miércoles, 13 de marzo de 2024

THE NAME OF THE GAME



Cada vez más estudios corroboran la importancia de dormir bien, dormir largo y tendido, cosa que a veces la vida te impide. Anoche, sin ir más lejos, me llaman para darme la triste noticia de la muerte del padre de un compañero (uno de los buenos) del ayuntamiento. Mala racha llevamos. Allí me encamino con mi amiga J y no vuelvo a casa hasta las 12. Ya ven, a las 5 de vuelta al trabajo. Sumen.
Step by step, no tuve "suerte" con lo de ganar un dinerito con la venta de mascarillas, como casi todos los 47 millones de españoles; bueno, algo menos porque, visto lo visto, sí hubo quien, como Rhett Butler se lucraron, no con la guerra pero sí con el COVID. Está claro que el no corre (corrió), vuela (voló). No se salva ni el apuntador, que hubiera dicho mi abuela Hermin.
Ayer, leyendo todo sobre los actos del aniversario de los atentados yihadistas del 11M en España, el mayor de la historia, acabo avergonzado de cómo se politiza cualquier cosa. Hasta Aznar, que mejor estaría calladito, sale a defender su nefasta gestión de aquello. No tienen ni el menor ápice de examen de conciencia, ¡la soberbia al poder! Me consuela pensar que la Historia los pondrán en su lugar tarde o temprano. Los periódicos, los primeros, echando leña al fuego -el ABC de pena. ¡Viva el rey! ¡Pedro Sánchez al paredón! Hecho en falta una pequeña noticia, en la esquina, acerca de las mentiras de la pederastia de la Iglesia, pura manipulación de los judeomasones y el lobby gay, comunistas todos, a sueldo de Venezuela-. Qué deben pensar las víctimas del atentado, los familiares de los muertos y la gente de bien, Feijóo dixit, ante tanto esperpento. Hemos llegado a un punto (sin retorno, me temo) que ni en momentos como estos podemos aparecer unidos. ¿Cómo vamos a sentirnos plenamente europeos si no logramos ser ni siquiera españoles plenos? He llegado a leer, en boca de un juez, que la Guerra de Irak nada tuvo que ver con que los yihadistas pusieran el ojo sobre nuestro país. Un juez, y tan ancho. ¿De verdad se creen estas cosas que sueltan por esas boquitas? Nos quejábamos de Belén Esteban y su troupe, pero ya ni TELE5, el día a día nacional da para tertulianos a la altura y supera la basura televisiva.
Y mientras, en el Imperio, donde no deben tener problema alguno, la manipulación en la manga de la hija de Catalina de Gales se convierte en noticia de portada de todos los periódicos, incluidos los españoles. La majadería puede ser, y de hecho lo es, ilimitada. ¡Cosas de ricos! 
Ya uno no reconoce el juego, no le puede dar un nombre. O sí, he ahí la desazón.

PD. Parece éste un buen momento para ver la serie "Nos vemos en otra vida", impecable, estremecedora y necesaria, según Fotogramas. 
Abba, *The game of the game.

Forges, sabio forever.

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