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viernes, 4 de septiembre de 2026

ARTE


Llego de ver a Jasper Johns, hace un par de meses Calder, en noviembre la mejor fotografía en París, el año pasado David Hockney, Chagall en la Ópera Garnier o en el MET de Nueva York, Indiana, Rothko, Moore en el Neues Musem de Berlín, Picasso, Kandinsky y tantos otros en el MOMA, Gauguin y toda la  maravillosa colección del Thyssen, Leonardo en el Louvre, Goya, Velázquez, El Bosco, Tiziano, Rubens, El Greco en El Prado... No podría vivir sin el arte. Me da la vida, me recarga, me endulza.
Ante tanta barbarie que nos rodea, políticos rastreros, dictadores, abusones, narcicistas, gentuza, mediocres, acomplejados, egoístas, insolidarios, déspotas, explotadores, injustos, poderosos, las noticias devastadoras, los 4 jinetes, el apocalipsis que tenemos encima, la guerra, el poder allende los mares; la pérdida de los seres queridos, los amigos ausentes y a los que ausentamos -mano de santo-. Todo lo que, en definitiva, me resulta insoportable, hace que me plantee si estoy deprimido, respondiéndome cada vez más que sí. 
Me salvan el arte, la música, los libros, la gente a la que quiero, los animales, el cielo azul, el mar, mi biblioteca. 
Ciertamente estoy deprimido.
Tomaso Antonio Vitali, *Chacona en G Minor.

HIRU EGUN BILBON. KRONICA BAT


Ya en casa. ¿No dicen que los de Bilbao nacen donde les da la gana? Pues eso…

Me gusta Bilbao; allí podría vivir feliz. Me bastaría un piso en Abando. Claro que, ya que estamos, estaría bien tener otro piso en Pangrati, Atenas. De esta manera estaría todo controlado.

Pero volvamos a la realidad, aunque soñar sea gratis. Regresamos de Bilbao anoche, a las tantas, y aunque el hotel estaba bien y todo eso, nunca se duerme como en casa -yo lo achaco a las almohadas-, de manera que he dormido algo más de lo normal y me siento ahora a trabajar. ¡Qué bien se está en casa!, afirmo, por mucho que a uno le guste viajar.

La disculpa de este corto viaje, uno de esos quenocuenta, era ir al Guggenheim a ver la exposición de Jasper Johns (Night Driver). Dicho y hecho. Nos quedamos en el mismo hotel de siempre, a tiro de piedra del museo, disfrutamos de la exposición y de sus fondos expuestos, a Serra, Igshaan Adams (Levantando el polvo: El archivo del cuerpo) y Ruth Asawa (Retrospectiva). También fuimos en un par de ocasiones al Azkuna Zentroa, a la exposición de Glenda León (A tree falls in the forest), y al cine: Palestine 36.

Mucha suerte con el tiempo: quizá un poco de calor ayer, un cielo azul perfecto para fotografiar la ciudad, navegar por la ría hasta el mar y pasear admirando la imponente arquitectura residencial. Abando animado a cualquier hora del día, el Casco Viejo repleto de turistas, pintxos ricos, ricos, cena en La Viña del Ensanche con su delicioso helado de queso de postre, cafés y hasta tiempo para hacer un par de compras, esto siempre al final de la lista de cosas que hacer durante un viaje.

Esta vez los vuelos cuadraron bien: llegamos al mediodía y volvimos por la noche, así que pudimos aprovechar más tiempo para desconectar antes de volver a la rutina.

En las fotos predomina el color del cielo, como verán. Una ciudad que puedes fotografiar siempre, no importa las veces que la hayas visitad. Disfrútenla también. Empiezo por las exposiciones y luego el resto en una segunda.






















Esta obra, Flags (1965), viene con instrucciones. Fíjate que la bandera superior tiene un pequeño punto blanco en el centro y la inferior uno negro. Bien. Observa detenidamente el punto blanco, unos 15 segundo y después baja la vista hasta el punto negro. Ya me dirás qué ves. 






































































Azkuna Zentroa ↓