Soy un bicho raro, lo sé. Me encantan las aves y las palomas, siempre tan cercanas, me resultan de lo más placenteras, a pesar de su mala fama, sus cacas, sus muñones. ¿No aman algunos a Laura, ¡pues yo a las palomas! Siempre he pensado que estas aves domesticadas y tan acostumbradas a la presencia de los humanos -ni que decir tiene lo que han ayudado a nuestro desarrollo- ayudan a que las ciudades sean más agradables. La simbiosis con ellas nos aporta alegría y belleza, al igual que los pequeños pájaros como gorriones, jilgueros, canarios, agapornis, golondrinas, tórtolas, gaviotas, anduriñas, cuervos, mirlos, corujas y todas las aves rapaces que siempre son un gusto verlas volar. Claro que también me gustan las gallinas y los patos y los pavos con su glugluteo tan particular.
Las palomas no gozan ahora de buena prensa, lo sé, y me apena. Jaulas y múltiples artilugios para cazarlas (lo que les ocurre después prefiero no imaginarlo) se multiplican en zonas habitadas que en su momento fueron su hábitat. No me parece nada justo, sería más "humano" buscar una solución que no las mate, siempre han convivido con nosotros y esta solución es muy cruel. A mi me retrotraen al Parque de María Luisa en Sevilla o a la Plaza de San Marcos en Venecia, que nunca serán los mismos lugares sin sus palomas.
Anoche vi una peli donde los protagonistas vivían en una granja y las puertas de la casa parecían estar siempre abiertas, de manera que los animales entraban y salían a su antojo: un burro y gallinas, sobre todo. Si yo fuera millonario, aparte de algunas cosas que haría y no diré por pudor, tendría una casa al borde de un lago con un pantalán y una pequeña rampa para que los perros pudieran entrar y salir del agua con facilidad. Tendría muchos a los que dejaría dormir conmigo, por supuesto. Perros, burros, gallinas sueltas, un par de vacas y muchos bebederos y comederos para pájaros. Felicidad absoluta.
Dejé para el final un recordatorio para todos aquellos que pudieran ser, no digo que lo sean, algo insensibles con estas aves. Un acertijo sencillo: ¿cuál es el animal símbolo de la paz?
Efectivamente, ¡la paloma!









No hay comentarios:
Publicar un comentario