sábado, 24 de octubre de 2026

ESTHER, LILITA Y VICEVERSA

Leyendo a Muñoz Molina esta mañana me acordé de mi madre y de Lilita, ambas con una educación exquisita, ambas nos enseñaron a todos lo que quisimos aprender lo importante de no ser groseros. Este adjetivo, tan poco usado hoy, desgraciadamente, nos devuelve a una época feliz donde la educación lo era todo, donde pedir las cosas por favor, ser amable y afable en el trato, no insultar, era lo normal, no la excepción.
Ellas ya no están con nosotros y quizá sea mejor así, estarían horrorizadas del nivel al que hemos llegado no sólo en la calle sino en instancia superiores, o al menos así las llaman. Insultos en la carretera, en los deportes y también en el Parlamento. ¿Dónde las buenas maneras?

Clara Shumann, *Concierto de piano, Op7.

No hay comentarios: