viernes, 6 de marzo de 2026

LÍNEAS PARALELAS

Hoy llovía cuando salí de casa hacia el gimnasio. Una llovizna continua que me recordó a La Laguna, aunque con una temperatura más alta. Echo de menos el frío norte de Tenerife, no hay duda.
Esta mañana la media hora de cinta de correr frente al ventanal no ha dado para mucho, salvo la pantalla de las calorías y los kilómetros andados. El anciano schnauzer, que igual podría llamarse Sultán, no sacó a pasear a su amo, Manolo o Manolo, prefiriendo sin duda la cercanía de la jardinera; las aceras y calzadas relucían bajo la lluvia y a lo largo ésta caía de las nubes grises sobre el mar como una cortina. Hubo un buen rato que me perdí cómo pasaba la vida fuera del gimnasio, aparcó un camión enorme frente al ventanal, esos que reparten agua a domicilio, qué únicamente me permitía ver las copas de los árboles, un par de tórtolas oteando el horizonte sobre una farola y poco más.
Vuelvo a casa, sin llovizna salvo sobre el mar a lo lejos. Aparco, saludo a Medianoche, el gato del barrio, abriéndole el portal para que de cuenta de su desayuno y me preparo el mío al subir: avena con chia y unchorro de leche semidesnatada... ¡yupiii!, el desayuno de los campeones. Cómo cuesta cuidarse.
Feliz viernes, ya queda menos.
Dire Straits, *Sultans of swin.

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