lunes, 8 de agosto de 2016

PHELPS

Caeleb Dressel lanzó la primera posta en Estados Unidos. Lo replicaron Mehdy Metella en Francia; James Roberts en Australia y Andrey Grechin en Rusia. Se impuso Metella con 48,08s, solo dos centésimas sobre Estados Unidos. En ese primer 100 Australia pudo perder sus probabilidades de conquistar el triunfo porque Roberts nadó en 48,88s y dejó a su equipo en octavo lugar. Ante este escenario, la segunda posta dirimió el duelo esencial. Estados Unidos contra Francia. La lucha que ha caracterizado a las tres últimas olimpiadas. Phelps atacó el primer puesto y Gilot fue su contraparte.
Fabien Gilot hizo su primer 50 más rápido. Tocó la pared en 22,42s y se volvió a toda velocidad para cubrir el segundo 50. Phelps tocó en 22,53s y se sumergió para dar una, dos, tres, cuatro, cinco y seis patadas de delfín de una potencia desconocida en él, desde siempre un buen nadador de subacuático. “Fue el mejor viraje que le he visto hacer jamás”, dijo después su entrenador, Bob Bowman. A los 31 años, al borde de la retirada, dio lo mejor. Cuando tocó la pared de los 200 metros su tiempo parcial se detuvo en 47,12s. Gilot hizo 48,20s. Un segundo de diferencia en 50 metros nadados es una desmesura. Total, 1 minuto 35,22s para Estados Unidos y 1m 36,28s para Francia al pasar por los 200 metros.
Nathan Adrian, Cameron McEvoy y el francés Jeremy Stravius libraron la última batalla de la noche. La que decidió la plata para Francia y el bronce para Australia. Estados Unidos se colgó el oro con 3m 09,92s.
El joven Ryan Held, que nadó la tercera posta, no pudo contener las lágrimas. “He escuchado el himno miles de veces pero esta vez me puse muy emocional”, confesó, “Phelps me decía: ‘disfrútalo, esta experiencia es única en la vida, contempla al público, recuerda este momento”.
Los muchachos ya no le llaman “Michael”. Le dicen “Phelps”. Con el respeto debido a los hombres que forman parte de un pasado descomunal y ajeno que, por cosas del destino, aparecen la noche menos pensada para sumar el 19º oro olímpico a su particularísima cuenta particular.

http://deportes.elpais.com/deportes/2016/08/08/actualidad/1470620425_193411.html