
Todo esto viene a colación de un CD que recuperé esta mañana mientras ordenaba un poco; se trata de la banda sonora de la película "El vientre del arquitecto", de Win Mertens, considerada, al menos por mi, como una de las obras más emblemática del minimalismo musical. No empleo demasiado este concepto porque podría parecer que las composiciones son menos ricas que otras, menos complejas. Nada más alejado de la realidad. Me asombra cómo unas simples frases repetidas, a veces insistentemente, pueden crear algo tan armónico y tan bello.
Al menos en la música me considero, sin duda, un fan ferviente del minimalismo.
Al menos en la música me considero, sin duda, un fan ferviente del minimalismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario