sábado, 15 de febrero de 2025

SÁBADO


Acaba esta semana, con algún fantasma rondando, travesía con basura en la superficie, pero con el trabajo hecho y esa buena sensación que da esto. Viaje a El Hierro incluido, hemos tenido una reunión con final feliz, todo en orden, todo resuelto, ¿qué más se puede pedir?
aún no he leído el periódico, de manera que no me han atacado a quemarropa los misiles de la inevitable actualidad. Habrán de esperar un rato más, quiero resolver antes otros asuntos sin tener la mente contaminada.
Así, libre de malos rollos, de la grisura de siempre, de T y sus secuaces, después de haber desayunado con mi amiga I, pertrecharme de kleenex (imposible vivir sin ellos para un alérgico al polvo) en el supermercado, me dispongo a poner al día mis correos pendientes, darle una vuelta a los planes de las vacaciones de Carnavales y leer un rato largo.

Hoy no trabajo.
Hoy relajado.
Hoy concierto en la calatravada, festival de Música de Canarias. Fantástico programa, en él uno de mis conciertos favoritos de violón, triste pero sublime, "Clair de Lune" de Debussy, "La consagración de la primavera" de Stravisky y el "Concierto para violín en re menor" de Sibelius. Fantástico plan.

Esta tarde, antes del concierto, tengo intención de pasar por el Hospital Universitario para visitar a un amigo que ha pasado una mala época pero de la que ya está saliendo; lo escucharé a su salud.
Hace un momento, mientras me lavaba las manos en el cuarto de baño, pensé que pocas cosas sencillas eran tan placenteras como lavarse las manos con un jabón que huela bien. ¿Han probado el jabón de manos "KIDS" con olor a chicle que venden en Mercadona? Una gozada. Dan ganas de estar lava que te lava todo el día. Créanme. 

Y para terminar este rollo que me estoy pegando, una joya que nos regala "Abubukaka". Unos genios.

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