viernes, 16 de octubre de 2015

¿Y QUÉ PODEMOS HACER?

Todos conocen mi admiración ilimitada por Arturo Pérez Reverte. Cómo escribe y cómo hablan me parecen dignos de total respeto, incluso cuando no se esté de acuerdo con él en alguna ocasión. Leo ayer un twitter en la red sobre la conversación entre un padre frustrado por la profesora de lengua de su hija. He aquí lo ocurrido.


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