sábado, 11 de mayo de 2019
A NOSOTROS LO QUE NOS FALTA ES UN RUBALCABA
No se puede homenajear mejor a Alfredo Pérez Rubalcaba que con esta frase escrita por Mariano Rajoy en su panegírico al político muerto. Parece ser que todos coinciden en reconocerle su capacidad de diálogo y su bonhomía.
Descanse en paz.
Mariano Rajoy, 11.05.19
“A nosotros lo que nos falta es un Rubalcaba”. Esa
sentencia, que en bastantes ocasiones he escuchado a militantes del PP en
momentos de dificultad, merece ser rescatada en homenaje a Alfredo Pérez Rubalcaba, como prueba de la admiración
sincera que llegó a despertar entre sus adversarios y como reconocimiento de su
valía personal más allá de nuestras diferencias políticas.
miércoles, 8 de mayo de 2019
(EN)SUEÑO
Este tiempo loco nos ha traído hoy un día buenísimo, a pesar de haberle levantado con bruma tempranera. Ahora, cuando son las 8 de la tarde, el cielo está azul, no hay una sola nube y la temperatura es muy agradable, unos 19°. Cierro el kiosco ya, estoy cansado. Bajo a ver algún capítulo de alguna serie y se acabó por hoy.
Claude Debussy, *Rêverie.
martes, 7 de mayo de 2019
lunes, 6 de mayo de 2019
BUENA JORNADA
Estoy de buen humor, aunque rendido, son ya muchas horas trabajando... ¡desde las 5 de la mañana! He terminado por hoy de dibujar, la cosa marcha, aunque este modificado me está costando la salud. Ya casi está, a falta de encajar unos pocos planos. Hablé un rato de viajes y eso le alegra a cualquiera la tarde (soñar es gratis) y hace un rato me agradecieron el trabajo que hago, ¿puedo pedir más? Ahora me sentaré un rato con Octavia a ver alguna serie y listo, mañana será otro día.
Diana Ross, *I'm coming out.
AY LOS ARQUITECTOS, ESA GENTE MILLONARIA
Cuántas veces habré escuchado aquello de... ¡es que los arquitectos sois ricos! Y ante tal sentencia uno se queda con la cara seca, sin saber que decir. Tremendo tópico ese de los arquitectos ricos, que podrán contarse con una mano, ¿hacemos la prueba? No, mejor dejar a Foster, Isozaki, Gehry, y unos pocos más tranquilos, que su trabajo les ha costado; o ya ni hablar de Calatrava (el que te la clava). Los arquitectos en general, como los cantantes de ópera o los tenistas del montón, por ponerlos de ejemplo, son tan muertos de hambre como el que más. Mantener una profesión liberal en España, hoy, es muy costoso entre seguros, colegiación, visados, impuestos, etc.; literalmente se ha convertido en una profesión ruinosa, de ahí que más de un 70% de los estudios profesionales en España hayan cerrado y el gran grueso de nosotros ha trasladado el "estudio" a su casa, ahora conformado por un ordenador y una cuenta en la nube. Proliferan los coworking y las reuniones en cafetería de cualquier ciudad española.
Aún así, trabajando con el sello de las rebajas en la frente marchita que diría Sabina,debemos aguantar una y otra vez el numerito de lo divertido de hacer rayas o sobre la cantidad de dinero que ganamos. La pena es que nadie se acuerde de la responsabilidad que asumimos por cuatro perras, pero así es la vida.
48 HORAS
Malentendidos
Tuvieron que pasar 48 horas desde las elecciones para que
Casado cayera en la cuenta de que Vox era una formación política de
ultraderecha.
Tuvieron que pasar 48 horas desde la celebración de las
elecciones para que Pablo Casado cayera en la cuenta de que Vox era una
formación política de ultraderecha. ¿Por qué tardó tanto? Sin duda, por la
capacidad de disimulo de Abascal y los suyos, que se manifestaron todo el
tiempo como personas moderadas, dialogantes, sensatas. Personas que hacían
propuestas asumibles por cualquier contribuyente juicioso, quizá un poco
escoradas en ocasiones hacia el centroizquierda, aunque con uno de los pies
siempre en el fiel de la balanza. Bastaba leer con atención cuatro líneas de su
programa para caer en el engaño de que Vox significaba una garantía de progreso
político-social, de que era, a todas luces, una fuerza del siglo XXI. Su
capacidad de fingimiento llegó al punto de que Casado, tan solo unas horas
antes de la apertura de las urnas, invitó a Abascal a formar parte del Gobierno
que estaba llamado a presidir.
No hay en la historia un caso semejante de falsificación de
la propia personalidad. Tú veías en la tele a Ortega Smith o a Espinosa de los
Monteros y te daban ganas de votarlos incluso desde una perspectiva de
izquierdas. Esto es lo que España necesita, te decías, y no el guerracivilismo gritón
de Pedro Sánchez. ¿Quién quiere a estas alturas volver a las trincheras?
domingo, 5 de mayo de 2019
REFLEXIÓN POSTELECTORAL
IGNACIO SÁNCHEZ-CUENCA
04/05/2019 00:17 | Actualizado a
04/05/2019 11:09
Cuando se analizan los resultados
del pasado domingo por partidos, resulta evidente la recuperación del PSOE con
respecto a las elecciones del 2015 y el 2016. El Partido Socialista, además,
aparece como primera fuerza política en todas las comunidades autónomas salvo
en Catalunya, Navarra y el País Vasco.
Este predominio del PSOE se debe
fundamentalmente a la división de la derecha. En realidad, el porcentaje de voto
del PSOE en el 2019 es el mismo que obtuvo en el 2011 (28,7% y 28,8%,
respectivamente). Sin embargo, con ese mismo resultado de los socialistas, en
el 2011 el PP se impuso por mayoría absoluta y el PSOE pasó a la oposición
después de casi ocho años de gobierno con José Luis Rodríguez Zapatero al
frente. La política cambia tan deprisa que lo que en el 2011 se consideró una
derrota estrepitosa, en el 2019 se celebra como una victoria resonante.
Conviene, pues, poner los
resultados electorales en perspectiva. Si nos fijamos en los dos grandes
bloques ideológicos, los de la izquierda y la derecha, y nos olvidamos de las
siglas partidistas por un momento, la imagen que aparece es la de una España
profundamente dividida, con una modesta ventaja de la izquierda. La derecha
vence en Aragón, las dos Castillas, Extremadura, Madrid, Murcia y La Rioja (son
todas comunidades interiores, salvo Murcia). Hay una situación de empate en
Andalucía y Valencia. Y la izquierda lleva ventaja en Asturias, Baleares,
Cantabria y Galicia, así como en Catalunya y el País Vasco (son todas
comunidades periféricas, con costa). (Navarra y Canarias son casos algo más
complejos que dejo fuera del análisis por problemas de espacio).
Para entender esta división
ideológica, es preciso introducir la cuestión nacional o territorial. En estos
momentos, la derecha es más fuerte allí donde el nacionalismo español es más
intenso, es decir, en aquellas zonas en las que el sentimiento de pertenencia a
España no compite con otras identidades regionales o nacionales (en el
interior, es decir, en las dos Castillas, en Extremadura, en Madrid). Y la
izquierda alcanza su mayor nivel de apoyo en las dos comunidades en las que un
nacionalismo distinto al español es dominante, Catalunya y el País Vasco. En el
País Vasco, la suma de PSOE-PSE, Podemos y Bildu supone el 54,2%, frente al
43,7% de PNV, PP, Ciudadanos y Vox. A mi juicio, las políticas sociales que
desarrolla el PNV lo colocan más bien en el centroizquierda o en el centro, no
en la derecha, por lo que si quitáramos a este partido del bloque de la
derecha, la diferencia entre los dos bloques sería mucho mayor. En Catalunya,
la suma de PSC, Podemos y ERC alcanza el 62,7%.
El proyecto de la derecha
nacionalista española se encuentra con un muro infranqueable en el País Vasco y
Catalunya. Como es bien sabido, PP, Ciudadanos y Vox no han conseguido un solo
escaño en el País Vasco. En Catalunya, el PP ha obtenido un único diputado, Vox
otro y Ciudadanos cinco (de un total de 48). La derecha española se ha hundido
completamente en los dos territorios que pueden considerarse naciones propias
con mayor propiedad. No siempre fue así. En las elecciones del 2000, cuando el
nacionalismo español de José María Aznar estaba todavía en fase incipiente, el
PP obtuvo un 28,3% en el País Vasco y un 22,8% en Catalunya. A medida que el
nacionalismo excluyente del PP fue consolidándose, la presencia del partido en
estos dos territorios fue menguando, hasta su práctica desaparición el pasado
domingo.
El nacionalismo español conservador,
centrado en la negación de la pluralidad nacional, ha crecido en el resto de
España a base de vaciarse en el País Vasco y Catalunya. A pesar de los
formidables recursos mediáticos e intelectuales con los que cuenta, no posee la
potencia necesaria para asimilar a estas dos comunidades.
El PP y sus terminales mediáticas
han puesto tanta presión en la cuestión nacional que la situación se ha
descontrolado con la aparición de un partido ultranacionalista como Vox. Vox ha
dividido el voto de la derecha y ha permitido, mediante una curiosa carambola,
que el PSOE aparezca como el partido político más sólido y con mayor apoyo
popular.
El PSOE de Pedro Sánchez se enfrenta
ahora a una situación complejísima. Para superar el problema territorial, tiene
que ir más allá de las buenas intenciones y atreverse a ofrecer una reforma institucional
que de una vez reconozca la realidad plurinacional de España. Contará para ello
con el apoyo de Podemos y buena parte del nacionalismo no español.
La mayor dificultad es la
división interna del electorado socialista. Hablando en términos aproximados,
alrededor de un 40% de sus votantes sería favorable a la España plurinacional,
pero el 60% restante, el que habita sobre todo en los territorios del interior,
se sitúa más próximo a las tesis del nacionalismo español excluyente. Cambiar
esa correlación de fuerzas exige un esfuerzo importante de liderazgo
ideológico y la apertura de un debate profundo sobre la cuestión, en el que el
Partido Socialista defienda con claridad las razones de su rechazo al nacionalismo
español hoy dominante. El PSOE siempre ha presumido de ser el partido que más
se parecía a España: pues bien, España es irreductiblemente plurinacional, por
más que la derecha intelectual se empeñe en demonizar toda manifestación de nacionalismo
que no sea el español.
Si el PSOE continúa atemorizado
ante la reacción crispada de la derecha nacionalista española, acabará
perdiendo la ventaja coyuntural que ha obtenido en estas elecciones. Y, lo que
es más importante, el país continuará bloqueado y consumido por una
polarización política sin precedentes. En última instancia, esta situación de
enfrentamiento territorial impide que España afronte los de- safíos más
urgentes en materia económica, social y de cambio climático. Para que se
puedan realizar las transformaciones profundas que necesita el país, es preciso
salir del bucle nacional en el que nos hallamos inmersos.
El mal cálculo
La estrategia de las derechas
españolas ha consistido en ganar votos en el interior de España mediante una
campaña histérica centrada en Catalunya y el País Vasco (el eje del mal
compuesto por Puigdemont, Torra, Rufián y Otegi). El resultado ha quedado por
debajo de sus expectativas: los tres partidos, PP, Ciudadanos y Vox, están muy
lejos de sumar una mayoría absoluta. La jugada les ha salido mal, en buena
medida por la reacción de los votantes en Catalunya y el País Vasco, que se han
movilizado masivamente en contra de los partidarios del 155 indefinido. No
deja de ser irónico que la derecha haya conseguido aumentar las diferencias
entre los sistemas de partidos de Catalunya y el País Vasco y el sistema
español. ¿Realmente piensa la derecha que la mejor manera de garantizar la
unidad de España es conseguir el rechazo casi absoluto de las ciudadanías vasca
y catalana?
OTRO DÍA DE LA MADRE
Me van a perdonar, pero no entiendo esta moda de felicitar una y otra vez -por Whassap, ¡cómo no!- a todas las madres del mundo. Yo felicitaré a la mía y listo, ¿no ha sido así siempre?
sábado, 4 de mayo de 2019
CRÍA CUERVOS
Nunca hubo un refrán más certero: Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Los ataques del PP de Casado a Rajoy azuzan la división con
el aznarismo
Exministros del anterior Gobierno popular recuerdan que ya
había tres derechas cuando su proyecto más centrado ganó elecciones a Pedro
Sánchez.
LA SEÑORA MARQUESA
Cuando uno tenía más presente las enseñanzas religiosas una de las normas básicas de la educación en el colegio era "visitar a los enfermos". Ahora, con la vida que llevamos, cuadrar los horarios se ha convertido en una tarea ímproba; cuadrar los horarios para ir a visitar a alguien es casi imposible, y mira que lo intento. Me recuerda a aquello de "la señora marquesa recibirá de tal a tal hora...".
miércoles, 1 de mayo de 2019
MÚSICA PARA ESTRUCTURAS
Hoy, día del trabajo, he aprovechado para tomarme un café tempranero, comprar verduras para prepararme un rancho vegetariano, dormir una pequeña siesta y continuar domando estos planos de estructuras que el programa se empeña en dibujar con unas letras tamaño "canallada" imposibles de leer. Y en ello estoy escuchando de fondo a Chopin.
Chopin, *Nocturne in C-Sharp Minor, B 49.
EL GIRO
Recuerdo en muchas ocasiones un chiste gráfico en el cual una periodista preguntaba al político de turno "Cuando no estamos ¿se ríen de nosotros?" Nunca se había explicado tan bien y de manera tan sencilla el concepto que deben tener los políticos de nosotros, votantes. Lo de Pablo Casado no tiene nombre, ni apellidos. Si hace días hablaba de que la derecha debía sumar, tendiéndole puentes a Vox, ayer no se cortaba un pelo en llamarlos "la ultraderecha". Y ya, como guinda, el eslogan para las elecciones del 26M: 'Centrados en tu futuro'. Igual este año sacan una carroza en la cabalgata del Día del orgullo gay. No tengo palabras.
THE HAPPY PRINCE
Pensaba que con esto de la globalización, de Internet y de
que, más que bien, casi todo el mundo habla algo de inglés, se había terminado
de una vez esa manía tan española de cambiarle los títulos originales a las
películas. Craso error. Veo ayer "La importancia de llamarse Oscar Wilde",
un título absurdo por lo obvio y porque el original es el título de uno de los
más famosos cuentos del escritos, "El príncipe feliz", o más bien
"The happy prince", hilo conductor de la película que narra la última
etapa de la vida de Oscar Wilde en su exilio.
Una época dura, llena de necesidades e injusticias, de
sinsabores y soledad, que se refleja magistralmente en la película. Algo
deprimente, como no podía ser de otra manera, con unos actores estupendos y un
guión lleno de guiños a la genialidad del escritor irlandés que pasó dos años
en la cárcel, por homosexual, haciendo y deshaciendo nudos.
Su arresto en el Hotel Cadogan se produjo en mayo de 1885, tres meses después del estreno en el Strand, la famosa calle de los teatros londinenses, de La importancia de llamarse Ernesto. Las consecuencias de la noticia fueron inmediatas y el di rector del teatro retiró la obra del cartel. Wilde abandonó Reading en 1887. Tres años después, el poeta y dramaturgo irlandés, dueño de la más exquisita ironía y el máximo orgullo "He puesto toda mi genialidad en mi vida; en mis obras sólo está mi talento"declaró un día-, decidió exiliarse en París, donde falleció en el más absoluto olvido en 1900. (Wikipedia)
Descubrí a Oscar Wilde cuando, de adolescente, me hice socio de la Casa de la Cultura, la mejor biblioteca pública de Santa Cruz de Tenerife. Mi primer libro fue "El retrato de Dorian Gray", su única novela, para después desguir con sus obras de teatro, cuentos y su famoso "The Profundis" y el último poemario antes de morir en París. Leerlo es un placer enorme.
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