miércoles, 22 de marzo de 2023

ABSTENERSE

Siempre me ha llamado la atención el asunto de la abstención, no lo comprendo demasiad, y mira que me esfuerzo en hacerlo. ¿De verdad nos podemos abstener ante algo concreto? A mi, casi siempre, me resulta casi imposible. Lo de la abstención me recuerda a lo de ser apolítico, palabra simple pero que engloba un concepto muy amplio. 
Veamos qué dice el diccionario al respecto:








La libertad es lo que tiene, uno hace lo que quiere (dentro de un orden, claro está; las reglas las conocemos todos, aunque no lo parezca en algunas ocasiones). Pero, precisamente, en esto está la paradoja, hemos conseguido algo tan grande como la libertad de manifestarnos y renunciamos a ello de manera voluntaria.
Ayer participé, a última hora de la mañana, en una larga conversación sobre la actitud más que desagradable de una compañera hacia otro (éste excelente compañero y mejor persona), con más gritos que susurros. Otra justificaba el hecho con el sabido "es raro, ha debido tener un mal día" o "ya sabes, es su temperamento"... Hasta ese momento me había mantenido al margen, sin hablar, en modo abstención, hasta oír la majadería del temperamento. Pues el temperamento que lo deje en su casa, dije. Poco más. Me fui a los pocos minutos.
"Es que es así", me dicen recurrentemente para justificar lo injustificable. Pues que no lo sea, contesto siempre. Entre una cosa y otra, entre el temperamento y el ser así, nunca se deja en el lugar que corresponde a esta gente déspota, maleducada, con ese complejo de superioridad y desprecio a los demás que sólo nos deja entrever una ristra de complejos y una amargura que no tenemos por qué aguantar. No.

En la última moción de censura al Gobierno, la sexta desde la democracia en España, podemos leer -los que han tenido tiempo y ganas habrán visto el espectáculo en directo- las perlas soltadas por esas bocas, en particular no por Tamames, el convidado de piedra, que también, sino por Abascal, líder del inefable partido ultra. Fueron tantas y tan incalificables las joyas que no me voy a entretener a enumerarlas porque hasta escribirlas me parece hacerle un flaco favor a la Historia. ¿No decían que de lo que no se habla no existe? Pues venga, hoy lo compro.
Pero, volviendo al tema de la abstención y en particular a Feijóo, jefe de la oposición, sin escaño parlamentario, autodenominado "próximo Presidente" (primero hay que ganar las elecciones, coleguita), que se buscó para su agenda de ayer una cita con embajadores de la UE en la legación sueca. Apasionante, imprescindible, irrenunciable, inaplazable. Para ridiculizar a Pedro Sánchez siempre hay tiempo, ora en el Senado, ora como invitado en el Parlamento, pero en un asunto de este calibre, una moción de censura -olvidemos el asunto circense-, mejor me abstengo y directamente ni me presento. Para qué perder un minuto de mi tiempo descalificando a esta gente con la que perhaps, perhaps, perhaps, tenga que firmar un pacto (como) con el diablo al igual que hice en Andalucía, debió pensar el susodicho. Pues nada, mejor unos canapés fríos de salmón sueco, ricos ricos, con su ramita de eneldo y una pincelada de caviar todomenosrusoniiranínovayaaser, en la embajada sueca. ¿O no?
Pues mira que sigo sin entender la abstención.
Doris Day, *Perhaps, perhaps, perhaps.

martes, 21 de marzo de 2023

SU SEÑORÍA


Trabajé ayer de 05:00h a 19:00h y, al llegar a casa, estaba muertísimo, como hubiera dicho mi amigo R. Me lavé los dientes y me metí en la cama, sin solución de continuidad, a leer un rato y comerme el coco otro más. A las 20:30 apagaba la luz y me quedaba frito.
Esta mañana, cuando el reloj marcaba las 03:22 y el despertador continuaba sigiloso, no podía dormir y me levanté. Un café y un capítulo de "Your Honor" antes de sentarme a trabajar escuchando a Donizetti. Poco más que contar, entre semana ya se sabe, no hay vida.
Lucia di Lammermoor, Donizetti.
*Regnava nel silenzio.

lunes, 20 de marzo de 2023

LUNES


Ha vuelto el fresco, 9° esta mañana. cielo despejado con ligera sensación invernal. Ópera este fin de semana en las Palmas, "Aida". Antes había pasado unas horas con mi amiga I poniéndonos al día en unas mesitas en Triana. Resultó ser una tarde muy apacible, a una más que agradable temperatura y en un lugar que parecía un puesto de vigía pues nos cruzamos con gente conocida.
De allí al Pérez Galdós. Una Aida entretenida, poco más. Escenografía muy pobre: decorados casi inexistentes y un vestuario que parecía sacado de cualquier época menos la egipcia. Ellas mejor que ellos, sin duda. Pero mucho mucho calor en in teatro lleno, una pena. 
¡Gërra, güerra, güerra! pronunciado en italiano, que parece menos virulento. ¡Ritorna vincitor!
Ayer por la tarde, ya de vuelta en casa, vi un par de capítulos de las serias con las que estoy últimamente, "Servant" y "Your Honor", hasta meterme en la cama a leer. Putin, la guerra (ésta sí que sí), el presidente Chino, Alcaraz nuevo nº1, el dichoso Credit Suisse, Netanyahu cambiando el tablero de juego en Israel, Macron y sus reformas y hasta Martín Vigil, otro que tal.
Pero me quedé enganchado al artículo de Belén Barrero "La soledad de los números primos". Duro y clarificador, nos habla de esta sociedad acelerada en la que vivimos, los ritmos de trabajo que nos empuja a alejarnos de la gente a la que queremos así como las nuevas tecnologías, que paradógicamente nos acercan a los que están lejos pero todo lo contrario con quien está cerca. 
Por último, mención especial a Amelia Varcárcel, filósofa y fenoinista de pro, que tristemente sigue utilizando los problemas de identidad sexual como arma. Baste su comentario en las redes sobre un alto cargo del Credit Suisse, transexual, al que denomina de género fluido como sus depósitos. Vargas Llosa defendiendo la tauromaquia, ¡vetado!; Varcárcel con este tipo de comentarios, ¡vetada!

Aida. verdi. *Danza sacra delle sacerdotesse.

domingo, 19 de marzo de 2023

BOFETADA SIN MANOS, O 'ESTE PAPA ME CAE BIEN'

 


DÍA DEL PADRE

Seas creyente o no, felicites o lo contrario, incluso vivas en España o fuera, es imposible no acordarse del día de hoy: San José para unos o, simplemente, el DÍA DEL PADRE para todos, tengas o no hijos. Los centros comerciales, radios y televisiones, marcas de perfumes y colonias, librerías, alguna que otra marca ortopédica, que aquí el que no corre vuela, y hasta concesionarios de coches (sí, en serio), te lo recuerdan hasta la saciedad. 
Así que hoy, en mi caso felicitado por mis amigos y por gente que me quiere o a la que avisa el móvil recuerdo a mi padre que, espero, esté orgulloso de mi por el aciago día de su funeral donde puse en su sitio, clavado, a su amigo Fernandito; suyo, que no mío, personaje inefable odiado por unos y despreciado por otros. Mala gente. Como mi madre me dice que no se debe desear mal a nadie, educadito y cínico que soy, sólo me queda creer en la existencia del karma.
Felicidades a todos, Josés y Josefinas, Pepes y Pepas y a todas las posibles combinaciones del santoral. A los padres ya los felicitarán sus vástagos. 
Y a Fernandito... no, mejor no decir nada, por aquello del karma.

viernes, 17 de marzo de 2023

HP

 

Vox llama a una portavoz transexual de Más Madrid “don Jaime” con el visto bueno de un concejal del PP durante un pleno
El representante de la formación de Santiago Abascal le cambia el nombre a la portavoz de Más Madrid, Jimena González, que pidió su rectificación.
https://elpais.com/espana/madrid/2023-03-17/video-vox-llama-a-una-portavoz-transexual-de-mas-madrid-don-jaime-con-el-visto-bueno-de-un-concejal-del-pp-durante-un-pleno.html

Poco antes de las nueve de la noche de este miércoles, el portavoz de Vox en el distrito de Chamberí, Álvaro José Belda, toma la palabra en el pleno mensual de marzo. “Empiezo por Más Madrid”, observa, “los que cuestionan el trabajo de Vox, pero mienten más que hablan”. Inmediatamente, con un tono de transfobia evidente, dispara: “Su portavoz, don Jaime, que siempre había traído una proposición...”. La portavoz de Más Madrid en el distrito de Chamberí es Jimena González, que lleva en el distrito los últimos cuatro años. Inmediatamente, toma la palabra:

―Perdón, pido una cuestión de orden. Es una falta de respeto.

El concejal del PP en el distrito de Chamberí, Francisco Javier Ramírez, que se caracteriza por presidir siempre unos plenos con puño de hierro, responde y entra en un rifirrafe con la edil de Más Madrid:

―Eso no es cuestión de orden. Muchas gracias.
—¡Claro que es una cuestión de orden!
―No es cuestión de orden. ¡Apréndase el reglamento!

En ese momento, todos los representantes de Más Madrid abandonan el pleno. Y, ya sí, 30 minutos después, al no retirar sus palabras, el portavoz de Vox es expulsado por el presidente del PP. Estas imágenes, a las que ha accedido EL PAÍS, fueron denunciadas posteriormente con una declaración de dos minutos por la propia portavoz de Más Madrid en su perfil de Twitter. “Esta es una situación bochornosa”, dijo a sus seguidores. “El portavoz de Vox ha presenciado mi transición de género durante estos dos últimos años. Le exigí al concejal presidente del PP que le exigiera una disculpa y una rectificación al portavoz de Vox y tardó más de media hora. Solo fue ante la amenaza de varios grupos políticos de abandonar el pleno. El portavoz de Vox acabó expulsado del pleno. No lo hizo”.

González, de 35 años, fue la primera política trans a la que la ley trans de la Comunidad de Madrid reconoció el derecho a estar en una lista electoral con el nombre con el que se identifica desde 2021, pese a que a ojos de la administración se llamaba entonces de otra manera. Extremeña y filóloga de profesión, ocupó el puesto 28 de la candidatura de Más Madrid. En las próximas elecciones de mayo también irá en las listas a la Asamblea de la región en la candidatura de Mónica García.

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE

 


EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

 
Todo está en los libros, decían, y en la Historia, dicen, nada es nuevo, nada hay nuevo bajo el sol. Es tal la cantidad de odio y rabia de esta señora al hablar de sus "compañeros" electos en la Asamblea de la Comunidad de Madrid, que da verdadero miedo. Te guste más o menos la ideología o el partido que no es el tuyo, no debes olvidar, señora mía (bueno, más tuya que mía), que los que componen un Parlamento, Asamblea, Diputación, Senado, Cabildo, Gobierno, Ayuntamiento... son el resultado de unas elecciones y que hay alguien al que, al menos, les gusta porque lo han votado. Matarlos o expresar ese odio visceral no demuestra sino no aceptar las reglas del juego, un me llevo la pelota porque es mía. Cualquier votante que se precie podría darse cuenta de esto que no es nada más que pura intransigencia, o estás conmigo o contra mi. Repito que me da miedo porque ya sabemos cómo terminaron aquellas arengas encendidas que dieron lugar a unas elecciones ganadas en Alemania y lo que sucedió después para vergüenza de la Humanidad por los siglos de los siglos, amén.
¡Matadlos a todos! Te deja sin palabras, por muy metafórico que sea, si es que lo es; y no lo ha dicho la Reina de Corazones de Alicia, no.  Buen momento éste para recordar la frase de Beatrice Hall, atribuida a Voltaire, "Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo". Nos queda a los españoles mucho por aprender respecto al funcionamiento de la democracia, me temo.
Pero no hay que desesperar, siempre nos queda el remedio clásico de la música ídem, esta mañana de nuevo Lucrezia Borgia. Empecemos el fin de semana con buen pie y mejor oído.
Lucrezia Borgia, Donizetti.
*Di pescatore ignobile.

jueves, 16 de marzo de 2023

BANKSY

Banksy reveals latest mural... but it’s already been torn down
UK street artist unveils new work, Morning Has Broken, on Instagram, but anyone hoping to see it in person may be disappointed.

BORA-BORA

Lucrezia Borgia, Donizetti. *Com'e bello.

Hoy sin título de cabecera, no se me ocurre nada, o todo lo contrario. Empiezo, y termino, con dos de las arias más -no sabría readjetivar lo sublime- que se han compuesto. Ópera para compensar tanto mal rollo que se nos viene encima, si no está ya como el cielo de la aldea gala, a punto de caer sobre ella.
No soy de conspiraciones ni suelo leer todas esas noticias locas que nos sueles llegar de USA o en los últimos tiempos de Rusia, según dicen. Hemos pasado de leer que Neil Armstrong nunca pisó la luna, que el atentado al Pentágono lo provocó un misil y no un avión, a los microchips dentro de la vacuna contra el COVID (dicho por Miguel Bosé suena mucho más creíble, lo sé) y ahora la nueva crisis provocada para digitalizarnos, para sumergirnos en el metaverso, para controlarnos más allá de lo que Orwell pudo prever. Lo malo es que, aunque todo parezca una novela, uno ya no sabe qué pensar, a quién creer. De entrada a nadie, todos mienten, salvo la naturaleza; pero ¿y si algo de verdad hay detrás de todo? Justo "celebramos" los tres años de aquel confinamiento que cambió la Historia, tres años que están a la vuelta de la esquina para recordarnos lo minúsculos e insignificantes que seguimos siendo, si no más. Alguna mascarilla queda todavía por ahí para que no nos olvidemos de lo que puede volver a llegar; no debemos dar por asegurado nada de nada, y si no que se lo pregunten a la próspera comunidad judía berlinesa de principios de los años treinta del siglo XX.
Así, de aniversario post COVID-19, vuelven a llegarnos noticias tan esperanzadoras como la quiebra del Credit Suisse (¡un banco suizo!, quién lo hubiera dicho -he aquí otro argumento conspiranoico-) en Europa y de otros en Estados Unidos con la sombra incipiente de una nueva crisis mundial como la de 2008. 
¿Qué nos queda sino esperar? Los más afortunados rezarán, otros seguirán acumulando pastillas con nombres terminados en zepam y los más inteligentes/ pudientes se irán a emborracharse a Bora-Bora sobre palafitos en un mar turquesa. Mira, ¡qué buen título!
Nosotros, el pueblo llano, el que queda realmente lejos de Tahití para nuestra desgracia, nos conformaremos con leer las mentiras que nos dictan los periódicos, ver al inefable Ramón Tamames chocheando en el estrado del Congreso y ¡ojo al dato!, seguir la carrera castrense de Leonor, ni TELE 5 podía ofrecernos algo tan casposo y apasionante, algo para lo que nunca nos han preparado.
Sea pues.

Samson et Dalila, Camille Saint-Saëns.
*Mon coeur s'ouvre à ta voix.

miércoles, 15 de marzo de 2023

MUNDO CHATO Y ROMO


El Papa y su idea de mundo diverso
La “ideología de género” debe tener, en su imaginación, la forma de una turba de educadores y padres persiguiendo a niños y niñas.
Leila Guerreiro. 15 de marzo de 2023
https://elpais.com/opinion/2023-03-15/el-papa-y-su-idea-de-mundo-diverso.html

El papa Francisco cumplió 10 años de gestión y dio algunas entrevistas. En una de ellas volvió sobre algo que dijo otras veces: “La ideología de género es de las colonizaciones ideológicas más peligrosas. Porque diluye las diferencias, y lo rico de los hombres y de las mujeres y de toda la humanidad es la tensión de las diferencias. La cuestión del género va diluyendo las diferencias y haciendo un mundo igual, todo romo, todo igual”. La “ideología de género” debe tener, en la imaginación del Papa, la forma de una turba de educadores y padres persiguiendo a niños y niñas, tratando de convencer a quienes se llaman Lucas de que deberían llamarse Gabriela y a quienes se llaman Laura de los beneficios que tendrían si decidieran llamarse Mateo, como quien reparte folletos que propagan las bondades del ácido hialurónico o de un seguro contra incendios. La “ideología de género” es la forma despectiva con que, entre otras cosas, se desestima el derecho a la diversidad sexual y de género, algo que, en vez de diluir las diferencias ―como enrevesadamente razona el Papa―, pretende que esas diferencias, si las hubiera, no sean “diagnosticadas”, no se cataloguen como “enfermedades”, no sean “atentados contra el orden natural” y, sobre todo, no resulten fuente de sufrimiento. El mundo chato y romo lo estamos consiguiendo de todas maneras gracias a un exceso de corrección política y otras delicias que nos regala el siglo XXI, pero si el jefe de la Iglesia católica está interesado en conservar “la tensión de las diferencias” no tiene de qué preocuparse: mientras la mitad más pobre de la población mundial posea apenas el 2% de la riqueza y el 10% más rico posea el 76%; mientras su iglesia mantenga un patrimonio de entre 10.000 y 15.000 millones de dólares y 25.000 personas mueran de hambre al día en el planeta, tenemos tensiones para disfrutar a lo grande durante tres siglos más.

FUNCIONARIOS X 2

Podría ser de otra manera, por supuesto, pero me gusta dividir a los que trabajan en la Administración en dos, funcionarios y "funcionarios"; después están los laborales, A los que denominaremos mierdilaborales, pero esos no pintamos nada, como en la canción de Mecano.
Los funcionarios creen en la función pública, es decir, en trabajar para los ciudadanos, que son lo importante. Ante un problema buscan una solución o, al menos, lo intentan. Por otro lado, los "funcionarios" son lo peor, el administrado le importa 0, vienen a trabajar como quien pasea al perro mirando el móvil, tienen esa capacidad de tener un problema en cada solución. De estos voy a hablar un poco, sólo un poquito.
No hay nada que le guste más a un "funcionario" que colar en cualquier conversación aquello de "es que yo soy funcionariodecarrera", como con la boca llena de agua al hablar, despacito. Claro que nunca suelen contar, jamás, cómo fue la oposición que los encaramó a tal pedestal, a convertirse en ese pilar de la Comunidad. En muchos casos oposiciones donde sólo se presentaban ellos, coleguitas de los miembros del tribunal y a saber qué mas. Esos mismos que odian el concurso de méritos "porque no es lo mismo que pasar un examen", que desprecian a los laborales porque no son como Ellos, expertos todos en nadar y guardar la ropa, en tirar la primera piedra, en echar balones fuera, en el "me vengo a enterar ahora" o en "eso no lo llevo yo". Casualmente los mismos que pasan todas las horas de trabajo haciendo listas interminables de trabajo pendiente, de numerarlo todo para enumerarlo después, cuando tercia recordar que están desbordados; los que no se cortan en hablar por el móvil de esto(s) y lo(s) otro(s). Esos. Ahora, no vayas a quejarte porque, en un tris, te espetan es que yo soy funcionariodecarrera.
Por otro lado, al "funcionario" le priva formar parte de un tribunal de oposición y decírtelo si puede. Hoy no estaré, tengo Tribunal, boca llena de agua también. Tribunal de Oposición, ¿hay alguna frase que englobe tanto glamur, tanto poder? Supongo que no. Odian a los laborales, aman a los "funcionarios" porque son como ellos, pero si hay que putearlos ¡adelante!, que no se diga, que para aprobar una oposición comohiceyoquesoyfuncionariodecarrera hay que sudar tinta.
La guinda del pastel la ponen con la conversación cuando llegan de participar en el tribunal, ahí sí que aparece el power como dios manda: chismorreo sin límite acerca de los pobres opositores, lo malos que son, las academias donde estudiaron, cómo hicieron las pruebas, etc.
Al final, no dejas de leer en los periódicos que los españoles soñamos con hacernos funcionarios. Qué pena. 
Y ojito, no deja de ser esta chorrada que escribo una visión absolutamente personal con la que entendería que no estuviesen de acuerdo en absoluto. De hecho, cualquier parecido de lo que he escrito con la realidad es pura coincidencia, palabrita del niño Jesús.
Mecano, *No pintamos nada.

martes, 14 de marzo de 2023

ALGO PARA "ANIMARME"


Escribía esta mañana sobre los móviles y su hegemonía absoluta en el mundo en el que vivimos. El tándem Internet+Telefonía Móvil rige nuestras vidas, y en nada será será un tándem triple pues se añadirá el Metaverso a la ecuación.
Comienzo la lectura de un ensayo, aparentemente de gran interés, precisamente sobre esta sociedad, la nuestra, inmersa en el ininterrumpido consumo tecnológico.

Este es un ensayo en el que autor denuncia la manipulación a la que nos somete lo que él denomina el “complejo de internet”. Una obra que se alza contra la atomización social, las redes y la plataformas digitales, y reivindica la importancia de organizarnos colectivamente.

https://www.zendalibros.com/tierra-quemada-de-jonathan-crary

Y NOS QUEDAMOS TAN TRANQUILOS. ¿Y NOS QUEDAMOS TAN TRANQUILOS?

 


https://elpais.com/sociedad/2023-03-14/cuatro-de-cada-10-espanoles-aseguran-que-no-gozan-de-buena-salud-mental-y-un-15-ha-pensado-en-el-suicidio.html

SIN PALABRAS

 

LUCIA

Escucho esta mañana Lucia di Lammermoor, la maravillosa ópera de Donizetti (por cierto, dentro del programa del Festival de Ópera de Las Palmas de este año) y no me resisto a compartir con ustedes el sexteto del final del Acto II. 
De nada.
*Chi mi frena in tal momento...
Dame Joan Sutherland & Alfredo Kraus.

GANADORES ABSOLUTOS


Que los móviles han ganado la partida es ya un hecho incuestionable. No hay momento, reunión, comida, cine, teatro, ópera, concierto, oficina, videoconferencia... donde el dichoso aparatito no esté presente. Nadie, jamás, pudo prever esta hegemonía. El desagradable sonido de una llamada, el interminable beep de un mensaje, sin hablar del fogonazo de luz en un espacio oscuro, todo sumado a la ridícula posición del  pulgar pasando pantallas de arriba a abajo, o viceversa, del no menos maldito Facebook, Instagram; escoge la red social que quieras.
Ver a algún pasajero esperando un avión que no esté con el móvil en ristre es una tarea ímproba, como ya lo es ver a alguien leyendo por la calle que no sea la pantallita.
Ya parece no concebirse estar unos minutos sin este cordón umbilical que nos conecta a Matrix. 
Cuarto de baño → móvil, no vaya a ser que esos minutos alerten de la inminente llegada de un tsunami y perezcamos ahogados.
Cine → móvil. Todos tienen que saber dónde estamos, qué película vemos y qué cosas tan importantes nos estamos perdiendo en Instagram los 90 minutos que dura la película. Lo mejor es cuando suena, el susodicho lo coge y dice: ahora no puedo hablar, estoy en el cine y bla bla bla. 
De paseo por la calle → móvil. Estos momentos de relax, otrora disfrutando del paisaje, nos han vuelto autómatas tontolcúlus.
Comida → Sólo justificable para evadirse de la conversación del petardo, léase graciosillo, de turno. Las otras veces sólo responde a una educación pésima, como mínimo. 
Seguro que el mundo no se para si compartimos un rato agradable cara a cara. Si no se ve la vida a través de la pantalla parece que ésta no existe.
Otro día escribo sobre las fotos de comida, esos platos elaboradísimos que tenemos que compartir a la hora del desayuno, media mañana, aperitivo, merienda y cena. Y otro más sobre las llamadas durante las horas de trabajo entre A y B acerca de la comida del mediodía, de las verduras aquí o allá en la nevera, de la caquita del niño y/o de la niña, de si ¿has comido? ¿has dormido?, de la compra que hay que hacer.
Primperan. 

DALÍ VS. PICASSO

Picasso es un genio, yo también.

Picasso es español, yo también.

Picasso es comunista, yo tampoco. 

lunes, 13 de marzo de 2023

OTHER NEWS

 



OLÉ OÉ

JAVIER CERCAS
13.03.2023, 12:55

Decir que Kenzaburo Oé es uno de los grandes escritores de nuestro tiempo es resignarse a la obviedad: sólo un gran novelista puede escribir La presa, o Una cuestión personal, o Dinos cómo sobrevivir a nuestra locura, o El grito. Pero hoy, en el día en que conocemos su muerte, no voy a hablar de su literatura, no al menos del todo, o no en apariencia; EL PAÍS me pide que cuente un encuentro que tuve con él, en realidad una anécdota que ocurrió durante ese encuentro y, aunque ya la he contado otras veces, vuelvo con gusto a contarla: al fin y al cabo, contiene el mejor retrato que puedo hacer del escritor.

Ocurrió en otoño de 2010, en la sede del Instituto Cervantes de Tokio. Para entonces hacía muchos años que la Academia Sueca había premiado a Oé con el Nobel —o, más bien, que la Academia Sueca se había premiado a sí misma premiando a Oé— y que el escritor era, de lejos, el intelectual más influyente del Japón. “Cuando Oé sale a la calle a manifestarse”, me dijo un profesor japonés, “todos nos ponemos detrás de él”. Otro añadió: “Es más querido que el Emperador”. Por su parte, el director del Cervantes me contó que, al cabo de cinco minutos de que anunciaran que Oé tendría un diálogo público con un escritor español en el salón de actos del Instituto, se agotaron las entradas. El escritor, claro está, era yo, que por un momento pensé, aterrado, que iba a tener que entablar un diálogo imposible con un soberbio semidiós envuelto en la pompa y circunstancia de una corte de turiferarios.

Nada más lejos de la realidad. Oé resultó ser un hombrecito minúsculo y sonriente que llegó al Instituto Cervantes solo y se marchó solo, que repartía reverencias por doquier, que hablaba y vestía con una humildad franciscana y que sólo llevaba consigo una humilde cartera de oficinista. De la cual no tardó en sacar unos papeles escritos a mano que se puso a leer, una vez que el moderador del acto nos presentó y le dio la palabra, en medio del silencio reverencial del auditorio. Los papeles trataban sobre Cervantes y sobre Erasmo, pero también sobre la primera novela publicada en japonés por este plumífero. Luego empezó el diálogo. Hablamos sobre todo de Cervantes, pero en determinado momento le pregunté a Oé —que había escrito su tesis doctoral acerca de Jean-Paul Sartre y había importado al Japón la noción de literatura comprometida— qué era para él, tantos años después de que hubiese pasado de moda la expresión, la literatura comprometida.

Fue entonces cuando ocurrió. Oé volvió a hablar sobre mi novela, recordó una escena recurrente en ella, en la que un joven soldado republicano baila un pasodoble agarrado a un fusil, y dijo que, cuando leyó la novela, no sabía lo que era un pasodoble y se lo preguntó a su hijo Hiraki.

(Paréntesis obligatorio. Hiraki Oé fue un niño nacido con graves deficiencias mentales, tantas que los médicos aconsejaron a su padre que lo dejara morir; pero el novelista —que por entonces acababa de cumplir 28 años y tenía una vida y una carrera literaria prometedoras por delante— no aceptó la sentencia de los médicos, y, tras una operación, su hijo siguió viviendo, y ahora mismo, gracias al amor y los cuidados de sus padres, no solo está vivo, sino que es desde hace años un prestigioso compositor musical. Añadamos que la obra de Oé no se entiende sin Hiraki, y que muchas de sus novelas —entre ellas obras maestras como Una cuestión personal o Dinos cómo sobrevivir a nuestra locura— constituyen un salvaje esfuerzo moral por asumir su responsabilidad en el destino de su hijo y un esfuerzo imaginativo asombrosamente logrado por ponerse en su piel).

De modo que Oé, según contó aquel día en el Instituto Cervantes Tokio, le preguntó a Hiraki qué era un pasodoble. Su hijo, de entrada, no pudo ayudarle mucho —a él sólo le interesa la música clásica—, pero al final, no recuerdo cómo, los dos dieron con una pieza con ritmo de pasodoble en el preludio de la ópera Carmen, de Bizet, y Oé cogió a su mujer y, en el salón de su casa, se puso a bailar aquella extraña música con ella, ante la mirada atónita de Hiraki, como la había bailado o como imaginaba que la había bailado, en un bosque remoto de un país remoto, setenta años atrás, el soldado republicano de mi novela. “Eso es la literatura comprometida”, concluyó Oé. “Una literatura que te compromete por entero, una literatura en la que uno se involucra de tal modo que no sólo quiere leerla, sino también vivirla”.

7 VECES NO

 

¿POR QUÉ?

¿Y tú por qué no eres rico si llevas trabajando toda la vida?
...
No supe qué contestar.
Aún tampoco.

AY, LA HUMANIDAD

 


VAMOS MUY BIEN, SÍ


Compartí mesa y conversación con un buen amigo con el que también compartí época de estudiante, ese amigo al que uno ve poco porque la vida es así pero con el que hablar es un placer y la sensación podría describirla, una y otra vez, Fray Luis de León. Compartimos horas de insomnio dibujando, carretera y hasta familia y con los años, los mismos, nos hemos terminado pareciendo. Una simple pregunta sirvió para que los engranajes de mi cabeza comenzaran a funcionar por su cuenta; ella manda, yo nunca. ¿Qué somos? ¿por qué lo somos?.
Me pregunté después, y lo sigo haciendo, si somos como somos, o como nos ven, o como queremos serlo o justo al revés. Llegué a casa y, ya en modo fin de fin (de semana) seguía erre que erre dándole vueltas. 
Masoquista, entré displicente en una página web antes de acostarme -craso error-, de políticos y políticas, no se me vayan a ofender, esas donde ellas y ellos revuelven de igual manera, todo sonrisas, estupendos, encantados de conocerse, con esa actitud que da el creerse por encima de los demás, para volver a plantearme ¿qué hago yo metido en esto? ¿puedo estar tan tan equivocado?
La repuesta es siempre la misma.
¿Será verdad eso de que después de los 50 estamos todos deprimidos? Intolerante se descubría mi amigo, yo harto, rebosado.
Poco ayuda mirar alrededor: guerra, pobreza, intransigencia y cientos de fobos que nos redirigen al cinismo porque parece no haber camino ni atajo diferente. A las aladas almas de las rosas del almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero, nos diría Miguel Hernández.
Empieza otro lunes, éste primaveral, metido de lleno en mi propio cajón de sastre.
Serrat, *La gente va muy bien.

sábado, 11 de marzo de 2023

POBRES RICOS


Los ricos no son como nosotros
En las fotos, a Rafael del Pino se le ve ensimismado, con un principio de sonrisa en la cara, con una serenidad solo matizada por una sospecha de displicencia, que es probablemente la que le despierta nuestra vulgar humanidad, ahora encrespada contra él.

Los ricos no son como nosotros. Parece que estas palabras nunca se las dijo Scott Fitzgerald a su desleal amigo Ernest Hemingway, y que por lo tanto éste no le dio la respuesta terminante de la que después se envanecía: “Desde luego. Tienen más dinero”. Cuando se conocieron en París, en los primeros años 20, Scott Fitzgerald estaba en la cumbre de una celebridad más mundana que literaria, y Hemingway era un aprendiz que supo aprovecharse de su apoyo generoso. Cuando se cambiaron las tornas, y Fitzgerald sucumbió a la desgracia y fue hundiéndose poco a poco en el descrédito y la ruina, el antiguo discípulo, ahora triunfante, lo trató con arrogancia y desdén, y lo ridiculizó por escrito. Es en una novela corta de 1936, Las nieves del Kilimanjaro, donde Hemingway pone en boca de “el pobre Scott Fitzgerald” esa afirmación sobre los ricos, acusándole de un “deslumbramiento romántico” hacia ellos. Fitzgerald se sintió humillado al leer el relato, y le mandó a Hemingway una carta digna y dolorida. “Ernest escribe con la autoridad del éxito”, dijo después; “yo escribo con la autoridad del fracaso”. De cualquier modo, los dos conocieron de cerca a los ricos, y ellos mismos llegaron hasta cierto punto a serlo, o a vivir como tales: de una manera atropellada y provisional, en el caso de Scott Fitzgerald; o casándose con una heredera muy rica, como hizo Hemingway, y disfrutando además de un prestigio y un éxito comercial sostenido que Scott Fitzgerald nunca tuvo en vida.

Los dos sabían de qué hablaban, y, las dijeran o no, las dos frases de ese diálogo tienen todo el aire de ser ciertas. Los ricos no son como nosotros. Los ricos tienen más, mucho más, muchísimo más dinero, dinero en cantidades que no hay más remedio que calificar de astronómicas, porque quedan más allá de nuestra capacidad de comprensión. Ahora, más que en ninguna otra época, los ricos son “inmensamente ricos”, y el volumen cósmico de sus fortunas acentúa las diferencias que los separan de nosotros, convirtiéndolos casi en otra especie mutante, tan difícil de observar de cerca para los anticuados Homo sapiens como esos tigres o leopardos fabulosos que viven en lo más inaccesible de las selvas del trópico, o en las laderas del Himalaya. Bien es verdad que, a diferencia de los ricos, los soberbios felinos cazadores están en peligro de extinción, con sus selvas taladas y sus glaciares derritiéndose poco a poco por el cambio climático. Los ricos se protegen de observadores indiscretos en sus aviones privados, en la intimidad definitiva de los superyates en alta mar, en islas privadas, en paraísos terrenales que tienen la virtud añadida de ser paraísos fiscales.

Cuando uno los observa de cerca, los ricos tienen un aire ausente, distraído, un poco atónito. Ese aire lo captan fotógrafos muy despiertos, dotados del talento instantáneo de los fotógrafos de naturaleza. Lo observo en las fotos que se publican de nuestro rico español más célebre de esta temporada, el presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, al parecer la tercera mayor fortuna del país. ¿Cómo será poseer más de 3.800 millones de euros? ¿En qué estado mental lo sume a uno la conciencia de semejante magnitud? En las fotos, a Rafael del Pino se le ve ensimismado, con un principio de sonrisa en la cara, con una serenidad solo matizada por una sospecha de displicencia, que es probablemente la que le despierta, en su lejanía, la masa compacta de nuestra vulgar humanidad, ahora encrespada contra él y su empresa por el cambio de sede a los Países Bajos, a esa Ámsterdam añorada de los canales y de los cafés, de los oros de Rembrandt y los soles de Van Gogh, de las riadas joviales de bicicletas, de las trampas de ingeniería financiera y fiscal calculadas para que los más ricos de los ricos no sufran el desagradable contratiempo de pagar muchos impuestos.

Vi una vez a este hombre, en la presentación de un libro, un encargo de Ferrovial al fotógrafo José Manuel Ballester, en el que yo colaboraba con un texto breve. Recuerdo un salón muy grande, de luz atenuada, un panorama de trajes masculinos grises y azules oscuros en el que sobresalía la melena canosa y revuelta del fotógrafo Ballester. Rafael del Pino se mimetizaba en aquella uniformidad corporativa y al mismo tiempo ocupaba su centro, sin necesidad de énfasis, sin provocar oleadas visibles de sumisión o reverencia, con una impasibilidad de ceremonia vaticana, de figura de sí mismo en un museo de cera. Parecía asentir a algo con toda atención y al mismo tiempo estar muy lejos. Tendía para saludar una mano eclesiástica. Cómo será tener en la cabeza proyectos de construcción de aeropuertos en Extremo Oriente y de redes de autopistas entre Dallas y Atlanta, imaginar flujos financieros que abarcan el planeta entero como corrientes atmosféricas, no descuidar los pormenores decorativos en una mansión con helipuerto en una orilla del Caribe, verse de pronto una mañana en todos los periódicos y todos los noticiarios, a la luz cruda del presente, acusado de deslealtad, de prepotencia, de codicia.

He leído un informe según el cual la opinión común entre los ricos es que la gente en general tiene bastante dinero, y por lo tanto no hace falta que ellos paguen demasiados impuestos. También piensan, incluso cuando han heredado fortunas de generaciones, que ellos se han ganado lo que tienen por sus propios esfuerzos, y que con iniciativa y empuje personal se puede conseguir cualquier cosa en la vida.

La primera vez que yo vi a un rico de cerca fue en Jaén, hacia finales de los años ochenta, en el jurado de un premio, Jienenses del Año, que daba el periódico de la ciudad. Aquel hombre grande y brusco, de pelo gris muy corto y cara aguileña, poseía una cadena de supermercados y era la mayor fortuna de la provincia. Sin ayuda de nadie había puesto en pie un campeonato mundial de ajedrez que atraía a nuestra provincia a los mayores talentos internacionales, a cada uno de los cuales mencionaba por su nombre de pila: Gary, Bobby. Nos dieron a cada uno unos folios en blanco y un bolígrafo Bic de capuchón azul. Mientras los demás —políticos y periodistas locales— deliberaban, aquel hombre me hacía en voz baja observaciones terribles, algunas de ellas sobre nuestros compañeros de jurado. Él conocía bien el mundo, me dijo, con la autoridad del adulto cargado de experiencia hacia el joven que yo era. La vida era una lucha a muerte, sin tregua, sin respiro. El que se quedaba atrás era aplastado. Los fuertes machacaban a los débiles. Era mejor dar miedo que lástima, y engañar que ser engañado. Trazaba rayas o signos en el folio en blanco, como esquemas o ecuaciones que explicaran el horror del mundo, y mordía encarnizadamente el capuchón del bolígrafo. Yo anotaba lo que me iba diciendo. No había visto ni oído nunca a alguien así. Señalaba sin disimulo a los otros miembros del jurado y decía que él tenía dinero de sobra para enterrarlos a todos, y para enterrar al periódico, y para comprarlo y luego cerrarlo si le daba la gana. El capuchón del bolígrafo ya era una pulpa de plástico azul. Dijo que tenía prisa y se marchó a grandes zancadas, más de terrateniente que de ejecutivo, antes de que se terminara la reunión. Sobre la mesa había dejado los folios cruzados de rayas y signos. Sin que yo me diera cuenta, se había llevado mi bolígrafo, con su capuchón intacto, dejándome el suyo mordido y desfigurado, quizás una última lección práctica para mi inexperiencia.

viernes, 10 de marzo de 2023

NOS VAMOS

Hace un año que mi padre nos dejó y, desde aquel marzo de 2022 no hemos hecho sino firmar y preparar papeleo para resolver la pensión de mi madre, los asuntos bancarios, etc. En una ocasión le comenté a una señorita de un banco, muy amable pero que no nos resolvió nada: mi madre tiene cuatro hijos y nosotros somos los que nos encargamos de resolver toda esta burocracia, pero ¿qué hace una señora viuda sin hijos o sin nadie que la ayude? Su respuesta fue: le roban todo.
Le roban todo. Esta frase se me ha quedado grabada.
Un año ya de papeleos interminables y aún no se ha terminado todo.
Hacerse mayor es duro y más si te conviertes en invisible. No sé si este año será de nieve o de bienes, pero sí de elecciones, aquí y allá, así que veremos qué nos ofrecen estos Gobiernos que están o los que puedan venir, todos llenos de promesas y de mentiras o de mentiras y de promesas, que tanto monta; año de subida de hipotecas, de nuevo estoque a la clase media (¿media?), de una Seguridad Social que agoniza, la misma que entre todos la mataron y nadie sabe cómo murió. Un año de cambios, esperemos que para mejor, aunque está quien dice que para mal o para peor; puro optimismo, sin duda.


Interesante, triste por real, este artículo de EL PAÍS online de hoy: El autor del libro ‘Sénior. La vida que no cesa’, estalla contra el edadismo que “arrincona” a las personas mayores y propone avanzar hacia un equilibrio intergeneracional para recomponer la sociedad. Manel Domínguez, doctor en Comunicación Social: “El cerebro de una persona joven es más rápido, pero el mío es más seguro”.

miércoles, 8 de marzo de 2023

TAN NOTABLE COMO POLÉMICO

Una nueva joya para mi biblioteca que pienso leer esta noche nada más apagar el ordenador.

CHIPPERFIELD

Que he perdido el romanticismo de mi profesión es un hecho; aun así, el desgaste que su pone lidiar con las cada vez más restrictivas normativas, las oficinas técnicas, la discrecionalidad de los ídems, la intransigencia de algunos clientes, y más cosas que por salud mental no verbalizo mentalmente, no ha logrado que pierda el amor que le tengo a la arquitectura, que no es lo mismo pero es igual. 
Ayer supimos que el arquitecto David Chipperfield había ganado el prestigioso Premio Pritzker 2023. Una maravilla lo que hace, sin duda alguna. La sobriedad como el sumun de la belleza. Pocas veces, desde Mies, el menos ha sido tanto más.

No he tenido la suerte de ver la renovada Neue Nationalgalerie de Berlín, estaba en obra y completamente tapada en mi último viaje a la ciudad, pero sólo por ver este edificio vale la pena volver a Berlín. Mi socia me regaló, años ha, una foto del edificio traída de un viaje durante la carrera cuando aún había que atravesar el muro. Mies Van Der Rohe en su estado más puro, la perfecta perfección, un alarde de técnica, sobriedad y belleza del que los críticos dicen de la restauración de Chipperfield deja hablar al maestro, actualizándolo y, sin embargo, desapareciendo.
Sin embargo, durante un fin de semana que estuvimos en la Valencia post-COVID para asistir a un concierto de José González -casualidad, o no, un cantante donde de su música también podría decirse que menos es más-, pudimos disfrutar del edificio que el premiado construyó en el Puerto, el Veles i Vents del que pensé que estaba muy mal mantenido pero que tenía una estética impactante a la par que limpia.

Rectificar es de sabios, así que cambiaré ligeramente mi primera frase: Que CASI he perdido el romanticismo de mi profesión es un hecho...
José González, *Heartbeats.

COMO SEGISMUNDO

Dormir bien, como un lirón, como un tronco, a pierna suelta, ¡qué maravilla! Lástima que la sensación de aturdimiento que se tiene cuando suena el dichoso, maldito, condenado, réprobo, malvado, perverso, execrable y detestable despertador sea tan desagradable. Esta mañana algo pasó, o quizá fue anoche, pero el hecho es que mi cacharro, eléctrico, decidió retrasar mi despertar algo más de una hora, tiempo que me sumó Morfeo sin pedirlo. ¿No dicen que el cuerpo sabe? Pues será, que los sueños, sueños son.
Jason Mraz, *Sleep all day.

martes, 7 de marzo de 2023

HISTORIA DE UNA TARTA

Reunión familiar con toque herreño este sábado. Mi aportación: tarta fría de cereales con chocolate negro. Un éxito.