sábado, 3 de enero de 2026

LOA A LA TRANQUILIDAD


Vivo en un barrio pequeño al borde del mar, y digo barrio porque no creo que podamos entenderlo como pueblo, ni siquiera como uno chico; no tenemos estanco, ni iglesia, ni siquiera un bar como tal, pero en cambio contamos con escaleras para entrar en el mar, un pequeño paseo marítimo, aparcamientos, viento y mucha tranquilidad.
Hablaba el otro día con un buena amigo que había estado en una reunión de trabajo y venía encantado del lugar. ¡Me encantó donde vives!, me decía. Estar en mi casa es un placer, te lo aseguro, contesté.
Leyendo esta tarde a Muñoz Molina me vino a la cabeza mi almohada, mi biblioteca, mis plantas de la fachada, que es lo más parecido a un jardín, y de vuelta la tranquilidad que allí se respira.
Venezuela.
Sí, sale a colación lo acontecido hoy en Venezuela, Maduro, los misiles, etc. Me decía esta tarde un amigo certero: ni por asomo podemos hacernos a la idea de lo que han sufrido los venezolanos durante estos años oscuros; ¿cómo no se van a alegrar de la captura de este dictador? 
¿De qué manera podía resolverse todo este asunto si en las últimas elecciones Maduro tomó el poder aun perdiéndolas? Desgraciadamente nada es 2+2 en política internacional y, a pesar del método ilegal a todas luces, parece que de nuevo imperan las ideas de Maquiavelo y la razón justifica los medios. Hoy es Venezuela, ayer fue Gaza: ¿cuántas voces se han alzado estos meses para que países ajenos a Palestina e Israel tomaran parte en el conflicto? ¿Y en Ucrania? 
Aquí es donde quiero llegar, nada es blanco o negro, siempre es gris. Lo que te parece injusto a todas luces hoy, mañana lo ves de otra manera si cambia el escenario. Esto es totalmente comprensible porque en el fondo somos seres ilógicos, llenos de incongruencias, por mucho que estemos seguros de lo contrario. ¿Qué le esperaba a Venezuela? ¿una guerra civil? Ya se sabe que las guerras sacan lo peor del ser humano y nunca éstas debieran ser la solución. Siempre, y digo siempre, hay alguien peor que tú, más malo que tú, con más poder que tú.
Quiero pensar en una solución boba pero efectiva: encontrar un lugar tranquilo para pensar y hablar sin tener que actuar como un abusón. Un lugar como lo tenían antes los ancianos, sentándose alrededor de una hoguera para discutir qué hacer ante un problema y sin dar lecciones a nadie. Ojo, la hoguera puede ser cualquier cosa, no seamos literales, pero primero habría que eliminar del grupo a los abusadores. ¿No les parece?
No deja de ser esto otro de mis caóticos escritos que me sirven de catarsis, perdónenme.

PD. Aprovecho para transcribir un párrafo del artículo de Muñoz Molida del que hablaba al principio, "Una mañana de silencio".
Ernest Hemingway, hombre frenético que sabía de lo que hablaba, decía que no deben confundirse el movimiento y la acción. Hay personas agitadas por una convulsa necesidad de movimiento que no llega a cuajar en ninguna acción firme, sustantiva, lo mismo que hay conferenciantes y charlistas y demagogos que no callan nunca y nunca dicen nada sensato o práctico, nada que no hayan repetido y estén repitiendo siempre los demás miembros de su numerosa cofradía. En este sentido, Lao Zu y Manuel Azaña son de la misma opinión. En el Tao Te Ching, Lao Zu dice: “El que sabe calla; el que habla no sabe”. Menos lacónico, pero no menos certero, Azaña escribió que, si en España cada uno solo hablara de lo que sabe, se haría un gran silencio muy beneficioso para trabajar.

LA NADA


Se terminan las Navidades, alabado sea el Señor. A Ucrania y Gaza, que siguen en el candelero, o quizá mejor en el candelabro, se le suma esta mañana del tercer día de 2026 el bombardeo en Venezuela. Poco ha tardado este nuevo año y darnos su primera sorpresa que, me temo, no será la única. "La Nada", la fuerza del nihilismo y la desesperación consume el Mundo en esta época, otrora si acaso reino de Fantasía; se ha perdido la imaginación, la esperanza y sentido del humanismo, manifestándose como un vacío devorador. 
¿Qué nuevo nombre podremos darle a nuestra existencia actual que nos restablezca? 
¿Bastarán elecciones generales en un buen número de países para disipar tanta nube gris cargada no de agua sino de tristeza e incertidumbre?
2026 se presenta ante nosotros como un año lleno de inquietud y cambios, deseosos de que estos sean positivos. Es tan difícil salir de la zona de confort por decisión propia que hasta que las piezas del puzle no encajan no sabremos si finalmente hemos escogido el camino correcto en el cruce. No hay baldosas amarillas, me temo, pero un cierto brillo al final sí se intuye y es éste al que debemos dirigirnos. Los que nos han dejado alimentan esa luz y los que tenemos aún a nuestro lado nos fortalecen, lo(s) demás no importa(n).
El cine nos enseña el antes y el después en un tris, pero la vida no es cine, aunque a veces lo parezca. Las habitaciones no se ordenan con magia, las obras no se acaban chasqueando los dedos.
Me temo que no hay anotación a pie de vida donde se lea "tres meses después...". 






I♥NY

ÓPERA EN LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

 

ÓLEO SOBRE LIENZO

 
"Jubilada con gato" (2026).

viernes, 2 de enero de 2026

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE

KODACHROME

Swedish House Mafia, *Save the world.



La TV me produce un odio visceral, no hay otra forma de explicarlo. En estas fechas -como no estoy en mi casa me adapto como puedo a las costumbres ajenas-, no hay demasiadas noticias y se repiten en bucle las mismas majaderías casposas sumadas a las noticias de desgracias varias que alimentan el morbo: accidentes de coche, robos varios, incendios en discotecas, etc.; pasas de ver una mesa servida con langostinos a una granja de ovejas muertas por asfixia. La televisión es lo peor, da igual que veas bodrioTele5 como la 1, todas las noticias son las mismas, todo es ese horror al que llaman telerrealidad. miles de anuncios de colonias y perfumes, enésimos recopilatorios de programas a mayor gloria de la cadena en cuestión, augurios climáticos de borrascas con nombre de mujer, interminables raves ilegales, listas de compras navideñas, visitas a los mercados, familias con camisetas alegóricas todas iguales, felicidad impostada... Y vuelta a empezar.
No me hagan caso, o sí, no parecen éstas las mejores Navidades de los últimos años. Pero todo pasa, menos mal.
Sí, queda siempre la buena música.
Simon and Garfunkel, *Kodachrome.
Sons of the East, *Come away.

OTHER NEWS









EL TEIDE, TENERIFE

  

jueves, 1 de enero de 2026

LIBROS

ASÍ SE ESCRIBE...

...la Historia.

Éstas son las primeras preguntas que me vienen a la cabeza el primer día del año, junto a mi deseo de que se terminen estas Navidades de una vez.
¿Cómo se puede echar de menos algo que no se ha conocido? ¿Hacia dónde vamos si los jóvenes que no han conocido la dictadura de Franco suspiran por ella? ¿Cuándo la preocupación de "nuestros" políticos va (vamos) a ser nosotros y no su propia guerra? ¿Y cuándo los más débiles serán a los que más se cuide?
Ignoro si habrá elecciones en el 2026, tal y como dice Feijóo, o se agotará la legislatura como dice el otro, lo que sí querría es que las prioridades de los partidos políticos en España ¡España! cambiaran; que la vivienda pública y las residencias de ancianos fueran una prioridad en los programas electorales, que se solucionaran las listas de espera hospitalaria y los pasillos de urgencia desbordados, que dejaran de mentirnos en la cara y, ya que estamos, que se acabaran los privilegios que tiene la Iglesia.
Sólo son mis primeras preguntas, seguro que a medida que pase el año tendré más.

FELIZ 2026

miércoles, 31 de diciembre de 2025

CONCIERTO DE NAVIDAD


Beethoven y su 7ª Sinfonía, Strauss padre e hijo (Marcha Radetzky y Vals del Emperador) y el pasodoble "Suspiros de España", compuesto por Antonio Álvarez Alonso en la ciudad española de Cartagena en 1902. Precioso concierto de la Joven Orquesta Sinfónica de Cartagena en el siempre bonito y elegante auditorio cartagenero El Batel.
7ª Sinfonía, Beethoven, *II Movimiento, allegretto.
Antonio Álvarez Alonso, *Suspiros de España.

NO VAYA A SER QUE...


Nos vuelven a decir que España ¡España! está al borde del precipicio, que vivimos en una dictadura (ignorantes dixit), que la economía va como el culo, que no se puede decir lo que se piensa, que cualquier tiempo pasado fue mejor, que toto, todo, es culpa de Pedro Sánchez (lo malo, claro está). Pero nunca nos hablan los agoreros de cómo va realmente la economía del país, no, no vaya a ser que alguien abra los ojos...

martes, 30 de diciembre de 2025

LA VARA DE MEDIR

Leyendo el artículo de David Trueba "El premio Herodes" me vino a la cabeza un viaje a Madrid durante la época oscura del siniestro Rouco Varela. Eran aquellos tiempos de Pedro Zerolo, cuando se discutía la ley de matrimonio igualitario, la misma en donde la Iglesia salía cada día a la Plaza de Colón a dar el callo y defender "la familia como Dios manda", la única, la de ellos. La ley se aprobó, Rouco y sus adláteres pasaron a la historia negra de España ¡España! y aquí no pasó nada, claro está. Ellos han seguido abusando de niños y niñas, la gente se casa y se divorcia y hasta sale el sol por Antequera. Ya ven, todo cambia para seguir igual.

¿Dónde está la Iglesia manifestándose hoy contra la insolidaridad de alcaldes como Albiol? ¿Dónde las manifestaciones en contra de la violencia de género? ¿Dónde las quejas por la realidad de los niños inmigrantes solos y lejos de sus familias? 
¿Cómo se hubiera escrito la Historia si el inefable Xavier Albiol hubiera sido el alcalde de Belén cuando San José y la Virgen emigraban dese Nazaret hasta allí para empadronarse?
Frankie goes to Holliwood, *The power of love.

LAS MANOS LÍMPIDAS


El premio Herodes
La incoherencia de Xavier García Albiol podría reportarle, si existiera, un galardón que la Conferencia Episcopal entregaría para distinguir al mandamás que menos haga para afrontar el desafío de la pobreza y la desigualdad en su territorio.
David Trueba, 30.12.2025

Semanas atrás el representante de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, concedió una entrevista a La Vanguardia. En ella, tras constatar la falta de apoyos parlamentarios del Gobierno, reclamó que el presidente Sánchez se sometiera a una moción de confianza o que en caso contrario adelantara las elecciones. Fue una intervención de crítica política que levantó suspicacias. Aunque es habitual que los representantes de la Iglesia se involucren en la política, suelen utilizar canales menos llamativos. El anterior Papa, que solía dejarse llevar por las ganas de hablar de todo, en ocasiones puso el acento sobre cuestiones de alarma humanitaria y con ello automáticamente se ganaba el desprecio de algunos representantes políticos que llegaron a desvestirlo de las túnicas del cargo para rebajarle, con desprecio, al apelativo de Ciudadano Bergoglio. El Ciudadano Argüello, sin embargo, tuvo a los pocos días una oportunidad de oro para involucrarse de nuevo, y con motivo, en las visiones políticas de nuestro país. En Badalona, el alcalde logró consumar el desalojo policial de un antiguo instituto abandonado en el que malvivían 400 personas. Lo hizo además con chulería chabacana, convencido de que el rédito electoral de tan grosera medida bien valía pasar un ratito de sonrojo.

Es fácil ser un sheriff sin escrúpulos contra los que no tienen cómo defenderse. Los débiles son el rival perfecto para salir bien en la foto. En cambio, requiere más valentía enfrentarse, por ejemplo, a las mafias de la vivienda y el turismo, que son los verdaderos enemigos de las ciudades grandes. Ahí los fuertes se arrugan. Que además el desalojo se produjera en la semana previa a la Navidad permitió a Luis Argüello otra intervención política. Durante los días siguientes, cayeron sobre Badalona y alrededores unas lluvias torrenciales que obligaron a los sin techo expulsados por segunda vez de otro asentamiento provisional a buscarse el refugio debajo de los puentes de una autovía. Es complicado encontrar una escena más navideña que esta, que remita mejor a todo aquello que de niños nos enseñaron para dotar de algo de significado humano a las fiestas comerciales. Badalona compite además por alzarse con el prestigio de poseer el árbol de luces navideño más grande del país. La incoherencia del alcalde pronavideño podría reportarle, si existiera, el Premio Herodes, galardón que la Conferencia Episcopal entregaría para distinguir al mandamás que menos haga para afrontar el desafío de la pobreza y la desigualdad en su territorio.

Ahora que dicen que se ha puesto de moda la religiosidad en libros, películas y musicales, nada resulta más afrentoso para los que ordeñan la vaca del nuevo misticismo que enfrentarse a la realidad cruel y desoladora que nos circunda ante la indiferencia general. El silencio eclesial se rompió en Badalona cuando una parroquia ofreció, bajo las lluvias intensas, la posibilidad de albergar durante unos días a parte de los sin techo. Para frenarlo, un grupo de vecinos se manifestó en contra, paralizó la acogida y logró que barrieran a los peregrinos de allá, rumbo a la nada. Tan solo la movilización de entidades de ayuda social, algunas como Cáritas, y la voz de algunos párrocos implicados de verdad logró que los discursos facilones quedaran al desnudo. Toca involucrarse, claro que sí, pero quizá menos en la batallita partidista y mucho más en el ambiente hostil con que el humanismo de hoy es recibido cada vez que aspira a lograr que no toda la dignidad de este mundo sea pisoteada sin remedio.

ESPEJISMOS, 10-0


Antes decían que era feo discutir de fútbol o de toros -de política no se discutía por razones obvias-, hoy es la política el tema tabú. Raro es la mesa familiar donde todos sus miembros comparten las mismas ideas políticas, aunque haberlas haylas.
Ayer, en una reunión navideñofamiliar, me gocé los preliminares de una discusión que pude ser pero donde finalmente no llegó la sangre al río. Hablaban en la TV de los mensajes de la jueza que juzga las tropelías de los políticos durante la DANA de Valencia, del envío parcial que Feijóo aportó a la causa (sólo la mitad de ellos), de su ofrecimiento de enviarlos todos, de la posibilidad de que le hubieran cambiado el móvil y bla bla bla. La historia interminable, pensé, por eso no se puede escupir hacia arriba. Durante mis ensoñaciones una tía viuda comentó en alto: "Están bonitos Pedro Sánchez y su mujer... ¿Por qué el Presidente no declaró la emergencia cuando empezó a llover?". Ésta fue su aportación, así tan feliz, a bocajarro. Una cosa llevó a la otra pero no pasó de ahí. En medio del fragor pedí la palabra y, como tengo fama de moderado (y de hablar poco cuando salen estos temas, porque uno sabe cuándo es mejor mantener la boca cerrada en casa ajena), me dejaron hablar. Sólo comenté lo de las competencias autonómicas y me callé. Justo después alguien comentó ¿han visto los tornados en Mazarrón? Y eso fue todo. Pedro Sánchez, Begoña y Mazón quedaron en el olvido.
Ya se sabe que la ignorancia es peligrosa, más aún en esta época donde la información se mimetiza con la desinformación y los bulos se convierten es espejismos. Me temo que ya dudamos de todo, hasta de las verdades. Hablaba Feijóo ayer de lo acontecido este año en España, de los logros y aportaciones del PP -pronunciado elpartidopopular con la boca llena, fíjense- y del fin del mundo, el Armagedón, el Anticristo, o sea la peor época de España ¡España!, la era sanchista. Claro que entre tanto odio olvidó decir que España ¡España! es una de las principales economías de la zona euro, que ocupa el puesto 14 a nivel mundial por PIB; por detrás de potencias como Estados Unidos, China, Alemania y Japón, pero mantenida entre las primeras economías europeas. Hablan de la vivienda pública como si sólo hubiera gobernado el PSOE desde el 75, aquí todos lo han hecho mal o muy mal, hunos y hotros, que diría Uclés. Pan y circo 10, viviendas sociales y geriátricos 0.
Se acerca el día 31 y con él el nuevo año, misterioso como siempre pero lleno de expectativas y de cambios. ¿Qué nos deparará?
Willie Colón, *Oh, qué será.

domingo, 28 de diciembre de 2025

ESCALERAS

 




HUMOR, REMEDIO INFALIBLE



OTHER NEWS





CONFUNDIENDO DESEO Y REALIDAD


Volver a ser joven
Este 2026 recuperarás la juventud si aún te sientes orgulloso de aquella lucha que trajo a España la democracia.
Manuel Vicent, 28.12.2025

Ya verás, este año 2026 que empieza volverás a ser joven como aquel día en que supiste que la Guerra Civil no sucedió como la contaban los padres vencedores. Tenías 20 años cuando cayeron en tus manos dos libros de la editorial Ruedo Ibérico, La guerra civil española, de Hugh Thomas y El laberinto español, de Gerald Brenan. Estaban prohibidos. Un librero amigo los sacó del fondo de la trastienda y te los entregó envueltos en papel de periódico con un gesto misterioso de complicidad. Los leíste con una avidez morbosa como quien se bebía un extraño licor que al mismo tiempo que te turbaba te abría los ojos. Desde aquel momento empezaste a querer saberlo todo sobre aquella contienda fratricida y a partir de entonces fuiste marcado a fuego como una res con la divisa de progresista. Ya verás, este año 2026 volverás a ser joven si sigues imaginando que en Mayo del 68 estuviste en las barricadas de París. Siempre decías que habías estado allí. No importa que confundieras el deseo con la realidad. Lo cierto es que te hubiera gustado llevar una pancarta por el bulevar Saint-Michel y escribir en las paredes del teatro Odeón aquellas proclamas revolucionarias tan estéticas que al recordarlas aún te encienden el corazón: prohibido prohibir; la imaginación al poder; sed realistas, pedid lo imposible; debajo de los adoquines está el mar. Ya verás, este año 2026 volverás a ser joven si todavía te sientes orgulloso de aquella lucha establecida en el asfalto que trajo a España la libertad y la democracia contra la dictadura y a ti te llevó a la cárcel; no importa si el día en que llegó el inevitable desencanto no supiste distinguir el cabreo por verte viejo y el hecho de que tus sueños no se habían cumplido. Lo cierto es que, llegado el momento, te jugaste el tipo a los pies de los caballos de la policía aquella primavera bajo las floridas acacias. Si consideras que esto sucedió ayer mismo y puede volver a suceder mañana, seguirás siendo joven como entonces este año 2026 que empieza.

EL PRÓJIMO


Una Biblia customizada
En estos tiempos de nueva espiritualidad, puedes montarte tu propia religión a fin de profundizar en tu ombligo insondable.
Elvira Lindo, 28.12.2025

Observa, hermana, hermano, observa la flotilla de buques de guerra bautizada con el nombre del padre, levanta ahora la vista y mira la fachada del edificio, la que tú recordabas como el Kennedy Center for The Performing Arts ahora está adornada con su ilustre apellido, y mira, mira las grúas que trajinan en el interior de la Casa Blanca, ¿las ves?, pues ahí se construirá un salón de baile en honor del presidente, no hará falta estampar sus iniciales porque estará presidido por un enorme retrato de tan augusto personaje, y eso que tú conocías como golfo de México algún día aparecerá en los mapas como golfo de América, lo cual es una muestra inusitada de humildad, porque lo lógico es que los dedos de los futuros estudiantes de Geografía (si es que eso existe en un futuro) lo llamen golfo de Trump. Un presidente enamorado de su nombre que ha dejado en varias ciudades rascacielos que refulgen al sol y que nos recuerdan al dueño. Pero, dime, hermana, hermano, ¿es acaso eso comparable a publicar una Biblia con tu estampa? The Trump Bible vio la luz en 2024. Es un libro beautiful, usando el adjetivo recurrente del presidente, y su lectura favorita.

Por 60 dólares puedes hacerte con esta edición especial que incluye la Constitución de Estados Unidos y unos cuantos textos destinados a hacer América grande de nuevo. Todo ello, por supuesto, editado y corregido por Trump en persona, al que unos curiosos periodistas televisivos preguntaron si podía decirles algunos de sus pasajes favoritos, y él contestó que la lectura de la Biblia era algo tan íntimo para él que prefería no hablar de ello. Le insistieron, un tanto impertinentes en mi opinión, pidiéndole que al menos se decantara entre el Viejo y el Nuevo Testamento. Reflexionó antes de responder, como unos tres segundos, para luego añadir que ambos libros eran tan increíbles que se veía incapaz de decantarse.

Es muy posible que un día nos levantemos y el Hospital Zendal, definido muy trumpísticamente por la presidenta madrileña como uno de los mejores de Europa, haya pasado a llamarse Donald J. Trump, o el Movistar Arena, que cambia cada dos por tres de nombre, sea rebautizado con el nombre del presidente del imperio. Al fin y al cabo, los teatros tienen ahora nombres que perdieron todo rastro artístico para hacer referencia a las empresas que los financian. Muy en la onda. Por cierto, en mi humilde opinión, Ayuso debería sacar su propia Biblia dado el interés que muestra por la palabra de Dios. Una Biblia que ofrecería, entre otros suplementos atractivos, las letras del cancionero del ya mítico conjunto músico-vocal Hakuna, grupo del que confieso no haber tenido noticia (siempre voy tarde en la vanguardia musical) hasta que no hicieron su estelar aparición en el balcón del palacio de Correos para celebrar la Navidad en los términos de un país católico, como tiene que ser. Soy una más de las que se han informado a posteriori de la historia del líder, sus integrantes, y del enorme éxito que recaban entre los niños de tantos colegios concertados. Como diría un contertulio, ahí tenemos otro caladero de votos.

En estos tiempos de nueva espiritualidad, de esta new age de lo sagrado, puedes customizar tu religión, como Trump hizo con su Biblia, tomar de aquí y de allá lo que te convenga y todo a fin de profundizar en tu ombligo insondable, porque lo estupendo de estas creencias a la medida de tus necesidades es que no te exigen hacer el bien ni ser compasivo, no te piden generosidad, ni mirar por el que menos tiene. No te exigen decir la verdad. Puedes picotear tanto en los milagrillos de las santas como en el tarot, en el horóscopo o en la güija. Si tienes dinero, puedes aderezarlo con unos días de mindfulness en la India. Y recuerda que si el verso de Salinas decía “Quiero sacar / de ti tu mejor tú”, puedes transformarlo en “Quiero sacar / de mí mi mejor yo”. Porque el prójimo… ¿qué coño era eso?

FINAL DE AÑO

Llevo un tiempo sin escribir por complicaciones, no de salud afortunadamente. Unos meses finales de año que ha tenido de todo y para todos. Muerte(s), desmantelamiento de la casa familiar, excedencia, almuerzo sorpresa, emoción (contenida, cuando salí de Cuba), rotura de cadera, mudanza, Tenerife, Gran Canaria y hasta el robo -que no fue- de mi moto. Un final de año al que llego con muchos cambios y un nuevo horizonte lleno de expectación. Parece que los cambios son buenos en sí mismos, o eso es lo que me dicen los que me quieren que, no les voy a engañar, son a los únicos que les hago caso. Me encuentro en un estado extraño, algo parecido a un perro cuando se sacude mojado, una suerte de síndrome de Estocolmo del que salgo despacio, o al menos así quiero creerlo.
Ando con mi pluma y una Moleskine pequeña donde escribo raudo cada vez que me acuerdo de alguna anécdota o de algo que me ocurrió en mi trabajo; estoy empezando a tomas notas para el libro que tengo en la cabeza desde hace algún tiempo y que insiste en salir de dentro. 
Recuerdo que cuando acabé la carrera, aparecieron sueños recurrentes en donde alguien me llamaba de la universidad para decirme que había habido un error y que me retiraban el título de arquitecto, que debía volver a estudiar porque no había aprobado una u otra asignatura. Las pesadillas pasaron como lo harán también las que tengo ahora, donde revivo decenas de discusiones, de malas caras, de comentarios impropios, de gente enfadada, de políticos megalómanos. Conversaciones que se suceden en mi cabeza, vívidas, que logran que me despierte jadeoso pero feliz al saberlas oníricas.
Los cambios son buenos, sí, en eso hemos quedado en estar de acuerdo, pero que te sacuden es también un hecho. Mantener el statu quo es ley de vida, puro confort; salir de él puede llegar a ser una conmoción.

Las vacaciones, y éstas más necesitadas que nunca, me regalan tiempo para leer. Tiempo, cuán necesario siempre y qué escaso. Tiempo para pasar a modo OFF, para dormir, para no pensar -o sí-, para leer. Los periódicos nos regalan ese desasosiego diario que no nos ayuda, las televisiones ya ni las nombro, basura generalizada, y las redes sociales han hecho realidad los Ministerios de Orwell en su premonitoria 1984: el Ministerio de la Verdad (propaganda y censura), el de la Paz (guerra), el del Amor (tortura y orden), y el de la Abundancia (economía y racionamiento). La genialidad de Orwell nos remite sin posibilidad de escape a sus conceptos "Negroblanco", la habilidad de aceptar ciegamente las falsedades del Partido como verdades absolutas; "Patolengua", hablar con sonidos que son una mezcla de palabras sin sentido, como un pato; "Vidapropia", individualismo o excentricidad como crímenes. La RAE está tardando en aceptar estas palabras e incluirlas en nuestro diccionario.

Hablaba de leer, el placer sublime de la lectura, un tanque de aislamiento sensorial para sobrellevar el camino de Sísifo en el que nos encontramos. En mi caso continúo disfrutando, más bien saboreando, "La península de las casas vacías", de David Uclés, que leo con calma para disfrutar cada uno de sus capítulos que nunca me defraudan, absoluto placer. Empecé hace un par de días "El descontento", una radiografía sobre las crisis vividas por cualquier persona que trabaja; sobre la soledad, la necesidad de vínculos y conexiones para encontrar la chispa y no tirarse delante de un autobús un lunes por la mañana. (Edit. Planeta-Temas de hoy)

Acabo, voy a leer otro rato antes de desayunar. Me apunté a la visita guiada a la biblioteca de la ciudad donde estoy, pero nunca me contestaron, así que me quedaré con las ganas. Sí pude comprar dos entradas para el concierto de Navidad del martes: la 7ª de Beethoven. Disfruten estos últimos días del año, después chi lo sa.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

OTRAS FELICITACIONES

Personas desalojadas del antiguo Instituto B9 de Badalona acampan debajo de la salida 210 de la C-31.Lorena Sopena (Europa Press)

Feliz Navidad a los cristianos que no creen en Jesús
Seguro que García Albiol y Orriols dedican un pensamiento a los inmigrantes que han dejado a la intemperie mientras ellos descorchan el cava.
Sergio del Molino, 24.12.2025
https://elpais.com/opinion/2025-12-24/feliz-navidad-a-los-cristianos-que-no-creen-en-jesus.html

Quiero desear una feliz Navidad a todos los lectores, pero muy en especial a la alcaldesa de Ripoll y líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, que acaba de vanagloriarse de cortar el suministro eléctrico a unos marroquíes justo al comienzo del invierno y con esta apostilla tuitera, digna del trato de excelentísima que recibe como alcaldesa: “Mierda de país que nos habéis dejado”. También le deseo una muy feliz Navidad a Xavier García Albiol, alcalde de Badalona, que ha puesto en la calle a decenas de inmigrantes que han ido a montar su portal de Belén bajo el puente de una autopista. Reservo una felicitación navideña muy cariñosa para Santiago Abascal y todos los militantes y votantes de Vox, tan preocupados por la inmigración, sin olvidarme de los dirigentes del Partido Popular que les hacen los coros, secundando, tejiendo complicidades o callando ominosamente ante la escalada racista. Añado a este grupo a todos los partidos que comprenden a los xenófobos y les bailan el agua, desde la modificación de las estadísticas policiales en Cataluña y Euskadi al uso espurio de las tribunas parlamentarias para “entender” la preocupación de los racistas.

Como defensores de una homogeneidad cultural europea basada en el cristianismo, supongo que celebrarán con fervor estos días y se acordarán esta noche del nacimiento de Jesús de Nazaret. Al montar los belenes en sus casas, además de sentirse luchadores cristianos frente a la invasión islámica, habrán tenido ocasión de meditar sobre el significado de la escena. Más allá del caganer y del río hecho con papel de plata, el portal de Belén evoca el nacimiento de un niño desplazado y, pronto, refugiado y víctima de la persecución política de Herodes. Esta noche se conmemora un milagro que sucede en muchos lugares de Europa hoy: niños que nacen en portales, a resguardo precario de la violencia y del hambre. Seguro que García Albiol y Orriols dedican un pensamiento a los inmigrantes que han dejado a la intemperie.

Y si les da por asistir a la misa del Gallo, tal vez el cura recite el pasaje evangélico de Mateo, 25, cuyos versículos 34, 35 y 36 dicen, en la bellísima traducción española de Casiodoro de Reina: “Venid, benditos de mi Padre, poseed el Reino aparejado para vosotros desde la fundación del mundo: porque tuve hambre y dísteme de comer, tuve sed y dísteme de beber, fui huésped y recogísteme, desnudo y cubrísteme, enfermo y visitástesme, estuve en la cárcel y viniste a mí”.

A todos estos guardianes del cristianismo les deseo una feliz y cristianísima Nochebuena.