sábado, 26 de noviembre de 2016

SANTOS SUBITOS

Este mes está dando mucho entretenimiento, se muere Rita Barberá y en España la suben a los altares. Como no se atreven con santa subita como con Juan Pablo II (santo dicen que lo han hecho), le piden su nombre al aeropuerto de Valencia como hicieron con Adolfo Suárez en Barajas. Rita rita, no hace falta sino morirte para que se borre de un plumazo tu puesto de chorizos, que el PP te rehabilite en un tris y que los malos sean los demás y no ellos, por supuesto. Al cinismo, la hipocresía y la falta de memoria española no la supera país alguno.
Ahora, con Fidel Castro en el hoyo, dejaremos por unos días a Rita la charcutera, o la Vuitona según se prefiera, escucharemos de todo acerca de este sujeto, desde santo a demonio, pasando por todos los adjetivos del mundo. No habrá contertulio que se precio que no diserte sobre su figura, sentando cátedra. Aquí, en España, por si no lo saben, tenemos los mejores contertulios del universo, te hablan lo mismo de fútbol que de política internacional que del corazón. ¡El nuevo Renacimiento es español!
Ay Fidel Fidel, cuánta esperanza trajiste al mundo con la revolución cubana del 65 y en lo que quedó todo, qué pena, una dictadura anacrónica y megalómana. Aunque los cubanos no están optimistas  en que algo cambie, sólo queda esperar que la muerte de este sujeto finalmente logre cambiar algo. El tiempo lo dirá.