lunes, 3 de marzo de 2025

CARNAVALES, VACACIONES Y VICEVERSA


Después de estos días en Oslo -debo escribir la crónica, pero primero escoger bien las fotos-, volvemos a las islas en medio de los carnavales. Mañana... STOP.
Acaban de darme una triste noticia, el fallecimiento de un familiar cercano de un amigo. Voy a escribirle para darle mi pésame.
Caemos como moscas, maldito cáncer.
Bueno, ya de vuelta. pésame dado.
Pues empezaba a decir que con esto de los carnavales, al ser fiesta mañana en las islas, he alargado estos días de vacaciones del 2024 (no los usé por la baja médica) un poco más y aprovecharé esta semana que me queda, sobre todo, para leer y descansar. También tengo trabajo pendiente, aunque bastante al día, por lo que utilizaré las mañanas para dibujar y las tardes para leer, posiblemente después de una pequeña siesta que ya entreveo en el horizonte.
Aunque sigo con dos libros inacabados, en mi caos lector ya normalizado quiero empezar con uno que me mira al pasar y me llama para que lo coja desde hace un par de semanas: "La península de las casas vacías", de David Uclés. Éste, como no hay viajes a corto plazo, lo leeré como dios manda, en papel.
Veamos la sinopsis del libro...
He aquí la historia de la descomposición total de una familia, de la deshumanización de un pueblo, de la desintegración de un territorio y de una península de casas vacías.
La historia de un soldado que se raja la piel para dejar salir la ceniza acumulada, de un poeta que cose la sombra de una niña tras un bombardeo, y de un maestro que enseña a sus alumnos a hacerse los muertos; de un general que duerme junto a la mano cortada de una santa, de un niño ciego que recupera la vista durante un apagón, y de una campesina que pinta de negro todos los árboles de su huerto; de un fotógrafo extranjero que pisa una mina cerca de Brunete y no levanta el pie en cuarenta años, de un gernikarra que conduce hasta el centro de París una camioneta con los restos humeantes de un ataque aéreo, y de un perro herido cuya sangre teñirá la última franja de una bandera abandonada en Badajoz.
He aquí pues la historia total de la Guerra Civil española y de una Iberia agonizante donde lo fantástico apuntala la crudeza de lo real; donde los anónimos miembros de un extenso clan de olivareros de Jándula cruzan sus destinos con los de Alberti, Lorca y Unamuno; Rodoreda, Zambrano y Kent; Hemingway, Orwell y Bernanos; Picasso y Mallo; Azaña y Foxá; donde lo épico y lo costumbrista se entrelazan para tejer un portentoso tapiz, poético y grotesco, bello y delirante.

No hay comentarios: