miércoles, 16 de enero de 2019

TRES DE CINCO, PARA EMPEZAR

Estudio la Temporada 52 de Ópera de Las Palmas de Gran Canaria, magnífica. De los cinco títulos, junto a Don Carlo de Verdi y Norma de Bellini, extraigo tres maravillosas arias para ir haciendo boca. De nada.
La Sonnambula, Bellini. *Sovra il sen la man mi posa.
Tosca, Puccini. *E lucevan le stelle.
Così fan tutte, Mozart. *Soave sia il vento.

JOYAS MUSICALES

Shawn Mndes, *In my blood.

martes, 15 de enero de 2019

4 COLORES Y UNA PESADILLA

Desde mi cama se ven dos ventanas, una enfrente, al fondo del pasillo-vestidor y una lateral, en ésta la contraventana deja entrever una pequeña rendija desde donde se divisan cuatro colores: el azul del cielo, el verde de una araucaria, el beige de la pared y el gris de la piedra. Claro que estos colores se ven únicamente de día, por la noche la oscuridad es casi total salvo por algún reflejo que llega de la farola más cercana.
La fiebre hace estragos, la cabeza va por un lado y la razón por otro. Anoche tuve fiebre, y antes de anoche también, y me despertó una pesadilla que no se me iba de la cabeza, tanto es así que, cosa rara, me acuerdo perfectamente aún ahora. Esta dichosa gripe y la tos insistente, sumado a la fiebre que debí haber tenido cerca de las cuatro de la madrugada, me hizo disfrutar vívidamente de un cáncer de pulmón, seguido de una profusa lista de herederos. No sé yo lo que iban a heredar de mi, pero ahí estaba yo repasando la lista de los afortunados, vaya una locura. A las 4:11am me desperté para encontrar desafiante el despertador que me miraba con sus números luminosos que me acompañaron hasta que salió el sol y los colores de la rendija refulgían nuevamente.

lunes, 14 de enero de 2019

domingo, 13 de enero de 2019

MORIR POR LA ÓPERA

La Flauta Mágica, Mozart.
*O zite nacht, mein lieber Sohn!

CHIRINGUITOS


¡Esto es la guerra!
Adoptamos la expresión “guerra cultural”, y difundimos una mentira que consiste en sostener que la izquierda solo se ha dedicado a defender asuntos banales.

n los años noventa se declaró la llamada guerra cultural en los Estados Unidos, y cada vez hay menos signos de que pueda algún día firmarse la paz. El término “cultural” estaba tan ligado a la sociedad americana que resulta difícil definirlo en términos españoles, pero se trataba de todas aquellas cuestiones de orden moral, ético o religioso que pueden diferenciar a un conservador de un liberal. Los conservadores reclamaban volver a ser el país de Dios, como así define hoy Bolsonaro a Brasil, y los demócratas, forzados por el activismo social, se hacían eco de los anhelos de igualdad de las mujeres, del colectivo LGTBI, abordaban el derecho al aborto, la planificación familiar, señalaban los discursos de odio, la homofobia, apelaban a una política de cuotas que equilibrara la desigualdad y disminuyera la exclusión racista, defendían el control del permiso de armas, defendían las sociedades abiertas y alertaban contra el cambio climático. Esto no quiere decir que los demócratas satisficieran estas pretensiones, pero al menos no las demonizaron. Bill Clinton las bendecía con una mano mientras con la otra continuaba con la feroz desregulación comenzada por Reagan, que intoxicó al mundo de virus bancarios. Por eso, cuando el partido demócrata decidió que Hillary fuera su candidata, muchos votantes se preguntaron, ¿por qué?

Nada es lo que parece. Los ultraconservadores mienten cuando aseguran que el partido demócrata, primero con Clinton, después con Obama, solo favoreció a los colectivos que reclamaban derechos nunca cumplidos o contemplados. En EE UU no tienen la suerte de contar con una palabra como “chiringuito”, pero la hubieran utilizado sin duda para definir las supuestas prebendas que obtenían gais, negros, trans, ecologistas, y añado un etcétera, por ser la palabra de moda.

Ahora, nosotros adoptamos también la expresión “guerra cultural”, y con ella difundimos la gran mentira, una mentira que consiste en sostener que la izquierda solo se ha dedicado a defender asuntos banales, que solo interesan a los urbanitas privilegiados, olvidando a un supuesto pueblo verdadero. Pero lo que observo es que se alimenta sin pudor un enorme malentendido: quien está en plena guerra, quien ha sacado todas las armas y los privilegios a su alcance para combatir en esta batalla es la derecha. Difunden una idea de la patria única, negando una diversidad que ya no tiene vuelta atrás; hablan de educación solo para defender una segregación calculada, para mantener la religión católica en las aulas, para sostener la enseñanza religiosa; niegan que la violencia contra las mujeres tenga una base educacional; a educar a los niños y a las niñas en la igualdad lo llaman adoctrinamiento; a compensar a las víctimas del franquismo, promover el rencor; a lavar la imagen de Franco, concordia. Reconocen solo una idea de familia, la compuesta por una mujer y un hombre; niegan el derecho al aborto o al matrimonio homosexual. Demonizan a las feministas y, para ello, se valen de mujeres profesionales que legitiman ese ataque. Han logrado que una parte de la población no desdeñable albergue sentimientos misóginos que hace unos años no se hubieran expresado con tanta alegría. Ellos, unos con furia y otros dejándose llevar, defienden una idea de España esencial. A este trabajo están entregados hace tiempo, alertando a la población, por ejemplo, de esos supuestos “chiringuitos” que regentan unas tipas a cuenta de no sé qué violencia. Mientras, FAES recibía del Gobierno de Rajoy casi seis millones de euros para promover, desde ese magnífico chiringuito del pensamiento, lo que de verdad es la gran guerra cultural.

¿QUÉ DIRÁN AHORA?

Nada, no dirán nada.
Después de años soportando el ¡váyase Sr. González!, el ¡ha sido ETA! y más recientemente ¡el dinero de Podemos es venezolano!, ahora parece que el dinero de VOX es iraní, o al menos lo fue. Repito, no dirán nada.

VERDE QUE TE QUIERO VERDE


Ska Keller y Sven Giegold, el pasado noviembre en un acto en Leipzig (Alemania). GETTY IMAGES

Los Verdes crecen como alternativa europeísta frente a los grandes partidos
Las proyecciones de voto para los ecologistas pasaron del 4,5% al 7% en el último trimestre de 2018.
https://elpais.com/internacional/2018/12/21/actualidad/1545396836_230061.html

Los Verdes han experimentado un fuerte crecimiento electoral en varios países de la UE a finales de 2018 y buscan afianzarse como alternativa europeísta en los comicios al Parlamento Europeo de mayo. Frente al desencanto con los grandes partidos tradicionales, pero también como antídoto a la ofensiva de la extrema derecha. Las proyecciones de voto para la papeleta ecologista pasaron del 4,5% al 7% en el último trimestre de 2018. Un grupo de Los Verdes reforzado aspiraría a convertirse en una palanca para el reparto de poder en Bruselas ante un hemiciclo que se augura sin una mayoría clara
Los sondeos apuntan a una victoria muy estrecha de los conservadores del Partido Popular Europeo (PPE), que podrían verse tentados a buscar alianzas más o menos tácitas con el ala de la extrema derecha. Los Verdes, mientras, aspiran a aprovechar sus recientes éxitos en el corazón de Europa para convertirse en el antídoto de un posible giro de la UE hacia posiciones ultraconservadoras o reaccionarias.
El gran aldabonazo de los ecologistas llegó el 14 de octubre pasado en las elecciones de Baviera, donde lograron un récord histórico con el 17,6% de los votos y contribuyeron a poner fin a la mayoría absoluta de los conservadores (CSU). El éxito se repetía el mismo día en las elecciones locales en Bélgica y en las generales en Luxemburgo (donde superó por primera vez el 15%).
“El voto verde ha sido una reacción a la extrema derecha de los electores que buscan una opción europea y abierta”, considera Ernest Urtasun, eurodiputado español de Los Verdes. Urtasun cree que el trasvase de papeletas llega tanto desde el campo socialista, desencantado con la inoperancia de parte de la izquierda, como del votante conservador, preocupado ante el giro hacia la extrema derecha de algunas formaciones del PPE. Y en ambos casos, parece desinflarse la fórmula liberal impulsada por París. “La opción de Emmanuel Macron como salvador del proyecto europeo ha caído en barrena”, opina Urtasun.
La alternativa ecologista, en cambio, está en alza, con proyecciones de intención de voto que cerraron el año en torno al 7%, según los datos de Europe Elects, plataforma que recopila y analiza sondeos de todo el continente. Si el ascenso se mantiene, el grupo de Los Verdes en el Europarlamento podría convertirse en una palanca imprescindible para el reparto de poder en las instituciones comunitarias.
Su influencia, paradójicamente, aumentaría incluso si perdiera escaños porque su peso proporcional sería mayor en un hemiciclo con menos escaños (pasará de 751 a 705 como consecuencia de la salida de Reino Unido) y con los dos principales grupos (PPE y Socialistas y Demócratas) pendientes de una hemorragia de votos sin precedentes. Los sondeos indican que, por primera vez desde el inicio de las elecciones europeas en 1979, populares (PPE) y socialistas (S&D) sumarán menos del 50% de los escaños tras los comicios del 26 de mayo.
En la previsible reconfiguración del hemiciclo, el polo conservador en torno al PPE parece llamado a atraer al grupo liberal, previsiblemente controlado por la formación de Macron y por Ciudadanos. El líder de los populares, el alemán Manfred Weber, tampoco cierra la puerta a buscar apoyos más a la derecha, un guiño hacia el líder de la Liga y vicepresidente italiano, Matteo Salvini. El polo opuesto giraría en torno a un debilitado grupo socialista y a una Izquierda Unitaria (grupo de Podemos) que aspira a mantener su apoyo actual.
El nuevo reparto puede convertir a Los Verdes en el fiel de la balanza. Y los ecologistas no ocultan que la inclinarán hacia posiciones progresistas y europeístas que contrarresten la anunciada ofensiva trumpiana promovida desde Italia por Salvini, con sus aliados en Francia (Marine Le Pen), Polonia (Jaroslaw Kaczynski), Hungría (Viktor Orbán) o, en España con la emergencia de Vox.
“El voto verde ha sido una reacción a la extrema derecha de los electores que buscan una opción europea y abierta”, considera Ernest Urtasun, eurodiputado español de Los Verdes. Urtasun cree que el trasvase de papeletas llega tanto desde el campo socialista, desencantado con la inoperancia de parte de la izquierda, como del votante conservador, preocupado ante el giro hacia la extrema derecha de algunas formaciones del PPE. Y en ambos casos, parece desinflarse la fórmula liberal impulsada por París. “La opción de Emmanuel Macron como salvador del proyecto europeo ha caído en barrena”, opina Urtasun.
La alternativa ecologista, en cambio, está en alza, con proyecciones de intención de voto que cerraron el año en torno al 7%, según los datos de Europe Elects, plataforma que recopila y analiza sondeos de todo el continente. Si el ascenso se mantiene, el grupo de Los Verdes en el Europarlamento podría convertirse en una palanca imprescindible para el reparto de poder en las instituciones comunitarias.
Su influencia, paradójicamente, aumentaría incluso si perdiera escaños porque su peso proporcional sería mayor en un hemiciclo con menos escaños (pasará de 751 a 705 como consecuencia de la salida de Reino Unido) y con los dos principales grupos (PPE y Socialistas y Demócratas) pendientes de una hemorragia de votos sin precedentes. Los sondeos indican que, por primera vez desde el inicio de las elecciones europeas en 1979, populares (PPE) y socialistas (S&D) sumarán menos del 50% de los escaños tras los comicios del 26 de mayo.
En la previsible reconfiguración del hemiciclo, el polo conservador en torno al PPE parece llamado a atraer al grupo liberal, previsiblemente controlado por la formación de Macron y por Ciudadanos. El líder de los populares, el alemán Manfred Weber, tampoco cierra la puerta a buscar apoyos más a la derecha, un guiño hacia el líder de la Liga y vicepresidente italiano, Matteo Salvini. El polo opuesto giraría en torno a un debilitado grupo socialista y a una Izquierda Unitaria (grupo de Podemos) que aspira a mantener su apoyo actual.
El nuevo reparto puede convertir a Los Verdes en el fiel de la balanza. Y los ecologistas no ocultan que la inclinarán hacia posiciones progresistas y europeístas que contrarresten la anunciada ofensiva trumpiana promovida desde Italia por Salvini, con sus aliados en Francia (Marine Le Pen), Polonia (Jaroslaw Kaczynski), Hungría (Viktor Orbán) o, en España con la emergencia de Vox.
El desenlace menos rupturista de la batalla europea incorporaría a Los Verdes a la actual alianza entre populares y socialistas, en la que ya colaboran los liberales. Esa fórmula permitiría aislar a las fuerzas euroescépticas, si se mantienen en torno al 25% de los escaños como en esta legislatura. “Pero si logran el 33% y se organizan, será muy complicado lidiar con la situación”, advierte una fuente comunitaria. En ese escenario, la capacidad de negociación de Los Verdes aumentaría de manera significativa.
Pero el enemigo a batir en las urnas de Los Verdes, curiosamente, no serán Salvini y los suyos, sino el grupo de Macron. Los ecologistas confían en arrebatar parte del electorado a un Macron desestabilizado por la revuelta de los chalecos amarillos y que aspiraba a presentarse como única alternativa al populismo euroescéptico de derecha e izquierda. “No se puede defender la refundación de Europa, como ha hecho Macron, invocando las mismas recetas de la gran coalición [populares y socialistas] durante toda la crisis”, dice Urtasun.
Para afianzar su proyecto europeísta, Los Verdes han elegido a la eurodiputada alemana Ska Keller, y al eurodiputado holandés Bas Eickhout, como cabezas de lista. El plan verde, sin embargo, tiene importantes obstáculos por delante. Su punto de partida (con 52 escaños) es bajo y su posibilidad de mejorarlo es limitada.
Su presencia solo es significativa en un puñado de países (Alemania, en particular) y en las últimas elecciones en 2014 solo obtuvieron escaños en 18 de los 28 socios de la UE, mientras que populares y socialistas sumaron en todos y los liberales, en 21. Los recientes éxitos electorales de Los Verdes se han producido, además, en algunas de las zonas más ricas de la UE, lo que revela una base electoral urbana y pudiente pero no tan amplia como la de los otros partidos principales.

UN MOVIMIENTO MINORITARIO EN ESPAÑA
NICOLÁS PAN-MONTOJO
El movimiento verde trata de cobrar relevancia en España, pero aún es minoritario y en gran parte se ubica dentro de otras corrientes de izquierdas. Equo es el partido ecologista más importante; fundado en 2011, forma parte del Partido Verde Europeo y concurrirá a las europeas con Unidos Podemos. Según Carmen Molina, portavoz del partido, los verdes españoles “no tienen todavía la madurez del movimiento europeo”. “El ecologismo está llegando, pero está costando algo más que en el resto de Europa”. El movimiento está, además, dividido, con la competencia por el espacio del Partido Animalista. Según la politóloga Berta Batet, el sistema electoral ha hecho que los verdes se aglutinen en torno a IU y ahora Unidos Podemos, “que han asumido una gran parte del discurso ecologista como propio”.

SOÑAR ES GRATIS


DANDO EJEMPLO


La homeopatía me parece el timo de la estampita, y más cuando uno lee sobre las bases de esta pseudociencia, una verdadera tomadura de pelo. Ya he contado en alguna ocasión que Juan, mi socio, creía en esto y, cuando empezó a dolerle el pecho, acudió raudo a un amigo/ médico, homeópata, que le recetó unas pastillas con el consdabido ¡esos son gases!. Juan no tenía gases sino cáncer de pulmón y perdió un tiempo precioso durante los meses en que se fiaba de su amigo/ médico. Por cierto, éste no apareció nunca a verlo cuando estaba ingresado ni cuando la palmó. Cosas de la homeopatía, debe ser.

sábado, 12 de enero de 2019

ESPAÑA LO AGUANTA TODO



"El centro liberal" dice, me pregunto qué será eso...
A ver dónde iba a estar este señor si no hubiera tenido lugar esa "vergonzante" moción de censura que él nombra. Moción de censura, por cierto, permitida por la Constitución dentro de un artículo más.

JOYAS MUSICALES

Dirty Paws, *Of monters and men
 (The secret life of Walter Mitty).
Tom Odell, *Another love.
Sufjan Stevens, *Mystery of love
(Call me by your name).
The Script, *Before the worst.
Calum Scott, *No matter what.

CONVERSANDO

> ¡Qué mal lo ha hecho el PSOE para que VOX triunfe como la Coca-Cola! Aunque yo, en las próximas elecciones votaré al PSOE porque siempre he sido socialista.
> Pues yo votaré a PACTA.
> ¡Pues mira que los animalistas también se pasan!
.
.
.
No entiendo nada.

BELLEZA


Q

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE




UNA BUENA NOTICIA...


Y otra mala.

SIN (CON) PALABRAS

SIN PALABRAS

I♥NY

Fall.

jueves, 10 de enero de 2019

HOY EN "LA PROVINCIA"


Una tabla para cambiar las curvas por las olas de Pozo
El artesano Pablo Ruiz elaboró el regalo que el equipo Repsol dio como despedida al piloto Dani Pedrosa en su retirada.
Miguel Moreno 10.01.2019 | 01:26

TRISTE MARCA


Acoso escolar: 100 casos en Canarias en un año
El Archipiélago se sitúa entre las cuatro comunidades autónomas con más casos en un año -El tramo de edad más conflictivo es el de los 12 a los 14 años.
Europa Press 10.01.2019 | 15:16

La Policía Nacional, la Guardia Civil y diversos cuerpos de Policía Local registraron un total de 5.500 casos de acoso escolar entre 2012 y 2017 en España, siendo este último año, con 1.054, el que sumó una cifra más abultada de casos, mayor que los cinco años anteriores. En el caso de Canarias, en el 2017 se alcanzaron los 100 casos.
Los datos proceden de una respuesta escrita del Gobierno al diputado socialista Antonio Hurtado y fechada el 27 de septiembre de 2018, en la que se aportan las cifras recopiladas de todas las comunidades autónomas españolas, a excepción de Cataluña y País Vasco.
Por comunidades, en 2017 Andalucía fue la que registró más casos de acoso escolar, con 255, superando los 170 de la Comunidad de Madrid, los 129 de la Comunidad Valenciana y los 100 de Canarias, las únicas cuatro regiones que suman al menos un centenar de casos de acoso escolar en un solo año.
Por el contrario, Navarra y La Rioja, con solo cuatro al año, fueron las comunidades autónomas con menos casos de acoso escolar en 2017, seguidas de Cantabria, con 11, y la ciudad autónoma de Melilla, con 13.
La serie de 2012 a 2017 revela que el tramo de edad más conflictivo es el de 12 a 14 años, siendo el que acumula más casos de acoso escolar, con un repunte en 2017 hasta alcanzar los 561, más de la mitad del total.
Ese año se contabilizaron 384 casos de acoso escolar en la franja de edad comprendida entre los 15 y 17 años. En alumnos menores los casos no son tan cuantiosos, y durante 2017 hubo 76 entre 9 y 11 años, y 33 entre 6 y 8 años.

miércoles, 9 de enero de 2019

CAPACIDAD

Se terminan las Navidades, los días de vacaciones y de asueto y la cabeza tiene esa increíble capacidad de adaptarse de forma automática a la realidad -esto no lo digo como algo bueno, pero es lo que hay-. Nos ponemos en modo ON, empieza el tiempo del trabajo, de las preocupaciones, del estrés; ya no hay tiempo para nada, todo empieza a acumularse. Si durante las vacaciones el despertador era innecesario, se podía dormir más de lo habitual, ahora vuelve el despertador natural que te hace abrir los ojos a las 7 de la mañana, como muy tarde. ¿Cómo lo hará?

martes, 8 de enero de 2019

CARTAGENA, DIC-2018

I♥NY

En teleférico hacia Rooselvet Island.

BREAKFAST AND GUGGENHEIM







WARHOL EN EL WITHNEY











NUEVA YORK, UNA CRÓNICA NAVIDEÑA



Si hay que resumir este viaje a Nueva York se puede hacer utilizando una palabra: gente. Si bien era mi segunda vez en la ciudad durante estas fiestas, en absoluto recuerdo tanta gente, algo impresionante; tanta que había policías emplazados en los cruces del midtown dirigiendo el tráfico humano, tal cual. Cruzar se convirtió en una tarea ímproba, debiendo buscar el sentido del flujo de personas para poder atravesar la calle huyendo del centro. Así, como mucha paciencia, logramos llegar desde Central Park South, atravesando Rockefeller Center y parte de Times Square, a la boca del metro correspondiente para llegar al Soho donde teníamos reserva en un pequeño restaurante. Llegamos, cenamos y volvimos al hotel para terminar nuestra primera noche en la ciudad.






Ahí terminaba el periplo desde Cartagena, desde donde nos trasladamos a Madrid en autobús para tomar el vuelo al JFK la mañana siguiente. ¿Dónde se ha quedado el glamour de antaño de los viajes en avión? me lo pregunto recurrentemente; los espacios entre los asientos son cada vez más pequeños y comer en ellos nos convierte en tiranosaurios, imposible separar los brazos del cuerpo (y ya, si tienes la mala suerte de tener un pasajero enfrente que abata su respaldo ¡apaga y vámonos!). Lo único que agradezco es la pequeña pantalla de vídeo que hace más llevadero el tiempo perdido entre el despegue y el aterrizaje. Una vez llega uno a Nueva York y traspasa la aduana, labor poco agradable pero rápida en esta ocasión, se adentra en el paisaje urbano, en el olor típico de la ciudad y, sobre todo, en el ruido incesante. Nueva York es ruido y gente, gente y ruido.

Lo mejor de esta vez ha sido el tiempo, ¿quién iba a pensar que el primer día llegaríamos a 14° un 29 de diciembre. Sí, una media diaria entre 4° y 8°, y sólo un día de lluvia, precisamente el mismo 31. Este año teníamos previsto acudir a dos exposiciones, una ópera, cena con unos amigos con los que coincidíamos (un fantástico reencuentro), y un paseo al barrio de Dyker Heights en Brooklyn, además de darnos un salto a Coney Island, a Rooselvet Island y al WTC para ver la última calatravada allí, la estación de metro. Sólo es posible un poco de paz y de silencio en el centro mismo de Central Park.
¿Y qué hace uno en Nueva York? Pues caminar, todo el día. Una media de 20km diarios, desde por la mañana hasta por la noche, por la superficie, bajo tierra o hasta en teleférico. Llegar al hotel se convierte en un placer después de cada larguísimo paseo por la ciudad y más si se disfrutan desde el piso 26 de unas estupendas vistas del Central Park.


El centro estaba insoportablemente lleno, pero este hecho no quita su grandiosidad de la decoración navideña. Si la de Brooklyn se reducía a las casas y mansiones y a sus jardines, en Manhattan los edificios son los que se decoran con luces en movimiento, música y todo el despliegue que pueden hacer allá donde el gasto no parece ser un problema.


Exposiciones vistas en este viaje: “Hilma af Klint: Paintings for the Future” en el Guggenheim y “Andy Warhol-From A to B and back again” en el Whitney. Al Guhhenhein es siempre un placer volver, el museo es una auténtica maravilla.









En otro de nuestros paseos, la mañana del 31, recorrimos parte del West side, por el Hudson, hasta llegar a la calle 34 desde donde accedimos al High Line. Como la mañana estaba fresca, pero no fría, y lucía el sol, estaba ¡cómo no! lleno de turistas y lugareños. Durante el paseo litoral pudimos ver cómo una pantalla gigante de FACEBOOK navegaba lentamente por el río, neoyorquinos haciendo jogging,  amables policías (nos desearon happy new year! cuando cruzábamos) en los cruces; la ciudad se preparaba para la noche de fin de año y ya se veía pequeños grupos de personas dirigiéndose a Times Square, o al menos lo parecía.





Nuestra intención, como así fue, era dar un paseo por el río, desde la W.59th hasta la W.34th, recorrer la High Line desde esta última calle hasta Gansevoort y acabar en el downtown visitando la nueva estación de Subway del WTC y frente a Century 21. Planeamos tomar el metro para hacer tiempo hasta las 17:30, hora en que se hacía de noche, para ver las casas iluminadas de Dyker Heighs, Brooklyn, después de recorrer -en una tarde lluviosa y desapacible, la costa de la ciudad, Coney Island.







Esa noche de Fin de Año no llegamos muy tarde al hotel, avituallados con comida china comprada en Brooklyn, bastante floja por cierto, cogimos el metro de vuelta hasta bajarnos en Columbus Circle, calculo que sobre las 8 de la tarde, evitando las aglomeraciones posteriores al acercarse la media noche. A esa hora, a buen recaudo en la habitación, disfrutamos de los fuegos artificiales del Central Park que anunciaban el nuevo año. La imágenes en la televisión mostraban un Times Square completamente abarrotado y esperando la cuenta atrás para ver la bajada de la bola justo al dar las doce campanadas de fin de año.
Después de ambas exposiciones teníamos entradas para la ópera, Mozart esta vez, "La flauta mágica". Entradas para el MET, siempre un precioso sitio al que ir.



Así, entre paseos interminables, ruido y gente terminamos nuestras vacaciones navideñas en Nueva York con la cabeza puesta en volver, pero esta próxima vez será en primavera o en otoño, fuera de época festiva.