Leyendo el sabrosísimo libro «Instrucción de novicias», me reencuentro con esta frase de sor Juana Inés de la Cruz:
«El exasperarme no es buen modo de reducirme, ni yo tengo tan servil naturaleza que haga por amenazas lo que no me persuade la razón».
Justo lo que se necesita en estos tiempos de tantos matones que intentan doblegarnos por la vía de la intimidación. Un lema para resistir sin plegarse entre los insultos, el ruido y el narcisismo avasallador. Con entereza y con Juana Inés en la memoria.
Irene Vallejo

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