lunes, 29 de junio de 2026

SUBCONSCIENTE


Ésta fue la película que escogimos ayer, "The Backrooms", después de cenar una hamburguesa veggy. Sin aire acondicionado en el cine, con la típica doña dos filas más abajo que no paraba de encender el móvil, aguantamos la película estoicamente sin entender nada. En mi defensa he de decir que desconocía el canal de YouTube de Bachkrooms.


Acerca de las críticas (buscado en Internet):

La recepción del público ante Backrooms ha sido masiva (la película se ha convertido en un auténtico fenómeno de taquilla junto a otros éxitos de terror independiente), pero las opiniones de los espectadores están bastante divididas. Mientras que los fans más acérrimos están entusiasmados, el público general que iba buscando una película de terror convencional ha reaccionado de forma más tibia. Los comentarios del público se dividen principalmente en estos dos bandos:

Lo que el público aclama (Los puntos fuertes)

  • La atmósfera y la inmersión: Los espectadores coinciden en que el diseño de producción (esos interminables pasillos amarillos de más de 3.000 metros cuadrados de decorados reales) y el zumbido constante de las luces fluorescentes generan una sensación de agobio, ansiedad y claustrofobia brutal.
  • Fiel al material original: Los seguidores del canal de YouTube de Kane Parsons (Kane Pixels) están encantados. Sienten que la película respeta al 100% la esencia del creepypasta original, expande el universo (el lore) de forma inteligente e incluye guiños directos que premian al fan.
  • Terror psicológico real: Se valora mucho que no recurra al truco fácil de los sustos repentinos (jump scares) cada cinco minutos, sino que cocine el miedo a fuego lento a través de la psicología, el vacío y el aislamiento.
  • Las actuaciones: Las interpretaciones de Renate Reinsve y Chiwetel Ejiofor son muy aplaudidas porque aportan una seriedad y una carga dramática que elevan el proyecto por encima del cine de terror comercial común.

Lo que al público le divide o decepciona (Las quejas)

  • El ritmo y la falta de acción: Muchos espectadores casuales se han quejado de que la película "tarda en arrancar" o que pasa demasiado tiempo mostrando a los personajes simplemente deambulando por habitaciones vacías. Para algunos, la lentitud se traduce en aburrimiento.
  • Demasiadas preguntas sin respuesta: El final tan abierto y deliberadamente incompleto —diseñado claramente para abrir las puertas a una secuela— ha frustrado a parte del público, que siente que la trama se resuelve de golpe en los últimos 20 minutos dejando una sensación de "anticlímax".
  • Exceso de explicaciones: Curiosamente, un sector de los fans más puristas del misterio en internet siente que la película intenta dar demasiado contexto a los Backrooms (conectándolo con los traumas personales de los protagonistas), restándole parte de ese encanto terrorífico que tiene lo completamente desconocido.

En resumen, el público la define como "el Blair Witch Project de la Generación Z": una experiencia asombrosa si conectas con el estilo de terror abstracto de la productora A24 o si ya eres fan del universo original, pero un laberinto confuso si esperabas una película de monstruos tradicional.

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