sábado, 12 de noviembre de 2016

1984: ORWELL IS HERE!

Se dice que nunca nos acostaremos sin saber algo nuevo y pocas cosas son tan verdaderas, da igual que tengas 13 o 53 años. La administración electrónica ya está aquí y ha llegado para quedarse, ¿alguien lo duda? 
Asistí esta semana a un interesante curso sobre el procedimiento administrativo en España, a colación de la entrada en vigor de las Leyes 59 y 40/2015. Firme partidario de eliminar definitivamente el papel potenciando los trámites online y de las Declaraciones Responsables, vemos como la inercia de años, bajo el lema "porque siempre se ha hecho así", pone una traba tras otra para que la modernidad llegue a nuestras vidas. Comentaba el ponente de ayer que nosotros somos herederos de la idea napoleónica de pensar que "el ciudadano es malo" per se, en contraposición con la anglosajona o nórdica donde "el ciudadano es bueno", de entrada. La educación debe ir siempre por delante de la realidad porque es la única manera de cambiar esta última. Si no le damos la oportunidad al administrado de que gestione su propia vida nunca va a aceptar que ésta es la única manera y que debe responsabilizarse de sus actos. Claro que nada es negro o blanco y cada vez estamos más observados por los de arriba, de una manera u otra, en España o en la Polinesia. Tarjetas de crédito, cuentas bancarias, contraseñas, compañías suministradoras de mil cosas, tráfico, hacienda, ¿continuamos? Ya que estamos, ¿y si nos implantan un microchip como a los perros? así no tendríamos que preocuparnos por llevar nada encima ni aprendernos nada de memoria, cada cual sería un metadato de sí mismo y sólo tendrían que pasar el lector por nuestro microchip y voilà. ¿Estamos lejos de ello? No, ya estamos inmersos de lleno, o si no ¿qué es nuestro móvil -del que no nos separamos nunca- sino nuestro microchip de metadatos personales?
Bienvenidos a 1984!