lunes, 7 de noviembre de 2022

CAFRES

Ese amigo, o amiga, que tanto monta y debo ser políticamente correcto en estos tiempos que corren, ¿o no? Empecemos de nuevo.
Esa amiga, o amigo, majaderos ambos -aquí me ahorro el género-, que te llaman amargado sin cortarse un pelo, o dos, que saben exactamente qué debes hacer con tu vida (y supongo que con la suya también), que utilizan demasiadas veces el tiempo verbal "deberías", forma que odio con toda el alma porque me devuelve fantasmas (uno en particular) del pasado, no dejan de darte consejos, una y otra vez, aunque tú no se los hayas pedido, faltaría más.
> Tú lo que debes hacer es esto y lo otro; vives por encima de tus posibilidades, y bla bla bla.
Uno, que es educado, sonríe, guarda la compostura mientras la bilis toma posiciones y piensa cuán lejos está el consejero de las enseñanzas de Platón: ἓν οἶδα ὅτι οὐδὲν οἶδα, hèn oîda hóti oudèn oîda.
What's up? ¿qué onda? dirían en Sudamérica. Pues ya ves, la onda de huir sin mirar atrás no sea que me convierta en estatua de sal.
Esta vez el puente de plata me lo pongo yo mismo o, como hubiera dicho el Gran Capitán, de los enemigos, los menos.
Es que son muy pesados/ pesadas.

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