domingo, 28 de agosto de 2016

ESCANDINAVIA

La literatura y el cine me han acercado a la península escandinava y es un lugar para vivir que me gusta por múltiples razones. Por una razón u otra, en mi época de viajero  -lo hacía más que ahora, y no porque no quiera- conocí más el sur de Europa, Norte América, parte de África y de Sudamérica llegando hasta Nueva Zelanda, pero nunca llegué a ir al norte. Hace un par de años lo tenía todo arreglado para ir a Estocolmo pero el viaje también se malogró, fue una pena. Ahora, imbuido por la televisión suecodanesa, en forma de serie, vuelvo a acercarme al modo de vida escandinavo, a su arquitectura, a sus ciudades, a sus paisajes, a sus costumbres e incluso a su manera de hacer política. He de ir, desde que pueda, al igual que tengo pendiente mi viaje a Israel.