jueves, 19 de febrero de 2026

ASCO

Asco.
Una de las reglas básica en cuanto a escribir es no empezar nunca un texto como el título, pero esta vez lo infrinjo a conciencia. Asco, repito. Asco es lo que siento al leer tanta hipocresía política, tanta basura periodística, tanta poca vergüenza.
Todo empezó leyendo los titulares de los periódicos, los del régimen y los que no, que son todos los demás. "El Gobierno blinda a Marlaska", reza el ABC; "Sánchez apoya a Marlaska en la crisis por la denuncia de una policía", EL MUNDO; LA RAZÓN: "Marlaska defiende su gestión por lo que no piensa asumir ninguna responsabilidad y Sánchez le apoya".
Era de esperar, de la denunciante casi no se habla, ¿para qué? La víctima pasa a un segundo plano o directamente desaparece, la consigna es cargarse al Ministro y, de camino, darle leña a Pedro Sánchez, cómo no. Más de lo mismo. La nueva política en España.
En ese momento empezaron a revolverse mis tripas, no entendía nada. Después de semanas negando la mayor, convirtiendo en verdugo a la concejal agredida en Móstoles y víctima al pobre alcaldediosloguarde, escuchando barbaridad tras barbaridad en boca de la inefable e incluso de Feijóo. Todas las mujeres son unas p menos mi madre y mi hermana, se leía entre líneas. Al final la concejala presentó una demanda judicial contra esas joyas del partidopopular, veremos en qué queda todo.
Agüita el policía demandado, el tal José Ángel González, otra joya, dimitido ipso facto tras conocerse públicamente sus fechorías. Lo más alucinante de todo es ver cómo se atreve el PP a pedir la dimisión del Ministro cuando en sus filas no dimite nadie, ora después de decirle al juez "miento porque yo lo valgo", ora defendiendo sin límites al alcalde acosador de Móstoles.
Tras las próximas elecciones no le arriendo las ganancias al Presidente a la hora de elegir a sus ministros, ni a estos a sus capos, visto lo visto; iba a decir que podrían ser todos curas, pero también es sabido que el voto de castidad lo escriben con "b" y no con "v". Queda la castración química preventiva, pero me parece una solución un poco drástica. Pues eso, no le arriendo las ganancias a ninguno.
Esto ocurre en España, ¡España!, mientras en UK detienen esta mañana al expríncipe Andrés en Sandringham, la verdadera joya de la corona, acusado de conducta inapropiada en cargo público tras sus turbias relaciones y manejos con el pederasta Epstein. 

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