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martes, 27 de octubre de 2026

% DE VOTANTES EN ANTERIORES ELECCIONES

 


EN DIRECTO, 19:24h (HORA CANARIA)

 

ALEA IACTA EST

Son todos iguales, no hay escrutinio aún y ya están preparando el terreno. Terrible hasta donde ha llegado la política actual en todo el mundo.
O no saben perder o las elecciones están amañadas, las están robando, la culpa es de Correos o del chachachá.



HOY ELECCIONES EN ISRAEL

Elecciones pasadas en serbia y Brasil, hoy en Israel y pendientes quedan las de medio mandato en Estados Unidos y las generales en España.
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Netanyahu se juega su futuro en unas elecciones decisivas para todo Oriente Próximo
Israel celebra los primeros comicios desde el ataque de Hamás de 2023. El bloque judío de oposición es favorito en los sondeos frente a la coalición del primer ministro, pero ninguno obtendrá la mayoría.
Antonio Pita-Beatriz Lecumberri, 27.10.2026

“Las más importantes del país”. “Cruciales para el futuro de Oriente Próximo”. “Encrucijada histórica”. Israel celebra este martes unas elecciones, las primeras desde los ataques de Hamás de octubre de 2023, que han recibido muchos adjetivos porque son decisivas. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, se juega en ellas su futuro —político y personal—, tras finalizar, contra todo pronóstico, una legislatura de cuatro años a la cabeza de la coalición más a la derecha de la historia del país.

Desde 2022 han pasado muchas cosas en Israel: Las protestas contra la reforma judicial propuesta por Netanyahu, la brutal devastación de Gaza, la colonización desbocada de Cisjordania, los conflictos con Líbano, Siria y sobre todo Irán... Todo eso pesará desde que abran las urnas a las 07.00 hora local (06.00 en la España peninsular) hasta su cierre a las 22.00. Los últimos sondeos permitidos, del viernes, apuntan a que Yashar, el partido de centro-derecha del exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, será el más votado y que el bloque judío de oposición del que forma parte tendrá una ligera ventaja sobre la coalición pro-Netanyahu. Pero aun así, necesitará a los ninguneados partidos árabes, que representan a los palestinos con nacionalidad israelí, para forjar una mayoría.

La sensación que se respira en Israel es que la población quiere poner fin a la era Netanyahu y que, pese a que el primer ministro es un animal político al que no hay que subestimar, en esta ocasión, las cuentas probablemente no le salgan.

Los sondeos calculan que su formación, el Likud, obtendrá unos 21 escaños, frente a los 32 que logró hace cuatro años. Sumando los apoyos de religiosos y ultranacionalistas, podría llegar a 50 sobre el total de 120 del Parlamento, lejos aún de los 61 necesarios para tener mayoría.

Su negativa a crear una comisión independiente de investigación sobre lo ocurrido el 7 de octubre de 2023 y los fallos de seguridad cometidos, su claro interés en evadir la justicia, que quiere sentarlo en el banquillo por corrupción, los escasos resultados en todos los conflictos en los que el país está inmerso, como Gaza o Irán, corren el riesgo de pasarle factura en las urnas. “Necesitamos un cambio ya”, clamaron el pasado sábado las calles de Tel Aviv, en las que se reunieron varios miles de personas para pedir el fin de la era Netanyahu.

Yossi Mekelberg, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Regent de Londres y analista asociado del programa de Oriente Próximo y el norte de África del conocido think-tank británico Chatham House, pide “no subestimar cuán importantes son estas elecciones”. Mekelberg asegura que las últimas similares en relevancia, “aunque no a este nivel”, fueron las de 1992, que ganó el laborista Isaac Rabin, y trajeron consigo los Acuerdos de Oslo con los palestinos. En las de este martes, añade, está en juego si Israel “se termina convirtiendo en un Estado paria” a ojos del mundo.


Largas negociaciones

El primer ministro llega a las urnas criticado por buena parte del mundo y con una orden de detención de la justicia internacional por presuntos crímenes de guerra, pero con el respaldo de Donald Trump. “Cuando acudan a las urnas, ¡recuerden que Bibi [Netanyahu] ha sido un primer ministro excepcional, un verdadero guerrero!”, apuntó el republicano el domingo, antes de sugerir que lanzarán juntos otra guerra contra Irán: “¡Debemos terminar el trabajo que comenzamos!”.

Netanyahu tiene frente a él a un heterogéneo bloque de partidos judíos de oposición, que representan a la mitad del país y abarcan desde la derecha tradicional a la izquierda socialista. Conscientes de la importancia del momento, han dejado de lado sus diferencias para intentar derrotar al primer ministro. Todos juntos podrían sumar unos 56 escaños.

Las dos listas árabes (que representan a los palestinos con ciudadanía israelí, un quinto de la población nacional) serán, previsiblemente, la bisagra a la que tendrá que acudir la oposición si no le salen las cuentas, tras negarse (con más o menos claridad) a pactar con ellos durante la campaña. En total podrían obtener 15 escaños, gracias a una movilización sin precedentes de sus votantes, que se sienten discriminados y tratados como ciudadanos de segunda categoría en Israel, sobre todo desde los ataques de Hamás de 2023.

En el sistema electoral israelí —de circunscripción única y colectivos que votan casi siempre a sus partidos— un puñado de votos puede cambiar el panorama, debido al umbral electoral del 3,25%. Es el porcentaje de votos que necesita un partido para obtener escaños. Por debajo, queda fuera del Parlamento y todas las papeletas van a la basura. Si lo supera, entra directamente con cuatro diputados. En 2022, por ejemplo, el partido pacifista Meretz se quedó a unos 4.000 votos de superarlo. De haberlo logrado, habría cambiado la relación de fuerzas en el Parlamento.

Muy probablemente, Israel no tendrá un nuevo Gobierno ni un nuevo primer ministro el martes por la noche y harán falta arduas negociaciones y cálculos para lograr una mayoría. “Y aunque Einsenkot lo lograra en las próximas semanas y consiguiera terminar con la era Netanyahu, hay una pregunta de fondo. ¿Cambiarán las políticas israelíes?“, se pregunta Yehuda Shaul, cofundador del centro de reflexión Ofek (horizonte, en hebreo). ”Para ello vamos a necesitar más que nunca compromiso y presión internacional, para que la balanza y las decisiones se inclinen al lado correcto”.

La cuestión palestina ha estado muy ausente en la campaña electoral israelí y ningún candidato ha presentado por ejemplo un plan para el futuro de Gaza, devastada por tres años de bombardeos que han dejado unos 75.000 muertos palestinos, según cifras de la ONU.

Avivar los miedos

Sí ha estado presente, hasta el último momento, Irán. La víspera de las elecciones, el canal 12 de televisión relató un “enfrentamiento sin precedentes” y muy tenso entre el primer ministro y el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, ocurrido el domingo en una base aérea. El motivo: una operación militar aprobada por el Gobierno que hubiera podido desencadenar un conflicto bélico con Irán.

Manifestación contra el primer ministro Benjamin Netanyahu en Tel Aviv, el 24 de octubre. ABIR SULTAN (EFE)

Zamir interpretó que Netanyahu se guiaba más por el rédito político que le daría una nueva guerra antes de las elecciones que por una amenaza real y llegó a exigir una autorización legal firmada por los representantes gubernamentales para proceder, según el canal. Con amenazas diarias de Netanyahu, el peligro era que un Teherán en máxima alerta interpretase la acción como ofensiva. Uno de los candidatos opositores de derecha, su exministro de Defensa y Exteriores, Avigdor Lieberman, que no es precisament un moderado, puso una demanda contra Netanyahu el lunes por traición y lo acusó de haber “perdido el norte”.

Decenas de aviones de combate de la Fuerza Aérea ya atravesaron el espacio aéreo de Siria e Irak el pasado 19 de octubre hasta llegar a la frontera con Irán, según señalaron fuentes israelíes y estadounidenses al medio Axios. Israel lo presentó como un ejercicio de disuasión, pero fuentes estadounidenses tuvieron la impresión de que esperaban que los iraníes abrieran fuego, generando así una justificación para una ofensiva.

La otra polémica de última hora en la campaña fue una imagen creada con inteligencia artificial que simulaba la caída de una bomba nuclear en Tel Aviv. La publicó Netanyahu en sus redes, citando a un activista de ultraderecha que advertía del riesgo de un “segundo Holocausto”. El mensaje a los votantes era claro: es lo que Irán hará si no me reelegís este martes.

Eisenkot le replicó: “Netanyahu, estás histérico”. “Como en toda campaña electoral, recurre al mismo método de mentiras y tácticas de intimidación. Esta vez, amenazando a los ciudadanos israelíes con la destrucción masiva”, agregó.

Efectivamente, el primer ministro suele apretar en el último momento el botón de la mentira y los miedos de los israelíes, pero sus últimas jugadas le hacen parecer, sobre todo, nervioso por lo reñida que parece estar la pugna. Más aún cuando, como recordó la oposición tras la difusión de la imagen, hace solo un año (tras el primer ataque israelí a Irán, al que se sumó al final EE UU) que Netanyahu alardeaba de un daño al programa nuclear de Teherán que durará “generaciones”. En septiembre, durante su discurso ante una Asamblea General de la ONU semivacía, aseguró haber “destruido” la capacidad armamentística atómica de Irán. Medio año antes, que Teherán ya no supone una “amenaza para la existencia” de Israel.

domingo, 25 de octubre de 2026

OBAMA, AGAIN


Obama lanza duros ataques contra Trump y Ramaswamy en su regreso a la campaña electoral
El 44.º presidente criticó duramente al Sr. Trump, quien respondió más tarde ese mismo día. El Sr. Obama también arremetió contra Vivek Ramaswamy, el candidato republicano a gobernador de Ohio.
The New York Times. Tim Balk, Emily Davies, John Yoony and Richard Fausset, 24.10.2026

El expresidente Barack Obama atacó el sábado al gobierno del presidente Trump en términos mordaces y burlones, diciendo que se caracterizaba por una "incompetencia como no se ha visto en los tiempos modernos".

En su primer mitin de campaña para las elecciones de mitad de mandato en Cleveland, el Sr. Obama lanzó su ataque más contundente contra el Sr. Trump en los últimos tiempos. También criticó un polémico anuncio de campaña del candidato republicano a gobernador de Ohio, Vivek Ramaswamy, afirmando que ejemplificaba el deterioro de la política estadounidense.

Horas después, el Sr. Obama se encontraba en Detroit, denunciando lo que calificó de "insensatez" del gobierno de Trump. Mientras el Sr. Obama hablaba en Michigan, el Sr. Trump subió al escenario en su propio mitin en Perry, Georgia, creando una inusual pantalla dividida entre los dos presidentes. El Sr. Trump afirmó que sus logros superaban los de sus predecesores y declaró falsamente que el Sr. Obama había hablado ante un recinto "vacío" en Michigan.

El Sr. Obama, quien se ha mostrado selectivo a la hora de criticar públicamente al Sr. Trump, condenó la gestión del país por parte de su sucesor republicano con un lenguaje personal y directo. En Ohio, afirmó que el segundo mandato del Sr. Trump había sido "dos años de caos, crueldad y corrupción", sostuvo que los altos funcionarios de la administración no eran "personas serias" y dijo que el Sr. Trump había llevado al país a una guerra económicamente dolorosa en Irán "que nadie pidió".

El Sr. Obama, refiriéndose al Sr. Trump como "ya saben quién" o "este tipo de la Casa Blanca", dijo que Estados Unidos nunca había tenido un presidente "que destacara tanto en el arte de estafar sin escrúpulos". Y lo presentó como alguien desconectado de las necesidades de los estadounidenses, absorto en cambio en los proyectos de renovación de la Casa Blanca.


«Debería estar en HGTV», dijo Obama, ridiculizando la obsesión de Trump por adornar la Casa Blanca con detalles dorados. «La Casa Blanca parece un restaurante de pasteles de queso de Saddam Hussein. Oro por todas partes».

El señor Trump, que votó anticipadamente en Florida el sábado horas antes de su mitin, dijo a los periodistas que el señor Obama había sido un "pésimo presidente" y presentó las declaraciones del expresidente como una señal de la fuerza de los republicanos.

“Los hemos vencido”, dijo el Sr. Trump, refiriéndose a sus victorias en 2016 y 2024. “Cuando empecé, teníamos un Partido Republicano mucho más débil, un Partido Republicano más pequeño y débil. Y luego me presenté y gané”.

El Sr. Trump y el Sr. Obama han mantenido durante mucho tiempo una relación compleja y tensa. El Sr. Trump, quien sucedió al Sr. Obama en la presidencia en 2017, promovió durante años la mentira racista de que el Sr. Obama no había nacido en Estados Unidos. El Sr. Trump se refiere habitualmente al Sr. Obama por su nombre completo, Barack Hussein Obama, y ​​continuó haciéndolo en su mitin del sábado por la noche.

Los presidentes habían intercambiado críticas públicas recientemente, aunque las del Sr. Trump solían ser más frecuentes, contundentes y directas. En junio, el Sr. Obama dijo que creía que el Sr. Trump tenía una "obsesión" con él.

Pero también parecieron mantener una conversación amistosa en el funeral del expresidente Jimmy Carter en 2025. Tras la ceremonia, el Sr. Trump declaró a los periodistas que "probablemente" se caían bien y que simplemente tenían "filosofías diferentes".

En Michigan, el Sr. Obama pareció hacer un guiño a las preguntas del Sr. Trump sobre su lugar de nacimiento mientras hablaba de los esfuerzos de los republicanos por sembrar dudas sobre el patriotismo del Dr. Abdul El-Sayed, el candidato demócrata al Senado en ese estado, quien sería el primer senador musulmán si resultara elegido.

“Ya hemos visto esta película: yo fui el protagonista”, dijo el Sr. Obama, quien ganó Michigan en las elecciones presidenciales de 2008 y 2012. “Tengo mi certificado de nacimiento completo para demostrarlo. Esto no funcionó conmigo. No en Michigan. No va a funcionar con Abdul. Abdul es tan michiganés como se puede ser”.

En Ohio, el Sr. Obama se reunió con la Dra. Amy Acton, la candidata demócrata a gobernadora de Ohio, y el ex senador Sherrod Brown, el candidato demócrata al Senado estatal.



La contienda electoral de la Dra. Acton ha acaparado la atención política nacional en los últimos días, luego de que su oponente republicano, el Sr. Ramaswamy, emitiera un anuncio protagonizado por la madre de la Dra. Acton. La Dra. Acton afirma que no ha hablado con su madre desde que tenía 12 años, cuando su padrastro fue acusado de violarla. El anuncio ha dividido a los republicanos.


El señor Obama arremetió contra el señor Ramaswamy por el anuncio, diciendo que parecía no haber "ningún límite" que el señor Ramaswamy no estuviera dispuesto a cruzar.

“Hay un mínimo de decencia que deberíamos esperar de nuestros funcionarios públicos”, dijo el expresidente. “Y no sé qué ha pasado para que los estándares de conducta hayan caído tan bajo como para que alguien pueda publicar un anuncio así”.

La Dra. Acton también se refirió al anuncio, diciendo que el Sr. Ramaswamy estaba utilizando su historial familiar para "salvar su campaña, que atraviesa dificultades".

“No va a funcionar”, dijo, “porque la compasión y la decencia siguen importando”.

Connie Luck, portavoz de la campaña del Sr. Ramaswamy, argumentó en un comunicado que el Sr. Obama había dejado a Estados Unidos "más dividido que nunca" y sugirió que el Dr. Acton, exdirector del Departamento de Salud de Ohio, no estaba cualificado para ser gobernador.

El señor Obama y el señor Trump están presentando propuestas radicalmente diferentes en los últimos días antes de las elecciones de mitad de mandato, con sus partidos inmersos en duras batallas por el control del Congreso y las legislaturas estatales.

El Sr. Trump ha estado insistiendo en que los demócratas son extremistas peligrosos. Ha instado a los votantes a "fingir" que él está en la boleta electoral, con la esperanza de movilizar a la base de su partido. Pero las encuestas muestran que su índice de aprobación se ha desplomado y los republicanos están a la defensiva por los altos precios.


“Básicamente, estoy en la papeleta electoral”, dijo el señor Trump en Georgia el sábado por la noche.

El señor Trump ha argumentado que votar por los republicanos sería votar por impuestos más bajos, menos delincuencia y una mejor economía.

“Estamos en la edad de oro de Estados Unidos”, dijo el Sr. Trump, y agregó: “Están llegando muchísimas empresas”.

El señor Obama afirmó que los demócratas ayudarían a exigir responsabilidades a lo que él describió como una administración descarrilada y desconectada de la realidad.

Las apariciones del Sr. Trump y el Sr. Obama el sábado resultaron llamativas por sus estilos contrastantes: mientras que el discurso del Sr. Trump fue largo y divagante, los dos discursos del Sr. Obama estuvieron mucho más guionizados.

El señor Trump habló más tiempo en su único discurso que el señor Obama en sus dos discursos.


El Sr. Obama se ha involucrado activamente en las elecciones de mitad de mandato, grabando decenas de anuncios para los candidatos. Pero hasta el sábado, su participación en la campaña se había limitado a una breve actividad durante la primavera junto a James Talarico, el candidato demócrata al Senado por Texas.

El Sr. Obama dio su apoyo a última hora durante el fin de semana en Florida, respaldando a David Jolly, el candidato demócrata a gobernador de Florida, y a Angie Nixon, la candidata demócrata de izquierda al Senado , que sería la primera senadora negra de Florida.

El Sr. Obama fue el último candidato presidencial demócrata en ganar en Ohio, estado que alguna vez fue considerado un estado indeciso por excelencia, pero que lleva años inclinándose hacia los republicanos. Sin embargo, los demócratas se muestran cada vez más optimistas sobre sus posibilidades en las elecciones de mitad de mandato en Ohio, dado que la economía estatal, fuertemente dependiente de la agricultura, se ha visto afectada por la guerra en Irán y las políticas arancelarias del presidente.

En Michigan, estado tradicionalmente demócrata, el candidato demócrata al Senado, el Dr. El-Sayed, ha estado intentando consolidar su apoyo entre los votantes negros y judíos . Los republicanos ven en su contienda contra Mike Rogers, un excongresista republicano, su mejor oportunidad para arrebatar un escaño en el Senado.

Los demócratas salieron divididos de una reñida contienda en las primarias del Senado entre el progresista Dr. El-Sayed y la representante moderada Haley Stevens. Algunos demócratas judíos de Michigan afirman estar preocupados por las duras críticas del Dr. El-Sayed a Israel y se muestran indecisos sobre si apoyarlo o no. Las tensiones entre las comunidades afroamericanas y árabe-americanas de Michigan también han supuesto un desafío para el Dr. El-Sayed.

En su mitin vespertino, el Sr. Obama, un demócrata más moderado, reconoció las diferencias que el Dr. El-Sayed había expresado con su presidencia en el pasado.

“¿Saben quién más no está de acuerdo con todo lo que hago?”, preguntó a la multitud en el gimnasio de una escuela secundaria. “Michelle Obama”.

El Sr. Obama sugirió que sería beneficioso enviar al Dr. El-Sayed a Washington para que se uniera a la senadora Elissa Slotkin de Michigan, una demócrata judía que ha respaldado al Dr. El-Sayed.

“Imaginen el poderoso dúo formado por Abdul y Elissa”, dijo el Sr. Obama. “Tienen a un hombre musulmán y a una mujer judía luchando por ustedes en el Senado de los Estados Unidos. Eso es algo de lo que Michigan puede estar orgulloso”.

El señor Trump tiene previsto visitar Michigan el domingo.

Tim Balk informó desde Nueva York. Emily Davies informó desde Cleveland. John Yoon informó desde Detroit. Richard Fausset informó desde Perry, Georgia. Tim Balk informó desde Nueva York. Emily Davies informó desde Cleveland. John Yoon informó desde Detroit. Richard Fausset informó desde Perry, Georgia.
Emily Davies es corresponsal política de The New York Times.
John Yoon es un periodista político del Times con sede en Nueva York.
Richard Fausset es corresponsal nacional de The Times y escribe sobre la forma en que los estadounidenses viven en un país polarizado.

lunes, 16 de marzo de 2026

EL PP GANÓ, SÍ, PERO CON SÓLO 3 ESCAÑOS DE DIFERENCIA


Castilla y León no deja de ser un fiel reflejo de la polaridad que vivimos ahora en España. Los resultados de las elecciones de ayer dan la victoria al PP, con 438.096 votos y 33 escaños (el 35,47% de los votantes), seguidos por el PSOE con 379.703 votos y 30 escaños (el 30,74% de los votantes). Ambos partidos han sumado dos escaños más.
Detrás queda VOX, con 233.757 votos y 14 escaños (el 18,92% de votos).
El resto ya con significativamente menos votos y escaños, desapareciendo Podemos del panorama. El absurdo partido "Se acabó la fiesta" (SALF) obtuvo casi el doble que los votos de Podemos y más del triple que PACMA. Al partido de Abascal los votos a SALF le han salido muy caros.
Todo esto da que pensar, y mucho. Los dos grandes partidos están casi a la par, pero con VOX la derecha + ultraderecha tiene la posibilidad de gobernar. Claro está que una alianza europeísta del PP + PSOE en España es impensable; para nuestros políticos lo importante es gobernar, no el bien de los ciudadanos.
Resumen: gana el PP pero para gobernar la llave la tiene VOX. ¡Yupiiiii!

miércoles, 6 de noviembre de 2024

KAMALA-USA-TRUMP

 




Noticias desde USA ↑

Si bien Trump no ha ganado aún, sí lo ha hecho, parece que los números no tienen marcha atrás ya. Tenemos, debemos, actualizar la lista de las Edades de la Historia con una sexta; ¿acaso alguien lo duda?
  1. Prehistoria.
  2. Edad Antigua.
  3. Edad Media.
  4. Edad Moderna.
  5. Edad Contemporánea.
  6. Edad Populista (también llamada la era Mordor).
Noticias en España ↓

↑ La 1, RTVE

↑ LA RAZÓN

↑ EL MUNDO

↑ ABC

↑ EL PAÍS

martes, 5 de noviembre de 2024

E/LECCIONES USA 2024



¿Cuándo sabremos los resultados de las elecciones? Qué hay que saber sobre el recuento de votos
Los estados clave que tardaron más en 2020 y que podrían volver a tardar este año son Pensilvania, Arizona y Nevada. Si la carrera está reñida, otros estados podrían sumarse a la lista.
THE WASHINGTON POST, 05.11.2024
Patrick Marley & Amy Gardner

Descubrir quién ganó la presidencia puede llevar días.
Los funcionarios electorales de los estados clave están instando a los estadounidenses a ser pacientes mientras cuentan los resultados, un proceso que varía de un estado a otro porque cada uno tiene diferentes leyes de recuento de votos. Las encuestas muestran una carrera presidencial extremadamente reñida y, cuanto más ajustados sean los resultados, más tiempo llevará conocer el resultado.
En las horas y días posteriores al cierre de las urnas, los estados comienzan a publicar resultados no oficiales que los medios de comunicación utilizan para predecir a los ganadores. Los propios estados no declaran a los ganadores hasta semanas después, una vez que se han escrutado y certificado los recuentos de votos.
En 2020, Associated Press y otros medios de comunicación determinaron que Joe Biden había ganado la presidencia cuatro días después de las elecciones. Los estados clave que tardaron más en ganar podrían volver a serlo este año: Pensilvania, Arizona y Nevada. Si la carrera está reñida, otros estados podrían sumarse a la lista.


Además de las restricciones legales sobre cuándo los funcionarios pueden contar los votos por correo, las largas filas en los lugares de votación al final del día también pueden retrasar el recuento, ya que los votantes que están en la fila a la hora de cierre aún pueden votar.
Además, hay papeletas de votantes en el extranjero y de militares, que a veces llegan después del día de las elecciones, junto con papeletas provisionales emitidas por votantes cuya elegibilidad está en duda. En elecciones muy reñidas, el resultado no está claro hasta que se cuentan estas últimas papeletas.

domingo, 3 de noviembre de 2024

AY, AY, HAY


Líderes ultras y populistas de todo el mundo esperan con ansia una victoria de Trump
Orbán, Meloni, Putin, Milei y Bolsonaro confían en el impulso que daría a sus políticas un segundo mandato del candidato republicano.

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, tiene planeado descorchar unas cuantas botellas de champán si su aliado del otro lado del Atlántico, el republicano Donald Trump, gana las elecciones en Estados Unidos. Mientras que la mayoría de mandatarios de la UE están extremadamente preocupados por la posibilidad de una victoria del magnate ante la demócrata Kamala Harris el martes y ya están trazando planes de contingencia para prevenir y amortiguar el golpe, el nacionalpopulista húngaro es uno de los líderes que espera con ansia que gane el candidato con el que comparte ideología ultraconservadora y una defensa férrea de medidas durísimas contra la inmigración.

No es el único. Ni en Europa ni a nivel global. Una pléyade de partidos y líderes extremistas, la mayoría cortados por el mismo patrón de supuesto hombre fuerte —desde el ruso Vladímir Putin, el israelí Benjamín Netanyahu o el argentino Javier Milei— esperan el impulso que daría a sus propias políticas un segundo mandato de Trump.

En Europa, la vuelta de Trump a la Casa Blanca, su influencia y sus conexiones en los partidos ultras europeos, podría impulsar una “mayor normalización” de la política de extrema derecha de todo el continente, dice Georgios Samaras, profesor de Políticas Públicas del King’s College de Londres. Ya en 2016 allanó la “legitimación de los partidos europeos de ese corte”, dice.

Y ahora son más fuertes. Han sumado varias victorias en toda Europa —en Austria, en Países Bajos, en Italia, y amenazan con subir en Alemania y Francia— y ahora el tercer mayor grupo del Parlamento Europeo es el extremista Patriotas por Europa, integrado por el húngaro, Fidesz, el Reagrupamiento Nacional de la francesa Marine Le Pen, la italiana Liga, de Matteo Salvini, o el Partido por la Libertad, del holandés Geert Widers, en ocasiones apodado “el Trump europeo”. Y consideran al republicano una figura “cuasi mesiánica”, dice Samaras en un análisis.

En Europa, Orbán es su aliado más cercano. El húngaro, el único líder de la UE que ha respaldado abiertamente a Trump, ha invertido mucho en construir relaciones con él y ha labrado profundos vínculos con su entorno. Pero lo cierto es que, tras las bambalinas, hay otros que están tratando de erigirse en el puente entre EE UU y Europa si el republicano gana un segundo mandato. Muchos creen que si es el caso, la socia de referencia en la UE será la ultra italiana Giorgia Meloni, que durante sus años en política mencionaba a Trump como una inspiración.

La primera ministra italiana ha cultivado ya muy buena relación con el magnate Elon Musk ( con empresas como SpaceX, Tesla o X), elegido por el republicano para liderar “reformas drásticas” del Gobierno federal en caso de victoria. Meloni, que es pragmática y trabajará con quien esté en la Casa Blanca, tiene la baza de liderar un país del G-7, pero la debilidad de que dedica menos del 2% de su PIB a defensa, como marca el compromiso con la OTAN y algo de extrema importancia para Trump.

Los líderes europeos se reúnen en Budapest el jueves y el viernes. Su anfitrión Orbán —el socio más díscolo de la UE y el más cercano a Putin— ya está amagando con fijar un mensaje o videoconferencia de Trump si gana. El nacionalpopulista se reunió con el republicano en julio como parte de su autodenominada “misión de paz” para Ucrania, tras visitar al líder ruso en Moscú y al chino, Xi Jinping, en Pekín, y ha asegurado que Trump tiene un plan para acabar “rápido” la guerra de Rusia contra Ucrania.

Relación con Putin

Una de las mayores preocupaciones de la UE es que una victoria de Trump supusiera retirar el apoyo estadounidense a Kiev, forzara al país invadido a negociar un mal acuerdo y espoleara las ansias imperialistas de Moscú.

Trump ha mantenido una relación relativamente cercana con Putin, incluso después de dejar la Casa Blanca, y en su momento llegó a poner en duda la información de sus propias agencias de inteligencia que apuntaban que Rusia había interferido en la campaña electoral que le dio la victoria en 2016. El veterano periodista estadounidense Bob Woodward revela en un libro que durante su primer mandato, en las primeras etapas de la pandemia de coronavirus y cuando había escasez en EE UU, el republicano envió al ruso test de covid. El Kremlin lo ha confirmado.

“Una victoria de Trump robustecería y envalentonarían a los líderes que defienden la mano dura y claman contra el multilateralismo”, advierte una alta fuente comunitaria. Un respaldo recíproco que sostiene ideas que antes se consideraban demasiado radicales.

El republicano ha expresado también su apoyo al primer ministro israelí, el conservador Benjamín Netanyahu, en su ofensiva sobre Gaza en respuesta a los atentados de Hamás del 7 de octubre, que han dejado la Franja demolida, y contra Hezbolá en Líbano. A Netanyahu no le ha ido mal con el demócrata Joe Biden, que le ha apoyado y no le ha puesto cortapisas en sus ofensivas, pero recuerda el férreo apoyo de Trump durante su primer mandato, cuando trasladó la Embajada de Estados Unidos a Jerusalén, reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán y se retiró del acuerdo nuclear iraní.

Trump tiene en Argentina a un presidente que lo aguarda con los brazos abiertos. Javier Milei ha manifestado que espera su triunfo. Se lo dijo incluso cara a cara en febrero pasado, durante la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), celebrada en Washington. El argentino interceptó a Trump al grito de “¡presidente!” y se sacó una foto. “Espero verlo otra vez, la próxima como presidente”, le insistió, y terminó el encuentro con su grito de guerra: “¡Viva la libertad, carajo!”. Milei no volvió a ver a Trump, pero cada vez que tiene la oportunidad dice que se trata del mayor líder mundial, solo superado por él mismo. Más allá de la tendencia del argentino a la exageración, su favoritismo tiene raíces políticas.

En Buenos Aires están convencidos de que con Trump en la Casa Blanca será más fácil negociar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Argentina le debe 44.000 millones de dólares (unos 40.400 millones de euros) al organismo y tiene un plan de pagos que vence a finales de año. Milei pide ahora nuevos plazos y unos 15.000 millones de dólares de fondos frescos para fortalecer las reservas del banco central, hoy en rojo. El ultraderechista recuerda que fue Trump quien dio el visto bueno en 2018 para que el presidente Mauricio Macri recibiese del Fondo el mayor rescate financiero jamás entregado a un socio. Y pretende que ahora, en caso de ganar la presidencia, repita el gesto, aunque sea por afinidad ideológica.

En Brasil también hay expectativas entre los seguidores de Jair Bolsonaro. El expresidente está inhibido durante ocho años para ser candidato a cualquier cargo electo por haber puesto en duda durante su gestión la transparencia del sistema electoral. Bolsonaro participó de la CPAC de 2023 y advirtió ante Trump que su misión “no había terminado”. Un triunfo de Trump daría oxígeno internacional a los ultras brasileños en su batalla por volver a la primera línea de la política.

En Chile, el sector que más atento está a las elecciones en EE UU es el de José Antonio Kast, excandidato del Partido Republicano derrotado por Gabriel Boric en las elecciones de 2021. Kast no ha manifestado hasta ahora su apoyo a la candidatura de Trump, pero se siente muy cómodo en las aguas de la extrema derecha. En agosto pasado, se mezcló sin hacer demasiado ruido en la versión mexicana de la CPAC y se codeó con los máximos representantes ultras de la región.

martes, 13 de agosto de 2024

NUEVOS AIRES


Hablaba hace un par de días con mi amigo de San Francisco, al que le había preguntado cómo se estaba viendo in situ la designación de Kamala Harri y Tim Walz como representandes Demócratas en las próximas elecciones de noviembre en USA. Por primera vez lo noté optimista y se lo dije. No habíamos visto esta euforia desde hace mucho tiempo, me contestó.