miércoles, 4 de marzo de 2026

LÍNEAS PARALELAS


Hoy tercer día de rutina semanal: hombros y gemelos. Bicicleta en la última media hora, esta vez con "El topo" de John Le Carré, una edición de bolsillo cómoda para apoyar el el atril en ella. Un poco antes me encaminaba al último de los aparatos, un artilugio de tortura para hacer gemelos, de pie sobre éste, levantando casi con los dedos de los pies el peso apoyado en los hombros. Llego, investigo el funcionamiento -ésta es mi segunda semana y mi memoria es volátil-, me acomodo bajo las barras acolchadas y empujo, empujo como si no hubiera un mañana y nada, aquello ni se inmutó. Me bajo del cacharro, le doy otra vuelta y me percato que mi compañera de zona me mira condescendiente: ¿necesitas ayuda? Sí, por favor, no recuerdo cómo funciona. 
Claro, es que tienes mucho peso, me dice, 102 kilos. ¡102!, qué pasada, pensé. Coloqué la clavija en 25 kilos y me puse a ejercitar los gemelos como un campeón. La chica me sonrió y siguió a lo suyo mientras escuchábamos los gritos de esfuerzo de otro cachas que andaba por allí, seguro que era el que había usado mi máquina anteriormente.
C'est la vie!

No hay comentarios: