Hablar de marxismo hoy es complicado, diría que hasta osado, pues el marxismo está unido irremisiblemente al comunismo soviético. ¿Cómo ampliar los conocimientos acerca de la figura de Karl Marx, filósofo, economista, sociólogo, historiador, periodista, intelectual y revolucionario? Sólo hay una respuesta a esta sencilla pregunta: leyendo.
Marx propuso siempre en su pensamiento una unión entre teoría y práctica (praxis). Su interés fundamental se situó en la búsqueda tanto del conocimiento como del desarrollo de las condiciones para la emancipación de la clase trabajadora respecto de la burguesía y de las leyes de acumulación de los capitales encarnados en ella.
Poca gente lee a Marx, tiene muy mala prensa, sobre todo tras años de dictadura donde la palabra comunismo era lo peor. Hoy, personajes como T o como Ayuso vuelven a la carga utilizando "la palabra" innombrable como azote, ignorantes absolutos.
Ahora, ¿qué me dicen de Erich Fromm? ¿Quién no ha leído en su juventud el maravilloso libro "El arte de amar"? Pues he aquí que Fromm es nada menos que un erudito de Marx, a la par que psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista. Erich Fromm fue miembro del Instituto de Investigación Social de la Universidad de Fráncfort, Fromm participó activamente en la primera fase de las investigaciones interdisciplinarias de la Escuela de Fráncfort, hasta que a fines de los años 40 rompió con ellos debido a la heterodoxa interpretación de la teoría freudiana que desarrolló dicha escuela, la cual intentó sintetizar en una sola disciplina el psicoanálisis y los postulados del marxismo (freudomarxismo). Fue uno de los principales renovadores de la teoría y práctica psicoanalítica a mediados del siglo XX.
De esta autor leo ahora su libro "Marx y su concepto del hombre".
Dos aspectos sobresalientes presenta este Breviario: la publicación de los Manuscritos económico-filosóficos del autor de El Capital y el análisis que Erich Fromm hace a fin de valorar, dentro de las ideas marxistas, la naturaleza del hombre y su espíritu de independencia. Marx no fue sólo el teórico de la lucha de clases, sino que concebía al hombre en plena libertad, más allá de los inconvenientes que el capitalismo crea para estorbar su completa realización como persona. Los Manuscritos recogen particularmente estas ideas cuando hacen referencia al salario, al rendimiento de capital y el trabajo enajenado, así como a la propiedad privada, al comunismo y al dinero, temas estrechamente ligados con el problema de la libertad individual. Fromm penetra en esas ideas que tan profundamente han influido en nuestra época y sitúa al autor como existencialista espiritual, destacando a la vez la índole real de su materialismo histórico y de su socialismo para oponerlos como protesta a la deshumanización y a la enajenación del hombre en la sociedad industrial. Con el fin de afirmar sus tesis, Fromm incluye -al lado de los Manuscritos- diversos textos de discípulos, colaboradores y familiares, que completan el retrato de Marx enfocado desde los más variados puntos de vista. (Casa del Libro)
Me alegra saber que, aunque nadie lee a Marx, sí a Erich Fromm. El mundo es un pañuelo y, en este caso, un remolino que gira siempre hacia un mismo vórtice.
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