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martes, 21 de julio de 2026

TODO EL MUNDO SABE CÓMO ACABÓ GARZÓN


Venganza y el que pueda hacer que haga: lo que no esperabas leer hoy sobre la imputación de Zapatero
Anónimo (o de autor desconocido)

Mientras muchos se apresuran a seguir retirando sus apoyos al expresidente, yo hoy voy a bucear en la historia de nuestra judicatura porque creo que hay un relato que necesita y merece ser contado.

Para eso nos tenemos que remontar a los años 90.

25 de Febrero de 1997. Gobierna el Partido Popular en la primera legislatura de Aznar desde hace un año.

El Juez Javier Gómez Liaño acepta a trámite en solo 24 horas, sin más pruebas que unos recortes de prensa, la denuncia contra a la empresa Sogecable por apropiación indebida de las fianzas de los decodificadores de Canal+, acordando incoar acciones penales en un tiempo récord.
Liaño, convertido en el ariete de la derecha mediática, ordena una persecución implacable contra el grupo PRISA, propietaria de Sogecable. Es necesario recordar la obsesión de Aznar por acabar con PRISA, el mayor grupo de comunicación español y totalmente afín a la izquierda del país.
Durante la instrucción se observan algunas irregularidades como la solicitud de penas y multas exageradas al presidente de PRISA Jesús de Polanco o amenazas injustificadas de prisión preventiva.
El Tribunal Supremo interviene e investiga al juez Liaño para acabar condenándolo a 15 años de inhabilitación por un delito continuado de prevaricación al considerar probado que el magistrado ha filtrado de forma sistemática a los medios hostiles con PRISA de datos confidenciales de la investigación para que se genere un juicio paralelo.
El Supremo constató que el juez dictó hasta tres autos procesales con el único fin de infligir el máximo daño económico y reputación a la cúpula del grupo de comunicación, recordemos, afín al PSOE.
Para que la sentencia fuese posible, fue muy importante la intervención del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Cebrián, consejero delegado de PRISA recusó a Liaño alegando enemistad manifiesta y Garzón denunció públicamente la existencia de una trama político-judicial ideada por Gómez de Liaño para destruir a Jesús de Polanco y el Grupo PRISA.

Solo unos meses después de la sentencia, Aznar indultaría a Liaño.

Ahora bien… ¿Qué tiene que ver todo esto con el juicio a Zapatero por la causa Plus Ultra?

Poneos cómodos que ahora empieza el cine.

Estamos en esos años 90. La fiscal María Dolores Márquez de Prado y el juez estrella Liaño comparten trabajo y sumarios. Durante el año 1993, ella se separa del también magistrado Andrés Martínez Arrieta, y meses más tarde inicia una relación con Liaño. Qué bonito es el amor.
¿Alguien adivina qué magistrado juzgó a Liaño como parte del Tribunal Supremo? Exacto, Martínez Arrieta.
¿Y alguien adivina quién defendió en el juicio a Liaño de las acusaciones de Arrieta? Exacto, la pareja del primero y ex del segundo, María Dolores Márquez de Prado.

Pero lo mejor es el timing:

20 de febrero de 1999: se casan.
Julio de 1999: asume su defensa.
15 de octubre de 1999: su Ex condena a su marido.
Tras el indulto de Aznar, ambos fundarían el despacho de abogados que lleva su nombre: Gómez de Liaño & Márquez de Prado Abogados, serían felices y comerían perdices… hasta hoy.

Pero toda historia no se convierte en legendaria sin un gran final, y créanme, esta lo tiene.

Es de bien nacido ser agradecido y Liaño le debía literalmente la vida a Aznar.

26 de mayo de 2026.
José María Aznar al estallar el sumario del juicio con Zapatero lanza un vídeo en sus redes sociales: “el que pueda hablar, que hable; el que pueda hacer, que haga”.

28 de mayo de 2026.
Nuestra amiga y esposa de Liaño, asume la defensa de Julio Martínez y cambia su estrategia abandonando su silencio y tirando de la manta.

Todos los nombres, hechos, y afirmaciones realizadas en este texto no son figuraciones ni licencias poéticas, están basadas en hechos y personas reales, así que cualquier parecido con la realidad no es una coincidencia.

No nos vamos a callar y personalmente voy a seguir apoyando a nuestro presidente Zapatero, porque la presunción de inocencia es la mayor garantía que nos concede nuestro código penal.

Epílogo: Todo el mundo sabe cómo acabó el juez Baltasar Garzón.

NOTA. El autor de ese texto es muy crítico con el procedimiento y defiende a Zapatero, posicionándose en contra de las acusaciones vertidas en su contra.
Aunque el mensaje adopta la forma de una revelación periodística o de un "hilo explicativo", utiliza la ironía, los antecedentes judiciales históricos y una narrativa política para sugerir que la investigación judicial responde a una maniobra de venganza de la derecha político-judicial.
¿Por qué el texto es favorable a Zapatero?
Defiende la presunción de inocencia: Cierra el texto declarando explícitamente: "No nos vamos a callar y personalmente voy a seguir apoyando a nuestro presidente Zapatero, porque la presunción de inocencia es la mayor garantía que nos concede nuestro código penal".
Construye una teoría sobre la conspiración: El hilo vincula las llamadas públicas de José María Aznar a la acción política ("el que pueda hacer, que haga") con la entrada de la abogada María Dolores Márquez de Prado —esposa de Javier Gómez de Liaño— en la defensa de uno de los imputados clave (Julio Martínez) para sostener que el cambio de estrategia de la defensa responde a una operación para debilitar a Zapatero y al PSOE.
Cuestiona la neutralidad judicial: Recupera el caso Sogecable de los años 90 para retratar al entorno judicial del juez Gómez de Liaño como parte de una "trama político-judicial" opuesta a la izquierda.
El escrito toma datos reales de la actualidad y del pasado y los conecta para construir una narrativa:
La vertiente judicial actual: En julio de 2026, el empresario Julio Martínez (imputado en la causa que investiga el rescate a la aerolínea Plus Ultra) ha cambiado de estrategia judicial al contratar como abogada a la exfiscal María Dolores Márquez de Prado, pasando a colaborar con la justicia en el juzgado de la Audiencia Nacional.
Los antecedentes de los años 90: La abogada María Dolores Márquez de Prado está casada con el exjuez Javier Gómez de Liaño, quien instruyó el célebre caso Sogecable contra el grupo PRISA antes de ser inhabilitado por prevaricación a finales de los 90.
El origen de la teoría: La cadena contrapone el mandato de José María Aznar con los procesos judiciales actuales para argumentar que la causa contra el expresidente responde a una maniobra política y no a hechos delictivos.

martes, 2 de junio de 2026

PEDRO SÁNCHEZ


Lo que dice un prestigioso abogado de EEUU sobre lo que está haciendo Pedro Sánchez va a sentar precedente
Juan De Codina, HuffPost, 02.06.2026

El prestigioso abogado estadounidense Reed Brony, reconocido mundialmente con el apodo de "el cazador de dictadores", ya que ha dedicado su carrera a perseguir crímenes de lesa humanidad y a lograr el procesamiento de algunos tiranos responsables de atrocidades, ha hablado sobre la situación política mundial y ha destacado la figura de Pedro Sánchez.

Lo ha hecho tras conocerse el caso de la imputación a José Luis Rodríguez Zapatero, que ha provocado un terremoto en la política española, al mismo tiempo que se va conociendo más información sobre el denominado ‘caso Leire’, además de las declaraciones de distintas personalidades relacionadas con el caso Kitchen.

"Yo estoy tan desalmado por lo que está pasando con Zapatero, que yo quería transmitir que el mundo necesita a Pedro Sánchez", ha pronunciado en una entrevista en el pódcast Letra Global (@letraglobal en TikTok).

Destaca que Sánchez "personifica una oposición necesaria a Donald Trump y al mundo de los tiranos". "Yo no soy experto en política española y no puedo opinar sobre Zapatero, pero ha sido tan alentadora la actitud de Pedro Sánchez y la concentración aquí en Barcelona de una resistencia internacional que eso no quiero que se pierda", ha añadido.

Preguntado sobre si opinaba lo mismo de quienes consideran que Sánchez se está proyectando a nivel internacional "para ocultar los problemas que tenga a nivel nacional", ha insistido en que sigue pensando que "por las razones que sean, era tan necesario en ese momento que haya alguien que diga firmemente no a la guerra y que aglutine las fuerzas progresistas que son tan necesarias en ese momento...".

Fue precisamente la actitud de Sánchez y de los españoles lo que hizo que muchos otros países tuvieran el coraje de seguir los mismos pasos, ya que, según Brony, "porque para hacerle frente a Trump está la frente interna, que es lo más importante, pero también hay que negarle victorias internacionales".

El pasado mes de marzo, poco después de que EEUU e Israel bombardearan Irán y comenzara un conflicto militar, Pedro Sánchez se posicionó rápido y fue uno de los primeros en pronunciar un tajante "no a la guerra" que, como consecuencia, le dio una reputación internacional enorme.

Su posicionamiento, constante y contundente, gustó mucho en el extranjero, como en Turquía, que hizo trending topic a Sánchez en X con miles de usuarios turcos halagando y aplaudiendo su postura.

miércoles, 13 de mayo de 2026

CÓMO PLANTAR CARA


'The New York Times' pone a Sánchez como alternativa a Trump en el mundo: esto dice de los hablan de "sanchismo"
Repaso del medio norteamericano a la política nacional e internacional.
Álvaro Palazón, 12.05.2026

"El líder español está demostrando cómo plantar cara a Trump, y mucho más". Con este titular ha descrito The New York Times, uno de los diarios más influyentes del mundo, el papel de Pedro Sánchez como antagonista de Donald Trump.
En un artículo de opinión, el medio norteamericano dice que el presidente del Gobierno español tiene una política totalmente opuesta a la del magnate que preside Estados Unidos.
Dicen de Sánchez que "este líder de centroizquierda" es "el que más tiempo ha permanecido en el cargo en Occidente" y ponen sobre la mesa que se ha hecho más conocido recientemente por "liderar la oposición global al presidente Trump".
Ponen en valor que el presidente español sea de los pocos que ha optado por confrontar con Trump en lugar de reírle las gracias, como han hecho el resto de líderes mundiales. Sánchez ha sido crítico con el mandatario norteamericano en el secuestro de Nicolás Maduro, en la guerra de Irán y en la masacre de Gaza.

También se acuerda de los detractores de Sánchez, aquellos que dicen que España vive bajo el yugo del Sanchismo, que ellos mismos definen como "una política populista y sin escrúpulos diseñada para aferrarse al poder a cualquier precio".
Un calificativo que The New York Times no comparte: "Este calificativo peyorativo no da en el clavo. Durante sus ocho años en el cargo, el Sr. Sánchez ha logrado convertir a España en el último bastión socialdemócrata de Europa, sobreviviendo —e incluso prosperando— en un entorno hostil para los políticos progresistas".
Además, comentan que Sánchez ha logrado esta "hazaña" con varios ingredientes: ambición, idealismo y pragmatismo. "Junto con su oposición al Sr. Trump. Para los líderes de izquierda de casi cualquier tendencia, esto constituye un modelo a seguir", añaden.
Pone de manifiesto The New York Times que es complicado replicar lo que ha hecho Sánchez en España por la propia idiosincrasia del país: "La aversión de España a la extrema derecha —arraigada en su experiencia relativamente reciente con la dictadura— ha limitado el atractivo de la derecha radical, a diferencia de otros países europeos".

Por último, dibujan a Sánchez como un político pragmático con habilidad "para superar a los oponentes de derecha y sortear los escándalos". Como guinda del pastel, señalan que Sánchez gobierna con "una filosofía de gobierno alternativa al trumpismo".
"No es de extrañar que líderes afines, que navegan por un mundo convulso, hayan acudido a rendirle homenaje y a comprobar por sí mismos cómo pueden aprender de España", sentencia el artículo.

sábado, 18 de abril de 2026

I♥CARTAGENA




















Cartagena, ciudad portuaria y base naval en la región de Murcia, sureste de España. La ciudad fue fundada por los cartaginenses cerca del año 220 a.C. y alcanzó su auge durante el período romano. Entre sus numerosas ruinas romanas, se encuentra el teatro del siglo I a.C. y la Casa de la Fortuna, una villa con murales y mosaicos. El centro de interpretación de la Muralla Púnica alberga los restos de una muralla defensiva del siglo III a.C.
Fue fundada como Qart Hadasht por el cartaginés Asdrúbal el Bello en el año 227 a. C., sobre un anterior asentamiento ibérico o tartésico,[tradicionalmente identificado como Mastia. La ciudad conoció su apogeo durante época romana con el nombre de Carthago Nova, época en la que fue capital de provincia tras la división administrativa de Diocleciano. Tras la desaparición del Imperio romano, con el nombre de Carthago Spartaria, formó parte de los dominios bizantinos en la península ibérica, de la que fue uno de sus más importantes ciudades y acaso su capital, resultando destruida tras su toma por los visigodos. Tras ello, Cartagena entró en un periodo de decadencia durante la época musulmana que no fue revertido hasta bien entrada la Edad Moderna. A partir del siglo XVI, se potenció el papel militar de Cartagena debido a la importancia estratégica de su puerto, y en el siglo XVIII se convirtió en capital del Departamento Marítimo del Mediterráneo. En el siglo XIX, vivió las vicisitudes del sistema liberal español, con episodios como la insurrección de 1844 o la rebelión cantonal de 1873.[

domingo, 12 de abril de 2026

_MIGRANTES


De emigrantes a inmigrantes: cambio de nombres, la misma historia
Las dificultades de los españoles que salieron en los sesenta a Europa y los que ahora vienen a España son las mismas, y la falta de papeles, también.
Carmen Morán Breña. 12.04.2026

En 1971, marchó la gallega Casilda Hervés Gómez de emigrante a Francia. Aunque tenía 25 aventureros años, el viaje lo hizo sin parar de llorar. Sola, sin teléfonos como hoy, sin saber ni palabra de francés. Tenía una niña de tres años y otra que no cumplía los dos. “Fue muy negro, muy negro dejar a mis hijas. Cuando llegó el taxista de Vigo a recogerme vi el demonio delante de mí, me las tuvieron que arrancar de los brazos, pero yo sabía que tenía que marchar. Fui llorando todo el camino”. Hasta que otros españoles en el mismo tren le preguntaron: ¿a quién dejas? “A mis hijas y a mis padres”, contestó. “Pues yo dejo tres hijas, mi mujer y mis padres y me voy solo, tú por lo menos vas a ver a tu marido”, le espetó el otro para que calmara el llanto. “Cogí vergüenza y sequé las lágrimas”. A lo largo de su relato para este reportaje, la voz le temblará de nuevo por teléfono desde su pueblo de A Estrada (Pontevedra), cuando rememore la herida de aquel tiempo: “Mi hija me dijo un día: ‘Mamá, te quiero mucho, pero no te perdonaré nunca que nos dejaras’. Eso duele, duele mucho”.

No todo fueron penurias para los españoles que partieron a la emigración europea huyendo de la miseria propia y, de paso, lavando la cara de la España franquista, que envió con gusto al extranjero a quienes le estorbaban en sus estadísticas de desempleo y de los que recibió hasta 9.000 millones de dólares mediante remesas en 15 años. Pero sí fue “la historia de un fracaso y la búsqueda de un éxito que, si se consiguió, dejó heridas en el camino”, dice Joaquín Riera Ginestar, que ha escrito Emigrantes. La historia olvidada de la emigración a Europa (1960-1975), editado por Arzalia, de donde se han extraído los datos de este reportaje.

Catedrático de Geografía e Historia, el autor valenciano apenas encuentra un par de diferencias entre aquella migración y la que hoy vive España, por más que el tiempo se haya empeñado en borrar los peores capítulos de aquel éxodo y muchos de los 3,5 millones que salieron a Alemania, Francia y Suiza, los principales destinos, no quieran recordar ya aquellos barracones desangelados, las habitaciones atestadas de literas, la suciedad acumulada por falta de saneamiento, las nueve duchas para 900 personas, el hambre de algunos o el aliento de la policía cuando no tenían papeles. Porque la mitad de los que marcharon a esos tres países en ese periodo fueron de forma ilegal, eludiendo el Instituto Español de Emigración (IEE) que tantos retrasos acumulaba en las peticiones y que les sometía a tortuosos exámenes médicos, por no hablar de las discriminaciones políticas, laborales y de género que se oponían a sus traslados. Franco no quería dejar escapar la mano de obra cualificada, ni que salieran las mujeres, porque tenerlas en casa garantizaba el envío de dinero cada mes, detalla el autor del ensayo.

Sin papeles y “calladito”

A principios de los sesenta estaba Pepe Vidales cuidando sus vacas en Destriana (León) cuando un paisano le dijo que se iba a Francia. Ahí mismo agarró el muchacho la bicicleta y se fue con él. Y ahí se quedaron las vacas y se quedó el campo y los dineros que no alcanzaban. Por esa vía, la de paisanos, parientes y amigos que hacían de enlace con los empresarios que necesitaban mano de obra en aquella Europa que despegaba sin obstáculos salieron la mitad de los emigrantes. Alemania reclamaba nominalmente a muchos de ellos y aunque a Franco no le gustaba ese método, que consideraba ilegal, tragó con él. Otros pasaron algunos meses en la clandestinidad mientras conseguían los papeles, buscando empleo o trabajando en negro. A Emilio Prieto lo llamó su primo desde Suiza, “que allí se ganaba bien”. “¿Con papeles? Y una mierda. Un año estuve trabajando ilegal. Eso que dicen ahora de que los españoles íbamos con papeles no es verdad. ¿Que cómo hacía? Pues calladito y en casa, con miedo por si me agarraban”.

Suiza, explica Riera Ginestar, era “uno de los países con las normas más racistas, con condiciones casi de libertad condicional, no podían cambiar de sector laboral ni de cantón”, y con fuertes amenazas de expulsión que rara vez se concretaban “porque los necesitaban y se aprovechaban de su vulnerabilidad”. "La reagrupación familiar allí era una odisea”, añade. Así que Emilio, también gallego, recibió en Davos a su mujer, Mari Carmen Fariñas, pero tuvieron que dejar a los chicos al cuidado de los abuelos. “Un día se montó una pelea en un bar y mi primo me dijo que me largara de allí corriendo, por si venía la policía”. Tampoco el empresario podía legalizarlo aunque quisiera, pero Emilio lo recuerda muy honrado: “Me pagó el año entero y hasta el dinero de los impuestos que se había ahorrado por no tener yo papeles”. Cuando su situación se regularizó cobraba menos porque entonces fue él quien tuvo que pagar los impuestos: “Pero no me importaba, no estoy en contra de pagar impuestos”, afirma convencido.

Emilio también estuvo en “una habitación ilegal”, dice. “Y ahora, cuando veo que critican a los que están aquí, que vienen en esos barquitos, me da asco que se hable así de ellos. Yo por lo menos no tuve que llegar en patera”. Tampoco sabía el idioma. “Pues claro que no, es que yo no fui a Suiza a aprender alemán”, dice con sorna. Le releva al teléfono su esposa: “Yo empecé de camarera de habitaciones en un hotel y al inicio estaba aturdida, era todo muy difícil. Muy bonito, eso sí, limpio, ordenado, me gustaba. Después limpié aulas, en un supermercado”. De lunes a sábado. ¿Y el domingo? “A limpiar apartamentos de turistas, eso ya en dinero B, era un riesgo, pero bueno”, se ríe, ya jubilada y disfrutando del futuro que se fueron labrando: una casa, un huertico y unas gallinas. Cuando regresó a España aún estuvo diez años limpiando y cuidando niños, ella, que apenas pudo dedicar el tiempo de vacaciones a los suyos. “Una colombiana hoy en España podría contar prácticamente lo mismo”, afirma Riera Ginestar.

El mismo sambenito

El arquitecto y escritor suizo Max Frisch describió con una frase lapidaria el drama humano inherente a la migración, antes y ahora: “Pedimos trabajadores y vinieron personas”. Con ella arranca otro de los capítulos del libro de Riera Ginestar en el que describe que tampoco aquellos ruidosos españoles gozaban de la mejor fama en el extranjero, ni se libraron del sambenito de la delincuencia que la derecha cuelga ahora a miles de africanos en España.


“Las estadísticas en Alemania en 1965 indican que entre los varones de 18 a 50 años que habían cometido algún delito en aquel país un 1,4% eran españoles, un 2,2% italianos, un 3,2% turcos y un 4,5% alemanes”. El ambiente era como mucho “de tensa multiculturalidad”, se lee en el libro. La integración, explica el autor, falló por ambas partes. Los españoles partían de una formación pobre y de ambientes rurales, limitaciones que hacían más cómoda una relación entre paisanos, mientras que los nacionales y los medios de comunicación, en un mundo donde lo políticamente correcto aún no había hecho acto de presencia, los acusaban “de sucios y de portar enfermedades, manipulaban los datos obviando la realidad y les culpaban de las pésimas condiciones en las que vivían”, escribe Riera Ginestar.

Los migrantes salían con la idea de hacer mucho dinero en poco tiempo, dos condiciones que resultaron erróneas. En no pocos casos los sueldos de un matrimonio se dividían, uno iba para España y el otro se quedaba pagando impuestos en Alemania, o en Francia. Pronto descubrieron que necesitaban más tiempo para conseguir el propósito que les aupó al tren con sus fardos. Pero los años iban pasando y un día las lágrimas cambiaron de bando: ahora se vertían por el regreso, cuando ya la adaptación les procuraba momentos felices. Las copas al aire, tras el último brindis con anís, tiraba Adelina López en Bellegarde (Francia), después de beberlas con sus amigas en la Nochebuena. No era para menos, tenía un buen trabajo en una empresa de botes de aluminio y dos niñas que habían nacido en Francia entre el festejo de decenas de paisanos; una casita con jardín, tortuga y lavadero. Si a algunos les arrebataban los embutidos en las aduanas, Adelina y su marido, Toribio Vidales, acabaron incluso haciendo la matanza del cerdo en Francia, donde pasaron 14 años, en barrios donde todos se conocían por el gentilicio: la portuguesa, el yugoslavo, los italianos o aquellos marroquíes que compartieron buhardilla con Adelina un tiempo. “Eran majísimos”, dice, mientras guisa un conejo en casa de su hija en Madrid.

Mujeres libres

Si un día Europa celebra los éxitos de su famoso acelerador de partículas, el LHC de Ginebra, tendrá que empezar por agradecer el trabajo de miles de emigrantes griegos, portugueses, italianos, turcos, y de muchos españoles, como Toribio, que se desempeñó abriendo aquellos túneles destinados a la ciencia puntera que hoy enorgullece al continente. En la frontera con Suiza, Toribio salía de mañana y volvía a Francia a dormir. Los fines de semana daba peonadas en el campo si le llamaban para sacar patatas. “Poco, pero ibas ahorrando”, dice. De los siete hermanos de Adelina, solo uno quedó en Destriana, otro marchó a Bilbao en la emigración interior, y cinco cruzaron los Pirineos, uno de ellos para siempre.

Normalmente eran los maridos los que querían volver, explica Riera Ginestar. Para las españolas, el mundo que se abrió al otro lado de la frontera no fue solo el del trabajo y más trabajo. Si alguien aprendió lo que era la libertad lejos de la dictadura, fueron ellas. “En la madrugada del 19 de marzo de 1960, 43 mujeres de la provincia de Salamanca, la mayoría bejaranas, emprendían un viaje en autocar de 2.000 kilómetros y casi tres días de duración hasta Remscheid-Lennep”. Así arranca el libro que escribió la profesora de Literatura Mercedes Riba Hernández. Cuenta en él la historia de aquellas pioneras que partieron antes incluso de que Alemania y España hubieran firmado los acuerdos de migración. En Alemania se necesitaban con urgencia trabajadoras del textil, una industria antaño floreciente en Béjar que había ido cayendo en picado.

En aquel país aprendieron a ser más libres y no fueron pocos los matrimonios mixtos que se formaron. Algunas, explica Riba Hernández, huían de maridos maltratadores de los que no podían divorciarse en España, “de presiones familiares y sociales, de la mediocridad provinciana y de las estrictas normas de la moralidad nacionalcatólica”. Por fin solas en los bares, fumando si querían y vistiendo lo que les daba la gana. Una exposición, que se inaugurará simultáneamente el 3 de junio en el Museo de la Industria Textil de Béjar y en la biblioteca de la Bergische Universität Wuppertal alemana, recuperará aquella memoria.

Cuando Casilda Hervés, hoy de 80 años, dejó de llorar en aquel tren y arribó a la estación de Lyon pasó las de Caín porque no daba con su marido. Pensó: “Yo aquí no me quedo”. Pero Francia le abrió un mundo nuevo. “Me acordaba de mis hijas día y noche, pero puedo decir que tuve buenas amigas francesas. Nos íbamos a las tiendas a probarnos ropa, no comprábamos ninguna, pero eso ya era mucho”. “Las francesas eran libres, nosotras estábamos atadas, ellas no dependían de nadie y a mí tampoco me gusta que me manden mucho, a ellas no les importaba lo que dijeran los demás, aprendí mucho”, se ríe. “Soy feminista desde entonces”, asegura.

Casilda miraba los niños de su amiga Nicole, de la misma edad que las suyas. “Me gustaba mirarlas”. Pero también sacó tiempo para revolucionar su empresa y fue “la culpable de que se montara un sindicato allí”. “A mi marido se le metió en la cabeza que había que regresar, decía que había ganado más dinero en España a la vuelta que en Francia, pero, si te digo la verdad, más me habría valido llevarme a mis hijas a Francia”, cuenta por teléfono. Empoderada, politizada y con conciencia de clase, Casilda siguió manifestándose en Galicia cuando tuvo la oportunidad. Se acordaba de cuando cuidaba vacas con su madre y una pareja de la Guardia Civil dio una paliza a un hombre en el campo. “Y no podías hablar”. Era muy niña entonces y Francia la cambiaría por completo.

Las Casas de España y los curas

La política nunca estuvo ausente del todo entre los emigrantes, a pesar de que ellos sabían bien a qué habían ido: trabajo y ahorro. Pero el franquismo no quería que esas influencias libertarias volvieran a casa con ellos y trató de amarrar la moral mediante el folklore en las Casas de España y el envío de decenas de capellanes que conservaban las tradiciones religiosas, pero que, a la postre, le salieron rana al régimen y colaboraron para paliar las carencias de los españoles en el extranjero, como los curas rojos de las periferias urbanas en el fin de la dictadura.

El dibujante Kim, autor de las famosas viñetas de Martínez el Facha y de varios libros, también se fue a Alemania en los sesenta. Él era distinto, tenía 19 años y estudios. Pensó en sacar algún dinerillo. Vio aquellos albergues donde se hacinaban los españoles y cómo un día llegaron unos falangistas a inocular moralina y fueron expulsados a tomatazos. “¡Vosotros me matasteis a un hermano!”, les gritó alguno. Recuerda las mafias que falsificaban los documentos de los emigrantes para borrar la palabra “turismo” y poner “trabajo”; recuerda también a los españoles frente a los pollos que daban vueltas en el asador mirando con cara de hambre; la megafonía que les pedía no orinar en el parque y hacer uso de los servicios públicos; los rememora tumbados sin nada qué hacer en sus pocos ratos libres escuchando emisoras españolas de canciones con dedicatorias para los emigrantes. Y cómo él les escribía y leía las cartas. De todo aquello salió un libro ilustrado, Nieve en los bolsillos. Alemania, 1963 (Norma Editorial). Las historias de los emigrantes podrían llenar una biblioteca entera.

“Lo que tenemos ahora en España no es una invasión, es un drama, una oportunidad y una necesidad”, concluye Riera Ginestar, a quien le gustaría que su libro, riguroso y lleno de curiosos detalles desconocidos para el común, sirviera para “tomar conciencia de que aquello fue, se está repitiendo y puede volver a repetirse, como la propia historia”. Si algo diferencia aquella migración de la que se vive hoy, reflexiona, son los niños que llegan solos a España ahora, dice el autor, “y quizá la solidaridad, que no se da como entonces, cuando vemos a algunos explotando a sus compatriotas”. Salvo eso, España fue un país de emigrantes, aunque ahora no quiera ya mirarse en aquel espejo.

sábado, 20 de enero de 2024

NOTICIAS QUE ME HACEN FELIZ COMPARTIR. ESPAÑA VACÍA: GANA LA EDUCACIÓN

Que soy de lágrima fácil lo sabe cualquiera que me conoce, y noticias como ésta me hacen llorar sin remisión. Cuántas veces habré dicho en mi trabajo como Arquitecto Municipal que las cosas suelen ser siempre grises, pocas veces blancas o negras, y que es nuestra labor, la de los que trabajamos en la Administración, o sea para los demás, buscar la solución al problema y no crear uno más. Esta noticia con final feliz no hace sino afianzarme en mi forma de ver mi trabajo y me da esperanza. No todo está perdido, aunque a veces lo parezca.


Cómo una pugna PP-PSOE por 21 escolares en un pueblo lejano de Huesca acaba en los juzgados y ganan los niños
Los menores acudían a un colegio en la localidad de Caneto organizado por sus padres, que el nuevo Gobierno popular trató de cerrar por decisión administrativa contra la opinión de la justicia ordinaria.
Eva Pérez. Caneto, Huesca. 20-01-2024

El Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) falló este viernes a favor de las familias de los 21 niños de Caneto, una pedanía de Huesca perdida en la comarca del Sobrarbe, a la que el Gobierno de Aragón (PP) cerró su escuela “por irregularidades administrativas” y tras argumentar “que no existía” por no estar inscrita oficialmente. Desde el pasado 7 de noviembre, cuando se produjo el cierre, los 21 menores de educación infantil y primaria han permanecido en un limbo que se ha convertido en todo un símbolo de la lucha contra la despoblación, una piedra incómoda en el zapato del presidente autonómico, Jorge Azcón, y ahora su primera bofetada judicial. Con el cambio de Gobierno en Aragón, la escuela de Caneto se convirtió en un símbolo para la izquierda, que apoyaba mantener el colegio en su lugar.

Escolarizados sin escuela, estos menores siguieron acudiendo cada día a sus aulas, en medio del bosque, donde en estos meses han recibido las clases de los propios padres y de Nico, un recién licenciado en Magisterio y voluntario que ha acudido de lunes a viernes desde Zaragoza al conocer la situación en la que se habían quedado tras el cierre ordenado por la Consejería de Educación. Los informes oficiales utilizaron varios argumentos en contra: que el terreno no estaba declarado urbanizable o que la valla electrificada que los protegía de los jabalíes no era segura para los menores. Pero el tribunal los ha desestimado.

La historia de Caneto tiene de todo: la despoblación de la España vacía, carreteras imposibles en medio de un paisaje exuberante, un cambio de Gobierno y las dificultades para vivir al margen de lo oficialmente establecido y lo legamente homologado. Y su escuela inventada se ha convertido en una piedra en el zapato del Gobierno de Azcón, que ha acabado poniendo en entredicho la lucha contra la despoblación que enarbola también su Ejecutivo.

“Caneto es una luz en la oscuridad de la despoblación —dice Eduard Jubert, padre portavoz— porque en un lugar como el Sobrarbe con una densidad de población menor que en el Sahara, hemos venido una oleada de gente joven para vivir y rehabilitar el medio rural”. Este catalán de la periferia de Barcelona, dueño de una empresa de turismo de aventura, fue de los primeros repobladores de Caneto y ahora hace de portavoz del AMPA O Chinebro —como han bautizado su escuela— adonde lleva a sus hijos a pesar del cierre. Él, como el resto, no entiende esta medida, y la han acabado denunciando “por irregular” en el TSJA con un recurso contencioso-administrativo.

Tampoco Peña Pérez, otra de las repobladoras, trabajadora social de la comarca y madre, que ahora hace hasta de profesora ocasional. Fue de las últimas en llegar y lo hizo desde París, donde vivía con su marido —ingeniero que ahora va y viene— y sus dos hijos. “No es —asegura— una apuesta fácil, venir de la gran ciudad a la montaña donde se acaba la carretera, depender de placas solares, etc... es un arduo trabajo, pero hace tiempo que teníamos sobre la mesa esta propuesta y cuando tuvimos a nuestro último hijo y vimos que había un proyecto de escuela nos decidimos”.


Como ellos, 14 jóvenes familias —la mayoría de descendientes de la zona— llegaron a partir del 2014 a este lugar perdido de la comarca del Sobrarbe que quedó despoblado en los años 60 cuando la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) construyó el pantano del Grado —en la confluencia de los ríos Ara y Cinca— y expropió este y otros núcleos rurales. A 50 kilómetros de la bella Ainsa, a 30 kilómetros de curvas de Graus y próximo al templo budista de Panillo, Caneto resucitó en 2014. Y de cero llegó a 50 habitantes, 21 de ellos niños, un milagro demográfico.

Entonces, con el regreso de estas familias al pueblo, surgió la idea de crear una escuela “libre y con metodologías activas” y empezaron costeándola tras un crowfounding y alojándola en la ermita del pueblo, en medio de la plaza, adonde acudían dos profesores contratados por los padres. Pero la escuela inventada creció lo mismo que los costes, y acabó convertida en tres módulos de madera —idílicas cabañas en medio del bosque— dos de ellas financiadas por el Ayuntamiento de la Fueva del que depende Caneto y por la Diputación Provincial de Huesca y hasta con profesores públicos enviados por el Gobierno de Aragón a pesar de no tener registrada la escuela oficialmente, y estar en unas condiciones que no cumplía con la legalidad (RD132/2010): un terreno de la CHE calificado como no urbanizable o accesos sin pavimentar para vehículos de emergencias, como exponen varios informes desfavorables de la Unidad de Obras y Proyectos encargados por el servicio de Educación y firmados por arquitectos.

Pero todos, entonces del mismo signo político (PSOE), hicieron la vista gorda ante aquella escuela que no cumplía, pero que era toda una proeza contra la despoblación. Hasta que llegaron las elecciones de mayo y hubo cambio de gobierno. Eso y una carta de la directora del centro escolar de la Fueva, al que estaban inscritas las aulas de Caneto, alertando de la “peculiar situación administrativa de la escuela”, y en la que manifestaba “no estar dispuesta a volver a asumir responsabilidades”, destaparon la caja de los truenos.


“Ha existido un espacio educativo inventado -dice el director general de Educación del gobierno de Aragón- que no tenía ninguna regulación, que era ilegal”. Luis Mallada alude a todo lo que no cumple el espacio, en mitad del bosque y que, según dice, puede suponer un peligro y una responsabilidad para la Administración. Pero no lo ven así en el Ayuntamiento de la Fueva, que también ha cambiado de color político (del PSOE a una Agrupación de Electores). El portavoz y concejal Carlos Espluga cuenta cómo el ayuntamiento ha hecho lo posible por buscar una solución. En 2019, de hecho, el consistorio presentó a Educación un informe en el que se certificaba que estos terrenos contaban con agua potable, energía eléctrica, red de saneamiento y telefonía e internet. También intentó tramitar el cambio de uso del suelo, de pastos a urbanizable, pero una denuncia contra su Plan General de Ordenación Urbana por un parque solar que nada tiene que ver, atascó esta modificación administrativa sine die, y así sigue. Aun así, Espluga es claro sobre el cierre: “los que conocemos la realidad geográfica de la zona y cómo son nuestras carreteras sabemos que donde mejor están los niños es en Caneto”. De la misma opinión fue la institución de Justicia de Aragón, defensor del pueblo en la comunidad, que sugirió -no tiene poder coercitivo- con un demoledor informe “la reapertura cuanto antes de las aulas, primando por el interés de los menores”. Y ahora ya, hasta el mismo TSJA les apoya.

Durante casi tres meses, Educación envió un autobús y concedió becas de comedor a los menores para que se desplazaran al CEIP Tierrantona de la Fueva, a 45 minutos por una pista forestal plagada de curvas y, en el día de elaboración de este reportaje, con nieve en los ribazos y sal esparcida para evitar el hielo. Todos estos días el autobús se ha ido de vacío. Y ahora, tras el fallo del tribunal, ya no tendrá que volver más.

Pero hasta las cautelares de este viernes, que obligan al Gobierno a reabrir lo que no pudo de facto cerrar, el asunto ha provocado toda una guerra política que llegó a destapar hasta supuestas coacciones de la ex directora provincial del Gobierno anterior a uno de los arquitectos firmantes de los informes técnicos para que apoyara, aun sin cumplir, la homologación de la escuela. El Ejecutivo de Javier Lambán hizo bandera de mantener escuelas abiertas en el medio rural, incluso con menos de seis alumnos, y el de Azcón ha querido hacer bandera de cumplir con la legalidad caiga quien caiga. Ayer, Caneto era una fiesta, la oposición pedía la dimisión de la Consejera de Educación y los niños, que no han permanecido ajenos al conflicto, recordaban los cuentos que habían escrito sobre lo ocurrido. En uno, un pato superhéroe salvaba su escuela.

lunes, 22 de febrero de 2021

¿LLEGARÁ EL DÍA?

Leo un artículo sobre el borrador de la "Ley Trans" que parece que aprobará el Gobierno de Canarias. ¡Bienvenida! Bienvenida cualquier ley que otorgue derechos, sea cual sea. Pero yo me pregunto, ¿cuándo dejarán de ser necesarias estas leyes? ¿cuándo se aceptará que la identidad es algo tan personal como ser vegetariano o carnívoro, religioso o ateo, alto, bajo, calvo, melenudo, gordo, flaco, simpático o antipático... Respeto para todos y listo, algo tan simple como esto. Ya lo dijo Alaska, ¿a quién le importa?