martes, 7 de diciembre de 2010

SOBRE LOS CONTROLADORES V

He aquí el artículo de un blog escrito por una controladora aérea, directo y un poco malhablado, pero visto desde dentro. Artículos como estos son los que no se han publicitado por incómodos. Entonces ¿cómo vamos a hacernos una idea y hasta tomar partido libremente si no tenemos todos los datos sobre la mesa? Creo que esta cuestión es quizá la más indignante de todas, el cómo llegar a una conclusión unánime, de manera automática, sin preguntarse si es así como nos pintan el cuadro. Yo, como siempre, dudo casi de todo, no se si por cinismo o por cansancio.
¡Ah!, y se me ocurre una pregunta al aire: ¿qué hubiese ocurrido si es un gobierno del PP el que manda a los militares a las torres de control? ¿y si fuera el PP el que decretase el estado de alarma? ¿qué hubiera dicho el PSOE? Y todo esto ha ocurrido en un país con un gobierno supuestamente de izquierdas y Obrero.
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Artículo tomado del blog CONTROLADORES AÉREOS Y OTRAS HIERBAS: http://controladoresareosyotrashierbas.blogspot.com/
sábado 4 de diciembre de 2010
A ver si nos entendemos

Porque me estáis escribiendo cosas de flipar: Anónimo dice que no se lo cree, me parece cojonudo. Es lo que hay. En lugar de leer los periódicos pagados por el gobierno lee el Boletín Oficial del Estado, ahí está todo y luego decides lo que te crees y lo que no.
Otro dice que vivimos en un estado de derecho. Pues va a ser que no. El primer decreto ley que nos cascaron anuló nuestro derecho a la negociación colectiva violando la Constitución. Pues ahí está.
Me abren dos expedientes disciplinarios por escribir una mariconada de blog. Tengo dos juicios pendientes, que cada cosa que vosotros tenéis por ley yo tengo que ganarla en los tribunales y eso si tengo suerte, que si no me jodo, porque soy controladora y no se me aplica ni de coña la misma justicia que a vosotros lo creáis o no.
Mis huelgas las pactan sindicatos en los que no hay ni un controlador y me nombran servicios mínimos del 120%. Si eso es tener derecho a la huelga que baje dios y lo vea.
Ponemos a la opinión pública en nuestra contra: mentira, siempre lo ha estado porque nadie se ha molestado en escuchar los argumentos y datos que llevamos dando un año. Sólo oyeron 360.000 y no pasaron de ahí.
¿Para qué cojones creéis que nos han cascado tres decretazos y una orden ministerial?
En el primero nos ampliaron la jornada por el morro en seiscientas horas al año, que está de puta madre.
Nos crujieron el sueldo y resulta que todos sabéis lo que yo gano porque lo dicen en la tele. Pues tampoco es verdad ni por los cojones. No gano 200.000 euros al año por mucho que diga el ministro. Ni eso ni la mitad.
Si os molestaseis en mirar mejor, veríais que hace nada la directora de navegación aérea se soltó el moño diciendo que pedíamos más dinero saliendo de una reunión de la que existe un acta en la que no figura semejante petición. Un juez la obliga a retractarse, pero vosotros sólo oís lo que os da la gana. Y somos los malos para variar. Y de éstas hay mil.
Hemos presentado cientos de demandas por incidentes de seguridad, por irregularidades de todos los calibres. Van a parar al fondo de un cajón. Estamos recurriendo a tribunales europeos porque lo de España es el coño de la Bernarda.
En el segundo decretazo nos quitaron los descansos y se concedieron barra libre para ponernos a currar como animales y nos obligan a estar disponibles 365 días al año, 24 horas al día. Esto se lo comento a los médicos que me dicen gilipolleces, que ninguno curra todos los días.
Me obligaron a trabajar doscientas horas al mes a turnos de mañana, tarde y noche. Y para el subnormal que dice que trabajo como todo el mundo 40 horas a la semana, eso son 160. O sea, que yo trabajo el equivalente a cinco semanas en un mes de cuatro, cuando por ser trabajo a turnos debería currar bastante menos.
Al que le salga de los huevos que se lea cualquier estudio del efecto del trabajo a turnos sobre el organismo. La mitad de los que me ponéis a caldo dormís mal dos días y estáis hechos una mierda. Yo llevo haciendo turnos sin rechistar catorce putos años, así que no me jodáis.
Y es muy fácil imaginar mi curro desde vuestros sofás, durmiendo ocho horitas cada noche. Si venís a currar conmigo a turnos un mes en una semana no podéis con vuestros huevos.
No somos controladores suficientes, y es lo que hay. No damos abasto coño. No os queréis enterar. Nos exigís currar todos los días para tener vuestros putos puentes y vuestras putas vacaciones. ¿Dónde cojones dice que seamos vuestros esclavos? ¿Por qué vosotros tenéis todos los derechos del mundo y nosotros NINGUNO?
A pesar de que nos aumentaron un huevo las horas, como los de AENA son unos inútiles nos hicieron currar como putas en verano y se quedaron sin sus propias putas horas. Y yo no puedo trabajar por encima de lo que estipula la ley porque me meten en la cárcel.
Solución: otro decretazo, el de hoy, que hace desaparecer vacaciones, bajas, permisos, reducciones de jornada por maternidad etc y así salen horas por un tubo. Y con efecto retroactivo, que ya es para cagarse.
Vuestro puente de puta madre, y yo curro dieciséis meses al año.
Me decís que pobrecitos vuestros parientes, que no podéis ir a verlos. Yo he tenido UN fin de semana libre en nueve putos meses. Han operado a mi madre tres veces y la he visto cinco días.
Y os atrevéis a decirme que vuestras familias son más importantes que la mía.
Y ahora viene la mierda de los militares. Somos dos mil civiles, y no hay ni doscientos controladores militares aprovechables para hacer nuestro trabajo. Controlar no es conducir, y para que un militar haga mi curro tiene que saberse mi espacio aéreo, mis procedimientos, la geografía de mi zona de pe a pa. O sea, que necesita un par de mesecitos o más. Sin contar con que yo muevo sesenta aviones a la hora y ellos no pillan ni la cuarta parte. Por no decir que van tiesos de inglés para vuelos comerciales.
O lo de que me hacen a mí militar por sus cojones. A mí y a su puta madre, porque en ese preciso instante le clavo al militar mi contrato en el fusilito y que se enchufe él. Lo que me faltaba ya para el duro.
¿Es seguro volar con control militar? Cuando hayan recibido la formación correspondiente lo será. Ahora mismo ni de coña.
El que quiera ser un esclavo que lo sea, no me contéis que vuestros curros son peores, espabilad y luchad en lugar de lloriquear, pero yo defiendo el último derecho que me queda, que es el de pelear por recuperar mis derechos (lo que vosotros llamáis privilegios, que manda huevos) y mi dignidad profesional y personal.
Y si lo consigo bien y si no me largo del curro. Haceos controladores vosotros y así os curráis los puentes unos a otros y tan ricamente. Os va a encantar.
Mola que sólo a una persona le haya llamado la atención que en todo este tiempo no se haya oído a los controladores. No nos dejan hablar en la tele ni salir en los periódicos porque al Gobierno no le interesa que se conozca nuestra versión. Sólo tenéis la suya.
Y no sé de dónde coño os sacáis todos el derecho a juzgarme, condenarme e insultarme si ni sabéis lo que hago ni quién coño soy.
Ya os vale a todos. Le pido al cielo de rodillas que agún día os caiga encima toda la mierda que me está cayendo y que me estáis soltando a mí. Ese día hablaremos de tú a tú y ya veréis qué bien nos entendemos.

SOBRE LOS CONTROLADORES IV

Si ayer les comentaba sobre un primer artículo de opinión -diferente- acerca de lo sucedido con los controladores y las medidas impuestas por el Gobierno, hoy, en Canarias Ahora, vuelvo a leer otro artículo que reproduzco. Sobra decir que los conroladores, a mi modo de ver, NO son unos impresentables, por mucho que digam. Aquí cada uno defiende su trabajo... ¿o no?
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Opinion/ 4/12/2010 (10:58 h.)
Caos aéreo y estado de alarma
JUAN GARCÍA LUJÁN. elcorreillo@canariasahoraradio.com

Mal anda una democracia que tiene que recurrir al ejército, a un régimen marcial, para solucionar un conflicto laboral. Miedo me da este aplauso general a la salida militar al conflicto de los controladores. El fascismo está de fiesta. Si no vence la fuerza de la razón que venza la sinrazón militar y las leyes de excepción.
Es una putada quedarte colgado 10 horas en un aeropuerto. Vale. No hay derecho que no te puedas encontrar con tu familia aprovechando un puente. Cierto. Es jodido que fastidien la escapadita prevista con tu amorcito a la montaña o a un lugar perdido después de tantos meses de agobios. Por supuesto. Pero digo yo que hay otros derechos que se llevan pisoteando varios años en Canarias y en todo el Estado y ningún gobierno reunió de madrugada su gabinete de crisis, ningún mandamás se planteó utilizar por primera vez en democracia el estado de alarma.
Digo yo que puestos a decretar el estado de alarma y aplicar a lo bruto el código penal podríamos poner a los generalotes con sus tanques en las puertas de los bancos y decirles: oye, el dinero que el Estado te prestó se lo dejas ahora mismo a ese pequeño empresario que está apunto de cerrar y mandar a 20 trabajadores a la calle porque tú, cabrón, no quieres abrir el grifo después de haber derrochado tanta agua. Oye, ni si te ocurra quitarle la casa a ese desgraciado que sólo lleva 2 meses sin pagar la cuota de la hipoteca, que la vivienda es un derecho social en el Estado de bienestar y tú te puedes esperar un tiempito que bastante intereses has cobrado ya por esa casa.
Dirán que estoy disparatando. Pero me limito a identificarme con lo que han declarado dos premios Nobel de Economía: Joseph Stiglitz y George Akelof declararon que"es imposible resolver la crisis económica sin que los criminales que cometieron el fraude estén en la cárcel". Esas declaraciones no se han difundido en los grandes periódicos por una razón muy sencilla: los banqueros y los especuladores bursátiles forman la mayor parte del accionariado de los grandes medios.
El caos provocado por las bajas masivas de los controladores aéreos vuelve a convertir a nuestro Mencey Paulino Rivero en defensor de la gente que sufre en los aeropuertos. ¡Basta ya! Grita Paulino en Facebook y anuncia que denunciará a los controladores en la fiscalía. Digo yo que por qué no aproveche y denuncia también a los responsables canarios de que no se cumpla la Ley de Dependencia, de que los comedores de Cáritas Diocesana esté saturados mientras su gobierno recorta las ayudas a las ongs y cierra los presupuestos, mientras el director de la televisión pública se rie de todos en el Parlamento cuando dice que tiene a dos cargos de confianza que suman un sueldo de 200.000 euros y que si dimiten pues nos ahorraríamos esa pasta.
En Canarias, señor presidente, tenemos tantos parados ¡300.000! como el número de personas que en toda España se quedaron sin poder coger el avión este viernes. ¿Qué es más grave?¿Por qué no grita ese “basta ya” en su Facebook?¿Por qué no gritar el basta ya contra los bancos y cajas que en Canarias en el último año han embargado decenas de miles de casas a desempleados que no podían pagar las cuotas después de entregar miles de euros en intereses a esas entidades financieras?
Las cifras de la pobreza no han aumentado sólo en Canarias, también en España. Y ningún gobierno autonómico se ha reunido para decretar un estado de alarma. Que los controladores se pasaron de la raya, de acuerdo. Que la estrategia de ponerse estresados todos el mismo día suena a protesta alegal y bastante cobarde, por supuesto. Que den la cara y convoquen huelga como hacen los trabajadores que luchan por sus derechos y arriesgan. Antes de recurrir al decreto aprobado el viernes, antes de recurrir al estado de alarma y a la militarización el gobierno ha tenido la posibilidad de tener preparada una lista de miles de controladores como sustitutos. Desde las leyes civiles se podía haber previsto despidos inmediatos y sustituciones fulminantes en caso de fraude por bajas masivas. Digo yo que entre los más de cuatro millones de desempleados habrá cientos de miles dispuestos a formarse y presentarse a unos pruebas de AENA. En lugar de pensar en vender AENA al mejor postor, podía haber tenido una larga lista de personal dispuesto a cubrir de forma inmeda las plazas vacantes por enfermedad o despido. Los controladores son unos impresentables, pero la reacción militar del gobierno sienta un precedente que me da miedo. La democracia no se construye metiendo al ejército en un conflicto laboral.

lunes, 6 de diciembre de 2010

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE

KF

SOBRE LOS CONTROLADORES III

Ya empiezan a aparecer, por fin, voces que discrepan de la actuación del Gobierno en todo este complejo tema de los controladores aéreos. Por lo menos podemos leer otros puntos de vista, que siempre es un soplo de aire. Y éste es sólo uno de ellos...
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Opinion/ 6/12/2010 (10:29 h.). COLABORACIÓN
Excesos de ambos lados
LUIS FAJARDO*

No pretendo criticar sólo a este Gobierno, sino la línea de actuación de los últimos gobiernos democráticos (lo que también incluye desde luego al Gobierno de Aznar), sin perjuicio de la responsabilidad del actual por no cambiar las malas prácticas que denunciaré, y que se han puesto de manifiesto una vez más con ocasión del conflicto con los controladores aéreos. Mucho menos pretendo justificar las sistemáticas huelgas, legales o al margen de la Ley, que vienen haciendo con la excusa de la seguridad el colectivo de controladores aéreos, menos aún esta última salvaje actuación. Eso tampoco quiere decir que como trabajadores que son, de élite y con muchos privilegios, pero trabajadores, no tengan derecho a que se les protejan unas condiciones que a los demás trabajadores se les reconocen. Que cobran mucho, es cierto, como lo es también que se debe moderar dicho sueldo. Pero eso es una cosa, y sus derechos como trabajadores otra, que es a lo que voy. Tratemos de ponernos en su piel, aunque nos cueste después de la atrocidad de tener a un país paralizado (atrocidad tan grande, que resulta difícil creer que esté planificada):
¿Es correcto que a un colectivo de trabajadores se les compute las horas de trabajo de modo radicalmente distinto que al resto? ¿Es correcto que (por ejemplo) las horas de formación obligatorias no se consideren horas trabajadas? Cuando esos retrocesos sociales se producen de pronto y a golpe de Decreto-Ley ¿no debe producirse una reacción enérgica por parte de los trabajadores? Y ¿no es acaso eso lo que ha ocurrido con los controladores aéreos? Sin duda es una huelga salvaje, de las que no deben ocurrir, de las que están prohibidas. Pero no es menos cierto lo alegado por los controladores: son víctimas de un maltrato por parte de la empresa, que usando su capacidad normativa, pues se trata del Gobierno, ha modificado unilateralmente en un año cuatro veces las condiciones de trabajo de este colectivo. Imagínese el lector que en un año le cambian cuatro veces sus condiciones laborales, y que esto ocurre a golpe de ordeno y mando, sin hacer nada para intentar sacar adelante el Convenio colectivo que se negocia. A golpe de ordeno y mando que el Gobierno sólo puede efectuar cuando se acredite una imperiosa y urgente necesidad.
El Gobierno ya consideró que existía una situación de urgencia hace menos de un año, y reguló la relación laboral de este colectivo (Real Decreto-Ley 1/2010) haciendo uso del poder de dictar normas con rango de ley que corresponde al Parlamento y sólo excepcionalmente al Gobierno. El Parlamento convalida en cuatro días el Real Decreto-Ley, y decide su tramitación como Proyecto de Ley por el trámite de urgencia (como corresponde conforme al artículo 151 del Reglamento del Congreso). Esta tramitación se hace en menos de dos meses, con todas las fases de enmienda en el Congreso y en el Senado, dando lugar a la Ley 9/2001, de 14 de abril. Parece que tan corto espacio de tiempo no fue suficiente para una reflexión pausada, tal vez por las prisas del Gobierno por cumplir sus propios planes de abaratamiento del servicio en los próximos dos años y, lo que no dicen, ante la posible actuación del Tribunal Constitucional.
Sorprendió el contenido de esa primera norma que dictó el Gobierno (con forma de Real Decreto Ley) dejando fuera de acción a los controladores de mayor experiencia, que los echó literalmente de las torres de control, perdiendo sus licencias e imposibilitando con ello la posibilidad de “colocarse en la emisora” junto a los nuevos controladores para hacer prácticas. Una norma que pretende ahorrar, sigue pagando a los más veteranos pero les impide trabajar en puestos de control efectivo. ¿Tiene eso sentido? Y lo peor ¿no es mejor aprovechar la experiencia para permitir que la cantera crezca y que puedan mantener la licencia (la pierden si no operan) para que ayuden a la formación de los nuevos controladores? Me consta que el grupo socialista en el Senado quiso enmendar el Proyecto de Ley en ese sentido, y no pudo por las prisas del ejecutivo. Los trámites, importantísimos como el parlamentario, se vacían así de su contenido, con gran irresponsabilidad del grupo parlamentario que sostiene al Gobierno (lo que ocurre sistemáticamente, sea el gobierno que sea: es una lamentable práctica de nuestra democracia).
Así los mismos parlamentarios que aprueban la Ley 9/2010 (la que trae origen de la tramitación parlamentaria del Decreto-Ley 1/2010) en abril, la modifican en octubre (Ley 36/2010). Desconozco cuántos controladores habrán perdido en ese tiempo su licencia, pues volverla a obtener requiere mucho tiempo, y un considerable desembolso económico a costa de las arcas públicas. Al mismo tiempo se negociaba el convenio colectivo, del que a finales de octubre se pide cuentas en el Congreso al Gobierno.
Creía que ocurría que los derroteros de ese convenio no satisfacen las necesidades gubernamentales y sus nuevos planes de privatización, pero cuando he indagado algo más resulta que su realización está bloqueada porque el Gobierno no responde (ni sí ni no) a las propuestas efectuadas por los trabajadores. Más bien parece que el Gobierno no tiene interés en resolver la situación mediante Convenio colectivo, por lo que vuelven a considerar urgente el intervenir en las condiciones laborales de los controladores, y aprueban el viernes 3, primer día del puente de la Constitución, el famoso Real Decreto-Ley de la discordia, 13/2010, que además de indicar que las horas de trabajo se computarán por las horas aeronáuticas (que por lo visto no tienen sesenta minutos como las de los demás trabajadores) permite también la militarización del servicio, inspirada en los acontecimientos de Estados Unidos del año 81. Fue sin duda desafortunado arremeter con ese Real Decreto-Ley el viernes antes del puente, para ponerlo en aplicación horas después, mediante un Real Decreto (el 1611/2010) que el Ministro de Fomento indica en declaraciones a la Ser que entrará en vigor “a las 21:30 horas de hoy”, aunque se publicará en el primer BOE del sábado 4, número 294, y justo antes de la publicación del estado de alarma (aprobado por Real Decreto 1673/2010) en el BOE extraordinario de primera hora de la tarde del mismo sábado 4, número 295. Doble edición del BOE el viernes, y doble edición el sábado. Sin duda va a ser un ejemplo que se ponga en las Facultades de Derecho sobre la vigencia de las normas jurídicas. Aún no sé si como ejemplo de lo que se puede o de lo que no se puede hacer.
¿Realmente volvía a ser urgente volver a regular la situación laboral de los controladores (RD-L 13/2010)? ¿La misma urgencia que ya era conocida hacía un año (RD-L 1/2010) y sobre la que se ha pronunciado en dos ocasiones el legislativo (Leyes 9 y 36/2010)? Hay que reconocer como mínimo que algo no cuadra. No critico el uso del estado de alarma, para lo cual ninguna de estas normas eran necesarias (pues se basa en el artículo 19 CE y en la Ley Orgánica 4/1981, de los estados de alarma, excepción y sitio), y que en todo caso cabría pensar que se tardó mucho en decretarlo. Critico el empleo de tantas normas excepcionales, cambiando situaciones anteriores, y hurtando el debate y el poder de decisión al legislativo, al tiempo que no se da razón de porqué no se aprueba el Convenio colectivo. Parece más bien que al Gobierno le viene mejor para conseguir sus propósitos con los controladores y con la proyectada privatización, montar el número que se ha montado que evitar el daño a los ciudadanos.
La Constitución Española, continuando una lógica elemental e histórica de nuestro Código civil (art. 2), establece garantías para que las normas puedan ser conocidas, disponiendo que “entrarán en vigor a los veinte días de su completa publicación en el Boletín Oficial del Estado” y, para supuestos que requieran actuar más rápidamente, pero siempre ponderando la necesidad de garantizar su conocimiento, añade, “si en ellas no se dispone otra cosa”. El legislador, que debiera velar por la buena aplicación de las normas, debería permitir que se conozcan bien antes, y ampliar estos plazos. Lejos de ello, tiene prisa por ver su política realizada, y acorta sistemáticamente dichos plazos, en lo que es una horrorosa práctica legislativa, muy dañina para los principios básicos de la convivencia democrática. La aplicación tan rápida de esta cascada de normas, con implicaciones incluso penales (la ley penal no puede ser retroactiva y, por lo mismo, debe ser especialmente bien conocida con antelación suficiente), va a ser la baza (junto con la de la ley-acto, que no tiene eficacia general) con la que se defiendan, muy legítimamente, los controladores. Esto, señores, no es más que un problema laboral, y no justifica la entrada en vigor de la norma el mismo día. Ante la reacción irresponsable (pero previsible en un colectivo sometido a todos los cambios que se han referido más arriba) de los controladores, la declaración del estado de alarma ha sido excesivamente lenta, quizá porque el tiempo jugaba a favor de reforzar las decisiones políticas del Gobierno. Si es irresponsable el comportamiento de los controladores, no lo es menos el de un Gobierno tan poco previsor, y ansioso de regularizar a unos trabajadores en puertas de una privatización parcial del servicio. Si por el contrario consideramos que no le ha faltado previsión, el comportamiento no es menos grave, pues habrían permitido el daño a la ciudadanía pese a que lo habían podido prever. Probablemente no sea así, pero ya se sabe, la mujer del César... no debe hacer ciertas cosas cuando se sabe que está buscando novia para sus empresas.
No dudo que algunas exigencias de los controladores puedan no ser muy razonables, pero desde luego la forma de actuar del Gobierno no es sólo de ordeno y mando, es que confunde lo que no normas de alcance general con lo que son actos administrativos (no lo sería si regula de forma general el cómputo de horas de todos los empleados públicos en servicios relacionados con la seguridad, o como quisiera agruparlos: bomberos, protección civil, conductores de transportes de personas,..., pero sí si afecta sólo a uno de ellos sin justificación suficiente de porqué un régimen distinto). Por lo demás, no parece que este proceder haga mucho honor a la penúltima letra del acrónimo del partido en el Gobierno, pues no explica porqué no han realizado una contrapropuesta a los términos del Convenio colectivo remitido por el sindicato de controladores.
Ciertamente el colectivo de controladores tiene un sueldo elevado, y parece razonable que se elabore un plan para moderarlo, entendiendo que dicho plan debe ser a medio plazo, pues a nadie se le debe cambiar el salario radicalmente. El que se requieran unas condiciones anímicas y físicas para la prestación del trabajo en términos de seguridad, puede llevar a un máximo de horas de trabajo, lo que significa incompatibilidad para efectuar cualquier otro trabajo, e imposibilidad de que existan horas extras. Por tanto yo no me opondría a que el gobierno, si no se alcanza un acuerdo por Convenio (lo que está por ver) elimine a medio plazo las horas extras. Es una plantilla pequeña para el servicio que ha de prestarse, por lo que es necesario o bien esas extras, o bien contratar más trabajadores. He ahí la labor que debe hacer el Gobierno, previendo esas nuevas entradas de controladores, y la moderación paulatina de sus sueldos. Una buena fórmula podría ser el fijar un techo alto de horas máximas de trabajo, y proponer un plan de disminución de esas horas, según se adecúa la plantilla a las necesidades del servicio. Probablemente el Gobierno esté pensando en eliminar gastos con los AFIs por un lado, y con la asunción de servicios de tránsito aéreo ligados al aeropuerto por operadores privados, manteniendo los de ruta y aproximación bajo el control público. Pero todo ello, siendo importante, no es una cuestión urgente que justifique el Decreto-Ley, sin vacatio legis, y el viernes del puente de la Constitución.
No estoy a favor de las huelgas salvajes, pero entre éstas y el uso salvaje de la potestad reglamentaria o del poder legislativo, tengo claro dónde me sitúo. Los políticos, de todos los colores, están acostumbrados a modificar las normas con prisa, y a ordenar su inmediata entrada en vigor. El ordenamiento requiere reflexión, pausa, calma. Y, aunque haya situaciones urgentes, las formas en Derecho siempre importan, y mucho... En ese área donde se tocan Derecho y política los políticos (todos, pues ocurría igual con anteriores gobiernos) debieran de saber que no todo vale, que pueden desde luego cambiar las normas, pero que éstas tienen unos cauces que no son arbitrarios ni potestativos. Y no se olviden de la mujer del César.

*Doctor en Derecho. Abogado y Profesor de Derecho civil en la Universidad de La Laguna.

http://eulc.eu/Gobierno-Controladores-Y-Muchos-Excesos

http://www.canariasahora.es/opinion/6401/

SOBRE LOS CONTROLADORES II

Nos encontramos ya en la resaca de lo sucedido el viernes en los aeropuertos españoles y aún estamos en Alerta, según ha decretado el Gobierno de España. Este tema ha suscitado todo tipo de comentarios (bueno, más bien un unánime tipo de comentarios) y ha conseguido que mis amigos y yo hayamos discutido fervientemente ayer por la mañana. ¿Seré un bicho raro al ser de los pocos que dudan de la versión sin fisuras del Gobierno? ¿a nadie le molesta esta guerra declarada contra un colectivo de trabajadores -sea el que sea-? No sé, nunca he sido una persona que cree en conspiraciones mundiales y esas cosas, pero cada vez me inclino a pensar que lo de la ceguera de la justicia es sólo una bonita frase. Creo, y espero, que veremos durante estas semanas que nos llegan algunas voces discrepantes de cómo ha actuado el Gobierno en la crisis de los Controladores que, insisto, no deja de ser un colectivo de trabajadores al que han tratado como criminales de estado por defender sus derechos (se esté de acuerdo con ellos o no) y a los que doblegan a golpe de decretazos. ¿No ha pensado nadie que el último decreto se aprobó en estas fechas para forzar a los controladores a actuar así para justificar después la actitud del Gobierno? No sé yo...

domingo, 5 de diciembre de 2010

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE




QUÉ ODIO

...los atascos, los toreros,
el look taurino...

CARICATURAS

BRUCE WILLIS
BRAD PITT
BILL GATES
BETTE DAVIS

JOYAS DE LA NATURALEZA

¿Hay algo más bonito?

ERIK ZENER

¿VUELVE EL ANTISEMITISMO?


La campaña que preconiza en Francia el boicot a Israel, la situación de la Embajada israelí en Noruega y el éxito de obras cargadas de tópicos antijudíos hacen pensar en una triste vuelta al pasado
BERNARD-HENRI LÉVY 05/12/2010

¿La demonización de Israel nunca tendrá fin? Tres acontecimientos recientes, tres signos, obligan a plantear de nuevo esta pregunta.
Primero, en Francia, esa extraña campaña a favor del boicot que parece extenderse. Por supuesto, hay situaciones en las que el boicot está justificado. Y soy el primero que lo ha preconizado en los casos en que, resumiendo, el derecho de los pueblos a disponer de su propio destino degenera en derecho de los tiranos a disponer de su propio pueblo o, ya que estamos, del vecino. Pero ¿en el caso de una democracia como Israel? ¿En el caso de la única democracia de Oriente Próximo, es decir, del único Estado de la región en el que las discrepancias políticas pueden resolverse mediante acuerdos? ¿Ante una de las pocas naciones del mundo que a las viejas preguntas de si la democracia se improvisa, de si se puede inventar a partir de la nada y de si puede surgir de pueblos que a menudo no han conocido sino el totalitarismo y la tiranía, respondió con el milagro de un régimen que, desde su nacimiento, fue, en efecto, una democracia? Y qué decir, finalmente, de este castigo colectivo que pretenden infligir a un país que, en su relación con su adversario político, es decir, con la parte palestina: a) cuenta con una fuerte minoría de ciudadanos dispuestos a todas las concesiones; b) cuenta, desde hace mucho tiempo, con una mayoría convertida a la solución de los dos Estados, a cambio de garantías de seguridad; c) no cuenta con casi ningún responsable serio que no se haya resignado, aunque sea a regañadientes, a dar por muerta y enterrada su utopía y a aceptar el reparto de la tierra. Este asunto del boicot, ya sea económico, deportivo o cultural, no tiene sentido. O, si lo tiene, enunciarlo causa escalofríos, hasta tal punto estamos cerca, en este caso, del más irracional, loco y furioso de los odios.
El segundo acontecimiento se ha producido en Toronto, donde se acaba de proyectar una película de Vibeke Lokkeberg -ex modelo y actriz sueca reconvertida en documentalista de guerra- titulada Tears of Gaza (Lágrimas de Gaza). En mi opinión, no hay nada tan noble como el género del documental de guerra. Pero tampoco hay nada tan difícil. Y sé, por haberme aventurado en él, que el género solo es válido si se respetan unas reglas simples, pero estrictas. La probidad, en primer lugar: ¿para qué hacernos llorar con la pretendida "masacre de civiles", o incluso el "genocidio", que habría sido la guerra de Gaza, cuando las mismas estimaciones palestinas (declaraciones de Fathi Hamad, ministro de Interior de Hamás, del 4 de noviembre) hablan de 700 combatientes, digo bien, "combatientes", muertos en enero de 2009 durante esa guerra, lo que viene a corroborar las cifras israelíes? La contextualización, después: ¿se pueden mostrar esas imágenes, terribles como todas las imágenes de guerra, sin decir una sola palabra sobre la ideología de los amos de Gaza, de sus responsabilidades en el desencadenamiento de las operaciones, así como de su forma de luchar -obligando, por ejemplo, a los padres a convertir a sus hijos en escudos humanos? Y, para terminar, un último principio, la fiabilidad de lo que se muestra: nosotros también mostrábamos imágenes de archivo en Bosna!, pero la mayoría de las imágenes de la película eran nuestras -las rodamos Alain Ferrari y yo en una Sarajevo bombardeada-, mientras que el equipo de esta producción no ha puesto los pies en Gaza y se ha conformado con empalmar las secuencias filmadas por unos cámaras bajo estrecha vigilancia de los milicianos de Hamás. Una película así -que, lamentablemente, no tardará en aterrizar en todos los festivales del planeta- no es un documental, sino una obra de propaganda. Y, satanizando a Israel, no promueve la paz, sino la guerra.
Finalmente, el último signo concierne precisamente a Noruega y, más allá de Noruega, a esa Escandinavia que amo pero en los últimos años me cuesta reconocer. ¿No es triste enterarse de que el país de los Acuerdos de Oslo ha sido el primero, después de Toronto, en aclamar la película? Más allá de la película, de la que, después de todo, podríamos pensar que la nacionalidad de su autora ha marcado su recepción, ¿no es desolador comprobar que un libro como Mornings in Jenin, de Susan Abulhawa, que, al amparo de la ficción, es un concentrado de tópicos antiisraelíes y antijudíos, es también un best seller aplaudido por la mayor parte de los medios de comunicación? Peor aún, ¿no es consternador enterarse de que, en la misma ciudad en la que Isaac Rabin estuvo a punto de firmar la paz con Yasir Arafat, la embajada de Israel se ha visto obligada a trasladarse después de haber tenido que instalar una barrera de seguridad (en Oslo dicen un "muro de las Lamentaciones") para protegerse de los esbirros, y de que esa misma barrera le haya hecho pasar de estar amenazada a amenazar, con su sola presencia, la tranquilidad de los vecinos del barrio de alto coturno de Parkveien? ¡Y qué lástima, para terminar, observar la transformación de la vecina Suecia, en cuyo Parlamento nacional hay 20 diputados fascistoides; en la que un sector creciente de la izquierda solo ve en los ideales de tolerancia una autorización para expresar la reprobación que inspira la sola existencia, en Oriente Próximo, de un Estado de mayoría judía; y en la que una ciudad como Malmö, que es la tercera del país, está administrada por un alcalde cuyo mayor título de gloria es haberle declarado la guerra, según él mismo pregona, tanto al antisemitismo como al sionismo! Aventuras de la dialéctica progresista. Muecas de lo que fue el rostro mismo de la socialdemocracia en Europa. Da miedo. Y a esto hemos llegado.

Traducción: José Luis Sánchez-Silva

UNA DE CAL Y UNA DE ARENA

Me encuentro con una "Carta al Director" en El País Semanal de hoy domingo que me deja intrigado. Menos mal que uno puede echar mano a la hemeroteca de Internet para leer caso todo lo que escrito está. He aquí el resultado de mis pesquisas.
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Tenemos mucho mérito
JUAN JOSÉ MILLÁS 21/11/2010

Yacente y bello, un muerto casi sobrenatural. Cadáveres de mentira con los que convivían a diario los niños de antaño capaces de impresionar más que la realidad.
La talla de la fotografía, de madera policromada, obra del maestro Gregorio Fernández, fue expuesta hace meses (con gran éxito) en una muestra sobre el barroco español de la que se hizo eco EL PAÍS, de donde obtuvimos la imagen. Se trata, como ven, de un Cristo yacente hermosísimo, un muerto de una belleza sobrenatural, un cadáver que no desentonaría en la mesa de autopsias de un forense. En mi infancia, para contemplar imágenes de este tipo (aunque no siempre de su calidad) no era preciso acudir a un museo. Convivíamos con ellas de un modo natural. A veces las teníamos tan a mano que podíamos introducir el dedo en la llaga, para investigar. Aunque no nos dejaban ver muertos de verdad (ni jugar con muñecas), vivíamos rodeados de cadáveres de mentira convenientemente agujerados, asaeteados y sangrantes. Hay una parte de la imaginería religiosa que insiste en este registro truculento cuyo realismo impresiona a un crío más que la realidad. Frente a estos cristos yacentes y agónicos aparecían, sin solución de continuidad, los serafines y arcángeles, de sexo ambiguo y muslos comestibles, vestidos con ligerísimos encajes de seda. Angelotes de pederastas, podríamos decir. De manera que si los curas no lograban excitarte con las heridas de Cristo, te ponían a cien con los querubines desnudos, a veces con las dos cosas. En otras palabras, que fuimos concienzudamente educados para la psicopatía. Sin embargo, muchos de nosotros no hemos matado todavía a nadie para practicar el canibalismo sexual. ¿Tenemos o no tenemos mérito?

JAVIER MARÍAS HOY EN 'EL PAÍS'

Ventajas de la zafiedad reinante
JAVIER MARÍAS 05/12/2010

Por lo que me cuentan mis amistades extranjeras cuando visitan España y echan un vistazo a nuestras televisiones y diarios, este es el país más grosero de Occidente con diferencia. Ni siquiera Italia, presidida desde hace años por uno de los hombres más soeces y con menos gracia del mundo, Berlusconi, nos llega a la suela del zapato. Esto lleva siendo así varios lustros, y no sé por qué ahora nadie se rasga las vestiduras al oírle decir al alcalde de Valladolid que se imagina cosas inefables con los "morros" de una ministra; o a un anticuado funcionario y locutor que le entusiasman los "chochitos rosáceos" de las quinceañeras; o porque un tipo de aspecto desaseado se permita hablar con desprecio de las mujeres no muy jóvenes, que según él "huelen a ácido úrico"; o porque un columnista patanesco escriba, para referirse a unas señoras que detesta, "Coños de vitriolo y de cianuro". No, no entiendo que se extrañe nadie, cuando hace un decenio, si no más, que en cualquier programa de televisión (sobre todo en los de despellejamiento, pero no sólo) uno ve hablar a los participantes, con enorme desenvoltura, del tamaño de los penes del personal, de cómo, por dónde y cuántas veces los meten, de los olores corporales y las ventosidades del desdichado en el que se hayan fijado, y escucha, perplejo, los insultos feroces y malvados que se lanzan entre sí y más aún contra los ausentes; cuando no es raro que los columnistas diserten sobre sus hemorroides o cuenten sus actividades en el retrete. Y todo ello con el lenguaje más grueso que quepa imaginar, tanto que se convierte en falaz el argumento de que "empleamos el lenguaje de la gente y de la calle", porque a la gente normal casi nunca se le oyen -y menos en la calle- semejantes chabacanerías. No, es más bien como si la televisión, la radio y la prensa (e Internet no digamos) lo estimularan. El léxico utilizado en ellas, lejos de ser "natural y espontáneo", como se aduce, resulta totalmente artificial e impostado. Las mismas personas que sueltan barbaridades, vilezas y groserías sin cuento en las ondas, en las pantallas y en el papel impreso, seguramente se moderarían en el restaurante o en la taberna, porque allí tendrían un público muy restringido, sólo los comensales o los vecinos de barra, un desperdicio. Poco tiene de particular, así pues, que quienes escriben en prensa o aparecen en televisión, aunque no se ocupen de reality shows ni de cotilleos, se contagien y piensen que es lícito decir en público -más lícito, de hecho, que en privado- las mayores salvajadas con el más brutal vocabulario. A título personal, esta extendidísima costumbre me parece lamentable, y cada vez que alguien extranjero es invitado a un programa español, se me cae la cara de vergüenza ajena imaginándome su estupor cuando le lleguen, a través del intérprete, los comentarios y preguntas salaces soltados por sus anfitriones. Ahora bien, a toda esta situación le veo alguna ventaja. He dicho siempre que una de las más graves estupideces en que incurren el lenguaje políticamente correcto y la pretensión de que todo el mundo lo use, es que eso nos privaría de una fuente de información valiosísima acerca de las personas con las que tratamos, a las que leemos, a las que vemos "debatir" y a las que escuchamos. Si todas hablaran igual de modosamente, no sabríamos a qué atenernos, ni estaríamos prevenidos contra quienes son despreciables o malsanos, racistas o en verdad machistas, farsantes o traicioneros o simplemente gañanes, sean o no "mediáticos". Con esta absoluta desinhibición verbal, por mucho que nos abochorne a algunos, bastante ganamos: sabemos con facilidad a quiénes tenemos enfrente, con quiénes nos las gastamos; sabemos que jamás veremos una emisión ni leeremos un libro del locutor que usa la expresión -a la vez zafia y cursi- "chochitos rosáceos"; que nunca nos molestaremos en oír las opiniones del tertuliano que olfatea "ácido úrico" por todas partes y que en los muertos de Haití sólo ve que "el mundo hace limpieza"; que jamás saludaremos al individuo capaz de referirse a unas mujeres -las que sean- como "coños de vitriolo y cianuro"; que nunca votaríamos a un rijoso que al ver a una ministra se figura lo que ésta hará con sus "morros", y sobre todo lo dice (si sólo lo pensara, pues bueno, allá él con sus fantasías). Me parece bien, insisto, que conservemos esa fuente de información incomparable que es el habla de cada cual, o su escritura. La gente finge mucho, disimula, se hace pasar por lo que no es, esconde sus cartas, a menudo es hipócrita o taimada y enseña una sola cara. Si todo el mundo hablara igual, como se quiere desde demasiadas instancias, estaríamos vendidos ante los numerosos impostores. La degradación de nuestra escena pública no parece tener límites, cierto, pero hay que verle el lado bueno: así no podremos llamarnos a engaño, o de algunos nos salvaremos.

[PS. Si notan que este artículo está peor que de costumbre, tiene su explicación: obediente, llevo siete noches sin dormir, viéndome de cabo a rabo, como me conminó a hacer un señor airado desde las páginas culturales de este diario, las sesenta y una horas de la serie The Wire. Como comprenderán, tengo los ojos arrasados y la cabeza hecha un bombo, así que no sé si ahora me toca "ser feliz" o "pedir perdón por mi arrogancia" -ni a quién, ¿a él?-, como asimismo me ordenó el señor airado.]
Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado.
Voltaire

QUÉ ODIO

...el belén viviente,pisar un caracol sin darme cuenta,

el estado de desasosiego...

DESAPACIBLE NOCHE DE SÁBADO

Hay niebla donde vivo y desde arriba casi no se ve el jardín. Parece que el tiempo acompaña a este fin de semana de desasosiego: los militares toman las torres de control de los aeropuertos, el Gobierno declara el primer estado de alerta de la democracia y el país aplaude las medidas. Sinceramente espero no estar siendo testigo de algo grande (en el peor sentido de la palabra). En tiempo de crisis las cortinas de humo son demasiado peligrosas y es mejor no recordar algunos momentos de la historia que empezaron con situaciones similares. Lo mejor será que me meta en la cama, coja un libro y lea hasta quedar rendido. Igual sueño con tiempos mejores.

JOYAS DE LA NATURALEZA

sábado, 4 de diciembre de 2010

JOYAS MUSICALES

Train, *Hey Soul Sister.
***
Hey, hey, hey
Your lipstick stains on the front lobe of my left side brains
I knew I wouldn't forget you, and so I went and let you blow my mind
Your sweet moon beam, the smell of you in every single dream I dream
I knew when we collided, you're the one I have decided who's one of my kind
Hey soul sister, ain't that Mr. Mister on the radio, stereo, the way you move ain't fair, you know! Hey soul sister, I don't want to miss a single thing you do...tonight
Hey, hey,hey
Just in time, I'm so glad you have a one-track mind like me
You gave my life direction, a game show love connection we can't deny
I'm so obsessed, my heart is bound to beat right out my untrimmed chest
I believe in you, like a virgin, you're Madonna, and I'm always gonna wanna blow your mind
Hey soul sister, ain't that Mr. Mister on the radio, stereo, the way you move ain't fair, you know! Hey soul sister, I don't want to miss a single thing you do...tonight
The way you can cut a rug, watching you's the only drug I need
You're so gangsta, I'm so thug, you're the only one I'm dreaming of
You see, I can be myself now finally, in fact there's nothing I can't be
I want the world to see you be with me
Hey soul sister, ain't that Mr. Mister on the radio, stereo, the way you move ain't fair, you know! Hey soul sister, I don't want to miss a single thing you do tonight,
Hey soul sister, I don't want to miss a single thing you do...tonight
Hey, hey,hey
Hey, hey,hey
Tonight
***
Train is an American rock band from San Francisco, California, formed in 1994. The band currently comprises a core trio of Patrick Monahan (vocals), Jimmy Stafford (guitar, vocals), and Scott Underwood (drums, percussion). Train, with a line-up that included original members Rob Hotchkiss and Charlie Colin, as well as Monahan, Stafford, and Underwood, achieved mainstream success with their debut album, Train, which was released in 1998 with the hit "Meet Virginia". Their second album, Drops of Jupiter (2001) brought the band massive popularity. The lead single from the album, "Drops of Jupiter (Tell Me)", was an international hit and won two Grammy Awards in 2002. The album was certified double platinum in the United States and Canada and remains the band's best-selling album to date. Their third studio album, My Private Nation, released in 2003, continued the band's success, and was certified platinum in the United States with the hit "Calling All Angels". Following the departures of Hotchkiss and Colin, the band released their fourth album, For Me, It's You in 2006, with Johnny Colt on bass, and Brandon Bush on keys. Despite a generally positive reception from critics, the album was commercially unsuccessful. Train then went on a three-year hiatus. Returning in late 2009 with their returning-to-roots record Save Me, San Francisco, Train has more than regained their former success with two of their singles off Save Me, San Francisco - the RIAA 4x Multi-Platinum certified international hit "Hey, Soul Sister" and "If It's Love" - reaching and long holding high positions on the Billboard Hot 100, #3 and #34, respectively. The album itself has been certified Gold by both the RIAA and ARIA and is currently closing in on Platinum status.

MORIR POR LA ÓPERA


Don Pasquale es una ópera buffa en tres actos de Gaetano Donizetti. Se la considera como la última de las grandes óperas bufas italianas. Fue compuesta cuando Donizetti había apenas sido nombrado director musical de la corte del Emperador Fernando I de Austria. Don Pasquale fue su ópera número 64 de las 66 que compuso. El libreto fue adaptado por Giovanni Ruffini del texto de la ópera italiana Ser Marco Antonio, escrito por Angelo Anelli. La intriga está inspirada en la Comedia del arte y los personajes de la pieza hacen eco directamente a los generalmente presentados en este tipo de comedia. Así, Don Pasquale se compara a Pantaleón, Ernesto al enamorado Pierrot, Malatesta al listo Scapino, en tanto que Norina representa a Colombina. Fue estrenada con gran éxito en el Théâtre Italien de París en 3 de enero de 1843. La acción se sitúa en Roma, a comienzos del siglo XIX.
Acto I
Don Pasquale es un anciano rico, que está enojado con su sobrino Ernesto, su futuro heredero, porque éste se niega a casarse con una rica y noble dama como desea su tío. El joven, en cambio, está enamorado de Norina, una viuda joven y simpática, pero de condición humilde. El tío decide desheredarlo, casándose él mismo, y a tal efecto ha pedido al doctor Malatesta que le consiga una esposa adecuada. Pero éste, amigo de Ernesto, urde un plan para ayudar a los dos jóvenes. Por tanto, el doctor propone a Don Pasquale que se case con su hermana Sofronia, doncella bella y pura, recién salida del convento. Don Pasquale acepta de buena gana y, para comenzar, echa de casa a Ernesto. En su casa Norina recita una palabras sobre el amor que le parecen cursis y de las que se burla destacando su actitud alegre y caprichosa ante la vida. Un criado le entrega una carta y ante la llegada del doctor Malatesta le pide que la lea. En ella Ernesto le cuenta cómo su tío lo ha echado de su casa y que por tanto sus planes de boda están en preligro. Malatesta le explica el plan que ha urdido y le pide a Norina que personifique a Sofronia, muy diferente a lo que ella es en realidad, debe hacerse la tonta, ser simple y tímida; de esta forma podrán organizar un matrimonio falso y después de la boda conducir a la desesperación a Don Pasquale.
Acto II
Ernesto, enterado del matrimonio y desconociendo los planes de Malatesta, se desespera y, deprimido, decide partir a tierras lejanas. Don Pasquale recibe la visita del doctor y la de la falsa Sofronia, que es Norina disfrazada; él se encanta rápidamente con la bella muchacha y quiere acordar el matrimonio immediatamente. En presencia de Carlo, primo de Malatesta y falso notario y del mismo Ernesto que ha vuelto para despedirse de su tío y que participa como testigo, Don Pasquale firma un contrato de bodas con el cual dona a la joven la mitad de sus bienes. Apenas es firmado el contrato, Norina cambia immediatamente su conducta, convirtiéndose en arrogante e impertinente. En seguida da órdenes y manda por toda la casa y se da a gastar alocadamente: redobla el salario de los sirvientes, ordena nuevo carruaje y caballos, proyecta grandes fiestas, hace llamar a sastres y joyeros, pero sobre todo, desdeña la afectuosa atención del marido.
Acto III
Don Pasquale está cansado de los gastos desmesurados de su mujer y de los continuos cambios en la casa. Exasperado prohíbe a su esposa que vaya al teatro esa noche pero consigue como respuesta un sonoro cachetazo. Por otro lado, Norina le hará creer que además tiene un amante. Desesperado pide ayuda a Malatesta, el cual pone rápidamente al corriente a Ernesto del plan en curso y le pide que colabore haciéndose pasar por el amante. El sobrino, escondido en el bosquecito del jardín de casa, canta una serenata a su bella amada y luego ambos cantan un dueto de amor. Don Pasquale, junto a Malatesta, sale del escondite desde donde observaba toda la escena y acusa a la falsa Sofronia. Ernesto, saliendo del escondite del bosque entra al jardín, seguido por Don Pasquale que le anuncia, para hacer enojar a su esposa y convencerla de irse, que podrá casarse con Norina y que ella será la nueva señora de la casa. En este punto le revelan la verdad, pero el anciano, aliviado de ser liberado de la terrible esposa, perdona a todos y bendice el matrimonio entre Ernesto y Norina.
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*Com'e gentil. Luciano Pavarotti

APRENDE DE LA NATURALEZA...

...y ¡sonríe!

HUMOR, REMEDIO INFALIBLE

THE LOST FINGERS

Este miércoles, aprovechando un día libre, me fui por la noche a Las Palmas para asistir al concierto que se celebraba en el Paraninfo de la Universidad, en Vegueta. Actuaba el grupo canadiense "The lost fingers". Llegamos Pablo y yo, en moto, con el tiempo justo y me encuantro con un trío que sonaba muy bien, con su toque jazz, dos guitarras acísticas y un contrabajo, versionando viejos éxitos (y no tan viejos). Difícil catalogarlos, pero interesantes, aunque he de decir que algún tema me recordó a la música de órgano de los cafés del sur de nuestras islas -también conocida como música de crucero-. En fin, interesante y recomendable. Aquí les dejo alguna foto, un vídeo y la inevitable información de Wikipedia al respecto.
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The Lost Fingers es un grupo musical canadiense de jazz gitano (en francés jazz manouche) originario de la ciudad de Quebec. Sus miembros son el doctor Christian «Dirt» Roberge (vocalista, guitarra), Byron «Maiden» Mikaloff (coros, guitarra), y Alex Morissette (coros, contrabajo). Lost in the 80s, su álbum de debut del año 2008, consiguió un disco de platino por sus 100.000 ventas en Quebec sólo después de las 12 semanas de su lanzamiento. Su distribución fuera de Quebec comenzaron el 27 de enenro de 2009, después de la cual las ventas del álbum alcanzaron las 200.000. Internationalmente, Lost in the 80's ha sido lanzado en más de ocho paises, incluyendo los EEUU, Bélgica, Francia, México, Suiza y España. Dentro de las ventas canadienses en 2008 de artistas nacionales, este álbum fue segundo sólo después de Dark Horse de Nickelback. Su segundo álbum Rendez-vous rose se lanzó el 16 de junio de 2009 y ofrece versiones de exitosas canciones en francés. Rendez-vous Rose oficialmente alcanzó el disco de oro en 2009, vendiendo más de 45.000 álbumes. El nombre de la banda se inspira en el guitarrista de jazz gitano Django Reinhardt, que perdió el uso de dos dedos tras un incendio.
En 2009, el grupo fue nominado a dos premios Juno en las categorías de Elección de los fans y Álbum del año, debido al éxito de su debut.
Veo esta mañana en las noticias, entre flash y flash aeroportuario, que en Río se había celebrado un acto en Copacabana en contra de la mutilación de sus aletas a los tiburones. Ya saben, las cortan y los echan al mar sin ellas; ya pueden suponer el destino de los pobres escualos. Por lo pronto podemos dejar de pedir comida como "sopa de aletas de tiburón".
Se acerca cada vez más el día en que definitivamente me volveré vegetariano.

viernes, 3 de diciembre de 2010

PRIMERA NEVADA

Esta tarde, al ir recoger a mis perritas al hotel canino, me encuentro con la primera nevada del Teidede este otoño. La foto es muy mala porque la saqué con el móvil y el coche en marcha, pero les aseguro que la estampa era preciosa.

SOBRE LOS CONTROLADORES

Esta noche debía ser el único español que no se había enterado de lo ocurrido en los aeropuertos, los controladores y el cierre del tráfico aéreo. Esto de no ver la televisión tiene sus consecuencias, aunque al final es imposible estar aislado y un amigo me chivó el asunto a través del messenger. Enciendo el televisor y me encuentro toda una retahíla de noticias desde Barajas, El Prat, el hotel de Madrid... Veo a Rubalcaba, a Blanco a Trinidad Jiménez y hasta Paulino Rivero hablando del tema y "exigiendo" a Madrid son su bla bla bla de siempre.
Permítanme, no obstante, ser políticamente incorrecto de nuevo, a riesgo de tener a todos los posibles lectores del blog en mi contra. Sí, y digo lo de políticamente incorrecto porque me preocupan las noticias que leo y veo, no sólo la de las personas tiradas en los aeropuertos, sino el único color de las mismas. Aquí sólo hay dos bandos, los malos malísimos, o sea los controladores, y los buenos, o sea el Gobierno que vela por todos nosotros.
¿No se pregunta nadie cómo se ha llegado a este punto?
¿No se pregunta nadie por qué hay sólo una forma de pensar unánime que ha juzgado y sentenciado a una de las partes sin posibilidad de remisión alguna?
¿No se pregunta nadie dónde están las noticias contrastadas con todos los datos?
¿No se pregunta nadie por esa inquina desatada hacia los controladores?
No voy a negar, porque sería estúpido, que matar moscas con cañones es posiblemente innecesario y excesivo, y que los viajeros no tienen la culpa y son los que al final acaban pagando las consecuencias. Lo sé, no es nada bueno lo que está pasando, pero y repito, ¿cómo se ha llegado a esta situación? ¿cómo es posible la unanimidad absoluta en el juicio a este colectivo? ¿no habrá tenido nada que ver el que se haya vendido en la opinión pública y por el Gobierno, día tras día, que se trata únicamente de DINERO? Ya escribió Quevedo poderoso caballero es don dinero; y qué efectivo es usarlo como ariete para suscitar los odios del respetable. A mi amigo mensajero de noticias del messenger le fastidiaba lo mucho que ganaban los controladores, y eso ya es suficiente motivo para la defenestración pública. Y claro, cuando intento dar mi opinión se echa mano de la recurrente frasecita: es que como tú tienes amigos controladores... Sí, es verdad, parte de mi familia de amigos íntimos la forman controladores, pero también pilotos, abogados, médicos, arquitectos, ingenieros, interventores, administrativos, economistas, matemáticos, hoteleros, filósofos, amas de casa, deportistas, etc., y eso no me deslegitima para opinar del mundo que me rodea y de lo que acontece en mi país.
El hecho es que se ha llegado a un punto muy feo, sí, lo sé, aunque el país ignore las razones y sólo se centre en que el colectivo de privilegiados controladores gana mucho dinero. No consiste el progreso social, por lo que se ve, en intentar mejorar nuestra calidad de vida sino en suprimir la de los demás; si yo no la tengo que tampoco la tenga mi vecino. Este tema me recuerda al tema judío, donde el mundo ya ha juzgado y el estado hebreo es el malo malísimo y los palestinos unos santos varones. Vuelvo a ser en esto un bicho raro al posicionarme del lado judío, qué le vamos a hacer. Ahora, cuando discuto con alguien sobre el tema les aseguro que esgrimo mis razones vehementemente.
Hoy son los controladores el anatema nacional, pero que se preparen los notarios cuando les toque a ellos, o los farmacéuticos, por poner un ejemplo. Menos mal que los arquitectos tenemos tan poco trabajo que no sacamos la cabeza suficientemente para que nos la corten.
Y llegados a este momento, donde se ha sentenciado a los controladores de ser los causantes de los males del mundo, aprovechemos también para olvidar que vivimos en una autonomía bicéfala donde este maldito y absurdo pleito insular ha creado Consejerías y Viceconsejerías que no hacen sino multiplicar, como si de una progresión geométrica se tratase, cargos y cargos que esquilman las arcas pero de lo que nadie hable, y ya se sabe que de lo que no se habla no existe. Bajarle el sueldo a los funcionarios (incluidas las señoras de la limpieza de los centros oficiales con sus mierdisueldos de 700€), estigmatizar a ciertas profesiones o privatizar macroaeropuertos sí parece ser la solución.
¡Mundo cretino!