lunes, 3 de febrero de 2025
CÁNCER vs. DIETA
El poderoso potencial de la dieta en el cáncer: puede alimentarlo, privarlo de nutrientes o modular el sistema inmune para combatirlo
La ciencia estudia el papel de la nutrición como una herramienta terapéutica para prevenir tumores u optimizar la respuesta a los tratamientos oncológicos.
Jessica Mouzo, 02.02.2025
La alimentación puede ser un arma de doble filo que juegue a favor o en contra de la progresión del cáncer. Está claro, por ejemplo, que las células tumorales tienen especial apetencia por la glucosa. O que una dieta sana y equilibrada contribuye a prevenir un tercio de los tumores más frecuentes. Pero la ciencia todavía no ha terminado de desenredar esa enrevesada telaraña de encuentros y desencuentros que une la alimentación y el cáncer. Los hallazgos de los últimos años, eso sí, esbozan cada vez con más nitidez el poderoso potencial de la dieta como estrategia para ayudar a combatir los tumores y los científicos se afanan en descifrar ese rompecabezas: la nutrición no va a curar la enfermedad, pero sí puede ayudar a optimizar la respuesta a los tratamientos, auguran los expertos.
La dieta influye en el metabolismo del cáncer, pero también impacta en otras áreas claves para la supervivencia y progresión del tumor, cuenta Nabil Djouder, director del grupo de Factores de Crecimiento, Nutrientes y Cáncer del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO): “Influye en el metabolismo de las células tumorales de manera positiva y negativa porque mantener el crecimiento exagerado de la célula requiere una gran cantidad de necesidades energéticas. Pero también hay diferentes dietas que pueden influir en otras partes del microambiente tumoral, como la inflamación o el sistema inmune”. Los investigadores están intentando poner orden a todo el puzle metabólico y entender qué moléculas interfieren, positiva o negativamente, en cada caso y cómo lo hacen, para buscar potenciales estrategias que jueguen a favor del paciente.
De entrada, y a propósito del metabolismo del propio cáncer, las células tumorales, como las sanas, necesitan nutrientes para alimentarse y sobrevivir. Miguel Quintela, director del Programa de Investigación Clínica del CNIO e impulsor de una spin-off de nutrición oncológica personalizada, cuenta que “no se ha encontrado ningún nutriente que solo lo consuma el tumor”, pero sí es cierto que las células malas tienen sus particularidades: “Tienen una gran adaptabilidad. Lo que se creían desechos para otras células, a las tumorales les vale. Captan todo, aunque tienen más dependencia de glucosa que el tejido sano”, apunta.
Una de las líneas de investigación en las que se vuelcan los científicos es en intentar entender cómo se alimentan las células tumorales y de qué manera se pueden traducir todos esos procesos metabólicos que se ven a escala molecular, en recomendaciones dietéticas a pie de consulta. Pero no es una tarea sencilla, avanza Gary Patti, investigador experto en metabolismo del cáncer de la Universidad de Washington en Sant Louis (EE UU): “Los tumores necesitan ciertos nutrientes para crecer. Es interesante imaginar que se podría mitigar la progresión de la enfermedad limitando el acceso del tumor a uno o más de ellos y una forma de hacerlo podría ser a través de la dieta. La complicación es que la conexión entre la dieta y el cáncer aún no se entiende bien. Es probable que dependa de una serie de factores complejos, como la genética, el tipo de cáncer, el tratamiento farmacológico, etc. Se necesita mucha más investigación”.
Precisamente, este científico acaba de publicar en la revista Nature una investigación en la que describe, en modelos animales, cómo el hígado convierte la fructosa en lípidos que sirven de combustible a las células tumorales. Esto revela que, aunque por sí solas las células malignas no puedan metabolizar bien un nutriente, como les sucede con la fructosa, podrían acabar aprovechándose de él igualmente a través de otros mecanismos del cuerpo. “Involucrar un órgano a millones de células de distancia de este proceso es llamativo. Un proceso fisiológico normal del hígado condiciona el comportamiento del tumor y lo provee de energía”, valora Alejo Efeyán, jefe del Grupo de Metabolismo y Señalización Celular del CNIO, que no ha participado en este estudio.
El hallazgo, lejos de tener una traducción clara en la práctica clínica, desvela otro grado más de complejidad en los mecanismos de las células tumorales para alimentarse. “Se puede pensar que las células tumorales quieren el nutriente x, por lo que un paciente con cáncer no debería comerlo. O que las células tumorales no pueden utilizar el nutriente y, por lo que está bien que los pacientes con cáncer lo coman. Pero nuestros hallazgos subrayan que esta forma de pensar es demasiado simplista. Las células tumorales no pueden utilizar la fructosa directamente, pero cuando los ratones la consumen en su dieta, sigue promoviendo el crecimiento del tumor porque el hígado convierte la fructosa en otros nutrientes que el tumor necesita”, explica Patti en una respuesta por correo electrónico.
El científico matiza que sus investigaciones entran dentro de la categoría de ciencia básica. Son estudios en modelos animales y de ahí a los humanos hay un trecho antes de poder hacer recomendaciones definitivas a los pacientes.
Nutrición de precisión
La alimentación de los humanos es mucho más compleja, coincide Quintela: “Lo que se ve en un estudio en ratones no quiere decir que sea exactamente igual en humanos. Y las intervenciones nutricionales, en la vida real, tampoco van a estar nunca aisladas porque el humano toma comida, no nutrientes por separado. Los planes dietéticos requieren precisión y deben ser personalizados para cada paciente y su tumor”. De hecho, si bien el consumo excesivo de fructosa se ha relacionado con el desarrollo de numerosas enfermedades y los estudios de Patti respaldan que el cáncer también es una de ellas, no se puede interpretar de estos datos que haya que eliminar completamente la fructosa de la dieta, apunta el investigador de la Universidad de Washington: “La fructosa está presente de forma natural en alimentos como frutas y verduras. Pero es poco probable que esta pequeña cantidad suponga un gran problema. Lo que estudiamos en nuestro trabajo son dietas con cantidades excesivas de fructosa”.
La ciencia está avanzando, pero la interacción entre dieta y cáncer todavía no se comprende con precisión, admite Efeyán: “El objetivo es intentar entender las necesidades metabólicas de cada tumor para poder intervenir. Son procesos complejos, pero si podemos diseccionar molecularmente qué está pasando, podemos ir poniéndole freno”. Los investigadores también saben que, aparte de la nutrición celular, hay otros mecanismos, como la resistencia a la insulina o la respuesta al estrés oxidativo, que están influenciados por la dieta. Y también hay vías vinculadas con el crecimiento del cáncer que están moduladas por hormonas sensibles a determinados nutrientes.
Por lo pronto, en la práctica, de toda esa investigación a escala molecular, una evidencia que subyace es que las recomendaciones dietéticas que se dan en la prevención del cáncer valen también cuando ya hay un diagnóstico de cáncer, apunta Joan Albanell, jefe de Oncología del Hospital del Mar de Barcelona: “Lo que se recomienda es una dieta lo más mediterránea posible. En tumores precoces, recomendamos dieta saludable porque podría ayudar a reducir el riesgo de recaída en determinados tumores. Una dieta sana reduce el estrés metabólico y la producción de residuos potencialmente tóxicos para la célula”.
La epidemióloga Marta Crous, de la Unidad de Nutrición y Cáncer del Instituto Catalán de Oncología (ICO), coincide en este extremo: “Hay componentes de la dieta que puede mejorar el pronóstico, determinados patrones de dieta que mejoran la supervivencia de algunos tumores, por ejemplo, en cáncer de mama, colon, endometrio o gastrointestinales”. De la misma manera, hay otras dietas que son completamente desfavorables, abunda Nabil Djouder, del CNIO: “Las dietas ricas en grasas pueden promocionar la proliferación tumoral. También hay teorías que señalan que una dieta baja en azúcares priva a las células tumorales de energía, pero yo no lo creo porque las células malignas tienen formas de adaptarse y buscar otras maneras de encontrar combustible”, ejemplifica.
Djouder destaca que la dieta cetogénica (baja en carbohidratos, moderada en proteínas y alta en grasas), el ayuno intermitente (acotar el horario de comida) y la restricción calórica (limitar las calorías que se ingieren) son estrategias que podrían mediar de forma favorable en la evolución del cáncer, pero admite que los mecanismos de acción precisos que generan este efecto todavía no se entienden con claridad. “La inmunoterapia funciona mejor con dieta cetogénica y el ayuno intermitente protege las células sanas de la inmunoterapia. Está ampliamente estudiado en animales, pero en humanos hay pocos datos”, apunta el científico. En este sentido, una revisión de investigadores españoles publicada el pasado abril concluyó que el ayuno y estrategias similares “pueden matar células cancerosas o sensibilizarlas a la actividad antitumoral de los medicamentos estándar, al tiempo que protegen a las células normales contra sus efectos secundarios tóxicos”.
¿Matar el tumor de hambre?
Con algunos tipos de dieta, como el ayuno, pulula la idea teórica de matar de hambre al tumor, pero llevar eso a la práctica es difícil, admite Patti: “En primer lugar, tenemos que averiguar cómo matar de hambre al tumor pero no a otros tejidos sanos del cuerpo. En segundo lugar, el hecho de que no consumamos un nutriente no significa que el tumor no tenga acceso a él. Como demuestra nuestro estudio, una sustancia química de la dieta puede ser convertida en otros nutrientes por los tejidos sanos, que posteriormente pueden alimentar a los tumores”. Crous defiende que, más que matar de hambre al tumor, lo que hay que hacer es “no dar combustible” de más: “Lo que hay que hacer es darle menos excusas para crecer, que no tenga lo que necesita para crecer”.
Una revisión científica de Djouner y su equipo concluye que algunas intervenciones dietéticas tienen “una poderosa capacidad para alterar el metabolismo y el crecimiento, desarrollo y respuesta terapéutica del tumor”, pero la comprensión limitada de los mecanismos que explican el efecto de dietas como el ayuno intermitente o la cetogénica, complican su traslación a la vida real. Tampoco ayuda que los estudios, a menudo, incluyan pacientes con perfiles metabólicos y tumores heterogéneos, una diversidad que puede “oscurecer”, dice la revisión, la eficacia de las terapias nutricionales.
“Estamos estudiando cómo la dieta puede influir en la metástasis, pero es importante entender los mecanismos de acción para poder actuar porque decirle a un paciente que haga ayuno o dieta cetogénica es difícil. Yo no creo que [el efecto positivo] sea porque se trate de dietas bajas en azúcares o por privación de glucosa. Creo que influye el sistema inmune. Hay un denominador común que actúa de forma similar en estas tres dietas y hay metabolitos que están influyendo”, reflexiona Djouner.
La clave del microbioma
Efeyán coincide en el papel fundamental de la dieta para modular el sistema inmune y agrega un actor más en este complejo entramado: el microbioma, que es ese ecosistema de microorganismos que puebla el intestino y ayuda a regular numerosas funciones orgánicas: “La dieta influye de forma determinante sobre el sistema inmune a través de la modulación del microbioma y la producción de determinados metabolitos en bacterias que tienen efectos en el sistema inmune”. Ya hay estudios que apuntan a que el microbioma puede, por ejemplo, influir en la eficacia de la inmunoterapia.
Crous pone también el foco en nuestro universo microbiano y recuerda que “cuanto más variado mejor”: “La dieta puede ayudarnos a tener esa biodiversidad adecuada. El microbioma puede tener efectos sobre el riesgo, progresión y respuesta en el cáncer. Por ejemplo, al absorber carcinógenos o al modular reacciones inflamatorias y de estrés oxidativo”. La investigadora del ICO añade otra variable más a la maraña de hilos que enlazan dieta y cáncer: la crononutrición, el cuándo se come. “La dieta baja en calorías actúa de forma diferente por la noche y por el día. Hay que entender cuál es el mejor momento, por ejemplo, para hacer ayuno intermitente. Puede ser más eficiente si respetamos los cronotipos”.
Si en algo coinciden los científicos consultados es en la enorme complejidad de las interacciones entre dieta y cáncer. Pero tampoco dudan del potencial de la nutrición como una parte fundamental en el abordaje de los tumores. “Nos falta saber quiénes son los principales actores y qué papel juegan en la progresión de la enfermedad”, asume Crous. Efeyán señala los retos: “A nivel terapéutico, estamos lejos de una dieta personalizada para el cáncer. Tenemos que encontrar fármacos selectivos que no dañen las células normales, pero sí tengan efectos metabólicos contundentes contra las células tumorales. La dieta no va a ser la medicina, pero va a ayudar a la medicina”.
SERÁ WOKE O NO SERÁ
Edmond Michelet de Paris este miércoles. Samuel Aranda
Michel Feher, filósofo: “¡Hay que ser ‘wokista’!, ¡Un wokista’ desencadenado!”
El pensador belga, experto en movimientos ultras, alerta: la democracia tiene un futuro incierto, y más si en lugar de resistir nos rendimos por adelantado, como han hecho los tecnomagnates con Trump.
Daniel Verdú, 25.01.2025
Medio mundo sigue alucinado por la puesta en escena y el inquietante contenido de la toma de posesión del nuevo presidente de EE UU, Donald Trump. Desde París se observa con atención lo que sucede y lo que puede ocurrir en Francia si la inestabilidad avanza y el Reagrupamiento Nacional (RN) de Marine Le Pen logra alcanzar la presidencia de la República. Nada es casualidad ni circunstancial, cree el filósofo belga Michel Feher (Bruselas, 1956), referente en el pensamiento político francés y experto en movimientos ultras, además de profesor en la École Normale Supérieure de París y cofundador de Cette France-là, una asociación que estudia la inmigración francesa.
Su última obra, Producteurs et parasites (productores y parásitos, sin edición en español), está dedicada a la compleja naturaleza de la ultraderecha francesa. Quien vota a un fascista es un fascista, resume. El martes 28 de enero estará en el Centro Condeduque de Madrid para participar en una charla sobre el capitalismo financiero, un asunto que analizó en su libro El tiempo de los investidos.
Pregunta. ¿Qué le pareció la toma de posesión de Trump y su puesta en escena?
Respuesta. La puesta en escena es lo de menos, es lo que anuncia. Y en eso hay dudas: hasta dónde llegará, cómo gestionará las contradicciones entre promesas… Pero algo es seguro, la potencia más grande del mundo tiene un régimen que podemos llamar neofascista.
P. ¿Tal cual?
R. Sí. Ya sé que no hay camisas negras o que el único que hace el saludo nazi es Elon Musk, aunque sea una suerte de nazismo aspérger. Hay muchas cosas del nazismo o el fascismo de los años treinta que no están ahí. Pero es un régimen de extrema derecha con una voluntad transformadora decisiva, desde el punto de vista nacional e internacional. Y hay que tomárselo en serio. Me preocupa el estado de negación de gente que se dice opuesta a Trump. Algunos dicen que es teatro, que no cumplirá sus promesas, que no habrá tanta diferencia. Y lo dicen porque da miedo. Y porque saben que cuando estás ante algo parecido al fascismo, la única manera de resistir es ser valiente, pero en un régimen de este tipo es muy peligroso, porque arriesgan su vida o su libertad. Es más fácil decir que es teatro.
P. Una gran parte del país no piensa así. ¿Hay esperanza?
R. No. Asistimos a una capitulación preventiva que toma muchas formas. Hemos visto cómo todos esos millonarios de la tecnología a los que tomábamos por demócratas se pusieron de rodillas y hacían reverencias a Trump. También vemos a muchos centristas que aseguran que podrán calmarlo, llegar a acuerdos… Pero son todavía peores los que dicen que hay que concentrarse en que muchas cosas seguirán igual.
P. ¿Nadie resistirá?
R. El problema es la comodidad material de esos centristas. No tienen nada que temer de Trump. Son blancos, y si no lo son, son ricos. Están protegidos. Solo deben temer pagar menos impuestos, así que todo bien. Para la izquierda el problema de confort intelectual: les costó mucho tiempo construir una crítica bien hecha del liberalismo, y cuando ya tienes las claves para criticar al enemigo, no tienes ganas de volver a cuestionarlo todo. Detrás de todo esto solo está el miedo, y eso les hace laxos ante el neofascismo.
“Algo es seguro: la potencia más grande del mundo tiene un régimen que podemos llamar neofascista”
P. ¿Ese cuadro crítico ya no sirve?
R. Es erróneo pensar que el neofascismo es una revuelta contra la globalización neoliberal, que es populismo. Gente que se siente traicionada por promesas de prosperidad y por eso se rebela. Su cólera es buena, dice la teoría, solo hay que cambiar el objeto de la cólera. Pero no hay regímenes fascistas que aparezcan sin el deseo de fascismo en la población. Y ese deseo se llama resentimiento.
P. ¿De qué está hecho ese resentimiento?
R. De pensar que hay gente disfrutando de lo que les pertenece. Hay que apartar a esos parásitos, piensan, que les roban lo que es suyo, a ellos que trabajan duro.
P. Uno de esos cambios lo vimos en la tribuna vip de la toma de posesión de Trump.
R. Joe Biden no suele decir cosas muy inteligentes, pero antes de dimitir llamó a esos empresarios tecnológicos “oligarquía”. Efectivamente, es un régimen fundado sobre la oligarquía. Es decir, sobre el clientelismo. Hay un poder ejecutivo fuerte concentrado en el presidente, y luego una serie de vasallos que competirán por sus favores.
P. ¿La democracia está en peligro?
R. La democracia está muy enferma, especialmente en EE UU, donde fue clave una sentencia del Tribunal Supremo de 2010 que permitía a los millonarios, en nombre de la libertad de expresión, financiar las campañas electorales. A partir de esa sentencia, los oligarcas decidieron financiar al Partido Republicano y convertirlo en un trampolín. Y eso explica la derrota de Kamala Harris.
P. ¿Por qué?
R. La gente no se hizo trumpista de golpe, no ganó mucho entre una elección y otra. Pero los demócratas perdieron ocho millones de votos. Y fue así porque el Partido Demócrata es el partido de sus donantes, y la gente que lo financia no quiere políticas sociales disruptivas. Su campaña no habló de la crisis de vivienda, de la crisis de sanidad, de la deuda de los estudiantes, de las desigualdades… Y no hablemos de la política monstruosa en Gaza. Con una campaña así no puedes ganar.
“El Partido Demócrata es el partido de sus donantes, que no quieren políticas sociales disruptivas”
P. ¿La extrema derecha europea puede convertirse en el tonto útil de ese sistema?
R. No sé si son tontos, pero sí muy útiles. La idea es crear vasallos, un régimen de clientes. Y la cuestión es ver quién será el mejor cliente. Por eso se han hecho ofertas a Italia de satélites, u otras que ha habido en Alemania… Invertiremos en vuestro país y seguiréis el dictado americano. Lo interesante de la capitulación preventiva a la que asistimos es que gente como Emmanuel Macron o Ursula von der Leyen ya han dicho que colaborarán, que tendrán buenas relaciones. Pero Trump no les necesita. Prefiere a la extrema derecha. Eso deja una oportunidad: permite que la izquierda haga de Europa un lugar de resistencia.
P. La política son ciclos. ¿No sería mejor olvidar cordones sanitarios y que la ultraderecha llegue al poder en los lugares en que no lo ha hecho para que se vaya cuanto antes?
R. En absoluto. La gente que vota al RN en Francia no lo hace por error, sino porque ama lo que le dice. El 60% los estadounidenses no piensan que la política migratoria de Trump esté mal. Esa idea de que llegarán al poder y luego se verá que son incompetentes no funciona.
P. El RN tiene 11 millones de votos. ¿Hay 11 millones de fascistas en Francia?
R. Pues sí. Somos lo que hacemos. No quiere decir que lo fueran siempre. Uno no nace fascista, se convierte en ello, como decía Simone de Beauvoir. Y tal y como se llega a serlo, se puede dejar de serlo. Pero hay que ganarles antes que convencerles.
P. Muchos intelectuales franceses de la vieja izquierda se han pasado a la derecha.
R. Hoy es más difícil ser de izquierdas que hace 40 años, cuando bastaba decir que estabas del lado de los obreros y no de los patrones. Nada de feminismo, nada de igualdad sexual, ni de reconocer el racismo estructural o la urgencia climática. Hoy hay que ser todo eso, sí. ¡Hay que ser wokista! Un wokista desencadenado. Ser de izquierdas es ser alérgico a las desigualdades estructurales.
P. Algunos acusan a ese “wokismo desencadenado” de ese éxodo a la derecha.
R. Es una manera de justificarse, de mantener privilegios. Pensar que los deseos de igualdad de los otros te roban algo responde exactamente a la noción de resentimiento, o sea, a la extrema derecha. La izquierda será woke o no será.
Y MIENTRAS, EN BERLÍN...
Manifestación este domingo en Berlín contra la cooperación entre el conservador Frierdich Merz y AfD.Foto: HANNIBAL HANSCHKE (EFE) | Vídeo: EFE
Una multitudinaria manifestación recorre Berlín contra los ultras de AfD y el conservador Merz: “Nosotros somos el cortafuegos”
La marcha en la capital alemana rechaza cualquier cooperación con la formación ultraderechista, después de que el candidato democristiano aceptara sus votos a favor de una moción parlamentaria para endurecer la política migratoria.
Almudena del Cabo, 02.02.2025
Al menos 160.000 personas se manifestaron este domingo en Berlín contra cualquier tipo de cooperación con el partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), en una marcha que concluyó ante la sede de la Unión Cristianodemócrata (CDU) con un mar de luces y cánticos, después de que el líder conservador, Friedrich Merz, aceptara esta semana los votos de la extrema derecha a favor de una moción parlamentaria para endurecer la política migratoria alemana.
Esta jugada, inédita en el país desde el final de la II Guerra Mundial, desató las alarmas en la sociedad alemana e hizo tambalear, por primera vez, el llamado cortafuegos, como se llama en Alemania al cordón sanitario que impide cualquier tipo cooperación con la extrema derecha. Los ciudadanos llevan días saliendo a las calles para dejar claro que ellos son el cortafuegos y alertar de lo que consideran un grave peligro y que llevó incluso a la excanciller Angela Merkel a romper su habitual silencio para calificar de “error” aceptar los votos de AfD.
“Fue un shock para nosotros”, comenta Klaas, quien prefiere no dar su apellido, cerca del Parlamento alemán sobre lo ocurrido allí unos días antes; la misma semana, recuerda, del 80º aniversario de la liberación de Auschwitz. “Me pareció particularmente de mal gusto e innecesario hacer una petición así esos días”. Tanto él, como su pareja, Viola, ambos berlineses y sexagenarios, no solo están preocupados por Alemania, sino por todo el mundo. “Creo que hay otros problemas en el mundo además de los solicitantes de asilo. Hay problemas mucho peores que deben resolverse ahora mismo”, indica Viola.
Manifestación este domingo en Berlín contra la cooperación entre el conservador Frierdich Merz y AfD.Christian Mang (REUTERS)
Mientras, sobre cómo puede un partido como AfD contar con tanto apoyo —el partido se alza segundo en los sondeos de cara a las elecciones generales del 23 de febrero con entre un 20% y 23% de votos—, los dos reconocen no saber qué está pasando en el país. “Estoy perdido. Realmente no entiendo cómo puede suceder algo así”, comenta Klaas. “Pero no solo aquí, sino también en Estados Unidos. Y también en otras partes del mundo. Hay que hacer algo al respecto, aunque no sé el qué, la verdad”, apunta Viola.
“Es muy importante que este cortafuegos se mantenga”, explica por su parte Barbara, una de las mujeres que forman parte de la alianza Abuelas contra la derecha, y que ha acudido acompañada de un gran grupo de mujeres. Esta anciana berlinesa también está preocupada por el futuro de Alemania, pero confía en que el cordón sanitario se mantenga. “Esa es mi esperanza”, agrega camino de la Columna de la Victoria.
La multitudinaria manifestación bajo el lema “Levantamiento de los decentes: manifestación a favor del cortafuegos” superó las expectativas de los organizadores. Según sus cifras, hasta 250.000 personas salieron a protestar en la capital alemana —frente a la de 160.000, facilitada por la policía—. Los agentes se vieron obligados a cortar numerosos tramos debido a la gran afluencia de gente. Muchos no consiguieron llegar ni siquiera a la plaza delante del edificio del Reichstag, donde se dio el pistoletazo de salida tras un breve discurso de apertura, ni mucho menos a la sede de la CDU.
“He venido por lo sucedido esta semana en el Parlamento alemán en el que se ha logrado una mayoría con un partido de extrema derecha. No creo que eso esté bien”, explicaba Johannes sobre la moción que se aprobó el miércoles 29 de enero con los votos de la Unión Democristiana (CDU), de la Unión Socialcristiana (CSU), de liberales y de AfD, a pesar de que dos días después la propuesta de ley, aunque volvió a contar con el apoyo de la extrema derecha, salió derrotada por 12 votos, con abstenciones en las filas de Merz. Para este berlinés de 30 años, es importante “protestar enérgicamente contra esto”. Tanto él como sus amigos inmigrantes están agobiados. “Estoy preocupado por los principios democráticos, por el Estado de derecho. Y ya no me parece tan improbable que la CDU forme pronto una coalición formal o algún tipo de cooperación con AfD, algo que creo que es muy peligroso”, alerta.
Familias, jóvenes, mayores, gente en bicicleta, con carritos de bebés, todos ellos formaban parte de la masa de gente que se dirigió a través de la popular calle del 17 de junio, en el centro de Berlín, camino a la Konrad Adenauer Haus, sede de la Unión Cristianodemócrata, a unos tres kilómetros de distancia. Allí tuvo lugar el acto de clausura con actuaciones de las cantantes Nina Chuba y Mine, y en el que tomaron la palabra, entre otros, el exobispo regional y antiguo presidente del Consejo de la Iglesia Evangélica en Alemania (EKD), Heinrich Bedford-Strohm, así como Michel Friedman, que abandonó recientemente la CDU en protesta por la moción conjunta de la CDU/CSU con AfD.
Los manifestantes mostraban su enfado con carteles como “Friedrich Merz: un riesgo para la seguridad de nuestro país”, “No dejen que Merz se convierta en un Trump alemán” o “Merz & Weidel me dan miedo”, en alusión a la líder de AfD, Alice Weidel.
Mientras, otros muchos recordaban el pasado alemán, cuando Adolf Hitler fue elegido democráticamente en 1933: “¡No hay espacio para repetir en nuestro libro de historia!”, “Nunca más es ahora”, “Votar a AfD es como 1933″, “Mejor solidaridad que sólido ario” o “Hitler también fue elegido democráticamente”.
Cánticos como “Nunca, nunca más fascismo” se sucedían e incluso algunos expertos escaladores no dudaron en encaramarse a lo alto de las farolas para arrancar carteles de campaña de AfD despertando los vítores de los presentes a su paso.
Un manifestante sujeta una pancarta contra el líder de AfD, Friedrich Merz , este domingo en Berlín.Annegret Hilse (REUTERS)
Manifestaciones por todo el país
Desde el miércoles se suceden protestas por todo el territorio alemán, desde grandes ciudades a pequeñas localidades. Según la policía, en Hamburgo el sábado por la tarde salieron a la calle 65.000 personas bajo el lema: “Hamburgo permanece unida. ¡Quienes pactan con los fascistas no han entendido nada!”. Mientras, en Stuttgart y Colonia se manifestaron cerca de 45.000 personas y en Leipzig, en el este de Alemania —una zona conocida por su gran apoyo a AfD—, protestaron cerca de 10.000 bajo la convocatoria de “Un cortafuegos contra los pirómanos”.
Pero junto con las manifestaciones, también hubo esta semana ataques a oficinas de la CDU en varias ciudades alemanas. En Hannover, unos activistas lograron acceder al edificio y colgar un cartel en el balcón contra la política migratoria de Merz. También en Hamburgo, la sede de la CDU fue atacada con pintura. Y en Berlín, entre 30 y 40 personas consiguieron acceder a una oficina de la CDU en el barrio de Charlottenburg.
“En la historia de la República Federal de Alemania hemos visto una y otra vez que las disputas políticas se han resuelto con violencia, sobre todo, desde la izquierda y el ala radical de izquierda. Esto es completamente inaceptable”, declaró Merz en una entrevista con el dominical alemán Bild am Sonntag, al ser preguntado por las manifestaciones y los ataques. “También espero que socialdemócratas y verdes se distancien clara e inequívocamente de estas organizaciones de las filas de la extrema izquierda, que están cometiendo daños materiales y violencia al ocupar las oficinas de la CDU”.
Respecto al rechazo en el Parlamento alemán a sus planes para cambiar la política de asilo en Alemania, Merz afirmó que “fue la última oportunidad en esta legislatura”. “Hemos visto que el SPD y Los Verdes no están preparados para hacer un cambio real en la política de asilo. Ahora es el turno de los votantes en Alemania el 23 de febrero de 2025″. Si sale elegido, como apuntan todas las encuestas, que le dan cerca de un 30% de los votos, el líder conservador garantizó al electorado “que habrá un cambio real en la política económica y de asilo”.
▬
HITOS
La Historia se va escribiendo hito a hito y la actual no iba a ser menos. Desde el 11-S, que marcó claramente un antes y un después -seguridad, inmigración, xenofobia, religión, economía, etc.- han seguido sucediéndose otros acontecimientos que todo lo pueden justifican: la crisis del 2008, el COVID, la primavera árabe, la guerra de Ucrania, la de Gaza... Pero como no hay dos sin tres (ni cuatro, ni cinco ni seis), llegamos ahora a Trump, el hito de todos los hitos, que con su aranceles desbocados vuelve a marcar otro punto y aparte. Con la tregua en Gaza, olvidada Ucrania, haciendo ojitos al Canal de Panamá, babeando por Groenlandia, mirando a Europa con el rabillo del ojo, gruñéndole a China y traicionado el T-MEC con sus socios canadienses y mexicanos, ¿Qué nos depara el futuro -o más bien el presente-? ¿Estaremos ante la 3ª Guerra Mundial?
Habrá que echarle mano a la lista de "Qué se debe hacer antes de morir" por si las moscas.
domingo, 2 de febrero de 2025
"SOMOS LA RESISTENCIA" (SIN PALABRAS)
Un grupo de alumnos asiste a la exhumación de una fosa común en Iruzkun (Navarra) en 2019.Cecida por el Instituto Navarro de la Memoria.
Desconocimiento y apología del franquismo en Tik Tok: el cóctel que empuja a jóvenes al revisionismo histórico
Historiadores alertan de la necesidad y complicación de competir contra las redes sociales y la popularidad de ‘youtubers’ de extrema derecha.
Natalia Junquera, 02.02.2025
“Somos el único país del mundo donde la historia la han escrito los perdedores […]. El gran error de la Transición fue legalizar a los partidos que habían provocado la Guerra Civil, entre ellos, el PSOE []). No hay nada más peligroso que un rojo en el poder a punto de perder. Yo, por si acaso, los días antes de las elecciones no voy a coger un tren...”. Son extractos de un vídeo del youtuber InfoVlogger, que cuenta con 414.000 suscriptores. El título, Quieren volver al 36, es muy parecido a la canción –Vamos a volver al 36– que, junto a Los Meconios, cantó en octubre de 2022 en una fiesta de Vox en el espacio del Mad Cool. La letra decía: “Subimos vídeos a Internet; estamos en Twitter también, cabreamos siempre a los comunistas, feministas y progres (…). La izquierda que gobierna ya se llama Frente Popular […]. Somos la resistencia, somos fachas”.
“Mi habitación bien patriota”, presume en Tik Tok una joven que muestra la bandera preconstitucional mientras suena el Cara al sol. “Algunos solo ven lo malo de Franco, pero olvidan todo lo que tenemos gracias a él. Recordad que la Guerra Civil la empezaron (sic) la izquierda porque no asumieron su derrota en las elecciones y lógicamente, los de derechas tuvieron que defenderse”, afirma otro usuario. “Que llegue alguien como él”, pide un tiktokero mostrando una imagen del dictador. Es una aplicación especialmente popular entre los jóvenes, y según la última encuesta anual del Instituto Reuters, ya es el referente informativo para el 20% de los menores de 35 años. El diputado Manuel Mariscal, de Vox, celebró el pasado 26 de noviembre desde su escaño: “Gracias a las redes sociales, muchos jóvenes están descubriendo que la etapa posterior a la Guerra Civil no fue una etapa oscura, como nos vende este Gobierno, sino una etapa de reconstrucción, de progreso y de reconciliación para lograr la unidad nacional”.
No existen grandes estudios a nivel nacional sobre el grado de conocimiento de los jóvenes españoles sobre la represión franquista, pero en 2022 el trabajo de campo realizado para elaborar el informe Las barreras entre los jóvenes para acceder al conocimiento de la memoria democrática, realizado por el instituto de investigación social y de mercados CIMOP para la Asociación de Descendientes del Exilio Español gracias a una subvención del Gobierno, ya reveló profundas lagunas entre los estudiantes. Las entrevistas a jóvenes de 16 a 30 años de Madrid, Sevilla y Valencia, de centros privados y públicos, estudiantes de secundaria, universitarios y de formación profesional o trabajando ya en distintos sectores, dejaron diálogos como estos:
— ¿Cómo estalló la guerra?
— La gente estaba en contra de la dictadura y se rebelaron.
— ¿Y después de la guerra qué pasó?
— Después de la guerra murió Franco y ya llegó la democracia y el Gobierno. Si no hubiera habido Guerra Civil, ahora estaríamos peor, en bancarrota.
La última ley de memoria (2022) establece que “el sistema educativo español incluirá entre sus fines el conocimiento de la historia y de la memoria democrática española y la lucha por los valores y libertades democráticas”, para lo cual “las administraciones educativas adoptarán las medidas necesarias”. La educación es una competencia transferida a las comunidades autónomas y hay 11 gobernadas por el PP, partido que se apuntó a la teoría de Vox de que ese tipo de contenidos supone “adoctrinamiento”. El temario es extenso y la manera de abordar la represión franquista depende a menudo de la voluntad de los centros y de los propios profesores, que ahora han de competir con la popularidad de contenidos supuestamente históricos vertidos en redes. Hay institutos, como el Núñez de Arce de Valladolid, que organizan visitas al valle de Cuelgamuros para realizar el saludo fascista y otros que llevan a sus alumnos a la exhumación de una fosa común de fusilados por el franquismo.
Un hombre con una camiseta con la bandera preconstitucional en el Valle de Cuelgamuros.JUAN MEDINA (REUTERS)
El revisionismo histórico y la apología de la dictadura franquista se han colado, en el caso de la población que ha crecido en libertad, por la grieta más amplia: la de la ignorancia. Ante ese bombardeo en redes del que se jactaba el diputado de Vox, no hay un muro de conocimiento suficiente y cada vez es más frecuente ver a jóvenes en protestas con la bandera preconstitucional o levantando el brazo. Un 26% de los varones de 18 a 26 años declaró en una encuesta reciente realizada por el instituto 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER que prefería “en algunas circunstancias” el autoritarismo a la democracia.
El catedrático de historia contemporánea Julián Casanova, que el 19 de febrero publica una nueva biografía de Franco, alerta de ese peligroso “cóctel” y de la dificultad de los profesores de educación secundaria para transmitir a sus alumnos “la información relevante de la historiografía frente a la propaganda y lo que han visto en redes sociales”. “Ha sido”, añade, “una lluvia fina durante mucho tiempo, pero ha aumentado en los últimos años con nuevos modelos de propaganda digital. ¿Qué les dicen? Que la democracia no está haciendo nada por ellos mientras el establishment vive muy bien”.
Casanova forma parte del comité científico que asesora al Gobierno en el calendario de actos programados por el 50º aniversario de la muerte del dictador, englobados bajo el título España en libertad. El programa está muy enfocado a los jóvenes e incluye hasta una scape room itinerante, un juego donde, para salir de una habitación y entrar en la siguiente, hay que aprender algo sobre la dictadura, iniciativa que provocó mofas en X. El catedrático también critica a su propio gremio: “¿Cuántos historiadores están dando la batalla en las redes, tomándose esto en serio? Muy pocos. Tenemos que estar ahí y escribir para que nos lean. No sirve de nada hacer una monografía perfecta sobre la represión franquista si te leen 2.000 personas. Hay que usar todos los caminos: los medios, la enseñanza, las redes, el cómic…”.
La ignorancia tras el ‘Cara al sol’
Viendo ese déficit de conocimiento, José Antonio Martínez Soler, periodista de 78 años, y su hijo Erik, guionista que nació en 1978, el año en que se aprobó la Constitución, decidieron escribir a cuatro manos el libro Franco para jóvenes (Catarata). Erik cuenta que en su instituto nunca le hablaron de “los horrores del franquismo” y compara la necesidad de informarse sobre el pasado traumático con los antecedentes familiares de una enfermedad: “Conocer tus vulnerabilidades te permite vivir más y mejor”. Cuenta su padre que cuando le enseñó los primeros capítulos del libro, se “los tiró abajo porque eran un rollo”. “Le dije”, explica él, “que era mejor hacer un Franco visto desde hoy y que contara cómo había sido para él vivir en dictadura”. Cuando lo terminaron, se lo dieron a leer a un chico de 16 años, Bruno Martín, que les enviaba las palabras que no entendía, como “homilía”.
“En cuarto de la ESO”, explica Bruno, “estudié la Guerra civil y la dictadura de Franco, pero eran datos, fechas, sucesos... Al leer el libro, las vivencias en primera persona de alguien que lo había sufrido, ves realmente las injusticias que se cometían, comprendí mejor cómo era vivir en una dictadura. En redes sociales y algunos compañeros de clase dicen que no fue tan malo. Creo que los que se graban en Tik tok cantando el Cara al sol o con la bandera franquista, realmente no conocen la historia, no saben lo que dicen, porque cuando te lo explican bien, te das cuenta de que este hombre no hizo nada bueno. Tiene que ver con la desinformación y, a veces, con ganas de llamar la atención”.
Erik Martinez muestra el libro 'Franco para jóvenes' que ha escrito con su padre, José A. Martinez Soler.
“Para que no os pase lo mismo que a mí y a muchos otros españoles que sufrimos la represión violenta de la dictadura, os quiero contar quién es Franco”, explica José Antonio Martínez Soler en las primeras páginas del libro. Se refiere a su secuestro, el 2 de marzo de 1976, apenas tres meses después de la muerte del dictador. Vestían de paisano, pero no lo eran. Le abrasaron la cara con un líquido, le colocaron esparadrapo en los ojos y lo llevaron, permanentemente encañonado, a un lugar apartado donde lo torturaron e interrogaron para que les dijera quién había sido su fuente en un artículo sobre ceses y traslados de generales de la Guardia Civil moderados que había publicado en la revista Doblón con un pseudónimo.
Hasta que cumplió 27, Erik no conoció a fondo las circunstancias en las que su padre había sido secuestrado por un comando ultra de la Guardia Civil. “Durante 30 años no lo hablé con nadie”, admite José Antonio. “Mi padre”, explica, “era un teniente del ejército republicano y estuvo en un campo de concentración. Mi madre tenía dos hermanos socialistas en la cárcel y me pedía siempre: ‘No te signifiques’. Yo me he criado en el silencio del miedo. En nuestra casa, en las casas de los perdedores de la guerra, no se hablaba nunca, pero en las de los vencedores sí. Hemos sido demasiado cautos. Y ahora entro en Tik Tok y me escandaliza la cantidad de falsedades que cuentan sobre Franco. La libertad es como el oxígeno: no la valoras hasta que te falta. Si esos chavales supieran cómo era de verdad vivir en dictadura, dejarían de grabarse cantando el Cara al sol”.
Erik relata que en el lugar donde trabaja, una productora, le pidieron que no vinculara a la empresa con el libro de Franco. “Me dijeron que el dinero se espanta rápido”. El miedo, la incomodidad, los prejuicios... siguen presentes, como lo estaba un busto del dictador en el Real Casino de Madrid, en pleno centro de la capital, hasta 2023, cuando Erik y unos amigos, después de visitarlo, decidieron hacer público lo que habían visto. Y se retiró.
Aunque el problema se ha acrecentado, no es nuevo, como tampoco lo son las iniciativas para intentar atajarlo. En Navarra, entre 8.000 y 10.000 chavales de entre 15 y 18 años pasan cada año por las diferentes actividades del proyecto Escuelas con Memoria, que nació en 2016 impulsado, precisamente, por profesores de historia que detectaban ese déficit de conocimiento sobre la represión y la dictadura. “Había profesores”, relata Josemi Gastón, director del Instituto Navarro de la Memoria, “que no querían abordar con rigor ese periodo o. directamente, faltaban por desarrollar proyectos educativos firmes que pusieran en valor los derechos que tanto costó conseguir y que pudieran competir con lo que los chavales ven en redes sociales”.
Además de obras de teatro, exhibición de documentales y talleres literarios sobre la materia, organizan visitas a exhumaciones de fosas comunes y encuentros con represaliados, como Josefina Lamberto, que hasta que falleció, en 2022, se dedicó a divulgar su triste historia para que nunca se volviera a repetir. Tenía siete años cuando los falangistas se llevaron a su padre y a su hermana Maravillas, de 14. A la niña la encontraron muerta, desnuda en un descampado. La habían violado. “Es impresionante estar en el parque de la Memoria de Sartaguda con las víctimas y 650 personas en silencio absoluto, escuchándolas”, recuerda Gastón. “Los profesores podemos explicar los contextos históricos, pero cuando los alumnos escuchan directamente a los represaliados, lo interiorizan de otra manera y se fortalece su conciencia democrática”. Lo demuestran sus reacciones. “Los mataron por pensar diferente”, resume una alumna ante la exhumación de una fosa en Navarra, después de que la antropóloga Lourdes Herrasti les enseñe los cráneos agujereados por los impactos de bala. “Tenían pocos años más que vosotros: 19 y 21”, les explica Ana Ollo, consejera de relaciones ciudadanas e institucionales, presente en una de esas visitas.
“Verás cuando tu abuelo se entere de que has estado con un rojo”
Consciente de que una de las mejores herramientas de transmisión de conocimiento ha sido siempre la empatía, Luis Pérez Lara, de 88 años, represaliado del franquismo, ha acudido en una veintena de ocasiones a institutos a contar su experiencia. Cuenta que utiliza algunos trucos. “Al principio llegas y hay risas, bromas... Oyes, por ejemplo, a uno decirle a otro: ‘Verás cuando tu abuelo se entere de que has estado con un rojo’ o cosas así. Si veo a uno con pelo largo, le digo que, seguramente, en la dictadura se lo habrían llevado detenido. Les cuento cómo eran los bailes, la represión sexual que había, que la mayoría de edad estaba en 21 años... y cuando veo que ya he establecido un contacto, poco a poco, les empiezo a hablar de la cárcel, de las torturas...”.
Militante del PCE, Pérez Lara sufrió, en la Dirección General de Seguridad, actual sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid, todo tipo de palizas y vejaciones: porrazos en el pene, amenazas a punta de pistola... hasta simularon que iban a arrojarlo por una ventana. Uno de sus torturadores fue el célebre Billy el Niño, que hasta finales de 2022 disfrutó de cuatro medallas pensionadas (con dotación económica). Hoy llama a ese clic, cuando nota que los chavales le escuchan, “abrir la puerta”. Cree que ha estado cerrada demasiado tiempo, que han llegado tarde. También le preocupa “no tener relevos”, pero está convencido de que para espantar los autoritarismos hay que conocerlos, y a eso ha dedicado toda su vida en libertad: a que se sepa lo que les pasó a tantos como él.
ABRAZOS
Tuvimos anoche cena en casa con buenos amigos de siempre: sushi, berenjenas y helado. La noche estuvo genial, entretenida, buena comida (modestia aparte) e interesante conversación. Se habló de todo, de arquitectura, de juicios, del pasado, de viajes, de libros, de televisión y, cómo no, de la actualidad.
La inmigración siempre suscita comentarios desafortunados, bajo mi punto de vista, pero lo que se llevó el premio gordo fue sin duda unos comentarios sobre la identidad de género.
- Es que sólo hay dos géneros, hombre y mujer; el que no se sienta un hombre pues que salga vestido de mujer a la calle y problema resuelto.
Comentario dicho no precisamente por un niño o un adolescente. Qué fácil parece abrazar estas ideas tan reaccionarias.
Espero que no se haya ofendido, pero ante tales palabras intervine llamándolo frívolo. Deberías conocer a alguien que haya pasado por este proceso, también a sus familias, para que conocieras de primera mano el enorme sufrimiento que conlleva esto para ellos.
Otro momento de profundidad conversatoria fue cuando se habló de Milei como si éste tuviera retazos de visionario. Siempre igual, de una forma u otra se acaba encumbrando a estos personajes que de vez en cuando nos da la Historia. Una pena y un peligro.
A colación de Milei, por cierto, leo que este señor ha creado el "Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado". Rápidamente me vinieron a la cabeza aquellos Ministerios del libro "1984" de Orwell: "Ministerio de la Verdad", encargado de la propaganda y manipulación de la historia. Su función es reescribir el pasado para que siempre coincida con la versión oficial del Partido; "Ministerio del Amor", encargado de la represión, la tortura y el control de la lealtad al Partido. Es donde la Policía del Pensamiento castiga a los disidentes; "Ministerio de la Paz“, que administra la guerra permanente. Su función es mantener el estado de guerra para justificar la represión interna; y el "Ministerio de la Abundancia", que controla la economía y la distribución de bienes, con la función de mantener la escasez y la pobreza mientras anuncia falsas estadísticas de éxito.
Da miedo, sí.
sábado, 1 de febrero de 2025
1+1
Leo el accidente aéreo en Philadelphia dos días después del choque de otro avión comercial con un helicóptero militar. No ha habido supervivientes.
Dos accidentes, siempre a pares, pienso. Uno hoy y mañana otro.
Intrigado por esta chorrada se me ocurre preguntarle al ChatGPT si lo que pienso es estúpido o tiene algún fundamento, no sea que me esté volviendo loco. Esto es lo que me responde:
Es interesante, ¿verdad? Lo que suele suceder en muchos casos es que, tras un accidente aéreo importante, los investigadores, las autoridades y las aerolíneas se enfocan con mucha intensidad en el evento y las causas subyacentes. Este enfoque puede llevar a un aumento temporal de las operaciones, como el refuerzo de inspecciones, vuelos de prueba o cambios en las rutinas operativas. A veces, esto genera estrés adicional en los sistemas o personas involucradas.Además, el "efecto de repetición" también puede tener que ver con el fenómeno psicológico conocido como el "efecto de la correlación ilusoria". Es decir, la gente tiende a notar patrones incluso cuando no los hay. Después de un accidente, se vuelve más fácil pensar que ha ocurrido otro solo porque las personas están más atentas a las noticias sobre accidentes aéreos.En general, las estadísticas muestran que los accidentes aéreos son extremadamente raros, pero como suelen ser eventos muy mediáticos, cualquier incidente parece amplificado, lo que da la impresión de que ocurren en cadenas. Sin embargo, las investigaciones y medidas correctivas después de cada accidente hacen que el sistema sea más seguro a largo plazo.
LA VARA DE MEDIR
Me alegra leer que los rehenes secuestrados por Hamás el 7 de octubre de 2023 van regresando a casa. Todo apunta -visto por un optimista recalcitrante- a que estamos ante el final de la guerra. ¡Ojalá sea así!
En la guerra, en ésta, denostada por todos, como todas, no debemos olvidar nunca las causas porque corremos el riesgo de que se repita irremisiblemente.
Ocurren cosas como la de hoy: Hamás libera a tres rehenes e Israel excarcela a 180 presos. ¿Quién pone en un platillo de la balanza el número de rehenes para que ésta se equilibre con los presos en Israel? Nunca sabremos la respuesta a esto, me temo.
Viendo las noticias que nos llegan desde Oriente Próximo no dejo de pensar en la Guerra Civil española. Sí, no sé la razón por la que mi mente relaciona siempre esto, quizá porque pocas veces se recuerda cómo empezó la Guerra de Gaza y nunca cómo empezó la española. Años de dictadura y blanqueamiento educacional posterior cubrieron veladamente esta etapa de la Historia que ha llegado hasta hoy. Nunca se recuerda lo suficiente que la Guerra Civil se desencadenó tras el fracaso parcial del golpe de Estado del 17 de julio de 1936, perpetrado por parte de las fuerzas armadas contra el Gobierno electo de la Segunda República (Wikipedia). Hoy se les llena la boca a los partidos de derecha al repetirnos una y otra vez lo malo que fueron ambos bandos (que lo fueron) y los muertos de uno y otro lado (que los hubo).
La guerra es terrible, horrorosa, sin duda, pero todo tiene una explicación y ésta no la debemos olvidar, nos pese o no.
SEO BIRDLIFE
- En Europa, hemos perdido 600 millones de aves reproductoras en los últimos 40 años.
- La situación concreta que tenemos en España es grave: 1 de cada 4 especies de aves está amenazada.
- Pero no solo ellas, también sus hábitats: los grandes humedales de nuestro país, hogar de miles de aves y una de las reservas de agua con que contamos para nuestro futuro, están hoy más amenazados que nunca.
- Hay especies de aves especialmente vulnerables, como las aves marinas: de seguir al ritmo actual de contaminación de los mares, para 2050 el 99% de ellas tendrá plástico en su organismo.
- Pero lo que quizás no sepas es que la mayoría de las muertes de aves se pueden evitar porque, fundamentalmente, mueren por electrocuciones, por colisiones, mueren capturadas ilegalmente, envenenadas...
- Si sumamos cada día el apoyo de al menos 1 persona a nuestros más de 24.000 socios y socias, podremos reforzar nuestros programas de conservación, de agricultura respetuosa con la naturaleza y de nuestra red de reservas ornitológicas. Además, tenemos abiertas decenas de causas judiciales contra delitos ambientales en España que implican un alto coste económico y que tú ayudarías a financiar.
- Ayúdanos a defender nuestras aves y el enorme patrimonio natural que tenemos en nuestro entorno.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

















