viernes, 17 de julio de 2026

¿Y QUÉ SERÁ LO PRÓXIMO?


Todo está ya escrito, no hay nada nuevo bajo el sol. Mi amigo J, mi sociomuerto, lo resumía en una frase mítica: "Frío en Rusia y calor en Cuba". Eso es todo.
La época negra de la historia del Holocausto (o Shoah en hebreo) consistió en el genocidio sistemático, planificado y organizado por el Estado alemán nazi entre 1933 y 1945. La ideología nazi se basaba en el racismo científico y el darwinismo social. Creían que los alemanes pertenecían a una "raza aria" superior y que debían mantener su pureza de sangre eliminando o sometiendo a quienes consideraban "subhumanos" (Untermenschen) o amenazas biológicas.
Aunque los judíos fueron el objetivo principal y prioritario del régimen, la maquinaria de exterminio nazi persiguió y asesinó a muchos otros colectivos:
- Judíos: Se calcula que asesinaron a 6 millones (dos tercios de la población judía europea).
- Personas con discapacidades (Programa T4): Enfermos mentales, personas con discapacidades físicas o intelectuales y enfermos crónicos. Fueron los primeros en ser asesinados sistemáticamente mediante gas, bajo el pretexto de la "eugenesia" (búsqueda de la perfección genética) y de que eran "vidas indignas de ser vividas".
- Pueblo Gitano (Romaníes y Sintis): Víctimas del Porraimos (el intento nazi de exterminar a los gitanos de Europa). Se estima que murieron entre 250,000 y 500,000 personas.
- Disidentes políticos y religiosos: Comunistas, socialistas, anarquistas y Testigos de Jehová (estos últimos perseguidos por negarse a jurar lealtad a Hitler o a unirse al ejército).
- Homosexuales: Perseguidos bajo el argumento de que no contribuían a la reproducción de la raza aria y "corrompían" la moral pública. Esclavos y prisioneros de guerra soviéticos: - Millones de civiles polacos y soviéticos fueron asesinados o explotados hasta la muerte por considerarlos racialmente inferiores.
Hoy a los nazis se les llama neonazis, como si esto los cubriera de bondad. Nazis, neonazis o lo que sean no nos llaman demasiado la atención porque el mundo está sumido en un sopor que todo lo gestiona, lo mastica y lo olvida. Ya no se necesita heroína, coca, LSD o cualquier otra droga de diseño, basta un teléfono móvil para que éste se convierta en un neutralizador de los que nos mostraban en Men in Black y listo, a otra cosa mariposa.
He ahí el quid de la cuestión, damos por eternos los logros asumidos y ni de coña, en cualquier momento y en cualquier lugar, como los antiguos anuncios de Condal, puede saltar la chispa que lo cambie todo, y si no que se lo pregunten a los inmigrantes de Torre Pacheco.

Ayer jueves nos despertábamos con una nueva noticia desde Estados Unidos que, a pesar de tenernos en ascua día sí y día también, no deja de sorprendernos. Esta vez le toca el turno a los machos para lograr el deber sagrado de mantener la ventaja del combatiente individual. En fin, esto es lo que hay... Copio la noticia, no tiene desperdicio alguno.

El secretario de Defensa de EE. UU. planea examinar a las tropas en busca de baja testosterona
Pete Hegseth, como secretario de Defensa, ha buscado cultivar la imagen de un líder afín a la manosfera.
The New York Times, Greg Jaffe & Azeen Ghorayshi, 17.07.2026

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció el miércoles un nuevo programa de evaluación obligatoria para examinar anualmente a todos los miembros del servicio de 30 años o más, incluidas las mujeres, en busca de deficiencia de testosterona.

El tratamiento hormonal para los elementos con baja testosterona será voluntario.

“Nuestra ventaja táctica más decisiva siempre será el combatiente individual”, dijo Hegseth en un video desde su oficina del Pentágono. “Tenemos el deber sagrado de mantener esa ventaja”.

El objetivo, dijo en un mensaje de redes sociales que acompañaba al video, era un “Departamento de Guerra de Alta T”, el nombre que Hegseth prefiere para el Departamento de Defensa.


El enfoque de Hegseth en los niveles de testosterona en un momento en que las fuerzas estadounidenses intensifican los ataques en Irán es poco ortodoxo. Los secretarios de Defensa suelen dedicarse a cuestiones estratégicas más amplias, que involucran las alianzas, la guerra y la producción de armas.

Pero Hegseth, quien fue oficial de la Guardia Nacional del Ejército y es veterano de la guerra de Irak, no ha rehuido involucrarse en las minucias de la vida de los miembros del servicio, como ordenar nuevos estándares de arreglo personal para los soldados a los que, debido a afecciones en la piel, se les había permitido previamente dejarse crecer la barba.

“No más barbarraros”, proclamó.

Los elementos menores de 30 años pueden ofrecerse como voluntarios para ser evaluados, y cualquiera con niveles hormonales bajos tendrá la opción de recibir terapia de reemplazo de testosterona, o TRT. “Se trata de restaurar y optimizar su capacidad natural”, dijo Hegseth.

El objetivo, dijo, es preparar mejor a los miembros del servicio para un campo de batalla moderno que Hegseth describió como “brutal e implacable”.


En los hombres, un nivel clínicamente bajo de testosterona puede causar pérdida de masa muscular, fatiga, obesidad y disfunción sexual, y está vinculado a otros problemas de salud graves, como la diabetes, la osteoporosis y la depresión.

El estrés, la falta de sueño y las lesiones en la cabeza, que son parte de la vida militar, también pueden causar niveles hormonales más bajos. Estudios recientes han identificado una condición llamada “síndrome del operador”, en la que los elementos que han servido por largos periodos en unidades de operaciones especiales tienen más probabilidades de reportar problemas médicos, incluida la disminución de la testosterona.

El consumo de la hormona conlleva riesgos para la salud, más notablemente para la fertilidad, al detener la producción de esperma. Puede aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos y a menudo causa acné y caída del cabello.

Debido al estigma persistente, muchos miembros del servicio militar evitan las evaluaciones por baja testosterona o buscan terapia hormonal de fuentes ilícitas o de venta directa al consumidor, dijo Theodore Crisostomo-Wynne, urólogo del Centro Médico del Ejército Madigan, en un panel de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por su sigla en inglés) en diciembre.

“Hay miembros del servicio que trabajan toda su carrera para obtener estos estatus de servicio especial que son muy codiciados”, dijo Crisostomo-Wynne. “Y les preocupa que, si reciben atención médica por esta enfermedad y son tratados por ella, puedan perder ese estatus”.

Aunque las mujeres también producen testosterona, los hombres la producen en niveles de 10 a 20 veces superiores. No existe un tratamiento de testosterona aprobado por la FDA para mujeres.

Aunque la TRT tiene un uso médico legítimo, la popularidad de la hormona también se ha disparado en Estados Unidos como un fármaco de estilo de vida para desarrollar masa muscular. La demanda ha crecido de menos de 1 millón de recetas en 2000 a casi 12 millones en 2025.

La baja testosterona afecta con mayor frecuencia a los hombres a medida que envejecen. Sin embargo, últimamente, el uso de la TRT está aumentando más rápidamente entre los hombres más jóvenes, muchos de los cuales no tienen niveles de testosterona clínicamente bajos. Influentes populares, entre ellos Joe Rogan y Andrew Huberman, han hablado en público sobre su propio uso de TRT, al igual que el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr.

Como secretario de Defensa, Hegseth ha buscado cultivar la imagen de un líder afín a la manosfera. Se ejercita regularmente con las tropas. Ha supervisado una prohibición a los miembros transgénero del servicio y ha cuestionado si las mujeres son un detrimento para las unidades de combate terrestre. El secretario de Defensa ha bloqueado repetidamente los ascensos de mujeres a los rangos de general y almirante, incluso después de haber sido seleccionadas por juntas compuestas por oficiales de alto rango.

También ha adoptado el escepticismo a las vacunas que prevalece en la manosfera. A principios de este año, ordenó que se eliminaran las vacunas anuales obligatorias contra la gripe, y calificó la política anterior como un mandato “absurdo y extralimitado”. Dos meses después, después de un brote de gripe en el entrenamiento básico de la Fuerza Aérea que enfermó a cientos y mató a un recluta, las fuerzas armadas cambiaron de rumbo y comenzaron a exigir vacunas contra la gripe para todos los elementos y reclutas en las unidades de ingreso inicial.


La orden de Hegseth podría tener implicaciones para el mandato que él y el presidente Trump emitieron el año pasado que prohíbe a las personas transgénero servir en las fuerzas armadas. La prohibición, que está siendo impugnada en tribunales federales, se basa en parte en la insistencia del Pentágono de que los elementos transgénero del servicio podrían no poder acceder a terapia hormonal en una zona de guerra.

“Las Fuerzas Armadas deben adherirse a altos estándares de salud física y mental para garantizar que nuestro ejército pueda desplegarse, combatir y ganar, incluso en condiciones austeras y sin el beneficio de tratamiento médico de rutina o disposiciones especiales”, afirma la prohibición de enero de 2025 emitida por el gobierno de Trump.

El Pentágono no ha dicho por qué brindar terapia hormonal sería un problema si es para los individuos transgénero, pero no si es para el resto de las fuerzas, aunque la orden ejecutiva que instituyó la prohibición decía que la “ideología de género radical” era perjudicial para la cohesión de las tropas.

“La recomendación de Hegseth de que los miembros masculinos del servicio tomen testosterona deja muy claro que la política que prohíbe a las tropas transgénero tomar el mismo medicamento es puro prejuicio”, dijo Shannon Minter, el director jurídico del Centro Nacional de Derechos LGBTQ. “Este es un doble rasero flagrante y subraya la irracionalidad de la prohibición”.

La medida de Hegseth va en consonancia con un esfuerzo reciente de Kennedy para ampliar el acceso a la TRT entre los hombres estadounidenses. Estudios en varios países han demostrado que los niveles de testosterona, que disminuyen lentamente con la edad, son más bajos entre las generaciones más jóvenes de hombres que los promedios históricos.

Aunque muchos investigadores han argumentado que la tendencia está siendo impulsada por el aumento de la obesidad y los estilos de vida cada vez más sedentarios, Kennedy ha calificado la disminución de testosterona como una amenaza “existencial” para la humanidad.
NOTA. Veamos qué podemos saber de la denominada "manosfera" de la que tanto se habla ahora: La manosfera (un calco del inglés manosphere, a veces llamada machosfera) es un término paraguas que define a un conjunto de comunidades virtuales, foros, blogs y creadores de contenido enfocados en la masculinidad. Aunque nació en los márgenes de internet como espacios de desahogo o consejos de citas, hoy en día se caracteriza en gran medida por difundir discursos de rechazo al feminismo, ideas de supremacía masculina y, en sus vertientes más extremas, una abierta hostilidad hacia las mujeres. El auge de plataformas como TikTok, Instagram o YouTube ha provocado que este contenido llegue fácilmente a adolescentes mediante vídeos cortos de "autoayuda" o "consejos financieros". 
La preocupación radica en los algoritmos de recomendación: un usuario joven que busca cómo ganar dinero o mejorar en el gimnasio puede ser redirigido gradualmente hacia discursos de la manosfera radical. Diversos organismos internacionales advierten que esto no solo polariza el debate de género, sino que normaliza el acoso online y, en casos extremos, ha estado vinculado a episodios reales de violencia.

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