martes, 25 de agosto de 2026

4 LIBROS PARA TERMINAR AGOSTO


En mayo de 1969 el neoyorquino John J. Healey aterriza en Málaga para pasar unos meses a las afueras de Churriana. Tiene, en ese momento, diecinueve años. Allí descubre un mundo de expatriados literatos, entre ellos Gerald Brenan, que le invita a instalarse en su biblioteca a leer la primera edición de Ulises de James Joyce. En esta especie de universidad internacional y bohemia, llena de cultura, la vida de Healey cambia de rumbo inesperadamente. A diferencia de tantos anglos enamorados de España que se quedan en una burbuja apartada de la vida española, Healey aprende español sobre la marcha y enseguida tiene nivel para hacer la carrera de medicina en Granada. Pero los mundos de la literatura y el cine le tiran más, y lleva más de cinco décadas dedicado a ellos. Desde su llegada a Málaga, España se vuelve el eje central de su existencia, y gracias a su amistad con el director Víctor Erice se lanza al mundo del cine trabajando en el rodaje de El Sur. También en España dirige su primera película, sobre Federico García Lorca para Radio Televisión Española, un documental que se hizo a tiempo para contar con entrevistas con familiares que ya no viven. En Recuerdos del Sur, por primera vez, Healey plasma sus vivencias más personales de las distintas Españas que ha conocido a lo largo de todos estos años, muchas de las cuales ya no existen tal como fueron. Con frescura, gracia, y una sorprendente capacidad de observación, Healey comparte con los lectores visiones privilegiadas de personas, paisajes, y experiencias que ya solo existen en su memoria.


A punto de fallecer, Paul Auster le dijo a su esposa que quería convertirse en un fantasma, regresar para ver cómo estaba, qué escribía tras su partida o cómo crecía su nieto Miles. Y eso es lo que ha llegado a ser para Siri Hustvedt, una presencia siempre palpable y reconfortante: al oler su tabaco en casa, al sumergirse en sus libros y al rememorar una historia de amor y una comunión intelectual que duró cuarenta y tres años.
En su obra más personal, Hustvedt reconstruye su unión legendaria con él a través de la textura desgarradora del duelo y el consuelo de un amor eterno. A medio camino entre el diario y la narración literaria, el texto parte de documentos inéditos de enorme valor, desde las notas que intercambiaron durante décadas hasta los últimos escritos de Paul Auster en forma de cartas a su nieto.
Figura clave para entender la literatura norteamericana contemporánea, en este libro extraordinario Siri Hustvedt encarna emociones que nos conciernen a todos: muestra cómo la pérdida de un ser querido erosiona nuestra identidad, pero la intimidad de una vida compartida deja una huella imborrable en nuestra memoria. «Es un año de duelo convertido en oro sabio y veraz. Qué texto tan honesto. Qué regalo de amor» (David Mitchell).


Aristóteles afirmó que «todos los seres humanos desean saber». Sin embargo, también deseamos lo contrario. Queremos conocer la verdad… y al mismo tiempo protegernos de ella. Siglos después de la Ilustración, seguimos fascinados por profetas absurdos, los rumores irracionales siguen causando actos fanáticos y el pensamiento mágico prevalece sobre el sentido común y la experiencia. ¿De dónde proviene esta voluntad de ignorancia?
En Ignorancia y felicidad, el aclamado ensayista e historiador Mark Lilla ofrece un diagnóstico de la tendencia humana al auto-ocultamiento de la verdad. Para ello, recorre un vasto arco intelectual que va del Libro del Génesis y los diálogos platónicos a las parábolas sufíes y el psicoanálisis, revelando las paradojas de nuestra resistencia al conocimiento. Lilla examina asimismo las fantasías que alimentan este impulso: la creencia de que el éxtasis de profetas, místicos y santos ofrece acceso a verdades esotéricas; la ilusión de que podemos conservar una inocencia casi infantil y la nostalgia por civilizaciones desaparecidas, imaginadas como más puras. El resultado es una reflexión original que invita a los lectores a reconocer sus propios impulsos y tabúes arraigados allí donde la mente oscila entre aceptar la verdad y resistirse a ella.


¿Existe alguna relación entre la gestión de una empresa actual y la organización del trabajo en la Alemania nazi?
Reinhard Höhn es el arquetipo del tecnócrata al servicio del Tercer Reich. Como jurista, apasionado de la historia militar, se distinguió por sus reflexiones sobre las relaciones entre el Estado y la "comunidad", definida por la raza y su "espacio vital"; y sobre la organización de las instituciones al servicio del Tercer Reich, las nuevas estructuras que había que crear y las reformas que había que acometer. Labor que compartió con otros altos funcionarios del nazismo como Herbert Backe, Oswald Pohl, Hans Kammler, Albert Speer, Wilhelm Stuckart... Höhn llegó a alcanzar el grado de general de las SS.
Al terminar la guerra, Reinhard Höhn creó en Bad Harzburg una escuela de negocios en la que con los años se fueron formando las futuras elites de la gestión y dirección de empresas alemanas, las que contribuyeron a hacer el "milagro alemán". Unos 600.000 directivos de las principales corporaciones alemanas, sin contar los 100.000 que tuvieron una formación a distancia o adquirieron las enseñanzas de la escuela a través de sus seminarios o de sus numerosos manuales de éxito. Es decir, un buen número de las elites de la economía y de la patronal alemanas se formó en la dirección de empresas y de los recursos humanos siguiendo el modelo de gestión empresarial que se había dado en el nazismo. Un modelo que se basa en la organización jerárquica del trabajo por definición de objetivos, pero fomentando las iniciativas particulares y creativas, delegando responsabilidades a los trabajadores que pueden elegir libremente los medios para acometerlos. Pero que, lamentablemente en este caso, sirvió para desarrollar la economía de guerra del Tercer Reich y el exterminio de millones de personas.

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