viernes, 16 de octubre de 2026

ÓPERA Y MÁS


Empiezo por el final. Por fin me puedo sentar con tiempo y sin prisas a escribir un poco después de pasar unos días en la península -asuntos familiares- y, nada más volver a casa, de nuevo fuera un par de días más, esta vez en Tenerife.
Un viaje rápido el de Tenerife por asuntos de trabajo, de lotería navideña, café en la mejor compañía y, como despedida, asistir a la primera de las óperas de esta temporada en la calatravada de Santa Cruz. Esta vez "Las bodas de Fígaro", la preciosa ópera de Mozart.
Del espectáculo sólo puedo decir que chapeau!: estupenda escenografía, grandes cantantes, sobre todo la Condesa Almaviva, Lianna Haroutounian, y la orquesta siempre a la altura. Del director poco puedo decir porque desde la fila 4 no se ve ni él ni la orquesta, aunque dado que ésta sonaba tan bien le doy un voto de confianza sin dudarlo.
Ahora, vuelvo a echar de menos un sistema de rayos láser en el techo que señalen primero y fulminen después (o mejor a la inversa, ¡por qué no!) a esta nueva masa de espectadores maleducados que, a pesar de escuchar que no se puede filmar ni fotografiar durante el espectáculo, sacan y sacan y vuelven a sacar los malditos móviles para ver la ópera a través de estos. De pena.
¡Láser ya!














1 comentario:

Fernando dijo...

Me gustó mucho. Y también verte a ti, José Carlos
El espectáculo, escenografía y actores, me pareció de un nivel muy alto, la música también, y las continuas pinceladas de humor consiguen que las casi 4 horas pasen volando