de los profesores en este asunto. La cosa es seria, y va a peor. Si antes se hablaba de un baptisterio, ¿a quién no le gustaría ser un influencer?
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En España el progreso de la ignorancia está apostillado por la pontificación de los expertos y de los políticos.
Antonio Muñoz Molina, 12.09.2026
Dice el Tao Te Ching: “El que sabe, calla; el que habla no sabe”. Quizás el que sabe algo está tan ocupado en su aprendizaje o en su trabajo que no tiene tiempo de hablar; y también puede ser que calle no por propia voluntad sino porque nadie le pregunta. En el ya consabido espectáculo colectivo de los golpes de pecho y las acusaciones a otros después del último Informe PISA he oído opinar copiosamente a expertos universales de tertulia, a catedráticos de didáctica, a consejeros autonómicos, a portavoces virulentos de partidos políticos, incluso a una ministra de Educación que no había levantado la voz hasta ahora. Lo que no he visto ni oído en ningún medio impreso o digital, televisivo o radiofónico, ha sido a ningún maestro ni maestra, a ningún profesor de instituto, y ninguno de universidad, salvo los especialistas en saberes arcanos como la Didáctica o la Psicopedagogía.
Habría bastado con consultar a dos o tres de ellos en estos últimos años para predecir lo que el informe, con su sobreabundancia de porcentajes tan específicos como dudosos, ha venido a revelar. Los grandes especialistas en cuestiones teóricas y en retorcimientos verbales que encubren prestigiosamente el vacío se parecen quizás a los miembros de los servicios secretos en que están tan ocupados en sus propias maquinaciones que no tienen tiempo de observar la realidad, o no la consideran digna de su egregia atención. Los miembros de la que se llamó hace años “la secta pedagógica” llevan décadas elaborando planes cada vez más complicados y más inteligibles para mejorar de una vez por todas los sistemas educativos, y en convencer a los dirigentes políticos de la solidez de sus volubles innovaciones doctrinales y lingüísticas, pero ni unos ni otros han considerado nunca necesario consultar a los profesores acerca de la aplicación de sus teorías en las aulas, y menos aún de las condiciones en las que se ejerce a diario el oficio noble y desdeñado de enseñar.
Nada ofende más a los ideólogos de grandes planes redentores que la obcecación de la realidad en no acomodarse a sus vaticinios. Cualquier fracaso en la acelerada industrialización soviética se atribuía no al disparate organizativo de los planes quinquenales, sino a los sabotajes de ingenieros a sueldo de la contrarrevolución imperialista. Con mucha frecuencia, los comisarios políticos de la educación en España —tan aficionados a la burocracia como los soviéticos— echan la culpa del incumplimiento de los resultados que ellos esperan y exigen a la mala fe, a la indolencia, al conservadurismo de los profesores, que si tienen ya cierta edad son culpables de no saber adaptarse a los nuevos tiempos y a los nuevos métodos. Como no se les puede deportar —y ni siquiera despedir, en muchos casos— se ha intentado todo, hasta comprarlos. En eso fue pionera Andalucía en 2008, en tiempos de gobierno regional socialista: a los profesores se les ofrecía un bono si aumentaban el número de aprobados. Con eso no se mejoraba la enseñanza, y ni siquiera la economía siempre modesta del profesorado, pero sí se lograban estadísticas más vistosas, indicadoras del éxito contra el fracaso escolar.
No he hablado en los últimos años con ningún profesor que no mostrara su asombro y su alarma por una caída brusca no ya en esos resultados escolares que pueden cuantificarse, sino en la actitud de los alumnos, en su capacidad de atención y comprensión, en su interés por las cosas, lo mismo en el instituto que en la universidad. Un amigo me cuenta el primer día de su clase de historia contemporánea, en un aula lleva de estudiantes de primer año a los que se supone un interés en esa materia que al fin y al cabo han elegido. Empieza a hablar del 11 de septiembre de 2001 y del modo en que el atentado de las Torres Gemelas cambió de golpe la política mundial, y observa miradas de extrañeza y desconcierto en las caras jóvenes. Entonces se le ocurre pedir que alce la mano quien sepa qué ocurrió en Nueva York ese 11 de septiembre: solo una mano insegura se levanta, imagino que acompañada por el antiguo miedo escolar a que lo acusen a uno de empollón.
Esos alumnos estaban en una universidad española: hoy hemos sabido que a una parte considerable de la gente joven en Nueva York tampoco les suena, o solo vagamente, lo que ocurrió en su ciudad aquel día, y pareció que la marcaba para siempre. Alguno, un poco más informado, aventura que hubo un atentado con aviones, pero que se estrellaron contra el Empire State.
Nuestro consuelo de tontos es que el progreso de la ignorancia es universal, tan rentable para los nuevos fascistas y para los milmillonarios psicópatas y antisociales de las grandes compañías tecnológicas. Y la sórdida variante española es el espectáculo de los expertos de todo tipo pontificando sobre lo que no saben ni les importa y de los políticos utilizando un desastre que nos afecta a todos como munición para culpar a los otros y evitar cualquier autocrítica o asumir cualquier responsabilidad. Unos y otros son culpables por igual de la manía de imponer nuevas leyes de educación cada vez que llegan al poder, y de hacer atolondradamente, sin debate verdadero, sin rastro de consenso, sin prevenir los medios necesarios y por supuesto sin consultar a quienes tienen el oficio de poner en práctica esas leyes. Unos y otros son responsables desde hace muchos años de los bajos sueldos y la precariedad de muchos profesores, que no escapan de ella después de aprobar una oposición, de las bajas que no se cubren, las instalaciones que se deterioran sin que las arregle nadie, incluyendo una necesidad tan elemental en estos tiempos como la refrigeración en las aulas y la sombra en los patios, del papeleo incesante que estorba tanto la tarea de enseñar, y de la pérdida de respeto hacia los profesores, equivalente a la falta de consideración hacia el saber y de simple y anticuada buena educación.
En un país en el que los padres de un alumno de universidad pueden acudir al despacho del profesor para quejarse de la nota de su hijo se ve que hay responsabilidades muy compartidas, y que no todas ellas se remedian con medidas políticas. En su laberinto de estadísticas, el célebre informe mide el porcentaje del daño educativo que corresponde al desorden en las clases, según los minutos que un profesor tarda en imponer cierto grado de silencio, de modo que si queda algún alumno con capacidad de atención pueda aprender algo. En mis tiempos escolares, el orden en el aula estaba garantizado por la bofetada y la palmeta: en una sociedad democrática y bien educada, el valor que se atribuye al aprendizaje debería reflejarse en el respeto a quien lo imparte y a la comunidad igualitaria de estudio que él o ella forma con los alumnos.
Aquí las responsabilidades están más repartidas todavía. Está el profesor demagogo que se hace el payaso o el coleguita, y está el entorno en el que toda disciplina se vuelve sospechosa de imposición represiva, y está la familia que abdica del deber y la tarea fatigosa de educar, y en la que a los hijos se les pagan clases de piano o de jiu-jitsu, pero no se les enseña a ser considerados hacia los otros y a no cerrar de un portazo o no tirar al suelo el envoltorio de un helado. A leer no se aprende solo en la escuela: un padre, una madre, una abuela, lee en voz alta al niño y le enseña así el valor mágico de las palabras escritas, y cuando va con él por la calle y el niño señala un cartel y pregunta qué pone ahí se lo lee y se lo explica. Cuando veo un bebé con una pantalla delante, o un padre y una madre y unos hijos de ocho o nueve años perdidos cada uno en su teléfono en un restaurante, siento tristeza, ira, lástima. La lástima es hacia esos niños a los que se les están saboteando dos de las facultades mejores del ser humano, el conocimiento y la imaginación.
jueves, 10 de septiembre de 2026
¿PERO EN QUÉ QUEDAMOS?
No soy abogado ni ejerzo profesión alguna cercana a las leyes y y cuando leí esta mañana que el Tribunal Supremo (sic) teme que la 'ley de nietos' afecte "al resultado electoral deseado por los españoles" me preocupé de verdad.
O sea, que una ley permite recuperar u obtener la nacionalidad española pero, no vaya a ser que seas de izquierdas, te impido votar. ¿Pero en qué quedamos?, ¿son españoles o no lo son? Yo cada vez entiendo menos a estos jueces de las altas esperas, la verdad.
Comentaba que no soy abogado porque ahora, esta tarde, parece que una magistrada del mismo Supremo emitió un voto particular a colación de este asunto, criticando que se impide ejercer un derecho a un español que ha sido reconocido. En fin, cosas que tiene la jurisprudencia española, que cada vez se parece más a la teoría de cuerdas, es decir que no la entiende nadie.
¿No parece esto un escándalo? A mí sí.
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La magistrada Millán censura que se genera a miles de ciudadanos un “perjuicio inmediato, efectivo y plenamente identificable”.
J. J. Gálvez, 10.09.2026
La magistrada Alicia Millán, que forma parte del grupo de jueces del Tribunal Supremo que ha resuelto sobre la llamada ley de nietos, se ha opuesto a la decisión adoptada por sus cinco compañeros de suspender cautelarmente el derecho a voto de quienes obtuvieron la nacionalidad a través de la Ley de Memoria Democrática. La jueza, erigida como única voz discrepante, concluye que se han ponderado de forma “incompleta” todos los intereses en juego y que, con esta resolución, se “impide” a un enorme grupo de ciudadanos “ejercer un derecho político que les corresponde en virtud de una nacionalidad reconocida”.
“Las medidas cautelares acordadas producen, aunque sea de manera provisional, la privación de uno de los efectos más relevantes inherentes al reconocimiento de la nacionalidad española: la participación en los procesos electorales en los términos establecidos por las leyes”, censura la magistrada, que incide en que sus compañeros construyen su decisión “sobre una hipótesis futura e incierta”: un supuesto peligro de afectar a la “objetividad” de las elecciones. Frente el “perjuicio inmediato, efectivo y plenamente identificable” que ya se ha generado al “impedir a los ciudadanos afectados ejercer un derecho político que les corresponde en virtud de una nacionalidad reconocida por los órganos legalmente competentes”.
La Ley de Memoria Democrática de 2022, más conocida como ley de nietos, concedió la posibilidad de obtener la nacionalidad a los hijos o nietos de españoles que abandonaron el país entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955. A los pocos días de su aprobación, el Ministerio de Justicia dictó una instrucción con las “directrices” sobre cómo debía interpretarse la ley en las oficinas del Registro Civil para otorgar las nacionalidades. Casi cuatro años después, los partidos ultras Vox e Iustitia Europa presentaron sendos recursos contra una resolución del pasado julio de la Junta Electoral Central (que rechazó pronunciarse sobre los efectos electorales de la Ley) y, a través de esa vía, el Supremo ha decidido dejar en el aire el voto de las más de 2,4 millones de personas que han pedido acogerse a esa norma.
La mayoría del tribunal ha concluido de manera provisional que la inscripción en el censo electoral de los nacionalizados genera “un peligro fundado, real y serio de poder afectar gravemente a la objetividad y transparencia del proceso electoral”. Y, por ello, se ha suspendido cautelarmente para evitar que se cause “un daño irreversible a la rectitud y corrección de [los comicios], toda vez que incide directamente en un elemento esencial para el Estado de Derecho como es el de la expresión de la voluntad popular a través del ejercicio del derecho de sufragio”.
Sin embargo, la magistrada Millán no comparte esa postura. La jueza cree que sus compañeros arrancan de un punto de partida erróneo. “El interés general no sólo exige garantizar la regularidad de los procesos electorales, sino también asegurar, precisamente, que quienes han visto reconocida su condición de españoles conforme a los procedimientos legalmente previstos puedan participar en el proceso electoral y ejercer los derechos inherentes a dicha condición mientras ese reconocimiento conserve su plena eficacia jurídica”, reza el voto particular. “La eventual participación en procesos electorales de las personas cuya inclusión en el censo se cuestiona no constituye por sí misma un perjuicio irreparable, sino la consecuencia ordinaria del reconocimiento de la nacionalidad española cuyos efectos subsisten mientras no sean anulados por los cauces legalmente establecidos”.
En esa línea, Millán insiste: “El interés público concernido no puede identificarse exclusivamente con la preservación de la pureza de los procesos electorales. También comprende el respeto a los procedimientos legalmente establecidos para la adquisición de la nacionalidad española y para la incorporación de quienes ostentan dicha condición al censo electoral correspondiente”. “Dichas adquisiciones [de nacionalidad] se han producido conforme al marco normativo vigente, por lo que no cabe atribuir a su mera existencia un riesgo cualificado que haga necesaria la adopción de la medida cautelar pretendida”, apostilla.
La magistrada abunda en que “el derecho de sufragio constituye uno de los pilares esenciales del sistema democrático y que la correcta formación y actualización de los censos electorales reviste una singular relevancia constitucional”. “Precisamente por ello, sin embargo, cualquier medida cautelar que incida sobre la composición del censo debe quedar sometida a un juicio de proporcionalidad particularmente estricto, dado que afecta de forma directa al ejercicio de derechos fundamentales por parte de un número potencialmente muy elevado de ciudadanos”, remacha.
El voto particular apunta, además, que se produce una “desviación procesal” al aprovechar los recursos planteados contra una resolución de la Junta Electoral para, en la práctica, “cuestionar la validez del reconocimiento de la nacionalidad española y, en último término, la adecuación a Derecho de los criterios interpretativos contenidos en la instrucción” del Ministerio de Justicia. “Los hipotéticos perjuicios no derivan del acuerdo impugnado, sino de otras actuaciones desarrolladas por otros órganos de la Administración General del Estado en aplicación de la legislación sobre nacionalidad”, añade.
REPITO, ATERRADO
Dicen que nunca te acostarás sin saber algo nuevo y así quiero creerlo. Este dicho habría que ampliarlo, a los hechos me remito, a "nunca te acostarás ni te despertarás sin saber algo nuevo". Las declaraciones de T en el primer mitin de la convención republicana en Dallas, poniendo a la venta el voto (a ellos) en las próximas elecciones legislativas de medio mandato del próximo noviembre, por 5.000$, es lo nunca visto. Habrá que esperar a saber si la legislación norteamericana lo permite.
Repito, estoy aterrado.
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