domingo, 1 de noviembre de 2026

NO HAY MÁS TONTO QUE UN OBRERO DE DERECHAS


La exclusiva de la Cadena SER sobre los 242.000 euros destinados a pagar la defensa de Koldo García ha levantado la alfombra de un juego de intereses cruzados que apunta de lleno a OkDiario.
Las facturas que han llegado a la Audiencia Nacional llevan el sello de Dos Mil Palabras S.L., la empresa editora que tiene a Eduardo Inda al timón como máximo accionista. Este rastro en los libros contables da un vuelco total a las sospechas iniciales de la Fiscalía, que buscaba los pagos en las cuentas del PSOE para acusarles de comprar el silencio de su exasesor. Sin embargo, el dinero ha salido de una empresa privada que se sostiene, en gran medida, gracias a los ingresos fijos por publicidad institucional que le inyecta el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.
Si se mira el calendario, las piezas encajan solas. El pago más fuerte, de 150.000 euros más IVA, se ingresó al día siguiente de que OkDiario lanzara una entrevista exclusiva con Koldo García y José Luis Ábalos, en la que disparaban contra el núcleo de Pedro Sánchez con acusaciones de corrupción. Al final, los papeles demuestran que la empresa de Inda, regada con fondos públicos de la Comunidad de Madrid, acabó financiando el abogado del principal imputado de la trama justo cuando este ponía su altavoz al servicio del desgaste político de La Moncloa.
Este giro en los tribunales termina por dibujar una operativa redonda. Por un lado, la contabilidad deja a Eduardo Inda en una posición muy comprometida, al pasar de "periodista a financiador directo" de la defensa de un acusado en mitad de un proceso penal. Por otro, salpica de lleno a la gestión de Ayuso, al evidenciar el camino indirecto que toma el dinero de los madrileños. En definitiva, la investigación judicial pincha el discurso del Partido Popular sobre los supuestos pagos de Ferraz y saca a la luz una estrategia de la derecha política y mediática para sostener económicamente a Koldo García a cambio de su munición contra el Gobierno.
Toda la maquinaria del fango armada por el Partido Popular, la chequera pública de Ayuso y los montajes de Eduardo Inda han quedado completamente al descubierto en los tribunales, demostrando que la supuesta trama del PSOE era en realidad un complot financiado por la propia derecha que termina por ratificar la resistencia y la integridad de Pedro Sánchez frente a una cacería política sin precedentes.
¡MAFIA!

MUERTOS UNOS, VIVOS OTROS


Mis amigos muertos
Me divierte imaginarlos haciendo lo mismo que hacían en este lado.
Manuel Vicent, 01.11.2026
https://elpais.com/opinion/2026-11-01/mis-amigos-muertos.html

A estas alturas de la vida uno ya tiene en el otro mundo a la mayoría de los fueron sus mejores amigos. A veces en estas tardes desoladas de otoño pronuncio sus nombres, uno a uno, mientras una melodía de jazz me trasporta a aquellos días felices que compartimos juntos. Imagino que ellos también la están oyendo y si aquí en el mundo de los vivos la tarde es lluviosa pienso que allí en el otro lado también estará lloviendo y algunos de mis amigos habrán ido a algún garito a jugar al póquer. Si la tarde es soleada puede que otros prefieran pasear por el bosque hasta que caiga la niebla. No importa que hayan muerto. Me divierte imaginarlos haciendo lo mismo que hacían en este lado. Algunos seguirán navegando a Ibiza en verano, otros soñarán con rodar nuevas películas, o celebrarán el éxito de su última novela, otros alargarán las sobremesas a la sombra de los pinos hablando de amores perdidos, de viajes, de bellos recuerdos del pasado. En el otro lado estas tardes de otoño olerán a leña de encina en las chimeneas de las casas habitadas por mis amigos muertos. Tal vez ellos quieran saber qué sucede aquí en la tierra. Habrá que decirles que una tragedia humana acaba de romper toda nuestra modernidad en pedazos. ¿Recordáis aquel antiguo glamur de viajar en el tren de alta velocidad? Otra vez ese sueño se ha convertido en un amasijo de hierros lleno de cadáveres. A esta tragedia hay que añadir la locura de unos adolescentes deslumbrados por la violencia que incendian las calles, rompen escaparates y saquean las tiendas de lujo, una orgía que aprovechan los políticos de uno y otro bando. En contrapartida, más allá del dolor por todos los muertos, he levantado el brazo hasta una rama del membrillero y he arrancado suavemente unos membrillos maduros y con la yema de los dedos he frotado su pelusilla que escondía debajo un color de miel, los he colocado en un frutero y he sentido que con este acto, por mi parte, el orden del mundo había sido restablecido.

TRAS LAS ELECCIONES EN ISRAEL


La oposición israelí se atasca tras su victoria electoral
Las negociaciones para formar Gobierno marchan paralelas a las señales de preparativos de un nuevo ataque de Netanyahu y Trump a Irán.
Antonio Pita, 01.11.2026

Acabadas las elecciones en Israel, los ingredientes están claros, pero queda lo más difícil: ligar la salsa. Los resultados definitivos de los comicios, difundidos el viernes, apenas varían el dibujo que se venía esbozando: el Likud, el partido del primer ministro Benjamín Netanyahu, cae de 32 a 27 escaños, pero sigue como primera fuerza. Su coalición, sin embargo, pierde la mayoría parlamentaria, al quedarse en solo 53 escaños de los 120 que tiene la Kneset. En otro país, la conclusión sería que ha ganado la oposición. Pero los 67 escaños restantes se dividen entre 48 para los cuatro partidos judíos —que van desde, sobre todo, la derecha hasta la izquierda secular—y en 19 para las dos listas que representan a los palestinos con pasaporte israelí: un 20% de la población estigmatizada y tratada como ciudadanos de segunda. Y si algo han mostrado los primeros días de contactos es justamente cuánto costará en el Israel de 2026 que los partidos judíos integren a los árabes. Tanto que se habla más ya de nuevas elecciones que de nuevo Gobierno.

El pegamento que unía el collage del bloque anti-Netanyahu ha empezado a deshacerse al enfrentar el examen de las decisiones. Tres de las cuatro formaciones judías rechazan o ponen pegas a gobernar con una o las dos listas árabes (que han obtenido su mejor resultado histórico), pese a quererlo un 61% de quienes les votaron, según una encuesta que efectuó el centro Acord de la Universidad Hebrea de Jerusalén tras el cierre de las urnas. Solo un 12% desea un Gobierno de rotación con Netanyahu y otro 7%, una coalición con partidos ultraortodoxos, para no depender de los árabes. Un 20% se inclina por volver a las urnas para deshacer el embrollo.

El más hostil a contar con los árabes es Avigdor Lieberman, el líder del partido opositor de derechas Israel Beitenu. “Si alguien desea apoyarse en quienes respaldan el terrorismo, es su decisión. Nosotros no formaremos parte”, ha dicho tajantemente. “Tengo palabra y todo lo que dije antes de las elecciones sigue siendo válido después de ellas”. Lieberman se negó en campaña incluso a gobernar en minoría con el respaldo desde fuera de las formaciones palestinas. Un 42% de sus votantes las prefiere, sin embargo, a más Netanyahu en el poder.´

Lieberman, en un acto de campaña en Ramat Hasharon (Israel), el pasado día 13. Amir Cohen (REUTERS)

Lieberman cierra así la puerta (al menos de momento, según demuestra la historia de las negociaciones políticas en Israel) a lo que defiende, desde el otro ala del bloque opositor, Yair Golán, el líder de Los Demócratas.

Golán se reunió el viernes con Mansur Abbas, el líder de la lista árabe Ra’am, e insiste en que la suma es simple (los 67 escaños que tiene la oposición son más que los 53 de Netanyahu) y ve “antidemocrático” excluir de la suma a los palestinos. “Un voto emitido el martes por un ciudadano árabe en [las localidades árabes] de Sajnín o Rahat tiene exactamente el mismo valor que un voto emitido por un ciudadano judío en Tel Aviv o Sderot”, protestaba en un artículo en el diario Haaretz. “Quien crea en la democracia no puede luchar por ella por la mañana para, acto seguido, por la tarde, invalidar las voces de cientos de miles de ciudadanos debido a su origen o a sus nombres”.

El viernes fue más específico. Propone gobernar con Ra’am, la lista árabe más fácil de digerir para la mayoría social judía ya que formó parte de la breve coalición anti-Netanyahu de 2021-2022 y ahora tiene además como diputado a un respetado exvicejefe de la policía judío, Yoav Segalovitz. La otra, la Conjunta, sostendría al Ejecutivo en el Parlamento, desde fuera, y ninguna de las dos participaría en los comités que deciden asuntos de seguridad, por la “sensibilidad” de que palestinos (aunque sean ciudadanos israelíes) tengan que decidir sobre operaciones militares en Gaza o Cisjordania.


Mientras, Yair Lapid, ex primer ministro y número dos de la lista Beyahad, insinúa fórmulas como un Ejecutivo en minoría. “Yo también quería el martes una victoria clara e inmediata, de esas con las que uno puede irse a dormir tranquilo. No es lo que hemos obtenido. Pero hemos ganado. No por KO, pero a los puntos”, ha señalado. Lapid pide ahora “paciencia” porque es momento de “relojeros”, que construyen despacio y desde el silencio en habitaciones cerradas.

La radio pública israelí Reshet Bet señalaba este viernes que la oposición está enfocada en cerrar filas y evitar que alguno de los partidos (la mayoría son de derechas y han gobernado con Netanyahu) se vea tentado de pasarse a la coalición. O que haya diputados tránsfugas. Hay muchas llamadas y [mensajes de] WhatsApp de sondeo estos días, mientras el portavoz del Likud, Guy Levy, acusa a los partidos judíos de oposición de plantearse una alianza con listas que “quieren destruir” el país y “entregar media Jerusalén a Hamás”.

El presidente del país, Isaac Herzog, dará la tarea de formar Gobierno a Netanyahu o al exjefe del Estado mayor Gadi Eisenkot, el líder de la segunda fuerza, con 21 diputados (Yashar). Elegirá al que vea con más posibilidades de forjar una mayoría, tras consultar con los distintos grupos desde la próxima semana.


Una de las opciones sobre la mesa ayudaría a Netanyahu tanto como decepcionaría a quienes pusieron sus esperanzas en Eisenkot para derrotarlo: un Gobierno de unidad nacional con ambos rotándose en la jefatura de Gobierno. Sería, probablemente, un suicidio político del líder opositor, además de que los trucos del primer ministro hace un lustro para evitar que Benny Gantz recibiese el testigo dificultan que se arriesgue a tropezar con la misma piedra. Pero hay presiones, en pro de la estabilidad, más aún si comienza una nueva guerra.

Dov Vaxman, experto en Oriente Próximo en la Universidad de California en Los Ángeles, solo ve “desgraciadamente realistas” dos opciones: esta o nuevas elecciones. Y ambas, añade, benefician al primer ministro. La segunda no sería nada extraña en uno de los países que más va a las urnas del mundo y que lo hizo cinco veces solo entre 2019 y 2022.

Alternativa

En las últimas horas gana peso una alternativa que superaría las actuales líneas políticas. Se trata de un Gobierno de los cuatro partidos judíos de oposición con apoyo desde fuera de uno ultraortodoxo que hoy gobierna con Netanyahu: Judaísmo Unido de la Torá. Es, a priori, sorprendente, porque la oposición lleva por bandera una ley de alistamiento obligatorio que acabe con la exención de los ultraortodoxos del servicio militar. Pero una fuente de la formación ve “agotada” la alianza con Netanyahu, tras quedar en minoría e incumplir su promesa de grabar en ley su exención. Con la oposición, al menos, podrían llegar a un tipo de entendimiento y convertirse “de nuevo en una fuerza decisiva en la Kneset”, decía la fuente. Sin Judaísmo Unido de la Torá, el bloque de Netanyahu bajaría a 46 escaños, dos menos que la oposición, que podría sumar además (para dar empaque al Ejecutivo) los ocho de Ra’am,

Todos los cálculos pueden, sin embargo, saltar por los aires por dos motivos.

El primero: un nuevo ataque conjunto de Israel y EE UU a Irán. Netanyahu ya lo quería antes de las elecciones, pero se topó con el recelo del jefe del Estado mayor, Eyaz Zamir, con quien discutió al respecto, según el canal 12 de televisión. Y, sobre todo, con el presidente de EE UU, Donald Trump, preocupado por el potencial impacto en las elecciones de medio mandato que se celebran este martes.

Este mismo viernes, los medios israelíes informaban de que el ejército de EE UU inició un importante puente aéreo hacia Oriente Próximo justo después de que cerrasen las urnas en Israel. Al menos diez de sus aviones de transporte han aterrizado en las últimas 24 horas en bases de la Fuerza Aérea de Israel en el sur del país, probablemente con interceptores para las baterías de defensa aérea. El diario The Wall Street Journal ya desveló el martes que Washington ha instado a varios países árabes del Golfo ―que albergan bases de EE UU y contra los que Irán disparó en la anterior guerra― a prepararse para una “campaña militar breve e intensa” contra Teherán cuando pasen las elecciones de medio mandato.

El segundo es el embarramiento del terreno por Netanyahu. El jueves, el presidente del Comité Central Electoral, Noam Sohlberg, pidió a los servicios secretos en Israel y los territorios palestinos ocupados investigar “graves sospechas” de financiación catarí en apoyo de un partido árabe. Lo explicó con que la población mantenga la confianza en el resultado, pero Netanyahu ―que ya había acusado a los árabes de “robar” las elecciones antes incluso de que empezasen― se lanzó a desprestigiar los resultados o a quienes pactasen con los partidos palestinos para desbancarlo del poder, hablando de “votos comprados en efectivo”. Era sobre todo un intento de retrasar la formación, dentro de dos semanas, de un nuevo Parlamento en el que ya no tendría la mayoría y lo primero que hará la oposición es reemplazar al presidente, Amir Ohana.

Ha sido tan burdo que los servicios secretos tuvieron que salir a aclarar que las sospechas son “limitadas” y, en ningún caso, tenían dimensión suficiente para afectar al resultado. Fuentes del Shin Bet filtraban que Netanyahu había inflado las sospechas “por encima de toda proporción” para su beneficio político y el director general del Comité, Dean Livneh, admitía que no estaba al tanto de que tuviesen base. Los tres arrestados ya están en libertad.

CONTRA LOS SUPERRICOS


Detrás de la guerrilla de Everyone Hates Elon y sus tres lecciones para acabar con los superricos
El grupo de activismo satírico ha boicoteado con éxito los Tesla de Elon Musk, la gala MET de Jeff Bezos y las “gafas de pervertido” de Mark Zuckerberg.
Noelia Ramírez, 01.11.2026

“Siento comunicarte que tus peticiones en change.org no van a acabar con el fascismo”. Son las siete de la tarde del jueves 29 de octubre y unas 200 personas en la antigua fábrica Fabra i Coats de Barcelona vitorean a Jason (nombre ficticio), integrante del grupo activista satírico Everyone Hates Elon (Todo el mundo odia a Elon). Estamos en Búrlate del poder, genera cambio, la Conferencia 4D, Digitalización Democrática y Derechos Digitales, que organiza Xnet y Accent Obert dentro del festival Mozilla. Sobre el escenario, uno de los portavoces del colectivo británico explica cómo en poco más de un año un grupo de tres amigos en la sombra ha ideado los boicots más celebrados contra Elon Musk, Jeff Bezos o Mark Zuckerberg.

Entre otras acciones, de ellos salieron los polémicos anuncios falsos de Tesla (su lema: De 0 a 1939 en solo tres segundos) de febrero de 2025; la pancarta gigante desplegada en la plaza San Marcos contra la boda de Jeff Bezos ese verano (el mensaje: Si puedes alquilar Venecia para casarte, puedes pagar más impuestos); haber extendido en los jardines de Windsor una foto de 400 metros con la infame foto de Jeffrey Epstein y Donald Trump justo antes de la visita del presidente de EEUU a Carlos III, haber colgado en el Louvre la foto del expríncipe Andrés el día que fue arrestado o la acción contra las gafas de Meta de Mark Zuckerberg en las que el pasado verano se vio a Epstein llevándolas puestas en las marquesinas de bus y metro londinenses con “el mejor invento para pervertidos desde la invención de la gabardina” como lema.

"Quisimos llevar a la realidad la frase popular del meme: colgamos en el Louvre la foto de Andrés detenido". En la foto, momento en el que se colgó la foto del expríncipe Andrés detenido, en febrero 2026. "Solo estuvo colgada 15 minutos", asegura el portavoz de Everyone Hates Elon. Nicolas Coupe (REUTERS)

“Haz que tu fiesta sea más divertida”

Además de haber conseguido donaciones de más de 200.000 euros para organizaciones LGTBQI+ como Rainbow Migration o apoyar la lucha sindical de los trabajadores de Amazon, tras participar en el boicot que provocó la caída en picado de las ventas de Tesla y conseguir que Bezos hablara de impuestos en sus entrevistas, Everyone Hates Elon tiene futuras acciones en marcha. Tal y como explica Jason a este diario en un encuentro posterior a su charla, su objetivo es ayudar a “erradicar” a los superricos, los “auténticos villanos” de nuestra era.

"De 0 a 1939 en solo tres segundos". Imagen de la campaña de Everyone hates Elon que boicoteó las compras de Tesla, en 2025. Everyone hates Elon

“Es obvio que hemos cubierto un vacío. La gente está harta de que los multimillonarios tengan tanto peso en nuestras vidas, financien políticas de extrema derecha y culpen a los inmigrantes o las personas trans de problemas que ellos mismos han creado”, explica, aclarando que esta es una guerrilla asimétrica. “Ellos son dueños de las redes sociales y tienen billones de dólares. Nosotros pagamos 100 euros por colgar un cartel falso en una parada de bus… pero somos más divertidos”, aclara.


Esa es, precisamente, la primera lección de marketing de guerrilla de Everyone Hates Elon: “Si ellos organizan una fiesta, haz que la tuya sea más divertida”. El sentido del humor es clave para que sus acciones se propaguen en redes y en medios de comunicación. El colectivo ha asumido que la gente está más predispuesta a compartir un mensaje satírico memético en su chat familiar que el último informe sesudo que alerte de la desigualdad social y económica. “Trabajamos con el fascismo. Aquí no puedes decir: ‘Eh, estamos en el Titanic y vamos a hundirnos, ¿te subes?’. Tienes que hacerlo con gracia, y así llegará a muchísima más gente”, aclara su portavoz.

Integrante del colectivo Everyone Hates Elon. Por razones obvias, prefiere mantener su identidad en el anonimato. Carles Ribas

Todo empezó en enero de 2025, cuando Elon Musk hizo el saludo nazi en la investidura de Trump. En el chat grupal de estos amigos, que trabajan en el ámbito de las ONGs en su día a día, la conversación empezó a calentarse. Dedicidieron lanzar una campaña de financiación colectiva en la que la gente pudiera comprometerse a donar un penique cada vez que Musk publicara algo en X, destinando el dinero a causas que él detesta. “Usamos el odio que él propaga en su plataforma en su contra para convertirlo en algo positivo”. Imprimieron y distribuyeron pegatinas con el lema Don’t buy a Swasticar (No compres un cochesvástica); consiguieron colar figuras a tamaño real de Musk haciendo el saludo nazi en concesionarios de Tesla de Londres; un donante les ayudó a comprar un Tesla para destrozarlo en una acción colectiva con bates de beisbol y mazos, grabarlo, y después crear una obra de arte titulada London vs Musk, a la venta con el fin de recaudar fondos para bancos de alimentos.

“Piensa como el ‘Daily Mail”

Con el “piensa como un periodista del Daily Mail” como segunda lección de guerrilla, Everyone Hates Elon ha disparado contra Jeff Bezos. “El tabloide es uno de los más leídos”, justifica Jason, que reconoce la capacidad de ese medio y sus trabajadores para saber medir el termómetro de las preocupaciones de los británicos y “convertir artículos basados en tres comentarios de Instagram en temas de conversación nacional”. Con esa estrategia por bandera, y alineados con Greenpeace, no solo arruinaron con éxito la boda del fundador de Amazon en Venecia —las protestas provocaron el traslado de la celebración de la Scuola Grande della Misericordia hacia el Arsenal—. Lograron que la gala MET, a la que los Bezos acudieron como benefactores estrella como su gran puesta de largo en sociedad —se estima que pagaron seis millones de dólares— se convirtiera en la del “boicot a los Bezos”.

Pegada de carteles en Nueva York del boicot a los Bezos en la gala Met del pasado mes de mayo. Everyone hates Elon

“La gala MET es uno de los eventos culturales del año, así que quisimos establecer la narrativa de la gala antes de que se celebrase. Conseguimos que medios como The New York Times titulasen como la “gala del boicot” y que ese fuese el prisma con el que todo el mundo informase sobre ella”, explica.

Everyone Hates Elon empapeló la ciudad de pósters condenatorios y colgó carteles por las marquesinas de Nueva York con Bezos vestido como un agente del ICE y el lema, en inglés, Amazon respalda al ICE, boicotea la gala MET de los Bezos. Antes de la gala, colaron por distintos rincones del Metropolitan botellas con orín de perro y la cara de Bezos en cada botella para que los asistentes a la fiesta se las encontraran -en 2021, Amazon admitió que sus repartidores orinaban en botellas de plástico por la presión de tiempo para realizar sus tareas-.


Uno de los momentos más emocionantes fue el que, en la víspera de la fiesta, proyectaron sobre el ático del magnate en Manhattan un vídeo con las trabajadoras de Amazon que han liderado las protestas sindicales contra la empresa. “Chris Smalls, el sindicalista que fue despedido durante la pandemia por cuestionar el protocolo de seguridad e higiene frente a la covid-19, empezó a repostear nuestras acciones y contactamos con él. Dos días antes de la fiesta, nos puso en contacto con Mary Ma Mary Hill, una de las personas más carismáticas que he conocido, trabajadora de los almacenes que lidera la Amazon C.A.U.S.E. (Carolina Amazonians United for Solidarity and Empowerment). Grabamos su testimonio y lo proyectamos sobre la casa de Bezos. Fue precioso”. Y casi todo el mundo pudo verlo. Sus acciones contra el magnate, según han cifrado, se cubrieron en cuatro de cada cinco medios de comunicación y alcanzaron a unos 2.800 mil millones de personas (35 millones solo en sus redes sociales).

“Asegúrate de quién es tu villano”

“Los superricos están culpando a los inmigrantes de tus problemas para que no te plantees que ellos lo son”, aclara Jason. Y aquí entra su tercera lección de guerrilla: “Toda historia tiene un gran villano, asegurate de quién es el tuyo”. Desde Everyone Hates Elon defienden que por mucho informe que se publique sobre la brecha social o la emergencia climática, si no señalas al culpable, es como decir a la gente que se está mojando porque llueve. “Si quieres que alguien se una a tu causa, tienes que tener claro quién es el responsable”, insiste.


Aunque les preocupan las batallas legales en las que se puedan ver inmersos, todavía no han sido denunciados por ninguno de sus objetivos. “Suponemos que su equipo legal les ha aconsejado que no nos lleven a juicio. ¿Te imaginas a Musk testificando en el estrado teniendo que justificar por qué no es nazi? Probablemente buscan evitar el efecto Streisand”. Mientras tanto, siguen preparando nuevas acciones. ¿La duda que se plantean cada vez que van a lanzar una para saber si será efectiva? “Siempre nos preguntamos sobre el superrico de turno: ¿esto lo odiará? Si la respuesta es sí, sabemos que hemos hecho bien nuestro trabajo”.

Noelia Ramírez. Periodista cultural. Redactora de S Moda desde 2012 y forma parte del equipo de Cultura desde 2022.

COMO EN LAMPEDUSA


Martínez-Bascuñán, 01.11.2026

En 2013, un tren descarriló a las puertas de Santiago y murieron 80 personas. Todas las miradas se dirigieron al maquinista, quien había entrado en la curva de Angrois a más del doble de la velocidad permitida. Las víctimas dijeron que el accidente no podía explicarse solo por un error humano, y que había responsabilidades que alcanzaban a Adif, a Renfe y al propio Ministerio de Fomento. A día de hoy el maquinista es el único condenado. Esta semana, en Urda, hemos asistido a algo parecido: todavía no sabíamos qué había fallado y ya se estaba señalando a un trabajador. Después de una catástrofe como esta siempre conviven tres tiempos: el de las víctimas, que exige respeto y reparación; el de la investigación, que pide pruebas y prudencia; y el mediático-político, que reclama explicaciones en cuestión de minutos. Cuando este último se impone a todos los demás —sobre todo en campaña electoral— se puede confundir la exigencia de responsabilidades con encontrar a alguien que pague por lo ocurrido.

Una vida pública que se centra en la culpa convierte cada tragedia en una cacería. Buscamos una cabeza que cortar para cerrar el caso y renunciamos a lo único que podría evitar el siguiente: entender lo que pasó y exigir que se responda de ello. La primera respuesta de Óscar Puente, que habló de “una decisión inexplicable”, apuntaba en esa dirección. Antes de saber qué había fallado, todo el peso recayó sobre quien menos poder tiene en la cadena, dejando fuera demasiadas preguntas. Las palabras de Puente encontraron un rápido respaldo en los audios filtrados, como ocurrió también en Angrois, donde se difundió la grabación del maquinista reconociendo su error. Los audios de estos días recogen lo que de verdad se dijo, y conocerlos es legítimo, pero al circular separados de su contexto, no permiten entender del todo qué ocurrió. El error individual puede ser perfectamente real y, sin embargo, no explicar la tragedia.

Pero la culpa no se corrige con más culpa. Quienes desde el primer día piden la cabeza de un ministro en nombre de la decencia pueden caer en una paradoja, la de convertir la dimisión, supuesta máxima expresión de la responsabilidad política, en una forma de clausurarla: exhibida la cabeza, parece saldada una responsabilidad de la que todavía no se han rendido cuentas. Una de las debilidades de nuestra cultura política es que reducimos esa responsabilidad a la pregunta de quién debe marcharse, cuando deberíamos preguntarnos quién debe responder, de qué modo y, sobre todo, qué tiene que cambiar. Pedir cuentas es algo más exigente que señalar un culpable, pues obliga a quien ocupa una posición de poder a explicar y justificarse para empezar a cambiar lo que falló. Y en Urda, al margen de lo penal, la obligación de responder no termina en el controlador. Alcanza también al ministro del que depende Adif porque gobernar exige responder de algo más que de las decisiones propias, obliga a hacerse cargo de la organización que se dirige. Más allá de pedir la dimisión de Puente habría que exigirle explicaciones, a sabiendas de que, si se confirma lo que parece haber ocurrido (profesionales sobrecargados, turnos imposibles, falta de coordinación), responder puede significar irse. Pero la responsabilidad política es prospectiva, no es solo un castigo por lo que pasó. Reducir una tragedia a una cuestión de culpa puede suponer sacarla de lo político, el lugar donde discutimos qué debemos cambiar juntos, para llevarla al reproche moral, a ese antiguo rito del sacrificio que nos devuelve la falsa calma lampedusiana: cambiar algo para que todo siga igual.

LA CENA AÚN ESTÁ CALIENTE


Nosotros, los votantes
El accidente de Urda ha tornado una campaña electoral banal en insoportable.
Elvira Lindo, 01.11.2026

¿Cómo nos sacudiremos esta época? Es como un atuendo grotesco, de un neobarroquismo que hiere la vista, que atufa también, como uno de esos modelos de las galas del Met en las que se valora el desequilibrio y el feísmo, la incomodidad, el precio desorbitado, como el sujetador de 50 millones de Kylie Jenner, síntoma de estos tiempos rendidos a un despilfarro desacomplejado. ¿Cómo nos desharemos de esta época de impudor y grosería? El miércoles, la misma mañana fatal, cuando aún solo se había pronunciado la palabra accidente, un grupo de periodistas comentábamos la pendiente por la que se iba deslizando la campaña electoral. Era previo a la conciencia de la gravedad, de tal forma que todavía se dibujaba una sonrisa casi de resignación en los rostros ante ese azote diario de acusaciones brutales, lenguaje soez y discursos de líderes que, desconocedores de su propio programa, solo saben salir del paso escupiendo exabruptos. Es lo que espera su votante, decía alguien: la sangre. Eso era antes de saber el alcance del choque. También comentábamos esa satisfacción forzada, un tanto irracional, de quien habiendo superado sin superar tantas crisis trata de volver a la casilla de salida con bailes que al parecer levantan el ánimo de los votantes más desanimados. Es lo que espera su votante, decía alguien: recuperar la alegría. Los demás asentíamos sin convencimiento. Como era de esperar, no se dejó atrás el festival del humor que andaban ofreciendo las cadenas, incluida la estatal, para demostrar que las y los políticos también lloran, ríen y follan, por usar el único verbo en alza para contarnos el sexo. Es lo que puede funcionar, añadió alguien, con un votante joven que, desentendido de la división de la izquierda, despierte de su modorra oyendo en Instagram las palabras coño, polla y culo. Si votaran los niños, ay, habría que añadir unas consideraciones sobre los pedos. Hay coordinadoras de intimidad en el cine, pero se ve que aún no han llegado a la televisión.

Al parecer, el votante es ese ser vivo que ha sido estudiado por los asesores de comunicación en los días previos a una campaña. Cada partido tiene su target. El target de la derecha o de la derechota, en ocasiones no distingo, se ha concentrado al parecer en ese tipo de población que, deseosa de venganza por tantos años de dictadura, no se contiene a la hora de hablar de saunas, putas y psicópatas. Prometen que nos sacarán de esta, pero no aclaran para meternos dónde, aunque su votante no necesita preguntarlo: el rico lo sabe y el pobre obedece con fe ciega al liderazgo desmedido. El target de los socialistas es ese votante que ha perdido el entusiasmo, un hombre y una mujer desilusionados, que, inmersos en la incertidumbre, no saben lo que harán hasta el último momento. Según hayan dormido esa noche. El target de una de las tantas izquierdas es ese votante que considera que con la pureza no se va a ninguna parte y que solo la unión les salvará de la irrelevancia. El target de la otra izquierda a la izquierda es el creyente en una desunión que está cargada de futuro.

Media hora despúes de esta tertulia improvisada del miércoles, nos pasó la vida entera por encima. Si ya antes de saber de la gravedad del accidente la campaña se estaba haciendo larga, banal y cruda nada más empezar, la desgracia la tornó insoportable. Si ya estaban sobrando los exabruptos, los bailes, la intimidad desvelada y las inquinas entre iguales, ahora quedaba claro que el espectáculo sobraba. Y quedó en el ambiente el convencimiento de que los medios, privados o públicos, deben exigir que sus invitados desvelen lo que hasta hoy parece su tesoro más preciado: el programa político. Y ya. El show es una mera contribución al disparate. Muchos lo sentíamos así antes de que esta nueva desgracia se sumara a la anterior. ¿Cuándo saldremos de esta época para regresar sanos y salvos a casa y que la cena, como dijo Maurice Sendak, aún esté caliente?

GRACIÁN, GRACIAS


Baltasar Gracián, filósofo jesuita español: "Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene"
El escritor reflexionó largo y tendido sobre la importancia de las compañías en la forma de ser de cada uno.
Carlos Olmo, 31.10.2026

De igual manera que a una persona no la definen sus palabras, sino más bien actos, las amistades que se forman y mantienen en un momento vital pueden dar mucha información sobre el carácter de cada uno. Esto lo resume a la perfección el refranero español en el conocido "Dime con quién te juntas y te diré quién eres", aunque varios pensadores han desarrollado a fondo esta idea.

Baltasar Gracián, quien fue filósofo jesuita y escritor durante el conocido como Siglo de Oro español, reflexionó ampliamente sobre la importancia de las amistades en la vida. Para él, las relaciones que mantenemos de los demás no solo hablan del resto, sino también de nuestros propios valores, las preferencias y criterio.

En el 'Oráculo manual y arte de prudencia', publicado en 1647, Gracián dice que "Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene", y remata la frase con ironía aclarando "que nunca el sabio concordó con ignorantes". Esta cita se encuentra en el aforismo 156 'Amigos de elección', y siglos después se mantiene como una de las ideas más difundidas del autor español.
¿A qué se refería Baltasar Gracián con "Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene, que nunca el sabio concordó con ignorantes"?

Este pensador español nació en 1601 en un municipio zaragozano que hoy en día tomó el nombre en su honor (Belmonte de Gracián), y es uno de los principales representantes del conceptismo del Siglo de Oro español, una corriente literaria barroca caracterizada por la agudeza verbal y el uso de expresiones breves capaces de transmitir ideas complejas.

Su pensamiento siempre estuvo muy marcado por la observación de la conducta humana y de las relaciones sociales, lejos de las grandes cuestiones puramente abstractas. Gracián se interesó por cómo actúan las personas, cómo toman decisiones, cómo se relacionan con los demás y qué cualidades necesitan para desenvolverse con prudencia en situaciones difíciles. Sus obras contienen numerosas máximas sobre la reputación, la amistad y el conocimiento de uno mismo.


La frase "Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene, que nunca el sabio concordó con ignorantes" aportaba una reflexión amplia sobre e cómo elegir las compañías y qué importancia tiene esa elección para la vida. La obra en la que se incluía reúne hasta 300 aforismos destinados a ofrecer una especie de guía práctica para desenvolverse con juicio en la vida. No se trata de un tratado académico, sino más bien de una colección de observaciones breves que condensan su concepción de la prudencia.

Para Gracián, los amigos deben escogerse no solamente por casualidad o una cierta simpatía inicial, sino también por nuestra capacidad para reconocer las cualidades de las personas y comprobar si la relación merece la pena. Él consideraba que elegir buenos amigos es uno de los mayores aciertos de la vida, aunque admitía que no siempre le prestamos suficiente atención a esta decisión.

Según el pensador aragonés, las compañías elegidas pueden revelar qué se valora, qué comportamientos se consideran aceptables y qué cualidades se buscan en quienes forman parte del círculo más cercano. Alguien que aprecia la honestidad, la inteligencia o la prudencia tenderá a reconocer esas virtudes en sus relaciones. Y de la misma forma, quien elige sus amistades exclusivamente por el beneficio que puede obtener de ellas estará mostrando otras prioridades.

No defiende que los amigos tengan que compartir necesariamente las mismas opiniones o personalidades exactas, simplemente habla acerca de cómo la amistad es una elección sobre qué cualidades se admiran y qué tipo de relación se desea mantener. Gracián creía precisamente que una amistad valiosa también puede ser aquella que, advirtiendo nuestros errores o aportando perspectivas diferentes, nos ayuden a tomar mejores decisiones y crecer.

UNAS NOTAS

¿Pero que le está pasando al mundo, comenzando por América Latina? Keiko Fujimori en Perú, cambiando las reglas de aspecto y vestimenta para asistir a los colegios; Espriella en Colombia descolgando cuadros de los museos colombianos en su guerra particular contra el wokismo; Bukele en El Salvador contra todo lo que se mueve...