Anoche lo logré, sí, me acosté a las 20:30h y me quedé frito. Claro que tanto cambio, debió haber pensado mi cerebro, no es normal y a la 23:30h me desperté de un susto que acabó siendo un amago de calambre en el empeine derecho. ¡Cómo odio los calambres y cómo me duelen! Me levanté, caminé descalzo un rato por el frío suelo de mi habitación, visité el cuarto de baño y volví a quedarme frito, espero. Sonó el despertador esta mañana, como siempre, y aquí estoy escuchando a Phil Collins y en medio de una Orden de Ejecución que terminaré en unos minutos. Dormir un poco más, entre semana, es una bendición, lo necesito tras el fin de semana ajetreado del que hablaba ayer que acabó ayer por la tarde con una notas jurídicoarquitectónicas a las que que me había comprometido. Así, trabajito hecho, me senté a ver un par de películas después de comer y a las 20:30h se acabó lo que se daba.
Café a primerísima hora, el más necesario de todos los del día, pastilla efervescente de magnesio y a empezar el día walking on sunshine.
Leo que el nuevo Papa León XIV pide una "paz justa" en Ucrania y un alto el fuego en Gaza. Para terminar su discurso en la Plaza de San Pedro entró de lleno en política y, en el aniversario del fin de la II Guerra Mundial, dijo: “Me dirijo a los grandes del mundo: ¡nunca más la guerra!”. Que así sea, amén.
De vuelta a España, no sabía nada de la última campaña de desprestigio, esta vez revelando mensajes privados de Pedro Sánchez. No sé qué será, será, lo próximo, ¿rebuscar en la basura a ver si en privado se viste de lagarterana o es adicto a las Panteras Rosas?
Acabo. ¿No les parece que la foto de los reyes delante de banderas republicanas en Mauthausen pasará a la historia por inusitada?
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Katrina & The Waves, *Walking on Sunshine.


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