miércoles, 21 de julio de 2010

VIVAMOS LO NUESTRO


Continuando con el eclecticismo donde podríamos encuadrar mis gustos musicales, o sea un casi de todo, empezamos esta noche con una nueva etiqueta, "Vivamos lo nuestro", donde iré colocando lo mejor de la copla española. Inauguramos con una de mis preferidas, cantada por mi preferida: las Cinco farolas de Concha Piquer.
***
Ochaita, Valerio, Solano. *Cinco farolas
Concha Piquer


***
Yo no escucho lo que dicen
las lenguas de vecindonas
porque de sobra ya sé
por quién está su persona.

Cinco luceros azules
alumbran cinco farolas
desde su casa a mi casa,
desde su boca a mi boca.

Cinco añitos que le quiero,
cinco añitos que me adora,
¡la mala gente qué sabe!
qué sabe de nuestras cosas.

Si yo se que me quiere, como le quiero
a que darle tres cuartos al pregonero
desde su puerta misma hasta mi puerta
la vereita verde, madre, no cría yerba…
no cría yerba.

Yo no quiero ni saberlo vecina,
cierre la boca
Y no me venga a decir
Que él va a casarse con otra.

Los cinco añitos cabales
queriéndole hora tras hora,
son un cordel en mi cuello
que la garganta me ahoga.

Con carbones encendidos que le quemen esa boca
al que juro tantas veces
que estaba por mi persona.

Se apagaron las cinco, cinco farolas
pa que nadie me vea llorando a solas.
¡Ay que penita madre! madre que pena
La vereita verde, cuaja de yerba
Cuaja de yerba.
***
Concepción Piquer López (Valencia, 8 de diciembre de 1908 - Madrid, 12 de diciembre de 1990), conocida artísticamente como Concha Piquer, fue una cantante y actriz valenciana y una de las figuras más relevantes de la copla. Interpretó varias composiciones clave de la canción española, casi todas ellas obra de Valverde, Quintero, León y Quiroga, como "Ojos verdes", "Tatuaje", "Y sin embargo, te quiero", "Suspiros de España", y otras muchas.
Vida y obra: Nació el 8 de diciembre de 1908 en el seno de una familia humilde que había tenido anteriormente 4 hijos, todos los cuales habían muerto prematuramente. Cuando contaba 11 años hizo su debut en el teatro Segueros de Valencia. Estudió canto con el maestro Laguna. Actuó en el Grao, Gandía, en los teatros valencianos Apolo y Kursaal.
La aventura americana: Fue descubierta por el maestro Penella, que preparaba el estreno de su ópera El gato montés en Nueva York. El 13 de septiembre de 1922, en un entreacto de este estreno, interpretó la canción "El florero" de Penella. Pasó cinco años en Estados Unidos, cantando en Broadway y en muchos teatros.
El regreso a España: Regresó a España, donde actuó en el teatro Romea de Madrid y en el Coliseum barcelonés, y rodó en París El negro que tenía el alma blanca, de Benito Perojo. Siguió con La bodega (1930, Benito Perojo), Yo canto para ti (1935, Fernando Roldán), La Dolores (1940, Florián Rey), Filigrana (1949, Luis Marquina) y Me casé con una estrella (1951, Luis César Amadori). En 1933 contrajo matrimonio con el torero Antonio Márquez, padre de su hija Concha Márquez Piquer. Conoció al poeta y letrista Rafael de León y junto con Antonio Quintero y el maestro Manuel López-Quiroga y Miquel crearon una serie de espectáculos donde aparecían canciones que se hicieron muy populares, como la copla "La Parrala". Otras de sus canciones son "Tatuaje", "Cinco Farolas", "Ojos verdes", "No te mires en el río", "Los piconeros", "La Lirio", "Romance de la reina Mercedes", "A la lima y al limón", "Antonio Vargas Heredia", "Cárcel de oro", "La niña de la estación", "No me quieras tanto", "Yo soy esa", "Y sin embargo te quiero". Concha Piquer es, sin duda alguna, una de las mejores cantantes de copla de España. En el teatro Victoria de Isla Cristina tuvo lugar en 1958 su última actuación interpretando "Mañana sale". Decidió retirarse tras perder la voz por unos momentos. Valencia le dedicó una calle y convirtió en museo la propia casa de la Piquer. Falleció en Madrid el 12 de diciembre de 1990.
Curiosidades: Concha Piquer siempre viajaba con un montón de baúles, los suyos y los de la casa (con ropa de cama, de mesa...) pues solía alquilar una casa allá donde iba de gira. Incluso su marido acarreaba dos baúles llenos de aceite de oliva. A raíz de todo esto se acuñó la expresión "el baúl de la Piquer". En la Fallas 2008 se le dedicó un "ninot" en el que aparecía la famosa artista junto a dos falleritos entregándole una "Mare de Déu". El "ninot" pertenecía a la falla Convento Jerusalén Matemático-Marzal y fue escogido como el "ninot" indultado de las fallas de 2008, convirtiéndose así en la única figura que se salvó de las llamas.

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