Una lectora: “Pocos funcionarios denuncian irregularidades y asumen el coste de no mirar hacia otro lado”
EL PAÍS, Cartas al Director, 29.09.2026
He seguido con preocupación el caso de las listas de espera en el hospital Ramón y Cajal. Soy médico de la sanidad pública y conozco al cirujano Luis Alberto Martos; operó a mi madre. Conocía sus discrepancias con el jefe de servicio, que nunca ocultó. Quizá desde su hartazgo surgió la valentía para denunciar la situación. No puedo evitar pensar en el coste personal que esto supone. Fui delegada sindical en un hospital público donde denunciamos la falta de remuneración de las guardias durante la pandemia. Recuerdo con pavor las llamadas de altos cargos acusándonos de “no ser fieles” a la institución. Abandoné; el desgaste personal era muy alto. Pocos funcionarios denuncian irregularidades o fraudes y asumen el coste de no mirar hacia otro lado. Ojalá la denuncia de Martos sirva para mejorar la sanidad madrileña. La lealtad al servicio público debe estar por encima de la institución.
Nuria Vallejo. Barcelona
No hay comentarios:
Publicar un comentario