Julio Iglesias, *Me olvidé de vivir.
Hablando ayer del futuro -futuro cercano-, por teléfono con un amigo, comentábamos que seguimos empecinados en trabajar y olvidarnos de vivir, como hubiera dicho Julio Iglesias; ¡problemas de ricos!, dirían otros, posiblemente con razón. Sea de una u otra forma, la vida se nos va de las manos como agua (sucia o limpia, eso depende) y no hay nada que hacer. Con un poco de suerte podemos cambiar esto, aunque no es sencillo, depende de tantas cosas. Al final todo se reduce a las matemáticas, siempre a una simple cuenta: una suma, resta o incluso una división. Será el resultado de estas ecuaciones el que nos marcará el siguiente paso, el que nos dirigirá a nuestro destino.
No estamos solos. Trabajo, trabajo, trabajo. A estas alturas hasta pienso seriamente en hacerme cuáquero.
Lo malo es que siempre, por el camino, nos vamos a cruzar con la mala gente que camina. ¡Qué sabio Antonio Machado!
HE ANDADO MUCHOS CAMINOS
Antonio Machado
He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares,
y atracado en cien riberas.
En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra,
y pedantones al paño
que miran, callan, y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.
Mala gente que camina
y va apestando la tierra...
Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.
Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan a dónde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,
y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca.
Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos,
descansan bajo la tierra.
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