domingo, 20 de noviembre de 2016

SÁBADO METÁLICO

Revisito mi infancia -y mi juventud- recordando la película "Almas de metal", ahora en la nueva versión de la serie de HBO "Westworld". Primer capítulo para ver si te enganchas o es otra serie más; mmmmm, no sé aún, voy a darle una segunda oportunidad viendo el siguiente capítulo. Demasiadas series buenas y muy poco tiempo para dedicarle a ellas. 
La serie, ambientada en el viejo oeste, en concreto en una ciudad ficticia en el maravilloso paisaje del Parque Nacional norteamericano Monument Valley, en la actualidad Reserva Navaja. Durante mi primer viaje a USA recorrí con unos amigos parte de los National Parks y éste fue uno de ellos.
Un rato de tele después de dormir un poco de siesta para intentar recuperarme de una semana que ha sido dura, por decirlo suavemente.
Me planteo tantas veces si todo esto vale la pena... Trabajamos para el banco, dormimos poco, la salud se resiente, nos empastillamos, nos quejamos y por la mañana volvemos a apagar el despertador para volver a trabajar para el banco. Y así sucesivamente. Ya ni tener sueños sirve, ahora tenemos a matemáticos que escriben artículos en los periódicos explicando la razón por la que no compran lotería. Y digo yo, ¿es realmente necesario explicar matemáticamente que somos unos ingenuos al pensar en ganarnos la lotería? ¿es necesario explicar de modo científico que los sueños son sólo sueños? Parece que sí porque cada año, por estas fechas, nos recuerdan una y otra vez que somos unos pardillos. Pues yo qué les digo, que sigo comprando año tras año algún billete de lotería de Navidad y que, el momento de la compra, estoy convencido que puedo ganar.
Luego la vida te da esos pequeños placeres que logran que olvides, al menos por algunas horas, el banco, la hipoteca, los políticos, el estrés... Pequeñas cosas como una cena agradable entre amigos a los que quieren y que te aportan esa felicidad tan necesaria en estos tiempos, tan necesaria siempre. Si no fuera por estos momentos no sé cómo podríamos sobrevivir.