Anoche la vimos en el cine, la última película de Spielberg, "El día de la revelación". Cometí el error de leer previamente la crítica de Boyero, ya supondrán el contenido; este hombre debe acostarse después de beberse un buen vaso de sal de frutas, porque si no, ¿cómo iba a dormir?
La película es muy entretenida, quizá un poco larga, con excelentes actores y un guion que por momentos se hace un poco enrevesado. Continúa la obsesión del director por los extraterrestres, en esta ocasión una suerte de hombrecitos del tipo "Encuentros en la tercera fase", Área 51, Rosswell, etc.
Y yo me (te) pregunto, ¿qué es el cine sino puro entretenimiento? Son siempre tan altas las expectativas que les ponemos a los directores tótems que nunca van a estar a la altura de ellos mismos.


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