miércoles, 14 de diciembre de 2016

DONDE HASTA LO FEO ES BONITO

Recuerdo que, durante mi primer viaje a Galicia, conduciendo por carreteras secundarias, pensé: aquí, hasta los pueblos feos son bonitos. La piedra de sus construcciones, el moho verde y el entorno dotan al paisaje gallego de una belleza propia, diferente. A esta conclusión se llega también viendo una película de Tom Ford, en este caso su segunda película, "Animales nocturnos". Todo, y digo todo, es bello, salvo lo que en ella se cuenta. Los actores, la música (Abel Korzeniowski, al que ya escuchamos en "A single man"), la fotografía, la arquitectura, la ropa... La belleza dentro de un mundo infeliz y en contraposición a la historia dentro de la historia donde la imagen de un retrete al aire libre y de unos cuerpos desnudos sobre un sillón rojo marcan el contrapunto. No es una película fácil, ni optimista, ni complaciente con el espectador; es u thriller, una historia de amor, de venganza, de infelicidad. 
Título original
Nocturnal Animals
Año
Duración
115 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Director
Guión
Tom Ford (Novela: Austin Wright)
Música
Abel Korzeniowski
Fotografía
Seamus McGarvey
Reparto
Productora
Focus Features / Universal Pictures
Género
ThrillerDrama | LiteraturaThriller psicológico
Sinopsis
Narra la historia de Susan Morrow, una mujer que tras abandonar a su primer marido, un escritor inédito, vive ahora con un médico. De repente recibe un paquete en el que descubre la primera novela de su ex, quien en una nota le pide que por favor la lea, pues ella siempre fue su mejor crítica. Susan lo hace y a medida que se sumerge en la narración, la propia novela acaba olvidando la historia principal para acabar hechizada por este relato dentro del relato, síntoma evidente de que a la nueva vida de Susan le falta algo y deberá explorar en su pasado para saber qué es lo que le impide seguir adelante. (FILMAFFINITY)