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viernes, 14 de agosto de 2026

CONSPIRACIONES

Un científico, un médico, un astrónomo, escoge uno. Siglos de ciencia, demostrados, documentados, experimentados, son puestos en tela de juicio por unos fantoches a los que se les hace caso, ¿se puede entender esto? Se duda de los conocimientos adquiridos pero se cree todas las majaderías que dice esta gente al publicarlas en Internet: Youtube, Tik Tok, Instagram, etc.
¿Cómo luchar contra esta gente cuando la ignorancia es uno de los contrincantes de la lid? No se puede, es imposible. Los conspiranoicos, que no tienen que demostrar nada -he ahí su poder-, asisten a "debate" donde la otra parte la encabeza un científico, ya de entrada es todo surrealista. ¿Qué argumentos esgrime un sujeto que cree que la Tierra es plana antes un geólogo o un astrónomo? Pues ya ven, estos encuentros se dan constantemente y estos elementos gozan de micrófono y redes sociales para extender sus cafradas. Se habla más del inefable Miguel Bosé (cantante colgado) que de Alfredo Corell (divulgador científico), por ejemplo, y así nos va.
¡Problemas de ricos!

¿Por qué seguimos creyendo en teorías de la conspiración?
Las conspiranoias no son una anomalía de internet ni nacieron con la covid. Son una forma de alejar el miedo y buscar chivos expiatorios en momentos de incertidumbre.
Enrique Alpañés, 14.08.2026

Ursula Kemp era una mujer de carácter fuerte. Probablemente por eso acabó en la horca. Esta comadrona y curandera gozaba de cierto estatus en el pequeño pueblo de St. Osyth, Inglaterra. Los vecinos acudían a ella cuando enfermaban sus hijos o si necesitaban ayuda que los médicos profesionales no podían ofrecer. Pero empezaron a suceder desgracias a su alrededor: la muerte del bebé de una compañera con la que se enemistó, la repentina cojera de una enemiga. Una serie de acusaciones infundadas acabaron sentándola frente al juez, en uno de los más famosos juicios de brujería. Era 1582. En esa década, en Inglaterra, el 13% de los delitos juzgados eran relativos a las artes oscuras. Este fenómeno es especialmente útil para ilustrar cómo una combinación de rumores, conspiranoias y prejuicios sociales puede acabar infiltrándose en las instituciones. Para explicar por qué, cinco siglos más tarde, hay gente que cree que la Tierra es plana, que el Gobierno aprovecha el eclipse para desviar nuestra atención, que las vacunas tienen microchips o que Trump ganó las elecciones de 2020.

Las teorías de la conspiración no son una anomalía de internet. Son una forma antigua de alejar el miedo, repartir las culpas y crear un relato comprensible del mundo. “Lo que vemos a lo largo de la historia es que cuando hay mucha incertidumbre económica y social, hay un aumento en la demanda y la oferta o desinformación”, explica Sander van der Linden, profesor de Psicología Social en la Universidad de Cambridge. En ese sentido, la Inglaterra isabelina o la época de las colonias del Nuevo Mundo, ofrecían el escenario perfecto para que se propagara el relato de la bruja. Había una inexplicable aparición de enfermedades y plagas. La tasa de mortalidad infantil era altísima, y lidiar con la pérdida de un hijo era más fácil si se buscaba un chivo expiatorio. Van der Linden añade además un dato a tener en cuenta. Los historiadores estiman que entre el 75% y el 80% de las personas condenadas por brujería en Europa fueron mujeres. “Estos juicios se dan en una época en la que se teme el ascenso de la mujer, la concesión de derechos. Se acusó a muchas mujeres de practicar artes oscuras cuando en realidad solo buscaban ascender en su estatus social”.

Es fácil buscar rimas históricas con los versos de la actualidad, explica el experto: “Estamos en una era donde las pandemias, el cambio climático y las guerras internacionales suponen una amenaza constante. Así que hay muchas oportunidades para que se produzca desinformación, y también hay mucha más demanda de ella”.

Porque los conspiranoicos no son tanto víctimas como partícipes voluntarios de este engaño. “Son activos y, en cierto sentido, piden esta información. Tienen motivaciones, valores y creencias, y quieren propagarlos, y no les importa si la información es verdadera o no”, apunta Van der Linden. No nos manipulan, buscamos activamente ser manipulados.

Otro factor en común es la tensión por la conquista de derechos civiles. Las mujeres siguen luchando por la igualdad real, y las poblaciones migrantes son el blanco perfecto de muchas teorías conspiranoicas (los haitianos que se comen a sus perros y gatos, sin ir más lejos). Esta es otra de las coincidencias más locas: las autoridades parecen haber normalizado y absorbido parte de las ideas conspiranoicas. En Estados Unidos, Donald Trump es propagador, cuando no creador, de muchos bulos. Su secretario de Estado para la salud, Robert Kennedy Jr., es un antivacunas contumaz. Una de las ideas fundamentales de este ideario era la rebelión contra la versión oficial, contra lo establecido por las élites. Pero ahora son estas élites (con Elon Musk, el hombre más rico del mundo, a la cabeza) las que se visten de resistencia antisistema.

Todos estos factores se combinan con una situación inédita: el polvorín de una sociedad altamente tecnologizada, borracha de información y sin las herramientas para diferenciar lo real de lo falso. “Es una combinación de factores perfecta,” apunta el experto. “Por eso estamos en un pico sin precedentes”. Entre que se publicaron las primeras leyes contra la brujería y que se alcanzó el máximo de condenas en la Inglaterra isabelina pasaron 40 años. Hoy en día, una teoría conspirativa puede nacer en internet y propagarse por el mundo en cuestión de horas, entrando en el imaginario público en unos pocos días.

La gente está dispuesta a creer lo increíble. Lo hace por el llamado sesgo de confirmación. Cuando alguien decide adoptar determinada visión sobre la realidad, tiende a buscar informaciones que confirmen esa teoría, obviando o rechazando cualquier evidencia en sentido contrario. El problema es que, en el contexto de las redes sociales, ya no tenemos que buscar nada: la información que nos interpela viene a nosotros. “Está personalizada”, dice Van der Linden. “Los mensajes que nos llegan se basan en nuestra huella digital y, por lo tanto, pueden explotar las vulnerabilidades de las personas de formas desconocidas hasta ahora”.

El entorno es distinto, pero los mecanismos psicológicos subyacentes son los mismos hoy y ayer. Karen Douglas, profesora de Psicología Social de la Universidad de Kent, lleva años estudiándolos. “Las personas se sienten atraídas por las teorías de la conspiración cuando una o más necesidades psicológicas fundamentales se ven frustradas”, explica. “La primera es de tipo epistémico, relacionada con la necesidad de conocer la verdad y de tener claridad y certezas. Las otras necesidades son existenciales, vinculadas a la necesidad de sentirse seguro y de tener cierto control sobre las cosas que ocurren a nuestro alrededor; y sociales, relacionadas con la necesidad de mantener nuestra autoestima y sentido de pertenencia”.

Esta perspectiva implica, en esencia, que cualquiera puede caer en teorías de la conspiración si se dan las circunstancias adecuadas. Se suele caricaturizar a las personas que propagan este tipo de pensamientos, reducir al estereotipo de desquiciados con un gorrito de papel en la cabeza, pero la realidad es más compleja. Tendemos a refugiarnos en las teorías conspirativas cuando vivimos situaciones nuevas que ponen en tela de juicio nuestra idea sobre cómo funciona el mundo. “La gente busca formas de entender qué está pasando y no le gusta la incertidumbre que suele rodear a los acontecimientos en desarrollo. Además, una explicación simple a menudo no resulta muy atractiva,” apunta Douglas. Es una forma de intentar mantener cierto control narrativo en un mundo cambiante y complejo que a veces, simplemente, no se puede explicar del todo. Una mentira simple puede ser más tranquilizadora que una verdad compleja.

Van der Linden destaca la gran capacidad adaptativa de estas ideas, a pesar de las evidencias en contrario, y anima a entender las motivaciones subyacentes de la gente en lugar de intentar rebatir los detalles de una idea específica. Para explicarlo pone el ejemplo de los antivacunas. Cuando se patentó esta técnica, hace 200 años, muchos activistas alertaban de que quienes se vacunaran se convertirían en un híbrido vaca-humano, por el origen vacuno de esta técnica. Obviamente eso no sucedió. Pero eso no impidió que el movimiento antivacunas tomara fuerza. Hace poco, reflotó en X un tuit viral de una cuenta que aseguraba: “Las personas que se vacunaron contra la covid no vivirán más allá de junio de 2026”. Tampoco parece que el movimiento vaya a recular ahora, por mucho que la realidad les rebata sus argumentos. Porque la idea de fondo sigue vigente, la lucha contra las obligaciones gubernamentales, el rechazo a la medicina moderna. “Piensa en ello como en un árbol”, anima Van der Linden. “Nos entretenemos mirando las ramas, intentando podarlas y nadie está mirando a la raíz. A lo que hay debajo de la superficie”.

domingo, 19 de julio de 2026

TONTOS


El Xocas y el ejército de los hombres tristes
Quiero creer que esas personas que vemos a diario en pantallas soltando desvaríos, algunos muy peligrosos, lo hacen porque la alternativa es comer mierda, como nos recordó esta semana Marta Gómez Montero. Y antes que comerla, prefieren esparcirla.
Eva Güimil, 16.07.2026

Como cada vez es más difícil separar lo real de lo virtual, quise creer que había una IA desequilibrada tras la última polémica del Xokas. Influencer, para quien tenga la suerte de no conocerle, cuyos hitos mediáticos han sido congelar basura para no tener que bajarla a diario y considerar “un crack” a un amigo que se mantenía sobrio para aprovecharse de “pibas colocadas”. Pero no era IA, ha pasado. Les ilustro. Después de que la actriz Ester Expósito dijese en el podcast de La Pija y la Quinqui que no quiere dialogar con nazis, el streamer, no sabemos si dándose por aludido, respondió que no merece la pena estar con alguien como ella por su “pensamiento político”. Que “es mejor estar con un seis”. Como si hubiese una posibilidad de que sucediese, cuando solo juntar sus nombres en la misma frase provoca que se ericen los vellos. Ya no digo nada de que les ponga número a las mujeres, pero me intriga qué cifra se pondría a sí mismo.

No lo había procesado todavía cuando el algoritmo me castigó con dos periodistas divagando sobre mujeres tatuadas. “Conmigo no tienen ninguna oportunidad”, decía uno con aspecto de no llegar al aprobado en la lista Xokas de hermosura. Angelina, Scarlett, Pataky… ni lo intentéis. El otro, en idéntica línea de tristeza estética —¿por qué no juzgar el físico de los que lo juzgan?—, asentía. “El tatuaje en las mujeres tiene un punto de profesionalización, no diría cercano a la prostitución, pero…”. ¿PERO? Mientras se venían arriba, podía ver el vacío en sus ojos.


Quiero creer que cuando apaga la cámara, el Xokas se ducha y vuelve a ser Joaquín Domínguez Portela. Que se embute en un batín de seda, abre un Vega Sicilia y cocina rosbif a baja temperatura mientras medita presentarse a unas oposiciones del Estado. Y que esos dos señores de mediana edad que tienen que soltar disparates de youtuber con acné para tener relevancia, al terminar el directo, se lanzan sollozando a los brazos tatuados de novias, hermanas o amigas, les piden perdón y lamentan haber elegido una mala época para vivir de opinar. Quiero creer que esas personas que vemos a diario en pantallas soltando desvaríos, algunos muy peligrosos, lo hacen porque la alternativa es comer mierda, como nos recordó esta semana Marta Gómez Montero. Y antes que comerla, prefieren esparcirla.

Burger King rompe su colaboración con el Xokas tras sus comentarios machistas contra Ester Expósito
“No representan los valores de la marca”, argumentan.
EL PAÍS, 16.07.2026

Burger King ha decidido este jueves cancelar su colaboración con el creador de contenido, el streamer El Xokas, tras las últimas polémicas que ha protagonizado con declaraciones machistas, racistas y clasistas. El menú del personaje público ha desaparecido de la web de la cadena de hamburguesas.

“Queremos dejar claro que sus declaraciones en ningún caso representan los valores que defendemos como marca y pedimos disculpas a quienes se hayan podido sentir ofendidos por la colaboración”, sostiene Burger King en un comunicado compartido en sus redes sociales. Joaquín Domínguez, conocido como El Xokas, es creador de contenido e imagen de marca de Burger King.

En una retransmisión en directo, después de llamar “zorra” a la madre de un espectador, aseguró: “Tengo dinero para enterrarte. He ganado más en una promo de Burger King que tus padres en 20 años trabajando, cerdito”, respondió cuando le preguntaron con sorna si tenía entradas para la final del Mundial.

Estas declaraciones llegan, además, pocos días después de generar una fuerte polémica hablando de Ester Expósito. “Es un diez”, comentó, pero que no estaría con ella por su “pensamiento político”. “No merece la pena esa tía. Es mejor estar con un 6, te lo aseguro“, afirmó. La cuestión ha llegado incluso hasta el Congreso esta semana, donde la diputada de Compromís Àgueda Micó puso sus palabras como ejemplo de una tendencia generalizada permisiva con este tipo de comentarios machistas, entre otros ejemplos de comportamientos violentos y racistas de una serie de personajes populares.

El criticado comentario machista del creador de contenido tuvo lugar después de que Ester Expósito dijese en el podcast de La Pija y la Quinqui que no le veía sentido a dialogar con nazis con vistas a tratar de reeducar a estos personajes. “Estamos en una época en la que hay que empezar a llamar tonto de mierda a los tontos de mierda”, concluyó el martes su intervención desde la tribuna del Congreso la diputada de Compromís parafraseando a La Pija y la Quinqui.

miércoles, 15 de julio de 2026

PUES PARECE QUE GANÓ EL MEJOR

 







Mariano Rajoy evita disculparse por sus palabras sobre la selección francesa en una nueva columna: “Ellos no piden perdón por nada”
El expresidente español se escora de sus polémicas declaraciones con una nueva opinión en la que no pide disculpas.
EL PAÍS, 15.07.2026

El enfrentamiento ya tenía suficiente carga política: dos vecinos históricos, enfrentados en la efeméride de la toma de la Bastilla, por un acceso a una final mundialista con la que Francia concatenaría tres finales seguidas y España alcanzaría la segunda de su historia. Y, por si fuera poco, el expresidente popular Mariano Rajoy decidió el sábado enturbiar aún más la previa del partido con una columna publicada en El Debate titulada “Hoy llegó el desquite”. La pieza contenía declaraciones consideradas por Francia como “racistas” y “estúpidas”, según el Ejecutivo de Sébastien Lecornu. “Tiene, además, una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses”, escribió entonces el expresidente.

Este martes por la noche, tras la victoria de la Roja ante Francia por 0-2, Rajoy ha publicado una nueva columna titulada con sorna: “Hay que tener buen humor” en la línea con lo que han defendido sus correligionarios populares sobre que el comentario solo era un chascarrillo. En ella ha evitado disculparse. “Ellos no piden perdón por nada. Eso, por lo visto, siempre les toca a otros”, aseveró al final de la columna refiriéndose al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien se disculpó al mediodía de ayer a las autoridades francesas en París. Todo ello sin que Rajoy se haya disculpado previamente ni haya hecho ninguna otra referencia directa a la polémica.

El Debate, propiedad de la Asociación Católica de Propagandistas*, en el que el ex jefe del Gobierno español analizaba a la selección francesa pocos días antes de su enfrentamiento de este martes contra España en las semifinales del Mundial. Rajoy dio a entender que los jugadores no son franceses. Un análisis frecuente en la ultraderecha gala, que ya comenzó a desplegar esa visión con el equipo nacional que ganó el Mundial de 1998. Sin embargo, hasta el propio partido de ultraderecha Reagrupamiento Nacional, liderado por Marine Le Pen, se sumó a calificar de racista las palabras de Rajoy.


El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, salió entonces al paso de la columna en un comunicado a través de redes sociales. “Hay quien todavía mide la pertenencia por el apellido, el lugar de nacimiento o el color de piel. Otros la medimos por el arraigo a un país y la voluntad de contribuir a él. Jugando al fútbol. Cuidando a nuestros mayores. O abriendo negocios. España es de quien la ama y la trabaja. No de quien la avergüenza con declaraciones xenófobas. Francia, nos vemos en semifinales. Que gane el mejor y que pierda el racismo”, expresó Sánchez, que este lunes ha acudido a París a una reunión de los aliados de Ucrania y ha pedido perdón a la primera dama francesa, Brigitte Macron, y a Lecornu: “Estoy muy avergonzado por las palabras de nuestro expresidente”.

Incluso Lamine Yamal en la rueda de prensa de este lunes previa al encuentro contra Francia respondió a las palabras de Rajoy cuando fue preguntado por ellas. “Vamos a jugar un partido muy bonito, pero si el fútbol sirve para algo es para integrar. Francia y España son un ejemplo de integración. El fútbol es eso: integración. No hablaré de lo que ha dicho otra persona”.

*La Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) es una agrupación española de laicos católicos (fieles que no forman parte del clero) fundada a finales de 1908 y principios de 1909. Fue creada por el sacerdote jesuita Ángel Ayala y el periodista y posterior cardenal Ángel Herrera Oria.
Su objetivo principal no es la propaganda en el sentido político o comercial moderno, sino la "propagación" de la fe cristiana y los valores católicos en la vida pública (la educación, los medios de comunicación, la política y la cultura).

Los puntos clave para entender qué es y qué hace la ACdP incluyen:

1. Origen e Historia
Nació en un contexto en el que la Iglesia percibía un creciente laicismo en la sociedad española. El padre Ayala seleccionó a un grupo de jóvenes estudiantes destacados por su talento, formación intelectual y dotes de oratoria para que defendieran activamente la fe en el espacio público. A lo largo de la historia de España del siglo XX, sus miembros tuvieron un papel muy activo en política (especialmente durante la II República con la CEDA, el franquismo y la Transición).

2. Su gran legado: "Las Obras"
La ACdP no actúa habitualmente de forma directa, sino a través de instituciones y plataformas creadas por ellos mismos, a las que denominan "obras". Las más conocidas son:
- Educación (El CEU): Son los fundadores y propietarios de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, que gestiona colegios y tres universidades privadas en España (CEU San Pablo en Madrid, CEU Cardenal Herrera en Valencia y Abat Oliba CEU en Barcelona).
- Medios de comunicación: Históricamente fundaron periódicos muy influyentes como El Debate. Hoy en día impulsan el diario digital El Debate y organizan congresos de gran relevancia como el de Católicos y Vida Pública.
- Acción Social: Tuvieron un papel clave en la creación y el impulso inicial de entidades como Cáritas Española.

3. Presencia Actual
Ideológicamente se sitúan en el catolicismo conservador y se declaran independientes de cualquier partido político, aunque animan a sus miembros a participar en la política según sus preferencias. Actualmente cuentan con más de una veintena de centros en toda España y realizan campañas de comunicación de alto impacto visual en marquesinas y calles para difundir el mensaje cristiano en fechas señaladas. Wikipedia.

lunes, 6 de julio de 2026

ME SIENTO AVERGONZADO...


...leyendo estas noticias en el periódico esta tarde. Parece que a la mujer de Pedro Sánchez le han frustrado la fuga que tenía preparada en la cumbre de la OTAN en Turquía, rodeada de los capos del mundo, un buen plan. Ahora, en Inglaterra, parece que no hay riesgo alguno. Me pregunto si PS no tendría planeada la fuga en el nuevo y flamante Air Force One y al juez Peinado se lo chivaron. I have the power!, debe estar pensando él tan ufano; ¡que sepan que yo también sé hablar en el idioma que ha aprendido la hija de esta señora!
Lo de T con la primera ministra italiana no tiene nombre, a pesar de ser ella quien es; sigue siendo vergonzoso el trato que le dispensa. Me recordó a otra "presidenta", de mucha menor relevancia, que también concede a nuestro presidente un trato vejatorio, insultos incluidos. Me avergüenza que estos personajes puedan representar hoy día a todos nosotros, humildes personas humanas.
Ya, como remate, está el asunto de la retirada de la tarjeta roja a no-sé-quién en el mundial tras una oportuna llamada de teléfono. Todo parece de película de Santiago Segura o de monólogo de Gila.



domingo, 5 de julio de 2026

¡PAN Y CIRCO!

 

Dudaba si esta noticia podía ser verdad u otro meme más, así que investigué con paciencia, y voilà, cierta como la vida misma; una flamante noticia de hoy domingo. Está claro que las ratas nadadoras fueron sólo el principio.


Y por si esto no era suficiente, hay más. La pobre periodista que firma ambas noticias debería cobrar un plus en su sueldo para asegurarle aguantar la compostura ante estas noticias que le hacen cubrir. Pobre Eloísa, mejor que no se ponga debajo de un almendro por si las moscas.

viernes, 3 de julio de 2026

FUGA DE VOCALES: T_L_T_S


Los negacionistas seguirán negándolo, todo es fruto de la conspiración comunista judeomasónica, de Pedro Sánchez (de su mujer y de Zapatero, ya que estamos), de las vacunas, de los inmigrantes y del agua perdida porque los gobiernos no arreglan el borde la de tierra y el mar sigue derramándose.


lunes, 22 de junio de 2026

PENSAMIENTO CRÍTICO

 

Arash Arjomandi, 22.06.2026

En España un 22% de la gente duda de que los humanos llegaran a la Luna, un 28% cree que la Tierra ha sido visitada por extraterrestres y que los gobiernos lo ocultan, y un 5% aún piensa que la Tierra es plana, según un estudio de la Fundación BBVA.

Muchos están convencidos de que las regularizaciones de inmigrantes dan automáticamente nacionalidad, derecho a voto, ayudas masivas o forman parte del gran reemplazo para sustituir, gradualmente, a la población europea.

Una parte de la sociedad cree que la ONU, la Agenda 2030 y las políticas contra el cambio climático esconden un plan para imponer una dictadura global, quitar la propiedad privada o controlar a la población.

Y otros difunden que las vacunas contra la covid han provocado turbocáncer, es decir, tumores repentinos y acelerados. O que las vacunas infantiles causan autismo.

¿Cómo debemos afrontar, los ciudadanos normales que no somos expertos en tales materias, este tipo de opiniones? ¿Qué instrumento tenemos a nuestro alcance para examinar si son verdad o desinformación?

La herramienta tiene un nombre y se inventó en Grecia hace dos milenios y medio: el pensamiento crítico. Consiste en someter todas las opiniones a múltiples exámenes de refutación para ver si hay hechos que las desmientan. Ello implica, en la práctica, que debemos dar por buenas solo aquellas afirmaciones que ofrezcan la mejor explicación racional y que hayan superado repetidas confrontaciones empíricas.

Pensar críticamente no es, por lo tanto, tener una actitud criticona. Esta es destructiva y ve siempre el vaso medio vacío, mientras que el escrutinio crítico es constructivo por naturaleza. De ahí que exija humildad ante lo que ignoramos y considere todas las verdades como provisionales.

Es cierto que —como nos enseñaron Marx, Nietzsche y Freud, los tres maestros de la sospecha— la búsqueda de lo verdadero empieza con la desconfianza hacia las apariencias y las creencias establecidas. Y es cierto que requiere la actitud deconstructiva teorizada por Derrida, es decir, hacer ingeniería inversa sobre las ideas en busca de los posibles ocultamientos o negligencias que haya habido en su proceso de formación. Pero, si uno no quiere caer en el cinismo y la paranoia, debe aplicar la duda mediante un método racional, como bien vio Descartes.

La duda metódica es solo el punto de partida para ir descubriendo, afirmación a afirmación, las verdades que sí superen el filtro de la duda razonable. Pero ¿cómo podemos saber que los que sostienen teorías alternativas (por ejemplo, conspirativas) no están en lo cierto? Al fin y al cabo, nadie es omnisciente ni contiene en su conocimiento toda la realidad; nunca sabemos si nos falta alguna información decisiva que demostraría la verdad de esas otras explicaciones. Por numerosas pruebas que tengamos en apoyo de nuestras creencias, pueden ser perfectamente insuficientes, pues el llamado sesgo de confirmación hace que retengamos, sobre todo, los hechos que nos dan la razón y pasemos por alto, a menudo, los que refutan nuestra creencia.

La solución pasa por examinar las afirmaciones (las nuestras y las ajenas) a contraluz, es decir, comprobar si han superado todos los intentos que se han hecho para falsarlas. En otras palabras, tenemos que sostener siempre, sobre cualquier asunto, la mejor explicación racional al alcance, con la condición de que ninguna observación empírica (fact-checking) la haya desmentido.

Pongamos un ejemplo actual: algunos de los defensores de la política de prioridad nacional se valen de la afirmación “los inmigrantes quitan el trabajo a los españoles”. Pero este enunciado se refuta con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada: los efectos de la inmigración sobre el empleo y los salarios de los nativos son insignificantes.

Ninguno de los investigadores, que compiten entre sí buscando datos, ha publicado hallazgos en sentido contrario. Más bien, las cifras encontradas por el Banco de España, y no refutadas por ningún otro informe, muestran que la economía de nuestro país no hubiera crecido tanto en los últimos años sin la incorporación de trabajadores extranjeros.

No es que tengamos que creer ingenuamente todo lo que dicen las fuentes oficiales, pero sí invertir la carga de la prueba y transferirla a los negacionistas y desinformadores. Son ellos quienes deben aportar datos observados y contrastados que desmonten nuestra explicación. Pues “la justificación más segura de una creencia”, así lo resume Karl Popper, “reside en los fracasos de nuestros intentos por refutarla”.

Al conspirativo o divulgador de opiniones virales hay que hacerle una pregunta elemental: “Si tú has tenido acceso a esa verdad oculta que supuestamente desmiente mi explicación, ¿cómo es que ninguno de los profesionales que se contrastan entre sí ha dado con tu hallazgo?”.

Si su respuesta es “porque están todos comprados”, entonces quiere decir que desea evadir la confrontación racional y plural, e imponer dogmáticamente sus propias opiniones a la realidad en lugar de someter estas a los hechos confrontados. El contraste público solo es posible en sociedades abiertas y plurales como la nuestra, en las que los profesionales compiten entre sí, no para confirmar lo que dicen sus colegas, sino precisamente para hallar datos empíricos que los refuten. La confrontación abierta y plural es la actitud humana más racional: constituye “el intento consciente por hacer que, en nuestro lugar, sean nuestras conjeturas las que se sometan a la lucha por la supervivencia del más apto”, afirma Popper. En otras palabras, permite que mueran nuestras opiniones equivocadas antes de que sus efectos nos maten a nosotros como consecuencia de terraplanismos, pseudociencias y negacionismos que ningunean el cambio climático, los beneficios de las vacunas o el crecimiento económico generado por la inmigración, por poner tres ejemplos.

Pensar críticamente es aún más necesario cuando usamos la inteligencia artificial o las redes sociales. Debemos gestionar autocríticamente lo que nos muestran los algoritmos haciendo fitness mental: vigilar continuamente nuestros sesgos cognitivos y no dejar que operen soterradamente. A modo de ejemplo, debemos evitar juzgar por estereotipos, eludir dar más crédito a lo que dicen los que piensan como nosotros, rechazar, si va en contra de las evidencias, lo que nos es emocionalmente más familiar aunque estemos comprometidos con ello.

Fue Heidegger quien nos hizo ver que salir de una vida inauténtica para acceder a una existencia propia requiere desoír lo que se dice acríticamente en el espacio público. En este se repiten las habladurías impersonales, sin ser de nadie en particular, sino de otros en las redes, en los podcasts o en las sobremesas: se comenta, se dice, se piensa, se cree… Es la fuerza del alma, esa facultad de agencia personal que todos tenemos en nuestro interior, la que, si está nutrida y fortalecida, puede hacernos de escudo y contrarrestar las ideas o productos que nos quieren vender los algoritmos.

De ahí que toda crítica racional deba conllevar también una crítica social. En la estela de la mítica Escuela de Fráncfort del siglo pasado, debemos tratar de identificar las promesas de libertad y progreso que se nos han dado, pero que se han incumplido o se han traicionado, y proponer en su lugar teorías críticas que sean transformadoras.

martes, 12 de mayo de 2026

YA LO DIJO VOLTAIRE

Si para alguien que ha hecho un ridículo monumental es difícil zafarse de la situación -recordemos el siempre útil "trágame tierra" ante un: qué bien, no sabía estás embarazada; no, estoy gorda-, reconozco que para un político, más cuando goza de sus interminables minutos de gloria, debe ser harto complicado. Más le valdría a Clavijo, Presidente de la Comunidad Autónoma de Canarias, correr un tupido velo y pasar a otros menesteres en vez de seguir erre que erre con sus diatribas pseudocientíficas contra todo y todos, a la vez que aprovecha para cargar contra Pedro Sánchez, cómo no. La manía que tienen estos políticos canarios de echarle la culpa de todo a Madrid no consigue sino aumentar nuestro complejo pueblerino colonial, que no deja de ser algo completamente trasnochado, reaccionario y mentiroso. Si Fernando Clavijo quería pasar a la Historia, parece que lo hará por el bochornoso espectáculo que el Gobierno de Canarias ha dado, él a la cabeza, en la llamada (bien les gusta a los periodistas ponerle un nombre a todo) crisis del hantavirus.
Nada ya en el Puerto de Granadilla, el barco de camino a Holanda y siguen los periódicos publicando artículos sobre lo acontecido y el futuro del virus y de los pobres pacientes, nunca mejor dicho.

¿Personas o roedores?
Sólo los mecanismos universales nos van a salvar de la epidemia del nacionalismo ultraorgulloso.
David Trueba, 12.05.2026

Parece que fue hace un siglo cuando Pedro Sánchez quiso iniciar su mandato presidencial con la acogida a un barco cargado de náufragos. El resto de países, con la Italia de Meloni entonces a la cabeza del giro autoritario, se negaban a aceptar el desembarco del Aquarius con sus emigrantes extenuados y hambrientos. El Gobierno español se marcó un guiño de humanidad. En un mundo cargado de gestos brutales contra los pobres y desfavorecidos cabe aplaudir cada guiño de humanidad porque nos va el prestigio de especie en ello. Esta última semana fue noticia otro barco marcado por el desprecio generalizado. El MV Hondius rozaba Cabo Verde cuando se desató la alarma por el contagio de hantavirus entre su pasaje. El pánico condujo de nuevo a una precipitada reacción de desprecio por los valores humanos. En lugar de idear la fórmula más razonable para rescatar a los pasajeros comenzó una carrera desalmada por quitárselos de encima. Daba un poco de pena oír, como si eso fuera lo capital, que entre los atrapados en el barco había 14 de nacionalidad española. La acogida del Gobierno nos salvó de entregarnos a la profunda debacle moral. Ya Groucho Marx preguntó hace un siglo: ¿que si somos personas o roedores? Tire un trozo de queso al suelo y se lo demostraremos.

Empieza a ser evidente que la próxima gran crisis de la humanidad, aparte de las guerras en que nos hemos dejado meter de nuevo, va a venir por un desmoronamiento del sistema ciberinformático o por otra epidemia sanitaria. El origen del virus que ha convertido un apacible crucero de lujo en una pesadilla apunta a un roedor andino. Lo curioso es que en esa Argentina, una de las primeras decisiones del nuevo Gobierno autoritario de Milei fue abandonar la Organización Mundial de la Salud. Y al día de hoy anda desmontando sus hospitales universitarios, privados de fondos. Son ese tipo de decisiones populares y aplaudidas por la masa las que muy poco tiempo después se desvelan como un ahorro trágico y una estupidez de libro. Ha sido precisamente la OMS la que ha coordinado con el gobierno español el modo de proceder en esta alarma. Sólo los mecanismos universales nos van a salvar de la epidemia del nacionalismo ultraorgulloso, ese regionalismo caníbal en el que nos quieren meter algunos. Ya lo vimos con el reparto de los menores no tutelados que se arracimaban en los centros de Canarias, ni tan siquiera las autonomías dentro de un mismo país fueron capaces de trabajar con generosidad y unidas por el bien común. Lo dijo Voltaire, la única ley que guía a los hombres es la del sálvese quien pueda.

Los que pretendían que los pasajeros del barco en cuarentena siguieran en alta mar durante semanas con un cadáver en el congelador tan sólo prolongaban el lema populista de Nosotros primero. Ante cualquier desafío, primero yo. La deshumanización del hombre comenzó exactamente el mismo día en que se convirtió en Yo y miró al de enfrente como un extraño Tú. La cota más baja la hemos alcanzado con ese anuncio de una casa en venta en nuda propiedad donde se explicaba que los propietarios eran diabéticos y se les vaticinaba una muerte rapidita. Leer esa noticia provocaba un asco tremendo, un asco inmobiliario. Lo del barco infectado ha sido otra oportunidad para demostrar si somos roedores o personas. A algunos el humanismo les parece cosmético y facilón, un guiño. Pero ante la ceguera general, un ojo medio abierto es la única grieta por la que se puede colar la luz.

Qué le pasa a un político cuando apuesta su credibilidad a la teoría de las ratas nadadoras
El presidente canario sigue insistiendo en que existía el peligro de que unas ratas contagiadas por el hantavirus pudieran llegar nadando a Canarias a pesar de que los roedores sospechosos de contagiar la enfermedad estaban en Argentina y no se dedican a actividades acuáticas.
Íñigo Sáenz de Ugarte, 11.05.2026

Es difícil reprochar a un alto cargo si empieza a ponerse nervioso por un brote de una enfermedad respiratoria poco conocida. Sabemos desde la pandemia que los iniciales mensajes tranquilizadores de un Gobierno pueden no verse confirmados más tarde. Somos conscientes de que la coordinación de las administraciones gobernadas por partidos diferentes puede dejar mucho que desear. Lo que no es igualmente aceptable es que se exija al Gobierno central que tome las medidas necesarias para reducir al mínimo los riesgos sanitarios y que luego se diga que está sobreactuando o, aún peor, que haya ignorado amenazas imaginarias.

En menos de 24 horas tras el comienzo de la crisis del hantavirus el martes 5 de mayo, el Partido Popular ya había exigido la dimisión de la ministra de Sanidad. Son de gatillo rápido. Una vez producida la llegada del crucero MV Hondius a un puerto de Tenerife este fin de semana en medio de exigentes medidas de seguridad, el PP prefirió el lunes no seguir apostando a esa carta, mientras dejaba que el presidente canario, Fernando Clavijo, continuara con sus quejas. No solo sigue en contra de que el barco descargara su pasaje en las islas, sino que ni siquiera se bajaba de la burra de las ratas nadadoras, una interpretación que ya sabía que no tenía base científica.

Clavijo, de Coalición Canaria, y su Gobierno de coalición con el PP delegaron en un director general su representación en el despliegue realizado en el puerto de Granadilla de Abona (Tenerife). Lo cierto es que sus protestas habían conseguido que el barco no atracara allí, sino que fondeara en las aguas cercanas, lo que obligó a que los pasajeros fueran enviados a tierra en zodiacs. Ni aun así quiso presentarse en el puerto. Tampoco para vigilar cómo iba todo.

Antes se había sabido que el presidente canario envió el sábado a Mónica García una captura de una búsqueda de Google con el fragmento hecho por inteligencia artificial que respondía a la pregunta sobre la capacidad natatoria de las ratas. A Clavijo tampoco le servía que el crucero fondeara, porque las ratas se harían unos largos para llegar a tierra. La gente se reía de él en las redes sociales empleando también la IA. Es lógico que la gente se lo tomara a broma. El lunes, se quejó de que la ministra había difundido “una conversación privada” con la intención de ridiculizarle.

La gente espera que los responsables políticos se basen en el mejor análisis científico posible y que escuchen las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). No que hagan una búsqueda en el móvil y no pasen del primer resultado hecho con IA. Por la misma razón por la que cuando Clavijo se pone enfermo va al médico y no se limita a consultar al doctor Google.

El origen del brote de hantavirus no estaba en el barco ni había que especular con el estilo de las ratas en el agua. Los que pueden contagiar el hantavirus son un tipo de roedores sin gran experiencia natatoria que existe en la zona de Argentina que visitó un matrimonio holandés que luego subió al barco. Ambos cayeron enfermos y fallecieron más tarde después de haber sido evacuados.


A pesar de esto último, Clavijo seguía inmerso en su universo alternativo, que incluía opciones propias de películas de serie B con malos efectos especiales como la invasión de las ratas mutantes o algún escenario similar de pesadilla. “En la nota del secretario de Estado dice que no es esperable que este roedor pudiera colonizar nuestro territorio, pero no lo descarta. No es esperable y la posibilidad es remota, pero no se descarta”, dijo el lunes haciendo gala de una gran imaginación al interpretar el comunicado.

El Gobierno canario continúa insistiendo en que el problema se lo tendría que haber comido entero Cabo Verde. “Debe ser atendido donde está” para luego irse directamente a Holanda, dijo Clavijo sobre el barco. Había catorce pasajeros españoles a bordo, pero él no pensaba que fueran de su incumbencia. En total, eran cerca de 150 pasajeros de 23 nacionalidades diferentes. Su edad media era de 65 años.

Formado por varias islas, el pequeño país africano se encuentra en el puesto 131º en el Índice de Desarrollo Humano. Cuenta con una renta per cápita de 4.218 euros, ocho veces menos que España (34.210). Para la OMS, era mucho más seguro llevar el barco a un puerto español con más medios materiales y experiencia en lidiar con emergencias sanitarias.

Un grupo ultraderechista acudió a la Audiencia Nacional para intentar que los jueces dieran la razón a Clavijo. La denuncia fue rechazada con argumentos basados en la jurisprudencia y la realidad de las emergencias sanitarias. “Existe un interés prevalente en la protección de la vida y la salud de las personas que se encuentran en el barco”, dictaron los tres jueces por unanimidad. Sobre el riesgo que podría suponer para Canarias, el tribunal respondió que “no se evidencian datos o circunstancias que permitan apreciar que con tal actuación se comprometa la vida y la salud de la población española”.

El Gobierno envió a Tenerife a tres ministros –los de Sanidad, Interior y Política Territorial–, un despliegue que demuestra que pretendía aprovechar el operativo en términos de imagen, una costumbre muy extendida entre gobiernos. Si hubiera hecho lo contrario, le habrían acusado de desentenderse de la crisis.

La presencia de Fernando Grande-Marlaska fue la menos justificada. Marlaska cometió el error político de no asistir al funeral de los dos guardias civiles muertos al colisionar dos de sus embarcaciones cuando perseguían a una narcolancha en la costa de Huelva. El ministro debería asistir a todos los funerales de agentes muertos en acto de servicio en la lucha contra la droga.


El ejemplo más claro de que la crisis ha transcurrido por los cauces por los que apostó el Gobierno fue que este lunes varios medios lo acusaban haber sobrerreaccionado. Ana Rosa Quintana se quejó de que el Gobierno había “centrado el foco en el hantavirus” con su despliegue y encargó a uno de esos redactores que lo demostrara de forma prolija. Los espectadores vieron cómo se resaltaba en tono negativo que se celebraran siete ruedas de prensa y se publicaran ocho comunicados.

“¡Luces! ¡Cámaras! ¡¡¡Desembarco!!!”, se veía en el videowall del plató de Telecinco. Todo se presentaba como un gran show. Lo mismo hizo El Español, que denunció que se había montado “un espectáculo global”. Su director, Pedro J. Ramírez, lo llamó “un 'reality' televisivo”.

Al comienzo de la crisis, se rieron o escandalizaron por las declaraciones de Fernando Simón afirmando que el riesgo era bajo para España y luego denunciaron que el Gobierno había reaccionado con demasiada energía. Lo que antes era caos, ahora era un exceso de organización. No apreciaron ninguna contradicción entre las dos posiciones.

Las Naciones Unidas, la Comisión Europea, el Consejo Europeo y la OMS han elogiado a España por su papel en esta crisis. El Papa León XIV agradeció el domingo “la acogida que caracteriza al pueblo de las Islas Canarias por permitir la llegada del crucero Hondius”. Cuando el pontífice visite Canarias en junio, Clavijo podrá informarle de que la Iglesia debería ser más consciente del peligro que supone un ejército invasor de ratas nadadoras.

'Marca España' en la gestión del hantavirus: de la OMS a la UE, se multiplican las felicitaciones por la "excelencia técnica" del operativo
El crucero fondeado en Tenerife ha partido este lunes por la tarde en dirección a Países Bajos, tras la evacuación de los últimos pasajeros. Todos han sido derivados a sus países de origen, incluidos los 14 españoles ingresados en el Hospital Gómez Ulla. Los organismos internacionales, volcados con la gestión española.
Miguel Fernández Molina, 11.05.2026

El crucero MV Hondius se aleja de las costas tinerfeñas tras unos días de máxima tensión por el brote del hantavirus. Con únicamente ya los tripulantes más un médico a bordo del puerto de Róterdam (Países Bajos) y con el resto del pasaje ya evacuado rumbo a sus países de origen para pasar la cuarentena, llega el momento del primer balance.

La emergencia aún no ha pasado, como recuerdan las autoridades, pero ya hay quienes ponen nota a la gestión inicial... y esta vez España queda en buen lugar tras la culminación del operativo de desembarco y traslado de los pasajeros. Entre ellos, los 14 españoles llevados al Hospital Gómez Ulla de Madrid, donde este domingo iniciaron la cuarentena en aislamiento y a la espera del resultado de sus pruebas.

A diferencia de lo que ocurre en clave de política nacional, la respuesta internacional ha sido prácticamente unánime, en forma de reconocimiento por la gestión "solidaria" y "eficiente" de la emergencia sanitaria, especialmente cuando otros países rechazaron ofrecer apoyo a los pasajeros afectados. De puertas para dentro, el panorama es diferente; tanto el Gobierno de Canarias como la oposición al Ejecutivo central han acusado a Pedro Sánchez, Mónica García y otros ministros de "descoordinación" entre administraciones.

Desde la sede del PP, Borja Sémper ha reprochado "lo que consideramos una descoordinación absoluta entre administraciones o una coordinación manifiestamente mejorable". Para el portavoz nacional del PP es "muy razonable" la demanda de "información y coordinación" por parte del presidente canario, Fernando Clavijo, que ha sido muy crítico con la actuación de Moncloa desde que se decretó que Canarias acogiera al crucero.

"Hay que recordar al inicio cómo se abordó esta crisis con información contradictoria dentro y en el seno del propio Gobierno", ha apostillado, para señalar que al PP lo que le ha parecido "peor" de la gestión es "la sensación de descoordinación" y "que ni el propio Gobierno se ponía de acuerdo en las horas iniciales".

De inmediato, Ferraz ha dado su propia versión, presumiendo de que "España le ha dado de nuevo una lección al mundo y al Partido Popular". Para la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, frente a la actuación "responsable" del gobierno, enfrente han encontrado "lo de siempre del PP: intoxicar, estorbar [...] alimentar los bulos".

La polarización choca con la práctica unanimidad recibida en el juicio de las principales instituciones mundiales. Así lo ha transmitido el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Tras compartir un vídeo del operativo en Tenerife, felicitaba a "todo el Gobierno" y al resto de administraciones "por su liderazgo y excelencia técnica demostrada a lo largo de esta operación".


Su entusiasmo ha ido a más al completarse el desembarco de los pasajeros y tras la salida del buque hacia Países Bajos. En una rueda de prensa compartida con Mónica García, Fernando Grande-Marlaska y otros altos cargos, Adhanom ha aplaudido con cierto tono de broma que España lo ha hecho "bien" y "con mucho estilo".

En su breve intervención sí ha remarcado que "era necesario" sacar a los contagiados de hantavirus y a los pacientes sospechosos para evitar un empeoramiento de sus estados. "Nunca se consideró la opción de dejarles en el barco", ha explicado en el turno de preguntas, tras insistir en que "este es el tiempo de la solidaridad", cuestión que ha agradecido a España por "aceptar el barco" la semana pasada.

La relevancia de la operación ha sido tal que este mismo lunes por la tarde Moncloa anunciaba una reunión entre Pedro Sánchez y el máximo responsable de la OMS, con una posterior comparecencia conjunta para valorar la respuesta española e internacional a la crisis del hantavirus.

En términos similares a los del doctor Tedros Adhanom, el secretario general de la ONU, António Guterres, se ha sumado a los apoyos y reconocimientos por la labor del Gobierno de España y otros estamentos en la crisis del hantavirus. El mandatario portugués añadía en el mismo mensaje la petición de que, superada la primera y más tensa fase, "que los esfuerzos internacionales en materia de salud garanticen la seguridad de todos".


La UE comparte un mensaje unitario entre sus grandes responsables. Así, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha puesto en valor el trabajo "codo con codo" entre los organismos sanitarios de la UE y España, con un mensaje de "agradecimiento al gobierno español y a todas las autoridades involucradas sobre el terreno".


El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha alabado el "excelente ejemplo de cooperación multilateral" encabezado por España, junto con la OMS, el ECDC y otros organismos sanitarios internacionales. "Enhorabuena por las rápidas y eficientes operaciones de desembarco en Tenerife, y gracias a las autoridades españolas y a todos los equipos por su dedicación", añadía Costa en sus redes.


El reconocimiento se torna en agradecimiento en el caso neerlandés. El primer ministro de Países Bajos aplaudía la gestión española "por haber hecho posible" la llegada y el tratamiento con seguridad de los pasajeros del crucero con bandera neerlandesa. Rob Jetten añadía el reconocimiento de todo su equipo "por la buena y constructiva colaboración entre nuestros dos países en los últimos días".