miércoles, 15 de enero de 2020

DE PALOMAS Y HOMBRES

Como digo en tantas ocasiones: me van a perdonar. Sí, yo soy de las personas a las que les gustan las palomas, les gusta verlas volar bajo el cielo de las ciudades o en el campo, retozar en las plazas o en los parques, beber en las fuentes y hasta comer de las manos de los viandantes, lugareños o turistas. 
Las palomas, esas aves tan denostadas -las llegan a llamar ratas con alas, tremenda ignorancia-, animales que logran hasta multas a esa gente que las alimenta en las ciudades pero que han alegrado nuestra existencia desde hace siglos. Ni que decir tiene que la colombofilia existe desde el siglo XIX, que una paloma simboliza la paz, que se utiliza como mensajera desde tiempos inmemoriales (véase griegos y romanos, sólo por poner dos ejemplos) o que ha tenido gran importancia en el arte y en la literatura; baste leer lo que nos dice la Wikipedia de estas aves: 
"La paloma ha sido tomada por diferentes culturas como un símbolo para transmitir diferentes emociones. Por ejemplo, según la tradición bíblica una paloma sería la que le llevó a Noé el mensaje del retroceso de las aguas después del Diluvio al regresar con una rama de olivo en el pico, convirtiéndose en el símbolo de la paz. La utilización de las palomas como medio de comunicación a distancia se conoce desde la Antigüedad. Los griegos transmitían a las ciudades los nombres de los ganadores de los Juegos Olímpicos por medio de palomas y las legiones romanas contaban con palomares móviles que acogían millares de ejemplares. Por ejemplo, se sabe que fueron usadas durante el Sitio de Módena de Marco Antonio en el 43 a. C. También los árabes perfeccionaron su uso y las utilizaron, por ejemplo, en sus luchas contra los cruzados en Tierra Santa para conocer sus movimientos. Bus tipo B de Londres, convertido en palomar en uso en el norte francés y en Bélgica, Primera Guerra Mundial. El uso de palomas mensajeras se hizo indispensable en la Europa guerrera de la Edad Moderna y existen ejemplos de su uso en la guerra, como en el caso de los asedios de Haarlem y Leiden entre el 1572 y el 1574. ​ Así, llegaron a existir servicios de correo regulares por medio de palomas mensajeras, como los de Reuters, y se emitieron sellos de uso exclusivo para estos servicios. La utilización de la paloma mensajera como medio de comunicación disminuyó con la aparición de la telegrafía sin hilos. Actualmente su uso es casi exclusivamente deportivo aunque los diferentes ejércitos mantienen unidades especializadas para casos de conflictos militares que lleven aparejado el colapso de las telecomunicaciones." 
Viene todo esto porque esta tarde, saliendo en moto de Santa Cruz, lento por el habitual y tedioso tráfico, me encuentro a una anciana que, muy discretamente, se dedicaba a alimentar con millos a un nutrido grupo de palomas. Pensé nada más verla: pobre, como la coja la policía le planta una multa sin remisión.
¡Ay qué bonitas las palomitas! y hasta comen de mi mano; las encontramos en el sevillano Parque María Luisa, en la Plaza de San Marcos de Venecia, en Trafalgar Square y en tantas plazas y parques de ciudades del mundo. Pero claro, ahora son una plaga y hay que exterminarla, da igual la manera. Empezamos por estos animales, luego serán los gatos, los perros, los pájaros y a saber qué le vamos a dejar a nuestros hijos, a nuestros nietos. Terminarán conociendo a estos animales tan nuestros a través de las enciclopedias online. Sé que, tarde o temprano, podrán encontrar a un viejo que las alimente y ese seré yo.


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