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lunes, 10 de febrero de 2025

DISCRIMINACIÓN POSITIVA

Cuando Zapatero era Presidente del Gobierno en España se aprobó la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. Ésta, coloquialmente llamada de Violencia de Género, ha sido criticada en muchas ocasiones al verse claramente con discriminación positiva hacia la mujer. Y sí, posiblemente no sea una ley perfecta y discrimine en gran medida a los hombres, pero lo que también es un hecho incuestionable es que algo había que hacer respecto a los asesinatos, uno tras otro, que sufren las mujeres a manos de sus parejas o exparejas.
Hoy leo consternado que a la última mujer asesinada, Catalina, una jueza le había negado medidas de protección hace una semana. No quiero ni pensar cómo se debe encontrar esta jueza tras saber que esto ha terminado en un asesinato, posiblemente por culpa de un sistema que tiene fallos graves. Sólo espero que hechos como éste sirvan para revisar todo este entramado judicial y esto no se repita, al menos en la medida de lo posible.
Una jueza denegó medidas de protección hace una semana a la mujer asesinada en Benalmádena
La víctima y el agresor tenían tres hijos en común de 7, 9 y 11 años, y fue uno de los niños quien llamó al 112.
Isabel Valdés, 10.02.2025

Hace justo una semana, el pasado 3 de febrero, en el juzgado número 3 de Violencia sobre la Mujer de Málaga se estaba dando un juicio rápido entre Catalina y su expareja, también padre de tres de sus cuatro hijos, los más pequeños, dos niñas de 7 y 9 años y un niño de 11, y padrastro del primer hijo de ella con una pareja anterior, de 18 años. En ese juicio, la magistrada denegó las medidas de protección que Catalina y la Policía pidieron. Él la asesinó este pasado domingo en su casa, en Benalmádena pueblo.

Entre las cinco y las cinco y media de la madrugada, el niño de 11 años llamó a Emergencias. Fue una de las múltiples llamadas que el 112 estaba recibiendo por un incendio en esa casa. Agentes de la Policía Local, los primeros en llegar, se encontraron fuera al agresor, de origen nigeriano, y a los tres menores, según las primeras informaciones facilitadas por fuentes cercanas al caso. Dentro, el cadáver de Catalina, española, de 49 años. Detuvieron al hombre y los hijos de Catalina quedaron a cargo de un familiar. Aún a última hora de este domingo no se conocía el motivo de la muerte por “el estado en el que se encontró el cuerpo”, según explicaron fuentes cercanas a la investigación.

Catalina y su agresor llevaban juntos más de una década. El pasado 20 de enero, alguien ―no se ha especificado quién― llamó a la Policía. Fue así como, tras un atestado policial, se abrió una denuncia de oficio contra el agresor, y Catalina entró en el Sistema VioGén, el de seguimiento de las víctimas de violencia machista, con un nivel de riesgo medio. Apenas dos semanas después se produjo ese juicio rápido en el que tanto ella como la Policía solicitaron medidas de protección. La jueza las denegó y el caso de Catalina quedó “como caso en inactivación supervisada”, explicaron fuentes cercanas a la investigación.

Esa “inactivación supervisada” es una modalidad dentro del sistema creada el año pasado por Interior que establece mecanismos de control policial durante un período de entre 6 y 12 meses e impide la inactivación completa en casos de alta complejidad o en los que se detecta un riesgo cualificado ―como puede ser la presencia de menores, que añade vulnerabilidad―, y fue una modalidad creada, precisamente, para evitar que de forma prematura casos como el de Catalina quedaran fuera del radar institucional por completo.

Este asesinato, ahora en investigación, entrará a formar parte de la estadística entre aquellos en los que las instituciones conocían la violencia que se estaba produciendo y que, sin embargo, en algún momento la cadena falló en su protección a la víctima; y en este caso, también a sus hijos. Cuatro huérfanos, tres de ellos menores de edad y uno de 18 años ahora a cargo de un familiar sobre los que se intenta aclarar si también fueron agredidos por el detenido.

Catalina será, cuando se confirme oficialmente, la segunda mujer asesinada por su pareja o expareja en lo que va de año, y la 1.295 desde que arrancó la estadística oficial, en 2003. Sus hijos se sumarán a los 471 menores que ya se contabilizan oficialmente como huérfanos por violencia machista desde que empezó este conteo, en 2013.

Las denuncias

La denuncia en este caso, un atestado policial que se abrió de oficio, significa que no fue la víctima la que la presentó, sino que alguien, un familiar o un vecino, alertó. De las 2.402.353 denuncias por violencia de género que constan ahora mismo en el sistema ―actualizado a 30 de enero de este año―, las presentadas directamente por las víctimas son una minoría, 102.210, el 4,25%; son aún más minoritarias las presentadas directamente por familiares, 8.781, el 0,3%.

Y de las 1.294 asesinadas por sus parejas o exparejas desde que comenzó la estadística, en 2003, en la inmensa mayoría de casos no había denuncia (811) o no consta (201), pero tanto entre aquellas mujeres que sobreviven a la violencia como entre aquellas a las que sus parejas o exparejas asesinan, estas son proporciones habituales dentro de una realidad en la que las mujeres tienen, mayoritariamente, miedo: por ellas, pero también por sus hijos e hijas, o a no ser creídas o protegidas por las instituciones o sus entornos, o por no tener recursos económicos para marcharse o una red de apoyo que las ayude a salir de esa violencia.

El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.

martes, 27 de junio de 2023

CONCIENCIA (HOY VA DE HISTORIA)


"Juro por mi conciencia y honor" parece ser la frase recurrente en muchas toma de posesión de puestos del Estado, puestos políticos. No sé si el honor me mueve, pero les aseguro que la conciencia sí. ¿Qué seríamos si no la tuviésemos en cuenta en nuestras vidas? He probado casi de todo, desde no ver jamás un telediario ni debate televisivo alguno, ni TELE5, ni periódicos, ni radio. Imposible, no lo consigo, la caja de Pandora ya está abierta.
Me gusta decir siempre que puedo que pocas cosas nos quedan tan libres como el momento de depositar el voto en la urna, momento solitario y poderoso donde los haya, unos segundos donde somos los dueños de nuestro libre albedrío, y esto ha costado lo indecible, siglos de Historia de España -tartesios, íberos, celtas, griegos, fenicios, cartagineses, romanos, árabes-, 40 años de fascismo incluido, para llegar a disfrutar lo que tenemos hoy. Los logros conseguidos, sobre todo avances sociales, han costado sudor y lágrimas, incomprensión, manifestaciones reaccionarias, muros que derribar. Sindicalistas, sufragistas, libertad para las mujeres, derechos LGTBI, diversidad de familias, libertad de credo, derechos de los animales, partidos políticos y tantos logros que no por existir debemos darlos por eternos, ni mucho menos. He ahí el peligro.
Leer estos días todos los pactos del PP con VOX en numerosos gobiernos autónomos, ciudades y pueblos pe entristece, pero ver en qué se materializan estas alianzas me consterna y me da miedo. Anecdódica parece la eliminación de carriles bici (será que han descubierto que montar en bicicleta es cosa de rojos, y si no que se lo pregunten a un berlinés o a un amterdamés), aunque no lo sea, o blindar la tauromaquia, esa salvajada sin parangón, con leyes y decretos protectores como si de un hechizo de Howarts se tratara -esperando estoy que cada cual acuñe su moneda por la gracia de Dios, Patria y Familia-. Ya parece menos anécdota eso de nombrar a una tal Llanos Massó presidenta de las Cortes valencianas, una declarada antiabortista, ultracatólica, transfóbica, homófoba y xenófoba -"Una mujer trans no es una mujer, según el ADN" (Masso dixit)-, negacionista de la violencia machista y miembro de Hazte Oír, aquellos del autobús que pululaba por Madrid con el lema "Las niñas tienen vagina y los niños pene". 
Y esto es solo el empezar del acabose.
Ayer judíos, hoy mujeres maltratadas, maricas, rojos, moros y negros. Y estamos en 2023, mucho cristal en las calles para una nueva noche como aquellas, mucho pobre inmigrante ahogado, mucho toro torturado.
Me pregunto cómo beben sentirse hoy aquellos políticos que nos sacaron de la dictadura para meternos en la democracia, los que redactaron la Constitución con la vista puesta en el futuro, los mismos que eran capaces de dar discursos en el Parlamento si recurrir al insulto o a las mentiras, cuando no era necesaria la repetición del mismo mantra como los conejitos de Duracell.
Si Internet ha demostrado que no era la falta de información la que nos volvía ignorantes, no sé lo que nos deparará el futuro, aunque gustarme no me gusta nada el andar de la perrita.

NOTA. Arbeit macht frei es una frase alemana cuya traducción al español es el trabajo hace la libertad o con el trabajo se consigue la libertad. El lema fue emplazado sobre los accesos a numerosos campos de concentración y exterminio establecidos por el régimen nazi. Arbeit macht frei es una frase intencionalmente ambigua: sugiere no solo que el trabajo libera a las víctimas detenidas por el nazismo, sino el exterminio de los nazis al consumar el asesinato premeditado de enormes masas humanas de condición y origen diversos (judíos, opositores al régimen, librepensadores, masones, gitanos, comunistas, homosexuales y enemigos de guerra).

miércoles, 2 de diciembre de 2020

GENERALIZAR EN GERUNDIO

¿Qué pasaría si yo hiciera una afirmación tan simple como ésta: "todas las mujeres son tal o cual cosa". En 1 min se me echarían encima, lo sé, lo sabemos todos.
En cambio, degraciadamente, parece que cuando se afirma algo similar pero donde el destinado es un hombre la cosa cambia.

Contaba ayer una compañera de oficina la experiencia de su hijo en el instituto, de 1ª mano, nada de leyendas urbanas. Su hijo está en el instituto y en algunas clases -en este caso se trata de una optativa- sólo hay tres pibes y el resto son todo chicas. Pues bien, en una de estas clases acudió una psicóloga a hablarles de violencia de género, tan importante y necesario, solo que comenzó la clase con una frase de entología: "Todos los hombres, desde que nacen, son maltratadores en potencia".

No sé si conté mi experiencia hace años en un curso igualmente sobre violencia de género. Todo empieza durante una época en la que sufrí acoso laboral por parte de mi jefe, algo menos de dos años -experiencia que ya contaré con pelos y señales cuando me decida a escribir el libro sobre mis años en la Administración-, de manera que cuando vino una psicóloga a impartr unas jornadas sobre violencia de género fui yo el asignado para asistir a ellas. Así lo hice, me gusta aprender, y para mi sorpresa en el local era yo el único hombre, claro que todas las asistentes eran mis compañeras de trabajo por lo que me encontraba muy a gusto. La ponente empezó a largar por esa boca y, cuando llevaba ya una media hora aguantando su arenga, tuve que levcantar la mano y pedir intervenir. Dije poco, que yo era un hombre y que en absoluto me encontraba representado en aquel retrato que hacía de mi género, de machismo y feminismo mal entendido, de denuncias falsas y verdaderas, etc. ¿Sirvió de algo mi intervención? Absolutamente de nada salvo para escuchar ¡todos los hombres siempre dicen lo mismo! y ¡se nota que eres un tío!. Ese fue el momento de abandonar la conferencia, como así lo hice. 

La generalización es terrible, tanto de un lado como de otro. Obviamente ni todos los hombres somos unos hijos de puta ni todas las mujeres son la joya de la corona. De todo hay, sin duda.

¡Luchemos contra la violencia de género!
¡Por la igualdad entre mujeres y hombres!
Extraído de TUMBLR (01.12.2020)
Sirva este extracto de chat como revulsivo, nada más.